Pasar al contenido principal
Lunes, 04 Marzo 2019

Inversión extranjera sí disminuyó, pero no por ‘posibilidad de guerra’

Por José Felipe Sarmiento

En enero, la inversión extranjera tuvo un descenso del 44 por ciento, pero la causa no fue, como dijo un tuitero, “por la posibilidad de una guerra internacional”.

Un influenciador de Twitter le atribuyó al presidente Iván Duque la culpa de un descenso de 44 por ciento en la inversión extranjera que, según él, “rompió ese huevito”. No explicó de dónde sacó la cifra pero sí teorizó sobre la causa: “por la posibilidad de una guerra internacional” y contrastó con el crecimiento de la misma variable durante el gobierno de Juan Manuel Santos “por la seguridad que daba el acuerdo de paz”.

Otro usuario respondió al mensaje con una captura de pantalla de una noticia del diario económico Portafolio en internet que coincidía en la cifra. El medio sí publicó la nota pero sin el análisis que hizo el tuitero.

El texto, escrito por la agencia británica Reuters, solo es informativo y aclara que se basa en cálculos preliminares del Banco de la República. No obstante, Colombiacheck le pidió al Emisor el cuadro con los datos en los que se basaron los artículos de prensa y sacó las cuentas.

El tuitero no lo dice, pero las notas se refieren a la inversión extranjera neta para enero de 2019. Esta sale de sumar la inversión extranjera directa (en bienes u otros recursos por medio de empresas constituidas en el país) y la inversión extranjera indirecta, o de portafolio (en títulos negociables a través de fondos de capital extranjero), y restar la que sale de Colombia hacia el exterior en las mismas modalidades.

Con esta fórmula, que confirmó el economista industrial Carlos Esteban Posada, profesor de la Universidad Eafit y exjefe de análisis macroeconómico del Departamento Nacional de Planeación, los resultados confirman la cifra del usuario y los artículos.

En enero de 2019, la inversión extranjera directa fue de 769 millones de dólares; la indirecta, -198 millones (es negativa porque los extranjeros sacaron de Colombia más plata de portafolio que la que invirtieron) y la de Colombia en el exterior, 35 millones (da positiva porque los nacionales devolvieron más plata al país de la que pusieron afuera). Así:

769 - 198 + 35 = 606 millones de dólares.

Para el mismo mes del año pasado, la inversión extranjera directa fue de 604 millones de dólares; la indirecta, de 703 y la de Colombia en el exterior, de -216 millones. Así:

604 + 703 - 216 = 1.091 millones de dólares.

Entonces, la reducción de la inversión extranjera neta al comparar ambos meses de enero es de 485 millones de dólares. Esto, en efecto, equivale a 44,4 por ciento. Pero el análisis es menos grave de lo que parece.

No tan rápido

El problema es que los datos mensuales de la inversión tienden a ser “muy volátiles”. Esto quiere decir que son periodos muy cortos para evaluar tendencias, porque pueden tener cambios muy grandes que a largo plazo no sean tan significativos. En esto coincidieron Posada y Daniel Wills, matemático, doctor en Economía y profesor de la Universidad de los Andes.

El docente de Eafit, que también ha sido investigador del Banco de la República, señaló que podría tratarse de “una variación transitoria”. Por eso advirtió que lo que “hay que mirar son las sumas acumuladas de 12 meses y compararlas con las que corresponden a 12 meses del año previo”. Esta semana Duque cumplirá apenas siete meses en el cargo.

De hecho, el mismo Banco reveló este fin de semana que el flujo de la inversión extranjera directa de todo 2018 fue de 11.010 millones de dólares. Esto representa una caída de 20,4 por ciento frente los 13.836 millones de 2017. No obstante, las pérdidas están repartidas entre el primer trimestre y el último semestre del año pasado. En consecuencia, la responsabilidad sería compartida entre los gobiernos de Duque y Santos.

Los dos expertos también estuvieron de acuerdo en que los cambios en estas variables pueden deberse a muchos factores que generan expectativas en mercados internacionales, en especial el precio del petróleo y la tasa de cambio con el dólar, entre otros. Wills fue más allá y aseguró que “atribuirle eso a posibles guerras es completamente traído de los cabellos”.

La paz de Santos

Tampoco es posible explicar el aumento de la inversión extranjera en el gobierno del expresidente Santos como una consecuencia de su política de paz o del acuerdo que firmó con las Farc. Usando la primera tabla del Banco de la República y la fórmula antes citada, la inversión extranjera neta pasó de 10.578 millones de dólares en 2010 a 10.604 millones en 2018, es decir que la diferencia a favor es de 26 millones en ocho años (0,2 por ciento).

La extranjera directa bajó de 9.485 millones de dólares a 8.679 millones en el mismo periodo y la de portafolio, de 2.349 a 1.870 millones. El aporte a favor fue de la inversión nacional en el extranjero, que en 2010 se llevó 1.256 millones de dólares a otras latitudes y en 2018 pasó a sumar por primera vez, porque le retornó al país 54 millones más de lo que puso afuera.

Los datos de flujo de inversión extranjera directa recién publicados por el Banco son más halagüeños, pero tampoco demuestran la tesis del tuitero. Son 6.430 millones de dólares como cifra definitiva para 2010 y los ya citados 11.010 millones para 2018, que siguen siendo preliminares. Aunque esto representa un aumento de 71,2 por ciento en la era Santos, también es el peor resultado anual desde 2011.

La evolución histórica de la cifra tampoco guarda mayor relación con la línea de tiempo del proceso de paz. Alcanzó su pico en 2013, cuando la etapa pública de negociación con las Farc apenas llevaba un año, con un flujo de 16.209 millones de dólares. Desde entonces ha tenido múltiples altibajos.

Su mayor caída (-27,5 por ciento) se dio en 2015, cuando se empezó a vislumbrar el fin del conflicto armado con esa guerrilla como algo definitivo a raíz de la firma del punto sobre las víctimas. Ni siquiera la recuperación del año siguiente (+18,1 por ciento), en el que se firmó el Acuerdo de Paz y empezó su implementación, logró igualar los resultados de los primeros años de Santos en el cargo.

En conclusión, el tuit es cuestionable porque la cifra en la que se basa es correcta, pero no justifica el análisis alarmante que le hizo su autor. Este, por el contrario, resulta desmentido al revisar datos más comparables y ponerlos en contexto.

Viernes, 18 Mayo 2018

La guerra sucia electoral en Facebook

Por Ana María Saavedra

Colombiacheck analizó varios mensajes de intolerancia e información falsa divulgados en páginas de noticias o en grupos creados en Facebook contra los candidatos presidenciales.

Hace unos días, tras semanas de debates y matoneos en las redes sociales, los candidatos presidenciales decidieron hacer un alto y firmar un pacto de No Agresión, a instancias del Consejo Nacional de Paz, Reconciliación y Convivencia.

Gustavo Petro, Humberto De la Calle, Sergio Fajardo, Germán Vargas Lleras e Iván Duque se comprometieron, entre varios puntos, a “utilizar de manera responsable y respetuosa los espacios en medios de comunicación y redes sociales, ofreciendo información veraz y elementos para el análisis y evitando diseminar información falsa, difamatoria, que promueva el odio o la violencia”.

Pero se puede decir que del dicho al hecho hay una gran distancia. Así mientras los candidatos hacen estos compromisos, en las redes la campaña sucia continúa y se hace a través de seguidores de los diferentes candidatos o en páginas creadas para favorecer o atacar a alguno de ellos. Encontramos que desde estas se comparten noticias, videos, fotografías y memes con información falsa que reproducen los usuarios de esta red social como si fuera verdadera.

Colombiacheck, en una alianza con Facebook, realizó una búsqueda de mensajes que se divulgan en esta red social y en los que se puede ver el grado de intolerancia y las falsedades divulgadas en la actual campaña electoral.

El rastreo arrojó que los candidatos con más mensajes en su contra han sido Duque, Vargas Lleras y Petro, a los que, incluso, les han creado grupos en los que sus usuarios se comparten supuestas noticias que no tienen ningún sustento de fuentes, o son montajes o replican información sin confirmar su veracidad.

Los más afectados por los ataques en redes han sido los candidatos que van punteando en las encuestas.

Es evidente que Facebook se ha vuelto una de las nuevas plataformas para hacer política. Según datos del Sismógrafo Electoral, un desarrollo web de Whale and Jaguar con el apoyo de Cuso International - Gobierno de Canadá y Friedrich Ebert Stiftung (FESCOL), mostraron que el candidato con más seguidores en su cuenta oficial es Gustavo Petro con 1.155.970. Lo siguen Fajardo, con 752.563; Duque, con 591.063; Vargas Lleras, con 416.968, y finalmente De la Calle, con 103066.

En Facebook, además de las cuentas oficiales de los presidenciables, sus seguidores han montado páginas y grupos en los que se dedican a publicar todo tipo de noticias falsas y ataques a los candidatos. Por ejemplo, seguidores de Duque han organizado páginas como Pueblo Unido contra el Comunismo y el Socialismo, Colombia Digna, El Expediente, El Nodo o Realidad Política, en las que publican información contra Petro y Vargas Lleras, especialmente. Y los seguidores de Petro han montado páginas en las que reproducen contenidos falsos o tendenciosos de supuestos medios como Voces, Soy Colombiano, 12 minutos y Huzlers.com, entre otros.

Por ejemplo, en uno de los grupos, Pueblo Unido contra el Comunismo y el Socialismo, difunden ataques contra Petro, Vargas Lleras, Fajardo y De la Calle, a quienes tachan de comunistas o socialistas. Este es un grupo cerrado, conformado por más de 20.000 personas, que al ingresar pide que respondas por qué tu odio hacia las Farc.

El otro caso se da en páginas como Voces -que se promueve como un portal digital- que sube a Facebook contenidos contra Duque y Vargas Lleras.

Mauricio Guerrero, docente de Sociología de la Universidad Icesi y que trabaja temas de comunicaciones y redes sociales, explica que en la guerra sucia en época electoral también se ha hablado de la utilización de bots (robots), no solo para la difundir fakenews o noticias falsas en las redes sino para lograr los tendencias para posicionar un tema en Twitter y que sus usuarios los repliquen.

Aunque, Guerrero aclaró que han tenido información que los bots estuvieron muy activos al inicio de la campaña, pero tras los escándalos han disminuido.

El mes pasado un informe de la Misión de Observación Electoral, Moe analizó las redes sociales y encontró que de 8’188.417 el 20 % eran mensajes de odio. Lo más preocupante, según Alejandra Barrios, directora de la Moe, es que esos mensajes tuvieron gran visibilidad en las redes y en la realidad están relacionados con los hechos de las campañas.

La Moe resaltó que algunos mensajes de intolerancia nacen desde los mismos candidatos. Asimismo, se indicó que “el argumento de ataque más común en redes sociales para generar intolerancia y polarización es el odio contra las Farc con el 34 % de la conversación de intolerancia (1.509.483). Seguido por la Corrupción con el 26%, Castrochavismo 24% y Paramilitarismo con el 7%”.