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Martes, 24 Julio 2018

A pesar de los trinos de Uribe, los homicidios no siempre aumentan cuando aumentan las hectáreas de coca

Por Ana María Saavedra

El expresidente saca pecho por la reducción de cultivos ilícitos en su gobierno y dice que el Presidente actual “nos deja el asesinato aplazado”. Una frase que calificamos de Engañosa.

En las últimas semanas, el expresidente Álvaro Uribe ha estado muy activo en Twitter en el tema de los homicidios y los cultivos ilícitos.

Lo primero que ha hecho es recordar que Juan Manuel Santos deja su presidencia con una alta cifra de cultivos ilícitos que, según la Oficina de Política Nacional para el Control de Drogas de Estados Unidos, para 2017 fueron 209.000 hectáreas.

El actual senador aprovechó ese hecho para lanzar dardos a su antiguo aliado.

 

 

 

 

 

Al analizar estas dos frases, consultando con tres analistas expertos y usando las cifras del gobierno de Estados Unidos, los censos de cultivos ilícitos de la Oficina de las Naciones Unidas contra las Drogas y el Delito (Unodc) y los informes de homicidios Forensis de Medicina Legal y de la Policía (revelados por Ideas para a Paz y el Ministerio de Defensa), encontramos que las afirmaciones del senador Uribe son Engañosas.

Lo primero que debemos decir es que Uribe tiene razón en resaltar que durante su gobierno (7 de agosto de 2002 a 7 de agosto de 2010) los homicidios bajaron. Una publicidad del Centro Democrático, divulgada en las pasadas elecciones por redes sociales, indicaba que “durante los 8 años del gobierno de Álvaro Uribe disminuyeron los homicidios 46,2%”.

Esta cifra es cierta, teniendo en cuenta las estadísticas de homicidios de la Policía Nacional. Si se tiene en cuenta las cifras del Instituto de Medicina Legal la baja fue de un 44%, solo dos puntos de diferencia.

 

 

 

Uribe, en su tuit dice, que Santos “se ufana de la disminución del asesinato, (mucho menor que en el periodo 2002-2010)”. En efecto, durante la era Uribe la disminución de los homicidios fue mayor que la disminución durante los siete años de Santos que se han contabilizado hasta el momento.

Según las cifras de la Policía, los homicidios desde el 2010 hasta el 2017 han tenido una baja de 14%. Las de Medicina Legal reportan un descenso del 24%.

Esta diferencia se debe a que las dos entidades han tenido cifras diferentes históricamente. La diferencia radica especialmente en el último año del gobierno Uribe. Mientras que la Policía reportó 15.459 homicidios en 2010, Medicina Legal contabilizó 16.459.

Además, las diferencias en números y métodos de reporte han generado un debate sobre cuáles son las cifras más acertadas para usar al discutir el registro de los homicidios en Colombia.

El estudio ‘Los Homicidios en Colombia: Un análisis comparativo de las fuentes de información’, de Jorge Restrepo, director del Centro de Recursos para Análisis de Conflicto, Cerac, indica que “un evento puede ser identificado por cada una de las fuentes. Por ejemplo, puede ser reportado como homicidio por una entidad y como muerte indeterminada o en accidente por otra”.

Sin embargo, Restrepo aclara que su estudio no tiene el ánimo de resolver el debate de la calidad de las cifras.

Por su parte, Andrés Villaveces, experto en epidemiología de la violencia e investigador del Banco Mundial en temas de seguridad, cree que Medicina Legal es la fuente más confiable para revisar las cifras de homicidios. Para Villaveces, Medicina Legal “es una fuente confiable que lleva casi 20 años o más recolectando sistemáticamente esta información y reportándola”.

Más allá de las cifras

Tanto Villaveces como la economista Katherine Aguirre, investigadora del Instituto Igarapé de Brasil y experta en prevención y análisis de la violencia, coincidieron en que las afirmaciones de Uribe son simplistas.

Villaveces cree que se debe resaltar tanto la reducción de la era Uribe como la de Santos (la cifra total de 2017 es la más baja en décadas), pero también dice que asignarle el logro de disminución solo a Uribe o Santos es una falacia. “Esas bajas no le le pueden asignar a un caudillo. Es trabajo de muchos y muy difícil de evaluar de manera confiable. Cualquiera que diga ‘esto fue por mí’ está mintiendo. La disminución de la violencia es consecuencia de un proceso social donde muchos participan”, dice.

Ante la afirmación de Uribe de que Santos “nos deja el asesinato aplazado” y su pregunta en Twitter de “qué pasará cuando el nuevo Gbno tenga que enfrentar más de 209 mil hts de coca!”, Villaveces tiene varias críticas para el expresidente.

“Lo que asegura Uribe es absurdo e ignorante”, asegura el experto. “Nadie puede predecir con base en hectáreas coca que los asesinatos vayan subir o bajar y tampoco se puede relacionar solo con los cultivos ilícitos. La violencia es multicausal y no solo debida a los narcos”.

Por su parte, Aguirre agrega que “la reducción de los homicidios no está tan directamente asociada a la guerra contra las drogas o al conflicto” y dice que, en cambio, esa reducción de las estadísticas nacionales depende mucho más de la reducción en las ciudades”.

Aguirre insiste en que es imposible de predecir si más plantaciones de droga causarán más homicidios. Para este experto, creer que “la única manera de abordar la problemática de los altos cultivos es con una política de mano dura” es simplemente algo subjetivo.

Homicidios y coca

Al analizar las cifras comparadas de homicidios y cultivos de coca, podemos ver que algunos años, como 2007, cuando los cultivos ilícitos aumentaron con relación al 2006, los homicidios continuaron a la baja. Lo mismo ocurrió en 2016, cuando la Unodc reportó 146.000 hectáreas de cultivos, pero los asesinatos bajaron.

Juan Carlos Garzón, investigador de la Fundación Ideas para la Paz (FIP), realizó un análisis de estas dos variables. En el artículo En Colombia hay más coca y menos asesinatos, publicado en Pacifista, indica que “en el número de muertes violentas influyen múltiples variables que deben que ser tenidas en cuenta. No hay que perder de vista que las zonas que concentran los cultivos se caracterizan por una baja presencia institucional, la falta de conectividad, un menor desarrollo económico y una fuerte presencia de grupos armados al margen de la ley. Cada uno de estos factores también influyen en el homicidio”.

Garzón asegura que “según la información de los municipios con cultivos de coca, el reciente ‘boom’ de esa hoja no ha significado un alza en las muertes violentas”.

Precisamente, la FIP presentó un gráfico en el que cruzan los homicidios de todo el país (cifras de la Policía y el Ministerio de la Defensa) con las hectáreas de coca.

Histórico de homicidios vs. cultivos de coca en Colombia

Para ver si existía una correlación entre ambos indicadores, en Colombiacheck comparamos la lista de los homicidios en los trece municipios con más cultivos de coca en el país (desde 2007 hasta 2016).

 

 

 

Al comparar los datos de homicidios y hectáreas de coca vemos que, en general, aunque las hectáreas cultivadas de coca han aumentado en varios municipios, los homicidios han disminuido.

 

 

 

Destaca el caso de Tumaco, Nariño, donde, en 2009, el año con menos cultivos de coca desde 2007, los homicidios fueron los más altos del mismo período, un total de 306.

El expresidente Uribe también afirmó desde su cuenta de Twitter que “Santos insiste que bajó el asesinato cuando multiplicó por 5 su causa efectiva que es el narcotráfico, con el peligro que nos espera al tener que combatirlo. Además de la impunidad total”.

Teniendo en cuenta que el informe de la Unodc de cultivos ilícitos en 2017 no ha sido revelado todavía, para hacer la cuenta del expresidente usamos las cifras de cultivos dadas por el gobierno de Estados Unidos.

Según estas cifras, en 2010, cuando Uribe dejó el Gobierno, el monitoreo de Estados Unidos reportaba 58.000 hectáreas de coca cultivadas, mientras que en 2017 las hectáreas eran 209.000. Al hacer el cálculo, se puede deducir que la cantidad de hectáreas de coca se multiplicó por 3,6 y no por 5 como lo dijo el expresidente.

Martes, 31 Enero 2017

Ministro de Salud y Fiscal General, imprecisos en debate por consumo de drogas ilícitas

Por Óscar Felipe Agudelo B.

Un auténtico duelo fue el que se dio entre el ministro de Salud y el Fiscal General por las cifras y el panorama del consumo de drogas ilícitas en el país. Colombiacheck verificó dos afirmaciones de cada uno y encontró más mentiras que verdades.

“Hacia una política de las Drogas”, ese fue el conversatorio en Cartagena en el que participó el ministro de Salud, Alejandro Gaviria, y por el cual quedó en el ojo del huracán luego de decir que “el consumo de cocaína en el país no ha aumentado en los últimos 15 años”.

La moderadora del evento, Claudia Gurisatti, trató de hacer la promesa que lo dicho por el Ministro y demás panelistas no saldría del conversatorio, sin embargo, el calibre de lo manifestado por el jefe de la cartera de Salud trascendió del auditorio cartagenero y llegó a oídos de varios políticos y del fiscal general, Néstor Humberto Martínez, quien sin aspavientos desmintió al Ministro.

Lo dicho por Gaviria dio inicio a un rifirrafe entre los dos altos funcionarios. En Colombiacheck escogimos cuatro afirmaciones para verificar. El resultado: más mentiras que verdades.

 

“El consumo de cocaína en Colombia no ha aumentado en los últimos 15 años”, Alejandro Gaviria.

Esta fue la frase que desencadenó un rifirrafe de nivel nacional tan álgido que Noticias RCN hizo una encuesta preguntándole a su audiencia ¿Cree que el consumo interno de drogas ha aumentado en Colombia y "está devorando a los niños", como dice el fiscal?

Colombiacheck se propuso buscar datos irrefutables sobre el tema y encontró que el consumo sí ha aumentado, según información oficial del Gobierno Nacional. Por lo tanto, la afirmación del ministro es falsa.

En el conversatorio en Cartagena Alejandro Gaviria argumentó en varias ocasiones que lo importante era mirar las cifras. Colombiacheck hizo caso y contactó al Ministerio de Salud pidiendo el estudio sobre el cual se basaron las afirmaciones del Ministro.

Al analizar los gráficos, este medio encontró que no se puede argumentar que el consumo de cocaína ha disminuido. Lo anterior, de acuerdo a la propia fuente que empleó el jefe de la cartera de Salud, es decir, al Reporte de Drogas de Colombia 2016 del Observatorio de Drogas de Colombia, ODC.

Buscamos algún vocero del Ministerio de Justicia y del Derecho, entidad que coordinó el reporte, con el objetivo de conocer su postura frente a lo dicho por el ministro de Salud, pero no fue posible lograr una declaración, sin embargo, el informe de la ODC coordinado por Minjusticia es muy claro y deja sin piso las declaraciones de Gaviria:

Tabla consumo de drogas

¿Por qué se descachó el Ministro?

Lo primero que se advierte al revisar los tres gráficos que el informe trae en la página 15, es que este estudio solo cuenta con información desde 2004, es decir de los últimos 11 años y no de los 15 años, como aseguró el Ministro.

La segunda descachada es que la fuente del ministro tampoco tiene información de los últimos tres años (2014, 2015 y 2016) así el informe se llame “Reporte de Drogas de Colombia 2016”.

El tercer punto en que se equivocó Gaviria es que dos de las tres gráficas presentadas corresponden a sectores particulares de la población y no a los colombianos en general. Una gráfica revela estadísticas exclusivas de la población escolar (entre 2004 y 2011), y la otra gráfica revela datos solo de la población universitaria (de 2009 a 2012).

El único dato general, sobre población de 12 a 65 años, es del periodo comprendido entre 2008 y 2013, seis años en los cuales sí se presentó una ínfima (0,01%) disminución de las personas que han consumido durante el último año, pasando de 0,71% a 0,70%.

Sin embargo, en la misma información de la tabla es evidente que el número de personas que han consumido cocaína por lo menos una vez en la vida aumentó, de 2,47 a 3,23%.

Adicional a esos detalles que el ministro Gaviria omitió, es necesario aclarar que el mismo informe de la ODC, en sus páginas 22 y 112, dice:

“El Estudio Nacional de Consumo de Sustancias Psicoactivas de 2013, destacó el aumento significativo en el uso de cualquier sustancia ilícita (marihuana, cocaína, basuco, éxtasis o heroína), tanto en la prevalencia de uso alguna vez en la vida (de 8,8% en el 2008 a 12,2% en el 2013), como de uso durante el último año (de 2,6% a 3,6%)”.

“Según datos del Observatorio de Drogas de Colombia - ODC, en los últimos años, el consumo de sustancias como marihuana, cocaína, basuco, heroína y drogas sintéticas se ha incrementado. Se presume que este aumento en el consumo de sustancias, obedece en parte a un reacomodamiento de la forma como algunas estructuras criminales desarrollan sus actividades de distribución y comercialización de sustancias, en las que se anota el redireccionamiento de mercados, nuevas y diferentes sustancias y formas de consumo y nuevas estrategias de enganche y fidelización de usuarios de drogas”, concluye el documento.

Adicional al estudio de la ODC, hay otra investigación del propio Gobierno Nacional, exactamente del Departamento Nacional de Planeación, DNP, que con contundencia revela como ahora Colombia no es solo productora de drogas ilícitas sino también consumidora.

Por ejemplo, sobre la cocaína el informe revela: “La transformación de grandes carteles de la droga a organizaciones fragmentadas y el crecimiento del mercado interno de sustancias como la cocaína, marihuana y basuco, llevó a que Colombia pasara, en los últimos años, a ser un país no solo productor sino consumidor. Esta mutación del fenómeno del narcotráfico ocurrida entre el 2008-2014, ubica hoy a Colombia en el 4° lugar en Suramérica con mayor consumo de cocaína y marihuana luego de ser uno de los países con menores índices en la región”.

El Centro de Estudios Sobre Seguridad y Drogas, Cesed, de la Universidad de los Andes, también tiene cifras sobre el consumo de cocaína, estas son mucho más recientes, de 2013 y 2015. El trabajo académico mostró el consumo de cocaína diferenciado entre adultos, jóvenes, género y la prevalencia en el consumo.

Precisamente este centro de estudio reveló que en Bogotá, por lo menos de 2013 a 2015, sí descendió el consumo de cocaína, un aliciente para el ministro Gaviria. La revelación la hizo en su cuenta de Twitter el propio director del Cesed, Hernando Zuleta, quien también estuvo en el conversatorio de Cartagena y quien al igual que Gaviria se opone a la tesis del Fiscal respecto a que el aumento de la producción de coca ha provocado el aumento en el consumo de cocaína.

Pese a las discusiones sobre el aumento del consumo de la cocaína a nivel Colombia, toda la evidencia técnica del Gobierno Nacional muestra un aumento del consumo de cocaína en el país, eso sin contar las otras sustancias ilícitas, algo de lo que no hay duda.

 

“Si el rector de la políticas de salud pública no reconoce que está expandiéndose el consumo de droga entre nosotros. No va haber una política pública apropiada para poder hacerle frente a esa realidad”, Néstor Humberto Martínez.

Aunque la cifra dada por Gaviria careció de sustento técnico (el aumento en el consumo de la cocaína), lo cierto del caso es que su afirmación sirvió para encender las malas interpretaciones respecto a su postura frente a las drogas.

El fiscal Néstor Humberto Martínez fue uno de los que inició la tergiversación de lo aseverado por el jefe de la cartera de Salud.

Martínez señaló a Gaviria de no reconocer el aumento del consumo de drogas, no obstante, el Ministro explicó que el consumo de drogas sí ha aumentado excepto el de cocaína. “Sí tenemos un aumento en los últimos 20 ó 25 años (en la última generación). Sin embargo, las prevalencias, si uno las compara con otros países de Latinoamérica siguen siendo inferiores”, fueron las frases textuales que señaló Gaviria.

Producto de la mala interpretación que empezó a generar el fiscal, el alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, se unió a la preocupación y manifestó que “es un problema de salud pública, vemos como ha aumentado el consumo de drogas en nuestros niños y jóvenes en la ciudad”.

Al siguiente día, el primer mandatario de Medellín emitió un comunicado, junto con los alcaldes de las ciudades capitales de Colombia, al Gobierno Nacional, solicitando la implementación de medidas para controlar la oferta de sustancias ilegales en esa ciudades que concentran el grueso de la población urbana del país.

Muy importante el llamado de los Alcaldes pero debe quedar claro que el ministro Gaviria no negó el fenómeno del aumento del consumo de drogas, simplemente negó el aumento del consumo de cocaína.

 

“Es muy probable que hayamos cerrado el año 2016 con 200 mil hectáreas de coca sembradas. El país mayor cultivador de coca del mundo”, Néstor Humberto Martínez.

Lo anterior Colombiacheck lo califica como ligero porque aunque hay evidencia técnica que comprueba que Colombia es el mayor cultivador de coca en el mundo no está muy claro que lo que tengamos sean 200 mil hectáreas, como lo dijo el fiscal.

En primera instancia puede ser muy posible que seamos el primer país productor de coca, eso se puede argumentar repasando el informe sobre narcomenudeo que emitió el DNP en noviembre de 2016 que en uno de sus párrafos dice lo siguiente:

“El área de cultivo de hoja de coca pasó de 69.000 hectáreas en el 2014 a 96.000 en el 2015, que equivalen al 61% del total del área cultivada en el mundo. A nivel mundial se estima que el área cultivada con hoja de coca es de 156.520 hectáreas”.

De las 200.000 hectáreas de coca que según el fiscal podríamos tener, es necesario decir que aún no se puede dar una cifra porque no hay evidencia técnica para corroborar ese guarismo.

Como ya lo habíamos contado en “La mentalista azul”, un chequeo a Martha Lucía Ramírez, quien también profetizó el aumento del número de hectáreas de 2016 pero esta vez en el Catatumbo, es imposible aseverar ese posible crecimiento hasta que no se conozcan los dos estudios que saldrán sobre el tema. El de la Casa Blanca, que revelará las cifras de 2016 máximo hasta terminar marzo de este año y el de la Oficina de las Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito, Unodc, que podría revelar su información entre junio y julio del presente año.

Gran parte de los académicos y sectores políticos concuerdan en que el número de hectáreas de coca ha aumentado, pero su número exacto solo se revelará con la publicación de cada uno de los dos informes, cuyos resultados no se pueden mezclar pues usan metodologías diferentes.

Por ahora, hacer cálculos según percepciones de los mandatarios locales, como lo hizo el Fiscal, es un tanto irresponsable, tal como lo manifestó Daniel Rico (experto en políticas antinarcóticos) cuando se le preguntó sobre las predicciones de Martha Lucía Ramírez.

Colombiacheck se compromete a actualizar este chequeo inmediatamente se conozca alguno de los dos estudios referentes al número de hectáreas cultivos de coca de 2016.

Hay consenso en que el casi seguro aumento en la producción de coca el año pasado en Colombia se debe a múltiples razones, a priori, una de las que los contradictores al proceso de paz señalan como la que tuvo más incidencia podría ser la que señala el regreso de los cultivadores a este tipo de actividades por los beneficios de los planes de sustitución de cultivos ilícitos que el Gobierno pactó con las Farc.

 

“Yo creo que desde una perspectiva de salud pública… el consumo de tabaco es mucho más importante que el consumo de las sustancias ilícitas”, Alejandro Gaviria.

Según datos del mismo estudio que usó el ministro Gaviria para sostener que el consumo de cocaína no había aumentado, la anterior afirmación es verdadera. Una información que solo aporta datos de 2008 a 2013 de la población colombiana entre 12 y 65 años.

Tabla de consumo por sustancia

La tabla reveló que en 2013 por lo menos el 42,07% de los colombianos había consumido una vez en su vida tabaco o cigarrillo, mientras que el 16,21% lo había hecho de manera permanente ese año.

Comparado el consumo de tabaco con el de otras sustancias ilícitas como la marihuana, la cocaína, el basuco o el éxtasis, sí impacta mucho más la salud pública de los colombianos el tabaco con su 16,21% frente a los consumidores habituales de marihuana, que apenas llegan al 3,27%.

En temas de salud pública no deja de ser preocupante la ingesta de alcohol en los colombianos. En 2013, según la encuesta, el 58,7% de los colombianos aceptó consumir este tipo de droga legal.

Razón tiene el ministro Gaviria en argumentar que en cuanto a una política pública sobre salud pública es mucho más relevante tener en cuenta al tabaco e inclusive el alcohol.