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Jueves, 12 Diciembre 2019

No, indígenas del Cauca no están armados con tatucos

Por Ana María Saavedra

Unas fotos que muestran a indígenas con granadas de mortero hechizas están siendo usadas para señalarlos de narcos y guerrilleros. Pero las imágenes fueron tomadas en 2012 cuando la Guardia Indígena desmanteló unas caletas de las Farc en la vía a Toribío. 

Una serie de fotos de indígenas que cargan tatucos (granadas de mortero hechizas) están siendo difundidas en redes sociales con mensajes como “Los inocentes y tiernos narco-Indígenas del Cauca, que pecado, tan indefensos que están.....” o “Guardia indígena del MINGA: Movimiento Indígena Narco Guerrillero Armado”.

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Los señalamientos contra los indígenas del norte del Cauca se dan luego de que una delegación de la Guardia Indígena llegara a Bogotá para apoyar el Paro Nacional. Sin embargo, al realizar las verificaciones encontramos que las imágenes están siendo tergiversadas y que su contexto es otro.

Al contrario de lo que aseguran los mensajes en redes, los explosivos no son de los indígenas sino que se trata de un hallazgo por parte de la Guardia Indígena de una caleta con granadas de mortero. Estas fotos fueron tomadas por la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca, Acin, el por el reportero gráfico de La Nación Sergio Reyes en julio del 2012.

En esa fecha, los indígenas del norte del Cauca se declararon en Asamblea Permanente y pidieron la salida de los grupos armados de su territorio, debido a la violencia que sufrían. Las poblaciones estaban en medio del fuego cruzado de los combates entre las Farc y el Ejército.

Esta situación fue denunciada por diferentes medios de comunicación como Verdad AbiertaBBC, La Silla Vacia, Semana, El Espectador y El Heraldo, que publicaron reportajes acerca de  la tragedia que vivía el pueblo Nasa. 

En Colombiacheck nos contactamos con Guiovany Yule, dinamizador político del Consejo Regional Indígena del Cauca, Cric, (la ACIN es una de las asociaciones de cabildos que pertenece al Cric). Yule   nos dijo que las imágenes habían sido tomadas durante “actividades del ejercicio del control territorial en el que desmantelamos las caletas de las Farc en los territorios indígenas” en la vía entre Toribío y Santander de Quilichao durante una visita del entonces presidente Juan Manuel Santos.

 Aquí le contamos la verificación que hicimos de cada una de estas fotos. 

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Esta imágen ya había sido verificada en marzo y abril pasado por la Silla Vacia y AFP Factual cuando fue usada para desinformar durante la Minga Indígena, en la que los Nasa protestaron por el incumplimiento por parte del Gobierno de acuerdos anteriores.

Además, la imagen había sido compartida en enero del 2018 en Twitter por el expresidente y senador Álvaro Uribe.

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Sin embargo, al realizar una búsqueda inversa en google encontramos que la foto había sido publicada en julio de 2012 en el sitio web de la ONG colombiana Corporación Nuevo Arco Iris. En la publicación titulada “Cauca: ¿Una nueva etapa de la guerra?” aparece esta imagen con el siguiente pie de foto: “Indígenas del Cauca en la vía que conduce a Toribío retiran morteros”. El crédito de la foto dice que es del Tejido de Comunicación de la Acin.

El equipo de verificación de la AFP, se contactó con  Eduin Capaz, coordinador del área de derechos humanos de la ACIN, quien les confirmó que la imagen fue tomada por esa organización en 2012 en una zona próxima a Toribío. Capaz les dijo que los proyectiles que allí aparecen fueron encontrados por los indígenas durante las "acciones de barrido" efectuadas por  la Guardia Indígena para expulsar a los guerrilleros de las Farc de su territorio.

Esa misma foto fue publicada por Caracol Radio para ilustrar la noticia Indígenas detienen a tres guerrilleros y les quitan las armas, del 18 de julio de 2012.

Foto 2

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Esta imagen en la que un miembro de la Guardia Indígena sostiene otra granada de mortero fue tomada en la misma fecha y contexto que la anterior. 

Al realizar la búsqueda inversa de la imagen en google encontramos que la imagen fue publicada en julio de ese año en el reportaje Toribío, entre la paz y la guerra del medio La nación, de Neiva. En la historia, publicada el 12 de julio de 2012, la periodista que visitó la zona relató que acompañó una delegación de los indígenas que se desplazaba hacia El Palo, corregimiento de Caloto, Cauca.  

“En el camino, la guardia indígena encontró cinco tatucos y bombas artesanales, escondidos entre la maleza. Eran granadas de mortero de 60 milímetros, fabricadas artesanalmente por la guerrilla y utilizadas para atacar a la fuerza pública. Los nativos retiraron las peligrosas cargas explosivas de la zona y las sacaron en camionetas, para desactivarlas”, publicó La Nación. 

Al contactar a la periodista Ginna Tatiana Piragauta, nos remitió a Sergio Reyes, reportero gráfico que la acompañó en el recorrido y autor de la imagen.

Reyes le dijo a Colombiacheck que se trató de una caleta de tatucos que se encontraron a orilla de una de las vías cerca a Toribío. “La Guardia Indígena los recogió y los puso a disposición de las respectivas personas que les correspondían”, dijo el fotográfico y agregó que las tres imágenes difundidas en redes corresponden a ese hecho.

Foto 3

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Al realizar la búsqueda inversa en google de esta foto, nos arroja que había sido publicada en noviembre de 2014 por la revista Semana para ilustrar la noticia del asesinato de dos indígenas Nasa por parte de las Farc. En el pie de foto dice “Guardias indígenas sostienen dos cohetes artesanales incautados a la guerrilla (...) ” y tiene el crédito del archivo de Semana.

Sin embargo, al analizar la imagen encontramos que uno de los indígenas de la camioneta con los tatucos aparece también en la primera foto que mencionamos. Además, Reyes nos aseguró que esa imagen había sido tomada en el mismo momento.

Con estas evidencias concluímos que las fotos no corresponden a indígenas armados con tatucos ni demuestran que sean narcos o guerrilleros, por esa razón calificamos los mensajes de redes sociales como falsos.

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Viernes, 17 Agosto 2018

Congresista del CD dice que líderes de la Farc no tendrán que pagar por reclutamiento forzado: falso

Por Sania Salazar

Margarita Restrepo, congresista del Centro Democrático asegura que el acuerdo de paz blindó a los líderes de la exguerrilla que reclutaron menores de edad. Esto es falso, pues ese delito no es amnistiable ni indultable. Quienes lo cometieron deben responder por los hechos con sanciones restrictivas de la libertad.

La representante a la Cámara por el Centro Democrático Margarita Restrepo, quien asegura que hace varios años ha denunciado el reclutamiento forzado de menores de edad, publicó información inexacta sobre ese tema en una columna de opinión titulada “Volvió el Gobierno”, publicada en el portal Los Irreverentes.

 

 

“La impunidad frente al reclutamiento forzado –como en los demás crímenes de lesa humanidad– es inaceptable. El acuerdo entre Santos y las Farc blindó a los cabecillas de esa guerrilla ante la ley, hecho que ha estimulado a los supuestos ‘disidentes’ para continuar esclavizando a los niños de Colombia, realidad que debemos parar cuanto antes”, escribió Restrepo.

Colombiacheck le preguntó a Restrepo en qué se basaba para afirmar lo anterior y respondió que siempre ha defendido que el reclutamiento, por ser un delito de lesa humanidad, “no puede ser sometido a ningún mecanismo alternativo como el de la JEP, que impone castigos que en criterio de muchos no satisface los requerimientos mínimos contemplados por los acuerdos internacionales a los que está adscrito Colombia, entre ellos el Estatuto de Roma”. En resumen, para Restrepo, quienes hayan cometido esos delitos tienen que pagar cárcel.

El reclutamiento forzado es, como bien lo anota Restrepo, un delito de lesa humanidad, por lo que en el Acuerdo Final entre el Gobierno del expresidente Juan Manuel Santos y las Farc se acordó que ese no sería un delito amnistiable ni indultable.

Esto quiere decir que quienes hayan cometido ese delito y no brinden verdad y reparación ante la Justicia Especial para la Paz (JEP) recibirán penas privativas de la libertad de 20 años en la cárcel. Es decir, una sentencia propia de la justicia ordinaria. Lo anterior quiere decir que es falsa la frase de Restrepo en la que asegura que los cabecillas de la antigua guerrilla de las Farc están blindados en lo que a este delito se refiere.

Diana Isabel Güiza, investigadora de Dejusticia, señala que en este asunto hay que tener en cuenta que en la mesa de negociación entre el Gobierno y las Farc se definió que se juzgaría el reclutamiento de menores de 15 años, pero no el de menores entre 15 y 18. Recuerda que la Corte Constitucional, en la revisión que le hizo a la Ley de amnistía, y a raíz de una controversia por los estándares internacionales sobre el tema, estableció que todos los casos de reclutamiento de menores de 15 años siempre van a ser sancionados, pero en los casos de reclutamiento de menores entre 15 y 18 años, se puede amnistiar solo si la conducta ocurrió antes de junio de 2005. De esa fecha en adelante siempre va a ser sancionado el de menores de 18 años.

En la explicación de su frase a Colombiacheck, Restrepo repite un argumento falso mencionado continuamente por el Centro Democrático y por quienes le hicieron campaña al “no” en el plebiscito: que la JEP en ningún caso impondrá restricciones efectivas a la libertad. En realidad, las sanciones sí implicarán limitaciones a la movilidad de los sancionados en zonas geográficas definidas, donde además deben adelantar labores de reparación a las víctimas.

Hay que recordar que los ahora congresistas del partido Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común, en el que se convirtió la guerrilla de las Farc, varios de los cuales integraron el Estado Mayor Central y el secretariado de esa guerrilla, firmaron las actas de compromiso de comparecencia a la JEP, donde deberán brindar verdad y reparación.

Si bien es cierto que en los últimos días se han conocido denuncias de la Fiscalía General de la Nación que indican que los grupos disidentes de las Farc estarían reclutando menores de edad en Ecuador y Perú, hay que recordar que las disidencias “son, básicamente, exintegrantes de las FARC que decidieron formar nuevas facciones armadas”, según indica el informe de la Fundación Ideas para la Paz, FIP, titulado Las disidencias de las Farc: un problema en auge.

Es decir, las disidencias están conformadas por exintegrantes de las Farc que decidieron apartarse del proceso de paz y seguir delinquiendo, por lo cual no las cobija la justicia transicional, sino la justicia ordinaria.

En la mesa de La Habana se decidió que las disidencias quedarían por fuera del Acuerdo, es decir que no tienen derecho a los beneficios de la JEP.

En los últimos días la Defensoría del Pueblo también denunció que el ELN, guerrilla que adelanta conversaciones de paz con el Gobierno, ha reclutado a 24 menores de edad en el primer semestre del año.