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Jueves, 03 Septiembre 2020

Aún no se han confirmado casos de reinfección de COVID-19 en Colombia

Por Mónica Ospino Orozco

Aunque en medios se han reportado posibles casos de reinfección en el país, hasta el momento de esta publicación ninguno ha pasado las pruebas para ser calificado como una reinfección.

Luego de que se confirmaran casos de reinfecciones en Hong Kong, Holanda y Bélgica de SARS-CoV-2, el virus causante de la enfermedad COVID-19, algunos temen que en Colombia ocurra lo mismo. Incluso algunos medios de comunicación se adelantaron a reportar posibles casos similares, en particular uno de un paciente en la Clínica del Mar en Cartagena, Bolívar.

Sin embargo, el ministro de salud Fernando Ruiz aseguró en el programa de televisión “Prevención y Acción” de la Presidencia de la República, tras conocer el caso, que "es importante aclararle al país que se puede hablar de reinfección solamente cuando hay una prueba genética que especifica que el virus que generó la reinfección tiene un cambio genético o mutación frente al inicial y hay evidencia de los dos, por lo tanto en Colombia no podemos decir que hay un caso de reinfección. Los podrá haber, pero es necesario hacer la respectiva investigación". Así quedó también registrado en este boletín del Ministerio de Salud el pasado martes 1 de septiembre.

Por su parte, el médico infectólogo Carlos Álvarez, coordinador de los de estudios de COVID-19 en Colombia para la Organización Mundial de la Salud, OMS, explicó en este trino, publicado en su cuenta @AlvarezMorenoC, que “ahora que se ha demostrado la reinfección con #SASRSCoV2, hay que tener cuidado con la interpretación. Una PCR +, incluso después de una PCR- , no es suficiente para decir que esta ocurrio. Es necesario demostrar que los virus no son idénticos” (sic). Es decir, que una prueba positiva, incluso después de una prueba negativa, no es suficiente para demostrar una reinfección de COVID-19.

Por estas razones es que aún no es posible confirmar casos de reinfección en el país, pues se dice en este artículo de El Tiempo, “sin genotipificación de los virus que comprueben que son de linajes distintos no se pueden hacer estas afirmaciones. [En este explicador contamos que el coronavirus muta fácilmente y que por lo tanto se pueden rastrear sus “linajes” genéticos]. Ese mismo artículo cita a Martha Ospina, directora del Instituto Nacional de Salud, INS, quien explica que una detección del virus, después de que un paciente se haya curado, puede tratarse “simplemente de hebras que quedan y siguen marcando positivo”.

Explicando las reinfecciones

El detalle de cómo se producen y confirman las reinfecciones de SARS-CoV-2, en particular la documentada en un paciente chino de 33 años en Hong Kong, ya fue explicado en detalle por nuestros colegas de Verificado.

En su investigación, el medio de chequeo mexicano detectó, entre otras cosas, que “con un análisis genético de los patógenos encontrados en la primera y segunda ocasión de su contacto con el virus, se identificó que estos corresponden a dos líneas diferentes de patógeno. La primera variante que lo afectó corresponde a un genoma relacionado con tipos identificados en pacientes de Estados Unidos o Inglaterra, recolectados entre marzo y abril de este 2020, mientras que la segunda está relacionada con muestras halladas en Suiza e Inglaterra”.

A continuación, para entender mejor lo que se sabe sobre las reinfecciones de COVID-19, en Colombiacheck reproducimos el explicador de Verificado:

El reporte, aún sin publicar, del primer caso de una persona recuperada de COVID-19 que se reinfectó con una variante del nuevo coronavirus está lejos de significar que los avances para enfrentar la pandemia estén perdidos, pero también que podría ser necesario replantear los estudios sobre las vacunas.

De acuerdo con los estudios que reportaron el caso y la revisión de parte de la comunidad científica, el caso, de confirmarse, demostraría cómo el sistema inmune puede reaccionar y favorecer consecuencias menores.

También podría evidenciar que viviremos con el SARS-CoV-2 de forma permanente como lo hacemos con otros coronavirus que nos afectan regularmente y que la famosa inmunidad de grupo que algunos esperan llegue en forma natural es muy poco probable.

Aun así, el caso podría generar una alarma innecesaria debido a la forma en la que ha sido difundido en algunos medios periodísticos, en los que se destaca la reinfección, pero se omiten detalles que es importante saber antes de que creamos que ahora sí… ya todo está perdido.

De hecho, el paciente detectado fue asintomático en este segundo encuentro que tuvo con el virus SARS-CoV-2, luego de haber manifestado síntomas no graves en la primera ocasión. Y ese es un dato nada despreciable.

Sí, se reinfectó, pero no se enfermó otra vez

Entre los detalles más importantes que revela este caso están la posibilidad ya confirmada de infectarse con el virus del SARS-CoV-2 por segunda ocasión, que la persona resultó asintomática y que se trata de un virus con características genéticas distintas a las del patógeno que lo afectó la primera vez.

Esto representa principalmente que deberemos acostumbrarnos a convivir con este nuevo coronavirus como lo hacemos con otros que forman parte del entorno natural.

De acuerdo con el documento científico del caso, recientemente aceptado para su publicación en Clinical Infectious Diseases (1), se trata de un varón de 33 años, residente de Hong Kong y que fue diagnosticado positivo con pruebas de laboratorio para SARS-CoV-2 el 26 de marzo de este 2020.

Durante su primer encuentro con el patógeno desarrolló los siguientes síntomas: tos y flemas, dolor de garganta, fiebre y dolor de cabeza durante tres días. Es decir, le fue bastante leve. Se le dio el alta el 14 de abril después de dos pruebas, con diferencia de 24 horas entre una y otra, a las cuales resultó negativo.

Meses después, en agosto de este mismo 2020, esta persona viajó a España -donde existe un rebrote del virus- y a su regreso a Hong Kong, con escala en Reino Unido, resulta positivo a prueba de laboratorio con el nuevo coronavirus, el día 15 de ese mes.

El paciente fue hospitalizado y monitoreado. Con base en los resultados de la evaluación a sus condiciones físicas se le consideró asintomático, lo cual significa que si bien estaba infectado nunca llegó a padecer la enfermedad como tal de nuevo.

Fue SARS-CoV-2… pero no exactamente el mismo

Además, con un análisis genético de los patógenos encontrados en la primera y segunda ocasión de su contacto con el virus, se identificó que estos corresponden a dos líneas diferentes de patógeno.

La primera variante que lo afectó corresponde a un genoma relacionado con tipos identificados en pacientes de Estados Unidos o Inglaterra, recolectados entre marzo y abril de este 2020, mientras que la segunda, está relacionada con muestras halladas en Suiza e Inglaterra.

Esta diferencia genética le dio evidencias al grupo de investigación para señalar que se trata de una reinfección y no de un caso de permanencia prolongada de restos del virus en el organismo de la persona, como ha ocurrido en otros casos documentados (2).

De hecho, en este segundo contacto, se trata de una infección aguda, es decir, de alta carga viral.

¿Entonces qué? Pues que la confirmación de este caso tiene varias “implicaciones importantes”:

  • Es poco probable que la inmunidad de grupo (o de rebaño) pueda eliminar el SARS-CoV-2, peeeerooo es posible que las reinfecciones subsecuentes en cualquier paciente recuperado puedan ser más ligeras o menos graves que la primera infección para cualquiera.

  • La COVID-19 seguirá circulando entre la población humana como en los casos de cualquier otro coronavirus, verbigracia los que provocan la gripe común y de los cuales nos infectamos una y otra vez.

  • Las vacunas podrían ser poco útiles para proveer protección de por vida contra la enfermedad y por ello, los estudios sobre las mismas deberán incluir pacientes recuperados de COVID-19.

Que no cunda el pánico

Para la investigadora de la Escuela de Medicina de Yale, Akiko Iwasaki, el caso “no debe causar alarma” porque se trata de “un ejemplo de libro de texto sobre cómo funciona el sistema inmune” y el cual analiza a través de su cuenta de Twitter (3):

1. La segunda infección es asintomática. Mientras que el sistema inmune no fue suficiente para bloquear la reinfección, protegió a la persona de desarrollar la enfermedad.

2. El paciente no tenía anticuerpos detectables al momento de la reinfección, pero los desarrolló después. Esto es alentador.

3. En tanto que la reinfección puede ocurrir, puede ser improbable que la inmunidad de grupo ante la infección (por el nuevo coronavirus) pueda eliminar el SARS-CoV-2. La única forma segura y efectiva de alcanzar la inmunidad de grupo es a través de la vacunación.

4. Mientras que este es un ejemplo de cómo una infección previa puede prevenir enfermarse en una segunda infección, se requieren más estudios para entender el rango de resultados de la reinfección.

Viernes, 03 Abril 2020

Explicador: Lo que se sabe de los asintomáticos en el Covid-19

Por Sania Salazar

Hay asintomáticos en todos los casos de enfermedades infecciosas, pero se sabe poco de quienes no presentan síntomas de Covid-19.

En medio de la pandemia global por Covid-19 hay un factor del que se tiene poca información, las personas que tienen el virus, pero no presentan síntomas, los llamados asintomáticos.

Según la Organización Mundial de la Salud, OMS, “algunas  personas se infectan pero no desarrollan ningún síntoma y no se encuentran mal y la mayoría de las personas (alrededor del 80%) se recupera de la enfermedad sin necesidad de realizar ningún tratamiento especial.

¿Pero por qué esto es importante? Entre otras cosas, porque es clave para determinar en qué proporción pueden estar contagiando, lo que marcará pautas para la atención de la pandemia.

¿Qué es un asintomático?

María Fernanda Gutiérrez, doctora en Virología y magíster en comunicación de la Universidad Javeriana, le explicó a Colombiacheck que son personas que al hacerles la prueba para el diagnóstico viral salen positivas, pero al examinarlas o preguntarles no tienen síntomas. Ellos se detectan bien sea por pruebas de screening (pruebas hechas a la población al azar) o por tener personas positivas sintomáticas cerca (cuidadores de sintomáticos o que conviven con ellos). El problema es que no se sabe si después de hacer la prueba y determinar que son asintomáticos, pueden aparecer los síntomas.

Iván Darío Vélez, director del Programa de Estudio y Control de Enfermedades Tropicales, Pecet, de la Universidad de Antioquia, explicó que en todas las enfermedades infecciosas hay personas que se contagian, pero no presentan síntomas. 

¿Por qué hay asintomáticos?

Según Gutiérrez, esto puede ser por causas asociadas a la susceptibilidad genética, es decir, a las características propias de cada persona que se heredan y que dan la posibilidad de infectarse y de reaccionar ante el virus mucho o poco a pesar de no haber recibido la vacuna o el medicamento contra el virus. 

Gutiérrez indica que en el mismo contexto está el umbral del dolor. Esto significa que hay personas que ante un dolor de cabeza, un malestar general e inclusive algo de fiebre, no lo perciben ni lo manifiestan.

Por otro lado menciona un componente sicológico que hace que unas personas no informen de sus síntomas o los confundan.

“Ante la información de que el 80% de los casos son asintomáticos y que los síntomas son similares a una gripa, una persona con síntomas leves puede quedarse en su casa y no darse cuenta que realmente lo que tiene es el virus. Esta persona pasa por asintomática a pesar de haber tenido síntomas leves”, señaló la profesora.

Vélez aseguró que que hay personas con un sistema inmune más fuerte que otras. “Se sospecha que en los países donde se aplica la vacuna contra la tuberculosis la población tiene mayor inmunidad que en los países donde no se aplica sistemáticamente esa vacuna”, comentó.

El profesor indicó que hay múltiples factores relacionados con la mayor o menor susceptibilidad a la infección, entre ellos el tipo de sangre pues una asociación estadística parece mostrar que a las personas que tienen AB, B u O les da con menos gravedad que los que son A, pero resaltó que son observaciones preliminares.

Durante una presentación en la Universidad Javeriana, la epidemióloga Zulma Cucunubá, explicó que se sabe que entre menor edad hay más probabilidad de ser asintomático y entre mayor edad más probabilidad de tener síntomas.

¿Es posible contagiarse de COVID-19 por contacto con una persona que no presente ningún síntoma?

Según la OMS, el riesgo de contraer COVID-19 de alguien que no presente ningún síntoma es muy bajo. Sin embargo, muchas personas que contraen el virus solo presentan síntomas leves. “Esto es particularmente cierto en las primeras etapas de la enfermedad. Por lo tanto, es posible contagiarse de alguien que, por ejemplo, solamente tenga una tos leve y no se sienta enfermo. La OMS está estudiando las investigaciones en curso sobre el periodo de transmisión de COVID-19 y seguirá informando sobre los resultados actualizados”, aclara la organización en su página web.

En el caso del Covid-19 hay poca información sobre los asintomáticos, ¿qué tanto se puede demorar la ciencia en recolectar  esa información y qué tan importante es tenerla para la contención de la epidemia?

Gutiérrez calcula que la epidemiología se demora hasta tres años para poder tener una historia completa del comportamiento de una pandemia como la del Covid-19, pero aclaró que eso no quiere decir que cada población no pueda ir recolectando y notificando lo que va observando o no pueda ir entregando los resultados de proyectos de investigación puntuales. 

“La importancia de tener la información completa radica en que esta genera políticas públicas para el manejo de situaciones similares, destapa falencias crónicas en los servicios de salud, evidencia la importancia de la formación de científicos que colaboren en los procesos de contención de estos sistemas, evidencia falencias de comunicación y de apropiación social de la ciencia así como de comprensión de temas científicos y hace evidentes los problemas de conectividad. Lo más grave que evidencian estos problemas son las inequidades sociales y los efectos que esto tiene en la población”, indicó la doctora en virología.

El director del Pecet le dijo a Colombiacheck que es muy importante detectar a los asintomáticos para cortar la transmisión de la enfermedad antes de que los síntomas se manifiesten, por lo que ese programa presentó ante el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación un proyecto para cuantificar los asintomáticos en Colombia a partir de los contactos, una tarea que describió como compleja.

La epidemióloga Cucunubá explicó en la charla en la Universidad Javeriana que el sistema de vigilancia de casos se basa en la identificación de las personas con síntomas para hacerles las respectivas pruebas y estimó que, en promedio, “uno de cada tres casos importados pueden ser fácilmente detectables”.

“Pensamos que sí son transmisores, pero desconocemos el mecanismo y no sabemos en qué proporción lo son con respecto a los sintomáticos”, le dijo la epidemióloga al diario El Espectador.

¿Una persona puede contraer el virus y presentar síntomas mucho después del periodo de incubación?

Según la OMS, “el «período de incubación» es el tiempo que transcurre entre la infección por el virus y la aparición de los síntomas de la enfermedad. La mayoría de las estimaciones respecto al periodo de incubación de COVID-19 oscilan entre 1 y 14 días, y en general se sitúan en torno a cinco días”. La organización aclara que esas estimaciones se irán actualizando a medida que se tengan más datos.

Teniendo claro eso, Vélez dijo que sí se pueden presentar síntomas mucho tiempo después de la incubación, debido a que ese periodo de incubación es variable según la enfermedad, la persona y otras factores.  Explicó también que cuando la cantidad de virus al que se expuso la persona es muy grande el periodo de incubación se acorta y hay más tendencia a que la infección sea de mayor magnitud y al contrario.

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