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Miércoles, 01 Junio 2016

Nadando en coca

Por Óscar Felipe Agudelo B.

Alejandro Ordóñez: “La Procuraduría advirtió que íbamos a nadar en coca y estamos nadando en coca. De 40 mil hectáreas pasamos a 159 mil, de acuerdo a la última información de la Embajada Norteamericana”.

Al Procurador General de la Nación le preguntaron por peras y respondió con manzanas. Esa podría ser la conclusión al escuchar las respuestas que dio Alejandro Ordóñez Maldonado a las preguntas que le hicieran unos periodistas en el aeropuerto El Dorado, cuando quisieron saber su opinión sobre la sentencia de la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia, CSJ, en la cual sentó un precedente sobre la cantidad de la dosis mínima de marihuana que puede portar una persona en Colombia.

En la sentencia de Casación #41760 del 9 de marzo de 2016, con ponencia del magistrado Eugenio Fernández Carlier, se abordó el caso de un soldado adicto desde niño a este psicoactivo y quien fue apresado con 50 gramos de marihuana, 30 más que la dosis mínima vigente hasta ese momento en el país.

La defensa del soldado argumentó que el militar, por ser adicto, necesitaba una dosis más alta que la permitida por la ley y que, además, como estando de servicio se le encomendó un patrullaje en zona rural, donde le era difícil proveerse de la sustancia, consiguió los 50 gramos de marihuana para su consumo personal.

Los argumentos de la defensa fueron jurídicamente sólidos para la CSJ, que los acogió y falló a favor del acusado, entre otras razones porque “no se demostró su intención de comercializarla”.

El veredicto no sólo sirvió para absolver al soldado Yesid Arias Pinto del delito de tráfico, fabricación o porte de estupefacientes agravado, sino que sentó un precedente: Ahora la cantidad de dosis mínima para quien demuestre que es una persona enferma, afligida por una adicción, que necesita una cantidad superior para colmar su ansiedad y que no está comercializando el psicoactivo, puede ser superior a los 20.5 gramos.

¿Procurador confundido?

Sobre la anterior sentencia varios periodistas abordaron al procurador en el Aeropuerto El Dorado el 15 de marzo y uno de ellos le lanzó dos preguntas: ¿Es una flexibilidad nueva de la Corte? ¿Es peligroso para el aumento del consumo de drogas en el país?

En ese momento el procurador inició la mezcla de peras con manzanas. El jefe del Ministerio Público respondió que la sentencia de la Corte permitirá que el país "legalice el microtráfico" y que Colombia va a “nadar en coca”. Además, para apoyar su argumento el Procurador usó las cifras de dos estudios diferentes que tratan el tema de los cultivos ilícitos.

El primer aspecto que es fundamental aclarar en este caso es que la sentencia del alto tribunal sólo abre la puerta para la redefinición de la dosis mínima de marihuana: El texto solo abordó ese psicoactivo y nada más. En ninguna parte de la sentencia la sala de casación de la CSJ mencionó otro tipo de sustancia y, mucho menos, dio vía libre a la legalización del consumo de cocaína o a la producción de coca.

Para comprender este punto no se necesita ser abogado ni experto en derecho penal, tan solo con realizar una lectura del resuelve del fallo de la CSJ, cualquier ciudadano puede confirmar el yerro en el planteamiento del Procurador.

En segundo lugar y donde la confusión del Procurador se torna más compleja, es cuando menciona dos cifras para apoyar su afirmación: “De 40 mil hectáreas pasamos a 159 mil, de acuerdo a la última información de la Embajada Norteamericana”.

“A la hora de usar las cifras, Ordoñez mezcló dos estudios que técnicamente no se pueden unir ya que fueron realizados con diferente metodología”, sostuvo María Victoria Llorente, directora de la Fundación Ideas para la Paz.

Las 40 mil hectáreas de coca sembradas que mencionó el Procurador como indicador de la más baja cantidad de cultivos ilícitos en el país, fue tomada del estudio realizado por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Unodc) y, no solo es inexacta, porque en realidad se trata de 48 mil hectáreas, sino que corresponde al año 2013.

Por otro lado, las 159 mil hectáreas que señaló como la cifra más alta, corresponde al estudio hecho por la Oficina Nacional de Políticas para el Control de Drogas, entidad que dependen de la Casa Blanca de los Estados Unidos, cifra con corte a diciembre de 2015 y la más alta desde 2002.

Así las cosas la declaración del Procurador, no solo hace referencia a una sustancia de la que no habla la sentencia de la CSJ, su primer error, sino que llama al engaño cuando usa las cifras de dos estudios distintos, cuyas metodologías difieren y que, según Daniel Rico, experto en políticas antinarcóticos con tesis en cultivos ilícitos, “tienen sus ventajas y desventajas”.

Según Daniel Rico, quien aprovechó la entrevista para contarnos su preocupación por la proliferación de los cultivos de coca, es completamente razonable alarmarse por el aumento de los cultivos de coca en el país pero es importante no mezclar las cifras de ambos estudios a la hora de hacer comparaciones.

Según Rico, “la medición estadounidense se hace por medio de fotografías satelitales y usa el sistema Geotools que brinda una mayor resolución satelital”, mientras que la metodología del informe de la ONU, “también usa imágenes satelitales pero se combina con un trabajo de campo, algo fundamental porque permite comprobar que verdaderamente los cultivos de las fotografías son coca y no simplemente maleza u otras especies vegetales”.

La desventaja del estudio de la ONU, según Rico, es que éste toma un promedio del año y no da la cifra exacta de la cantidad con que termina cada año. Algo que sí hace el de la Casa Blanca que da la cifra con base a lo proyectado en diciembre de cada año.

Luego de explicar las diferencias metodológicas Rico señaló que ningún estudio está por encima de otro “simplemente tienen diferente metodología”.

La salvedad que quiso dejar Rico, quien al momento de la entrevista estaba en Putumayo en trabajo de campo, es que la situación seguramente podría ser mucho más grave de lo que anunció el Procurador. Para el investigador, efectivamente el país sí nada en coca y especula que la cifra de cultivos sería mucho mayor a las 159 mil hectáreas reportadas por la Oficina Nacional de Políticas para el Control de Drogas de la Casa Blanca: Esta situación podría deberse a que ambos estudios toman como referencia diciembre de 2015, “omitiendo los primeros meses de 2016”.

Con lo anterior se puede concluir que si bien el Procurador tiene razón en prender las alarmas respecto al aumento de los cultivos de coca en el país, ya que hasta el mismo Ministerio de Defensa acepta que este es uno de sus mayores retos, lo hizo de una forma poco clara, razón por la que tiene a más de un colombiano confundido. ¿Marihuana o coca? ¿Peras o manzanas?

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Domingo, 23 Octubre 2016

Uribe insiste en mentira sobre aumento de hectáreas de coca

Por Sania Salazar

Las cifras del aumento de cultivos ilícitos en el país son contundentes, pero Uribe insiste en inflarlas.

El senador Álvaro Uribe Vélez, líder del partido de oposición Centro Democrático, ha repetido en innumerables ocasiones en los últimos meses que las hectáreas sembradas con coca en Colombia pasaron de 47.000 en su gobierno a 200.000 actualmente. Colombiacheck califica la afirmación como falsa luego de contrastar cifras y estudios.

 

 

Es más, no es el único que ha mentido sobre eso, pues el exprocurador Alejandro Ordóñez y la exministra Marta Lucía Ramírez, también lo han hecho como demostramos en dos chequeos anteriores que pueden verificar al dar click en sus nombres.

Lo primero que nos advirtieron en la oficina de prensa del senador Uribe Vélez cuando los contactamos para averiguar en qué fuente basaba su repetida afirmación fue que el expresidente Andrés Pastrana y Ordóñez aseguraron lo mismo.

“La Procuraduría hizo un estudio donde estimó –por el informe de la Casa Blanca– que dice que en mayo de 2015 había 159.000 hectáreas de coca, y teniendo en cuenta que los dos últimos años se han duplicado y que no han reactivado la fumigación con glifosato, la Procuraduría estima que este año está en 200.000”, contestó Ruby Chagui, Coordinadora de estrategia y comunicaciones del Centro Democrático, cuando Colombiacheck le consultó por el tema.

Pero las cifras de Uribe Vélez no cuadran por ningún lado. Colombiacheck revisó el estudio realizado por la Oficina Nacional de Políticas para el Control de Drogas, entidad que depende de la Casa Blanca de los Estados Unidos y encontró que para 2015 las hectáreas cultivadas con coca según ese estudio eran 159.000 y no 200.000, como dice el senador.

Además, en 2010, cuando Uribe terminó su doble periodo en la presidencia, la cifra de cultivos de coca se situó en 100.000 hectáreas y no en 47.000, como afirma el líder del Centro Democrático. Es más, según el mismo informe, desde 2001 los cultivos jamás han bajado de 78.000 hectáreas, cifra registrada en 2012.

Colombiacheck también revisó las cifras del Monitoreo de territorios afectados por cultivos ilícitos 2015 de la Oficina de las Naciones Unidas Contra la Droga Delito (UNODC), informe que indica que el 2015 cerró con 96.084 hectáreas de coca y no con 200.000, como insiste Uribe Vélez.

En este informe sí encontramos la cifra de 47.790 hectáreas, pero corresponde a 2012, cuando Juan Manuel Santos llevaba dos años como Presidente. En 2010, cuando Uribe Vélez dejó la Presidencia había 61. 812 hectáreas cultivadas según esa agencia de la ONU.

Mezclando informes

Al comparar los informes parece que Uribe Vélez tomó de cada uno las cifras que más convienen a sus intereses. La más baja de la ONU para asegurar que fue el resultado de su gestión y la más alta de la Casa Blanca para hacer ver mucho más grande el problema actual.

Según el estudio de UNODC “la cifra de cultivos de coca en en Colombia sufrió un importante incremento al pasar de 69.000 hectáreas en 2014 a 96.000 en 2015; un 39% de aumento”. Entonces si las cifras son suficientemente contundentes para criticar al gobierno Santos, ¿para qué inflarlas?

Daniel Rico, experto en política antinarcóticos, le explicó a Colombiacheck en un chequeo anterior que no se deben mezclar las cifras de ambos informes señalados para hacer comparaciones, pues cada estudio tiene una metodología y aclaró que ninguno está por encima del otro.

Rico precisó en otro chequeo sobre aumento de cultivos en Caquetá que varias fuentes indican que el incremento de los cultivos ilícitos tiene razones tan variadas como la caída del precio del oro que hizo que muchos de quienes se dedicaban a la minería ilegal cambiaran su actividad por el cultivo de coca. A la fluctuación en la tasa de cambio que generó un incremento en los precios en la zona y a la inminencia de la concreción del proceso de paz que hace que otros actores cultiven más, entre otras razones.

“A juicio del Gobierno, uno de los motivos por los cuales se disparó el número de las hectáreas cultivadas con hoja de coca en el país es la finalización de las aspersiones aéreas con glifosato. Además, este químico fue dejado de usar por las implicaciones negativas que tiene para la salud y para cultivos lícitos”, precisó El Espectador al informar sobre el aumento de cultivos en Colombia, tema que Colombiacheck también había explicado.

Si bien para el experto en política antinarcóticos la cifra de cultivos podría ser mucho mayor a las 159.000 hectáreas de las que habla la oficina de la Casa Blanca, lo cierto es que no hay estudios que respalden esa cálculo ni las cifras de Uribe Vélez.

Solo Uribe sabe por qué, teniendo una influencia tan grande en el discurso público y siendo un líder de opinión que arrastra a muchos colombianos, sigue insistiendo en mezclar e inflar las cifras de los cultivos de coca.