Pasar al contenido principal

Cuestionable Cuestionable Cuestionable Cuestionable Cuestionable Cuestionable Cuestionable Cuestionable

Cuestionable

Viernes, 27 Marzo 2020

Las vacunas genéticas están en prueba y no se conocen los efectos específicos en ADN

Por Sania Salazar

Hay una empresa norteamericana que está probando estas vacunas para Coronavirus, pero no se sabe si, específicamente, para el Covid-19.

Una publicación de Facebook asegura que “hay una nueva generación de vacunas genéticas lista para ser inoculada en la población mundial”. 

La publicación dice además que “la nueva generación de vacunas genéticas inyectarán genes sintéticos, moléculas de ADN artificiales que modificarán la estructura del ADN de nuestros cuerpos, con las consecuencias imprevisibles a largo plazo que ello conlleva” y asevera, por último que “la empresa de ingeniería genética Greffex, financiada por el departamento de salud de los Estados Unidos, ya tiene lista su vacuna genética experimental contra el coronavirus”.

Colombiacheck califica la información como cuestionable porque la comunidad científica todavía realiza estudios para conocer los efectos reales de este tipo de vacunas en el ser humano.

Sergio Pulido, doctor en  microbiología molecular de la Universidad de Graz, Austria, e investigador asociado del Programa de estudio y control de enfermedades tropicales, Pecet, de la Universidad de Antioquia, le dijo a Colombiacheck que se trabaja en vacunas genéticas hace más de 20 años y que, por ahora, se han probado en animales y en humanos. No se han comercializado porque faltan pruebas para saber, precisamente, cuáles son los efectos en el ADN y por ende calificó de irresponsable asegurar que estas vacunas modificarán para bien o para mal el ADN.

Indicó que la Organización Mundial de la Salud, OMS, y otras entidades internacionales han publicado documentos sobre la seguridad y la eficacia de dichas vacunas.

“Una vacuna de ADN es meter material genético que finalmente va a modificar tu propio ADN”, explicó Pulido, quien agregó que estas vacunas ya tienen un nivel de aceptación en el mundo clínico y se están perfilando como los medicamentos del futuro. 

Indicó que las pruebas en humanos de vacunas como estas están supervisadas por entidades regulatorias que garantizan su seguridad.

“Hay un tabú alrededor de esto porque la gente le tiene miedo al asunto a raíz de películas y la ciencia ficción misma se ha encargado de mostrar la modificación del ADN como un demonio, pero no hay que tenerle tanto miedo, es una de las opciones que tenemos para llegar a curas de enfermedades que hasta el momento ha sido imposible curar y de tratar por cualquier otro medio”, indicó Pulido.

Por último, Pulido dijo que es factible que una vacuna como estas se esté probando contra el Covid-19, pero recalcó que hay que tener cuidado, pues si bien es cierto que la compañía Greffex está produciendo vacunas contra Covid- 19, no se debe juzgar este hecho negativamente porque es factible que se haya podido adelantar el desarrollo de la misma antes de la aparición de la pandemia a partir del conocimiento de eventos anteriores como la epidemia de SARS y MERS. "Actualmente hay muchos desarrollo farmacéuticos (vacunas y medicamentos) contra agentes infecciosos que no han causado pandemias pero que mantienen en alerta a las autoridades de salud".

Sara María Robledo Restrepo, profesora de la facultad de medicina de la Universidad de Antioquia, coordinadora del comité central de ética de la misma universidad y directora de la Corporación de Innovación para el Desarrollo de Productos contra Enfermedades tropicales, Cidepro, explicó que “las vacunas recombinantes (genéticas) sí alteran el ADN, pero no para causar deformaciones o nuevos genes, simplemente se inserta el pedazo del gen de la vacuna y el organismo crea la inmunidad”.

Es decir que, aunque es cierto que hay vacunas genéticas (para varias enfermedades) en prueba, estas aún no están listas para ser usadas y faltan estudios para conocer qué efectos podrían tener.

Falso Falso Falso Falso Falso Falso Falso Falso

Falso

Viernes, 17 Julio 2020

No hay evidencia de que el Mentholatum y el eucalipto sirvan para impedir el desarrollo del COVID-19 en el cuerpo humano 

Por Laura Castaño Giraldo

Si bien estos componentes hacen parte de la medicina tradicional y sirven para aliviar algunos síntomas relacionados con afecciones respiratorias, no se ha comprobado su capacidad para combatir el coronavirus

Como parte de las desinformaciones que circulan en redes sociales sobre tratamientos y curas para el coronavirus, encontramos esta cadena que asegura que médicos de la Universidad de La Habana, en Cuba, “confirmaron y demostraron que el COVID-19 no se desarrolla en ambientes donde se usa *el 1,8 Epoxi-p mentano*, que es el componente anti virucida, antiséptico y bactericida del *Eucaliptol*, más conocido como *Eucalipto*” (sic).

Además, la cadena incluye recomendaciones como “tener ramas de Eucalipto en los dormitorios o vaporeras con aceite de Eucalipto o ramas de este para prevenir el COVID-19”.  

Cadena falsa

A simple vista esta cadena tiene el aspecto y las características que hacen parte de las desinformaciones: mezcla de mayúsculas y minúsculas, mala redacción y un mensaje que invita a la difusión de la misma. Por este motivo y por la cantidad de veces que se ha replicado en redes, decidimos hacer la correspondiente verificación.

De entrada hicimos una búsqueda avanzada en Google con las palabras “Universidad de La Habana”, “eucalipto” y “COVID-19”, y la mayoría de resultados que obtuvimos son chequeos que nuestros colegas de Maldita, AFP Factual, La Silla Vacía y Chequeado han hecho sobre este tema. 

Los cuatro medios coincidieron en que el contenido del mensaje es falso y a continuación citaremos las razones que sustentan la calificación. 

La primera es que no hay rastro de que la Universidad de La Habana haya divulgado esa información. Como mencionamos anteriormente, nuestra búsqueda avanzada de Google nos mostró verificaciones al respecto, pero no dimos con ningún tipo de publicación o comunicado de esta institución en el que se hablara de los supuestos hallazgos que menciona la cadena. 

La segunda es que, como explica AFP Factual, el Mentholatum es un ungüento hecho a base de mentol y alcanfor, que ayuda a aliviar síntomas de tos, resfriado y congestión nasal, pero no hay pruebas ni de que pueda impedir la entrada del COVID-19 al cuerpo humano ni de que lo elimina, en caso de ya tenerlo. 

Esos mismos ingredientes los tiene el reconocido Vick Vaporub y, si bien funciona para mitigar sensaciones causadas por los resfriados, como mencionamos en este chequeo, la OMS no ha recomendado el uso de ese producto para tratar la enfermedad causada por el virus del COVID-19. Al respecto, esta organización precisa que “aunque algunas soluciones de la medicina occidental o tradicional o remedios caseros pueden resultar reconfortantes y aliviar los síntomas leves de la COVID-19, hasta ahora ningún medicamento ha demostrado prevenir o curar esta enfermedad”.

En la cadena se dice también que “el COVID-19 no se desarrolla en ambientes donde se usa *el 1,8 Epoxi-p mentano*, que es el componente anti virucida, antiséptico y bactericida del *Eucaliptol*, más conocido como *Eucalipto”. Además se sugiere tener vaporeras con aceite de Eucalipto para prevenir el COVID-19. Sobre estos dos aspectos va nuestra tercera y última razón de por qué esa información es falsa.

Con apoyo de datos de la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos, AFP Factual explica que el 1,8-epoxi-p-mentano, compuesto químico del aceite de eucalipto, se utiliza en “tratamientos para combatir la tos, el asma, la bronquitis y otras afecciones de las vías respiratorias”. También previene infecciones respiratorias producidas por el virus de la influenza y están comprobadas sus características antibacterianas y fungicidas”. Pero hay que tener presente que en ninguna parte se habla de que sea capaz de combatir el coronavirus. 

Sobre esto, José Alcamí Pertejo, virólogo e inmunólogo del Instituto Carlos III de Madrid, le explicó a Maldita Ciencia que “el compuesto no tiene actividad antiviral per se si se administra solo, sino en concentración con otros antivirales”

En ese mismo sentido, Sonia Zúñiga, investigadora del Centro Nacional de Biotecnología en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CNB-CSIC), añadió que "no hay ninguna evidencia de que el eucalipto sea virucida para el coronavirus y mucho menos para superficies”. 

Y un aspecto más para tener en cuenta: hacer vahos o inhalar vapores no reduce el riesgo de contagio ni tampoco cura la infección causada por el coronavirus. Maldita explica, como ya habíamos citado en uno de nuestros chequeos, que esa práctica puede terminar siendo contraproducente porque puede dañar las vías respiratorias. 

De esta forma concluimos entonces que es falso que el Mentholatum impida la entrada del COVID-19 al cuerpo, así como también es falso que el eucaliptol no permita el desarrollo del virus o que las vaporeras con aceite de eucalipto sirvan para contrarrestar sus efectos. Y, como si fuera poco, esa información tampoco salió de demostraciones hechas por médicos de la Universidad de La Habana.