Pasar al contenido principal
Martes, 20 Septiembre 2016

El M-19 no obtuvo mucho más que las Farc, como asegura Vargas Lleras

Por Óscar Felipe Agudelo B.

En su primera defensa del acuerdo de paz alcanzado por el Gobierno y las Farc, el vicepresidente Germán Vargas Lleras se equivoca y llama al engaño cuando afirma que el M19 obtuvo más curules que las Farc en el Congreso.

El vicepresidente de Colombia, Germán Vargas Lleras, fundador del partido Cambio Radical, afirmó en defensa del acuerdo de paz que al Movimiento 19 de abril, conocido popularmente como M19, se le dieron muchas más curules en el Congreso de las que se pactaron entre el Gobierno y Farc en el acuerdo de paz alcanzado el pasado 24 de agosto.

Colombiacheck escarbó los anaqueles de la historia del proceso de paz con la guerrilla del M19 y encontró que la afirmación es falsa.

Al M19 no se le dieron curules, el grupo guerrillero se las ganó en igualdad de condiciones respecto a los demás partidos políticos. Inicialmente sí se pactó favorabilidad política, pero dicho acuerdo se hundió en el Congreso “por la interferencia del cartel de Medellín”, según contó a este medio el senador y exintregrante del M19, Antonio Navarro Wolf.

En la entrevista del 30 de agosto que el Vicepresidente de los colombianos tuvo con Claudia Gurisatti, directora de Noticias RCN, además de romper su silencio, ratificar su respaldo al proceso de paz y echarle una que otra florecita a su jefe (el presidente Santos), Vargas Lleras lanzó varias perlas ante las incisivas preguntas de la periodista.

“Pero si tienen un voto igual se las van a dar (en referencia a las curules para las Farc). El problema es que nos dijeron que no, que no se las iban a dar a dedo. Y terminaron dandóselas a dedo...”, pregunta Gurisatti.

Acorralado Vargas Lleras replicó: “Lo que uno escucha es que en la mesa de negociación no estaban pidiendo menos de 40 curules o 30. A mi me parece muy razonable, muy razonable, el número mínimo de curules que se les ha dado como una representación transitoria. Mucho más tuvo el M19”.

Y para darle mayor fuerza a su argumento, el Vicepresidente agregó: “No se le olvide a usted, entre otras cosas, que el M19 y su reciente movimiento tuvo la tercera parte de la constituyente de este país. Hago ese “recorderis” para quienes ahora se extrañan de que se les esté asignado un número de cinco curules”.

Para chequear las afirmaciones de Vargas Lleras, Colombiacheck regresó 27 años atrás en la historia política del país para examinar el acuerdo de paz que el Gobierno colombiano pactó en 1989 con el M19.

Según el acuerdo de 1989, que ha sido guardado por la Biblioteca de la Paz promovida por la Fundación Cultura Democrática y también en el archivo de la Presidencia de la República, el M19 tendría una favorabilidad política en Senado y Cámara de Representantes solo por un periodo, de 1990 a 1994.

Esta favorabilidad implicó un número inferior de votos respecto a los demás partidos políticos para acceder a una curul en cada una de las corporaciones del Congreso.

Dicho acuerdo, denominado “Pacto Político por la Paz y la Democracia”, establece una Circunscripción Nacional Especial de Paz que en su página ocho pactó:

“Para las dos primeras curules del Senado se requiere una votación total equivalente al mínimo residual departamental que permitió elegir a un senador en el periodo 1989-1990 (16.584 votos)”.

“En caso de no obtenerse esta votación, se tendrá derecho a una curul si se alcanza una votación mayor o igual al promedio nacional de los mínimos residuos departamentales de las tres últimas elecciones (12.212 votos)”.

“Para la cuarta curul se requiere un número adicional de votos igual al promedio de los mínimos cocientes departamentales de las tres últimas elecciones para Senado (23.561 votos)”.

El sistema de Circunscripción Nacional Especial de Paz de ese acuerdo aclaraba cuál debía ser el número de votos y lo especificaba hasta la novena curul, la cual se conseguía con 60.024 votos. De la curul número diez en adelante, el acuerdo no especificaba nada.

Pero es evidente es que entre más curules quisiera obtener el M19, más votos debían conseguir. Algo que parece de perogrullo, sin embargo, es fundamental recalcar que el M19 tenía la favorabilidad de conseguir una curul en el Congreso con muchos menos votos de los que necesitaba un partido tradicional.

Exponer el alcance de la favorabilidad que logró el M19 resulta complejo porque en 1990, año en que se pactó este beneficio, los ciudadanos votaban para Senado por departamentos y no como se hace en la actualidad que es a nivel nacional.

Por tal motivo hacer comparaciones resulta difícil, ya que en cada departamento se requería un distinto número de votos para llegar al Senado y Cámara.

De lo que no puede quedar duda alguna es que el Gobierno colombiano firmó un pacto para que este grupo insurgente tuviera una favorabilidad política en las elecciones de 1990, previa transformación del grupo armado en un partido político. Este último fue bautizado como Alianza Democrática M19, AD-M19.

Todo ese sistema quedó claro y pactado, sin embargo, no se materializó porque fue hundido en el Congreso.

Sin embargo, el hundimiento del acuerdo no enterró al M19 sino que lo impulsó, finalmente el grupo guerrillero, ahora convertido en la Alianza Democrática M19, compitió en igualdad de condiciones con los demás partidos en las elecciones de 1990 y luego participó en las elecciones atípicas de Congreso de 1991, después de la constituyente, en las que el naciente grupo político fue un ‘hit’ en las urnas.

Con Vera Grabe como cabeza de lista de la AD-M19 y otras vertientes políticas, la izquierda obtuvo 454.467 votos, un número que les permitió hacerse con nueve escaños en el Senado de la República.

Vera Grabe superó en votos a otras connotadas cabezas de lista de aquel tiempo como Andrés Pastrana, Fuad Char, José Name Terán, Álvaro Uribe Vélez, Fabio Valencia Cossio, Alberto Santofimio Botero, Juan Manuel López Cabrales, Fernando Botero Zea, el longevo senador Roberto Gerlein, entre otros.

Además de los nueve escaños que ganó en el Senado, la AD-M19 obtuvo curules en la Cámara de Representantes y el mayor número de constituyentes. Todo se lo ganaron en las urnas, por voluntad popular.

La historia es clara y desmiente al vicepresidente Vargas Lleras: el M19 no tuvo representación política fija y directa (a dedo) en el Congreso gracias al acuerdo de paz.

Lunes, 10 Abril 2017

¿Cuándo dejarán de ser ilegales las Farc?

Por Sania Salazar

Sin duda la entrega de armas será un punto de quiebre importante, pero lo cierto es que el paso a la legalidad es un proceso complejo que muchos consideran que empezó con la firma del Acuerdo con el Gobierno.

El Comandante del Ejército Nacional, brigadier general Alberto José Mejía Ferrero, dijo a Caracol Radio que las Farc dejarán de ser un grupo ilegal cuando entreguen el último fusil.

El proceso de dejación de armas, terminará, según la Misión de la ONU en Colombia, el próximo 29 de mayo o el día D+180. ¿Pero es suficiente que entreguen las armas para que dejen de ser considerados un grupo ilegal?

Colombiacheck solicitó una entrevista con Mejía Ferrero a la jefatura de prensa del Ejército para conocer en qué basa su afirmación, pero hasta la publicación de esta nota no hemos obtenido respuesta.

Pese a ello, es claro que la dejación de las armas es solo un paso de los varios que conforman el proceso de tránsito a la legalidad del grupo alzado en armas, por esa razón Colombiacheck califica la frase dicha por el Comandante del Ejército Nacional como aproximada.

Al respecto, en el punto 3 del Acuerdo Final sobre el Fin del Conflicto, hay un subpunto titulado Acreditación y tránsito a la legalidad que dice que después de llegar a las zonas veredales transitorias de normalización las Farc debían entregar un listado de los integrantes de esa guerrilla.

“Para los fines de la acreditación, una vez las Farc hagan entrega del listado de todos los y las integrantes que hagan parte de su organización, incluyendo a las milicias, el Gobierno Nacional iniciará el proceso de revisión y contrastación de la información contenida en el mismo”, precisa el documento.

El Acuerdo dice además que “se establecerá un procedimiento expedito para la acreditación y el tránsito a la legalidad de los miembros de las Farc no armados. A las personas que sean acreditadas se les resolverá la situación jurídica otorgándoles indulto mediante los instrumentos legales vigentes si no estuviera en vigor la ley de amnistía. Quedarán en libertad a disposición de la Justicia Especial de Paz, JEP, en caso de que tuvieran acusaciones por delitos no amnistiables según la Ley de Amnistía acordada en el Acuerdo Final”.

Según el Acuerdo, el Gobierno nacional recibirá el listado definitivo a más tardar, precisamente, el día D+180, el mismo día que termina la entrega de armas, es decir, el 29 de mayo.

“Como resultado del compromiso de las Farc de terminar el conflicto, dejar las armas, no volver a usarlas, cumplir con lo acordado y transitar a la vida civil, una vez los integrantes de las Farc hayan dejado las armas y ratificado el compromiso de la organización, recibirán su respectiva acreditación por parte del Gobierno Nacional sobre la base del listado entregado. La acreditación se hará con base en la hoja de ruta que el Gobierno y el grupo armado acuerden para el tránsito a la legalidad de los y las integrantes de las Farc”.

Los miembros de la guerrilla requieren esa acreditación para acceder a las medidas acordadas en el Acuerdo final.

Entrega de armas, momento crucial, pero no definitivo

Para Jairo Andrés Rivera, vocero del movimiento Voces de Paz en la Cámara de Representantes (movimiento afín, pero no militante de las Farc, que vela por el cumplimiento del Acuerdo Final en el Congreso), lo cierto de la frase del Comandante del Ejército es que los guerrilleros solo podrán hacer política legalmente hasta que entreguen armas. “Pero esa legalidad tiene un tránsito, ¿qué tránsito se ha cumplido de esa legalidad? El primer paso fue la Ley de amnistía, el segundo fue la concentración en las zonas veredales y el tercero fue la primera entrega de armas, cada paso tiene mayores condiciones de legalidad, cada paso que Farc y Gobierno van dando va legalizando la presencia de las Farc como organización política y también va legalizando la situación individual de sus miembros”, indicó Rivera.

Julio Andrés Sampedro, decano de Ciencias Jurídicas de la Universidad Javeriana, coincide con Rivera. “Hay que mirar integralmente el acuerdo, creo que las Farc dejaron de ser un grupo ilegal desde el momento mismo en que firmaron el Acuerdo inicial, eso ya le quita una buena parte de la ilegalidad. En un proceso tan complejo como el proceso de paz colombiano el poder llegar a una total regularización de las Farc supone una desmovilización, primero que todo, una dejación de armas en segundo lugar y en tercer lugar una integración con la sociedad para poder trabajar políticamente y no me refiero solo a lo electoral, sino a trabajar políticamente la construcción de una sociedad en paz”.

Para Sampedro el asunto no es de blancos y negros, es complejo y tiene procesos articulados, pero difíciles que suponen varios momentos trascendentales. Para él, cuando las Farc deciden firmar un acuerdo de paz ya hay una voluntad de hacer un proceso para dejar de ser un grupo ilegal y empiezan a recorrer el camino para dejar de serlo porque el Estado los controla, pero ya no los persigue.

“¿Cuándo se van a regularizar del todo? Es un tema de interpretaciones, yo creo que en el momento en que las Farc entreguen todas sus armas y se constituyan formalmente como partido político marca un momento cero”, indicó.

Para Sampedro, es importantísimo que la ONU certifique de alguna manera que el proceso de dejación de armas terminó. Para el académico nunca se sabrá si las Farc entregaron hasta la última arma, “porque dentro de estos acuerdos de paz es un compromiso político de confianza entre las partes, lo que hay es un acto de fe, de credibilidad política, el proceso de paz es, en esencia es eso.

Posibles tropiezos

La pregunta, entonces, sería: ¿Qué va a pasar con los milicianos si, como lo contó el portal La Silla Vacía, no hay establecida una ruta detallada para que se registren y tampoco es seguro que todos pasen por las zonas veredales para hacerlo? Por eso era tan importante la tarea de incorporarlos en la lista 6.084 miembros que la guerrilla presentó al Gobierno el pasado martes 4 de abril, pues este es otro paso clave en el proceso de su transición a la legalidad.

Si bien las Farc entregaron la lista de identificación de sus combatientes, sobre el listado que corresponde a sus milicianos apenas dieron información parcial sobre 1.541 integrantes. Número que podría aumentar después de que hagan el conteo final, según publicó Caracol Radio.

“El margen de tiempo que tiene la guerrilla para convertirse en partido político, tan pronto se surta el proceso de dejación de armas, es hasta junio de este año”, contó el periódico El Espectador en una nota. Lo que habrá que ver es si esos plazos se cumplen tal cual. Lo cierto es que el inicio de actividades del partido político que surja de las Farc, tanto como el inicio de labores de la sociedad de economía solidaria que conformarán para reincorporarse a la vida económica, marca su entrada formal a la legalidad.

En conclusión, aunque la terminación de la entrega de las armas va a ser, sin duda, un punto de quiebre importantísimo para que las Farc dejen de ser un grupo ilegal, esa acción hace parte de un proceso y no es la única medida a tener en cuenta. Por ahora, con la entrega del listado de sus combatientes, las Farc siguen demostrando su voluntad de cumplir el Acuerdo Final.