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Viernes, 27 Septiembre 2019

Explicador: El voto en blanco

Por Luisa Fernanda Gómez Cruz

Que no le metan cuento con que el voto en blanco no sirve para nada. Le explicamos, qué es, cómo usarlo y cuáles son los efectos que tiene para las próximas elecciones.

Falta exactamente un mes para las elecciones regionales en las que se elegirán los candidatos a las corporaciones públicas (Congreso, asambleas, concejos y Juntas Administradoras Locales) y a los cargos uninominales regionales (Alcaldía, Gobernación) para el periodo 2020-2023.

En ocasiones anteriores, publicamos los explicadores de temas electorales ‘¿Qué es la participación indebida en política y cómo denunciarla?’, ‘Consultas populares del 26 de mayo’ e ‘Instrucciones para la inscripción de cédulas’ como una manera de contribuir a la democracia con información veraz y clara. (El Explicador una herramienta de Colombiacheck para explicar de manera sencilla términos complejos).

Y para este caso, decidimos explicar qué es el voto en blanco, cómo usarlo y qué efectos tiene en caso de ganar en alguna de las elecciones del 27 de octubre.

¿Qué es el voto en blanco?

Es la opción legítima para que los ciudadanos manifiesten su inconformidad frente a los candidatos que se presentaron a una elección.

La Sentencia C-490 de 2011 de la Corte Constitucional define el voto en blanco como “una expresión política de disentimiento, abstención o inconformidad, con efectos políticos” que “constituye una valiosa expresión del disenso a través del cual se promueve la protección de la libertad del elector”.

Es decir, es un voto por ninguno de los candidatos en una elección.

¿Desde cuándo existe en Colombia?

La Ley 28 de 1979 reglamentó el voto en blanco por primera vez, de acuerdo con Paula Romero, investigadora del Observatorio Jurídico de la Misión de Observación Electoral (MOE). Según esa norma, entonces se consideraba como voto en blanco “el que no exprese de un modo legible y claro el nombre y apellido de la persona que encabeza la lista o del candidato a cuyo favor se vota”. 

Después, con la Ley 96 de 1985 el voto en blanco era “aquel que no contiene nombre alguno o expresamente dice que se emite en blanco”; distinto al voto nulo que es aquel voto ilegible.

Finalmente, con el Decreto 2241 de 1986 por el cual se adopta el Código Electoral, se crearon los tarjetones electorales y las casillas de voto. Con la modificación de este decreto, a través de la Ley 163 de 1994, actualmente el voto en blanco es aquel que fue marcado en la casilla correspondiente. La tarjeta electoral que no haya sido tachada en ninguna casilla no se contabiliza como voto en blanco sino como voto anulado.

¿Cómo se vota en blanco?

Si el día de la elección quiere votar en blanco debe marcar únicamente la casilla del voto en blanco.

¿En cuáles elecciones se puede usar y en cuáles no?

Es válido únicamente en las elecciones a corporaciones públicas (Congreso, asambleas, concejos y JAL) y a cargos uninominales (Alcaldía, Gobernación y Presidencia). 

No está la opción en los mecanismos de participación ciudadana (referendo, plebiscito y consulta popular). De acuerdo con la sentencia de la Corte, esta opción es improcedente por cuanto el umbral hace parte de la decisión de aprobar o no dicho mecanismo. 

El ejemplo más claro es la Consulta Anticorrupción realizada el 26 de agosto del año pasado. Esta necesitaba un umbral de 12 millones de votos en total; fuesen por el Sí o por el No. Pero, como no se alcanzó el umbral, no importa que el Sí haya sido mayoría, igual ninguna de las medidas consultadas se adoptó. 

¿Cuáles son las diferencias entre votar en blanco, anular el voto y no salir a votar?

De acuerdo con Romero, estos mecanismos tienen efectos distintos. Los votos nulos o no marcados no tienen efecto legal; porque no se cuentan entre los votos válidos para contar el cuociente electoral con el que se reparten después las listas en corporaciones públicas, ni para determinar mayorías absolutas.

No salir a votar (la abstención del voto) no tiene efecto alguno para elecciones de corporaciones públicas (como las que se relizarán este 27 de octubre). Pero para los mecanismos de participación tiene el efecto de hacer que no se alcance el umbral.

El voto en blanco, por su parte, sí tiene efectos legales, porque se cuenta dentro de los votos válidos y en caso de resultar ganador, puede hacer que se repitan las elecciones.

¿Cómo gana el voto en blanco?

Cuando en una elección los votos en blanco tengan mayoría absoluta; es decir, la mitad más uno de los votos válidos. No se tienen en cuenta los votos nulos ni los tarjetones no marcados.

La MOE hizo una infografía donde se puede ver más clara esta idea.

¿Qué pasa si gana el voto en blanco?

En la página de la Registraduría Nacional del Estado Civil se explica que, de acuerdo con el Artículo 9 del Acto Legislativo 01 de 2009, “deberá repetirse por una sola vez la votación para elegir miembros de una corporación pública, gobernador, alcalde o la primera vuelta en las elecciones presidenciales”.

Para cargos uninominales no se pueden presentar los mismos candidatos. Para corporaciones públicas no se pueden presentar las listas que no superaron el umbral determinado.

Para la segunda vuelta presidencial, aunque está la casilla del voto en blanco, esta opción no tiene efectos legales pues únicamente están en contienda los dos candidatos que hayan pasado de la primera vuelta, de acuerdo con la investigadora de la MOE.

Luego de ganar el voto en blanco, ¿cuándo se realizarían las nuevas elecciones?

Según la Registraduría, la sentencia de la Corte “señala que la inscripción de candidatos para la nueva elección se realizará dentro de los diez días calendario contados a partir del día siguiente a la declaratoria de resultados por la correspondiente autoridad escrutadora”. Ojo: después del escrutinio (que puede tomar semanas), no del día de las elecciones.

Después de la inscripción, se convocan elecciones para dos meses más tarde, según Romero.

¿Y si vuelve a ganar el voto en blanco?

Queda como ganador el candidato que alcanzó la mayoría de votos válidos en el certamen electoral. El voto en blanco no tiene validez en las elecciones que se realizan tras una victoria del voto en blanco.

¿Qué son los comités promotores del voto en blanco? ¿Cómo funcionan y qué reglas tienen?

De acuerdo con la Registraduría, el grupo promotor del voto en blanco es una figura que introdujo la Reforma Política de 2011 que habilita la posibilidad de adelantar la inscripción de grupos de ciudadanos que promuevan el voto en blanco. Este grupo cuenta con una casilla con logo-símbolo propio en la tarjeta electoral, diferente al voto en blanco. 

También puede ser constituido por un partido político o movimiento con personería jurídica, de acuerdo con Romero. La única condición para este segundo caso es no presentar un candidato a la misma elección con el aval de ese partido o movimiento.

Al inscribirse, estos comités recibirán una casilla en el tarjetón que será marcada como de promotores del voto en blanco y que será diferente de la casilla del voto en blanco.

Esta figura se rige con las mismas reglas que aplican a cualquier candidato. De acuerdo con la Registraduría, tiene derecho a reposición de gastos de campaña, y acceso a medios de comunicación dependiendo de los votos que se depositen en la casilla de promoción de voto en blanco específica para el correspondiente grupo promotor, y no en la casilla general de voto en blanco.

Pero, asimismo, “se encuentran sujetos a las sanciones previstas en las leyes por el incumplimiento de las normas sobre campañas electorales que les rigen de acuerdo con las normas del sistema electoral colombiano”, según explica la página de la Registraduría.

Para las elecciones de este año se inscribieron y recogieron firmas siete grupos promotores de voto en blanco en Valledupar (Cesar), Magangué (Bolívar), Trujillo (Valle) y Bogotá, para alcaldías y concejos, de acuerdo con información de la MOE. De esos siete, solo dos presentaron las firmas a la Registraduría, pero ninguno aprobó las mismas para aparecer en el tarjetón. Es decir, que para estas elecciones regionales no hay ningún grupo promotor del voto en blanco.

¿Los votos en blanco, tanto de los promotores, como de la casilla normal, se suman?

Se suman solo para decidir la mayoría absoluta, de acuerdo con Romero. Pero, como explica la Registraduría, para la reposición de votos solo cuentan los que se hayan marcado en la casilla del comité.

¿El voto en blanco se suma al candidato que gane la elección?

No. Es un mito que se ha desmentido en varias ocasiones.

¿En todos los países existe el voto en blanco?

No. En muchos países no existe la opción y los ciudadanos que no desean votar por ningún candidato depositan el tarjetón en blanco. En Latinoamérica, de acuerdo con la investigadora de la MOE, Colombia es el único país en donde el voto en blanco tiene efectos legales (llamar a una nueva elección y los derechos que tienen los comités)

Como ya explicamos, aquí las tarjetas no marcadas y los votos nulos no tienen validez alguna.

Elecciones en las que haya ganado el voto en blanco en Colombia

Ha habido dos elecciones a la alcaldía en las cuales el voto en blanco ganó por mayoría absoluta: la primera fue en 2003 en Susa (Cundinamarca) y la segunda en 2011, en Bello (Antioquia).

En otras dos elecciones ganó el voto en blanco pero sin mayoría absoluta, de modo que no hubo efectos legales: en 2010 en las votaciones al Parlamento Andino y en 2007 en las elecciones a la alcaldía de Maní (Casanare).

Miércoles, 06 Marzo 2019

Explicador: ¿Qué es un conflicto armado interno?

Por Sania Salazar

El Estado colombiano firmó convenios internacionales de Derecho Internacional Humanitario que define el tipo de conflictos existentes en el mundo y  regulan la guerra.

La reciente designación de Rubén Darío Acevedo (quien pone en duda que en Colombia haya un conflicto armado) como director del Centro Nacional de Memoria Histórica, revivió una discusión que se creía ya agotada en el país: ¿qué es, exactamente, un conflicto armado?

Hay que tener claro que en 1996 entró en vigor en Colombia el Protocolo Adicional II a los Convenios de Ginebra, primer tratado internacional pensado para conflictos armados internos. Los convenios de Ginebra y sus Protocolos son la base del Derecho Internacional Humanitario, DIH, que regula la guerra y bajo el cual actúan las fuerzas militares en Colombia.

El Comité Internacional de la Cruz Roja, CICR, es el órgano de defensa del DIH por antonomasia.

¿En qué momento la violencia se transforma en conflicto armado?

Kathleen Lawand, quien fue jefe de la unidad del CICR explica que un conflicto armado no internacional (o "interno") se refiere a una situación de violencia en la que tienen lugar, en el territorio de un Estado, enfrentamientos armados prolongados entre fuerzas gubernamentales y uno o más grupos armados organizados, o entre grupos de ese tipo.

Mientras que en los conflictos armados internacionales se enfrentan las fuerzas armadas de los Estados, en un conflicto armado no internacional al menos una de las partes que se enfrentan es un grupo armado no estatal.

Además, resalta que la existencia de un conflicto armado no internacional da lugar a la aplicación del DIH, también conocido como derecho de los conflictos armados

¿Qué es el DIH?

“Un conjunto de normas destinado a limitar, por razones humanitarias, los efectos de los conflictos armados. Protege a las personas que no participan o que han dejado de participar en las hostilidades e impone restricciones a los métodos y medios bélicos”. Todas las partes involucradas en el conflicto deben respetar el DIH.

¿Cómo se decide si en un país hay un conflicto armado interno?

Según el CICR, esto está determinado por dos criterios objetivos del DIH: la organización de las partes y la intensidad de las hostilidades. Por ‘organización’ se pueden observar, entre otros factores, la cadena de mando, estructura, capacidad para entrenar personal, capacidad para sostener operaciones militares en el tiempo y administración del territorio. Por ‘intensidad’ se pueden tener en cuenta factores como la gravedad, frecuencia y duración de los enfrentamientos, el equipamiento utilizado, el número de heridos y muertos e involucramiento de las fuerzas armadas cuando la policía no es suficiente.

Christoph Harnisch, jefe de la delegación del CICR en Colombia, le dijo a Colombia2020 que el Estado puede usar otras palabras, pero “nosotros nunca vamos a usar esos términos, ni el término terrorista, porque no están en los Convenios de Ginebra ni en los Protocolos I y II. Uno puede cambiar políticas de seguridad, pero quienes tienen la obligación de respetar el DIH, porque son firmantes, son los Estados. Y esto vale para Colombia y para todos los Estados del mundo. Nosotros somos los guardianes del DIH y les recordamos a los Estados cuáles son sus obligaciones en cuanto al tratado internacional que han firmado. Se deben respetar las reglas y las palabras”.

¿En qué casos aplica el Protocolo II firmado por Colombia?

Según explica el CICR, en conflictos no internacionales entre las fuerzas armadas de un país y fuerzas disidentes o grupos armados organizados, así como entre grupos armados dentro del mismo país. Esto incluye a los grupos que controlen una parte del territorio desde el cual puedan realizar operaciones armadas sostenidas.

¿Y en qué casos no aplica?

En situaciones que no alcancen el umbral de un conflicto como, por ejemplo, disturbios, situaciones de tensión o actos de violencia aislados.

¿Qué pasa si las partes en un conflicto armado no internacional no respetan las obligaciones que les impone el DIH?

El CICR explica que cada una de las partes en un conflicto armado está obligada a respetar y hacer que las personas bajo sus órdenes, o bajo su dirección y control, respeten el DIH. Cabe destacar que cada parte debe respetar el DIH aunque su adversario no lo haga; en otras palabras, la obligación de respetar el DIH no depende de la reciprocidad.

Precisamente sobre esa regulación del DIH bajo la cual actúan las fuerzas militares en Colombia llamó la atención Humberto De La Calle, exjefe negociador del Gobierno en La Habana, en una reciente columna en El Espectador selañó que, “como lo define el Manual Operacional de las Fuerzas Militares, “cuando se está ante un conflicto armado interno (…) entran a aplicarse las disposiciones del DIH”. Si no existe un conflicto, las reglas aplicables son las que configuran el Derecho de los Derechos Humanos y las demás regulaciones normativas de derecho interno. De tal manera que es la existencia del conflicto la que permite señalar objetivos militares y regular el uso de la fuerza letal dentro de los límites humanitarios de rigor”. En conclusión, sin conflicto armado, acciones militares como bombardeos y ataques serían ilegales y generarían serias responsabilidades a soldados y oficiales, resalta De La Calle.