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Sábado, 21 Mayo 2022

¿Cómo corregir errores en el Permiso por Protección Temporal en Colombia?

Por Paula Andrea Jiménez*

Tras cumplirse el primer año de la implementación del Estatuto Temporal de Protección para Migrantes Venezolanos (ETPV) en Colombia, aún persisten diversas dudas alrededor del proceso y su implementación. Aquí les explicamos cuáles son las vías más idóneas para enmendar errores en los datos personales en el Permiso de Protección Temporal.

Desde el 5 de mayo de 2021, cuando arrancó la primera fase del Estatuto Temporal de Protección para Migrantes Venezolanos (ETPV), muchos han sido los desafíos para la puesta en marcha de esta medida humanitaria. Por un lado, ha significado un gran reto para el Estado colombiano dada la velocidad, el volumen y las necesidades de atención que caracterizan al flujo migratorio proveniente de Venezuela, considerado el más grande del continente americano producto de la Emergencia Humanitaria Compleja que padece esta nación. El proceso también ha sido difícil para los refugiados y migrantes venezolanos con vocación de permanencia en Colombia que se han acogido al Estatuto y que, según la página de Migración, al viernes 20 de mayo de 2022 contaba con 2.249.721 de personas con Registro de Migrantes Venezolanos ya diligenciado.

En Colombiacheck monitoreamos las dudas que se plantean en redes sociales sobre el ETPV, en especial las relacionadas a dos aspectos: cómo corregir los errores en los datos que se cargan en el sistema de quienes aspiran a obtener el Permiso de Protección Temporal, PPT (el documento de identificación final) y el concerniente a los cambios del lugar de entrega o expedición. En anteriores  oportunidades 1, 2, 3, 4, hemos explicado los detalles, alcances o incertidumbres sobre este mecanismo.

¿Cuáles son los errores más comunes reportados en el PPT?

En redes sociales los errores más frecuentes que reportan los usuarios sobre el PPT dan cuenta de: nombres incompletos, nombre(s) o apellido(s) equivocados, fecha de nacimiento, sexo, fotografía que corresponde a otra persona, o defectos en la imagen y en la firma.

Según las alertas emitidas por el Observatorio de Venezuela de la Universidad del Rosario en la Bitácora Migratoria que analizó la semana 53 de implementación del ETPV, se advierte la necesidad de que exista claridad sobre el proceso de corrección de los PPT impresos con errores, ya sean atribuibles a la autoridad migratoria o al propio titular. 

En muchos casos ser portador de un documento de identidad con errores implica la no aceptación o el no reconocimiento del titular por parte de las instituciones públicas o entidades privadas y el consecuente impedimento del acceso a derechos laborales, de salud, educativos, etc., incluyendo la contratación de bienes o servicios comerciales como los financieros, telefonía móvil, internet, entre otros.

Adicionalmente, otra de las fallas más comunes reportadas por los usuarios a quienes se les ha aprobado la expedición del PPT es el cambio de lugar de entrega del documento a una ciudad distinta a donde se registró y en la que tiene su residencia actual.

¿Cuáles son las rutas para solicitar correcciones en el PPT?

Hay que recordar que el camino para la obtención final del Permiso por Protección Temporal (PPT) pasa por cumplir con todos los requerimientos que exigen estas tres fases del ETPV: 

  1. El Registro Único de Migrantes Venezolanos (RUMV): en el que se aporta información para la identificación y se completa la encuesta de caracterización de manera virtual (aquí el paso a paso de cómo hacer el RUMV)
  2. El Registro Biométrico: donde se toman datos huellas, lectura facial, foto y firma de manera presencial.
  3. La entrega del Permiso por Protección Temporal (PPT).

En la primera fase -RUMV- se hace con los datos y recaudos que aporta directamente la persona que se va a acoger al estatuto. Sin embargo, es importante resaltar que por tratarse de un proceso nuevo y complejo muchos migrantes y refugiados acudieron a terceros para el diligenciamiento de todos sus datos, ya sea a través de operarios de Migración Colombia destacados en los Puntos Visibles, algún familiar o incluso pagando a gestores no autorizados, pese a que el proceso es completamente gratuito.

Frente a los errores en los datos de identificación en el documento del PPT hasta ahora Migración Colombia solo ha dispuesto de un botón en su página web denominado Modificación Datos RUMV, en el que el sistema solicita tener presente lo siguiente para su diligenciamiento:

  • Contar a la mano con el documento de identificación con el cual realizó el Pre - Registro Virtual.
  • Tener la información de domicilio (dirección) exacta.
  • Verificar que el correo electrónico utilizado en el Pre - Registro Virtual es el mismo que se registrara en el presente formulario.
  • Los archivos soportes y que se anexarán se encuentren en formato PDF.

Sin embargo, esta solicitud solo puede ser hecha antes de pasar a la fase 2, es decir, si usted detecta información equivocada antes de asistir a realizar el Registro Biométrico. La institución advierte al mismo tiempo que “toda petición incompleta o con información errada será devuelta y el ciudadano se encuentra en la obligación de completarla o corregir los datos en un término máximo de un (1) mes”.

Pero si los errores persisten cuando se pasa a la fase 2, el usuario debe advertir la situación al operador de Migración Colombia al momento de asistir presencialmente para la toma de los datos biométricos (huellas, lectura facial, foto y firma).

Desde Colombiacheck consultamos a Migración Colombia sobre los modos de subsanar las inconsistencias de datos en el PPT y acerca de las entregas del documento en ciudades diferentes a donde se diligenció el registro. Desde la entidad responden con las siguientes opciones:

  1. “Si el ciudadano extranjero tiene como demostrar que realizó el RUMV y el Biométrico en una ciudad diferente a la que aparece en el sistema, deberá acercarse a una oficina de Migración Colombia (en su ciudad de residencia o la más cercana) a solicitar el cambio de lugar de retiro. Dicha información, entregada por el extranjero, será contrastada contra el reporte del sistema y en caso de que no concuerde, el extranjero deberá retirar el documento en la ciudad indicada por el aplicativo”.
  2. “Migración Colombia, entendiendo que nadie está exento de cometer errores, generó un aplicativo a través del cual el ciudadano venezolano podía solicitar la corrección de sus datos registrados en el RUMV. Debe tener presente que esta información fue incluida por el propio venezolano en el sistema. Una vez realizada la solicitud, el migrante debía acercarse a un punto visible y realizar las modificaciones correspondientes a su registro. Las correcciones en el RUMV debían hacerse previo al registro biométrico. Muchos migrantes, lastimosamente, esperaron al día de su cita de biometría para realizar los cambios y esto no era posible, debido a que dicha cita era para un proceso establecido que era la toma de datos biométricos. En ese orden de ideas, si la persona no realizó el cambio y su documento salió con errores, debe acercarse a Migración Colombia para que se valide la información del documento versus la incluida por el migrante al momento del registro. Si es un error del sistema, el costo del nuevo documento será asumido por Migración Colombia, de lo contrario, será el migrante quien debe pagar la expedición del nuevo documento”. 

En resumen, Migración Colombia ofrece hasta el momento la opción de asistir presencialmente a sus sedes para solicitar la corrección en los datos errados del PPT, como también gestionar los cambios que se produzcan en lugar de la entrega del documento.

En tal sentido, la profesora Jasmina Méndez, quien colabora permanentemente con agencias internacionales de atención a la población migrante y refugiada en Colombia, sugiere que las peticiones de cambio por errores se presenten también por escrito: “lleve una carta con el certificado del RUMV y/o el PPT impreso y con copia, para que el funcionario firme el acuse de recibo. En la carta debe especificar todos sus datos: nombres completos, cédula venezolana, número de RUMV, dirección de residencia, teléfono y exponer claramente los errores a ser corregidos. En la página de Migración también está la opción de PQRS pero pueden pasar hasta 35 días para que le den respuesta.”

Solicitud de cambios en el PPT a través de PQRS

En Colombia está establecido el Derecho de Petición, un mecanismo amparado por el artículo 23 de la Constitución Política y regulado en la Ley 1755 de 2015, que ofrece herramientas a través de las cuales los ciudadanos pueden dirigir solicitudes ante las autoridades o entidades por medio de las PQRS (Peticiones, Quejas, Reclamos y Sugerencias).

La página de Migración Colombia también cuenta con un sistema de Peticiones, Quejas, Reclamos y Sugerencias (PQRS) en el que existe la posibilidad de solicitar algunos cambios en el documento del PPT. Aquí detallamos el paso a paso:

PASO 1

  1. Ingresar al enlace https://www.migracioncolombiac3.com/copia-de-consulta-el-estado-de-tu-pqr 
  2. Si es la primera vez que realiza una petición, haga clic a la izquierda en Envío de PQRS como nuevo usuario
  3. Elija la opción En nombre propio (Persona Natural).  Ingrese el resto de sus datos y en tipo de documento elija Permiso por Protección Temporal (PPT)

PASO 2

  1. Ingrese el correo electrónico que ha utilizado para el trámite del ETPV desde el inicio y llene el resto de los datos (país, departamento, ciudad, dirección de residencia, país, número de celular)
  2. Ingrese una contraseña y guárdela en un modo seguro

PASO 3

  1. Elija en tipo de petición: Derecho de Petición 
  2. En categoría elija la opción: Estatuto de Protección Temporal a Venezolanos
  3. En subcategoría tiene la posibilidad de elegir las opciones según su caso: 
  • Expedición del Permiso por Protección Temporal
  • Agendamiento
  • Corrección de datos biográficos
  • Error en cargue de documentos o fotografía
  • Error con el registro RUMV
  • Error con el correo electrónico de registro
  • Error en la encuesta de caracterización 
  • No me llegó correo de activación 
  • Información sobre Prueba Sumaria
  • Información sobre Registro Biométrico
  • No me ha llegado el documento
  1. Acepte los términos y condiciones
  2. Escriba en Comentarios/ Observaciones de manera clara y resumida la descripción del error en el PPT o su solicitud  
  3. Adjuntar los tipos de prueba del error (se sugiere que sea un solo documento en un archivo PDF). Si desea añadir otro documento que considere necesario lo puede hacer. 
  4. Valide el captcha (Test utilizado por sitios y servicios web para comprobar que el usuario es un humano y no un robot) y haga clic en Enviar. El sistema le debe confirmar que su PQRS fue enviada con éxito  y generar un número de radicado.
  5. Posteriormente puede hacer seguimiento a la petición en el enlace Estado de tu PQRS con su correo electrónico, la contraseña escogida por usted y el número de radicado. 9. Recuerde que los archivos que adjunte como pruebas de los errores deben ser nítidos, en buena calidad, y la explicación redactada de manera clara. 

Este explicador fue realizado con el aporte de Migración Colombia, la colaboración de migrantes y refugiados venezolanos en Colombia que expusieron sus casos y a la Alianza de Comunicadores Venezolanos en Antioquia (ACVA) en su labor de acompañamiento y orientación a la población migrante en su proceso de regularización y en sus dinámicas en las comunidades de acogida. 

*Integrante de la red de corresponsales del proyecto Conectando Caminos por los Derechos

Martes, 12 Abril 2022

Indígenas venezolanos huyen hacia Colombia por la crisis y la violencia

Por La Liga Contra el Silencio

La presencia de grupos armados ilegales a ambos lados de la frontera ha generado desplazamientos en zonas como Norte de Santander, Arauca y Vichada. Solo en el estado Amazonas, en Venezuela, se calcula que 13.000 indígenas han salido también hacia Brasil desde 2019.

Una madrugada de junio de 2021, Luis Antonio Mendoza, un indígena uwottüja de 34 años, junto a su esposa, sus tres hijos y otras cinco familias abandonó la comunidad Pendare en el municipio de Autana, en el Amazonas venezolano. Huían de los hombres armados que tres años atrás habían invadido su territorio, una pequeña isla en lo profundo de la selva. Cada día temía por la integridad de todos.

“La opción era huir o morir”, dice ahora Mendoza, quien se negó a ser reclutado por los grupos ilegales. Por eso fue amenazado de muerte y recibió un ultimátum.

En varias regiones de Venezuela migrar es la única opción para huir de la crisis social y económica. Pero un nuevo ingrediente está expulsando a cada vez más indígenas que cruzan las fronteras: la presencia de grupos externos que ahora son la autoridad de facto. De Colombia llegaron el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y disidentes de las FARC; desde Brasil, los llamados “garimpeiros” o mineros ilegales armados.

Según recuerda Mendoza, aquella madrugada tomaron el río y atravesaron la selva hasta Puerto Ayacucho, la capital del estado Amazonas. De ahí salieron a Betania de Topocho, donde permanecieron dos días en casa de unos parientes. Luego, siempre de madrugada, cruzaron el río Orinoco por una trocha muy concurrida en la comunidad de Puerto Lucera, hasta llegar a Puerto Carreño, en Vichada; un departamento fronterizo con más de 72 pasos irregulares, según información de la Defensoría del Pueblo de Colombia.

“Más de dos semanas pasando hambre y frío. Lo hice por mi familia”, dice Mendoza vía telefónica desde Cumaribo, otro municipio de Vichada donde vive ahora. “Muchas familias pasan por lo que yo viví y el gobierno no hace nada. En la zona hay militares, pero son cómplices de la guerrilla”, sostiene.

Indígenas venezolanos migrando a Colombia

Entre las comunidades indígenas amazónicas que están siendo afectadas por la presencia de grupos armados ilegales en sus territorios están: uwottüja, jivi y yanomami. La imagen fue tomada en la comunidad indígena Bambú Lucera, municipio de Atures, estado Amazonas, Venezuela. Foto: José Torres.

En el camino, cuenta Mendoza, se encontró a mucha gente de otras comunidades que huía por la misma razón, pero sin un rumbo fijo. Eran indígenas que no hablaban español, con niños deshidratados y descompensados por el hambre. Según Mendoza también hay hombres y mujeres que han muerto a manos de “la guerrilla” por negarse a trabajar para ella. Los casos, dice, son desconocidos porque las familias de las víctimas temen denunciar.

La Defensoría del Pueblo de Colombia, en la alerta temprana 005-21 de marzo de 2021, había advertido el fortalecimiento de los grupos armados ilegales y el aumento de su presencia en Vichada y los estados venezolanos Apure, Amazonas y Bolívar. “En especial situación de riesgo se encuentran los pueblos indígenas que residen allí y los que transitan entre la frontera colombo-venezolana, como también sus autoridades tradicionales”, decía el reporte.

Casi un año después de esa advertencia, en enero de 2022, una nueva oleada de desplazados desde Apure, Venezuela, se registró en Puerto Carreño debido a las confrontaciones entre el ELN y el Frente Décimo de las disidencias de las FARC. En ese momento la Defensoría registró 936 personas como víctimas de desplazamiento forzado. El 55 % correspondía a indígenas migrantes, el 42 % a campesinos migrantes y solo el 3 % a colombianos.

El momento más álgido de la llegada masiva de venezolanos ocurrió entre enero y febrero, y aunque los números han bajado, el tránsito continúa. “Hay un escenario de riesgo aún latente”, explica una fuente del área de Gestión del Riesgo de la Alcaldía de Puerto Carreño. Esa oficina cuenta hasta hoy 1.891 personas registradas en el casco urbano y en las zonas rurales de Puerto Murillo, La Venturosa y Aceitico. “Nosotros teníamos migración, pero no masiva. Era población flotante, pero la que está llegando ahorita con temor busca una permanencia en el territorio”, dice la fuente. El panorama en Puerto Carreño, un municipio pequeño, es complejo. Allí han intentado ayudar con el apoyo de organismos internacionales, pero la infraestructura local “está desbordada” en su oferta de salud y educación.

En el estado venezolano de Amazonas, que limita con Bolívar, donde está el llamado Arco Minero, no han ocurrido enfrentamientos entre grupos ilegales colombianos. La dinámica allí es otra. El ELN y facciones disidentes de las FARC “coexisten”, dice la Defensoría en su alerta. En Puerto Carreño, mientras tanto, hay “una relación de cooperación en la zona de frontera y al interior de Venezuela (...) Esta cooperación permite el control social, las extorsiones, el contrabando, la minería y el narcomenudeo”.

Indígenas venezolanos migrando a Colombia

Las trochas ilegales son las más utilizadas por los indígenas para salir por el río Orinoco y cruzar a poblaciones colombianas. Este paso está en la comunidad indígena Albarical, en el municipio de Atures, estado Amazonas, Venezuela. Foto: Mickey Véliz.

La invasión 

Desde al menos 2019 se evidencia el fortalecimiento de los grupos ilegales: existe un mayor despliegue de su capacidad logística y de expansión territorial a ambos lados de una frontera, entre ríos y selva, por corredores propicios para el narcotráfico, el contrabando, y la minería ilegal (oro y coltán, principalmente), que se van extendiendo por territorios indígenas. 

Más al sur de los tradicionales focos de violencia reciente (Apure-Arauca, Táchira-Norte de Santander) hay otras regiones afectadas, como el estado Amazonas, también fronterizo, donde habitan unos 20 pueblos indígenas. Algunas trochas aledañas al río Orinoco, como la zona de Bambú Lucera, al norte, son utilizadas por los indígenas para cruzar a Puerto Carreño. Allí los habitantes admiten con miedo la presencia de irregulares colombianos. “Prácticamente este ya es su territorio, porque hay que pedirles permiso para estar aquí, donde tienen sus campamentos y hacen los que les da la gana. La Guardia Nacional está al tanto y no han hecho nada”, dice una mujer uwottüja. “Mucha gente se ha ido porque se ha negado a trabajar con ellos y temen por su vida”, cuenta.

En otra zona, en Albarical y Provincial, un indígena jivi dice que a diario ve pasar a más de 30 personas que huyen de la crisis económica. “Ahora la guerrilla hace de las suyas. Nadie vive en paz”, denuncia.

“Los pueblos indígenas amazónicos tienen un profundo arraigo con sus territorios, con su núcleo familiar y sus formas de vida comunitaria. Esta nueva experiencia de desplazarse hacia otro país les es extraña e incómoda, pero han tenido que adoptarla”, señala el informe “Migración y desplazamiento de poblaciones indígenas de la Amazonia venezolana hacia Colombia”, del Grupo de Investigaciones sobre la Amazonía, GRIAM.

Luis Betancourt, investigador de esa institución, dice que al menos 3.791 indígenas de diferentes pueblos han cruzado la frontera y han sido registrados en Puerto Carreño. También advierte que los números son referenciales, porque muchos indígenas pasan por trochas ilegales y están en zonas sin estadísticas. Betancourt señala que las ayudas de organismos internacionales en Puerto Ayacucho, capital de Amazonas, en Venezuela, se concentran ahí. “La capital representa el 6 % de la entidad, mientras que el 94 % lo conforman los seis municipios restantes y es donde está la mayor población indígena, la que está huyendo de los grupos armados”, explica.

Si bien la reciente ola migratoria hacia Vichada provino del enfrentamiento entre el ELN y disidencias de las FARC en Apure, indígenas del Amazonas venezolano han estado saliendo desde hace cinco años hacia ese departamento y también hacia Guainía. Según José Mejías, coordinador de la organización no gubernamental Fundaredes en Amazonas, desde 2019 casi 13.000 indígenas (jivis, uwottüja, yeral, yekuana, sánema y yanomami) migraron hacia poblaciones fronterizas de Colombia y Brasil para buscar mejores condiciones de vida y huir de las amenazas. 

Para 2022 las cifras podrían aumentar, según las proyecciones que hace Fundaredes. “La migración de indígenas (...) ya no solo es por el hambre o la situación económica, sino por la amenaza de los irregulares, quienes están amedrentando a nuestra gente para apoderarse de sus territorios”, dice Mejías. 

En noviembre de 2020 Fundaredes denunció ante el Ministerio Público que el frente “Acacio Medina” de las disidencias de las Farc, comandado por alias “JJ”, tiene presencia en el Parque Nacional Yapacana y otros sectores del municipio Atabapo de Amazonas. Esto ha motivado constantes disputas con los habitantes de Piedra Blanca por el control del territorio minero.

Mejías señala que indígenas de varias comunidades denunciaron en Venezuela ante la Fiscalía y a la Defensoría del Pueblo, con copia a los mandos militares. “Hasta ahora no ha habido respuesta. Los indígenas que hicieron la denuncia tenían temor por sus vidas; por eso no regresaron a sus comunidades”, afirma. Los afectados dicen que han sido maltratados y hasta asesinados por no aceptar el reclutamiento forzado y trabajar en minas dominadas por los grupos.

En el 2021 fue asesinado el profesor José Dacosta, que por el bajo salario y la precariedad del sistema educativo venezolano se fue a trabajar en la llamada Mina 40, en el Parque Nacional Yapacana. Dacosta pertenecía al pueblo indígena jivi y fue asesinado luego de tomar la lancha de un guerrillero por equivocación. También mataron a la maestra María Hernández, de quien solo se supo que fue asesinada por defender a su familia y negarse a ser sometida. En Cumaribo, Vichada, el asesinato de la lideresa comunitaria Olga Lucía Hernández, en mayo de 2020, conmoció a esta región. Un hombre entró a su casa y le disparó.

Las amenazas contra los liderazgos siguen, como es el caso de Henny Gutiérrez, del pueblo sáliba, gobernadora indígena en Puerto Carreño, que representa a 27 asentamientos del casco urbano. “La situación es muy precaria; hubo enfrentamientos en el vecino país, pero son cosas que uno ya tiene miedo como de hablar”, dice Gutiérrez. Desde que evidenció el desplazamiento forzado de indígenas venezolanos ha recibido amenazas. “El mensaje que me dieron era que yo no podía seguir ayudando a las personas que venían desplazadas”, cuenta. Denunció ante las autoridades, pero no ha recibido protección.

Para Eligio Dacosta, coordinador general de la Organización Regional de Pueblos Indígenas de Amazonas, la migración no se está dando en Amazonas por el conflicto entre armados, como en Apure, sino por los conflictos derivados de la minería ilegal y la defensa del territorio ante la llegada de “agentes externos”. La minería ilegal, dice, “es un flagelo, como una segunda pandemia que está azotando nuestros territorios”. 

Las consecuencias están ahí, tanto en lo ambiental como en lo cultural. “Hacen que los pueblos indígenas busquen otra forma de vida, olvidando sus actividades y desplazándose de su pueblo. La violencia se ha incrementado en los territorios donde hay minería”, dice.

Indígenas venezolanos migrando a Brasil

Indígenas yanomami cruzan la frontera hacia Brasil huyendo de la crisis económica y de los garimpeiros (mineros ilegales). La imagen fue tomada en la comunidad Parima B, del municipio Alto Orinoco, estado Amazonas, Venezuela. Foto: Luis Betancourt.

El otro flanco: Brasil

Otra de las etnias desplazadas, pero más hacia el lado de Brasil, son los yanomami. Este pueblo llega desde el suroeste del municipio Alto Orinoco en la zona de la Sierra Parima, y ha sido especialmente afectado por la minería ilegal y el control que ejercen los grupos armados. “Cuando un yanomami cruza la línea fronteriza para ellos es inexistente, piensan que es un mismo territorio. Están buscando ayuda sanitaria y huyendo de los rebeldes garimpeiros”, señala Betancourt, del GRIAM.

Betancourt explica que los pueblos indígenas, guardianes de la memoria histórica del país y de los ecosistemas, no han recibido la atención que merecen del Estado venezolano. Incluso quienes deberían protegerlos, los matan; como ocurrió hace unos días cuando militares venezolanos asesinaron a cuatro yanomamis. 

El Defensor delegado del Pueblo del estado Amazonas, Gumersindo Castro, admite que ha recibido denuncias de organizaciones indígenas por la presencia de “garimpeiros” brasileños que han entrado a sus territorios ancestrales, incluso con máquinas, arrasando la selva y los ríos. Las personas huyen porque evitan los trabajos forzados en las minas, donde las mujeres y niñas son esclavizadas sexualmente y obligadas a prostituirse. 

“En la denuncia se lee claramente que 400 garimpeiros están ubicados en el extremo noroeste. Sacan entre 40 y 100 kilos de oro diarios; hay 30 máquinas allí ubicadas. La denuncia fue hecha por las comunidades indígenas el 28 de julio de 2021 y aseguran que hay dos helicópteros y una pista de aterrizaje”, explica Castro. Esta zona era explotada anteriormente por algunos indígenas, pero desde hace tres años los garimpeiros cruzaron la frontera para asentarse allí. 

La profesora Adriana González, ecologista, operadora turística y exalcaldesa del municipio Atures en el estado Amazonas, señala que en la región existen otras tres fronteras no oficiales que están afectando a los indígenas. Los pobladores deben atravesar sus propios territorios, donde permanecen los tres grupos armados: el ELN, las disidencias de las FARC y los garimpeiros. Estos grupos han dividido a las comunidades, entre quienes trabajan en las minas y quienes rechazan esa actividad en defensa del ambiente. “O te sometes o te tienes que ir”, denuncia González.

Los indígenas exigen la expulsión de los grupos irregulares y piden seguridad, pero sus pedidos no se oyen mientras crecen las amenazas a su vida y a su territorio. “No es fácil empezar desde cero, porque también extraño mi pueblo, mis raíces y parte de mi gente que aún está por allá. Ojalá que el gobierno tome en serio lo que está pasando y decida expulsar a los irregulares de nuestro territorio”, pide Mendoza, indígena uwottüja.