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Miércoles, 02 Mayo 2018

Las diferencias entre Duque y ‘Uribito’

Por José Felipe Sarmiento Abella

¿La propuesta agraria de Iván Duque se parece o no al polémico Agro Ingreso Seguro? De la Calle advirtió que el candidato del Centro Democrático quiere “revivirlo”. Comparamos para ver si es cierto o no.

El fantasma de Agro Ingreso Seguro (AIS) ronda a Iván Duque. Salió nuevamente a la palestra luego de que su opositor, el candidato del liberalismo, Humberto de la Calle, asegurara que la propuesta agraria del aspirante presidencial del Centro Democrático buscaba revivir el cuestionado programa.

En varios debates y en Twitter, De la Calle comparó dos propuestas de Duque con AIS: la exención de renta por 10 años para la agroindustria y el congelamiento del impuesto predial. Con estos argumentos advirtió que estos planes buscaban hacer lo mismo que ese programa, “favorecer a las empresas”.

El lunes 30 de abril, De la Calle repitió su comparación en esa red social y señaló que la agenda agraria del CD consiste en entregar “plata a los de arriba, a los más poderosos, a ver si baja hasta los pobres”. Por eso también se ha referido a su contendor como “un salto al pasado”.

 

 

 

 

Agro Ingreso Seguro fue un programa del gobierno del gobierno de Álvaro Uribe que entregó subsidios a grandes terratenientes que debían ser invertidos en obras de infraestructura, con el compromiso de generar empleo en el campo. Pero lo cierto es que buena parte de esos dineros terminaron en los bolsillos de políticos y familias adineradas de la Costa Caribe que nunca realizaron las obras ni generaron empleo. Luego se descubrió que financiaron la campaña presidencial del el exministro de Agricultura, Andrés Felipe Arias.

El exfuncionario, también conocido con el apodo de ‘Uribito’, fue condenado por la Corte Suprema de Justicia a 17 años de cárcel por delitos como peculado por apropiación y celebración de contratos sin el cumplimiento de los requisitos legales, por lo que se fugó del país, años después fue apresado en Estados Unidos y, ahora, está pendiente de ser extraditado a Colombia.

Al revisar la propuesta agraria de Duque, este plantea beneficios tributarios por 10 años para las empresas que inviertan y generen empleo en el campo, compromisos como los de AIS pero con incentivos muy diferentes. Por otra parte, promete el congelamiento del predial en las ciudades como una forma de estimular la construcción de vivienda, aunque en un entrevista en Semana en Vivo sí cuestionó la iniciativa de aumentar el impuesto rural y consideró que ponerle impuesto a la tierra “puede generar un efecto muy negativo”.

Más allá de la discusión sobre el programa de gobierno de Duque, lo cierto es que esta parte de su propuesta agraria está lejos de parecerse a lo que fue el polémico Agro Ingreso, como ha dicho De la Calle. Según el ex gerente del extinto instituto de tierras Incoder, Juan Manuel Ospina, lo que hizo el aspirante liberal fue lanzar un “argumento político” para hacer parecer a Duque con ‘Uribito’, al menos en su política para el campo.

Ospina explicó que la ley que creó el programa original, con un presupuesto de 400.000 millones de pesos al año, tenía cuatro componentes: subsidios directos, asistencia técnica, créditos con descuento y apoyo a la comercialización. Ninguno de estos coincide con las propuestas criticadas por el candidato liberal.

Es más, Ospina recalcó que la norma buscaba beneficiar a todos los productores del campo para desarrollar la economía rural, para hacerle frente a la competencia de productos agrícolas que llegarían al país con los tratados de libre comercio. El texto no diferenciaba a los beneficiarios según su tamaño.

Incluso el fallo de la Corte Suprema, que condenó al exministro Arias, reconoció que la fórmula con la que se calculaba el puntaje de los proyectos no estaba sesgada a favor los grandes productores, contrario a lo que dice De la Calle. Así también lo atestiguó Antonio Navarro, actual senador de la Alianza Verde, que intervino en calidad de exgobernador de Nariño y reconoció las “facilidades para participar” que tenían los campesinos.

Ospina le dijo a Colombiacheck.com que el problema de AIS fue la desviación de sus recursos, que tuvo un “claro sabor de mermelada política”. La Corte determinó que hubo “total desproporción” en la asignación de los dineros porque los criterios de calificación eran difíciles de cumplir para los pequeños productores de manera individual.

Ahora, Duque también tiene otras propuestas para el agro. En el debate de RCN, el aspirante habló de un programa para mejorar 200.000 viviendas rurales ーsu meta total es de 600.000 incluidas urbanasー, apoyar el desarrollo de sistemas de riego y centros de acopio, sacar a los pequeños campesinos de los reportes de riesgo financiero y darles créditos con microseguros.

Este último elemento es el más parecido a AIS, pero no incluye subsidios directos o condonaciones ni estaría dirigido a los grandes productores.

De hecho, el planteamiento completo es similar al que tiene hoy el programa Desarrollo Rural con Equidad (DRE), que fue el resultado de una “reorientación” y cambio de nombre que le hizo el gobierno de Juan Manuel Santos al antiguo Agro Ingreso, basado en la misma ley. En consecuencia, el programa tampoco está tan muerto como considera De la Calle, por lo que, al decir que Duque lo quiere “revivir”, tampoco es acertado.

El Ministerio de Agricultura explica que los componentes y el presupuesto de la versión santista son los mismos que se establecieron para AIS, mientras que Finagro tiene planeado ejecutarlos por lo menos hasta 2018. La diferencia es que el programa ahora sí se enfoca de manera explícita en los pequeños y medianos productores, como lo planea hacer el candidato uribista.

La conclusión es que el fantasma de Agro Ingreso Seguro invocado por De la Calle está vivo, pero el uso que le dio para atacar a Duque no se ciñe a la realidad.

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Martes, 17 Abril 2018

Vargas Lleras y el agua que aún no tiene Buenaventura

Por Ana María Saavedra

El candidato a la Presidencia se atribuyó el éxito en la ejecución de la construcción del acueducto de Buenaventura. Colombiacheck encontró que si bien como ministro y vicepresidente lideró esta obra, detrás hay toda una historia de demoras, promesas incumplidas y hoy el principal puerto sobre el Pacífico aún no tiene agua de calidad y las 24 horas al día.

Si alguien saca pecho sobre su gestión como ministro de Vivienda y Vicepresidente es el candidato presidencial por firmas y Cambio Radical, Germán Vargas Lleras. En cada foro, con cifras y hechos, cuenta la lista de obras ejecutadas a lo largo y ancho del país. En el más reciente debate realizado en Buenaventura, sobre el Pacífico colombiano, el político resaltó el trabajo que se realizó bajo su tutela para construir el acueducto del principal puerto del país.

El escenario era el auditorio de la Sociedad Portuaria de Buenaventura, en donde además de Vargas, estuvieron Sergio Fajardo, Humberto de la Calle y Gustavo Petro, quienes participaron en un debate sobre el Pacífico y en el que cada uno de ellos habló sobre sus compromisos frente a temas como la pobreza, la minería, los grupos ilegales y las obras que necesita esta olvidada región.

En su turno, Vargas Lleras resaltó que, como ministro de Vivienda, canalizó a Buenaventura todos los recursos para el plan de choque en materia de agua potable. De memoria el candidato citó las obras: “El nuevo tanque, el proyecto Venecia, el proyecto Escalerete y además trabajé para que el Plan Pazcífico pudiera acceder a los recursos del Banco Interamericano, que garantiza la financiación del proyecto que dejará a Buenaventura 7x24 en agua potable”, detalló.

Si bien es cierto, nadie le cuestiona a Vargas que lideró estos proyectos, en el fondo hay toda una historia que se ha repetido cada cuatro años y que deja, por ahora, una serie de promesas incumplidas por parte de los últimos gobiernos y candidatos que han pasado por esta ciudad.

La frase de Vargas Lleras es Ligera porque si bien se han hecho una serie de proyectos y obras, la solución al suministro y a la calidad del agua en Buenaventura aún no se ha logrado. Esto los confirmó Colombiacheck tras entrevistar a miembros del Comité del Paro Cívico, al vicepresidente de Findeter y a la propia campaña del propio Vargas. También se revisaron documentos de las obras, contratos y noticias en medios de comunicación.

Incluso la frase causó controversia porque el suministro de agua en esta ciudad ha sido una lucha de la propia comunidad y no como un resultado del compromiso de los políticos.

La historia del agua que no llega

La historia de incumplimientos en el tema del acueducto se remonta a 1996, cuando el Gobierno Nacional aprobó el documento Conpes 2861 con el que destinó recursos por US$17 millones para construir el acueducto y alcantarillado del Puerto, como lo contó un reportaje del diario El País, publicado en marzo del año pasado.

Cinco años después, se creó la Sociedad de Acueducto y Alcantarillado de Buenaventura (Saab), que a su vez firmó un acuerdo con una empresa recién creada: Hidropacífico para que operara el sistema.

Gracias a ese documento Conpes se contrató el reforzamiento de tanques, redes matrices y puesta en funcionamiento de algunas redes en la isla.

Narcilo Rosero, miembro del Comité del Agua, quien ha seguido todo el proceso, recordó que entre 2002 y 2010 (gobierno de Álvaro Uribe) se anunciaron inversiones para el acueducto con los planes Nórdico y Carrasquilla.

Por el primero se giraron $10.400 millones de un préstamo para la tubería de 27 pulgadas y la adecuación de la planta de tratamiento de Escalerete, pero el contratista dejó el trabajo abandonado.

En 2010, a través de un programa de bonos del agua del Plan Carrasquilla, la Alcaldía de José Félix Ocoró (en líos judiciales por otro caso) prestó otros $45.000 millones, pero esos recursos se invirtieron en otros proyectos, según explicó Narcilo Rosero, quien explicó que con ese dinero el alcalde pagó otra deuda adquirida por la Administración Municipal. Incluso, la Procuraduría llamó la atención por presuntas irregularidades en la ejecución de esos recursos.

A la par de que se comprometían recursos también surgían los líos de corrupción, uno de los principales problemas del puerto. Cuatro de sus últimos alcaldes no han terminado su periodo porque han sido capturados por diferentes casos de corrupción.

Justamente el martes 16 de abril, el actual alcalde Eliécer Arboleda fue detenido y le imputaron cargos por presuntas irregularidades en la contratación del arreglo del único hospital de la ciudad, otra de las promesas que el Gobierno le había hecho a los bonaverenses.

Este caso, aunque no está relacionado con el acueducto, afectaría a Vargas Lleras, pues Arboleda es un aliado político de la gobernadora del Valle, Dilian Francisca Toro, quien apoya la candidatura de Vargas, como lo explica el portal Lasillavacia.com.

La frase del exvicepresidente además de generar controversia en diferentes sectores del puerto, también provocó polémica en redes sociales.

 

 

 

 

 

 

 

Vargas Lleras y el agua

La frase de que Vargas canalizó los recursos para el plan de choque como ministro de Vivienda (2012-2013) viene de una imprecisión, ya que el llamado Plan de Choque fue anunciado por el Gobierno Santos en 2014 por la presión de la comunidad tras una gigantesca marcha de los habitantes de Buenaventura, que le exigieron al Gobierno que dejara de hacerle ‘conejo’ a esta ciudad.

Aunque los anuncios de mejoramiento de las plantas de tratamiento ya estaban contemplados en el Plan Maestro para Buenaventura desde 2013, en el que se incluían además otras obras como el malecón Bahía de la Cruz, el mejoramiento del aeropuerto y la construcción de la doble calzada, entre otros, estos no se habían realizado.

Fue solo hasta 2014, que el Gobierno le entregó a Findeter recursos para iniciar las obras en las plantas de Escalerete y Venecia y para la construcción de parte de la tubería de 27 pulgadas.

Rosero aseguró que lo que han conseguido para Buenaventura no ha sido por la decisión de los gobiernos sino por la unión de la comunidad, primero con las marchas y luego con el paro.

Alejandro Callejas, vicepresidente de Findeter, explicó que los líos del acueducto de Buenaventura tiene todos los años de historia, pero reconoció que se empezaron a solucionar por la marcha de 2014, por la que el Gobierno Nacional se comprometió a realizar unas obras.

Findeter administró el dinero para realizarlas, pero aún persisten los problemas. “Estas obras solucionan los problemas de turbiedad del agua, porque cada vez que llueve debe haber cortes”, explicó Callejas.

El proyecto fue responsabilidad primero de Luis Felipe Henao, ministro de Vivienda, y luego de Elsa Noguera, quien lo reemplazó. Ambos fueron cuotas de Cambio Radical en el gabinete, y Vargas Lleras, como vicepresidente, era el encargado de hacerle seguimiento a todas estas inversiones.

De la campaña del candidato presidencial respondieron que el presidente Santos le encomendó a su vicepresidente las obras de las vías, las viviendas y el agua. “Fue él quien priorizó los recursos y luego empujó los proyectos”, aseguró un vocero de la campaña.

 

 

Aunque en teoría las obras contratadas debían garantizar que no se presentaran cortes en épocas de lluvia y mejorar la calidad del agua, Rosero explicó que entre 2013 y 2014 se registraron 217 interrupciones del servicio, algo que en la actualidad sigue ocurriendo.

A esto se le suma, las promesas que el propio Gobierno incumplió, pues en 2014, tras la marcha de los bonaverences, llamaron al proyecto del agua 24x24, es decir que Buenaventura tendría agua las 24 horas del día en 24 meses.

Es así como en 2015, la entonces viceministra de agua, Carolina Paz, quien hacía parte de las mesas de trabajo con la comunidad, anunció que las obras para la ciudad tuviera agua 24 horas ya habían iniciado y que estarían listas en 2017. “Ya iniciaron las obras para que Buenaventura tenga agua continua las 24 horas del día, las cuales tardarán 2 años en ser finalizadas”, publicó el diario El País

Las inconformidades con los retrasos e incumplimientos las había manifestado el propio Comité de la Marcha en octubre de 2014, en una carta que le envió a Santos.

Durante 2014 y 2017, los representantes del comité se reunieron con los delegados del Gobierno Nacional y según Rosero, lograron que se adicionara otros $49.000 millones de un crédito del Banco Interamericano de Desarrollo, para las obras necesarias para el agua.

En 2015, la Gobernación del Valle contrató un estudio técnico llamado el Plan Maestro de Agua de Buenaventura, que arrojó que para tener agua 24 horas los 7 días de la semana se deben hacer 42 obras. El Gobierno priorizó 7, con un valor de $240.000 millones, explicó Alejandro Callejas de Findeter.

Con el Plan Pazcífico (cuyo gerente fue el exministro Luis Gilberto Murillo y luego Luis Alfonso Escobar, ambos cercanos a Vargas Lleras) se empezó la contratación de las siete obras. Esta licitaciones se abrieron solamente en 2017.

Y con el paro del año pasado, los líderes del puerto lograron que se adicionaran otros recursos para el acueducto. “Esta vez sí se está cumpliendo, aunque muy lento”, dijo Rosero.

Por eso, cuando la semana pasada Vargas Lleras se atribuyó en el debate Pacífico, el agua potable para Buenaventura, Lina Díaz, corresponsal del diario El País y una de las asistentes, pensó que ese día en su casa de la comuna 4 no había agua. “El servicio es intermitente, llega un día de por medio y ese miércoles no me tocaba, pero tampoco llegó al día siguiente. Una vecina de la calle de atrás no tiene agua hace una semana”, explicó.

Lina hizo un cálculo: el año pasado el agua solo llegó tres días completos. “Llega día de por medio, es decir 180 días al año, y solamente por seis horas. Entonces hice los cálculos y me dio tres días enteros, pero pago $60.000 cada mes”.

Esta es la realidad de una población, que, pese a tener siete ríos, lleva décadas luchando para exigir agua potable.