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Falso

Miércoles, 01 Julio 2020

No, la ONU no quiere ‘imponer’ el aborto tomando como excusa el coronavirus

Por Laura Castaño Giraldo

La información que se usa como prueba es de hace cinco años y fue utilizada por CitizenGO Latam para conseguir firmas para una campaña anti aborto

El portal CitizenGO Latam publicó a comienzos de junio una nota titulada “La ONU quiere imponer el aborto… con la excusa del coronavirus”. Esta fue compartida más de 25.000 veces en Facebook según lo que nos muestra la herramienta CrowdTangle. 

En ella, el portal dice que la Comisión de Población y Desarrollo de Naciones Unidas se reunió en mayo y en junio con el fin de “definir las prioridades del destino de los fondos recaudados para la reconstrucción del desastre provocado por el coronavirus”.

Según CitizenGO, de esas reuniones salió un supuesto “Borrador sobre población, seguridad alimentaria, nutrición y desarrollo sostenible en el contexto del coronavirus”, que demostraría que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) quiere imponer la interrupción voluntaria del embarazo (IVE). 

Falso documento

Como prueba, el portal cita este párrafo del documento:

“Nosotros, los representantes de los gobiernos, con ocasión de la 53 sesión de la Comisión de Población y Desarrollo, en un momento de una crisis sin precedente provocada por el coronavirus nos comprometemos a asegurar para el 2030 el acceso universal a los servicios de salud sexual y reproductiva, incluyendo planificación familiar, información y educación y la integración de la salud reproductiva dentro de las estrategias y programas nacionales. Así mismo nos comprometemos a asegurar el acceso a la salud sexual y reproductiva y a los derechos reproductivos en sintonía con lo acordado en el Programa de Acción de la Conferencia de Población y Desarrollo y la Plataforma de Acción de Beijing y los documentos emanados de dichas cumbres”.

Pero el documento que muestra el portal es falso, se trata de varios retazos, no de un documento oficial de la ONU. 

Lo primero que hicimos fue buscar el borrador del que habla CitizenGO con el fin de verificar su oficialidad porque es raro que en él no aparezca ningún sello ni firma que lo pruebe. Para ello, tomamos las primeras dos líneas y las utilizamos para hacer una búsqueda avanzada en Google, que solo nos arrojó enlaces de ese mismo portal o de otros que lo citan. 

Como no encontramos pistas allí, buscamos en la página de la ONU, pero tampoco encontramos el documento específico que adjunta CitizenGO. 

Sin embargo, nos dimos cuenta de que los fragmentos principales del párrafo aparecen en la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, un plan de acción aprobado por la Asamblea General de la ONU el 25 de septiembre de 2015.

Fuente: Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible 

Con esto confirmamos que lo que cita CitizenGO sí lo planteó la ONU, pero lo hizo hace cinco años en un contexto que nada tiene que ver con el coronavirus. Además, si bien la información sí hace parte de uno de los documentos oficiales de esta organización, CitizenGO la malinterpretó.

El portal afirma que dicho organismo internacional quiere imponer el aborto. Sin embargo, en ninguno de los apartados se utiliza esa palabra ni se hace alusión específica a ella. Lo que dice la misma nota al final es que "en el lenguaje de Naciones Unidas, salud sexual y reproductiva significa aborto”. 

Pero eso no es cierto. Según el Fondo de Población de las Naciones Unidas, la salud sexual y reproductiva “entraña la capacidad de disfrutar de una vida sexual satisfactoria y sin riesgos y de procrear, y la libertad para decidir hacerlo o no, cuándo y con qué frecuencia”.

También hay que tener en cuenta que la ONU no puede obligar a los Estados miembros a tomar decisiones de este tipo, pues es un organismo pensado para orientar y asesorar a los países sobre temas relacionados con derechos humanos, desarrollo, derecho internacional, entre otros. El único órgano de esta organización que toma decisiones de obligatorio cumplimiento es el Consejo de Seguridad.

De todos modos, la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas informa que “los órganos internacionales de derechos humanos han calificado las leyes que penalizan el aborto como discriminatorias y como un obstáculo para que las mujeres tengan acceso a atención médica. Han recomendado que los Estados eliminen todas las disposiciones punitivas hacia las mujeres que se han sometido a abortos”. 

En resumen, es falso que la ONU quiera imponer el aborto tomando como excusa el coronavirus, pues esta organización no obliga a sus Estados miembros a adoptar sus sugerencias. Además, la información que supuestamente prueba estas intenciones está fuera de contexto y fue utilizada por la página CitizenGO para recolectar firmas para una campaña anti aborto.  
Nuestros colegas de La Silla Vacía también verificaron esta información con su detector de mentiras y su veredicto coincide con el nuestro.

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Cuestionable

Domingo, 12 Abril 2020

Meme saca de contexto a la OMS y su director sobre Covid-19 y aborto

Por José Felipe Sarmiento

Los pronunciamientos que la imagen viral le atribuye a Tedros Adhanom Ghebreyesus fueron hechos con matices y en circunstancias que la publicación omite para cambiarles el sentido.

Una foto del director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, circula por Facebook y otras redes convertida en un meme con este mensaje: “El mismo que dijo que el coronavirus no se transmitía entre humanos, ahora dice que el aborto es esencial en tiempos de coronavirus”.

Meme que cita declaraciones del doctor Tedros sobre Covid-19 y aborto

Colombiacheck encontró que la imagen, publicada el pasado 6 de abril, es cuestionable porque saca de contexto pronunciamientos del funcionario que corresponden a las primeras semanas de la emergencia y que tenían matices diferentes. Además, en lo referente a la interrupción voluntaria del embarazo, le atribuye a él directamente una frase que, aunque no está de forma literal, sí se infiere de una guía de esa agencia de Naciones Unidas para la prestación de servicios de salud durante la emergencia.

Contagio entre humanos

El 14 de enero, la OMS publicó en Twitter el siguiente mensaje: “Investigaciones preliminares conducidas por las autoridades chinas no han encontrado evidencia clara de contagio entre humanos del nuevo coronavirus identificado en Wuhan”, la ciudad del país asiático donde surgió la enfermedad. No dijo que no fuera posible sino que los primeros estudios no habían dado resultados concluyentes al respecto, lo que es distinto.

Al día siguiente, la cuenta para el Pacífico Oeste insistió en lo mismo en un hilo. “No hay evidencia clara de contagio sostenido entre humanos y no hay infecciones reportadas entre los trabajadores de la salud”, argumentó. Sin embargo, aclaró que la posibilidad tampoco estaba descartada porque había casos que no parecían tener conexión con el mercado Huanan, el lugar donde nació el brote.

Estos pronunciamientos iban en la misma línea de lo que había informado hasta entonces la Comisión Municipal de Salud de Wuhan en un comunicado. Apenas el día anterior se había confirmado un caso en Tailandia de un hombre que estuvo en Wuhan pero no en el mercado Huanan, mientras que la ciudad china había registrado solo una muerte y seis casos críticos entre 41 contagios, incluyendo siete pacientes recuperados.

En ese momento, la revista Science afirmó que los expertos podían “respirar un poco más fácil” con los datos disponibles hasta entonces, aunque también mencionó ya los primeros rumores sobre posible ocultamiento de información por parte de China.

Cinco días después, el gobierno de Xi Jinping confirmó la transmisión del nuevo coronavirus entre humanos. La OMS también lo reportó de inmediato en un hilo de Twitter.

Las críticas posteriores al organismo multilateral han tenido que ver con el hecho de haber confiado en las autoridades de ese país pese a esos primeros signos de alarma, pero atribuirle a su director el haber dicho de forma categórica que el virus no se transmitía entre humanos es una exageración.

Además, no fue sino hasta el 13 de marzo que el South China Morning Post estableció que el primer caso confirmado de lo que ahora se conoce como Covid-19 se presentó en Wuhan el 17 de noviembre, no a mediados de diciembre como habían sostenido los funcionarios del país asiático. Por su parte, ABC News reveló la existencia de informes de inteligencia de Estados Unidos que le habrían informado al Pentágono sobre el brote y un posible colapso hospitalario en la ciudad china desde principios de noviembre, pero esta investigación vio la luz el pasado 8 de abril, dos días después de la publicación del meme.

Entre tanto, la OMS empezó, desde finales de enero, a enfatizar la necesidad de detener la transmisión del virus entre personas y de investigar a profundidad los medios de contagio para hacerlo mejor. El director ejecutivo del Programa de Emergencias Sanitarias, Michael Ryan, y la epidemióloga y asesora técnica de esa misma dependencia Maria Van Kerkhove repitieron varias veces en la rueda de prensa del 22 de enero que el contagio entre personas parecía producirse en el contexto de contactos cercanos, como familiares y trabajadores de la salud, pero estaba en estudio su verdadero alcance.

Al día siguiente, Adhanom Ghebreyesus dio una declaración similar. “Hasta ahora, no hay evidencia de contagio de humano a humano fuera de China, pero eso no quiere decir que no pasará”, agregó.

El 29 de enero, en la rueda de prensa de la misión de la OMS que viajó a ese país, Ryan y él mismo confirmaron la existencia de los primeros casos con esa característica en Vietnam, Japón y Alemania. “El aumento continuo de casos y la evidencia de transmisión de persona a persona fuera de China son ambos profundamente preocupantes”, anunció en su comunicado inicial de ese día.

En consecuencia, el doctor Tedros, como se le conoce, anunció que se volvería a reunir con el Comité de Emergencia de Regulaciones Sanitarias para aconsejarle la declaración del brote como emergencia internacional. Las expresiones de preocupación de todo el equipo fueron reiteradas en ese espacio de atención a los medios de comunicación.

En efecto, el director general repitió los mismos argumentos al día siguiente ante el citado comité. “Ahora hay 98 casos en 18 países fuera de China, incluyendo 8 de contagio entre humanos en cuatro países: Alemania, Japón, Vietnam y los Estados Unidos de América”, dijo. La institución acogió su postura y declaró el máximo nivel de alerta internacional que tiene la OMS.

Desde entonces, Adhanom Ghebreyesus ha defendido su gestión con el argumento de que esa decisión fue temprana y se tomó casi de inmediato al comprobar el contagio entre personas en países distintos a China, cuando el total de casos todavía no llegaba al primer centenar. Así lo reportó el 3 de febrero ante el Comité Ejecutivo del organismo y lo recordó el 19, el 22 y el 24 de ese mes y el 2 de marzo. El 18 de febrero, aunque no hizo el mismo recuento, sí dio cifras del contagio entre personas en diferentes países.

De modo que, si bien ha habido cuestionamientos frente a la confianza de la OMS hacia la información que le dio China sobre la epidemia, los comunicados de la entidad y los pronunciamientos de su director sobre la posibilidad de contagio se basaron en los datos que había disponibles en cada momento. Por esa razón, en un principio afirmaron que no había evidencia de contagio entre personas, pero nunca aseguraron a secas que no hubiera posibilidad. Por este lado, la atribución del meme ya es cuestionable. Falta ver lo del aborto.

Aborto esencial

Directamente, el doctor Tedros no ha dicho nada sobre el aborto como servicio esencial en sus discursos de este año o en las ruedas de prensa sobre Covid-19. En una búsqueda avanzada de Twitter tampoco aparecen trinos de él o de la OMS que hayan usado las palabras ‘aborto’ y ‘esencial’ en 2020.

Lo más cercano en la guía operacional de la OMS para mantener servicios esenciales de salud durante un brote de Covid-19, que es del 25 de marzo, es que establece “los servicios relacionados con la salud reproductiva, incluyendo el cuidado durante el embarazo y el parto” como una categoría de alta prioridad (la segunda en una lista de siete). Esto quiere decir que deberían seguir funcionando pese a las medidas para atender la emergencia por la nueva enfermedad respiratoria.

No obstante, al buscar en Google, aparecen varias páginas que reportan las supuestas indicaciones de la OMS sobre el aborto como servicio esencial. Casi todas retoman una nota que salió el 4 de abril en el portal conservador estadounidense DailyCaller (sus fundadores son Tucker Carlson, comentarista político de Fox News, y Neil Patel, que fue asesor del exvicepresidente republicano Dick Cheney).

Artículo de DailyCaller sobre el aborto como servicio esencial durante pandemia

Ahí aparecen cuatro frases entre comillas. Colombiachek logró ubicar una en un documento del organismo internacional: “Las decisiones y los derechos de las mujeres al cuidado de su salud sexual y reproductiva deben ser respetados con independencia de su estado de Covid-19, incluyendo el acceso a la anticoncepción y el aborto seguro en toda la extensión de la ley”. Está en la guía para el manejo de infección respiratoria aguda severa cuando hay sospecha de infección por el nuevo coronavirus, publicada el 13 de marzo.

Las otras citas no aparecen en el texto. Lo más parecido sobre servicios esenciales es que así son calificadas “las consultas multidisciplinarias con especialistas de cuidado obstétrico, perinatal, neonatal e intensivo”.

Hay dos menciones a los cuidados para las mujeres en etapa posaborto que están o han estado contagiadas de la enfermedad pandémica. La guía reafirma su derecho a la una atención “centrada en la mujer, calificada y respetuosa” como la que deben recibir otras mujeres recientemente embarazadas o aún gestantes, incluyendo soporte psicosocial y salud mental. Luego dice que también deben asistir a los cuidados “de rutina” sin que el embarazo, por sí mismo, represente riesgo adicional en su evolución frente al Covid-19.

No hay ninguna mención adicional a la anticoncepción, aunque la nota cita dos.

Quienes sí han defendido explícitamente el aborto como un servicio de salud esencial, por su sensibilidad al paso del tiempo, han sido siete organizaciones médicas de Estados Unidos encabezadas por el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos. Lo hicieron en un comunicado del 18 de marzo. Aunque ahí tampoco están las citas literales.

Precisamente esta semana, la revista Time publicó un reportaje donde menciona ese pronunciamiento como parte de las reacciones de la comunidad científica y las organizaciones feministas contra algunos estados que excluyeron el aborto, incluso con medicinas, de los servicios esenciales que podían seguir funcionando durante la epidemia. El artículo no dice nada sobre Tedros o la OMS.

De modo que el meme le atribuye al doctor Adhanom Ghebreyesus una frase que no dijo, pero que surge de la interpretación que hizo un medio a partir de una guía de la agencia internacional y que, de hecho, coincide con la visión de profesionales de la salud. Esta descontextualización hace que la segunda parte de la publicación sea igual de cuestionable que la primera, por lo que la calificación general de la imagen es esa misma.

Especial mentiras y verdades sobre el coronavirus