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Martes, 28 Abril 2020

Las máquinas Cobas Z 480 sí sirven para pruebas de COVID-19, pero no reemplazaban al robot que se averió en Colombia

Por Ana María Saavedra

Tras el anuncio de Maduro de donar máquinas para pruebas de Sars-CoV-2, verificamos una afirmación del gobernante venezolano y otra del presidente colombiano, así como una cadena que circula en redes sociales.

El pasado 31 de marzo Nicolás Maduro, presidente de Venezuela, le ofreció en donación al gobierno colombiano dos máquinas chinas “para hacer exámenes al pueblo de Colombia".

Tres días después, Maduro mostró las máquinas y dijo que nuestro país “Colombia tuvo en estos días una crisis muy importante porque se quedó sin máquinas. Solo Colombia tiene una (sic) y yo ofrecí a nombre del pueblo de Venezuela dos máquinas para Colombia".

Luego, en una entrevista en radio del 7 de abril, el presidente Iván Duque dijo: “le dijimos a la Organización Panamericana de la Salud: analice qué es lo que hay detrás. Y la OPS analizó y esas máquinas no son compatibles ni con el tipo de pruebas, ni con el tipo de reactivos, ni el material que se maneja en Colombia”.

Además, desde que Maduro hizo su anuncio, en redes sociales comenzó a viralizarse un mensaje que aseguraba que “las máquinas que N. Maduro muestra” no servían para detectar al coronavirus SARS-CoV-2.

Chequeamos estas tres afirmaciones y encontramos que mientras lo que dijo Maduro sobre la máquina en Colombia es falso, la afirmación de Duque es inchequeable y el mensaje en redes sociales es cuestionable.

Pero, para entender todo esto, primero tenemos que explicar qué son y cómo se realizan las pruebas moleculares para detectar el coronavirus SARS-CoV-2, que ha causado la pandemia de COVID-19. El tipo de prueba se llama PCR.

El profesor asociado de la Universidad del Rosario Juan David Ramírez, quien precisamente hace parte del equipo que realiza pruebas de laboratorio del SARS-CoV-2, explica que “todo comienza cuando se toma la muestra del paciente, que generalmente es un hisopado nasofaríngeo, un copito el que se toman frotis. Esta muestra se lleva al laboratorio que va a hacer el diagnóstico. El primer paso es el desembalaje con las medidas de bioseguridad”. 

Luego, “viene la extracción del material genético del virus, que es el que finalmente se va a detectar en la prueba diagnóstica. Una vez extraído el material genético del virus, se utiliza una técnica que se llama reacción en cadena de la polimerasa (PCR, por sus siglas en inglés) que es como una fotocopiadora del material genético del virus. Esto quiere decir que, si se fotocopia este material genético, va a ser una muestra positiva para el virus. Se validan los resultados y se emite el resultado como positivo o negativo para el SARS-CoV-2, que es el agente causante del Covid-19”.

Por su parte, el profesor Homero Gabriel San Juan de la Universidad del Norte, donde está uno de los laboratorios autorizados para realizar las pruebas del coronavirus, explica que “la extracción del ácido nucleico [del virus] se hace por unos reactivos que permiten destruir el contenedor, donde están los ácidos nucleicos encerrados. El genoma está dentro de esa membrana. Entonces, en el proceso se le agrega el reactivo de naturaleza química. [Este] lo que hace es que degrada todo el contenido de esas lípidos, esas proteínas y libera a los ácidos nucleicos. Como el virus de SARS-CoV-2 es un genoma de ARN y no de ADN, por medio de una enzima convertidora, se convierte la información. Esto se se llama transcriptasa reversa”, agrega.

Con eso, pasamos a revisar cada una de las afirmaciones:

 

 

“Las máquinas que N. Maduro muestra son COBAS Z 480 diseñadas para diagnóstico, seguimiento y pronóstico de infecciones crónicas como VIH, HCV, HBV... Las máquinas para detectar el Coronavirus Sars-Cov-2 son COBAS 6800/8800 de ROCHE e ID NOW de ABBOTT” 

–Mensajes de redes sociales

Cuestionable

El mensaje se refiere a un video del 3 de abril en el que Maduro muestra las máquinas que está recibiendo de China, del mismo modelo (Cobas Z 480) de las máquinas que ofreció en donación a Colombia.

Contactamos a los equipos de prensa de Presidencia de Colombia y del Ministerio de Salud, quienes nos remitieron las declaraciones del presidente Duque en medios de comunicación.

En MinSalud, además, nos indicaron que “las especificaciones técnicas de las Cobas Z 480 y de las MagNa Pure [la máquina que se averió en Colombia, como se reportó el 27 de marzo] las tiene el propio fabricante”, es decir, la compañía suiza Roche.

Días antes habíamos contactado a Roche a través de la agencia de comunicaciones que maneja sus relaciones con los medios de comunicación. Les preguntamos si las máquinas Cobas Z 480 sirven para el proceso de las pruebas del COVID-19.

La respuesta oficial de la empresa fue que “para el caso de esta información te sugerimos la puedas contrastar con el Gobierno Nacional que ha manejado el tema, así como con la OMS [la Organización Mundial para la Salud] que fue la encargada de dar el concepto que quieres validar”.

Tanto Roche como la OMS han publicado comunicados describiendo cómo hacer pruebas de SARS-CoV-2 con los sistemas Cobas 6800 y 8800. Pero tuvimos que indagar más sobre la versión Z 480 que ofreció el gobierno venezolano.

Así que realizamos una búsqueda de la descripción de la Cobas Z 480 en la web de Roche y encontramos que esta es una de las máquinas que hace parte del sistema Cobas 4800. Ese sistema está compuesto por el módulo de preparación de muestras (Cobas X 480) y el módulo de amplificación y detección (Cobas Z 480), que están interconectados por el software Cobas 4800.

En este punto, consultamos a cinco expertos y expertas para que nos explicarán si la máquina Cobas Z 480 servía para realizar las pruebas del coronavirus SARS-CoV-2. Todas las versiones dadas, excepto la de la profesora de la Universidad Javeriana Adriana Patricia Rojas, doctora en ciencias con maestría en biología, coincidieron en que esta sí se puede usar para el proceso de las pruebas.

Rojas nos respondió por Whatsapp que no sirve “para ningún diagnóstico de COVID-19 en el mundo. Es como pretender usar una licuadora para hacer una torta”.

Los otros expertos consultados fueron, Ramírez y San Juan (citados anteriormente), Camila Webb, especialista en enfermedades infecciosas e investigadora del Instituto de Medicina Tropical Alexander von Humboldt de Perú, y César Ugarte, investigador del mismo instituto y de la Universidad Peruana Cayetano Heredia y PhD en Epidemiología y Control de Enfermedades.

Webb nos indicó que “las máquinas Cobas de Roche sí pueden realizar pruebas para COVID-19. También para otros virus, a través de la reacción en cadena en polimerasa (PCR)”.

“Lo que hace es cambiar las temperaturas gradientes para que las secuencias de ácido nucleico se amplifiquen”, agrega San Juan, quien explica que este aparato es un termociclador.

También encontramos que la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos, FDA, aprobó esta máquina como uno de los instrumentos usados en las pruebas del SARS-CoV-2 empleados por el Hospital General de Massachusetts

Ramírez nos explicó que la diferencia entre los sistemas 4800 (que ofrecía Maduro) y 6800/8800 (que menciona el mensaje en redes) radica principalmente en el número de muestras que puede analizar.

Los sistemas 6800 y 8800 son más recientes y tienen “un sistema integrado automatizado para todo el proceso. Son máquinas integradas, que extraen el ácido y lo analizan”, indica San Juan. Ugarte hizo eco de esto: “lo que pasa con los modelos 6800/8800 es que tienen la capacidad para hacer más pruebas y son automatizadas (menos participación de la mano del personal) y así son más eficientes”, nos dijo.

“La versión 8800 puede diagnosticar a 4.128 pacientes al día, y la 6800 puede analizar hasta 1.440 … Sin duda estamos aumentando la velocidad en diez veces”, dijo Thomas Schinecker, responsable de la unidad de diagnóstico de Roche, en una entrevista.

Sin embargo, el profesor San Juan recordó que la máquina que se averió temporalmente en el INS (La MagNa Pure 24 de Roche) es usada en la parte del proceso de la extracción del material genético del virus, mientras que la máquina Cobas Z 480 es usada en otra etapa del proceso, en la que se fotocopia ese material genético del virus.

Así que la conclusión es que, aunque las máquinas Cobas Z 480 ofrecidas por Maduro a Colombia sí pueden usarse en pruebas para detectar el SARS-CoV-2, pero en cualquier caso no eran las máquinas que necesitaba Colombia en ese momento. Por lo que calificamos el mensaje que ronda en redes como cuestionable.

 

“Colombia tuvo en estos días una crisis muy importante porque se quedó sin máquinas. Solo Colombia tiene una" (sic)” 

–Nicolás Maduro

Falso

Maduro pronunció esta frase en el Palacio de Miraflores en un video del 3 de abril en el que ofreció enviar dos máquinas (que, como ya explicamos, eran máquinas Cobas Z 480) a Colombia.

El ofrecimiento se presentó días después de que el gobierno de Colombia reconociera el daño de una máquina extractora de ácido nucleico usada por el Instituto Nacional de Salud, INS, en el proceso de las pruebas del SARS-CoV-2.

Sin embargo, al verificar la afirmación de Maduro encontramos que es falsa, pues esa no era la “única máquina que tiene Colombia” para realizar las pruebas para detectar el coronavirus (COVID-19).

El Instituto Nacional de Salud explicó el 27 de marzo en su cuenta de Twitter varios detalles del daño de la máquina “de extracción de ácido nucleico, fundamental para la realización de la prueba diagnóstica molecular del COVID-19”.

Un día después, anunció que la máquina ya había sido reparada por Roche.

En uno de los comentarios al trino, el INS explicó que “era la máquina para procesamiento de muestras, para detección contamos con 9”.

 

Es decir que, aunque la máquina averiada era el único robot del INS para la extracción del ácido nucleico, la entidad contaba con nueve máquinas del tipo de la que ofrecía Maduro (que participan en el análisis para detectar el virus).

El INS ya había explicado esta información en otro mensaje de Twitter del 14 de marzo, en el que decían que contaba con 9 termocicladores (el tipo de máquina que ofreció Maduro). 

Asimismo, para esa fecha, el INS ya había anunciado que siete laboratorios Departamentales de Salud Pública (LDSP) realizarían “pruebas diagnósticas para el COVID-19. Lo que significa que además del Laboratorio del Instituto Nacional de Salud (INS), el Laboratorio Distrital de Bogotá y el Laboratorio de Salud Pública de Antioquia, los laboratorios departamentales de Santander, Huila, Valle del Cauca, Norte de Santander, Nariño, Atlántico y Arauca podrán realizar la prueba diagnóstica del nuevo coronavirus. Luego de que fueran certificados por el INS en el Protocolo Berlín para realizar diagnóstico de SARS-COV2”.

Actualmente en Colombia se han habilitado 37 laboratorios por las distintas secretarías de salud en las regiones. A la fecha se han realizado 90.899 pruebas PCR en el país.

Aparte de esto, es necesario aclarar que Venezuela solo cuenta con dos laboratorios (de los que no se ha revelado mucha información). En el informe “¿Cómo ha evolucionado el Covi-19 en Venezuela?”, publicado el 15 de abril pasado en Efecto Cocuyo, se indicó que “para pruebas PCR solo estaba activo el Instituto Nacional de Higiene Rafael Rangel en Caracas, hasta este 14 de abril, cuando activaron un laboratorio móvil de virología en el estado Táchira. No se sabe la capacidad ni la cantidad de equipos de ninguno de los dos. Lo que sí sabe es que usan máquinas Cobas Z 480 de Roche, mostradas en cadena nacional cuando Maduro ofreció dos a Colombia”. 

Finalmente, en otra nota publicada en Efecto Cocuyo se evidencian las contradicciones en las cifras de número de pruebas realizadas por el Gobierno de Venezuela y se concluye que estos datos son “dudosos”.

En conclusión, es falso que Colombia se haya quedado sin máquinas para el diagnóstico del SARS-CoV-2, como lo aseguró Maduro.

 

 

 

““Le dijimos a la Organización Panamericana de la Salud: analice qué es lo que hay detrás. Y la OPS analizó y esas máquinas no son compatibles ni con el tipo de pruebas, ni con el tipo de reactivos, ni el material que se maneja en Colombia” 

–Iván Duque

Inchequeable

Presidente Iván Duque (Foto de Presidencia)

El presidente Duque dijo esta frase en una entrevista en Blu Radio del 7 de abril, en la que se discutía el ofrecimiento de Maduro. 

Para verificar esta afirmación nos pusimos en contacto por correo electrónico con el equipo de prensa de la OPS. Sin embargo, no hemos obtenido respuesta.

También nos comunicamos por Whatsapp con el equipo de prensa de Presidencia de Colombia y del Ministerio de Salud, quienes nos remitieron las declaraciones del presidente Duque en medios de comunicación.

A su vez, el INS no nos entregó detalles de qué máquinas usan para el diagnóstico del SARS-CoV-2. La única información que habían entregado era sobre la MagNa Pure que, como ya contamos, es la máquina que se usa en Colombia para las pruebas y que se averió durante un día a finales de marzo.

El único dato puntual que ha entregado el INS al respecto aparece en este hilo de Twitter del 17 de marzo, que habla de la MagNa Pure.

Colombia ya está usando máquinas del sistema Cobas Z 4800. Es más, el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos, Invima, otorgó el registro sanitario para el sistema Cobas 4800 de Roche el 4 de marzo. El país ya contaba con esa máquina pero con los kits para realizar las pruebas del virus del papiloma humano, según otro registro del Invima de septiembre de 2019.

Pero, por otra parte, no es claro si Colombia está usando las máquinas de los sistemas Cobas 6800 y 8800.

En el portal del Invima aparece un registro otorgado en el 2015 para el sistema Cobas 6800. Y, al preguntar en la oficina de prensa del INS si contaba con los sistemas Cobas 6800 y 8800, nos contestaron que “por un tema de publicidad no acostumbramos a manejar el detalles de las máquinas”.

En cualquier caso, el profesor Ramírez (ya citado más arriba) nos explicó que los reactivos usados para el sistema Cobas 4800 no son compatibles con los reactivos de los sistemas 6800 y 8800. 

“La necesidad a nivel mundial es de los reactivos, pues todos los países los están necesitando”, agrega el profesor San Juan, quien explica que estos sistemas de Roche son cerrados, es decir que solo se puede trabajar con los reactivos fabricados para su modelo por su empresa.

Pero la falta de respuesta de la OPS y la falta de claridad del gobierno colombiano frente a los detalles de las pruebas del SARS-CoV-2 hacen que no podamos llegar a una conclusión en este tema, pues no sabemos los detalles de las máquinas usadas.

*Este artículo contó con la colaboración de Jeanfreddy Gutierrez del medio venezolano EfectoCocuyo.

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Cuestionable

Domingo, 29 Marzo 2020

Tratamiento difundido por clínica de Cali para Covid-19 no tiene aún evidencia científica concluyente

Por Ana María Saavedra

Hidroxicloroquina, cloroquina y azitromicina han sido promocionados como tratamientos efectivos por la Fundación Valle del Lili y Donald Trump, entre otros, pero hacen falta más estudios para comprobar su efectividad.

La semana pasada, la Fundación Valle del Lili de Cali citó a una rueda de prensa para hablar acerca de un ‘Tratamiento de infección por Coronavirus (COVID-19)’. Se trataba de “una opción de tratamiento a través de dos medicamentos como: Hidroxicloroquina y Azitromicina, que pueden disminuir rápidamente el crecimiento y expansión del virus en el paciente, disminuir la posibilidad de una enfermedad grave o insuficiencia respiratoria, así como la posibilidad de contagiar a los demás”, según el comunicado de prensa. 

En un documento, que aparecía en la presentación, se recomendaba “tanto para los pacientes leves como graves” infectados con el coronavirus SARS-CoV-2 (causante de la enfermedad Covid-19) “una dosis” de “hidroxicloroquina y azitromicina”.

 

pantallazo documento de Valle del Lili con medicamentos Covid-19

Rueda de prensa de Valle del Lili

 

En la citación a la rueda de prensa se indicaba que el objetivo de la citación era aclarar a la comunidad en general las razones por las cuales el tratamiento direccionado en la institución es útil en la atención de pacientes con Covid - 19.

Citación de rueda de prensa

La hidroxicloroquina es un medicamento que se usa para prevenir y tratar la malaria. La cloroquina es un medicamento similar. Mientras que la azitromicina es un antibiótico usado para infecciones en el pecho, como bronquitis y neumonía. Y, aunque algunos estudios sí muestran un potencial de estas medicinas para tratar el Covid-19, aún no hay evidencia conclusiva.

Este tratamiento, según Juan Diego Vélez Londoño, médico especialista en Infectología y medicina interna, jefe del servicio de Infectología, presidente del Comité de Infecciones de la Fundación Valle del Lili y docente de la Universidad ICESI, es “la primera luz que nos permite un tratamiento muy probablemente apropiado”.

Vélez explicó en la rueda de prensa que este tratamiento deriva de un estudio que está en el International Journal of Antimicrobial Agents llamado “Hydroxychloroquine and azithromycin as a treatment of COVID-19: results of an open-label non-randomized clinical trial(“Hidroxicloroquina y azitromicina como tratamiento de COVID-19: resultados de un ensayo clínico abierto no aleatorio”).

Según Vélez, “todas las críticas son válidas, habrá que solucionarlas entre todos, es posible que haya que hacer algún ajuste a este tratamiento, es posible que haya que cambiar las dosis, es posible que otros medicamentos se introduzcan, todo eso es posible pero esta guerra es de todos y en este sentido hemos evaluado con la industria farmacéutica y es importante entre todos ver la posibilidad de poder producir estos medicamentos en gran escala”.

Tras la rueda de prensa, diferentes medios de comunicación publicaron notas como “Clínica en Cali propone tratamiento francés que podría disminuir contagio de COVID-19”, “Fundación Valle del Lili anuncia protocolo para pacientes con Covid-19”, “¿Posible 'cura' para el Coronavirus? En Cali avanzan para controlar a la pandemia”, entre otros titulares.

Algunas personalidades en redes sociales también compartieron la noticia, como el senador Álvaro Uribe, quien escribió en su cuenta de Twitter: “Científico del Hospital Valle de Lili, Cali, recomienda medicamento, habrá provisión!”.

En Facebook y cadenas de WhatsApp se compartió el documento con las dosis de los medicamentos y mensajes como este:

 

ATENCIÓN COLOMBIA ! ÚLTIMA HORA !

Un médico de la Clínica Valle de Lili en Cali acaba de informar que sometió a 7 pacientes infectados de CORONAVIRUS a tratamiento con dos medicamentos que se consiguen en cualquier farmacia , Higrociclorina y la acitromicina , y se sanaron . Les acaban de dar de alta y se encuentren totalmente recuperados . Remitieron éstos medicamentos a supervisión para corroborar la la efectividad . Ojalá todo sea positivo y haya una luz de esperanza al final de esta crisis de salubridad”.

Sin embargo, este mensaje es impreciso y no es cierto que los siete pacientes hayan sido curados en esta clínica del Cali. 

En la misma rueda de prensa, el médico Vélez explicó que la investigación francesa, publicada en la revista científica ya mencionada, estudió a 36 pacientes con Covid-19. A siete de ellos se les aplicó el tratamiento con los dos medicamentos en cuestión. A la semana ya no tenían el virus. 

Pero, además, ese estudio ha sido fuertemente criticado por la comunidad científica alrededor del mundo. Este es el caso de la Asociación Colombiana de Reumatología, Asoreuma, y de la Asociación Colombiana de Infectología, Acin, quienes publicaron comunicados al respecto:

Asoreuma le envió una carta al Ministro de Salud diciendo que “la divulgación que en medios de comunicación se ha realizado durante los últimos días, en relación con un posible efecto terapéutico de los medicamentos cloroquina e hidroxicloroquina, para enfermos contagiados con el virus SARS-CoV-2 ha generado expectativas no fundadas en la población general en relación con su eventual uso profiláctico, indicación que a la fecha no cuenta con sustento o evidencia científica”. 

Agregó que “ya hemos comenzado a tener noticia de la baja disponibilidad en farmacias de estos medicamentos”.

Por su parte, la Acin indicó que “a la fecha” no existe evidencia científica sobre el uso de la cloroquina y sus diferentes presentaciones para evitar, prevenir o hacer profilaxis [es decir, establecer una metodología de tratamiento] de la infección por virus SARS-CoV-2”.

La Acin presentó el 27 de marzo pasado el "Consenso colombiano de atención, diagnóstico y manejo de la infección por SARS-COV-2/COVID-19 en establecimientos de atención de la salud".

En ese protocolo, aunque se habla de la efectividad de estos medicamentos en “6 pacientes” y se incluye dentro de los protocolos del manejo de los pacientes, se indica que “no existen datos clínicos lo suficientemente robustos que nos permitan recomendar esta combinación a pacientes con COVID-19. Podría considerarse su uso en protocolos de investigación mientras se publica más información que avale su uso. La cloroquina, hidroxicloroquina y azitromicina pueden prolongar el intervalo QT [asociado a taquicardia ventricular, un factor de riesgo que puede llevar a muerte súbita] y se debe realizar vigilancia electrocardiográfica en especial en pacientes con disfunción renal y hepática”.

En Colombiacheck consultamos al médico Alfonso Rodríguez, experto enfermedades tropicales de la Universidad Tecnológica de Pereira y vicepresidente de la Acin, quien nos explicó que, “para múltiples drogas investigacionales, como es el caso de la cloroquina (y de la hidroxicloroquina), azitromicina, lopinavir, ritonavir, remdesivir, entre otras, existen datos preclínicos, de estudios a nivel de laboratorio, que sugieren de su potencial actividad contra el virus SARS-CoV-2, causante del Covid-19. Sin embargo, hasta el momento no existe ningún estudio científico disponible, debidamente evaluado, publicado en revistas científicas indexadas arbitradas, que permita recomendar su uso como tratamiento, mucho menos como profilaxis”.

Rodríguez añadió que “ello implica que se requieren con urgencia estudios, ensayos clínicos apropiados, que permitan concluir con un buen nivel de certeza que alguna de dichas drogas, solas o en combinación, pueden ser realmente útiles para el Covid-19”. 

Por otra parte, un día antes de que la Fundación Valle del Lili hablara del tratamiento con hidroxicloroquina y azitromicina para pacientes con Covid-19, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, resaltó estos medicamentos en su cuenta de Twitter. Tras ese anuncio, nuestros colegas de la plataforma digital de periodismo colaborativo dedicada a la salud pública en América Latina, Salud con Lupa, publicaron una verificación de la afirmación de Trump sobre estos medicamentos.

En el informe “No hay evidencia de que 2 medicinas contra la malaria sirven para COVID-19” [que Colombiacheck republicó aquí] se explican las deficiencias metodológicas del estudio, principalmente que la evidencia a favor de la efectividad de este tratamiento no cumple con estándares científicos. 

El artículo de Salud con Lupa, además, coincide con la información del Consenso colombiano publicado por la Acin y ratificado por diferentes médicos especialistas. Uno de esos expertos, Fernando Suárez Obando, director del Instituto de Genética Humana, indicó en dos trinos que la evidencia de ese estudio era muy limitada.

Suárez compartió un video publicado en Youtube por el médico internista, reumatólogo  y epidemiologo clínica, Daniel Fernández Ávila, en el que, aparte de corroborar que la evidencia científica que se tiene es débil, los medicamentos solo deben ser tomados bajo prescripción médica.

 

Así que, con todas estas evidencias, calificamos como cuestionable la información difundida sobre el tratamiento promovido por la Fundación Valle del Lili para el tratamiento de Covid-19.

[Actualización del 27 de mayo de 2020:]

El 26 de mayo pasado la Organización Mundial de la Salud suspendió temporalmente las pruebas de hidroxicloroquina como posible tratamiento contra el COVID-19, por precaución. Así lo anunció el el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, que citó un estudio publicado en la revista  científica  The Lancet que indicaba una "mayor tasa de mortalidad" de pacientes de COVID-19 que habían tomado esta droga.

[Actualización del 4 de junio de 2020:]

El 2 de junio, The Lancet publicó una nota sobre el estudio mencionado en la actualización anterior, diciendo que había encontrado problemas con sus datos y que haría una revisión.

En respuesta, el 3 de junio, en una rueda de prensa, Ghebreyesus afirmó que la OMS autorizaría la reanudación de "todos los brazos del Solidarity Trial [el estudio que busca entender los efectos de varias sustancias en pacientes de COVID-19], incluida la hidroxicloroquina".

El 4 de junio The Lancet anunció que tres de los autores del paper, al no haber podido completar una auditoría independiente de sus resultados, se retractaron de su estudio.

De todas maneras, mantenemos la conclusión de "cuestionable", pues aún no hay evidencia científica concluyente que permita afirmar que esta sustancia puede curar a los pacientes de COVID-19