Pasar al contenido principal
Lunes, 08 Julio 2019

Romaña sí escribió un libro, pero no es verdad que con él ‘responderá ante la JEP’

Por Sania Salazar

Romaña sí escribió un libro, pero no es verdad que con él ‘responderá ante la JEP’

Un portal asegura que el exjefe de las Farc responderá ante la JEP con un libro. Aunque el libro sí existe, la JEP exige que la verdad sea aportada dentro de procesos judiciales.

Sin hacer mención a la fuente de la información el portal web El Nodo aseguró en una nota que Henry Castellanos Garzón, alias Romaña, exjefe de las Farc “responderá ante la JEP con un libro”.

En efecto Romaña escribió un libro sobre su participación en el conflicto armado. Sin embargo, entre las condiciones de la JEP a quienes se someten a ella está aportar verdad sobre lo sucedido en el conflicto armado, pero no a través de libros, sino en audiencias propias de un proceso judicial, por lo que calificamos como “Verdadero, pero” la información difundida por El Nodo.

Pantallazo

Sandra Ramírez, senadora del Partido Farc, le confirmó a Colombiacheck la existencia del libro y el equipo de prensa de Santrich envió la foto de la portada.

En la JEP informaron que no han recibido el libro y recordaron que la comparecencia personal de los convocados ante esa jurisdicción es obligatoria.

Hay que recordar que el paradero de Romaña se desconoce desde agosto de 2018, cuando devolvió el esquema de seguridad de la Unidad Nacional de Protección, UNP, que tenía asignado. Por tal motivo es difícil establecer si es verdad que busca responder ante la Jurisdicción Especial para la Paz, JEP, con ese libro.

Según el Acuerdo Final, para acceder al tratamiento especial previsto por la JEP es necesario aportar verdad plena, reparar a las víctimas y garantizar la no repetición. “Aportar verdad plena significa relatar, cuando se disponga de los elementos para ello, de manera exhaustiva y detallada las conductas cometidas y las circunstancias de su comisión, así como las informaciones necesarias y suficientes para atribuir responsabilidades, para así garantizar la satisfacción de los derechos de las víctimas a la reparación y a la no repetición”.

Las sanciones acordadas para los exguerrilleros que se sometan a la JEP dependerán del grado de verdad aportada y del momento de revelarla, así:

Sanciones propias: se impondrán a quienes reconozcan verdad y responsabilidad ante la Sala de Reconocimiento (es decir, en la primera etapa del proceso), respecto a determinadas infracciones muy graves, tendrán un mínimo de duración de cumplimiento de las funciones reparadoras y restauradoras de la sanción de cinco años y un máximo de ocho años. Comprenderán restricciones efectivas de libertades y derechos, tales como la libertad de residencia y movimiento, que sean necesarias para su ejecución, y además deberán garantizar la no repetición.

Sanciones alternativas: se impondrán a quienes reconozcan verdad y responsabilidad ante la Sección de enjuiciamiento, antes de Sentencia, tendrán una función esencialmente retributiva de pena privativa de la libertad de cinco a ocho años.

Sanciones ordinarias: es decir, de la justicia ordinaria, se impondrán cuando no exista reconocimiento de verdad y responsabilidad,  en todo caso la privación efectiva de libertad no será inferior a 15 años ni superior a 20 en el caso de conductas muy graves.

“Las denominadas sanciones alternativas y ordinarias, sí incluirán privaciones efectivas de la libertad como cárcel o prisión y/o cualquier medida de aseguramiento”, advierte el Acuerdo.

Pero como la JEP abrió un incidente de verificación de cumplimiento a Romaña para establecer si "está cumpliendo las condiciones del sistema y persiste en su permanencia dentro del proceso de paz, y darle la oportunidad para ejercer su defensa ante los hechos que indican el incumplimiento de sus obligaciones" habrá que esperar el resultado de ese proceso de verificación para saber si Romaña continúa o no en la JEP.

Romaña incumplió una cita en la JEP y postergó otra, en ambas debía responder por el Caso 001 (secuestro) ante esa jurisdicción. Según la JEP, Romaña no ha aportado las pruebas que justifiquen su desacato a las órdenes judiciales ni ha permitido hacer el estudio de riesgo que comprobaría su situación de seguridad.

En conclusión, el libro puede ayudar a establecer verdades y al proceso construcción de memoria, pero las exigencias judiciales de la JEP a los comparecientes son más amplias y strictas, por lo que no es posible que un exguerrillero pueda saldar sus cuentas con esa justicia transicional con un libro.

Domingo, 28 Agosto 2016

“Los guerrilleros no podrán presionar votación del plebiscito con armas porque ya las habrán entregado”, Lizcano

Por Sania Salazar

A pesar de ser un fervoroso defensor del proceso de paz, Mauricio Lizcano, presidente del Congreso, se equivocó al afirmar que las Farc ya no tendrán las armas en su poder al momento de la votación del Plebiscito.

El presidente del Congreso, Mauricio Lizcano, cuyo padre estuvo secuestrado por las Farc desde el año 2000 y hasta el 2008, cuando logró escaparse del cautiverio, escribió en su cuenta de Twitter el pasado miércoles 24 de agosto, mientras el Gobierno y las Farc anunciaban el fin de las negociaciones de paz, una aseveración que resultó falsa y que todavía no corrige.

 

 

Y es falsa su afirmación por dos poderosas razones: primero porque en las páginas 59 y 60 del Acuerdo Final quedó pactado que las Farc iniciarán el desplazamiento a las Zonas veredales transitorias de normalización “transportando el armamento individual con su dotación de munición cinco días después de la firma de dicho acuerdo, o día D”, pero hasta el momento de publicar esta nota esa fecha no ha sido fijada y el presidente Juan Manuel Santos ha dicho que será entre el 20 y 30 de septiembre próximo.

Y segundo porque Iván Márquez, negociador de las Farc, aseguró que la desmovilización y la entrega de armas quedaba supeditada a la aprobación del plebiscito.

Algunos medios de comunicación interpretaron y aseguraron que la Corte Constitucional había condicionado el plebiscito a que esta guerrilla ya no tuviera las armas en su poder. Esta confusión se generó por un apartado del fallo en el que se lee: “Esto supone, como es apenas natural, que el grupo armado ilegal (Farc) con quien se negoció el contenido del acuerdo deponga el uso de las armas y de la violencia como paso previo y obligatorio a la refrendación popular”.

Pero el fallo también advierte y es claro al señalar que: “La suscripción de dicho Acuerdo, que tiene por objeto la terminación del conflicto armado, supone el cese de las hostilidades y la renuncia integral y definitiva a la actividad armada, así como a la amenaza del uso de la fuerza, como presupuestos para la aceptación por parte de los miembros del grupo armado ilegal del orden constitucional democrático”, concluyó el alto tribunal.

Cese de hostilidades que quedó expresado, primero en el anuncio de las Farc de cese unilateral al fuego y a las hostilidades por tiempo indefinido y en el acuerdo del fin del conflicto firmado el pasado 23 de junio.

Ante la polémica suscitada por la doble interpretación, la presidenta de la Corte, María Victoria Calle, aclaró que lo que indica el fallo es que las Farc deben renunciar al uso de las armas durante el proceso electoral.

Colombiacheck llamó en varias oportunidades a Lizcano y le dejó un mensaje en WhatsApp solicitando una entrevista para ampliar la información sobre el origen de su trino, pero hasta el momento no hemos obtenido respuesta.