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Verdadero pero...

Lunes, 22 Abril 2019

El departamento del Cauca es donde más asesinan dirigentes sociales

Por Sania Salazar

El departamento es uno de los más afectados con los asesinatos de líderes sociales, según concluyen diversas fuentes, ¿por qué?

Terminada la Minga indígena que tuvo la vía Panamericana cerrada por 29 días, Darío Tote, vocero de ese movimiento indígena e integrante del Consejo Regional Indígena, Cric, manifestó preocupación por la seguridad de quienes participaron en la protesta.

“Nos preocupa el derecho a la vida porque el departamento del Cauca es donde más se asesina a dirigentes sociales, a dirigentes de derechos humanos y esta es una de las grandes preocupaciones, que después de la Minga venga esa situación, porque se nos ha señalado como lo peor”, manifestó en entrevista con RCN Radio.

Tote le dijo a Colombiacheck que la situación de violencia contra los líderes es “oficial” y que la Defensoría del Pueblo, la Procuraduría, los organismos de derechos humanos y la comunidad internacional saben que el Cauca es el departamento donde más asesinan líderes sociales de distintas organizaciones.

Después de revisar varias fuentes Colombiacheck califica la afirmación de verdadero, pero, porque como ya lo habíamos explicado, hay varias organizaciones que hacen seguimiento a estos asesinatos utilizando diferentes metodologías, por lo que hay varias cifras al respecto y no necesariamente el Cauca aparece en todas como el de mayor número de asesinatos, pero sí en los primeros lugares.

Un informe de la Misión de Verificación de las Naciones Unidas en Colombia, publicado en diciembre de 2018, indica que según la oficina del alto comisionado para los derechos humanos de Naciones Unidas, desde la firma del Acuerdo de Paz en noviembre de 2016, se han verificado 163 asesinatos de líderes sociales y defensoras de los derechos humanos y se ha informado de 454 casos en total. “Estos asesinatos se concentran principalmente en tres departamentos: el Cauca, Norte de Santander y Antioquia”, puntualiza el informe.

Un trabajo que cruza la información de diversas fuentes el portal de datos Datasketch muestra las cifras que ubican al Cauca como el departamento con mayor número de víctimas, con 114 líderes asesinados desde 2016. Según ese portal, el segundo departamento con mayor número de víctimas es Antioquia, con 73 asesinados.

Gráfico Datasketch

Según el más reciente informe del programa Somos Defensores correspondiente al primer semestre de 2018, en ese periodo asesinaron a 77 líderes. La mayoría de los casos se registraron en Cauca (13), en Antioquia (12) y en Norte de Santander (10).

Un artículo publicado por  la Fundación Paz y Reconciliación, Pares, en febrero pasado indica que el norte del Cauca concentra la mayor cantidad de hechos de victimización a nivel departamental en los últimos años.

“La salida de las Farc-EP de la ecuación de la guerra en 2016, la entorpecida implementación del Acuerdo de Paz y la recomposición de estructuras armadas enfocadas en fortalecer su capacidad de control sobre distintas economías ilegales, han contribuido en gran medida, con el recrudecimiento de los altos niveles de victimización contra líderes y lideresas sociales”, señala Pares en el documento.

Según esa Fundación, los distintos tipos de victimización, incluyendo los no letales, apuntan principalmente a quienes impulsan procesos de defensa de derechos étnicos y colectivos, a líderes y lideresas involucrados en procesos de sustitución de cultivos de uso ilícito, a quienes trabajan por la implementación del Acuerdo de Paz y a quienes promueven o participan en candidaturas y procesos políticos alternativos.

“Los indígenas encabezan la lista de líderes asesinados con un poco más del 40% de todos los hechos registrados, la mayoría ocurridos en municipios como Corinto, Buenos Aires y Santander de Quilichao”, señala el informe de Pares, que además explica que los grupos sociales con mayor cantidad de víctimas son las comunidades afrodescendientes, y las comunidades campesinas, así como líderes y lideresas comunitarios que encabezan procesos sindicales, culturales, comunales y de defensa del acuerdos de paz.

“Tristemente, los ataques a líderes y lideresas en el caso del norte del Cauca hay que verlas, por un lado, a través del acumulado histórico de décadas de persecución a los procesos sociales que reivindican el derecho a decidir sobre sus territorios y, por otro, de cara a una realidad histórica que mezcla las nuevas dinámicas sociales y comunitarios y los viejos conflictos que siguen palpitando en la región”, concluye el informe.

Giovanny Yule, dinamizador político del sistema de gobierno propio del Cric y líder de la Minga, explica que el Cauca ha sido fuerte  históricamente en organización social de los pueblos indígenas, campesinos, afros, sindicatos y otros sectores sociales “eso le hace estorbo a quienes quieren perturbar el equilibrio y la armonía de la comunidad como los narcotraficantes y los grupos armados ilegales, pero también a los grandes terratenientes que quieren seguir acumulando más tierras en detrimento de las comunidades indígenas, afros y campesinas”.

Yule dice que en ese territorio los grupos armados se han puesto a la orden de los narcotraficantes y concluye que es una lucha en buena parte territorial, pero también política y cultural.

Durante la presentación del “Tercer informe del estado de la implementación del acuerdo de paz” del Instituto Kroc de estudios internacionales de paz, de la Universidad de Notre Dame, Borja Paladini, director de la entidad, aseguró que la seguridad de los líderes sociales y los excombatientes es una de las principales preocupaciones que tienen, pues los líderes no se sienten seguros y eso pone en riesgo la implementación territorial del acuerdo de paz.

Foto portada: Fernando Acalo. Tomada de la página del Cric.

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Miércoles, 29 Enero 2020

Citan mal a Vivanco para acusar a Farc de asesinar a líderes sociales

Por José Felipe Sarmiento

El director de Human Rights Watch para las Américas menciona a las disidencias de la exguerrilla entre otros responsables de esos crímenes, pero en redes usan esto contra el partido político.

Un trino viral le atribuye a la ONG internacional Human Rights Watch (HRW) el haber dicho que “los autores de los asesinatos de Iíderes sociales son Farc, ELN y CIan del Golfo” y adjunta un video en el que su director para las Américas, José Miguel Vivanco, supuestamente da esas declaraciones. El mensaje es cuestionable porque la cita está mal y va en la misma línea de otras palabras que se le atribuyen falsamente en redes.

Tuit con cita errónea de Vivanco, que atribuye asesinatos de líderes a Farc

En las mismas declaraciones que adjunta la usuaria se evidencia que la frase textual del activista es diferente. Él no habla de las Farc, que dejaron de existir como guerrilla y se convirtieron en partido político tras firmar el Acuerdo Final de Paz del Teatro Colón en 2016, sino de sus disidencias. Estas surgieron de antiguos frentes que se negaron a continuar en el proceso y fueron expulsadas de la organización por sus máximos jefes, como ya ha explicado Colombiacheck en otras ocasiones.

Es decir, lo que realmente dice Vivanco, con base en datos de la Fiscalía, es que “no cabe duda de que quienes están detrás de estos crímenes son disidencias de las Farc, grupos sucesores del paramilitarismo como el Clan del Golfo y otros, que hoy en día los denominamos como bacrim [bandas criminales], y el ELN”.

El directivo de HRW hizo ese pronunciamiento el pasado 24 de enero, en una reunión con la Comisión de Paz del Senado. Quien le preguntó por el tema fue la senadora Paloma Valencia (a quien menciona en la grabación), que es copresidenta de esa célula del Legislativo. La congresista del Centro Democrático publicó el mismo video en un trino propio con la descripción correcta.

Al contrastar con imágenes publicadas por otros miembros de la comisión presentes y la cuenta oficial de la corporación, así como un reporte de RCN Radio y un video que la jefe de prensa del senador Roy Barreras le envió a Colombiacheck por WhatsApp, se confirma que la grabación es de ese día.

Sin embargo, también cabe aclarar que el orden en el que los grupos armados fueron mencionados por Vivanco no necesariamente responde al número de casos en los que cada uno ha participado. Según los datos públicos más recientes de la Fiscalía, que siguen siendo los de agosto pasado en los que se basó otro chequeo, 41,39 por ciento de los crímenes todavía no tiene un autor establecido y, entre los que sí han sido esclarecidos, solo 58,19 por ciento son atribuibles a organizaciones criminales.

En 17,51 por ciento por de los casos, estas pertenecen a la delincuencia común. Los segundos responsables más frecuentes son el Clan del Golfo y las disidencias (Grupos Armados Organizados Residuales, GAOR), con 11,86 por ciento de los casos cada uno. Les siguen el ELN con 7,91 por ciento, el EPL con 3,39 por ciento y los Caparros o Caparrapos con 2,26 por ciento. Mientras tanto, las Farc tienen dos señalamientos, que representan el 1,13 por ciento.

Es posible que el periodo analizado cubra meses o incluso años antes de la firma y entrada en vigencia del Acuerdo Final de Paz. Esto explicaría la inclusión de crímenes cometidos por la guerrilla en armas, pero no es seguro.

Según Alejandro Jiménez, investigador de la Fundación Paz y Reconciliación (Pares) dedicado a la documentación de estos asesinatos, el último líder que mató esa organización fue Genaro García, representante del Consejo Comunitario de Alto Mira y Frontera en Tumaco, Nariño, el 3 de agosto de 2015. Incluso el autor del crimen, Juan Carlos Caicedo, le pidió perdón a la comunidad como condición de un preacuerdo con la Fiscalía en septiembre de 2016, antes de la firma del Acuerdo de Cartagena.

El analista también dijo que las Farc podrían haber estado involucradas en la desaparición de Henry Pérez Ramírez, líder campesino del corregimiento La Gabarra en Tibú, Norte de Santander. No se sabe nada de él desde el 26 de enero de 2016, pero en su caso también ha habido otras hipótesis, que han apuntado al ELN (que en su momento negó tenerlo retenido) y el EPL.

El ente acusador no le ha respondido a Colombiacheck cuál es la fecha de inicio de su conteo de 302 líderes asesinados en total hasta el comunicado de agosto. Aunque sus cifras se basan en los casos confirmados por la Oficina de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) en Colombia, puede organizar la información de forma distinta porque esta le pasa un reporte semanal.

De todas maneras, sumando los informes anuales de esa institución desde 2017 y los datos que se conocen sobre 2019 y las primeras semanas de 2020, van cerca de 350 casos confirmados. Por su parte, el relator especial de la ONU para la situación de los defensores de derechos humanos, Michel Forst, documentó 323 desde la firma del acuerdo hasta finales del año pasado. 

Otro aspecto a tener en cuenta es que los 177 esclarecimientos que cuenta la Fiscalía no implican que los responsables estén condenados o presos. La entidad incluye indagaciones en diferentes etapas. Hasta el comunicado de agosto, solo 33 tenían una sentencia, 55 estaban en juicio, 45 iban en imputación de cargos y 41 tenían orden de captura.

En cualquier caso, la afirmación es cuestionable porque tergiversa el contenido del video (que no todo el mundo ve), con una confusión grave entre las disidencias de las Farc y el actual partido político.