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Chequeo Múltiple
Durante la instalación del nuevo Congreso, el pasado 20 de julio, el presidente Gustavo Petro aseguró que la reducción de distintos indicadores de mortalidad infantil y materna durante su gobierno demuestra el impacto de los Equipos Básicos de Salud (EBS). Para respaldar esa conclusión presentó cifras sobre mortalidad por desnutrición en menores de un año, mortalidad infantil, mortalidad en menores de cinco años y mortalidad perinatal, y afirmó que gracias a esa estrategia "se salvaron más de 10.000 bebés".
En respuesta, el senador Andrés Forero, del Centro Democrático, sostuvo que el mandatario estaba adjudicándose un resultado que no le correspondía. Según dijo, Petro presentó cifras de mortalidad en valores absolutos y no en tasas, y omitió el desplome demográfico que ha reducido el número de nacimientos en el país.
Colombiacheck verificó las principales afirmaciones de ambos. Aunque los indicadores sí muestran una reducción, los datos analizados y las voces expertas consultadas muestran que ninguna de las dos explicaciones basta, por sí sola, para explicar ese comportamiento. Además, revisamos el cálculo con el que Petro aseguró que su gobierno "salvó más de 10.000 bebés" y encontramos problemas metodológicos que impiden sostener esa conclusión.
Este chequeo múltiple hace parte de una serie que verifica los datos aportados durante el último discurso oficial del presidente Petro ante el Congreso de la República. Anteriormente publicamos también “Aumento de homicidios en el gobierno actual: ante el Congreso Petro lo omitió y Forero lo señaló” y “Pobreza bajó y creció la clase media, pero Petro infla cifra de personas que salieron de la pobreza”.

Durante su discurso del 20 de julio de 2026, el presidente Gustavo Petro aseguró que su gobierno redujo en 71,4 % la mortalidad por desnutrición en menores de un año, al comparar la semana epidemiológica 25 de 2022 con la misma semana de 2026.
Como el mandatario no explicó de dónde provenían esas cifras, Colombiacheck consultó a la Presidencia para conocer la fuente de la información. Al cierre de esta publicación no había recibido respuesta.
Mientras tanto, contrastamos la afirmación con los reportes públicos de las dos entidades oficiales encargadas de producir estas estadísticas: el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) y el Instituto Nacional de Salud (INS). Ninguna de las dos permite verificar el porcentaje mencionado por el presidente.
Las Estadísticas Vitales del DANE —la fuente oficial de mortalidad en el país— muestran que las muertes por "deficiencias nutricionales y anemias nutricionales" en menores de un año pasaron de 246 casos en 2022 a 92 en 2025, la información más reciente disponible, que sigue siendo preliminar. La reducción es de 62,6 % frente a 2022.
Aunque la tendencia es descendente, estos datos no permiten corroborar el 71,4 % citado por Petro, pues el DANE todavía no cuenta con información para 2026.
Como el presidente hizo la comparación entre semanas epidemiológicas, también revisamos los Boletines Epidemiológicos Semanales (BES) del Instituto Nacional de Salud (INS) para las semanas 25 de 2022 y 2026.
Allí encontramos que Sivigila reporta públicamente la mortalidad asociada a desnutrición para el grupo de 0 a 5 años. En ese rango de edad, las muertes probables acumuladas hasta la semana 25 pasaron de 91 casos en 2022 a 59 en 2026. Sin embargo, los informes públicos del INS no desagregan el dato específico para menores de un año que presentó el mandatario.
¿De dónde salen las cifras que presentó Petro?
Como esos porcentajes específicos para menores de un año no aparecen en los reportes públicos de 2026, el investigador Johnattan García Ruiz explicó a Colombiacheck que, por la forma en que el presidente presentó la información, es probable que provenga de los microdatos de Sivigila. Sin embargo, tanto García Ruiz como la epidemióloga Silvana Zapata coincidieron en que esos datos hacen parte de la "bodega de datos" del Gobierno, a la que la ciudadanía y la prensa no tienen acceso directo.
"Sivigila se alimenta de reportes que se hacen en el momento en que se identifican los casos, mientras que el DANE consolida las causas de defunción después de un proceso de validación más amplio. Por eso, las cifras semanales son útiles para vigilancia temprana, pero deben entenderse como preliminares y susceptibles de ajuste frente a la estadística vital definitiva", explicó García Ruiz.
Esa diferencia es importante porque Sivigila fue diseñado para hacer vigilancia epidemiológica y facilitar la toma de decisiones oportunas de las autoridades sanitarias, no para medir el impacto de una política pública.
"La razón de ser de Sivigila es apoyar decisiones rápidas de las autoridades sanitarias. Ese uso oportuno es legítimo y necesario, pero no equivale automáticamente a una evaluación de impacto de una política pública", agregó el investigador.
En conclusión, la afirmación es cuestionable. Aunque los datos oficiales muestran una reducción de la mortalidad por desnutrición en menores de un año, las fuentes públicas consultadas no permiten llegar al porcentaje de 71,4 % citado por el presidente. Ese cálculo, según los expertos, habría sido construido con microdatos preliminares de Sivigila, una base de acceso restringido que no puede ser revisada por la ciudadanía ni por la prensa.

El presidente Gustavo Petro también aseguró que la mortalidad en menores de un año cayó 32,9 %, al pasar de 3.203 casos en la semana epidemiológica 25 de 2022 a 2.148 en el mismo periodo de 2026.
Las Estadísticas Vitales del DANE, la fuente oficial de mortalidad en el país, muestran que este indicador sí ha disminuido en los últimos años. Entre 2022 y 2025, las defunciones en menores de un año pasaron de 6.689 a 4.408 casos, una reducción cercana al 34 %. Sin embargo, el DANE aún no dispone de información para 2026 que permita contrastar el periodo citado por el mandatario.
También revisamos los Boletines Epidemiológicos Semanales (BES) del Instituto Nacional de Salud correspondientes a la semana 25 de 2022 y de 2026. Allí encontramos que los reportes públicos de Sivigila hacen seguimiento a eventos específicos —como la mortalidad asociada a desnutrición, la infección respiratoria aguda (IRA) o la mortalidad perinatal—, pero no publican un consolidado de la mortalidad en menores de un año por todas las causas.
En otras palabras, las cifras de 3.203 y 2.148 casos utilizadas por el presidente para calcular esa reducción no aparecen en las fuentes oficiales de acceso público.
La afirmación es cuestionable. Aunque la mortalidad en menores de un año mantiene una tendencia descendente, la información pública disponible no permite llegar al porcentaje de reducción presentado por el presidente para 2026.

El presidente Gustavo Petro también aseguró que la mortalidad en menores de cinco años disminuyó 34,7 %, al pasar de 3.993 casos en la semana epidemiológica 25 de 2022 a 2.609 en el mismo periodo de 2026.
Las Estadísticas Vitales del DANE confirman que la mortalidad en la niñez ha mantenido una tendencia decreciente. Según el boletín técnico actualizado a marzo de 2026, la participación de las defunciones de menores de cinco años sobre el total de muertes en el país se redujo a menos de la mitad en la última década, pasando del 4,0 % en 2016 al 1,9 % en 2025 (preliminar).
Sin embargo, el DANE aún no ha publicado información para 2026 que permita comprobar el porcentaje de reducción ni la cifra de 2.609 casos mencionada por el mandatario.
También revisamos los Boletines Epidemiológicos Semanales (BES) del Instituto Nacional de Salud correspondientes a la semana epidemiológica 25 de 2022 y de 2026. Allí encontramos que los reportes públicos de Sivigila solo presentan información sobre muertes asociadas a eventos priorizados, como desnutrición, infección respiratoria aguda (IRA) y enfermedad diarreica aguda (EDA).
En cambio, las tablas de mando de acceso público no incluyen un consolidado de la mortalidad en menores de cinco años por todas las causas. Por eso, aunque las cifras oficiales muestran una reducción de este indicador, los datos públicos consultados no permiten llegar al porcentaje de 34,7 % presentado por el presidente, pues los valores absolutos con los que hizo ese cálculo (3.993 y 2.609 casos) no aparecen en las fuentes abiertas, así que calificamos la afirmación como cuestionable.

El presidente Gustavo Petro aseguró que la mortalidad perinatal —que comprende las muertes ocurridas a partir de las 22 semanas de gestación y hasta los primeros siete días de vida del recién nacido— disminuyó 24,6 %, al pasar de 4.302 casos acumulados a la semana epidemiológica 25 de 2022 a 3.232 en el mismo periodo de 2026.
Las Estadísticas Vitales del DANE muestran que este indicador sí ha disminuido en los últimos años. Según los datos preliminares disponibles, las muertes perinatales pasaron de 9.126 casos en 2022 a 6.137 en 2025, una reducción cercana al 32%.
Sin embargo, el DANE aún no cuenta con información para 2026, por lo que no es posible corroborar oficialmente el porcentaje de reducción ni la cifra de 3.232 casos presentada por el mandatario.
En este caso, además, los Boletines Epidemiológicos Semanales (BES) del Instituto Nacional de Salud reportan que hasta la semana epidemiológica 25 se notificaron 3.847 casos de mortalidad perinatal y neonatal tardía en 2022 y 2.918 en 2026. Aunque la comparación entre esos dos años muestra una reducción, el propio boletín epidemiológico de 2026 advierte que esa cifra es superior a la registrada para el mismo periodo de 2025, cuando se notificaron 2.681 casos.
Es decir, aunque la mortalidad perinatal sigue por debajo de los niveles observados en 2022, los datos del INS muestran que la reducción no ha sido sostenida, pues en lo corrido de 2026 las notificaciones aumentaron frente al mismo periodo de 2025.
La afirmación es cuestionable. Existe una reducción frente a 2022, pero el porcentaje presentado por el presidente para 2026 no encuentra respaldo en las fuentes oficiales consultadas y omite que este indicador registró un repunte durante el último año.

Durante su intervención ante el Congreso, el presidente Gustavo Petro aseguró que, gracias a la reducción de distintos indicadores de mortalidad, su gobierno “logró salvar a más de 10.000 bebés". Sin embargo, esa cifra no se sostiene con los datos disponibles. Incluso si se sumaran de forma directa las reducciones presentadas por el mandatario —un ejercicio metodológicamente incorrecto— el resultado sería de apenas 3.509 casos.
Al revisar los datos que el propio mandatario presentó para comparar la semana epidemiológica 25 de 2022 con la misma semana de 2026, las reducciones reportadas fueron:
Incluso si esas reducciones se sumaran de manera directa —algo que metodológicamente no es correcto según los expertos— el resultado sería de 3.509 casos, una cifra muy inferior a los "más de 10.000 bebés" mencionados por el presidente.
Las categorías se traslapan y no pueden sumarse
El principal problema del cálculo es que las categorías utilizadas no son independientes entre sí.
Por ejemplo, un menor de un año que fallece por desnutrición también hace parte de la mortalidad infantil general y, a su vez, de la mortalidad en menores de cinco años. Es decir, un mismo caso puede aparecer contabilizado en varios indicadores. Por eso, sumar las reducciones de cada grupo como si correspondieran a personas distintas conduce a un doble —o incluso múltiple— conteo de los mismos fallecimientos y termina inflando el resultado.
La epidemióloga Silvana Zapata, presidenta de la Asociación Colombiana de Epidemiología (Asocepic), explicó a Colombiacheck que este tipo de operaciones solo pueden hacerse cuando las categorías son mutuamente excluyentes, condición que no se cumple en este caso: "Antes de sumar diferencias entre indicadores debe comprobarse que las categorías sean mutuamente excluyentes. En este caso existe un riesgo evidente de doble o múltiple conteo".
Zapata agrega que, sin una metodología reproducible, esa cifra constituye "una interpretación política de los datos, no una estimación epidemiológica demostrada".
El investigador Johnattan García Ruiz coincide en que el cálculo parte de otro supuesto que tampoco puede demostrarse: asumir que, sin las políticas del actual gobierno, la mortalidad habría permanecido en los niveles registrados en 2022.
"Para atribuirle esa diferencia a un gobierno habría que construir un análisis mejor planteado, no simplemente asumir que la mortalidad se habría congelado en el nivel de 2022 y con eso contar 'bebés salvados'".
Según García Ruiz, la reducción observada responde a múltiples factores, entre ellos capacidades acumuladas del sistema de salud, condiciones socioeconómicas e intervenciones desarrolladas por distintos gobiernos.
Por esa razón, la afirmación es falsa. La cifra de "más de 10.000 bebés salvados" no puede verificarse con los datos públicos del DANE ni del INS y proviene de un cálculo que suma categorías que se traslapan entre sí, además de atribuir al actual gobierno un efecto que la evidencia disponible no permite demostrar.

Durante su discurso del 20 de julio, el presidente Gustavo Petro aseguró que la reducción de la mortalidad infantil y materna obedece a la implementación de los Equipos Básicos de Salud (EBS), una de las principales apuestas de su gobierno para fortalecer el modelo de atención primaria.
Los EBS están conformados por médicos, enfermeros y otros profesionales que llevan servicios de promoción, prevención y atención básica directamente a comunidades priorizadas. Según el Ministerio de Salud, durante este gobierno se han invertido más de 4,2 billones de pesos para desplegar más de 10.000 equipos en todo el país.
No es la primera vez que el mandatario atribuye estos resultados a esa estrategia. En el discurso de instalación del Congreso de 2025 también sostuvo que los EBS habían reducido la mortalidad infantil, una afirmación que Colombiacheck calificó entonces como cuestionable, porque la evidencia disponible no permitía establecer una relación causal entre esa política y la disminución de los indicadores.
La tendencia ya venía desde antes
Los documentos oficiales muestran que la reducción de la mortalidad infantil no comenzó con la puesta en marcha de los Equipos Básicos de Salud. El Análisis de la Situación de Salud (ASIS) 2024, elaborado por el Ministerio de Salud, evidencia una tendencia sostenida de disminución en las tasas de mortalidad en la niñez entre 2005 y 2023.
En el chequeo realizado por Colombiacheck en 2025, Andrés Vecino, investigador de la Universidad Johns Hopkins, también advirtió que presentar esa reducción como un logro exclusivo del actual gobierno resulta, cuando menos, engañoso. Con base en datos del Instituto Nacional de Salud, explicó que la mortalidad materna ha mostrado una tendencia descendente durante las últimas dos décadas, con la interrupción excepcional que produjo la pandemia de covid-19.
Johnattan García Ruiz llegó a una conclusión similar al analizar la expansión de los Equipos Básicos de Salud frente al comportamiento de los indicadores. Su análisis muestra que la mayor reducción ocurrió entre 2022 y 2023, cuando apenas estaban en funcionamiento 483 equipos.
Fuente: Johnattan García Ruiz
Para 2024, cuando el número de equipos aumentó a más de 10.000, la reducción de los indicadores fue menor que la observada en el periodo anterior. Por eso, García Ruiz concluye que hasta ahora no existe ninguna evaluación pública que permita aislar el efecto específico de los EBS del descenso histórico que ya venía registrando la mortalidad.
Ni el propio Ministerio atribuye la reducción solo a los EBS
La evidencia más contundente proviene del propio Ministerio de Salud. En respuesta a una investigación de La Silla Vacía, la cartera reconoció que la disminución de la mortalidad infantil "no es atribuible exclusivamente a un programa o acción del sector", como los Equipos Básicos de Salud.
Según el Ministerio, esos resultados obedecen a la combinación de múltiples intervenciones, entre ellas el fortalecimiento de la infraestructura hospitalaria, el transporte asistencial, la dotación de servicios, la gestión territorial y distintas acciones de salud pública.
Desde la Asociación Colombiana de Epidemiología (Asocepic) explicaron a Colombiacheck que la mortalidad infantil depende de múltiples determinantes —como las condiciones socioeconómicas, el acceso al agua potable, el saneamiento básico, la educación materna y la cobertura de los servicios de salud—, por lo que la coincidencia temporal entre el despliegue de los EBS y la reducción de los indicadores no basta para demostrar una relación de causa y efecto.
La asociación añadió que los Equipos Básicos de Salud son una estrategia importante de atención primaria, pero que su impacto aún debe demostrarse mediante evaluaciones independientes capaces de distinguir su efecto del de otros factores que también influyen sobre la mortalidad.
Por esa razón, la afirmación es cuestionable. Aunque la reducción de la mortalidad infantil y materna es real, la evidencia disponible no permite atribuirla exclusivamente a los Equipos Básicos de Salud. Tanto los expertos consultados como el propio Ministerio de Salud coinciden en que estos resultados responden a múltiples intervenciones y a una tendencia que venía registrándose desde años antes del actual gobierno.

En su intervención durante la réplica al discurso presidencial del 20 de julio de 2026, el senador Andrés Forero, del partido Centro Democrático, sostuvo que Gustavo Petro presentó cifras de mortalidad en valores absolutos y no en tasas, y que además omitió el desplome demográfico que ha reducido el número de nacimientos en el país.
La observación es parcialmente correcta. El presidente sí utilizó cifras absolutas y no tasas, por lo que el descenso de los nacimientos es un factor relevante para interpretar esos resultados, como afirmó el congresista. Sin embargo, la evidencia revisada muestra que ese factor, por sí solo, no basta para explicar la reducción de la mortalidad, pues también intervienen otros determinantes que el senador no mencionó.
Tal como mostró esta verificación, Petro sustentó varios de sus porcentajes a partir de conteos de casos acumulados. Por ejemplo, aseguró que la mortalidad infantil pasó de 3.203 a 2.148 casos entre las semanas epidemiológicas 25 de 2022 y 2026, una reducción calculada a partir de valores absolutos.
Esa forma de presentar los datos deja por fuera un elemento importante del contexto demográfico. De acuerdo con cifras del DANE, los nacimientos en Colombia han disminuido de manera sostenida durante los últimos años. Pasaron de cerca de 629.402 en 2020 a 433.678 en 2025 (cifra preliminar), una reducción del 31,1%.
Fuente: Estadísticas Vitales del DANE 2025(pr)
Como explicó a Colombiacheck el investigador Johnattan García Ruiz: "Los nacimientos en Colombia han caído cerca de 30% en la última década y con 30% menos bebés mueren menos bebés así la atención no haya mejorado nada. Por eso es que se utilizan las tasas, para poder comparar periodos diferentes con cifras de natalidad también distintas".
Cuando se observan las tasas de mortalidad —que ajustan automáticamente el número de defunciones por la cantidad de nacimientos— también se evidencia una mejoría. Según los registros del DANE citados por García Ruiz, la tasa de mortalidad infantil pasó de 11,7 por cada 1.000 nacidos vivos en 2022 a 10,2 en 2025, lo que representa una reducción cercana al 12,8 %. Es decir, el riesgo de morir durante el primer año de vida también disminuyó, más allá de que hoy nazcan menos niños.
Esa reducción, sin embargo, tampoco puede atribuirse a una única causa. Como se explicó en este chequeo, tanto los expertos consultados como el propio Ministerio de Salud coinciden en que responde a múltiples factores, entre ellos mejoras en la atención en salud, fortalecimiento de la infraestructura hospitalaria, mayor acceso a controles prenatales, la articulación con la partería tradicional y otros determinantes sociales acumulados durante años.
Por esa razón, la afirmación del senador es Verdadera, pero. Forero tiene razón al señalar que Petro utilizó valores absolutos y que la caída de la natalidad influye en la reducción del número de muertes. Sin embargo, las tasas ajustadas muestran que la mortalidad infantil también ha disminuido, lo que indica que el descenso no puede explicarse únicamente por el desplome demográfico.
Tras revisar una por una las afirmaciones del presidente Gustavo Petro y la respuesta del senador Andrés Forero, este chequeo muestra que ninguno de los dos ofrece una explicación completa de la reducción de la mortalidad infantil y perinatal en Colombia.
Las cifras presentadas por el presidente Petro provienen de microdatos de vigilancia epidemiológica que no están disponibles públicamente, lo que dificulta que la ciudadanía y la prensa puedan reproducir de manera independiente los cálculos utilizados en su discurso. Además, varias de sus conclusiones atribuyen a los Equipos Básicos de Salud resultados que la evidencia disponible no permite adjudicarles de manera exclusiva.
Por su parte, Forero acierta al advertir que el descenso de los nacimientos influye en la reducción de las muertes medidas en valores absolutos. Sin embargo, su explicación también deja por fuera que las tasas de mortalidad muestran una disminución real del riesgo de morir, incluso después de ajustar por el cambio demográfico.
En conjunto, la evidencia muestra que tanto Petro como Forero simplifican un fenómeno mucho más complejo. La reducción de la mortalidad infantil y perinatal es real, pero no puede explicarse únicamente por los Equipos Básicos de Salud ni solo por la caída de los nacimientos. Los expertos coinciden en que detrás de estos resultados confluyen múltiples factores sanitarios, sociales y demográficos.