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Verdadero pero...

Miércoles, 11 Septiembre 2019

Uribe trinó cifras ciertas de violencia política, pero a corte de junio

Por José Felipe Sarmiento y Ana María Saavedra

Aunque ya hay cuentas de la MOE más actualizadas que el gráfico compartido por el expresidente, estas confirman la gravedad de los ataques en esta temporada electoral.

En un mensaje a través de la red social Twitter, el expresidente y senador Álvaro Uribe publicó la foto de un televisor con un gráfico que muestra los porcentajes de victimización por violencia política según el partido político al que pertenecía la persona atacada; imagen a la que se refirió como “lo que nos dejó [Juan Manuel] Santos”, su sucesor y mandatario hasta 2018.

Trino de Uribe

Según esa información, el partido más afectado por el fenómeno es precisamente el Centro Democrático, al que pertenece el congresista, con 21,5 por ciento de los casos. Luego aparece el Liberal con 11,5 por ciento. Después están La U y Alianza Verde con 10,1 por ciento cada uno y cierran Cambio Radical y el grupo significativo de ciudadanos Colombia Humana, ambos con 7,6 por ciento.

En la parte baja de la pantalla se ve el crédito del gráfico, que es del programa Zona Franca del canal Red Más con datos de la Misión de Observación Electoral (MOE). El director de ese espacio televisivo, Daniel Pacheco, le confirmó a Colombiacheck que los datos fueron tomados de la emisión del pasado 24 de julio.


Las cifras corresponden con el que era el informe más reciente de la MOE hasta ese momento, que cubría el periodo del 27 de octubre de 2018 al 27 de junio pasado. Es decir que el trino de Uribe es dos meses posterior al corte de las cifras, cuando esa organización civil ya ha hecho otras dos entregas con información más actualizada. De hecho, para la fecha de la publicación que cita el exmandatario, todavía faltaba un mes para el inicio formal de las campañas con candidatos oficiales.

Además, en la discusión del programa se hicieron algunas aclaraciones importantes. La directora de la MOE, Alejandra Barrios, explicó que la posición del Centro Democrático se debía sobre todo a las amenazas contra sus integrantes. “La violencia letal, que es atentado y asesinato, está especialmente centrada en los partidos Liberal y Verde”, señaló.

El actual informe más reciente, que va hasta el 27 de agosto, señala que 45 de 157 políticos víctimas de ataques son funcionarios o líderes sin partido definido (28,7 por ciento). Los 112 restantes están repartidos entre 15 colectividades de diversas tendencias ideológicas y los grupos significativos de ciudadanos. Para la organización, esto “evidencia que la violencia política golpea a todas las colectividades independientemente de su posición en el espectro político, aunque en diferente intensidad”.

No obstante, el escalafón de quienes sí tienen una filiación definida aún es liderado por el Centro Democrático, con 19 personas atacadas (12,1 por ciento). Le siguen los partidos Conservador y La U con 13 cada uno, Cambio Radical con 12, el Liberal con 11, Alianza Verde con 10 y la coalición Colombia Humana-UP con 9.

Al excluir las amenazas, La U asciende al primer puesto con un secuestro, una desaparición, un atentado y tres asesinatos; mientras el partido del expresidente Uribe queda segundo con cuatro atentados y un asesinato. Pero al contar solo la violencia letal, el CD vuelve a encabezar con cinco casos y después están La U, Cambio Radical y la FARC, con cuatro cada uno.

Hay que tener en cuenta que esta tabla no alcanza a registrar el asesinato de Orley García, aspirante del Centro Democrático a la Alcaldía de Toledo (Antioquia), ni la masacre contra la candidata liberal a la Alcaldía de Suárez (Cauca), Karina García Sierra, y otras cinco personas, incluida su mamá y el aspirante a concejal Yeison Obando; ya que ambos crímenes se presentaron en los primeros días de septiembre.

El director de comunicaciones de la MOE, Fabián Hernández, le envió a Colombiacheck cifras actualizadas hasta el 9 de septiembre para el periodo oficial de campaña, es decir desde el 27 de julio.
 

Tabla de la MOE

Cambio Radical, Centro Democrático y La U han sufrido cinco actos violentos en menos de mes y medio, incluyendo cuatro amenazas y un asesinato cada uno. Los grupos significativos de ciudadanos han tenido igual número de amenazas y un atentado. El Partido Liberal, además de la masacre que dejó dos candidatos muertos en Cauca, lleva un secuestro y una amenaza.
 

Peor que antes
Sobre la acusación contra el expresidente Santos, hay que matizar que las elecciones de 2018 fueron las más pacíficas en 20 años, como lo verificó Colombiacheck después de las legislativas y la primera vuelta presidencial; lo destacó el registrador nacional, Juan Carlos Galindo, después de la segunda y lo confirmó la MOE en sus informes finales sobre esos comicios, tanto el general como el de irregularidades.

Por otro lado, Hernández y el profesor Yann Basset, doctor en Ciencias Políticas experto en democracia y conflicto, coinciden en afirmar que los comicios locales y regionales tienden a ser históricamente más violentos que los nacionales, en parte porque también hay mayor número de candidatos. Pero las cifras que tiene la MOE de 2019 también son preocupantes en comparación con las de hace cuatro años, como lo reconoce el docente investigador de la Universidad del Rosario.

Solo en el primer mes de campaña oficial, el número de asesinatos igualó al de los tres meses previos a las votaciones de 2015 y, con los casos más recientes, lo superó.

Tablas de la MOE

La Fundación Paz y Reconciliación también ha advertido desde abril pasado sobre la violencia relacionada con la dinámica electoral, con especial victimización de los movimientos de izquierda y la coalición de gobierno. Su director, León Valencia, lo había repetido en la citada emisión de Zona Franca y la organización lo reafirmó en un nuevo informe que publicó esta semana, que cuenta 116 hechos con 173 víctimas.

Basset considera que el aumento de la violencia política “tiene que ver con este contexto complicado de posconflicto”. Pone como ejemplo la “situación tensa” en muchas regiones alrededor de la restitución de tierras, que ha generado reacciones violentas de sectores que se oponen a ese proceso.

Si bien estos factores ya se presentaban en el gobierno Santos e incluso desde mucho antes de la firma del Acuerdo de Paz con las Farc, también es cierto que todo el proceso electoral actual se ha desarrollado bajo la presidencia de Iván Duque, como lo recordó el exministro Guillermo Rivera en respuesta a Uribe.
 

De modo que los datos que presenta el exmandatario y congresista son ciertos, aunque están desactualizados por un par de meses, y son consecuencia de un contexto complejo en el que Santos puede tener responsabilidad, pero también su sucesor. Por eso calificamos la publicación en Twitter como ‘verdadera pero…’. 

RedCheq

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Sábado, 29 Julio 2017

¿Más asesinatos en la era Uribe que en la dictadura de Pinochet?

Por Paula Vásquez

Ariel Ávila comparó los falsos positivos con las ejecuciones extrajudiciales de la dictadura chilena, pero erró en la cifra de investigaciones de la Fiscalía y la que utilizó para el caso extranjero suma asesinatos y desapariciones.

Ariel Ávila, subdirector de la Fundación Paz y Reconciliación (Pares), publicó en Semana una columna que tituló Marta Lucía y la JEP, donde aseguró que “en la dictadura de Pinochet se asesinaron 3.200 civiles. En los ocho años de gobierno Uribe, la Fiscalía investiga cerca de 4.000 ejecuciones extrajudiciales o mal llamados falsos positivos. Es decir, en ocho años de democracia se asesinaron más civiles por parte de agentes estatales que en 17 años de dictadura en Chile”.

Colombiacheck se comunicó con Ávila, quien dijo haber basado su afirmación en un reporte de la Fiscalía entidad que “tuvo ese dato a finales del año pasado, estaban haciendo investigaciones por 4.200 ejecuciones extrajudiciales o lo que se llama en Colombia falsos positivos”.

Después de hablar con Ávila, revisar los informes de Fiscalía y de Humans Rights Watch, HRW, calificamos esta afirmación como ligera.

Lo primero que hicimos fue revisar en estudios académicos la cifra de asesinatos durante la dictadura de Augusto José Ramón Pinochet, que fue desde el 11 de septiembre de 1973 hasta el 11 de marzo de 1990. Según el libro Making Sovereing Financing and Human Rights Work, en la página 313, “durante la dictadura chilena sucedieron aproximadamente 3.200 muertes y desapariciones y más de 27.000 presos políticos”, la misma cifra la mencionan en la publicación Estados Unidos y el golpe de Estado en Chile contra Salvador Allende.

Ávila afirma que son 3.200 muertes producto de la dictadura de Pinochet, pero en los estudios académicos que revisamos aluden a esa cifra como la suma de muertos y desaparecidos. Los dos estudios mencionados se basan en el informe de la Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación, creada para esclarecer las violaciones de los derechos humanos durante esa época.

El segundo paso fue revisar el informe La Fiscalía del siglo XXI (2012-2016), en el que afirman, “existe un estimado de 2.760 procesos por homicidios asociados al actuar de la fuerza pública e investigados por la Dirección Nacional de la Fiscalía de Derechos Humanos, 2.297 casos corresponden a presuntos falsos positivos, que fueron cometidos en contra de 3.185 víctimas únicas y 645 víctimas clasificadas como personas no identificadas”.

Es decir, un total de 3.830 asesinados bajo el modo de operar bautizado por los medios de comunicación como falsos positivos. Según información de la Fiscalía, el 97% de esas víctimas fueron asesinadas entre 2004 y 2007.

Colombiacheck califica la afirmación de Ávila como ligera, principalmente porque en la información sobre la dictadura chilena no encontramos una cifra exclusiva de asesinatos. En cuanto a la información sobre las 4.000 ejecuciones extrajudiciales, las cifras de la Fiscalía indican que hasta el momento hay 3.830 víctimas. Sí de número se trata, el investigador se queda un poco corto, pero hay que aclarar que las cifras de la Fiscalía corresponden al 78% de los casos.

Además, revisamos el informe de HRW: El rol de los altos mandos en falsos positivos publicado en junio del 2015, el cual asegura que “la Fiscalía General de la Nación investiga actualmente más de 3.000 presuntos casos de falsos positivos atribuidos a militares. Más de 800 miembros del Ejército, en su mayoría soldados de rangos inferiores, han sido condenados por ejecuciones extrajudiciales perpetradas entre 2002 y 2008”.

¿Qué son los falsos positivos?

Fue una práctica ilegal que según el mismo informe “se volvió común y fue adoptada en Colombia” y se trata “de ejecutar a civiles por parte de brigadas del Ejército para demostrar resultados positivos y aumentar el número de guerrilleros dados de baja”.

Según HRW “se llevaban por la fuerza a sus víctimas o las citaban en parajes remotos con promesas falsas, como ofertas de empleo, para luego asesinarlas, colocar armas junto a los cuerpos e informar que se trataba de combatientes enemigos muertos en enfrentamientos”.

En el mismo documento publicado en el 2015, se asegura que altos generales del Ejército Nacional están siendo investigados por esta práctica, entre ellos, los generales Mario Montoya, Óscar González, Juan Pablo Rodríguez y Jaime Lasprilla, algunos de ellos en la actualidad se encuentran activos y conservan su mando sobre buena parte de las Fuerzas Militares.