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Viernes, 21 Mayo 2021

No, un alcalde ad-hoc para Medellín no es un ‘golpe de Estado’ a Daniel Quintero

Por Laura Bayer Yepes

Una autoridad ejecutiva debe vigilar el protocolo de bioseguridad en la recolección de firmas de la revocatoria al alcalde de Medellín, y Quintero y su gabinete están impedidos para hacerlo.

El pasado 18 de mayo, la Procuraduría Regional de Antioquia le solicitó a la Presidencia de la República nombrar un alcalde ad-hoc para Medellín, quien se encargará de manejar y controlar las medidas de bioseguridad para la recolección de firmas de la revocatoria de mandato que se adelanta contra el alcalde Daniel Quintero Calle. 

Ante esta decisión, el senador Gustavo Petro trinó: “La ciudadanía de Medellín no puede permitir que Duque le dé un golpe de estado al voto popular de su ciudadanía”, apuntando a que si Daniel Quintero abandona su cargo, “vuelven a quitarle EPM a la ciudad”.

Pero las afirmaciones del senador son falsas, pues ni Daniel Quintero saldrá de la Alcaldía de Medellín ni el alcalde ad-hoc nombrado por Duque asumirá la dirección administrativa de la ciudad en ningún aspecto. 

Como lo indica el auto de la Procuraduría, se requiere de una persona distinta a Quintero y su equipo de trabajo para, exclusivamente, vigilar el “cumplimiento de las medidas de bioseguridad para el manejo y control del coronavirus COVID-19, en la actividad de recolección de apoyos adelantada por los comités promotores de las iniciativas de revocatoria del mandato”.  

¿Por qué nombrar un alcalde ad-hoc?

El pasado 31 de enero de 2021, la Registraduría Nacional del Estado Civil suspendió los trámites de 58 revocatorias de mandato, entre ellas la de Quintero, hasta que el ministerio de Salud determinara si era viable recoger firmas en la pandemia del COVID-19. 

Ante esto, los promotores de la revocatoria interpusieron una acción de tutela para reactivar el proceso, que el Tribunal Administrativo de Antioquia resolvió en segunda instancia el pasado 8 de mayo, ordenando “determinar en 48 horas los protocolos de bioseguridad para la entrega de planillas”. 

Por eso, dos días después y a través de la Secretaría General del Municipio, Quintero presentó ante la Procuraduría General de Antioquia la resolución municipal 20215004444 donde se declaró impedido para vigilar y controlar el cumplimiento de dichas medidas de bioseguridad, puesto que la revocatoria es un proceso que lo afecta directamente. 

“Se trata de una decisión absolutamente apegada a la razón: el alcalde no quiere ser quien establezca los parámetros de bioseguridad de su propia revocatoria”, dice Felipe Murillo, magíster en Ciencia Política y Sociología de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales FLACSO - Argentina. 

Ad-hoc es una locución latina que significa, literalmente, “para esto”. Los cargos ad-hoc son una figura consagrada en el artículo 30 del Código Contencioso Administrativo que jurídicamente se interpreta como “para fin específico” y consiste en que una persona encargada decida sobre un tema en el cual el funcionario electo se encuentra impedido para tomar decisiones. 

“Cuando se presentan conflictos de intereses por parte de los servidores públicos, se da la necesidad de encargar a un tercero imparcial que pueda seguir cumpliendo con las obligaciones legales que le corresponde a aquel que se considere incompetente”, explica Jorge Beltrán Pardo, abogado de la Universidad del Rosario y exasesor del gobierno para la reforma de la contratación estatal. 

Beltrán afirma que el nombramiento del alcalde ad-hoc es todo lo contrario a un golpe de Estado, porque “se protegen los valores democráticos que establece la Constitución respecto al equilibrio del poder”. Para Beltrán, los protocolos de bioseguridad tienen un actor protagónico para ser exitosos en estos tiempos de pandemia: los Alcaldes y Gobernadores del país. 

“Apartar a Daniel Quintero de este contexto, solicitando que a cargo de dicha actividad esté un tercero imparcial, le garantiza a la ciudadanía un actuar transparente frente al proceso de recolección de firmas”, dijo el experto en Contratación Estatal. 

Por su parte, el politólogo Murillo asegura que “no se trata de un golpe de Estado porque no se buscan reemplazar, de manera abrupta y en contra de la voluntad popular, las atribuciones constitucionales que adquirió Daniel Quintero al ser elegido, democráticamente como alcalde de Medellín”. En otras palabras, no “sacarían” a Daniel Quintero de la Alcaldía, como afirmó el senador. 

“Un golpe de Estado es una expresión coloquial que supone que se va en contra de la Constitución por parte del ejecutivo, es decir, el presidente”, explica la profesora de la Universidad de Antioquia Maria Cristina Gómez Isaza, doctora en derecho de la Universidad de Navarra, España. 

“En este caso no, el artículo 189 de la Constitución Política le permite hacer esa labor de coordinación con los gobiernos locales sin meterse en la autonomía de ellos. No se está atribuyendo al presidente funciones que no estén en la constitución ni en la Ley orgánica de Ordenamiento Territorial”, afirma la experta en Derecho Constitucional. 

Consultamos con el equipo de prensa de Gustavo Petro por qué considera que si Duque nombra un alcalde ad hoc para Medellín es "un golpe de estado al voto popular de su ciudadanía", pero hasta el momento de publicación de esta nota, no obtuvimos respuesta. 

¿Es necesario un alcalde ad-hoc para vigilar el uso de tapabocas y alcohol? 

Como lo hemos explicado en múltiples chequeos anteriores, durante la pandemia, los protocolos de bioseguridad tienen el propósito de disminuir los escenarios de contagio posibles por COVID-19. “En tal sentido, ser vigilante de los protocolos no es solo revisar si tenemos el tapabocas bien puesto, sino, por el contrario, que se adelanten todas las acciones que se consideren necesarias para salvaguardar el derecho a la salud de la población, entre las que se puede encontrar el aislamiento u otras que pueden afectar la recolección de firmas necesario para el proceso de revocatoria referido”, opinó el abogado Beltrán. 

Por su parte, la constitucionalista María Cristina Gómez opina que la figura de alcalde ad-hoc se designa como un “tema simbólico de acompañamiento a la comunidad para que pueda ir a las urnas con tranquilidad, hay algo más que mirar la higiene y es estar al tanto del proceso ciudadano”. 

Pero quien sea designado como alcalde ad-hoc de Medellín por Iván Duque únicamente establecerá las medidas de bioseguridad en la recolección de firmas de la revocatoria que se adelanta en contra de Daniel Quintero. “No tiene más competencias, no es para nada más”, explica el politólogo Felipe Murillo. 

El mismo Gustavo Petro conoce en qué consiste la figura. Cuando fue alcalde de Bogotá, se consideró impedido para decidir sobre la construcción del proyecto inmobiliario Fontanar del Río, etapa 8, en el humedal de La Conejera, porque un familiar de su esposa estaba involucrado en el negocio, de acuerdo con lo informado por el diario La República. En su lugar, Gabriel Vallejo, exministro de Medio Ambiente, permitió la construcción como alcalde ad-hoc de la capital. 

Además, el alcalde ad-hoc no representa un gasto adicional para la nómina del municipio. “El Departamento Administrativo de la Función Pública precisó que se puede designar a un funcionario de carrera administrativa o de libre nombramiento y remoción, que en todo caso se encuentre habilitado para realizar la actuación administrativa necesaria con carácter transitorio. En tal sentido, debe tenerse en cuenta que estos son servidores públicos y por tanto ya se les paga un salario por sus servicios”, argumentó Beltrán. 

“Creo que el revuelo causado se debe, en gran parte, a lo rimbombante y retumbante que suena decir ‘alcalde ad-hoc’. Por eso mismo no podemos quedarnos con el título. Cuando nos dirigimos a qué hace referencia dicha figura, encontramos que es algo más sencillo y rutinario de lo que su título hace pensar”, finalizó el politólogo Felipe Murillo.

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Viernes, 02 Octubre 2020

Medellín aún no tiene 1.000 UCI activas

Por Morada Noticias

Ni la Alcaldía de Quintero amplió en 200 por ciento la capacidad instalada de la ciudad. El gobierno de Medellín incluye dentro de sus cuentas las UCI “bloqueadas” y sin instalar.

El alcalde de Medellín, Daniel Quintero, celebró la inauguración de la cama de Unidad de Cuidado Intensivo - UCI - número 1.000 en la ciudad el pasado 15 de septiembre. “Medellín ha cumplido su meta, y la ha superado, de tener 1.000 camas de cuidados intensivos”, dijo en una rueda de prensa

A través de sus redes sociales, además, expresó: “El 27 de marzo nos comprometimos con el Plan Mil. En solo 6 meses logramos ampliar la red hospitalaria de la ciudad, aumentando la capacidad instalada de camas UCI en un 200%. Cumplimos nuestra palabra”.

Las cifras compartidas por el alcalde implicarían que Medellín posee el 97 por ciento de la capacidad de atención de cuidados intensivos de todo el departamento de Antioquia. Y aunque la mayoría de camas UCI del departamento sí está en la ciudad capital, las declaraciones del alcalde son imprecisas.

¿Qué son las UCI?

“Una Unidad de Cuidados Intensivos es un lugar destinado en un hospital que cuenta con un personal médico y paramédico altamente entrenado en el manejo de pacientes con una enfermedad grave o crítica que implique un riesgo inmediato o temprano para la vida”, explicó Edison Gómez, especialista en Medicina de Urgencias y Emergencias de la Universidad de Antioquia. 

Una cama UCI tiene también un equipo multidisciplinario alrededor del paciente y un equipo tecnológico a su disposición: monitores para medición de signos vitales, ventiladores mecánicos, máquinas de terapia de reemplazo renal, bombas de infusión (para suministrar medicamentos en dosis y velocidad constante), un carro de reanimación, equipos de aspiración, apoyo e intubación de emergencia, entre otros. Además, la cama debe permitir mover al paciente en distintas posiciones. 

Para operar una cama UCI se requiere un médico especialista en cuidado intensivo, un enfermero profesional y auxiliares de enfermería, un terapeuta respiratorio, personal de rayos x y laboratorio. “El recurso humano es lo más importante”, aseguró el médico Gómez que se desempeña en cuidados intensivos en el Oriente Antioqueño. 

Las 1.000 camas

Según la Secretaría de Salud de Medellín, en marzo, la ciudad contaba con 332 camas UCI. En mayo, consiguieron 121 más, para completar 453; en junio se sumaron 47 más (500 en total); en julio se entregaron 242 más (742 en total); en agosto 217 (959 en total) y en septiembre 41 extras, para el total de 1.000 UCI. Es decir que, de acuerdo con la entidad municipal, el aumento de camas UCI, de marzo a septiembre, es precisamente del 301,2% por ciento. 

Así presentó la Alcaldía de Medellín el incremento de nuevas UCI mes a mes, en rueda de prensa el pasado 15 de septiembre: 

Pero estas cifras no coinciden con las de la Secretaría Seccional de Salud de Antioquia. Según el gobierno departamental, al 1 de octubre en Antioquia hay 1.159 camas de Unidad de Cuidados Intensivos para adultos para tratar pacientes Covid y otras patologías. De esas camas, según el gobierno departamental, 598 están en Medellín. Es decir, que la capital paisa posee el 51,6 por ciento de las UCI del departamento.  

Por otro lado, el Registro Especial de Prestadores de Servicios de Salud - REPS del Ministerio de Salud, reportó para el 1 de octubre un total de 754 UCI de adultos en Antioquia, de las que 566 están en Medellín. Para el gobierno nacional, Medellín tiene el 75 por ciento de las UCI de adultos de Antioquia. 

El REPS también reporta que en Medellín, además, hay 50 UCI pediátricas y 79 neonatales, para un total de 695 camas UCI para pacientes de todas las edades.  

Las cifras de la nación se diferencian a las de la Gobernación y la Alcaldía porque estas últimas cuentan aquellas camas de UCI que se encuentran bloqueadas (es decir, inactivas debido a mantenimiento o falta de personal para operarlas), mientras que el REPS, por el contrario, cuenta la capacidad instalada y en funcionamiento en su reporte actualizado diariamente. Es decir, en el REPS están únicamente las UCI que se pueden utilizar apenas se necesiten. 

Por otra parte, el sistema MEData para el seguimiento del COVID-19 en tiempo real de la Secretaría de Salud de Medellín informa, a 2 de octubre de 2020, que la ciudad tiene 681 camas ocupadas, 11 bloqueadas y 308 libres. Dentro de este último grupo (las camas libres) hay 222 camas por activar. 

La Alcaldía reporta 72 camas UCI de uso inmediato más que el registro nacional. El alcalde Daniel Quintero aseguró en entrevista con la emisora Blu Radio el 16 de septiembre que no todas las camas habían sido cargadas al REPS porque “no hay personal suficiente ni son necesarias”. 

En MEData se evidencia que la Alcaldía también añade a su cifra global de 1.000 camas, 200 unidades que registran en dicho sistema como “UCI por aprobar INVIMA”. 

MEData

Si bien el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos, Invima, vigila todo lo referente al uso de equipos médicos en una UCI, el equipo de prensa de la Secretaría de Salud de Medellín le dijo a Colombiacheck que el aval que falta para esas 200 unidades de cuidado intensivo es el de los ventiladores mecánicos de InnspiraMed, “una iniciativa de varias instituciones para la producción de ventiladores mecánicos de bajo costo para pacientes con COVID-19”. 

En este proyecto, profesionales de la Universidad de Antioquia, la Universidad EIA e Industrias Sampedro diseñaron tres prototipos de ventilador mecánico con apoyo de Ruta N y una sinergia de empresas privadas. 

Los prototipos se encuentran en su fase de prueba en humanos desde julio de este año y según el equipo de prensa de la Secretaría de Salud, es altamente probable que el INVIMA dé el aval pronto. 

Sin embargo, Mauricio Vélez, presidente de la junta directiva de Industrias Médicas Sampedro, y Leonor Hidalgo, líder de Innspiramed, aseguraron para el periódico Vivir en El Poblado, que existen dificultades para el reclutamiento de pacientes no COVID para pruebas y aún no hay financiación para la siguiente fase del proyecto. Por ello, tampoco hay una fecha específica proyectada para el uso de los ventiladores en pacientes de UCI. 

Ruth Elena Mena Pino, subsecretaria de Gestión de Servicios de Salud de Medellín, afirmó que al 28 de septiembre, la ciudad contaba con las 770 camas UCI para adultos activas y de ellas, ninguna funcionaba con ventilador de InnspiraMed. 

Además, los ventiladores que aún no aprueba el INVIMA “podrán ser usados en circunstancias excepcionales graves, cuando se demuestre riesgo latente para la vida del paciente y se medie consentimiento informado con él y sus familiares responsables”, dijo la subsecretaria, pues la Circular Externa No.31 de 2020 del Ministerio de Salud lo permite como medida extraordinaria. 

Pero, según la consulta que Colombiacheck realizó con el urgentólogo Gómez, aún en una emergencia de ocupación, la disponibilidad de 1000 camas no sería inmediata, pues una UCI no se compone únicamente del ventilador mecánico. 

¿Cuántas camas nuevas puso la Administración de Daniel Quintero? 

De acuerdo con la Secretaría de Salud de Medellín, entre el 17 de marzo y el 15 de septiembre de 2020, se logró un incremento del 200 por ciento en camas UCI al pasar de 332 a 1.000, de las cuales 342 fueron entregadas por el Gobierno nacional, 118 por la Alcaldía de Medellín y 540 por recursos propios de las IPS.

Si bien el alcalde no precisa los artífices del logro de “ampliar la red hospitalaria de Medellín”, el número de camas UCI no es únicamente por su gestión sino por las directrices de Presidencia de la República y Gobernación de Antioquia ante la contingencia generada por COVID-19. 

Asimismo, de acuerdo con el especialista Edison Gómez, una red hospitalaria no solamente son camas UCI, sino “las diferentes clínicas, hospitales e IPS (institución prestadora de salud) que se articulan para prestar los servicios”. 

Asimismo, el porcentaje de aumento alcanzado únicamente con recursos de la Alcaldía de Medellín, respecto a la capacidad que tenían los hospitales de la ciudad en marzo, es del 35,5 por ciento. 

Por las razones anteriormente descritas, calificamos las afirmaciones del alcalde Daniel Quintero como Cuestionables.