Pasar al contenido principal
Martes, 17 Abril 2018

Vargas Lleras y el agua que aún no tiene Buenaventura

Por Ana María Saavedra

El candidato a la Presidencia se atribuyó el éxito en la ejecución de la construcción del acueducto de Buenaventura. Colombiacheck encontró que si bien como ministro y vicepresidente lideró esta obra, detrás hay toda una historia de demoras, promesas incumplidas y hoy el principal puerto sobre el Pacífico aún no tiene agua de calidad y las 24 horas al día.

Si alguien saca pecho sobre su gestión como ministro de Vivienda y Vicepresidente es el candidato presidencial por firmas y Cambio Radical, Germán Vargas Lleras. En cada foro, con cifras y hechos, cuenta la lista de obras ejecutadas a lo largo y ancho del país. En el más reciente debate realizado en Buenaventura, sobre el Pacífico colombiano, el político resaltó el trabajo que se realizó bajo su tutela para construir el acueducto del principal puerto del país.

El escenario era el auditorio de la Sociedad Portuaria de Buenaventura, en donde además de Vargas, estuvieron Sergio Fajardo, Humberto de la Calle y Gustavo Petro, quienes participaron en un debate sobre el Pacífico y en el que cada uno de ellos habló sobre sus compromisos frente a temas como la pobreza, la minería, los grupos ilegales y las obras que necesita esta olvidada región.

En su turno, Vargas Lleras resaltó que, como ministro de Vivienda, canalizó a Buenaventura todos los recursos para el plan de choque en materia de agua potable. De memoria el candidato citó las obras: “El nuevo tanque, el proyecto Venecia, el proyecto Escalerete y además trabajé para que el Plan Pazcífico pudiera acceder a los recursos del Banco Interamericano, que garantiza la financiación del proyecto que dejará a Buenaventura 7x24 en agua potable”, detalló.

Si bien es cierto, nadie le cuestiona a Vargas que lideró estos proyectos, en el fondo hay toda una historia que se ha repetido cada cuatro años y que deja, por ahora, una serie de promesas incumplidas por parte de los últimos gobiernos y candidatos que han pasado por esta ciudad.

La frase de Vargas Lleras es Ligera porque si bien se han hecho una serie de proyectos y obras, la solución al suministro y a la calidad del agua en Buenaventura aún no se ha logrado. Esto los confirmó Colombiacheck tras entrevistar a miembros del Comité del Paro Cívico, al vicepresidente de Findeter y a la propia campaña del propio Vargas. También se revisaron documentos de las obras, contratos y noticias en medios de comunicación.

Incluso la frase causó controversia porque el suministro de agua en esta ciudad ha sido una lucha de la propia comunidad y no como un resultado del compromiso de los políticos.

La historia del agua que no llega

La historia de incumplimientos en el tema del acueducto se remonta a 1996, cuando el Gobierno Nacional aprobó el documento Conpes 2861 con el que destinó recursos por US$17 millones para construir el acueducto y alcantarillado del Puerto, como lo contó un reportaje del diario El País, publicado en marzo del año pasado.

Cinco años después, se creó la Sociedad de Acueducto y Alcantarillado de Buenaventura (Saab), que a su vez firmó un acuerdo con una empresa recién creada: Hidropacífico para que operara el sistema.

Gracias a ese documento Conpes se contrató el reforzamiento de tanques, redes matrices y puesta en funcionamiento de algunas redes en la isla.

Narcilo Rosero, miembro del Comité del Agua, quien ha seguido todo el proceso, recordó que entre 2002 y 2010 (gobierno de Álvaro Uribe) se anunciaron inversiones para el acueducto con los planes Nórdico y Carrasquilla.

Por el primero se giraron $10.400 millones de un préstamo para la tubería de 27 pulgadas y la adecuación de la planta de tratamiento de Escalerete, pero el contratista dejó el trabajo abandonado.

En 2010, a través de un programa de bonos del agua del Plan Carrasquilla, la Alcaldía de José Félix Ocoró (en líos judiciales por otro caso) prestó otros $45.000 millones, pero esos recursos se invirtieron en otros proyectos, según explicó Narcilo Rosero, quien explicó que con ese dinero el alcalde pagó otra deuda adquirida por la Administración Municipal. Incluso, la Procuraduría llamó la atención por presuntas irregularidades en la ejecución de esos recursos.

A la par de que se comprometían recursos también surgían los líos de corrupción, uno de los principales problemas del puerto. Cuatro de sus últimos alcaldes no han terminado su periodo porque han sido capturados por diferentes casos de corrupción.

Justamente el martes 16 de abril, el actual alcalde Eliécer Arboleda fue detenido y le imputaron cargos por presuntas irregularidades en la contratación del arreglo del único hospital de la ciudad, otra de las promesas que el Gobierno le había hecho a los bonaverenses.

Este caso, aunque no está relacionado con el acueducto, afectaría a Vargas Lleras, pues Arboleda es un aliado político de la gobernadora del Valle, Dilian Francisca Toro, quien apoya la candidatura de Vargas, como lo explica el portal Lasillavacia.com.

La frase del exvicepresidente además de generar controversia en diferentes sectores del puerto, también provocó polémica en redes sociales.

 

 

 

 

 

 

 

Vargas Lleras y el agua

La frase de que Vargas canalizó los recursos para el plan de choque como ministro de Vivienda (2012-2013) viene de una imprecisión, ya que el llamado Plan de Choque fue anunciado por el Gobierno Santos en 2014 por la presión de la comunidad tras una gigantesca marcha de los habitantes de Buenaventura, que le exigieron al Gobierno que dejara de hacerle ‘conejo’ a esta ciudad.

Aunque los anuncios de mejoramiento de las plantas de tratamiento ya estaban contemplados en el Plan Maestro para Buenaventura desde 2013, en el que se incluían además otras obras como el malecón Bahía de la Cruz, el mejoramiento del aeropuerto y la construcción de la doble calzada, entre otros, estos no se habían realizado.

Fue solo hasta 2014, que el Gobierno le entregó a Findeter recursos para iniciar las obras en las plantas de Escalerete y Venecia y para la construcción de parte de la tubería de 27 pulgadas.

Rosero aseguró que lo que han conseguido para Buenaventura no ha sido por la decisión de los gobiernos sino por la unión de la comunidad, primero con las marchas y luego con el paro.

Alejandro Callejas, vicepresidente de Findeter, explicó que los líos del acueducto de Buenaventura tiene todos los años de historia, pero reconoció que se empezaron a solucionar por la marcha de 2014, por la que el Gobierno Nacional se comprometió a realizar unas obras.

Findeter administró el dinero para realizarlas, pero aún persisten los problemas. “Estas obras solucionan los problemas de turbiedad del agua, porque cada vez que llueve debe haber cortes”, explicó Callejas.

El proyecto fue responsabilidad primero de Luis Felipe Henao, ministro de Vivienda, y luego de Elsa Noguera, quien lo reemplazó. Ambos fueron cuotas de Cambio Radical en el gabinete, y Vargas Lleras, como vicepresidente, era el encargado de hacerle seguimiento a todas estas inversiones.

De la campaña del candidato presidencial respondieron que el presidente Santos le encomendó a su vicepresidente las obras de las vías, las viviendas y el agua. “Fue él quien priorizó los recursos y luego empujó los proyectos”, aseguró un vocero de la campaña.

 

 

Aunque en teoría las obras contratadas debían garantizar que no se presentaran cortes en épocas de lluvia y mejorar la calidad del agua, Rosero explicó que entre 2013 y 2014 se registraron 217 interrupciones del servicio, algo que en la actualidad sigue ocurriendo.

A esto se le suma, las promesas que el propio Gobierno incumplió, pues en 2014, tras la marcha de los bonaverences, llamaron al proyecto del agua 24x24, es decir que Buenaventura tendría agua las 24 horas del día en 24 meses.

Es así como en 2015, la entonces viceministra de agua, Carolina Paz, quien hacía parte de las mesas de trabajo con la comunidad, anunció que las obras para la ciudad tuviera agua 24 horas ya habían iniciado y que estarían listas en 2017. “Ya iniciaron las obras para que Buenaventura tenga agua continua las 24 horas del día, las cuales tardarán 2 años en ser finalizadas”, publicó el diario El País

Las inconformidades con los retrasos e incumplimientos las había manifestado el propio Comité de la Marcha en octubre de 2014, en una carta que le envió a Santos.

Durante 2014 y 2017, los representantes del comité se reunieron con los delegados del Gobierno Nacional y según Rosero, lograron que se adicionara otros $49.000 millones de un crédito del Banco Interamericano de Desarrollo, para las obras necesarias para el agua.

En 2015, la Gobernación del Valle contrató un estudio técnico llamado el Plan Maestro de Agua de Buenaventura, que arrojó que para tener agua 24 horas los 7 días de la semana se deben hacer 42 obras. El Gobierno priorizó 7, con un valor de $240.000 millones, explicó Alejandro Callejas de Findeter.

Con el Plan Pazcífico (cuyo gerente fue el exministro Luis Gilberto Murillo y luego Luis Alfonso Escobar, ambos cercanos a Vargas Lleras) se empezó la contratación de las siete obras. Esta licitaciones se abrieron solamente en 2017.

Y con el paro del año pasado, los líderes del puerto lograron que se adicionaran otros recursos para el acueducto. “Esta vez sí se está cumpliendo, aunque muy lento”, dijo Rosero.

Por eso, cuando la semana pasada Vargas Lleras se atribuyó en el debate Pacífico, el agua potable para Buenaventura, Lina Díaz, corresponsal del diario El País y una de las asistentes, pensó que ese día en su casa de la comuna 4 no había agua. “El servicio es intermitente, llega un día de por medio y ese miércoles no me tocaba, pero tampoco llegó al día siguiente. Una vecina de la calle de atrás no tiene agua hace una semana”, explicó.

Lina hizo un cálculo: el año pasado el agua solo llegó tres días completos. “Llega día de por medio, es decir 180 días al año, y solamente por seis horas. Entonces hice los cálculos y me dio tres días enteros, pero pago $60.000 cada mes”.

Esta es la realidad de una población, que, pese a tener siete ríos, lleva décadas luchando para exigir agua potable.

Viernes, 08 Junio 2018

La información del narcotráfico que aún no entregan las Farc

Por Laura Camila Pinilla

Aunque los desmovilizados de la exguerrilla tienen el deber de revelar todo lo que sepan sobre los eslabones del narcotráfico, aún no lo han hecho. La lentitud en la implementación del acuerdo retrasa el conocimiento de la verdad.

Aunque en esta segunda etapa de campaña el candidato del Centro Democrático, Iván Duque, ha moderado su lenguaje en cuanto a lo que hará con el acuerdo de paz con las Farc, en redes sociales aún circula un video en el que Duque expone su dura postura frente a la eficacia de los mecanismos de justicia transicional de ese acuerdo.

El video empezó a rodar desde que el exguerrillero Jesús Santrich fue puesto preso con fines de extradición, por la presunta participación en un envío de 10 toneladas de cocaína a Estados Unidos. Pero el candidato también ha expresado su inconformidad en otros espacios, como un foro que organizó la Universidad Autónoma de Bucaramanga (UNAB), donde advirtió que: “ha pasado un año y medio y las Farc no han entregado la información de las rutas del narcotráfico, ni de los laboratorios que empleaban, ni de los enclaves logísticos ni de los lavados de activos”.

¿Qué tan cierta es esta afirmación? Colombiacheck le puso el ojo a esta frase.

Como lo contamos en otro chequeo, en el que indagamos si los excombatientes tenían la obligación de delatar a quienes hacen parte de la cadena de narcotráfico, el cuarto punto del pacto final indica:

“Será compromiso de todas las personas que hayan tenido relación con conductas asociadas a cualquier eslabón de la cadena de los cultivos de uso ilícito y sus derivados, en el marco del conflicto, y que comparezcan ante la Jurisdicción Especial para la Paz, aportar ante la Sala de Reconocimiento de Verdad, de responsabilidad y de determinación de los hechos y conductas de la Jurisdicción Especial para la Paz, los elementos necesarios de los que tengan conocimiento de una manera exhaustiva y detallada, sobre las conductas cometidas y las circunstancias de su comisión, así como las informaciones necesarias y suficientes de las que tengan conocimiento para atribuir responsabilidades.

Lo anterior significa que los exintegrantes de las Farc que hayan estado involucrados en temas de narcotráfico tienen el compromiso de entregar todo tipo de información relacionada con esta dinámica ilícita. La Jurisdicción Especial para la Paz, institución encargada de investigar y juzgar los delitos cometidos en el marco del conflicto, hasta el momento no ha recibido esta información.

Según Hernando Salazar, jefe de prensa de la JEP, “los expertenecientes a las filas de las Farc que se sometieron a la JEP todavía no han venido a la sala de reconocimiento de verdad y responsabilidad de nexos y conductas. Este es un tema de tiempos. Se sometieron pero no han hecho llegar esta información en particular”, afirmó Salazar.

Aunque es cierto que luego de la firma del Acuerdo de paz los exmilitantes no han entregado los datos de su modus operandi en el narcotráfico, hay que tener en cuenta que el proceso apenas está comenzando. La JEP, junto con el Sistema integral de verdad, justicia y reparación y no repetición no ha convocado a las personas que deben comparecer porque, por el momento, está recogiendo los informes de las organizaciones de víctimas, de las organizaciones sociales sobre el conflicto y los informes que le lleguen de la Fiscalía.

Este proceso de planificación pondría a disposición de los funcionarios de la JEP toda la información de contexto y expediente criminal de cada reintegrado para hacer las convocatorias pertinentes en los próximos meses.

Además de esto, el eslabón perdido del tema del narcotráfico está en los antiguos frentes que no se acogieron al proceso de paz. Fuentes oficiales y extraoficiales afirman que las rutas quedaron a cargo de las disidencias que continuaron con el narcotráfico. Según un informe publicado por la Fundación Ideas para la Paz (FIP) en abril de este año, un argumento para explicar las disidencias de las Farc está, entre muchas razones, en la presión que ejercieron los narcotraficantes de la zona para continuar con esta dinámica.

También, InSight Crime, portal informativo dedicado al análisis e investigación del crimen organizado, señaló que el narcotráfico y la extorsión son los principales objetivos de estos grupos.

Un ejemplo de esto es el Frente 1 de las Farc, la disidencia que controla los cultivos de coca en tres municipios de Guaviare: San José́ del Guaviare, Calamar y Miraflores; además, maneja dos rutas internacionales para el envío de cocaína, según InSight Crime.

La FIP publicó también una infografía que expone la economía de guerra de los grupos disidentes. Entre las actividades ilícitas de financiamiento se destaca el procesamiento y tráfico de estupefacientes, la regulación de la compra y venta de hoja de coca y pasta de coca, producción de cocaína, microtráfico y narcotráfico.

La anterior información da cuenta de que mientras la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) está trabajando de acuerdo con las etapas establecidas, el narcotráfico está volviendo a ganar terreno en las zonas de asentamiento de los grupos disidentes. Esto, en parte, puede ser respuesta a los vacíos y demoras en la ejecución del acuerdo.

 

* Laura Camila Pinilla: Estudiante de periodismo de la Universidad Pontificia Bolivariana de Bucaramanga. Participó en el proyecto “Laboratorio de verificación de datos”, de Colombiacheck, con el apoyo de Facebook, Deutsche Welle Akademie y la Pontificia Universidad Javeriana. Este artículo fue desarrollado con el acompañamiento y edición de Colombiacheck.

Conozca la ruta del chequeo
  1. 1

    Frase: Ha pasado un año y medio y las Farc no han entregado la información de las rutas del narcotráfico, ni de los laboratorios que empleaban, ni de los enclaves logísticos ni de los lavados de activos.

    Autor: Iván Duque, candidato presidencial del Centro Democrático

    Fuentes: Fundación Ideas para la Paz, InSight Crime, Jurisdicción Especial para la Paz, documento del acuerdo final entre el Gobierno colombiano y las Farc

    Contexto: foro que organizó la Universidad Autónoma de Bucaramanga (UNAB)

    Calificación: Aproximada