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Cuestionable

Lunes, 24 Febrero 2020

El glaciar del Nevado del Ruiz no ha desaparecido

Por Isabel Caballero Samper

Es verdad que algunos días el Ruiz no tiene nieve en su cima, pero no es verdad que el glaciar haya desaparecido, ni que la falta de nieve dure temporadas enteras.

Una publicación en Facebook comparte dos fotos que, asegura, son el Nevado del Ruiz sin nieve. Además, escribe el mensaje: “Oficialmente, el Nevado del Ruíz sin capa de hielo. Ahora, en verano se queda sin nieves perpetuas, una de las consecuencias del cambio climático. Pronto dejará de tener nieve para siempre”. En la segunda imagen de la publicación, el mensaje cambia y dice que este nevado es “el primero que queda sin nieves perpetuas.”

No pudimos comprobar si las fotos corresponden o no al Volcán Nevado del Ruiz, pero chequeamos el texto del mensaje y lo calificamos como cuestionable porque llega a una conclusión errada a partir de algunos datos reales. Es verdad que hay días en los que el Ruiz no tiene nieve en la punta, pero no es verdad que esto sea así durante toda la temporada de verano, ni que ya se haya quedado sin nieve para siempre. Además la publicación confunde la nieve con el glaciar, es decir el hielo. El hecho de que algunos días no haya nieve visible no significa que el hielo no esté ahí. Además, el Ruiz no es el que está en mayor riesgo de los nevados colombianos.

Captura de pantalla Facebook

Captura de pantalla Facebook

 Estefanía Ángel, gestora educativa de Cumbres Blancas, le dijo a Colombiacheck que “hoy, 20 de febrero, puede que no haya nieve [en el nevado del Ruiz] porque no ha habido lluvia y las temperaturas están altas en esa zona del país”. Pero que “decir que toda una temporada no haya nieve sobre el hielo es desacertado”.

Ángel explicó que no es lo mismo la nieve, que en algunas temporadas cae en mayor cantidad y se mantiene sobre el hielo durante más días que en otras, que el glaciar, aunque hay una relación de interdependencia entre una cosa y la otra. 

“Muchas veces encuentras hielo, como en el Santa Isabel, que es el próximo [glaciar] que se va a extinguir, en aproximadamente 10 años, según el Ideam. Pero ya casi no nieva. Y cuando no nieva pues el glaciar va muriendo lentamente. La nieve es el alimento del glaciar”.

Según el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) los glaciares son masas de hielo que en el caso de Colombia existen solamente en la cima de las montañas más altas, con picos por encima de 4850 metros sobre el nivel del mar aproximadamente. Lo que llamamos comúnmente “nevados” técnicamente son glaciares de montaña ecuatoriales.

Actualmente existen seis de estos glaciares en Colombia. Cuatro son volcanes activos y quedan sobre la Cordillera Central: el Volcán Nevado del Ruiz, el Volcán Nevado Santa Isabel y el Volcán Nevado del Tolima, que juntos conforman el Parque Nacional Natural Los Nevados; y el Volcán Nevado del Huila. Y dos son sierras nevadas: la Sierra Nevada de Santa Marta y la Sierra Nevada del Cocuy, Güicán y Chita.

Según el IDEAM el siglo pasado desaparecieron otros ocho nevados: el Puracé en 1940; el Sotará y el Galeras en 1948; el Chiles en 1950; el Cisne, el Quindío y el Pan de Azúcar en 1960; y finalmente el Cumbal en 1985. Este instituto calcula que desde mediados del siglo XIX, cuando se acabó una era conocida como la Pequeña Edad de Hielo, los glaciares de montaña colombianos han pasado de 374 kilómetros cuadrados a sólo 37 kilómetros cuadrados en 2017. 

Este gráfico elaborado por el IDEAM muestra cómo se han reducido los glaciares de los seis nevados en los últimos sesenta años y ahí se puede ver que lejos de ser el más afectado el Nevado del Ruiz es el segundo que mayor área glaciar conserva.

Evolución del área de glaciar en Colombia TABLA

Según explicó Jorge Luis Ceballos, único glaciólogo en Colombia, en una entrevista que dio a Sostenibilidad Semana, “los glaciares más altos son menos vulnerables, es decir, resisten más al cambio climático. Aquellos cuyas cumbres están a más de 5.000 metros, como El Cocuy, la Sierra Nevada de Santa Marta y el nevado del Ruiz, pueden durar unas décadas más que los que están por debajo de esa cota. Sin embargo, podemos decir con certeza que para la segunda mitad de este siglo, la gran mayoría podrían estar extintos”.

 El nevado en mayor riesgo es el Santa Isabel, que es el de menor altitud. El “Informe del estado de los glaciares colombianos” publicado por el Ideam en 2018 habla de “la crisis reciente del Nevado Santa Isabel” y dice que este desaparecería dentro de diez años si continúa el ritmo actual de retroceso de su glaciar. Y que incluso podría desaparecer antes si se presenta un fenómeno de El Niño en los próximos años. Entre enero de 2016 y febrero de 2018 el área glaciar del Santa Isabel se redujo en un 37 por ciento y actualmente sólo tiene 0,63 kilómetros cuadrados. 

En comparación, el área glaciar del Ruiz, que con 8,4 kilómetros cuadrados es mucho más grande que la del Santa Isabel, se redujo en un 7 por ciento entre enero de 2016 y junio de 2017. Aún así, esta tasa es preocupante. Ese mismo informe dice que la reactivación del volcán del Ruiz desde el 2010 ha incrementado la fusión del glaciar porque la ceniza que ha caído sobre la superficie del hielo hace que este refleje un menor porcentaje de la radiación que recibe del sol y porque, al parecer, ha aumentado la temperatura del lecho rocoso. 

Mapa digital tomado de la herramienta Sentinel Hub Playground 

Según un estudio del Ideam que no parece haber sido actualizado, el glaciar del Ruiz tenía en el año 2000 un espesor promedio de 49 metros y un espesor máximo de 190 metros en un punto que parece ser un antiguo cráter ahora cubierto de hielo. 

El instituto calcula que en 1850 el glaciar tenía un área de 47,5 kilómetros cuadrados según pinturas y descripciones de la época. Hoy en día, esa área se ha reducido a una quinta parte.

 Evolución del glaciar Nevado del Ruiz

Utilizando la herramienta Sentinel Hub Playground de imágenes de acceso libre tomadas por el satélite Sentinel-2 L1C miramos el estado actual del Volcán Nevado del Ruiz. El satélite provee imágenes desde agosto de 2016 y cada vez las actualiza con mayor frecuencia, actualmente cada cinco días. El problema es que no siempre es posible ver el nevado pues a veces está tapado por nubes.

Una foto tomada por el fotógrafo David Gómez desde un vuelo el 25 de diciembre (fecha confirmada por el mismo Gómez) permite hacer una comparación para entender las imágenes del satélite.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Nevado del Ruiz, Colombia

Una publicación compartida de David Gómez (@david.gomezb) el

 

25 de diciembre de 2019

20 de diciembre 2019

25 de diciembre de 2019

 

30 de diciembre 2019

El 25 de diciembre había nubes que se ven en la foto y que en el satélite no dejan ver mucho, pero podemos comparar las imágenes del satélite del 20 y el 30 de diciembre con las que es posible entender mejor el panorama. En la foto se ve poca de nieve y solo en el pico de la montaña, mientras que las fotos de satélite muestran apenas unas pequeñas manchas de nieve.

Revisamos otras imágenes del Ruiz para revisar a evolución de la capa de nieve entre diciembre de 2019 y febrero de 2020 (la época de “verano” más reciente en el país). Encontramos que sí había poca nieve, pero no había desaparecido por completo.

18 de febrero de 2020

3 de febrero 2020

En la temporada seca de finales del 2018 y comienzos del 2019, en cambio, había muchísimas más nieve en el Ruiz:

3 de febrero de 2019

 3 de febrero de 2019

10 de diciembre de 2018

Y un año antes había incluso más nieve:

28 de enero de 2018

Pero en la temporada de finales de 2016 y comienzo de 2017 había poca nieve, como hoy. Estas dos imágenes con diez días de diferencia muestran lo rápido que puede cambiar la cantidad de nieve en la punta del Ruiz.

13 de febrero de 2017

3 de febrero de 2017

En comparación miramos también imágenes del satélite en temporadas lluviosas. Estas fueron más difíciles de encontrar porque en estas épocas las nubes tapan el Ruiz de la vista del satélite con más frecuencia.

Estas imágenes permiten comparar los años 2019, 2018, 2017 y 2016 en las temporadas  lluviosas y en todas se ve bastante nieve en el volcán.

 

31 de octubre de 2019

21 de septiemrbe de 2018

 

2 de agosto de 2017

 

16 de septiembre de 2016

En conclusión, calificamos la publicación de cuestionable porque, aunque sí hay días en los que el Volcán Nevado del Ruiz no tiene nieve, y es cierto que está en peligro, no es verdad que haya temporadas enteras en las que no tiene nieve. Además, es uno de los glaciares más sanos del país.

Falso Falso Falso Falso Falso Falso Falso Falso

Falso

Viernes, 31 Agosto 2018

Dakota del Norte no es un ejemplo de fracking responsable

Por Luisa Fernanda Gómez Cruz

En Twitter, el analista Alberto Bernal usó a Dakota del Norte como ejemplo de fracking responsable, pero Colombiacheck encontró que en ese estado estadounidense los problemas de esta técnica han sido varios.

Apenas una semana después de la llegada del presidente Iván Duque al gobierno, su Ministra de Minas, María Fernanda Suárez, dio varias entrevistas a medios como El Tiempo y El Espectador.

En esas entrevistas afirmó que el debate sobre el fracking se debe dar de manera informada y que su trabajo comienza por convencer al presidente Duque de que el fracking (un método más o menos reciente de extraer petróleo también conocido como “fractura hidráulica”) se puede hacer de forma responsable y segura.

(También lea: ¿Qué es el fracking?)

Al día siguiente, el senador y excandidato presidencial Gustavo Petro saltó al debate. En su cuenta de Twitter afirmó que “no existe el fracking responsable” y que quienes lo quieren para Colombia son, de hecho, irresponsables.

 

 

Ante esto, Alberto Bernal, analista político y jefe de estrategia global para la firma brasileña XP Securities, le respondió al senador a través de la misma red social diciendo que la experiencia en Estados Unidos, más exactamente en Dakota del Norte, lo contradecía.

 

 

Colombiacheck revisó los informes “Hydraulic Fracturing for Oil and Gas: Impacts from the Hydraulic Fracturing Water Cycle on Drinking Water Resources in the United States” de la EPA (Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos), publicado en diciembre de 2016; y el “Compendio de hallazgos científicos, médicos y de medios de comunicación que demuestran los riesgos y daños del Fracking”, realizado por Concerned Health Professionals of New York y Physicians for Social Responsibility, ediciones tercera y quinta, de octubre de 2015 y marzo de 2018, respectivamente. A partir de estos documentos, y del diálogo con expertos, encontró que la afirmación hecha por Bernal es Falsa.

Dakota del Norte es uno de los 50 estados de Estados Unidos y está ubicado en la región conocida como las Grandes Llanuras. Tiene un área de 183.273 kilómetros cuadrados (más o menos el doble del tamaño del departamento de Caquetá) y cuenta con apenas 700.000 habitantes.

Al menos desde hace una década se explota petróleo en este estado a través de la fractura hidráulica de lutitas y desde hace un lustro hay una especie de fiebre del oro negro gracias a este método.

Según un informe de la Deutsche Welle, Dakota del Norte extrae 80.000 toneladas de petróleo al día solo con la explotación de una quinta parte de los yacimientos de la región. Y en la última década se han explotado 9.700 pozos. Esto le ha permitido ser una estado próspero, con la tasa de desempleo más baja del país, según el Departamento del Trabajo de Estados Unidos, y tener el salario promedio más alto de toda la nación.

Pero no todo ha sido alegría para el estado por cuenta del fracking. Aquí algunos de los daños registrados por los informes consultados.

Accidentes por derrames de petróleo

Una investigación de la Associated Press (AP), en noviembre de 2013, reveló cerca de 300 derrames en ductos de petróleo en los que se usaba la técnica del fracking en Dakota del Norte que habían sucedido diez meses atrás. “Estos pozos estaban entre algunos de los 750 ‘incidentes en campos petroleros’ que hubo en el estado”, dice el compendio.

Sin embargo, es difícil comparar el panorama a nivel nacional en Estados Unidos. Un estudio publicado en la revista académica Environmental Science & Technology, realizado por estudiantes de varias universidades estadounidenses, revisó los datos de Science for Nature and People Partnership (SNAPP) de derrames causados entre 2005 y 2014 en cuatro estados de Estados Unidos: Colorado, Nuevo México, Dakota del Norte y Pensilvania. Durante esos años, SNAPP documentó 6.468 derrames totales, o aproximadamente cinco derrames cada año por cada 100 pozos.

El estudio encontró que, entre los cuatro estados estudiados, los pozos de Dakota del Norte fueron los que reportaron las tasas más altas de derrame, durante sus primeros tres años de operación: un 16 por ciento. Sin embargo, el estudio también encontró que Dakota del Norte es, de los estados estudiados, el que tiene regulaciones más estrictas para reportar derrames.

Derrames de agua contaminada y otros daños al medioambiente

Según el informe de la EPA, en los Estados Unidos se han reportado varios derrames de agua contaminada producidos por el fracking, y entre las causas se incluyen errores humanos, fugas o fallas del equipo.

Pero, específicamente en Dakota del Norte, en 2015, hubo 12 derrames superiores a 79.500 litros de agua contaminada, cinco derrames superiores a 160.000 litros y un derrame de 11 millones de litros (el derrame de agua más grande informado).

Además, un estudio de la Universidad de Duke realizado en 2016 descubrió que derrames accidentales de aguas residuales por el fracking han contaminado aguas superficiales y suelos en todo Dakota del Norte.

Ahora bien, en relación al mismo tema, pero orientado hacia otra consecuencia, la agencia de noticias Al Jazeera America examinó los derrames de las aguas residuales de los complejos de gas y petróleo y los analizó con respecto a los retos que eso representa para los agricultores de Dakota del Norte. Se encontró que en el Condado de Bottineau, que ha sido altamente perforado, algunos niveles de cloruro fueron tan altos que excedieron los niveles medibles de las tiras de prueba del Departamento de Salud del estado. Y un estimado de 16.800 a 25.200 galones de aguas residuales tóxicas se habían filtrado en el suelo.

La conclusión registrada en el compendio fue la siguiente: “Los registros del estado de testimonios de los trabajadores petroleros y otros residentes, y las décadas de gran fracaso de la producción de cosechas en los campos contaminados, indican que los derrames de las aguas residuales son un importante peligro en el auge actual del fracking”.

Por otro lado, en abril del año pasado, un equipo dirigido por la Universidad de Michigan recolectó muestras de pluma de 37 bengalas en la región Bakken Shale de Dakota del Norte para calcular las emisiones de carbón negro (hollín), metano y etano de las erupciones de gas natural. Lo que encontraron fue que las erupciones contribuyen a casi el 20 por ciento de las emisiones totales de metano y etano de la región de Bakken. Y, de acuerdo con el ingeniero de petróleos Óscar Vanegas, de la Universidad Industrial de Santander, el metano produce 68 veces más infecto invernadero que el CO2.

Riesgos para los trabajadores

En general, los riesgos laborales de la extracción de petróleo y gas incluyen exposición a sustancias tóxicas y accidentes, pero las tasas de mortalidad en este sector son preocupantes.

En mayo de 2014, un reporte de la central obrera AFL-CIO (Federación Estadounidense del Trabajo y Congreso de Organizaciones Industriales) encontró que el auge del fracking ha hecho que Dakota del Norte sea el estado más peligroso para los trabajadores de Estados Unidos (con una tasa de mortalidad cinco veces más alta que el promedio nacional) y que la tasa de mortalidad en Dakota del Norte se ha duplicado desde el 2007. La AFL-CIO hizo un llamado señalando que “es un lugar para trabajar extremadamente peligroso y mortal”.

Estados se oponen al fracking

Tras varias investigaciones como las mencionadas aquí, siete estados de Estados Unidos (la nación que inventó y se ha hecho más rica con el fracking) han prohibido o están en el proceso de prohibir definitivamente la fracturación hidráulica de lutitas en sus territorios. Estos son Nueva York, Maryland, Vermont y los estados de la cuenca del río Delaware: Delaware, Pensilvania, Nueva Jersey y Florida.

“Y si en los estados tradicionalmente petroleros de Estados Unidos hoy están prohibiendo el fracking, quiere decir que no están tan felices, llenos de beneficios y sin impactos por cuenta de este método de extracción como dicen algunos”, sostiene Carlos Andrés Santiago, coordinador de la Alianza Colombia Libre de Fracking.