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Viernes, 01 Noviembre 2019

No es cierto que allanamientos en el Vaticano tengan relación con falsa cuenta de Santos en el IOR

Por Ana María Saavedra

Una nueva denuncia de Jorge Sonnante confunde la verdadera historia de unos allanamientos en el Vaticano con una falsa denuncia sobre varios presidentes latinoamericanos.

Una nueva nota de El Expediente insiste en la falsa historia de la cuenta del expresidente Juan Manuel Santos en el Vaticano, mezclando la información del allanamiento de la Secretaría de Estado por presuntos delitos financieros con las declaraciones del supuesto diácono argentino Jorge Sonnante.

La información titulada “Video: redadas en el banco Vaticano, el Diácono Sonnante reitera denuncias sobre cuenta de Santos en el Vaticano” (sic) basa otra vez su supuesta investigación en las declaraciones del diácono Jorge Sonnante, quien aparece en un video hablando de las recientes redadas en el Vaticano.

Sonnante mezcla la información de las redadas, que es real y ha sido difundida por el propio Vaticano y varios medios de comunicación del mundo, con sus acusaciones (ya desmentidas por Colombiacheck) acerca de sobre Jorge Bergoglio, conocido como el papa Francisco, a quien acusa de ser cómplice de lavado de activos de ciertos presidentes y expresidentes latinoamericanos.

El periódico La Repubblica de Italia informó que las redadas estaban relacionadas con una investigación sobre transacciones financieras sospechosas que involucran a cinco ejecutivos suspendidos de sus cargos. La investigación además se relaciona con la compra y venta de bienes raíces en Londres, entre otras transacciones supuestamente irregulares.

La orden de esa investigación, como lo cuenta el diario italiano, vino del propio papa Francisco.

Sin embargo, en el video Sonnante, luego de asegurar que había denunciado las cuentas de “Santos, de Cristina Fernández de Kirchner, Evo Morales, Bachelet, Lula, Correa, Maduro”, dice que las redadas hechas por la Fiscalía del Vaticano evidencian que su denuncia era cierta. También este operativo, según él, desmiente el comunicado que en su momento emitió el Vaticano desmintiendo sus acusaciones.

Esto, como ya lo explicamos, no es cierto.

Esta nueva desinformación difundida por Sonnante también fue verificada por otros medios de comunicación. En Bolivia, los Los Tiempos y Chequeabolivia evidenciaron las inconsistencias en la historia de Sonnante, mientras que el arzobispo  de Sucre, monseñor Jesús Juárez,  aseguró en medios de comunicación que Sonnante es un falso diácono y que sus declaraciones son falsas. Juárez Informó que el Vaticano envió una carta aclaratoria al Ministerio de Relaciones Exteriores de Bolivia.

En la página de internet de La Arquidiócesis de Sucre se publicó una información de una falsificación de un documento presentado por Sonnante y por el programa Ahora con Roxana como supuesta prueba de un comunicado del IOR en Bolivia de una cuenta a nombre del vicepresidente de Bolivia Álvaro García Linera. 

Asimismo, la cuenta de Twitter de Jorge Sonnante se encuentra suspendida por incumplimiento de las normas.

En Brasil, en la agencia Lupa, también desmintieron lo dicho por Sonnante en la entrevista en el programa Ahora con Roxana, en el que también aseguró que el expresidente Lula tenía 243 millones de euros en el Banco Vaticano.  

Las contradicciones en la historia de Sonnante

Las pruebas presentadas originalmente por Sonnante y compartidas por El Expediente a principios de año presentaban varias inconsistencias. Una de ellas es la misma historia del supuesto diácono Jorge Sonante. Como ya lo habíamos constatado, la credibilidad de Sonnante y de sus denuncias ha sido puesta a prueba en más de una ocasión.

Sonnante, que se dio a conocer en Argentina como líder del Grupo Movimiento de Indignados Argentina durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, asegura que fue consejero del papa Francisco e investigador y auditor del Instituto para las Obras de Religión, IOR (conocido también como el “banco del Vaticano”) durante 25 años. Una versión que ha cambiado en diferentes ocasiones.

Las contradicciones en sus versiones ya han sido reveladas por portales argentinos.  En el artículo que publicamos en enero pasado mencionamos que en el periódico argentino Tribuna, donde se había publicado una carta de Sonnante con las denuncias, se publicaron, por parte del Defensor del Lector, los informes “Refutando la ruta del dinero K hacia el Vaticano” y “Seguimos destapando la mentira de la ruta del dinero K al Vaticano” desmintiendo las informaciones dadas por Sonnante.

Además, en esa versión de su trabajo en el Vaticano encontramos varios indicios que muestran que Sonnante ha mentido sobre su rol. Él trinó un documento que, según él, comprobaba que había trabajado “en la Curia Romana” entre 2013 y 2015. Pero ese documento también tenía errores que ponían en entredicho su autenticidad: el sello al final del comunicado dice “SECRETARIA DI STATO” y no el correcto “SEGRETERIA DI STATO” en italiano. 

Son todos estos elementos los que nos llevan a concluir que una vez más las versiones de Sonnante son falsas. 

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Viernes, 21 Junio 2019

La Primera Ministra de Noruega no acusó a Juan Manuel Santos de “robarse dineros donados para la paz”

Por Isabel Caballero Samper

Una nota asegura que la primera ministra noruega acusó al expresidente de corrupción, pero no hay pruebas que corroboren esto.

En Facebook se está compartiendo una imagen que acusa a Juan Manuel Santos de ser un ladrón, haciendo referencia a una nota publicada por el portal Oiganoticias.com con el títular “Ministra de Noruega denuncia a Santos por robarse dineros donados para la paz.” 

Foto que se compartió en Facebook con la primera ministra de Noruega y el expresidente de Colombia Juan Manuel Santos

Esto es falso, en su visita a Colombia la primera ministra simplemente habló de la importancia de la transparencia. Las demás pruebas que da el portal son exageraciones y verdades a medias.
 
La primera ministra de Noruega, Erna Solberg, que vino a Colombia en abril de 2018 y no recientemente como sugiere la nota de Oiganoticias, no acusó a Santos de haberse robado dineros del posconflicto, ni tampoco acusó a su gobierno de “manejos turbios”. En cambio, simplemente habló de la importancia de la transparencia. “Hay que tener presente que necesitamos contar esa institucionalidad, la transparencia y todo esto, para empezar a ejecutar los recursos”, dijo durante su visita a Bogotá según una nota de Blu Radio del momento.

Lo que sí sucedió fue que en marzo de 2018 los embajadores de Noruega, Suecia y Suiza en Colombia le enviaron una carta al viceministerio de hacienda del momento, Andrés Velazco, pidiéndole convocar una reunión extraordinaria para preguntar por qué se finalizó el contrato de la funcionaria Marcela Huertas, cabeza de la Unidad Técnica Consultiva del Fondo Colombia Sostenible, que maneja los cerca de 200 millones de dólares que estos países donaron para el posconflcito. Los embajadores querían preguntar por el proceso de selección de quien reemplazaría a Huertas y concluían la carta diciendo que “la experiencia de los últimos meses ha mostrado que es necesario reforzar el funcionamiento de las instancias y el cumplimiento del reglamento del Fondo para facilitar el trabajo del quien asuma este rol en el futuro”.

Un mes después, la Unidad Investigativa de El Tiempo reveló la existencia de esta carta y, además, la de un memorando confidencial anterior a la carta en el que los mismos embajadores expresan “preocupación general sobre la gestión integral del Fondo Colombia Sostenible” y piden “establecer una ruta clara para que la ejecución de los recursos no tenga más dilaciones y se dé de una manera completamente transparente”.

En respuesta a lo publicado por El Tiempo, el Comité Directivo de Colombia Sostenible, que está conformado por el gobierno colombiano y por los mismos embajadores de Noruega, Suecia y Suiza que habían enviado la carta, emitió un comunicado a la opinión pública en el cual “aclara que cuando se pide mayor transparencia, se hace referencia a la necesidad de poner a disposición del público la información sobre la operatividad de Colombia Sostenible (...). El contenido de las comunicaciones enviadas entre los miembros del Comité no se puede interpretar como dudas sobre la transparencia en el manejo de los recursos.” 

El comunicado además dice que el contrato de la coordinadora de la Unidad Técnica de Colombia Sostenible no se terminó sino que se decidió no renovarlo. Marcela Huertas no fue “destituida fulminantemente” ni “acusada de gravísimas irregularidades” como dice el artículo de Oiga Noticias.

Además, el embajador de Noruega, Tommy Strömberg, dijo unos días después en una entrevista con Blu Radio que “una carta que yo firmé fue destinada al Comité Directivo del Fondo Colombia Sostenible. Ese Fondo no ha desembolsado ni un peso. Nuestras inquietudes iban dirigidas al funcionamiento y el seguimiento de los reglamentos internos”.

Por otra parte, cinco días después de las revelaciones de El Tiempo, el entonces fiscal general Néstor Humberto Martínez le envió una carta al Presidente Santos advirtiendo de “la existencia de una red de intermediarios que estarían interesadas en adjudicación de proyectos a determinados empresarios o contratistas, a cambio de beneficios económicos”. Y una semana más tarde la Fiscalía anunció que vinculó a nueve personas a la investigación incluyendo a Marlon Marín Marín, sobrino de Iván Márquez. 

En agosto la Fiscalía imputó cargos contra tres de estas personas y una más que no había sido mencionada en la lista inicial por concierto para delinquir con fines de enriquecimiento ilícito. Marín no estaba entre los imputados. En los boletines de prensa de la Fiscalía no se menciona a alguno de los investigados o de los imputados como funcionario público.

Así que no es cierto que la Fiscalía haya hecho una auditoría que “arrojó los más lamentables resultados que involucran a un número muy grande de funcionarios del Gobierno de Colombia en actos inaceptables de corrupción”, como asegura la nota de Oiga Noticias. 

Además, no es la Fiscalía sino la Contraloría General de la República la que hace auditorías al gasto público. En agosto de 2018 la Contraloría publicó una auditoría al Fondo Colombia en Paz con corte al 31 de marzo de ese año en la que concluyó que “en la gestión contractual el PA FCP [Patrimonio Autónomo Fondo Colombia en Paz] cumplió con los criterios establecidos, a excepción de casos puntuales”. Así que esta auditoría tampoco “arrojó los más lamentables resultados”.