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Falso

Miércoles, 06 Marzo 2019

El PND no propone expropiar las pensiones

Por Luisa Fernanda Gómez Cruz

Según Angélica Lozano, el PND plantea quitarle el ahorro pensional a quienes no alcanzan requisitos para cobrar una pensión, pero el proyecto impulsa realmente un ingreso vitalicio.

El pasado 18 de febrero inició en el Congreso la discusión sobre el Plan Nacional de Desarrollo para el periodo 2018-2022. Y a propósito de los debates que se han impulsado desde entonces, la senadora Angélica Lozano publicó un trino en la mañana del 4 de marzo en el cual afirma que el artículo 117 del plan “es la expropiación del ahorro pensional de los que no se pensionan”.

Colombiacheck revisó la información contenida en el trino y encontró que es falsa, principalmente, porque quienes hayan llegado a la edad de pensión y no cumplan con los requisitos para recibir un salario mínimo mensual, tienen la opción de elegir si prefieren retirar el total de sus ahorros en lugar de que su dinero entre a los Beneficios Económicos Periódicos, o Beps.

Lo que dice Lozano

Antes de hablar con distintos abogados y economistas sobre el tema, consultamos a la senadora para que nos explicara las razones de su interpretación.

Lozano le dijo a Colombiacheck que habla de “expropiación” porque “si en diez días la gente no pide la devolución, su ahorro pasa a Beps” y que “hoy este ahorro es heredable a sus sucesores. Con el 117 deja de ser individual y va a una cuenta común Beps, por lo tanto deja de ser heredable … Lo llamo expropiado porque no le será devuelto completo, como es hoy, ni a sus herederos, si muere”, afirma.

Además, nos dijo que hoy el promedio de ingresos en los Beps es de 40.000 pesos y que, si se aprueba el artículo 117, el valor pasará a depender de lo ahorrado. Finalmente, adjuntó la siguiente tabla de, según dijo, dos ejemplos en fondo público y privado “con el promedio devuelto el año pasado”:

Imagen Lozano
 

“Cuatro millones en total; 16.000 y pico mes en Beps”, dice la senadora. “Claro, el Beps sube si el monto total ahorrado que no se devuelve es mayor”.

Esta misma información la publicó en un segundo trino:

Los Beps

Los Beps son un mecanismo creado para ayudarles a las personas que no alcanzan a tener una pensión a tener un ingreso en la vejez. De los 23 millones de trabajadores con los que cuenta Colombia actualmente, de acuerdo con Mauricio Olivera, expresidente de Colpensiones, cerca del 40 por ciento tienen ingresos por debajo del salario mínimo; es decir que están fuera del sistema pensional.

En Colombia, la Constitución Política y la ley 71 de 1988 determinan que ninguna pensión podrá ser inferior al salario mínimo legal mensual, razón por la cual quienes cotizan deben hacerlo al menos por ese mismo valor, según le explicaron a Colombiacheck Olivera, y Jorge Llano, vicepresidente técnico de Asofondos.

Entonces, para todas las personas que llegan a la edad de pensión, pero no alcanzaron a cotizar las 1.300 semanas que exige la ley, el gobierno nacional creó en 2012 los Beneficios Económicos Periódicos (Beps).

Olivera fue uno de los creadores de estos beneficios cuando fue Viceministro de Empleo y Pensiones de Rafael Pardo, y explica que se ideó como un mecanismo para impulsar a las personas a hacer un ahorro que luego les sirviera como ingreso en la vejez. Pero advierte: “no es una pensión”.

La idea de los Beps es que quienes no tienen un ingreso mensual constante vayan ahorrando a medida que puedan hacerlo y que tengan un incentivo: por lo ahorrado, el gobierno les da un 20 por ciento adicional y lo administra para entregarles un ingreso mensual hasta que fallezcan.

Actualmente, en el supuesto de que una persona llegue a la edad de pensión (57 años para las mujeres y 62 para los hombres) y no tenga las semanas suficientes para pensionarse, se le devuelve el ahorro que haya hecho aportando al sistema de pensiones, como primera opción. Pero, si lo prefiere, puede ingresar a un Beps.

Con el artículo 117 el orden de las opciones se invierte: el dinero del ahorro va a un Beps, a menos que en un plazo de 10 días la persona informe que prefiere recibir su dinero en un solo pago.

El artículo en cuestión dice:

ARTÍCULO 117o. PROMOCIÓN DE LOS BENEFICIOS ECONÓMICOS PERIÓDICOS.

En el evento en que los afiliados al Sistema General de Pensiones obtengan como

prestación sustituta una devolución de saldos o indemnización sustitutiva de vejez, estos recursos serán trasladados al mecanismo de los Beneficios Económicos Periódicos para el reconocimiento de una anualidad vitalicia en las condiciones legales vigentes, excepto en el evento en que el afiliado manifieste su decisión de recibir dicha prestación, dentro de los 10 días hábiles siguientes a la notificación del documento o acto que la define. El gobierno reglamentará la materia y las especificaciones para la asesoría por parte de las administradoras de pensiones.

Por lo cual es falso lo que dice Lozano de que el ahorro se “expropia” y de que con la propuesta del PND no le devuelven la plata. Además porque los Beps no tienen comisión o cobro alguno. Todo lo contrario, como ya mencionamos, los Beps contemplan un subsidio del 20% sobre el valor de lo ahorrado.

Ingresos mensuales

En su primer trino, Lozano dijo que con los Beps se les daría a las personas 40.000 pesos mensuales, que luego precisó como un valor aproximado del año pasado en la respuesta que dio a Colombiacheck. Esta cifra es cuestionable porque depende del régimen al cual estén afiliadas las personas.

De acuerdo con cifras promedio de Asofondos con corte a diciembre de 2018, los fondos devolvieron a quienes no pudieron pensionarse 35 millones en el Régimen de Ahorro Individual con Solidaridad ,(o Rais, administrado por los privados) y 4,8 millones de pesos en el caso del Régimen de Prima Media (o RPM, el sistema público administrado por Colpensiones),

Eso significa en Beps un ingreso vitalicio mensual de 280.000 pesos en el primero y 36.000 en el segundo. “Los valores exactos del ingreso vitalicio se determinan con la fórmula de cálculo del gobierno para Beps”, según explica Llano.

Ahora, no es muy claro de dónde saca Lozano que con el artículo 117 el ingreso mensual de Beps serían 16.667 pesos como indica su tabla, pero en el segundo trino que compartió de alguna manera rectifica al decir que “en concreto dependería de lo cotizado”.

Lo que dice el vicepresidente técnico de Asofondos sobre el tema es que ni siquiera los 40.000 pesos que menciona Lozano inicialmente es cierto “a futuro para todos los afiliados de RPM". Según Llano, aunque hoy ese es el promedio (36.000 pesos) no es cierto que necesariamente en un futuro se mantenga ese mismo promedio.

La heredabilidad

El último tema sobre el cual la senadora Angélica Lozano basa su crítica al artículo 117 del proyecto de ley del PND tiene que ver con la heredabilidad de los ahorros pensionales.

Actualmente, si una persona fallece el ahorro pensional se hereda a su cónyuge o a sus hijos. Y así se mantiene con la propuesta de Plan de Desarrollo.

Pero, según Lozano, el articulado crearía un cambio por el que, cuando una persona ingresa su dinero a Beps y fallece, el ingreso bimensual no sería heredable. Esto es falso, pues actualmente los Beps no son heredables y el PND tampoco haría ninguna modificación en este sentido.

Y la razón de ello la explica Rodrigo Galarza, abogado financiero y exvicepresidente de Asofondos. Al ser los Beps un mecanismo de incentivo que involucra un subsidio del gobierno, no puede extenderse a los familiares del ahorrador en caso de fallecimiento. “¿Con qué dinero se completa el excedente (subsidio) de las personas?”, pregunta y responde Galarza: “Pues con plata del gobierno que son los impuestos de todos”.

Ese subsidio del 20 por ciento también debe entenderse como una ayuda significativa que suministra el gobierno, porque de no contar con él, el ingreso que recibirían las personas sería aún menor y probablemente no cubriría todos los años que esta persona viva, en caso de superar la expectativa de vida (75 años para los hombres y 81 para las mujeres).

Finalmente, volviendo nuevamente a lo que mencionamos al principio, los Beps no son una pensión y, por lo tanto, no son comparables, de acuerdo con Galarza.

Un ‘empujón’

Para Galarza, el tema criticable del artículo 117 es que otorgue un plazo de tan solo diez días para que las personas tengan que tomar una decisión. Pero, al mismo tiempo, supone que esto se debe a que al estar estas personas por fuera del mercado laboral por haber cumplido la edad de pensión, necesitan una solución rápida o se quedan sin ningún ingreso.

Según Llano, es más conveniente contar con un ingreso mensual vitalicio durante la vejez, en lugar de entregar un solo pago que muchos no van a saber administrar.

Y de acuerdo con Jorge Restrepo, economista y analista, esta propuesta se corresponde con la teoría del premio Nobel de economía Richard Thaler, quien escribió un libro sobre los “empujones” para tomar decisiones razonables. Restrepo publicó un hilo sobre el tema.

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Jueves, 13 Febrero 2020

Uno de tres: Wilson Arias acierta en cifra de pensiones, pero le falta precisión en educación y salud

Por Luisa Fernanda Gómez, Sania Salazar y José Felipe Sarmiento

Chequeamos un trino viral del Senador del Polo Democrático y encontramos un dato verdadero y dos cuestionables.

Dos millones de veces fue compartido un trino del senador del Polo Democrático Wilson Arias Castillo en el que afirmó que “la vida en Colombia ya es una lotería”.

Según Arias Castillo, de 100 jóvenes solo 52 entrarán a la educación superior; de 100 adultos mayores solo 23 se pensionarán, y 180.000 colombianos morirán hospitalizados en el año por mala atención.

Decidimos ponerle la lupa a las cifras que entregó el senador, ya que un usuario en redes sociales nos pidió que lo verificaramos. 

Preguntamos vía Twitter al senador por sus fuentes y nos respondió en otro trino:

Pero lo que encontramos es que de tres afirmaciones solo una salió verdadera. Las otras dos, son cuestionables. Aquí nuestra verificación.

 

De 100 jóvenes, solo 52 entrarán a la educación superior; 16 se graduarán. 

Cuestionable

Arias Castillo le envió a Colombiacheck, a través de Twitter, un link de una nota del periódico El Tiempo titulada “Estudiantes colombianos que ingresan a la educación superior” que dice que, según cifras del Ministerio de Educación, a agosto de 2015, “de 100 estudiantes que finalizaron grado 11, solo 48 ingresaron a la educación superior en año inmediatamente siguiente a la culminación de la media”. Pero la nota no aclara si las cifras son nacionales o corresponden a la situación de Bogotá.

La nota también afirma que, según el Ministerio de Educación, la deserción en la educación superior fue de 10,1 por ciento en 2014 y de 9,25 por ciento en 2015.

Colombiacheck califica la afirmación como cuestionable porque, si bien las cifras más recientes del Ministerio de Educación al respecto muestran que la cobertura general de educación superior es del 52 por ciento, como lo dice el trino, no se gradúan 16, sino uno de cada dos estudiantes universitarios (unos 26 en el caso ejemplificado por el senador).

Lo primero que hay que aclarar es que el trino es del 31 de enero de 2020 y las cifras que toma como fuente son de 2015. Además, el senador no transcribió el dato exacto de la nota que utilizó de fuente, pues en su trino dice que de 100 jóvenes solo 52 entrarán a la educación superior, cuando la nota dice que son 48.

El Ministerio de educación le informó a Colombiacheck que a 2018 la cobertura de educación superior es del 52 por ciento, es decir, un poco más de la mitad de la población que se gradúa de bachillerato, pero aclararon que solo el 38,7 por ciento comienza inmediatamente después la universidad. Indicaron también que de cada dos estudiantes que entran a la educación superior uno se gradúa.

Óscar Correa Marín es profesor de la Facultad de ingeniería industrial de la Universidad Nacional sede Manizales y ha analizado la calidad de la educación para la formulación del plan de desarrollo de la institución. Para el profesor, la deserción en la educación superior se debe a varios factores, el primero de ellos el económico. “Así los estudiantes estén en universidades públicas, el sostenimiento cuando no son nativos de la ciudad donde está la universidad se vuelve inviable para los padres. A pesar de que la universidades públicas ofrecen algunas garantías, eso no es suficiente, hay un problema de deserción grande que obedece a factores económicos”.

Correa Marín indicó que otro elemento es la debilidad formativa del bachillerato. Según el profesor, la principal deserción se da durante los dos primeros años de la educación superior “y es porque lamentablemente hay una enorme deficiencia en la educación del bachillerato”, sentenció.

Indicó además que hay un desestímulo hacia el estudio de las ingenierías y las carreras fuertes en ciencias básicas como las biologías, lo que atribuye a la deficiencia de la formación en esas ciencias durante el bachillerato, razón por la cual los estudiantes las ven poco atractivas.

La tercera razón de la deserción, según el profesor, es la falta de equidad, porque en el país la educación superior está centrada en las ciudades y las regiones más avanzadas, pero la educación rural está rezagada.

 

De 100 adultos mayores, solo 23 se pensionarán.

Verdadera

En la respuesta que dio vía Twitter el senador, señaló que la fuente de información para afirmar que “de 100 adultos mayores, solo 23 se pensionarán” proviene de un Informe del Ministerio de Hacienda y la Unidad de Gestión Pensional. No especificó a qué informe se refería exactamente.

Lo cierto es que tiene razón. Pues de acuerdo con la publicación Borradores de Economía en su edición 1078, publicado por el Banco de la República el 27 de junio de 2019 y actualizado el 11 de julio del mismo año:

La cobertura de pensionados es de apenas 23 por ciento y ésta se ha mantenido constante desde 2005 con una población de pensionados menor a 1,5 millones de personas. Esta tasa de cobertura contrasta con la de países como Chile donde es de 87,1 por ciento.

Vale la pena precisar que esa tasa corresponde al total de los dos regímenes: Régimen de Prima Media-RPM y Régimen de Ahorro Individual con Solidaridad-RAIS.

En el RAIS (administrada por los fondos privados) el 25 por ciento de los afiliados logrará pensionarse; mientras en el RPM (administrado por Colpensiones) la tasa es del 10 por ciento, de acuerdo con un informe publicado por la Universidad de los Andes. Haciendo el cálculo con los afiliados a los dos regímenes es que sale la cifra del 23 por ciento dada por el senador (porque la mayoría de afiliados está en el RAIS).

Por otro lado, también hay que tener en cuenta que el senador dijo que de 100 adultos mayores solo 23 se pensionarán sin especificar si estos eran adultos mayores afiliados o no. Pero en términos reales la diferencia es mínima, porque afiliado es todo aquel que en algún momento de la vida se haya inscrito a un fondo pensional. Si no está empleado o no cotiza, igual es un afiliado no cotizante. 

Hoy son cerca de 23 millones de afiliados y esa es casi toda la PEA (Población Económicamente Activa).

 

180.000 colombianos morirán hospitalizados en el año por mala atención.

Cuestionable

La frase es cuestionable. La cifra publicada por algunos medios en 2016 está basada en un estudio de la Universidad de la Sabana que no aparece y que, según explicó esa misma institución en ese entonces, usó datos recolectados 10 años antes. Desde ese momento hasta ahora, las políticas de seguridad para los pacientes han cambiado y ese número no refleja los efectos que esto haya podido tener, aunque tampoco hay un dato más reciente.

Arias respondió en Twitter que sacó la cifra de una nota de El Espectador publicada en 2016. De hecho, salió en varios medios de comunicación que la tomaron de la agencia Colprensa. Esta citó un estudio elaborado por el departamento de Enfermería de la Universidad de la Sabana. Blu Radio incluso entrevistó a quien era la directora de ese programa académico, Beatriz Pérez Giraldo.

La docente explicó en la emisora que ese es el promedio anual de muertes en Colombia por “eventos adversos”. Estos son definidos por el Ministerio de Salud como los que resultan, sin ser deseados, de una atención de salud que produjo daño al paciente. La docente señaló en la entrevista que esto incluye, por ejemplo, caídas o errores de medicación o en procedimientos y aclaró que el cálculo se basa en estudios realizados entre 2006 y 2008.

El país ya había hecho algunos avances en regulación desde 2002 y la Universidad Nacional hizo un estudio al respecto en 2006 con tres hospitales en Colombia. Pero esto era insuficiente y el Gobierno se tuvo que basar en datos de Norteamérica y Europa para la expedición de la política pública de seguridad de los pacientes en 2007, como lo reconoce la guía de promoción elaborada por la entonces cartera de Protección Social.

El estudio Ibeas, que se realizó en hospitales de cinco países de América Latina, fue publicado en 2010 con datos recogidos en 2007 y 2008. Con base en ese documento, el Informe Nacional de Calidad de Atención en Salud de 2015, elaborado por el ministerio, afirma que Colombia tiene una incidencia de eventos adversos de un punto porcentual menos que la región, con 10,5 frente al 11,6 por ciento.

No todos causan directamente la muerte del paciente. Según el mismo estudio, esto se presentó en 1,8 por ciento de los casos. Esta es “información con la que se ha de ser cauteloso”, aclara, porque la evaluación de la mortalidad no fue hecha a profundidad, pues no era el objetivo principal de la investigación. El artículo de la Nacional en 2006 dio 6,4 por ciento en la misma variable (20 casos entre 310 pacientes con eventos).

En todo caso, los datos le sirvieron al MinSalud para actualizar sus políticas. En 2014, expidió el Manual de Inscripción de Prestadores y Habilitación de Servicios de Salud, que les exige estándares mínimos obligatorios con el objetivo de reducir esos y otros riesgos en el sistema.

Entonces, a pesar de ser más reciente, el artículo de La Sabana no refleja el impacto que hayan podido tener estas medidas en los últimos años porque parte de datos recolectados mucho antes. Y tampoco parece haber tenido mucha trascendencia académica.

Colombiacheck no pudo encontrar la cifra en cuestión en ningún resultado de Google Académico, bases de datos especializadas ni en el repositorio digital de la misma universidad. En el portal de la institución solo están la mención y una imagen de lo que publicó El Espectador.

A esto se suma que ni siquiera aparece citado en trabajos más recientes. Por ejemplo, otro que publicó la Nacional el año pasado todavía toma como referencia el Ibeas y no tiene ninguna referencia a La Sabana. Este incluso calcula una mortalidad de 4,16 por ciento (1 caso, que califica como “no prevenible”, entre 24 eventos adversos) para el hospital donde se realizó la investigación.

No pudimos encontrar ninguna otra fuente oficial o académica que hubiera publicado valores absolutos nacionales de muertes de pacientes al año por esta causa. Pérez tampoco contestó nuestras llamadas a la universidad ni por un mensaje a su correo electrónico, en el que le pedimos una copia de la investigación y detalles de sus fuentes y cálculos.

Dado que la cifra que da Arias parte de la publicación de La Sabana reportada en medios, que está desactualizada y ha sido imposible de corroborar, la calificamos como cuestionable.