Pasar al contenido principal

Cuestionable Cuestionable Cuestionable Cuestionable Cuestionable Cuestionable Cuestionable Cuestionable

Cuestionable

Jueves, 15 Noviembre 2018

Las pensiones tendrían un impuesto con la ‘Ley de financiamiento’

Por Luisa Fernanda Gómez Cruz

El proyecto propone gravar las pensiones con la retención en la fuente, pero solo será para aquellas que superen los 4,5 millones de pesos.

El proyecto de la Ley de financiamiento sigue siendo el centro de debate en las redes sociales. Esta vez quien hizo una publicación sobre el tema fue el escritor y columnista Gustavo Álvarez Gardeazábal. En su cuenta de Twitter escribió:

 

 

Colombiacheck decidió revisar la información chequeable de la afirmación, y encontró que se trata de un trino ligero, pues hace falta precisión en algunos detalles. Para llegar a esta calificación revisamos el texto del proyecto y hablamos con Alejandro Rodríguez Llach, investigador de Dejusticia, y Marc Hofstetter, docente de economía de la Universidad de los Andes.

Lo primero que hay que aclarar es que, actualmente, las pensiones están exentas de la retención en la fuente y que, en efecto, la propuesta de reforma busca cambiar esas exenciones.

En particular, el artículo 31 del proyecto de reforma tributaria propone modificar “el inciso primero y la tabla de retención en la fuente del artículo 383 del Estatuto Tributario”.

Lo que dice el texto actual del artículo 383 frente a las pensiones es que “la retención en la fuente aplicable a los pagos (...) recibidos por concepto de pensiones de jubilación, invalidez, vejez, de sobrevivientes y sobre riesgos laborales”, se hará de conformidad con lo establecido en el artículo 206 de este Estatuto.

El artículo 206, por su parte, que se refiere a las “Rentas de trabajo exentas”, dice que “están gravados con el impuesto sobre la renta y complementarios la totalidad de los pagos o abonos en cuenta provenientes de la relación laboral o legal y reglamentaria, con excepción de los siguientes…”.

Y en el punto 5 de ese listado están: “las pensiones de jubilación, invalidez, vejez, de sobrevivientes y sobre Riesgos Profesionales, hasta el año gravable de 1997. A partir del 1 de Enero de 1998 estarán gravadas sólo en la parte del pago mensual que exceda de 1.000 UVT (Unidades de Valor Tributario)”.

En palabras castizas: hasta este momento, las pensiones (que no superen las 1.000 UVT) están exentas del pago de retención en la fuente.

La UVT es simplemente una medida de valor que fija cada año el gobierno para estandarizar y homogeneizar distintos valores tributarios.

Pero la modificación propuesta en la reforma tributaria de eliminar en el artículo 383 el condicional de lo referido en el 206, derogaría las exenciones y las pensiones resultarían obligadas a pagar retención en la fuente.

No se trataría, sin embargo, de todas las pensiones, con la reforma solo pagarían retención en la fuente las pensiones que estén por encima de los 85 UVT.

Esto también sería un cambio de tarifa pues, actualmente, el artículo 383 del estatuto tributario fija que los ingresos que superen las 95 UVT (excepto las exenciones mencionadas más arriba, como las pensiones) tienen que pagar retención en la fuente.

De acuerdo con lo dicho por el profesor Hofstetter a Colombiacheck, la UVT de 2019 estará en cerca de 34.200 pesos. Al multiplicar los 34.200 pesos por la tarifa de 85 UVT se obtiene un total de 2’907.000 pesos. Es decir que a partir de 2,9 millones de pesos en ingresos (que con la reforma también incluirían pensiones) se comenzaría a pagar retención en la fuente.

La misma propuesta de la ley de financiamiento, sin embargo, establece en su artículo 28 (que modifica el 331 del Estatuto Tributario) que el 35% del ingreso estaría exento.

Hofstetter explica que esto quiere decir que sólo se tendría en cuenta el 65% de los ingresos mensuales de una persona en el cálculo de si se llega al mínimo de 85 UVT con el que comenzaría a pagar retención en la fuente. Es decir que, en realidad, el pago del tributo sólo comenzaría a hacerse si una persona recibe un ingreso de por lo menos 4,5 millones de pesos mensuales (el 65% de 4,5 millones es aproximadamente 2,9 millones).

De ahí en adelante, la reforma tributaria propone ir subiendo gradualmente el porcentaje que se pagaría de retención en la fuente del 19 al 37% (a partir de 1.140 UVT).

Ahora bien, Hofstetter calcula en una columna publicada en el portal de La Silla Vacía que ese impuesto que propone la ley de financiamiento solo lo pagaría el 1,3% de la población en edad de recibir una pensión. Esta es su explicación:

“En Colombia, según los datos del Censo 2018, hay cerca de 6.1 millones de personas de más de 60 años de edad. De esos, solo cerca de la tercera parte, 2.1 millones de personas, recibe una pensión.

Las restantes dos terceras partes de los mayores de 60 años no tienen ingreso pensional. Y dentro del tercio de privilegiados que clasificó para tener una pensión, sólo cerca de 80.000 personas reciben pensiones por encima del límite que prende los pagos del impuesto propuesto. Ese pequeño grupo poblacional corresponde al 1.3% de los adultos de más de 60 años”.

Lo que quiere decir que la inmensa mayoría (exactamente el 98,7%) de la población en edad de recibir pensión, no se vería afectada de ser aprobada la medida que propone el impuesto.
 

-----------


El 28 de noviembre comenzó su curso en el Congreso la ponencia final de la ley de financiamiento. Y tras los recientes debates, todo parece indicar que el ahorro pensional se salvará del pago de impuestos.

Chequeo Múltiple Chequeo Múltiple Chequeo Múltiple Chequeo Múltiple Chequeo Múltiple Chequeo Múltiple Chequeo Múltiple Chequeo Múltiple

Chequeo Múltiple

Viernes, 06 Julio 2018

Duque o Petro ¿quién tiene la razón sobre la fórmula para reducir el gasto?

Por Carlos González

En la campaña presidencial, Iván Duque y Gustavo Petro tuvieron una mirada completamente diferente sobre el manejo de los impuestos y la generación de empleos a partir de la reducción de los gravámenes. Duque dice que bajar gastos permitirá bajar impuestos, que crearán más empleos y elevarán los salarios. Colombiacheck encontró esta afirmación como engañosa.

En una entrevista con el diario El Tiempo, el presidente electo afirmó que, para subir salarios, crear empleo y generar más inversión, “la meta es bajar tarifas tributarias, reducir gastos y combatir la evasión”, a lo que Petro respondió que “no es cierto que eliminando gastos duplicados se puedan reducir impuestos”. Según el ex alcalde de Bogotá, la única manera de bajar los gastos del Estado es hacer una reforma pensional que reduciría en 13 billones de pesos los gastos a la Nación, pero la cual “no quieren los banqueros”, según dijo en un trino.

Para poner en contexto las cifras, hay que señalar que durante los últimos 25 años el gasto público del Estado como proporción del PIB ha crecido considerablemente, es decir, el dinero que gastó el Gobierno en inversión como salud, vivienda, educación, pensiones, etc, en relación con lo que produce cada año.

Mientras que en 1989 ese porcentaje era un 8,5%, para 2016 ya se situaba en 19,8% del Producto Interno Bruto, por lo que la Comisión de Gasto, creada por el presidente Santos para estudiar las reformas que necesita el país, señaló que, en el tema pensional, era importante “moderar la magnitud del gasto”, un argumento más afín a lo que propone Petro.

Según la Comisión, los subsidios a las pensiones le demandan al Estado recursos por más de 41 billones de pesos, que, además, no se distribuyen de manera correcta, pues la tasa de cobertura llega a 27% y la mayoría de estos recursos terminan subvencionando pensiones millonarias.

Sergio Clavijo, director de la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (Anif), ha reiterado la necesidad de realizar una reforma pensional en la cual se incluyan varios aspectos fundamentales para evitar una bomba fiscal. Según Clavijo, una de las primeras medidas que debería tomar el Gobierno es elevar la edad de pensión en cinco años para hombres y mujeres menores de 47 y 42 años respectivamente.

De igual manera, el experto aseguró que la pensión sustitutiva, es decir la que se hereda, debería disminuirse de 100% a 75%; que la pensión en Colpensiones no se debería calcular en base a los ingresos de los últimos 10 años, sino a los aportes durante toda la vida; y que Colpensiones no debería recibir más afiliados, sino que debería atender a los que ya tiene, lo que en algún momento la terminaría y dejaría el negocio a las entidades privadas.

Según Clavijo, si se realizaran estos cambios, esto le representaría un ahorro de 16% del PIB al país entre 2018 y 2050, con lo cual podría financiarse, por ejemplo, el posconflicto.

Estos argumentos apuntan a que la teoría de Petro es mucho más cercana a la realidad, ya que tanto la Comisión de Gasto, como la Anif, apuntan a que, para reducir el gasto del Estado, lo principal es hacer una reforma pensional, con lo cual se pueden ahorrar varios billones de pesos; sin embargo, como lo ha mencionado el ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, se está trabajando en la reducción del gasto público a través de la austeridad, como la reducción de esquemas de seguridad o los viajes en clase económica por parte de altos funcionarios del Estado y otras medidas que le permiten ahorrar dinero a las arcas públicas.

Bajar impuestos para subir salarios y empleo

Según Duque, la contraprestación que espera del sector privado al bajar los impuestos es que aumenten los salarios de los empleados y haya más contratación de personal, para poder disminuir los índices de desempleo, que haya más colombianos cotizando al sistema pensional y que la economía crezca en un 5%.

La propuesta de Duque en campaña fue bajar los tributos a un 20%. Esto generó también una respuesta Petro, quien le criticó que reducir la carga impositiva a las empresas solo aumentaría el déficit y crearía insostenibilidad para las finanzas del Estado. El excandidato agregó que esta propuesta no genera más empleo sino más desigualdad social, que llevará a la clase media a la pobreza.

Un reciente estudio de Fedesarrollo, que analizó la reforma tributaria de 2016, advierte que el impacto de una rebaja del impuesto de la renta a las empresas representaría una caída sostenida de los ingresos del Estado, que pasaría de 15,3% del PIB en 2018 a 14,8% en 2021.

Pero más allá del impacto de una rebaja de impuestos a las empresas, hay quienes advirtieron que las cifras que está manejando Duque son exageradas y que las empresas tienen un nivel de impuestos no tan altos como lo muestra el presidente, quien dice que oscilan entre 50% y 80%.

José Roberto Acosta, miembro de Justicia Tributaria, una ONG que hace estudios académicos en materia de impuestos, le explicó a Colombiacheck que diferentes análisis del Banco de la República, la Universidad Nacional y la Anif indican que la carga tributaria para las empresas oscila en tres rangos: 26,3%, 29,5% y 32,5%. Es decir cifras lejanas a las que señalan Duque.

De esta manera, Acosta calificó las propuestas de populistas, pues en este momento el déficit fiscal de Colombia le impide hacer una reducción de cerca del 20% al impuesto a la renta para las empresas, como se ha planteado. Acosta coincide con Fedesarrollo que esto incrementaría el déficit fiscal entre 0,5% y 1% del PIB.

Además, indicó que es muy importante para el país volver a cumplir la regla fiscal en el corto plazo, que le impide al Estado endeudarse más allá del 3,5% del PIB y con estas propuestas, la única manera de lograrlo sería subiéndole los impuestos a los trabajadores.

Para Germán Montoya, jefe de estudios económicos de Asobancaria, el tema es bastante debatible. Para este experto, la reducción de impuestos puede estimular o no el consumo y el empleo, pero también depende de cada empresa, que es independiente de decidir si contrata o no a más trabajadores, o si invierte lo que se ahorra en pagar deudas o generar rendimientos para sus propietarios.

En 2003, el expresidente Álvaro Uribe, a través de una reforma tributaria, permitió que los empresarios dedujeran una parte (30%) del impuesto de renta a través de la inversión en activos fijos productivos. Con esto, el ahora senador buscaba promover la inversión y el empleo. Si se miran las estadísticas anuales del Dane, de enero de 2003 al mismo mes del año siguiente, el desempleo subió 9 puntos básicos, pues pasó del 16,1% al 17%. Aunque en 2005 bajó 4 puntos porcentuales hasta 13,2%, al final de su gobierno la cifra llegó a 14,6%.

Gustavo Cote, exdirector de la Dian, explicó que estas medidas no garantizaban un aumento del empleo, aunque sí una mayor inversión extranjera. Pues para los capitales que llegan al país es importante encontrar bajas tasas tributarias, pues esto hace atractivos y les da competitividad a los países, dijo el experto.

Así mismo, la firma calificadora de riesgo, Fitch Ratings, manifestó su preocupación sobre una posible reducción de los impuestos por parte de Duque, ya que eso comprometería la regla fiscal del país, es decir el nivel de gastos y deuda del Estado y pondría en riesgo la calificación crediticia de Colombia.

Conozca la ruta del chequeo
  1. 1

    Frase: Para subir salarios, crear empleo y generar más inversión, la meta es bajar tarifas tributarias, reducir gastos y combatir la evasión.

    Autor de la frase: Iván Duque

    Fuentes: Dane, Comisión de Gasto, Anif, Fedesarrollo, Fitch Ratings, Sergio Clavijo, Justicia Tributaria, El Tiempo.

    Contexto: El presidente electo, Iván Duque, señaló en una entrevista para el diario El Tiempo que reducir los gastos del Estado permitirán bajar la carga tributaria a las empresas, lo cual incrementaría los salarios de los empleados y reduciría el desempleo.

    Calificación: Engañosa