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Jueves, 26 Julio 2018

Las comparaciones son odiosas, pero Cárdenas las infla a su favor

Por José Felipe Sarmiento Abella

El saliente ministro de Hacienda tiene logros que mostrar pero los agranda para que se vean mayores de lo que son con relación al gobierno anterior y a otros países de la región.

En entrevistas con los diarios El Nuevo Siglo y El Tiempo, el ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, dio un balance de algunos de los logros del gobierno de Juan Manuel Santos en materia económica. Insistió sobre todo y con mayores detalles en tres de ellos: crecimiento económico, reducción de la pobreza y disminución de la desigualdad. Pero algunas cifras no cuadran del todo.

Crecimiento sí, pero no tanto

En El Tiempo, Yamid Amat le preguntó a Cárdenas si el crecimiento de estos ocho años había sido menor que el de la presidencia de Álvaro Uribe (2002-2010).

El ministro desvió la pregunta y contestó con relación a la década anterior: “El crecimiento promedio del 2010 a hoy ha sido 4 por ciento, el crecimiento promedio de la década anterior fue 3,9 por ciento”. Falsa.

La comparación que hace el ministro de estos ocho años con décadas anteriores no es acertada. El crecimiento económico de estos dos periodos presidenciales de Santos (hasta 2017) es del 3,8% en promedio, mientras que en la década pasada el crecimiento fue del 4,1%. Es decir que las cifras reales son el contrario de las que Cárdenas le dio a Amat, e incluso la diferencia es más amplia.

Además, la década completa incluye dos años y medio del gobierno de Andrés Pastrana, cuando el país apenas se estaba recuperando de la recesión. La pregunta del periodista iba dirigida a una comparación exclusiva con los dos mandatos de Uribe, en los que el promedio de crecimiento fue de alrededor del 4,4%.

Por otra parte, Cárdenas señaló en El Nuevo Siglo que, con estos resultados, “hemos estado por encima de América Latina, hemos estado por encima de las décadas anteriores desde los años 80”. Inflada.

Frente a las dos últimas décadas del siglo XX, la comparación sí es cierta. De 1980 a 1989 el país creció 3,4 por ciento. Y de 1990 a 1999 lo hizo apenas 2,9 por ciento en promedio. Es decir, que en los 80 fueron siete puntos menos que en gobierno Santos y los 90 estuvieron 15 puntos por debajo. Pero, como ya se dijo, otra es la historia con los años del 2000 al 2009.

En cuanto a los datos del continente, la recopilación hecha por el Banco Mundial (BM) demuestra que, desde 1980, el país sí ha estado la mayoría de las veces por encima del promedio regional. En estos 37 años, Colombia ha estado por debajo del promedio de América Latina y el Caribe 11 veces. Desde la recesión de 1999 (único año desde 1980 en la que la economía colombiana se contrajo), Colombia solo ha vuelto a estar por debajo del promedio regional en 2004 (5,3% vs. 6,3%), 2008 (3,5% vs. 3,9%) y 2010 (3,9% vs. 5,8%). Además, las mayores diferencias por encima del promedio regional se obtuvieron entre 2014 y 2016, es decir, en el segundo mandato de Santos.

Pero estos números no se pueden interpretar fuera de contexto. Según el decano de Economía de la Universidad del Rosario, Carlos Sepúlveda, “el Gobierno es altamente responsable del buen curso de la economía, pero hay otros factores”. El académico y exdirector del DANE señaló que a Santos le tocó recibir un “choque fuerte” por cuenta de la caída en los precios del petróleo. Por eso reconoció que él y Cárdenas “actuaron lo más responsablemente posible” frente a esa crisis, de modo que evitaron una desaceleración mayor a la que se vivió.

Pobreza, comparación odiosa

Cárdenas también resaltó la reducción de la pobreza y la desigualdad como “una de las grandes conquistas del gobierno Santos” y en ambos periódicos dijo que Colombia fue el país de América Latina con las mayores disminuciones en ambas variables.

En El Tiempo, el ministro dijo sobre pobreza monetaria extrema (es decir, el porcentaje de personas que no tienen suficiente dinero para costearse una canasta alimentaria básica) que “en el 2010, más del 12 por ciento de las personas en Colombia no tenían un ingreso suficiente para comer. Hoy es el 7 por ciento. Eso quiere decir que hay 1 millón 900.000 personas que en el 2010 pasaban hambre y ahora no”. Verdadera.

Estas cifras coinciden con las del DANE: la pobreza monetaria extrema pasó de 12,3% en 2010 a 7,4% en 2017.

Cárdenas también dijo que “la pobreza de vivir en una casa sin piso de concreto o sin servicios públicos, no tener acceso a la educación, o no contar con trabajo, la llamada pobreza multidimensional, bajó de 30 por ciento de la población a 17 por ciento. Eso significa que hoy tenemos 5’400.000 personas menos en esta situación”. Verdadera.

En este caso, Cárdenas también tiene razón, pues la medida multidimensional de la pobreza (que incluye otros factores como el empleo, la salud, la educación) bajó de 30,4% a 17% en los mismos años.

Por otra parte, el ministro aseguró que “logramos disminuir la pobreza y la desigualdad más que cualquier otro país de América Latina”. Falsa.

El ministro no menciona la pobreza monetaria, en la que se cuenta el porcentaje de personas que no pueden costearse una canasta básica que, además de alimentos, incluye bienes no alimentarios. Esta es con la que se puede hacer una mejor comparación con el resto de América Latina, porque la medición multidimensional como la hace Colombia desde 2011 no se hace o es mucho más reciente en la mayoría de países de la región.

En Colombia, este indicador es más alto que los otros dos mencionados, aunque también bajó en el gobierno Santos. Pasó del del 37,2% al 26,9%. Sin embargo, en la base de datos del BM que está actualizada hasta 2016, hay otros países del continente con mayores reducciones de pobreza monetaria, tanto en puntos porcentuales como en proporción.

Por ejemplo, República Dominicana bajó 11 puntos de 2010 a 2016, mientras que Perú y Paraguay bajaron 10. En el mismo lapso, Colombia bajó en 9 puntos. La reducciones de Perú y Ecuador fueron cerca de un tercio de la tasa, mientras que la colombiana fue la cuarta parte al mismo tiempo. Aunque el país tiene datos más bajos en 2017 que en los años anteriores, estos no son comparables con las del resto del continente en los registros del BM, que son un año más antiguos.

El banco maneja otras mediciones de pobreza con base en tres líneas de ingreso distintas, pero en todas hay países con mejores resultados que Colombia. La conclusión es que los datos disponibles no permiten afirmar, como lo hizo el ministro Cárdenas, que Colombia haya tenido la mayor reducción de pobreza de América Latina.

Con la desigualdad le pasa algo similar. Esta se mide con una variable llamada coeficiente de Gini, que va de cero (menos desigualdad) a uno (más desigualdad). Según el DANE, el coeficiente de Colombia pasó de 0,548 a 0,508 en el gobierno Santos (con datos hasta 2017), una reducción del 7%. Pero al comparar con los últimos datos de América Latina disponibles en el BM, Uruguay logró una disminución mucho más sensible entre 2010 y 2016, del 11% (de 0,445 a 0,397).

Para Sepúlveda, sin embargo, “lo más importante es ver la tendencia”, que en efecto es a la baja tanto en pobreza (en todas las opciones de medición) como en desigualdad. También destacó que estos avances del gobierno Santos se deben a “una política integral para darle impacto al concepto multidimensional”, es decir, al esfuerzo por mejorar las condiciones de vida en general de la población en temas como salud, educación o vivienda, y no solo enfocarse en sus ingresos.

Advirtió, no obstante, que para combatir mejor ambos fenómenos se requieren cambios más de fondo en el sistema tributario y los programas de subsidios. Sin embargo, reconoció que las implicaciones políticas de esas decisiones hacen que sea difícil para los políticos tomarlas.

Lunes, 23 Julio 2018

Zuluaga aporta datos imprecisos en su balance económico del Gobierno Santos

Por José Manuel Cuevas

Colombiacheck revisó algunas afirmaciones que hizo el excandidato presidencial en entrevista con Fernando Londoño

En medio de los balances que se están empezando a hacer ante los últimas semanas de la presidencia de Juan Manuel Santos, el excandidato presidencial Óscar Iván Zuluaga habló el pasado viernes 13 en el programa La Hora de la Verdad, con el exministro Fernando Londoño, acerca del legado que deja el mandatario al Gobierno de Iván Duque en materia económica. En la entrevista, Zuluaga trató temas como la reducción del crecimiento, el aumento de la deuda y el déficit de las cuentas fiscales y, más concretamente, las tasas de desempleo y de tributación.

“Tenemos hoy la segunda mayor tasa de desempleo de jóvenes en América Latina”: Falsa

Según el último informe Panorama Laboral: América Latina y el Caribe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que recoge datos sobre el desempleo juvenil hasta el primer semestre de 2017 inclusive, Colombia tiene la octava tasa de desocupación juvenil más alta de la región (de aproximadamente un 18%, cercano al 19,5% de promedio), y la sexta si se excluye a Jamaica y a Belice.

La cifra es relativamente similar a las del Ministerio del Trabajo, según el cual la tasa de desempleo de personas entre 18 y 28 años en 2017 fue del 18% entre enero y marzo de este año, del 17,2% entre febrero y abril, del 16,4% entre marzo y mayo y del 15,9% entre abril y junio.

Los datos más recientes de desempleo juvenil que ofrece la cartera que dirige Griselda Restrepo son las tasas del 16,3% del total anual de 2017 y el 17,2% correspondiente al período febrero-abril de 2018.

… “y a nivel de desempleo general somos la tercera tasa más alta”: Aproximada

De acuerdo con el mismo informe de la OIT, que para el caso de desempleo total incluye datos del tercer trimestre de 2017, Colombia no tiene la tercera sino la segunda tasa de desempleo más alta en América Latina, con un 9,7% (misma cifra que maneja el DANE, que excluye indicadores como la informalidad laboral y la afiliación a la seguridad social). En este caso, a Colombia sólo la supera el 13,1% de Brasil, cuyo peso sobre el promedio regional es “considerable”, según el mismo documento.

Por su parte, también respecto al tercer trimestre de 2017, el Ministerio de Trabajo aporta la cifra de 9,3% de tasa de desempleo, y el dato más actualizado es el 9,5% correspondiente al trimestre marzo-mayo de 2018.

“Colombia es el país con la mayor tasa de tributación de acuerdo con indicativos de la propia OCDE y eso no genera ninguna posibilidad de que haya inversión”: Falsa

De entrada, en este caso Zuluaga no especificó si esa condición de Colombia de “país con la mayor tasa de tributación” está en un marco latinoamericano, mundial o de miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (a la que Colombia ingresó oficialmente el 30 de mayo de este año, con lo cual la falta de datos llevaría a descartar esta última opción).

En línea con las frases anteriores del excandidato presidencial, que mencionan a Colombia y América Latina, uno de los documentos más recientes de la OCDE en el que aparece Colombia es el informe Estadísticas tributarias en América Latina y el Caribe 2018. Este estudio, en el que también participaron la CEPAL, el Centro Interamericano de Administraciones Tributarias (CIAT) y el Banco Interamericano de Desarrollo, reúne información desde 1990 hasta 2016, aunque no incluye datos específicos sobre los impuestos concretos de cada país.

“En los informes de la OCDE lo que aparece es tributación efectiva, además, por debajo del promedio”, aclara respecto a Colombia Julio Fernando Álvarez, abogado y profesor especialista en Derecho Tributario. Según el documento, en 2016, la tributación efectiva (es decir, el porcentaje del PIB que proviene de la totalidad de recaudos de personas e impuestos) en Colombia fue del 19,8%, lo que la ubica en el puesto 17 entre los países americanos, y muy por debajo de los promedios de la región y de la OCDE, que ese año fueron del 22,7% y del 24,3%, respectivamente.

No obstante, falta observar las consecuencias en 2017 y 2018 de la Ley 1819 de 2016 (la reforma tributaria), que en su artículo 240 establece la tasa general del impuesto sobre la renta de las empresas en un 33%, frente al 40% anterior.