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Lunes, 21 Enero 2019

“El Mocho Franklin” y “El Mocho Kiko” no son la misma persona

Por Ana María Saavedra

“El Mocho” abatido en 2016 en el Chocó no es el mismo “El Mocho” involucrado en el atentado en Bogotá de la semana pasada.

Tras el atentado con un carro bomba en la Escuela de Cadetes de Policía General Santander de Bogotá, tanto el fiscal general, Néstor Humberto Martínez, como el ministro de defensa, Guillermo Botero, identificaron en una rueda de prensa al autor material del hecho como José Aldemar Rojas Rodríguez, un militante del ELN conocido con el alias de ‘Mocho’ o ‘Kiko’ (o “Quico”).

Pero una noticia de hace tres años, en la que se informa de un operativo en el que fue abatido un militante del ELN con el alias “El Mocho” confundió a algunos usuarios de las redes sociales, que aseguraron que se trataba de la misma persona e incluso esparcieron teorías de conspiración:

mocho

“Según este informe. Alias el mocho, el que condujo según informes el vehículo al interior de la escuela de policía , ya había sido dado de baja. Pero esta Fiscalía asesina y resucita al que sea necesario para acomodar los hechos, que despelote”, escribió uno de los usuarios en Facebook.

Sin embargo, se trata de dos personas diferentes con el mismo alias.

Una de estas personas es José Aldemar Rojas Rodríguez. Como ya lo contamos en El Explicador: Lo que se sabe hasta el momento del atentado en la Escuela General Santander, según Martínez, Rojas Rodríguez fue identificado como el dueño del vehículo que estalló en la Escuela de Cadetes y su identidad fue confirmada a través de un análisis de necrodactilia realizada a su mano izquierda, que fue encontrada tras la explosión. 

Por su parte, el ministro Botero informó que se “ha podido establecer que entre 2008 y 2010 como explosivista [José Aldemar Rojas] perdió su mano derecha. Nació en Puerto Boyacá en 1962 y desde 1994 se desempeñó como miliciano del ELN”.

El ministro también dijo que Rojas había hecho parte del Frente de Guerra Oriental Domingo Laín (que opera principalmente en Arauca) del ELN por 20 años y que desde 2003 era cabecilla del Frente Adonay Ardila, parte del Frente de Guerra Oriental.

Kiko

La otra persona fue abatida en el Chocó en mayo de 2016, como reportaron varios medios en ese entonces. Esta persona compartía un alias, “El Mocho”, con Rojas, pues ambos habían perdido una extremidad. Pero, mientras que a Rojas le faltaba la mano derecha, al otro ‘Mocho’ (también conocido como ‘Franklin”) le faltaba todo el brazo, como se observa en la foto que se conoció hace tres años.

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En los artículos de 2016 ningún medio reportó el nombre de pila de ‘Franklin’, pero una fuente de inteligencia policial le reveló a Colombiacheck que su nombre era Dorian Darío Montiel.

‘Franklin’ ya había sido mencionado en artículos de prensa en 2012 como “cabecilla del Frente ‘Resistencia Cimarrón’” en el Chocó que, como reporta Verdad Abierta, es parte del Frente de Guerra Occidental del ELN. Como se ha revelado en un informe del Observatorio de Drogas del Ministerio de Justicia, este frente delinque en el Chocó, en la zona del Alto y Medio Baudó y en el Cantón del San Pablo.

Pero además hay otros claros indicios de que se trata de dos personas diferentes. 

Según la información entregada por el Ministro de Defensa y el Fiscal, Rojas hizo parte del Frente Domingo Laín del ELN por más de 20 años. La cédula de ciudadanía de José Aldemar Rojas, 14’318.507, fue revelada por las mismas autoridades. Al hacer una búsqueda de su pasado judicial en el portal de la Policía encontramos que aparece allí registrado sin antecedentes. 

pasadojudicial

También, al hacer una consulta en el RUNT (Registro Único Nacional de Tránsito) del Ministerio de Transporte por la cédula de Rojas, encontramos que Rojas fue inscrito en este registro el 5 de febrero de 2018 (casi dos años después de que fuera abatido “Franklin”).

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Sábado, 06 Abril 2019

En Bogotá el 70 por ciento de los homicidios suceden de noche

Por Sania Salazar

El precandidato a la alcaldía de Bogotá Antonio Navarro Wolff dio la cifra y propuso la figura de un alcalde nocturno para atacar el problema. Hay discrepancias en las cifras, pero todas se acercan.

Antonio Navarro Wolff, precandidato a la alcaldía de Bogotá por la Alianza Verde, dijo en RCN Radio que “el 70 por ciento de los homicidios en Bogotá suceden de noche”.

Navarro dio esta cifra pues una de sus propuestas es crear la figura del alcalde nocturno, un funcionario de la planta de la alcaldía que en la noche, y acompañado por un oficial de la Policía, responda las solicitudes de los ciudadanos en seguridad y en asuntos de convivencia. La idea es que haya un equipo así en cada localidad.

Una encuesta definirá el candidato a la alcaldía de Bogotá por de los Verdes entre Navarro y la exsenadora Claudia López. El resultado se conocerá el próximo 10 de abril.

Tras verificar las cifras y hablar con un experto, Colombiacheck califica la afirmación como “verdadero, pero”, pues aunque hay discrepancias en las cifras oficiales, todas se acercan al porcentaje que dio Navarro Wolff sobre homicidios que ocurren en la noche en la capital del país.

Navarro le dijo a Colombiacheck que ese porcentaje es producto del cruce de información obtenida del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses, la Policía y la Fiscalía General de la Nación.

Según datos del Observatorio de Violencia del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses, en 2018 en Bogotá se cometieron 1.050 homicidios, pero solo en 64 de esos casos se tiene información sobre la hora en la que se cometió el crimen. 52 de esos 64 casos ocurrieron entre las 6:00 de la tarde y las 6:00 de la mañana, es decir, el 81 por ciento de los asesinatos.

En 2017 asesinaron a 1.150 personas en la capital, pero solo en 114 de los casos se tiene información sobre la hora a la que ocurrieron los hechos. 73 de esos 114 asesinatos ocurrieron entre las 6:00 de la tarde y las 6:00 de la mañana, lo que corresponde al 64 por ciento.

Pero hay que decir que debido al bajo porcentaje de casos en los que se conoce la hora del suceso, esta fuente no proporciona conclusiones precisas.

Los datos de la Policía indican que en 2018 se cometieron en Bogotá 1.041 homicidios. De esos casos, 723 sucedieron entre las 6:00 de la tarde y las 6:00 de la mañana. Eso corresponde al 69,4 por ciento de los casos.

En 2017 se registraron 1.134 homicidios. De esos casos, 759 sucedieron entre las 6:00 de la tarde y las 6:00 de la mañana, lo que corresponde al 66,9 por ciento de los casos.

Hugo Acero, sociólogo, experto en seguridad urbana y subsecretario de Seguridad de Bogotá durante nueve años seguidos, llamó la atención sobre el porcentaje de los casos en los que Medicina Legal ha obtenido la hora de los hechos, que según explicó, se debe a la forma en la que se recogen los datos a la hora de hacer el levantamiento y a que a veces se encuentra el cadáver y no se sabe a qué hora murió, por lo que esto se tiene que calcular tras conocer la posible hora del deceso.

Acero indicó que según cifras de la Secretaría Distrital de Seguridad, Convivencia y Justicia, en 2018 asesinaron en la capital a 1.041 personas. El 30,4 por ciento de los casos ocurrieron en la madrugada y el 40 por ciento en la noche, lo que da un 70,4 por ciento de los casos.

Cifras de Secretaría Distrital de Seguridad Bogotá

 

La gráfica muestra que en 2017 el porcentaje de homicidios ocurridos en la madrugada fue de 25, 9 por ciento y 41 por ciento en la noche en la noche, lo que suma el 66,9 por ciento de los casos. Ese año se registraron 1.137 asesinatos.

“Mientras que en Medellín cerca del 70 por ciento de los homicidios es por estructuras criminales organizadas, en Bogotá se habla de que la situación es invertida, aquí es más por temas de convivencia, de delincuencia, entonces se podría asociar parte de esto con problemas de delincuencia en los barrios, en las zonas de rumba, en lo que se mueve en la ciudad en la noche y con actividad delincuencial que es muy nocturna”, explicó.

Acero dice que ha propuesto hace tiempo una secretaría que funcione las 24 horas, pues considera que Bogotá es una ciudad que no se paraliza de noche pues mucha gente sale a trabajar en ese horario. “Es una ciudad que debe garantizar servicios las 24 horas, que haya oficinas en las que la gente pueda hacer pagos y diligencias en la noche, debe funcionar las 24 horas, las administraciones también debe funcionar como lo hace la ciudad y en temas de seguridad mucho más”, concluyó el experto.