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Martes, 17 Julio 2018

¿Sin fracking el IVA subirá al 40%?

Por Luisa Fernanda Gómez Cruz

En Twitter ha circulado una imagen que señala que, si no se explotan los yacimientos de petróleo no convencionales, los colombianos tendremos que pagar más impuestos para solventar el hueco fiscal. Información Falsa.

Pocas semanas después de que circularan por redes sociales unas fotografías que supuestamente mostraban el inicio del fracking en el lago de Tota (ver En el lago de Tota no se está haciendo fracking), una cuenta de Twitter comenzó a difundir una imagen que señalaba que, si se impedía la explotación de yacimientos de petróleo no convencionales, el IVA subiría al 40%.

Publicación falsa sobre subida de IVA sin fracking

La imagen no alcanzó a ser compartida de forma masiva, sin embargo, Colombiacheck decidió verificar la información por tratarse de un tema que preocupa a muchos.

Hablamos con varios expertos en temas tributarios y en política petrolera, quienes nos señalaron que todo lo que contiene el trino es falso.

“En primer lugar, la economía no está riesgo”, señala Nicolás Carrero, director de la firma de contadores y abogados Carrero y asociados, especializada en asuntos contables tributarios. “Sí tiene un hueco fiscal, producto de la caída de los precios del petróleo y del crecimiento que ha tenido el Estado en los últimos años”, explica.

Con la caída de los precios del petróleo, hace cuatro años, vino una reforma tributaria que aumentó algunos impuestos, como el impuesto a la riqueza y subió el IVA al 19%. Sin embargo, eso no quiere decir que si los precios vuelven a bajar o si se acaban las reservas de petróleo (que están para 5,7 años según el Ministerio de Minas), la única solución sería hacer fracking para evitar un nuevo aumento en los impuestos.

Óscar Vanegas, docente de la Universidad Industrial de Santander, experto en política petrolera, dice que la caída de los precios del petróleo afectó a Colombia porque la empresa que más ingresos genera producto de la extracción de hidrocarburos es Ecopetrol, con el 88% del total del recaudo. Si se caen los precios, Ecopetrol se ve afectada y es ahí donde está la pérdida de recursos para el Estado.

Pero, advierte Vanegas, este no es el caso para las multinacionales, porque estas no aportan prácticamente nada al presupuesto nacional, ya que están bajo un modelo de concesión que “consiste en que la participación para el país es cero”, dice Vanegas.

Antes de 2004, la explotación de hidrocarburos en Colombia funcionaba bajo contratos de asociación en los cuales las compañías y el Estado se repartían 50/50 las ganancias. Con la creación de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), a través del decreto 1760 de 2003, se pasó al modelo de concesión.

Con ese cambio, “el State-take (la participación del país en esa renta) es muy bajo, porque lo único que recibimos son regalías”, sostiene Vanegas. Y las regalías hoy son apenas del 8%, de acuerdo con la ley 756 de 2002 (con el modelo de asociación, las regalías para el país eran del 15%).

Aunque la ley 756 establece, en su artículo 16, que Colombia puede recibir hasta el 25% en regalías, esto aplica solo para campos que produzcan más de 600.000 barriles diarios y, de acuerdo con el Ministerio de Minas, la producción actual total de Colombia está alrededor de los 865.000 barriles promedio día. Es decir, ningún campo petrolero llegará a los 600.000 barriles diarios con el modelo actual.

Pero, además de que el pago por regalías es mínimo, la misma ley establece que cuando se hace explotación de yacimientos no convencionales, como el fracking, se hace un descuento a las multinacionales del 40% en el pago de las regalías, lo que quiere decir que terminarían pagando apenas el 4,8%, en lugar del 8%. Y nada más, porque, nuevamente, la nación no tiene participación en la producción de ese petróleo.

De modo que, de acuerdo con Vanegas, en materia de política petrolera Colombia no pierde nada (pero tampoco gana nada) si no se hace fracking, porque son las multinacionales, y no Ecopetrol, quienes harían la explotación de yacimientos no convencionales. Esto porque los contratos, los bloques y los campos están entregados en concesión a estas compañías.

“Ecopetrol tenía seis bloques de explotación, pero ya devolvió cinco y solo se queda con Valle Medio Magdalena. Y en ese bloque, dado el caso, quien haría fracking sería la empresa socia de Ecopetrol: Occidental Petroleum”, afirma el profesor de la UIS.

Dependencia del petróleo

El petróleo sí sigue siendo un producto que genera altos recursos para el Estado. Según el Ministerio de Minas, en promedio, la renta petrolera (impuestos, regalías, dividendos) ha representado el 10% del presupuesto general de la Nación en los últimos ocho años.

Pero, tanto Vanegas como Luis Álvaro Pardo, investigador de Justicia Tributaria, sostienen que el país dejó de depender del petróleo hace tiempo por cuenta de dos factores: uno, el cambio al modelo de concesiones; y dos, la diversificación de la economía que generó la caída de los precios del petróleo de hace cuatro años.

Además porque, adicional a los porcentajes mínimos que entregan las multinacionales en regalías, el Estado colombiano les otorga todo tipo de exenciones tributarias que terminan por disminuir aún más las ganancias para el país por la explotación de hidrocarburos.

Solo por poner un ejemplo, una investigación realizada por Pardo y otros miembros de Justicia Tributaria, encontró que por cada peso que pagan estas compañías, el Estado les permite que deduzcan 10,80 pesos (esta investigación fue hecha con datos de 2015. La actualización con cifras de 2016 está por publicarse en el portal Justicia Tributaria, según la fuente). De modo que, nuevamente, que no se haga fracking no afecta en nada a la economía colombiana.

Y finalmente, según Carrero, es imposible siquiera pensar que, si existiese algún beneficio económico para el país con el fracking, el IVA subiría al 40% de no hacerlo. Esto porque ningún país del mundo tiene un IVA tan alto y ahora Colombia, como miembro de la OCDE, no podría subirlo a más del 20%, que es el promedio de la mayoría de países pertenecientes a esta organización.

Para Carrero es evidente que quienes hicieron la imagen usaron el Impuesto al Valor Agregado (IVA) por ser un tributo que “le pega a todo el mundo. La intención detrás es presionar para que se deje hacer fracking.”

Jueves, 08 Noviembre 2018

Las gaseosas ya tienen IVA

Por Luisa Fernanda Gómez Cruz

Félix de Bedout le preguntó reiteradamente al Viceministro de Hacienda por qué las gaseosas, con la ‘Ley de financiamiento’, continuarían sin IVA. Esto es engañoso, pues las bebidas sí tributan, aunque lo hagan bajo un régimen especial.

El 1 de noviembre, un día después de que el gobierno presentara el proyecto de la ley de financiamiento al Congreso, W Radio entrevistó al Viceministro de Hacienda, Luis Alberto Rodríguez, para consultarle por las modificaciones más polémicas que incluye la propuesta.

En la entrevista, el periodista Félix de Bedout le preguntó si las bebidas azucaradas entrarían o no dentro del paquete de productos que hoy no pagan el Impuesto al Valor Agregado (IVA) y que pasarían a tener ese cobro con la reforma.

Frente a esta duda, el viceministro respondió: “No, eso no está dentro de nuestra propuesta”, y continuó hablando sobre los cambios que propone la nueva ley.

Ante la respuesta de Rodríguez, De Bedout insistió y preguntó cómo era posible que se le pusiera IVA al huevo y a la zanahoria, pero no a las gaseosas.

Más adelante continuó el tema diciendo que “siempre se dijo que ‘¿cómo se iba a gravar el que es muchas veces el alimento de un obrero?’” (refiriéndose al pan con salchichón y gaseosa, retomando la discusión de 2016 de ponerle un impuesto adicional a las bebidas azucaradas). Bedout insistió diciendo que la nueva ley de financiamiento le pondrá IVA al pan, al salchichón y no a las gaseosas.

Minutos después, el periodista trasladó la discusión a Twitter y publicó:

 

 

Colombiacheck decidió revisar este tema porque, luego del trino de De Bedout, varios tuiteros, incluyendo personajes públicos, manifestaron su indignación con que la nueva ley de financiamiento no les pusiera IVA a las gaseosas:

 

 

 

 

 

 

 

 

Estas críticas, sin embargo, surgieron de una confusión: las gaseosas ya pagan IVA (al igual que el salchichón), y es del 19%, según confirmó Nicolás Carrero, experto en temas tributarios, a Colombiacheck.

Carrero explicó, además, que estas bebidas no están incluidas dentro del artículo 424 del Estatuto Tributario, que es donde se exponen los “bienes que no causan el impuesto” del IVA. En este listado, hasta este momento, están incluidos los productos de la canasta familiar (como el pan). La gaseosa no hace parte de la canasta familiar y, por lo tanto, no se encuentra excluida del pago del impuesto del IVA.

No obstante, por cuenta del artículo 446 del mismo estatuto, las gaseosas tienen un régimen especial que hace diferente su tributación a la de otros productos:

“Cuando se trate de la venta de limonadas, aguas gaseosas aromatizadas (incluidas las aguas minerales tratadas de esta manera) y otras bebidas no alcohólicas, con exclusión de los jugos de frutas, de legumbres y hortalizas..., solamente se gravarán las operaciones que efectúe el productor, el importador, o el vinculado económico de uno y otro”.

Esto es lo que se conoce como un “IVA monofásico”, de acuerdo con Alejandro Rodríguez Ilatch, investigador de Dejusticia. Lo que quiere decir que el impuesto solo se cobra una vez, en una de las fases de la comercialización del producto, que es cuando se le compra al productor o al importador directamente.

En términos generales, según explica Rodríguez Ilatch, las fases del proceso de consumo son tres: 1. Cuando se hace o se importa el producto; 2. Cuando el mayorista compra el producto para redistribuirlo, y 3. Cuando el minorista le compra al mayorista y vende el producto al consumidor final.

Entonces, en el caso del IVA monofásico, solo se paga el impuesto en la primera fase y “después de ello las bebidas azucaradas adquieren un carácter de excluidas”, dice Rodríguez Ilatch. Razón por la cual el comprador final no ve reflejado el valor del IVA en su factura, aunque es de suponer que el mayorista lo incluya dentro del precio al que vende el producto al resto de la cadena.

El otro tipo de IVA es el plurifásico, y es el que tienen hasta el momento todos los bienes y servicios que no están en el artículo 424 ni en el 476 del Estatuto Tributario. En este caso, el IVA se paga en cada una una de las fases; es decir, se hace tres veces el cobro del impuesto y el consumidor final lo ve en su factura de compra.

Ahora bien, la llamada ley de financiamiento propone modificaciones al artículo 424 frente a los productos que están libres del pago del IVA. Y modifica algunos de los servicios incluidos dentro del 476. Pero no hace ningún cambio al 446 (en el que está el régimen especial de las gaseosas), lo que indica que el cobro de IVA que tienen hoy las gaseosas y demás bebidas azucaradas se mantendrá tal cual está hoy. Lo único que cambiará es la tarifa sobre la cual se hará el cobro que, de acuerdo con el proyecto de ley, bajará al 18%.

Entonces, es cierto que, de aprobarse la reforma tributaria, el pan pasaría de ser un producto excluido del pago del IVA a tener el cobro; el salchichón tendría el mismo impuesto que hoy tiene, y las gaseosas conservarían su estatus especial con el que pagan un IVA que no se ve reflejado en la factura del consumidor final.

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El 28 de noviembre comenzó su curso entre las comisiones tercera y cuarta de Senado y Cámara la ponencia final de la ley de financiamiento. Para este momento se incluyó una propuesta que no estaba en el primer borrador, pero que se adicionó en la ponencia, de pasar el tributo de las gaseosas a IVA plurifásico. Finalmente, el 5 de diciembre de este año, durante el primer debate en el Congreso, se salvó esta propuesta; es decir, que de aprobarse la ley tal cual está en este momento, las gaseosas comenzarían a cobrar IVA en toda la cadena.