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Miércoles, 01 Junio 2016

"El dinero de Paz Colombia vendrá de los propios bolsillos de los colombianos"

Por Miriam Forero

Marta Lucía Ramírez: "Con el Plan Colombia el gobierno dio algo más de $100.000 millones de dólares, mientras que EE.UU. solo ha puesto unos $10.000 millones de dólares”.

La dirigente conservadora y excandidata presidencial, Marta Lucía Ramírez habló con la revista digital KienyKe en el marco de los 15 años del Plan Colombia y el anuncio del nuevo plan de apoyo del gobierno norteamericano, que ahora se llamará “Paz Colombia”, cuyo objetivo es ayudar a financiar el posconflicto. “Ese dinero vendrá de los colombianos. Con el Plan Colombia el gobierno dio algo más de $100.000 millones de dólares, mientras que EE.UU. ha puesto unos $10.000 millones de dólares”, aseguró Ramírez.

El medio hizo una interpretación de esa advertencia: “Esto significa que ese dinero para la lucha contra el narcotráfico vendría de los impuestos. Esto es justamente un problema teniendo en cuenta el déficit económico que se presenta por la baja del precio del petróleo”.

Por un lado, las cuentas de la exministra de defensa son reales. Según el especial multimedia que preparó la Presidencia de la República para la conmemoración, en la ejecución del Plan Colombia el gobierno nacional aportó $131.000 millones de dólares, equivalentes al 97% de los fondos totales usados, mientras que el gobierno del “Tío Sam” puso $10.000 millones de dólares, que significan el 3% de la inversión final.

Eso se explica por la naturaleza misma del plan: se trata de un acuerdo de cooperación en el que los dos países hacen inversiones para un propósito común. Así mismo, es muy probable que el renovado “Paz Colombia” mantenga el esquema con el que la alianza ha funcionado durante 15 años.

Aunque esto todavía no está establecido con precisión y el Congreso de Estados Unidos aún no ha aprobado la nueva ayuda, un grupo de congresistas de ese país emitió el 9 de febrero una resolución, en el marco del aniversario del Plan Colombia, en la que el Senado “reafirma su compromiso de continuar la alianza entre Estados Unidos y Colombia en asuntos de seguridad mutua, incluyendo cooperación antinarcóticos, combate trasnacional del crimen organizado y garantías de justicia para aquellos que han causado daños imborrables en nuestras poblaciones”.

En cuanto a la posibilidad de que parte del dinero para el posconflicto venga del bolsillo de los colombianos, Vicenc Fisas, director de la Escuela de Paz de la Universidad de Barcelona, que estudia conflictos y procesos de paz en todo el mundo, afirma que es lo normal e, incluso, recomienda que sea así. “Sería un agravio contra los países pobres y los que hoy están buscando refugio en Europa que Colombia sólo pidiera ayuda internacional para financiar la paz. Se debe acudir también a recursos propios a través de los ahorros que permite la reducción en la guerra, dinero de las élites colombianas y dinero de las Farc”.

De hecho, el ministro de Hacienda Mauricio Cárdenas le dijo a El Espectador que desde 2015 se ha destinado parte del presupuesto nacional ($13 billones) para financiar la implementación de puntos acordados en La Habana, como reparación de víctimas e inversión en el sector rural.

Sin embargo, el ministro del Posconflicto, Rafael Pardo, aclaró en una entrevista con Colprensa que el gobierno no planea generar más impuestos sino incentivos. “Tenemos la mitad de lo que necesitamos para la acción inmediata. Lo que tiene que ver con los acuerdos de la mesa va en el presupuesto. Lo que tiene que ver con el ministerio del Posconflicto, hemos pensado que sean más bien incentivos tributarios y no nuevos impuestos”.

Jueves, 03 Mayo 2018

Los altibajos de la lucha contra las drogas de Pinzón

Por Ana María Saavedra

Juan Carlos Pinzón aseguró que como Ministro de Defensa tuvo la cifras con menos cultivos, en 2012 y 2013. Aunque es cierto, su administración finalizó en mayo de 2015, pero cuando dejó esa cartera los cultivos subieron.

El aumento de los cultivos de coca es uno de los retos que debe enfrentar el nuevo gobierno y en la carrera por la presidencia este es uno de los puntos que los candidatos han tocado en debates y en sus redes sociales.

En medio de esas discusiones, Juan Carlos Pinzón, candidato a la vicepresidencia de Germán Vargas Lleras, ha resaltado su experiencia en la lucha contra las drogas. Pinzón, quien fue ministro de Defensa del gobierno Santos, ha alardeado que durante su administración Colombia tuvo la menor cantidad de hectáreas de cultivos de coca y la menor producción en su historia.

 

 

Colombiacheck verificó esta frase y la puso en contexto. Al revisar las cifras de los monitoreos de los cultivos, realizados por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, UNODC, y entrevistar a expertos del tema, encontramos que es Engañosa.

Lo primero es que Pinzón fue ministro de Defensa desde el 31 de agosto de 2011 hasta el 19 de mayo de 2015, no solo en los dos años que él menciona.

Si bien es cierto que, como lo muestra el gráfico siguiente, las hectáreas de cultivos de coca en 2012 y 2013 han sido las menores en las últimas décadas, se dispararon en 2014, cuando Pinzón seguía siendo ministro, y continuó esa tendencia en 2015.

Juan Carlos Garzón, investigador de Ideas para la Paz, FIP, explicó que si se ve todo el panorama, lo queda claro es que Pinzón recibió el Ministerio con “64.000 hectáreas de coca (reportadas en 2011 por Naciones Unidas) y entregó el ministerio con 69.000, que es la cifra consolidada para diciembre de 2014”.

El otro punto que menciona el exministro y ahora candidato a la vicepresidencia es el de la producción de coca. En 2012 y 2013 fueron las más bajas, pero en 2014 repuntaron.

El experto también aclara que, para analizar el éxito de las políticas de drogas, es necesario cruzar otras variables como son las incautaciones de coca, la erradicación manual y la aspersión, en estos años. En este gráfico cruzamos las variables de los cultivos de coca, la erradicación y la aspersión, así como las incautaciones y las toneladas producidas.

 

 

 

A finales de 2015, por orden presidencial de suspendieron las fumigaciones con glifosato. En ese momento, Santos explicó que la decisión se tomaba por dos motivos: un fallo de la Corte Constitucional en mayo de ese año que ordenaba la suspensión y los resultados de investigaciones realizadas por la Organización Mundial de la Salud, entre otros, que recomendaron no seguir usando ese químico por sus resultados adversos para la salud humana.

La UNODC, en su informe de monitoreo de 2016, analizó que la erradicación manual entre 2001-2016 presentó tres comportamientos: “el primero de 2001 a 2004 donde la erradicación de cultivos de coca estuvo por debajo de las 6.500 ha y representó solo el 4% del área detectada; el segundo entre 2005 y 2008 donde se presentó una tendencia al aumento hasta alcanzar la cifra más alta de erradicación manual de la serie histórica (96.000 ha en 2008). A partir de este año, empieza una tendencia de reducción que se mantiene hasta 2016”.

En cuanto a las fumigaciones la UNODC, resaltó que el Gobierno aprobó “suspender las operaciones de aspersión aérea con glifosato; desde octubre de 2015, no se realizan fumigaciones, por lo cual se da por terminada la serie”. También que al analizar los datos, hay una “tendencia a la baja entre 2006 a 2009, luego estabilidad de 2009 a 2012, año donde la tendencia a la baja retoma y se mantienen hasta su finalización en 2015”.

Esto muestra que, pese a que Pinzón en los medios de comunicación fue un defensor de las fumigaciones, durante su administración estas se redujeron, como lo evidencia el gráfico. Igual sucede con la erradicación manual.

Garzón, de la FIP, explica que la disminución se debió a que en teoría la estrategia del Gobierno cambió. La decisión era concentrarse en las incautaciones y la destrucción de infraestructura y menos en fumigaciones y erradicación, bajo el argumento de que se tendría un mayor impacto al golpear a los eslabones de la cadena que tienen mayor valor.

Ahora lo cierto es el proceso de diálogo con las Farc también tuvo un efecto colateral en la operatividad de la Fuerza Pública”.

Otro experto en el tema, Daniel Rico, ex investigador de la FIP y asesor de la Vicepresidencia, fue aún más crítico con la labor de Pinzón al frente del ministerio: “No se caracterizó por su capacidad de integrarse con otras agencias del estado y darle un desarrollo integral a la lucha contra el narcotráfico. Su agenda era de seguridad y no trabajó con Consolidación o con el Ministerio de Justicia, ni contribuyó a la agenda de restitución de tierras. Su lectura de políticas de drogas, solo de fuerza, fue equivocada”.

Además aseguró que en su periodo, las incautaciones de coca ni la destrucción de laboratorios fueron altas.

Otro de los ejemplos en los líos de la sustitución de cultivos es lo sucedido en Tumaco, donde el entonces ministro Pinzón presentó en 2012 el plan para disminuir los cultivos en esta población, la más afectada del país. Pero en los años siguientes, en vez de disminuir aumentaron. La Liga contra el Silencio presentó un reportaje sobre por qué el fracaso de los planes de sustitución de Pinzón y los del actual ministro Villegas.

Los rifirrafes

El tema de los cultivos ilícitos ha ocasionado rifirrafes entre Pinzón, cuando era presidencial, y el actual ministro de Defensa, Luis Carlos Villegas.

Pinzón ha asegurado que “se tomaron decisiones que yo no compartí y que terminaron alejándome del gobierno”.

Pero el hoy candidato no dejó el gobierno tras la suspensión de las aspersiones, aunque sí manifestó su desacuerdo con la decisión de suspender las fumigaciones.

En mayo de 2015 fue nombrado embajador en Washington, donde defendió las políticas antidrogas del gobierno Santos, como se evidenció en notas de prensa de 2015 en las que controvirtió las críticas por el aumento de los cultivos.

Pinzón, como embajador, contestó con una carta el artículo del Washington Post ‘A cocaine comeback?’. En el documento aseguró que Colombia siempre estará “fuertemente comprometida con la lucha contra el tráfico de drogas, el desmantelamiento del crimen organizado y la creación de oportunidades económicas para todos sus ciudadanos”. Además resaltó la lucha contra las drogas con el aumento de las incautaciones y capturas.

Pero ahora, como candidato, el exministro pasó de defensor a crítico del gobierno y el aumento de los cultivos es uno de los puntos del debate.