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Viernes, 25 Mayo 2018

Así fueron los ingresos y gastos de los aspirantes a la Casa de Nariño

Por Martha Lucía Segrera y Miriam Forero

El presidente Iván Duque fue el que más dinero juntó para su campaña y Petro el que más gastó. Sus contendores estuvieron entre el 37% y el 65% del máximo permitido para los ingresos. ¿Cómo se financiaron?, ¿quiénes fueron sus donantes?, ¿cómo repartieron su publicidad?

Nota: Este artículo fue publicado el 25 de mayo, a dos días de la primera vuelta presidencial, y actualizado dos meses después, con las cifras definitivas de rendición de cuentas que los candidatos entregaron al CNE.

Desde 2011, el Consejo Nacional Electoral (CNE) habilitó el aplicativo Cuentas Claras para que las campañas puedan ir reportando sus ingresos y gastos mientras transcurre la carrera electoral, y los ciudadanos los puedan consultar en Internet. Colombiacheck estudió los formularios y anexos que presentaron los candidatos a la Presidencia y detectó los que más dinero recibieron, cómo se financiaron y, en qué invirtieron la plata de sus campañas.

Para la primera vuelta, los exaspirantes a la Casa de Nariño tenían plazo hasta el 28 de junio para consolidar toda la información de ingresos y gastos, según la Ley 996 de 2005. Asimismo, para las campañas a la segunda vuelta, el plazo iba hasta el 18 de julio, esto es, un mes después del día de la jornada electoral) para consolidar todos sus movimientos contables. Por lo que se parte de la base de que las cifras reportadas, a la fecha (con corte al 6 de agosto), son definitivas. Luego, los partidos tienen un mes más para reportar oficialmente esa información, revisada y auditada por ellos mismos, al Consejo Nacional Electoral.

¿De dónde sacan la plata?

En Colombia la financiación de las campañas es mixta. Esto significa que se pueden cubrir los gastos con recursos de origen público y privado. Los primeros son otorgados por el Estado para promover la equidad en las elecciones y, los segundos pueden ser del capital propio del candidato, donaciones de familiares, aportes de personas naturales y créditos, tanto bancarios como de personas naturales.

En medio de una carrera electoral como la actual, con el fantasma de la supuesta financiación de Odebrecht a las campañas presidenciales de 2014, hay que advertir que ese tipo de ingresos ilegales jamás son declarados. Como consecuencia, este año, la Fiscalía General de la Nación contará con dientes para sancionar a las campañas por prácticas electorales indebidas, gracias a la entrada en vigor de la Ley 1764 de 2017, que convirtió en delitos conductas electorales como la financiación con fuentes prohibidas, la violación de topes de gastos y la omisión de información de los aportes, que, si bien siempre han estado prohibidas, antes no causaban penas o multas.

Este año, los candidatos de la primera vuelta optaron por financiarse mayoritariamente a través de fuentes de origen privado (para poder hacer una análisis comparativo justo, en los casos de Gustavo Petro e Iván Duque no incluimos sus gastos e ingresos de segunda vuelta). Los créditos con entidades financieras acumulan la mayor parte de los ingresos. En el ranking de los aspirantes que más dinero pidieron a los bancos, Germán Vargas Lleras destronó a Gustavo Petro, quien hasta el 23 de mayo, iba punteando. La campaña del exvicepresidente obtuvo dos créditos con el Banco de Bogotá, por un total de $15.000 millones.

En segundo lugar, le sigue Gustavo Petro, quien a pesar de las dificultades que denunció en cuanto a que los bancos no querían prestarle dinero con fundamento en que él era “castrochavista”, logró obtener dos créditos con el sector financiero por $14.000 millones: uno con Bancolombia S.A. por $12.000 millones y otro con Confiar Cooperativa Financiera por $2.000 millones; el tercer lugar es para Iván Duque, con $10.000 millones, que corresponden a dos préstamos del Banco de Bogotá; le siguen Sergio Fajardo, quien obtuvo $7.500 millones y Humberto de la Calle, cuya campaña adquirió un crédito por $1.500 millones, ambos de Bancolombia.

En cuanto a recursos públicos, De la Calle le pidió anticipos al Estado por $9.022 millones e Iván Duque por cerca de $6.600 millones. A pesar de la polémica que hubo en torno a si el excandidato liberal tenía o no que devolver ese dinero que le anticiparon, dado que su partido no alcanzó el umbral en las elecciones presidenciales de primera vuelta, un grupo de ciudadanos buscó ayudarle a pagar las deudas que le dejó la campaña, a través de una iniciativa en el sitio web de financiación colectiva, Vaki. De acuerdo con información de la campaña, el mecanismo “Una Vaca por De la Calle” recaudó $708 millones y fue auditado por la firma contable Control P&G, que también vigilará su traslado inmediato, como abono, al crédito solicitado por el excandidato a Bancolombia. En el caso del candidato por el Centro Democrático, que obtuvo 7.569.693 votos, en la primera vuelta, tendría una reposición de $2.700 por voto, dado que sí superó el umbral.

Las otras fuentes de financiación que han usado los candidatos son: donaciones (se amplía más adelante), créditos de particulares (solo Petro, a quien cinco personas le prestaron en total $464 millones), ayudas en especie (reportadas por De la Calle, Duque, Fajardo y Petro) y recursos del partido (únicamente Duque y Fajardo dijeron haber recibido este apoyo).

En definitiva, al que más plata le entró fue al candidato del Centro Democrático, a cuya campaña ingresaron $23.377.537.249, lo que lo puso al 95% frente al tope establecido por el CNE para primera vuelta, que era de $24.235 millones. El de menos ingresos fue el exgobernador de Antioquia, Sergio Fajardo, cuya campaña recibió $8.934.969.721 (a 37% del tope). A continuación, las cifras de todos:

 

 

 

¿Quiénes les donan dinero?

El capítulo de las donaciones de particulares tampoco se queda atrás y es un indicador de cómo se hace política en determinadas regiones, y en general, en el país. Mientras la mayoría de los candidatos recibieron aportes de manera tradicional, Sergio Fajardo le apostó a la modalidad de crowdfunding –que había usado su coequipero Antanas Mockus en 2010-, es decir, recibir donaciones masivas de los ciudadanos de a pie, a través de un botón habilitado en su página web.

Vale aclarar que las donaciones por sí mismas no tiene ningún problema; son una manera en que las personas del común ayudan a financiar la democracia mientras apoyan al político de su preferencia. No obstante, cuando no existe claridad respecto del origen de los recursos o cuando la donación deja comprometido al candidato a devolver los favores, sí se convierte en un factor de riesgo de corrupción.

El que más dinero de donaciones recibió fue Iván Duque, quien obtuvo más de 4 mil millones por este concepto; una enorme ventaja frente a sus competidores, cuyas colectas por este método no superaron las cifras de cientos de millones, como lo muestra el siguiente ranking:

Iván Duque

Fue el que más dinero recibió en donaciones de particulares, con una cifra de $4.019.483.333. En una investigación más detallada que hicimos de todos los 220 donantes que reportó el nuevo presidente, encontramos que, aunque los informes de la campaña clasifican a la mayoría como empleados, la verdad es que son mucho más que eso. Al menos 116 tienen relación con importantes empresas del país, en calidad de accionistas, fundadores, presidentes, directivos, gerentes, subgerentes o representantes legales, cuyas donaciones al mandatario suman 2.169,5 millones de pesos.

Los sectores con mayor representación en esta tajada fueron los de construcción, corretaje de bolsa, textil, minería, transporte, bancario, agricultura, almacenes de cadena y floricultura. Vea aquí la investigación completa.

Germán Vargas Lleras

Registró donaciones por $718.700.000, de 18 aportantes. Los que más le dieron son:

- Alejandro Santo Domingo Dávila, $250 millones. Es el segundo hijo de Julio Mario Santo Domingo y Beatriz Dávila. Considerado el segundo hombre más rico de Colombia, es un empresario e inversionista colombo-estadounidense, con una fortuna de US$4,1 mil millones, de acuerdo con la revista Forbes. Tiene muchas inversiones en Colombia, como acciones en Caracol Televisión, la empresa Gases del Caribe, la cadena hotelera Decameron. La familia tiene participación en Corpbanca de Chile, BTG Pactual de Brasil y Colonial de España. También le donó a Iván Duque.

- José Alejandro Cortés Osorio, $39 millones. Estuvo 40 años en la presidencia del Grupo Bolívar y, su familia es una de las principales accionistas de dicho conglomerado. También fue donante de la campaña de Iván Duque, por el mismo valor.

- Sergio del Rosario Espinosa Posada, $75 millones. Socio de la iniciativa privada que promueve el nuevo terminal aéreo de Cartagena, al norte de la ciudad. Fue presidente del Banco del Estado, entidad de la que, según informa el diario El Tiempo, salió cuestionado y con llamado a indagatoria, en el año 1999, por parte de la Fiscalía General de la Nación, sindicado de incurrir en el delito de peculado por apropiación, gracias al otorgamiento, al parecer de forma irregular, de varios préstamos cercanos a mil millones de pesos cuando estuvo al mando de la entidad.

- Diego Fernando Prada Correa, $50 millones. Gerente general de Prabyc Ingenieros S.A.S., dedicada a servicios de ingeniería, arquitectura y urbanismo. En representación de esta sociedad, suscribió un contrato con la Superintendencia Nacional de Salud, con el objeto de arrendarles las oficinas para el funcionamiento de la sede administrativa de la Supersalud, por un valor total de $5.135.677.290.

Sergio Fajardo

Tiene reportadas donaciones por $716.470.714. Esta cifra se recibió desde el pasado 17 de abril, cuando la campaña habilitó el botón de donación en su página web, donde los ciudadanos podían contribuir con valores que iban desde los $10.000 hasta los $25.000.000.

De acuerdo con la información del candidato, de sus 1.954 donantes, los mayores aportantes son:

- Gabriel Gilinski, $200 millones. Presidente del Banco GNB Perú S.A. desde octubre de 2013. Es miembro de las juntas directivas de compañías como JGB Bank, JGB Financial Holding Company. Es hijo del banquero Jaime Gilinski -el tercer gran billonario de Colombia, según la revista Forbes y una de las 600 personas más adineradas del planeta- y la panameña Raquel Kardonski. Vale la pena destacar que también fue donante de la campaña de Iván Duque por $39 millones.

- Alejandro Santo Domingo Dávila, quien además de donar a las campañas de Iván Duque y Germán Vargas Lleras, aportó $100 millones a esta campaña.

- Álvaro Andrés Echavarría Olano, director de Sodimac Colombia, propietaria de los almacenes Homecenter y Constructor, quien donó $25.000.000

- Diana Barco, una prestigiosa arquitecta, que se ha desempeñado como directora de la fundación Rogelio Salmona y gestora cultural, quien dio $25.000.000.

Humberto de la Calle

Recibió donaciones de particulares por $16.265.000, de 37 personas. Según su reporte, los que más donaron son:

- Victoria Eugenia Escobar, que aporta cinco millones de pesos.

- Luz Ángela Monsalve Hoyos, quien dona tres millones de pesos, figura en la polémica lista de Panamá Papers como accionista de la sociedad panameña Safegate Investments S.A. (esto no representa una irregularidad, siempre y cuando la persona declare ante la Dian sus activos en el exterior).

- Marcelo Leon Dub, quien dona dos millones quinientos mil pesos y forma parte del equipo de SEAF Colombia S.A. Sociedad Administradora de Inversión, una firma especializada en administrar fondos de capital privado en Colombia.

Gustavo Petro

Registró donaciones por $12.204.000, de 23 donantes. Los que más le aportaron son:

- Nidia Consuelo Castañeda Saenz, $4.649.000, quien suscribió un contrato con el Instituto Distrital de la Participación y Acción Comunal de la Alcaldía Mayor de Bogotá por $32.400.000, con el objeto de prestar servicios profesionales de orientación de procesos en el desarrollo de políticas públicas.

- Jaime Ernesto Forero, profesor del Departamento de Física de la Universidad de Los Andes.

En este punto, es preciso aclarar que los mayores ingresos del candidato Gustavo Petro, provenientes de particulares no corresponden a las donaciones, sino a créditos, por un valor total de $464.000.000. De estos, los más altos son de Olmedo de Jesús López Martínez, quien le prestó $300 millones, y en agosto de 2016, suscribió un contrato de comodato de una maleta audiovisual con la Autoridad Nacional de Televisión- ANTV, como representante legal de la Corporación de Sistema de Comunicación Comunitaria El Palmar, de manera gratuita; y de Eduardo Arango Saldarriaga ($100 millones), quien entre los años 2011 y 2017, suscribió siete contratos con varias entidades estatales, tanto del orden nacional como del orden territorial, en su calidad de representante de tres sociedades: Durabotes S.A.S., Publimilenio S.A.S., y Urbana S.A.S., por un monto total, cercano a los $260 millones.

 

¿Cómo se gastaron la plata?

Durante el período de campañas electorales para la primera vuelta, los aspirantes presidenciales gastaron un total de $90.645.916.162. Como es de esperarse, el mayor rubro se va en publicidad y propaganda política. Colombiacheck reclasificó los pagos que han reportado los candidatos en este aspecto para analizar cuánto invierten en medios tradicionales, volanteo en las calles y redes sociales, como se puede ver en esta visualización interactiva, que, además, demuestra la inversión en los otros gastos que tienen las campañas:

 

 

El candidato que más reportó gastos en el ítem de propaganda electoral fue el ahora presidente, Iván Duque, con $15.403.641.267. Su campaña invirtió la mayor parte de su publicidad (73%) en medios de comunicación tradicionales, fundamentalmente en radio y televisión, con una cifra que supera los $11.000 millones. Adicionalmente, Duque gastó alrededor de $2.711 millones en material de propaganda política, como gorras, manillas, pendones, afiches; y alrededor de $107 millones en vallas publicitarias o pasacalles. Aún cuando su gastos no han sido tan fuertes en páginas de Internet o redes sociales, tampoco los ha dejado de lado: invirtió un estimado de $506 millones en banners en páginas web y en Google, y cerca de $596 millones en redes sociales, principalmente, en Facebook.

Germán Vargas Lleras tampoco se quedó atrás. Al igual que Duque, concentró la mayor parte de su publicidad en medios de comunicación tradicionales, principalmente en cuñas radiales, prensa escrita y algunas propagandas en los principales canales nacionales, con una cifra de $14.608.588.466. Su mensaje siempre estuvo enfocado en resaltar las obras ejecutadas durante su paso por el Ministerio de Vivienda y la Vicepresidencia de la República. También recurrió a las redes sociales, con alrededor de $1.605 millones. De igual forma, concentró una buena parte de su propaganda en vallas y pasacalles, a lo que le invirtió $1.305 millones. En lo que a Internet y al volanteo se refiere, destinó poco menos del 8% del presupuesto total de pauta electoral.

El tercero en el ranking de gasto publicitario es el candidato de Colombia Humana, Gustavo Petro, quien, al inicio de su campaña le apostó a medios como los afiches, los volantes y el perifoneo. Sin embargo, conforme avanzó la contienda, decidió, al igual que los dos anteriores candidatos, concentrarse en invertirle a los medios de comunicación tradicionales, fundamentalmente a pautas publicitarias en televisión y a las cuñas radiales, llegando a los $7.500 millones, esto es, el 61% del presupuesto total de pauta electoral. Ahora bien, vale la pena destacar que si bien disminuyó la publicidad a través de afiches y volantes, tampoco los dejó de lado. En esto invirtió $3.295.797.848. Y, a pesar de que su inversión publicitaria tanto en Internet, como en redes sociales no superó el 4%, logró consolidarse como el candidato más fuerte en estos medios. De hecho, su cuenta de Twitter cuenta con 3,25 millones de seguidores, el más popular en esa plataforma.

Humberto de la Calle, al igual que los demás candidatos, invirtió la mayor parte de su publicidad en medios de comunicación tradicionales, principalmente en cuñas radiales y prensa escrita, con una cifra de $4.000 millones. Su mensaje siempre estuvo enfocado en destacar su trabajo y sus logros en relación con los acuerdos de paz. También recurrió a la distribución de material electoral y volantes, con alrededor de $2.537 millones. En lo que a Internet y a las redes sociales se refiere, invirtió el 6% del presupuesto total de la pauta electoral, siendo el candidato menos popular en las redes. De hecho, al digitar su nombre en Google, no figura ningún enlace patrocinado.

Finalmente, el candidato Sergio Fajardo tampoco fue la excepción. Su gasto más significativo coincidió con el de los demás, esto es, los medios de comunicación tradicionales, siendo los principales los comerciales de televisión y las cuñas radiales, con una cifra que asciende a los $3.400 millones. Sergio Fajardo fue, de lejos, el candidato que más dinero le invirtió a la red social Facebook, con $610.347.671, lo que lo convirtió en uno de los más fuertes en esa red, con 783.246 seguidores. Al volanteo y perifoneo le destinó $894.858 millones y a las vallas publicitarias cerca de $85 millones.

 

El evento de campaña más caro

El que más fe le tuvo a las tarimas fue, indiscutiblemente, Gustavo Petro. El candidato fue quien reportó la mayor cantidad de gastos en el capítulo de actos públicos ($2.770.807.487), y es el responsable del evento más caro, según los reportes oficiales al CNE: “Campaña de Petro en Maicao, La Guajira”. La actividad fue llevada a cabo el 20 de abril y, tan solo la logística de transporte y refrigerio costó $50 millones. A la reunión asistieron algunos políticos, activistas y en general, las comunidades indígenas, quienes le manifestaron su apoyo, saliendo a la carretera con el avance de la caravana.

El segundo lugar en gastos de plaza pública lo tiene Germán Vargas Lleras, con una cifra de $2.037.606.621, bastante cercana a la de Petro. En tercer lugar se ubica Iván Duque, con $1.070 millones; luego, Humberto de la Calle, con $652.380.765, quien, además, tiene el evento más barato reportado, por cien mil pesos, consistente en un café con los líderes estudiantiles en Bogotá, D.C.; y, en último lugar, está Sergio Fajardo, que registró $114 millones por este concepto.

Es importante recordar que dentro del apartado de actos públicos, puede existir un altísimo porcentaje de gastos que es imposible medir porque muchos de los ítems que requieren estos eventos se cubren en especie. Si bien es cierto que los candidatos no tienen la obligación de cubrir el total de los gastos del evento con su dinero, y que pueden recibir aportes en especie, al cruzar los anexos de actos públicos con los de aportes en especie, es evidente que hay elementos, tales como refrigerios, sonido, sillas, entre otros, que se quedan por fuera y no tienen ninguna clase de control.

 

Encuentre aquí todos los informes y anexos de los candidatos, utilizados para este análisis, con corte al 23 de mayo de 2018.

Domingo, 11 Diciembre 2016

Finanzas del plebiscito no están claras, solo 51 de 135 comités nacionales rindieron cuentas

Por Óscar Felipe Agudelo B.

Pese a que hace una semana, el 2 de diciembre, se venció la fecha límite para rendir cuentas del plebiscito, un 62.3% de los comités nacionales aún no reporta sus ingresos y gastos. Hasta esa fecha apenas van $13.662 millones registrados. Consejo Nacional Electoral, CNE, tiene la palabra.

Llegó el esperado mes de diciembre y por fin se conocieron las cuentas finales de los comités inscritos a nivel nacional que financiaron el plebiscito por la paz en Colombia.

Aunque la fecha límite para presentar dichos registros en limpio ante el Consejo Nacional Electoral, CNE, máxima autoridad en la materia, concluyó el domingo 2 de diciembre, no todos los comités nacionales entregaron información. Apenas 51 organizaciones de 135 que se inscribieron a nivel nacional reportaron sus cuentas de campaña que arrojan un total de $13.662 millones, cifra que puede cambiar en la medida que el CNE sancione u obligue a los demás comités a entregar las cuentas.

Esto quiere decir que el 62.3% de los grupos nacionales que recogieron y gastaron dinero en el mes de campaña del plebiscito no declararon de dónde provienen los millonarios recursos ni en qué se los gastaron. Este dato debe tener preocupados a los magistrados del CNE quienes tienen la misión constitucional de investigar y sancionar a quienes inclumplieron con la entrega de los reportes financieros, llenando de opacidad las cuentas de este proceso electoral clave para nuestro país.

Discriminadas por las opciones del Sí y el No en el plebiscito tenemos que de los 119 comités nacionales inscritos a favor del Sí, solo 45 presentaron sus reportes, o sea que un 62.2% no ha dicho cuánta plata recogió ni en qué se la gastó. Por la otra opción posible, el No, hubo 16 comités nacionales inscritos pero solo 6 entregaron información de sus finanzas a tiempo, para un 62.5% de opacidad en el total del No.

De los $13.662 millones reportados al 2 de diciembre, el 51% fue registrado por dos comités: Colombia Sí a la Paz y Todos por la Paz, grupos que más ingresos obtuvieron y manejaron durante la campaña.

El comité que más recursos obtuvo, Colombia Sí a la Paz, fue gerenciado por Javier Alberto Hernández López, exviceministro de Infraestructura, una cartera dominada por el vicepresidente Germán Vargas Lleras. El comité recibió $3.882 millones aunque de estos $1.462 millones llegaron gracias a un crédito de Bancolombia, es decir, un 37% de los ingresos.

Otros financiadores fueron Inverprogreso (del grupo empresarial de Luis Carlos Sarmiento Angulo), Postobón, Comcel, Industria Nacional de Gaseosas, Albatros Holding SA, Coltabaco, Información y Tecnología SA, estas dos últimas cercanas a la familia del yerno del presidente Santos, Sebastián Pinzón Naranjo.

La otra organización, Todos por la Paz, recaudó $3.134 millones y fue gerenciada por el empresario, exministro de Estado y expresidente de Avianca Fabio Villegas Villegas. Como lo contó Colombiacheck en su segunda entrega este comité logró recibir financiación de empresas como la del multimillonario Sarmiento Angulo (por medio de Adminegocios), Colpatria, Postobón (del grupo Ardila Lule, financiador también del No), Davivienda, Bancolombia, Nutresa, Suramericana, Seguros Bolívar, Freskaleche y más.

Los otros ocho comités que completan el top 10 de las organizaciones que más recaudaron fondos para la campaña por el plebiscito en su orden son: Partido Centro Democrático, Súmate a la Paz (gerenciada por Jaime Navarro del Río, cercano a la campaña reeleccionista de Santos), La Paz es de Todos (gerenciada por Juan Carlos Vélez Uribe), el Partido Liberal, Colombia Próximo País (gerenciada por un hombre cercano a la familia Santo Domingo), el Partido de la U, Cambio Radical y Ecoliberalismo, organización que solo reportó sus cuentas de campaña hasta los últimos días de noviembre y que es gerenciado y representado por dos abogados litigantes: Gregorio Alberto Giraldo Arcila y Iván Arturo Rubio Velandia. El comité tuvo $300 millones de ingresos.

Las otras organizaciones que reportaron sus ingresos de campaña con sus respectivos gerentes y representantes legales son:

Entre las 51 organizaciones hay registros de 339 financiadores, financiadores de todos los estilos. Desde holdings empresariales hasta aportes ínfimos y un tanto simbólicos de ciudadanos como Edgar Robles Fonnegra quien con $8.236 pesos, quedó registrado como el financiador que menos aportó a un comité. Lo dio a Lgbti Vota Sí, una organización que él mismo gerenció y cuyo único aporte fueron sus $8.236 pesos.

Las diferencias de recursos obtenidos y número de financiadores fueron abismales. Mientras que los del Sí consiguieron $11.941 millones de ingresos gracias a 260 financiadores, los del No apenas tuvieron $1.721 millones mediante 79 financiadores que apoyaron estos seis comités del No.

Algunos de los financiadores que llamaron la atención son:

Google INC quien en la primera entrega de esta investigación apareció como financiador del Centro Democrático (partidario del No) con dos créditos que sumados alcanzan los $144.228.163 y que, según explicó la filial de la compañía en Colombia, “refleja una transacción comercial que involucra la compra de publicidad por parte de un tercero (Centro Democrático) en la plataforma publicitaria de Google”.

Para nuestro segundo informe y hasta el pasado 2 de diciembre, el buscador universal sigue apareciendo como financiador del Centro Democrático pues aunque los dos créditos iniciales fueron pagados por el partido político del expresidente Álvaro Uribe, apareció un nuevo crédito por $56 millones que aún no ha sido cancelado y que de acuerdo con el artículo 20 de la ley 1475 de 2011, que regula la financiación de las campañas electorales en Colombia, mientras no sea cancelado será una fuente de financiación como lo consagra el parágrafo 3: “Las contribuciones, donaciones y créditos, en dinero o en especie, que realicen los particulares”.

El grupo Ardila Lulle no se la jugó por una sola opción en el plebiscito. Con Radio Cadena Nacional le dio dinero al comité del Partido Centro Democrático y con Postobón le dio a dos de los comités del Sí, Colombia Sí a la Paz y Todos por la Paz. Además, varias empresas del grupo financiaron al Sí por medio de Súmate a la Paz, una organización que como ya lo contamos gerenció Navarro del Río, representante legal de la reelección presidencial de Juan Manuel Santos. Las empresas que le tendieron la mano a Súmate a la Paz fueron Servinsa OAL, Carbe, Besmit, Proma y Heraga.

El grupo Bolívar tampoco tuvo problemas en dar dinero a ambas opciones. Con Seguros Bolívar y Davivienda el grupo empresarial dio tanto para el Sí como para el No por medio de distintos comités.

La mano de un hombre cercano a los Santo Domingo no pasó desapercibida. Juan Antonio Pungiluppi Leyva, quien por años trabajó con esta familia gerenció Colombia Próximo País, el séptimo comité con más recursos recaudados, tuvo $505 millones gracias a 21 aportantes y otros $8 millones que puso Pungiluppi. Algunos de esos financiadores son empresas de vigilancia que han tenido contratos con el Estado, en su mayoría estas empresas giran bajo un mismo nombre; Jesús Hernando Acosta Martínez, tal como lo explicó Colombiacheck en su primera entrega.

Los dos comités del No controlados por el Centro Democrático además de contar con la ayuda de financiadores de grupos empresariales también tuvieron una “ayudita” de personas señaladas de vínculos con paramilitares y salpicadas por los Papeles de Panamá, esto también lo contó Colombiacheck en su primera entrega.

Los partidos políticos en su mayoría reportaron pero hubo unos que brillaron por su ausencia. Opción Ciudadana no reportó ingresos, el Polo apenas reportó siete millones y el Conservador reportó $200.000 pesos.

Los partidos Liberal, Mira y Alianza Verde obtuvieron gran parte de sus recursos gracias al comité (Colombia Sí a la Paz) del exviceministro cercano a Vargas Lleras, que no solo fue comité sino también financiador. A los liberales este comité les dio $236 millones de los $626 millones que recaudaron, al Mira le dio $37.7 millones de los $57.4 que consiguió y a Alianza Verde, un partido muy crítico del vicepresidente Vargas Lleras, le dio $245.5 millones de los $249.5 que el partido recaudó, es decir, un 98% de lo conseguido.

La lista de los demás financiadores puede consultarla en la siguiente tabla:

*Los datos obtenidos por Colombiacheck que sustentan esta investigación se pueden consultar públicamente en Cuentas Claras y también se pueden descargar para que los lectores hagan sus propias indagaciones.
**De ocho comités (siete del Sí y uno del No) Colombiacheck no pudo obtener información pues el aplicativo Cuentas Claras no permitió visualizar los formularios entre el 2 y el 11 de diciembre.