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Verdadero pero...

Miércoles, 08 Julio 2020

‘El presidente Duque encontró 200.000 hectáreas de droga (sic). No ha podido empezar a fumigar’: Verdadero, pero

Por Laura A. Gracia

Esta es una de las respuestas dadas por el expresidente Álvaro Uribe en su entrevista en La Silla Vacía. En Colombiacheck verificamos varias de sus afirmaciones.

-Muchas gracias por contestarme con ese respeto, y ya solo para terminar y porque me muero de curiosidad, solo quiero saber si usted siente que Iván Duque ha sido el presidente que usted esperaba cuando lo puso en la presidencia- le preguntó León al jefe del Centro Democrático. 

-(sic) El presidente Duque encontró 200.000 hectáreas de droga (sic). No ha podido empezar a fumigar. 

Iván Duque asume la presidencia en agosto de 2018 en medio de las críticas a su antecesor por el aumento de los cultivos ilícitos.

En Colombia, como lo ha explicado Daniel Rico, investigador en temas de economías ilegales, existen tres monitoreos de cultivos ilícitos: “el primero que paga el Gobierno y calcula el Simci (Sistema Integrado de Monitoreo de Cultivos Ilícitos) de las Naciones Unidas, en este se censan las hectáreas de coca una vez al año desde 1999. El segundo es el más viejo y lo construye una agencia del sector defensa de los Estados Unidos (CNC) desde los años ochenta, usa más algoritmos que análisis de imágenes y por eso se publica más temprano. El nuevo sistema es el Siima (Sistema Integrado de Información y Monitoreo Antinarcóticos), que opera la Policía Antinarcóticos desde hace un par de años. De este se sabe poco y no difunde estimaciones de manera oficial”.

De estos monitoreos, el sistema oficial del Gobierno es el de las Naciones Unidas.

Según el informe “Colombia, monitoreo de territorios afectados por cultivos ilícitos 2018”, publicado en agosto de 2019 por la Oficina de las Naciones Unidas contra la droga y el delito, al 31 de diciembre de 2018, año de posición del presidente Iván Duque, se registraron 169.000 hectáreas cultivadas con coca. En 2017, el recuento de la ONU fue de 171.000 hectáreas.

Cultivos ilícitos en Colombia 2010-2019 según el Observatorio de Drogas

Gráfico tomado de Estadísticas Nacionales del Observatorio de Drogas de Colombia. 

Sin embargo, un reporte de la Oficina de Política Nacional para el Control de Drogas de la Casa Blanca (ONDCP, por sus siglas en inglés), daba una cifra de 208.000 hectáreas sembradas de coca en 2018. En 2017, la cifra para el Departamento de Estado de EE.UU., había sido de 209,000 hectáreas.

Finalmente, es cierto que desde el 2015 la Corte Constitucional colombiana prohibió el uso de glifosato para la erradicación de cultivos ilícitos por medio de aspersión aérea, aplicando el principio de precaución debido al resultado de un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que calificó el glifosato como “probablemente cancerígeno para los humanos”. 

Sin embargo, el gobierno del presidente Duque está reanudando la fumigación y este febrero de 2020, la Corte Constitucional colombiana concluyó que el Consejo Nacional de Estupefacientes debe definir la reanudación del Programa de Erradicación de Cultivos Ilícitos con Glifosato -PECIG-, con el cumplimiento de las condiciones de la Sentencia T-236 de 2017

Y aunque se precisaron y actualizaron las condiciones para la reanudación de la aspersión aérea con glifosato en más de 80 municipios colombianos, durante la pandemia de COVID-19, este 2020, se ha obstaculizado una de las condiciones: el derecho a la participación ciudadana y la consulta previa para comunidades étnicas. Así que la reanudación está suspendida por el momento. 

Entonces, si nos basamos en los datos de Estados Unidos sobre las hectáreas de coca en 2017 y 2018, Uribe se acerca a las cifras, mientras que las de la ONU son menores, aunque en ambos casos el número de hectáreas fue el más alto de los últimos años. Por esa razón, su afirmación es verdadera, pero.

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Sábado, 05 Agosto 2017

“$424.000 es lo que gana mensual un cultivador de coca”

Por Paula Vásquez

Juan Manuel Galán, precandidato presidencial por el partido Liberal, dio cifras difíciles de comprobar respecto al salario de los campesinos cocaleros pues su ingreso depende de las variables de cada zona.

Juan Manuel Galán, senador y precandidato presidencial por el partido Liberal, quien ha defendido la legalización de la marihuana con fines terapéuticos, durante su participación en el debate sobre las estrategias de seguridad y justicia en los municipios más afectados por el conflicto armado, llevado a cabo el 2 de junio, se refirió a los ingresos mensuales de los campesinos cultivadores de coca.

“…lo que les da un ingreso mensual promedio neto de $424.000 pesos al mes, eso es lo que se gana un campesino cultivador de hoja de coca”.

Philipp Wodak, asesor de Galán, le dijo a Colombiacheck que el senador había basado su ponencia en la investigación Costos económicos y sociales del conflicto en Colombia, de la Universidad de los Andes.

Después de leer el estudio y hablar con un experto calificamos su afirmación como aproximada, porque no existen cifras exactas de los ingresos mensuales de los cultivadores ya que estas dependen de distintos factores.

Luego de revisar el estudio referido por el asesor de Galán, donde a pesar de que buscamos detalladamente no logramos encontrar la cifra que el senador expuso en su discurso, consultamos a Luz Perly Córdoba, Coordinadora Nacional de Cultivadores de Coca, Amapola y Marihuana, Coccam, experta en el tema, quien nos aseguró que la cifra no es precisa pues no existen datos exactos debido a la diferencia entre las regiones productoras.

“Esa puede ser una cifra cierta porque es menos de un salario mínimo, lo que ha descubierto Coccam es que no se puede hacer una tabla rasa con la producción de coca porque eso varía de una región a otra, depende de las condiciones de accesibilidad que la zona tenga, de la banda criminal que los maneje, no puede haber una tabla rasa que diga que en todo lado la gente gana lo mismo, pero lo que sí es cierto es que, al campesino es al que menos le quedan ganancias de ese proceso y que los pequeños cultivadores no se hacen ricos con la coca, tampoco tienen un nivel de vida aceptable o digna con el cultivo de coca”, explicó la representante de los cultivadores.

Para reforzar su explicación, Córdoba expuso el caso del Pacífico, donde afirma que al ser más fácil el acceso fluvial para sacar la coca, al campesino le quedan más ingresos a comparación de un departamento como el Guaviare.

Según el Monitoreo de territorios afectados por cultivos ilícitos 2016, investigación de la Oficina de la Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, (Unodc), la cifra de cultivos de coca tuvo un incremento del 52% al pasar de 96.000 hectáreas en el 2015 a 146.000 en el 2016.

Sustitución, no erradicación

Córdoba cuenta que los campesinos siempre han tenido la voluntad de sustituir cultivos, si y sólo si esta restitución se hace de manera integral. “Ellos no pueden cambiar simplemente una mata por otra, si tú cambias una planta ilícita, por una lícita, pero no hay vías de comunicación, pues la gente va a tener que regresar a la ilícita porque con esa las bandas criminales sí se meten donde les toque”, aseguró.

A principios de este año, las Farc y el Gobierno lanzaron el Programa Nacional Integral de Sustitución de Cultivos ilícitos, (Pinis), que cuenta con la participación activa de la guerrilla y de las comunidades. Además, representa un avance en la implementación de la primera parte del punto cuatro del Acuerdo Final, Solución al Problema de las Drogas Ilícitas.

Según lo estipulado en el Acuerdo, el objetivo principal del programa es buscar la transformación estructural del campo colombiano para que de esta manera mejoren las condiciones para el campesino y al mismo tiempo se acaben cultivos ilícitos.

“Es un programa integral en el que a través de la sustitución hay un desarrollo del territorio”, indicó Rafael Pardo, alto consejero para el Posconflicto, Derechos Humanos y Seguridad, en una nota publicada por el portal de la revista Semana.

En el especial realizado por el diario El Tiempo: Sustitución de coca, el diablo está en los detalles, publicado en mayo del 2017, cuentan que el Gobierno, las Farc y las comunidades han realizado 23 acuerdos que cobijan a 81.849 familias y 63.542 hectáreas de coca aproximadamente.

Entre los compromisos de estos acuerdos está el de sustituir y no resembrar, apoyar a las familias cultivadoras con un subsidio, mejorar las condiciones en las que se pueden hacer erradicación forzosa, entre otras.

“La gente de todas maneras tiene desconfianza con el Gobierno, porque ellos reiterativamente han incumplido los acuerdos que hacen con las comunidades y con todo el mundo, pero la gente ha recibido con muchísima esperanza el acuerdo de paz, en el anhelo de que se convierta en realidad”, afirmó la representante de Coccam.