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Jueves, 28 Junio 2018

Las mentiras acerca de la consulta anticorrupción

Por Luisa Fernanda Gómez Cruz

En la última semana las redes sociales se han inundado de cadenas y trinos que desinforman a la ciudadanía para que se abstenga o marque No a los puntos de la consulta.

El próximo 26 de agosto los colombianos acudirán a las urnas para votar los siete mandatos de la Consulta Popular Anticorrupción. Un mecanismo de participación ciudadana con el que se busca, entre otras cosas, bajarle el salario a los congresistas, limitar los periodos de reelección en las corporaciones públicas y enviar a la cárcel a quienes cometan actos de corrupción.

Este es el tarjetón con los siete puntos que deberán marcar los ciudadanos habilitados que decidan salir a votar.

Tarjetón de la consulta anticorrupción

La iniciativa, impulsada por las congresistas Claudia López y Angélica Lozano -sus principales promotoras-, surgió ante la incapacidad del Congreso de la República de auto reformarse, según Joan Manuel Correa, del proyecto Congreso Visible.

Ahora, para que la consulta sea aprobada se requiere que al menos un tercio del total del censo electoral, es decir 12’075.756 personas, salga a las urnas y que cada uno de los mandatos obtenga mínimo 6’037.878 de votos por el “Sí”.

Si se llegan a cumplir los umbrales y son aprobados los mandatos de la consulta, estos volverán al Congreso, quien tendrá la tarea de hacer su reglamentación, punto a punto, para que salgan como leyes de la República.

En la última semana, no obstante, las redes sociales se han llenado de información engañosa sobre la consulta.

Colombiacheck revisó una cadena y dos trinos para verificar la información que se está difundiendo.

La cadena

En varios grupos y páginas de Facebook se ha difundido una cadena que invita a no votar la consulta anticorrupción e incluye varios motivos que vale la pena revisar.

Cadena en Facebook con mentiras sobre la consulta anticorrupción

Aunque varios de los puntos son especulaciones o agresiones que no tienen datos verificables con la metodología exacta de Colombiacheck, hicimos el ejercicio de analizar los cinco puntos. Para ello consultamos a analistas de universidades u observatorios electorales, así como a las promotoras de la consulta.

“Es una consulta disfrazada de buenas intenciones que lo que busca es utilizar las leyes a favor de quienes las hacen.”

Aunque este punto es una especulación sobre las intenciones que tienen quienes promueven la consulta, Claudia López ha insistido en afirmar que impulsarla no busca el beneficio personal ni político de nadie.

Por su parte, Juan Pablo Milanese, jefe del departamento de estudios políticos de la Universidad Icesi, dice que no se trata de una manipulación sobre las leyes a favor de nadie, “sino de un cambio en las mecánicas y en las leyes que rigen la política colombiana en búsqueda de transparencia”.

Asunto en el que coincide Angélica Lozano, quien añade que “los siete mandatos van a regir para todos los servidores públicos de elección popular. No es para unos sí y otros no”.

Ahora bien, lo que dicen tanto Milanese como Yann Basset, director del observatorio electoral de la Universidad del Rosario, es que será inevitable que si la consulta resulta exitosa, tanto López como Lozano terminen políticamente favorecidas.

Sin embargo, según el investigador del Icesi, eso no es malo porque justamente cuando López se lanzó al Senado en 2014, la lucha contra la corrupción fue uno de sus principales caballos de batalla. “Eso siempre ha hecho parte de su agenda política y lo que está haciendo es cumplir con lo que dijo”, dice Milanese.

“Busca que los senadores solo tengan derecho a dos periodos en el congreso por lo tanto como la piedra en el zapato para la oposición es Uribe, lo que buscan es que este no cuide más los ciudadanos en el congreso” (Sic.).

En primer lugar, la afirmación tiene una imprecisión porque la consulta anticorrupción no habla de limitar a dos los periodos en el Congreso. Plantea “máximo tres periodos para ser elegido en una corporación de elección popular como el Senado de la República, la Cámara de Representantes, las Asambleas Departamentales, los Concejos Municipales y las Juntas Administradoras Locales”.

Y en segundo lugar, Milanese aclara que con esto “no se busca limitar el mandato para un senador específico, sino para todos los senadores y representantes, y en otros cuerpos colegiados”.

Si este punto se aprueba, no es retroactivo y regirá a partir del año siguiente a su aprobación, aclara Lozano. Álvaro Garzón Alarcón, coordinador del área de derecho penal del consultorio jurídico de la Universidad del Rosario, confirma lo dicho por la representante y agrega que la reglamentación de la consulta es la que establecerá a partir de qué momento debe entenderse la entrada en vigencia de la nueva ley.

Es decir que, dado el caso de que el senador Álvaro Uribe, podría hacerlo en tres oportunidades más (2022, 2026 y 2032) aparte de las dos recientes (2014 y 2018). Lo mismo para cualquier otro congresista electo.

En todo caso, lo que busca realmente esta propuesta es evitar que congresistas se ‘atornillen’ en sus puestos “sabiendo que cuando están en el Congreso adquieren las relaciones que les permiten generar recursos para perpetuarse en ese puesto”, explica Basset.

“3. Claudia López y su mujer preparan sus candidaturas a la presidencia durante estos cuatro años con esta consulta populista, así ellas tendrán el camino libre para llegar al poder, quitando después a Duque facultades para que tampoco pueda ser senador en un futuro luego de su mandato y así ellas crear su siniestro plan que consta de:

  1. llegar a la presidencia.
  2. cumplir la agenda homosexual en su gobierno.
  3. sin el doctor Uribe, paloma Valencia, la doctora vivían, Alejandro Ordóñez y sin la doctora María Fernanda cabal, legalizaran el aborto, lo que sería muy contra la moral y nuestras costumbres.
  4. buscarán luego legalizar el matrimonio homosexual y discriminaran al heterosexual.
  5. Querrán educar a nuestros hijos con bases homosexuales.” (Sic.).

Nuevamente se trata de una especulación sobre las intenciones que puedan tener Claudia López y de Angélica Lozano con la consulta anticorrupción. Frente a esos señalamientos, la exsenadora respondió:

“Dijeron que me inventé la consulta para lanzarme a la presidencia. Ya fui candidata y la consulta sigue. Después, que era para lanzarme a la vicepresidencia, ya fui la candidata a la vicepresidencia y esta consulta sigue. Y lo quiero decir con toda claridad: no soy candidata a nada. Soy senadora que está terminando su periodo, ciudadana y vocera en mi condición de ciudadana, de 4 millones 300 mil ciudadanos que firmamos para pedir la consulta”.

Que Claudia o Angélica saquen réditos políticos de la consulta no es algo chequeable, pero el punto de quitarle facultades a Iván Duque sí es falso, porque la consulta anticorrupción no cuenta con el mecanismo para hacerlo, está enfocada a los congresistas y miembros de las corporaciones locales y departamentales. No en el presidente.

Y en ese sentido, ni a Alejandro Ordóñez y ni a Viviane Morales, nombrados en el punto C de la cadena, los afecta en absoluto la consulta, su aprobación, ni su reglamentación. A menos, claro está, que como funcionarios del Estado cometan actos de corrupción, en concordancia con el mandato 2 que ordena “quitarle los privilegios a los corruptos”.

Pero en todo caso, como se ha podido ver recientemente en varios videos compartidos en redes sociales, el presidente electo Iván Duque apoyó como senador la consulta y se mantuvo en esa posición durante la campaña presidencial y después de su victoria. Este es un trino publicado por el mismo Duque.

 

 

Además, Paloma Valencia, senadora del Centro Democrático y una de las mencionadas en la cadena, dijo a Colombiacheck.com que ha ayudado a que la consulta salga y que espera que “la saquen adelante”.

Finalmente, sobre lo que menciona la cadena de “cumplir la agenda homosexual”, legalizar el aborto ㅡdespenalizado en 2006ㅡ y el matrimonio homosexual ㅡposible desde 2016ㅡ y educar a los niños con “bases homosexuales”, Basset es enfático en afirmar que “no hay ninguna pregunta en esta que involucre ninguno de estos temas. Es una consulta que se restringe única y exclusivamente al tema de la corrupción”

Con respecto a este punto de la cadena, Yann Basset, sostiene que en el fondo hay muchos argumentos que no se enfocan en las preguntas que contiene la consulta, sino que descalifica a sus promotoras por otras posiciones que tienen y que no están relacionadas con este tema.

“4. No acabara la corrupción en cambio la ocultara, para hacer creer que no la hay.” (Sic.).

Todos los consultados por Colombiacheck coinciden en que este punto tiene algo de cierto. “En ningún momento hemos dicho que la consulta acaba toda la corrupción”, sostiene Lozano, y agrega: “Lo que busca es hacer cambios institucionales y poner límites y reglas claras que van a hacer más difícil cometer actos de corrupción”.

De acuerdo con Basset, se trata de medidas puntuales para tratar de ayudar a combatir un tipo de corrupción en el Congreso y las corporaciones públicas de elección popular, que pueden ayudar pero que, de hecho, no acaban la corrupción de por sí. “Pero todo esfuerzo que se haga para disminuirla bienvenido”, agrega Milanese.

Y que la “oculte para hacer creer que no la hay”, es dudoso, porque las medidas de transparencia contempladas en el punto seis, por ejemplo, que ordena hacer público a los ciudadanos la declaraciones de bienes, desmiente esta afirmación. “Al contrario, hay una voluntad de transparencia en la consulta”, sostiene el director del observatorio de la Universidad del Rosario.

“5. Perseguirán a la derecha por corrupción, para que está pierda su espacio y fuerza.” (Sic.).

“Esta consulta no persigue ni a la derecha, ni a la izquierda, ni al centro, ni a los abstencionistas”, dice Lozano, pues los corruptos se ubican en cualquier parte del espectro político y hacen parte de cualquier partido.

Por su parte, Basset asegura que las preguntas tal como están formuladas no asumen un blanco particular, sino que se trata de medidas que aplicarían a todos los congresistas.

Para Milanese, sin embargo, resulta “curioso” este punto de la cadena porque parece asumir que la derecha es corrupta. “Que la derecha tenga miedo me da la impresión que es rabo paja”, concluye el investigador del Icesi.

Los trinos

En Twitter también circuló información falsa referente a la consulta en la que se decía que los promotores de esta recibirían 5.000 o 5.600 pesos por cada voto a través del mecanismo de la reposición de votos.

Estos fueron los trinos que se difundieron:

Mentira sobre reposición de votos en consulta anticorrupción

Tuit falso sobre reposición de votos en consulta anticorrupción

Para el caso de ambos, Armando Novoa, magistrado del Consejo Nacional Electoral, sostiene que “en los mecanismo de participación ciudadana no existe reposición de votos, alcance o no el umbral”.

Estos se hacen “a palo seco”, dice Claudia López. “No hay un solo centavo de plata pública. Ni para recoger las firmas, ni para promover la participación, ni reposición de votos. Todo es única y exclusivamente con voluntariado y aporte ciudadano”.

“En la consulta no hay anticipos, tampoco reposición de votos. Eso quiere decir que los promotores no recibirán recursos por los votos obtenidos”, sostiene Fabián Hernández, de la Misión de Observación Electoral, MOE.

Frente al segundo trino que afirma que Claudia López pretendería utilizar el dinero obtenido supuestamente por la consulta para su campaña a la Alcaldía de Bogotá, la exsenadora ha sido reiterativa en afirmar que no es candidata a nada.

Viernes, 06 Abril 2018

El día que Petro le dio la espalda al Polo

Por Juan Sebastián Jiménez

En el segundo debate presidencial realizado en Barranquilla, Gustavo Petro aseguró que se retiró de ese partido después denunciar el carrusel de la contratación en Bogotá. Colombiacheck verificó que es cierto, pero hay otras versiones de su salida.

El debate presidencial organizado por en la Universidad del Norte de Barranquillla fue la primera confrontación entre los cinco candidatos que puntean las encuestas. Y fue el primero en el que los candidatos empezaron a confrontar propuestas y pasados.

Por ejemplo: cuando Iván Duque le dijo a Sergio Fajardo que el Polo debía “despercudirse” de un “largo legado de corrupción en Bogotá”, en referencia al exalcalde de la capital Samuel Moreno.

Gustavo Petro, quizás aludido o porque vio la papayita, respondió antes que el candidato por la Coalición Colombia, recordándole a Duque que, en su caso, se retiró del Polo al conocerse del carrusel de la contratación en Bogotá, para luego preguntarle al candidato por el Centro Democrático si él estaba dispuesto a salirse de su partido, ahora que “acaba de descubrir los falsos positivos”, .

Colombiacheck revisó en los anaqueles de la izquierda colombiana, habló con dos dirigentes y un periodista que conocieron lo sucedido en ese momento, con base en esto y en artículos de prensa, concluyó que lo dicho por Petro es cierto, aunque existen otras versiones al respecto.

Esta salida -un hecho clave en la historia reciente de la izquierda colombiana- se dio en noviembre de 2010, en el inicio del primer gobierno de Juan Manuel Santos.

Dos fueron las razones de su retiro: no haber sido elegido presidente de esa colectividad, pese a haber sido el vencedor en las primarias, y la renuencia de su partido a retirar al entonces alcalde Samuel Moreno y a su hermano, el congresista Iván Moreno, tras conocerse el escándalo del carrusel de la contratación en Bogotá: una multimillonaria conspiración entre contratistas y funcionarios para robarse miles de millones en contratos.

“Las instancias clave del Polo no fueron capaces de enfrentar el poder de la familia Moreno Rojas dentro del partido”, le dijo Petro al diario El Tiempo, en una entrevista del 28 de noviembre de ese año.

Dos fuentes confirmaron esta historia: el periodista Óscar Sevillano, quien conoció de primera mano de esta pelea, y el hoy senador por la Alianza Verde, Antonio Sanguino.

“Se dio una fuerte discusión al interior del Polo porque no decidieron expulsar a la hermanos Moreno Rojas. Clara López, presidenta del Polo de entonces, decía que sin una investigación judicial y un fallo no podía tomar tal decisión. Fue entonces cuando otros miembros como Antonio Sanguino, entonces concejal, Petro y Lucho Garzón amenazaron con formar tolda aparte. Luego vino la decisión de la Procuraduría de suspender a Samuel Moreno durante 3.meses, mientras investigaba. Como el Polo no se decidía Petro, Sanguino, Garzón junto con Camilo Romero y Luis Carlos Avellaneda salieron”, le dijo Sevillano a Colombiacheck.

Pero para ese momento Petro y el clan Moreno Rojas llevaba años peleando. Así lo recordó el hoy senador Antonio Sanguino. Todo se remonta a 2007: ese año Samuel Moreno se enfrentó a la excanciller María Emma Mejía por el aval del Polo para la Alcaldía de Bogotá.

Al principio la consulta iba a ser abierta; es decir que cualquiera podía participar en ella, pero los Moreno lograron que en la consulta no pudieran participar sino personas inscritas en el partido, afectando directamente las aspiraciones de su rival que contaba con mayor apoyo en la ciudadanía que al interior de esa colectividad. La exministra fue derrotada y, con ella, Gustavo Petro: uno de sus mayores promotores.

Las diferencias se hicieron mayores en 2009. En febrero de ese año, Petro y otros siete miembros de esa colectividad renunciaron al Comité Ejecutivo del Polo por discrepancias con el presidente del partido, el ya fallecido Carlos Gaviria, quien se perfilaba como su rival en la consulta para elegir candidato presidencial para las elecciones de 2010.

A la semana, Petro arremetió contra Samuel Moreno, tildándolo de clientelista por supuestas presiones para que elegir a Francisco Rojas Birry como personero distrital. Fue el inicio de una lucha a muerte que terminó con ambos por fuera del partido.

En septiembre de ese año, pese a todos los pronósticos, Petro venció a Carlos Gaviria en las primarias de ese partido y fue elegido candidato presidencial por el Polo, generando un cisma en esa colectividad.

Entonces, el partido se dividió en dos sectores al punto que, a finales de septiembre, Gaviria dijo que no iba a acompañar a Petro en su campaña.

El partido aparentaba unidad de cara a que Petro, por lo menos, llegara a segunda vuelta y eso dio pie a una escena inesperada: Petro abrazado con Iván Moreno. Pero como lo señaló La Silla Vacía, estaba claro que el apoyo de la Anapo - es decir: de los Moreno Rojas- iba hasta la primera vuelta. Si Petro se quedaba por fuera de la segunda vuelta, las rencillas iban a renacer. Y así fue.

En octubre de ese año, Petro aseguró que el hermano del alcalde era el jefe de una mafia. Y a las pocas semanas el exguerrillero junto con el entonces concejal Carlos Vicente de Roux y el congresista Luis Carlos Avellaneda lanzaron un informe sobre la corrupción en la administración bogotana.

Era un ultimátum de Petro a su partido: o lo elegían presidente de esa colectividad y, a su vez, expulsaban a Moreno o se iría, como otros que ya se habían hecho rancho aparte.

Los Moreno -y el sector que los acompañaba y que, incluía, entre otros, a Clara López, quien fue su secretaria de Gobierno, al senador Jorge Enrique Robledo y a Carlos Gaviria- se impusieron y Petro se fue.

Pero hay otra versión: la del senador Jorge Enrique Robledo, hoy escudero del exgobernador de Antioquia Sergio Fajardo. Robledo y Petro nunca fueron aliados pero, como todos en el Polo durante ese tenso 2010, aparentaron estar unidos hasta que Juan Manuel Santos fue elegido presidente. El 22 de junio de ese año Petro le envió una carta al elegido, invitándolo al diálogo.

Entonces fue Troya. Para Robledo fue esa y no otra fue la razón de la salida de Gustavo Petro. Al preguntársele al respecto, el senador le respondió a Colombiacheck.com con un video en el que se refiere, precisamente, a esta versión.

Pero, cabe reiterar que es algo en lo que Robledo ha insistido desde 2010. “Petro se va porque no pudo ser presidente del partido para entrar en acuerdos con Santos. Ese es el fondo del asunto”, dijo el senador en una entrevista con El Universal en diciembre de 2010.

Ambas versiones -que Petro se fue por la corrupción en la administración de Samuel Moreno y que lo hizo para hacer un acuerdo con Santos- no son necesariamente excluyentes, de hecho concuerdan en que el hoy candidato presidencial quería ser presidente del partido y también por eso se fue.

El caso es que se trata de una ruptura que fue determinante. Hoy sus protagonistas son actores clave en tres campañas: Robledo como escudero de Sergio Fajardo; Clara López, como candidata vicepresidencial de Humberto de la Calle; y Petro, como uno de los punteros en las encuestas, con posibilidad de pasar a segunda vuelta.