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Sábado, 21 Octubre 2017

Sustitución, no erradicación, se pactó en el Acuerdo de La Habana

Por Sania Salazar

Así lo aseguró Elier Martínez, presidente de la Junta de Acción Comunal de la vereda El Tandil, de Tumaco, donde han asesinado campesinos en medio de confrontaciones por la erradicación.

“Si hay un proceso de paz en el que dice que debe ser sustitución mas no erradicación, entonces como campesinos reclamamos que el Gobierno cumpla lo que pactó en La Habana”, aseguró Elier Martínez, presidente de la Junta de Acción Comunal de la vereda El Tandil, de Tumaco, en entrevista con Blu Radio.

Elier hablaba del asesinato, en ese vereda el pasado 5 de octubre, de seis campesinos que trataban de impedir que la Policía erradicara cultivos de coca. Las autoridades investigan el hecho, pues pobladores de la zona señalan a los policías como los responsables de los disparos.

El asesinato de los campesinos es un hecho intolerable, pero debemos señalar que Martínez se equivoca en su afirmación, pues en el Acuerdo Final sí está contemplada la erradicación, por lo que calificamos la afirmación como falsa, aunque hay que anotar que los testimonios recogidos indican que la erradicación no se estaría haciendo en los términos acordados en La Habana.

Aunque el líder se refiere al Acuerdo Final, lo llamamos en varias oportunidades para corroborar la fuente en la que basó su afirmación, pero no logramos comunicarnos.

Si bien el Acuerdo basa la solución de los cultivos ilícitos en la sustitución, es decir, en la voluntad de las comunidades y en la concertación del proceso con ellas para cambiar esa actividad por el cultivo de productos legales, plantea la erradicación en dos casos: cuando los campesinos no lo hagan voluntariamente o cuando, ya firmado el convenio de sustitución, las familias incumplan los compromisos sin que haya una razón de fuerza mayor o un situación fortuita. Está previsto que en esos casos se erradicará manualmente, no sin antes socializar e informar a la comunidad.

“En los casos en los que no haya acuerdo con las comunidades, el Gobierno procederá a la erradicación de los cultivos de uso ilícito, priorizando la erradicación manual donde sea posible, teniendo en cuenta el respeto por los derechos humanos, el medio ambiente, la salud y el buen vivir. El Gobierno, de no ser posible la sustitución, no renuncia a los instrumentos que crea más efectivos, incluyendo la aspersión, para garantizar la erradicación de los cultivos de uso ilícito”, precisa el Acuerdo.

Tumaco, una situación compleja

Hay que recordar que Tumaco es el municipio colombiano con mayor número de hectáreas de coca. Según la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, Unodc, el año pasado había 23.148 hectáreas, que representan el 16% de los cultivos de coca que hay en el país.

Mario Lima, secretario de Gobierno (encargado) de Nariño, le explicó a Colombiacheck que en Tumaco se suscribieron acuerdos de sustitución voluntaria de cultivos con algunas organizaciones y productores. Acordaron que las autoridades no erradicarían forzosamente los cultivos de quienes se habían comprometido voluntariamente a cambiar de cultivo ni las plantaciones de menos de 3,8 hectáreas, pues se considera que de ahí en adelante son cultivos industriales ligados al narcotráfico.

Según Lima, el grupo de erradicadores empezó a arrancar las matas de los grandes cultivos, pero hay campesinos que tienen sus sembrados en medio de los industriales, una razón por la que campesinos bloquearon la labor de los erradicadores. Quienes no han firmado la intención de acogerse a los programas de sustitución también se han opuesto.

El encargado de la cartera de Gobierno explicó que la comunidad pide que las reglas y los tiempos de la erradicación sean claros. Además, reconoció que hay escepticismo entre las familias que han tenido que sembrar coca para sobrevivir porque no ven claras las garantías económicas que les permitan subsistir con otros cultivos, porque ni siquiera les han dicho qué sembrar. Lima indicó que la población no ve que el Gobierno trabaje en mejorar las vías para poder sacar los productos y comercializarlos, ni en infraestructura educativa, de salud y de agua potable.

Diana Montilla Moreno, encargada de derechos humanos de la Asociación de Juntas de Acción Comunal de los Ríos Mira, Nulpe y Mataje, Asominuma, coincidió con el funcionario en que la población está de acuerdo con la sustitución, pero que no ve garantías de vida digna en los planes alternativos que les ofrece el Gobierno. Además, aseguró que no se ha definido cuáles son los cultivos industriales y que el Gobierno no ha socializado la erradicación de esas áreas.

Hay que mencionar que campesinos de la zona han denunciado que narcotraficantes los amenazan de muerte si no se oponen a la erradicación.

El gobernador de Nariño, Camilo Romero, criticó en BluRadio que el Gobierno ofrece programas de sustitución de cultivos ilícitos, pero se está demorando más de un año en entregar a cada familia las primeras ayudas económicas prometidas. Además, aseguró que les dieron el dinero solo a 1.800 familias de un total de 40.000 que deben cambiar de cultivo y que entregaron esos auxilios económicos en el sector de La Carretera, una zona distinta al sector de Alto Mira y Frontera, lugar donde se registró el homicidio de seis campesinos el 5 de octubre y donde asesinaron el pasado 17 de octubre al líder comunitario José Jair Cortés.

Miércoles, 01 Noviembre 2017

“Programa de sustitución de cultivos en Tumaco tiene cuatro funcionarios”

Por Óscar Felipe Agudelo B.

La frase es del senador del partido Alianza Verde y exgobernador de Nariño, Antonio Navarro. Es una clara crítica al programa de sustitución de cultivos ilícitos en ese departamento.

El senador Antonio Navarro, exgobernador de Nariño, llamó la atención a través de su cuenta de Twitter sobre el número de funcionarios que están trabajando en el programa de sustitución de cultivos ilícitos en Tumaco, municipio que ha sido noticia en las últimas semanas por las dificultades que ha tenido este proceso allí.

Consultamos al senador, quien luego de la consulta del Partido Alianza Verde para elegir precandidato presidencial en la que resultó elegida la también senadora Claudia López, decidió enfilar sus baterías en conservar su curul en el Congreso. Nos dijo que no podía revelar la fuente en la que basó su afirmación.

Después de consultar varias fuentes Colombiacheck califica la afirmación como aproximada, pues si bien es verdad que son cuatro los funcionarios del programa de Sustitución de Cultivos de Uso Ilícito en Tumaco, que además atienden el departamento completo, el equipo se completa con funcionarios de la Gobernación y de la alcaldía.

Navarro fue gobernador del departamento de 2008 a 2011. Para él el programa de sustitución tiene un problema de diseño, “es necesario un funcionario por cada 50 familias”. “El programa gubernamental tiene un problema de diseño”, criticó, pues según sus cuentas como “hay unas 20.000 familias involucradas en los cultivos de uso ilícito, deberían haber contratados en el programa gubernamental unas 400 personas”. Navarro enfatizó en que esos 400 funcionarios deberían haber estado en el terreno al día siguiente de la concentración de la exguerrilla de las Farc e indicó que ahora parte del territorio que quedó vacío lo han ocupado otros grupos armados.

El senador habla desde su experiencia de la implementación del piloto “Si se puede” con el que campesinos de los municipios nariñenses de Leiva y El Rosario erradicaron la coca voluntariamente. Navarro le dijo a Pacifista que una lección de ese piloto fue que el acompañamiento a las familias en el proceso es fundamental para mostrarle a la comunidad presencia del Estado, para construir confianza e interés en resolver el problema.

Eran equipos base de 25 personas, que entraban a trabajar desde el puro comienzo: 16 técnicos agropecuarios como los del Sena, dos especialistas en acceso a mercado, dos de acceso a crédito, dos de formalización de la propiedad y tres de organización comunitaria. Cada uno de ellos tenía a su vez un jefe y, encima de todos, un jefe de todo el equipo a nivel municipal. Más adelante, ya en el desarrollo productivo, le incorporamos a ese esquema un veterinario”, le contó Navarro a Pacifista, y agregó que cada equipo de 31-32 personas atendía a 1.000 familias.

 

¿Solo cuatro funcionarios?

“Hay cuatro funcionarios del programa gubernamental en el departamento”, informó Daniel Ramírez, coordinador departamental del Programa Nacional de Sustitución de Cultivos de Uso Ilícito en Nariño. Es decir, que esas cuatro personas no trabajan solo en Tumaco, sino que atienden el departamento completo.

Ramírez explicó que trabajan mancomunadamente con otras entidades. “La gobernación nos respalda con 15 funcionarios, más cinco o seis funcionarios de cada una de las alcaldías y las Naciones Unidas hace las actividades de verificación y de cumplimiento de compromisos adquiridos de las familias”.

Hay que recordar que Nariño fue el departamento con mayor extensión de cultivos de coca en Colombia en 2016 con 42.627 hectáreas, es decir, el 29% de los cultivos de coca en el país. Además, Tumaco fue en el mismo periodo, el municipio con más hectáreas de cultivo ilícito, 23.147, según el Observatorio de Drogas de Colombia.

El funcionario aseguró que en la fase inicial del programa no se requiere mayor número de personas porque, según él, están en la fase inicial en la que no se requiere mayor número de personal, sin embargo, explicó que el equipo “se irá fortaleciendo y será ampliado en la medida en que se desarrolle metodológicamente en los territorios y en la medida en que vaya ampliando su rango de acción en el departamento de Nariño”.

Colombiacheck pudo establecer por medio de un vocero de la dirección para la Sustitución de Cultivos Ilícitos que a partir del 20 de noviembre contratarán a 70 personas para la fase de asistencia técnica para las familias cocaleras.

Colombiacheck contactó a Daniel Rico, experto en política antinarcóticos e investigador de la Fundación Ideas para la Paz, FIP, quien aseguró que “hay un déficit absoluto” en referencia al número de funcionarios que atienden el departamento por este fenómeno. Rico argumentó que “es humanamente imposible hacer un programa de sustitución de cultivos coherente con cuatro funcionarios en un departamento”. Aunque el experto también resaltó que el programa de sustitución de cultivos del gobierno recurre mucho a la tercerización al momento de contratar personal.

Harold Ruiz, coordinador del equipo de acompañamiento de la sustitución voluntaria de la gobernación de Nariño, corroboró los 15 funcionarios que la gobernación aporta para el programa de sustitución de cultivos y dijo que los cuatro funcionarios que ha puesto el gobierno nacional “es un número completamente insignificante” independientemente de la calidad de los profesionales. Ruiz manifestó su preocupación por ese déficit de personal.