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Sábado, 28 Octubre 2017

Ciudadela Bolonia: un experimento de reintegración en Bogotá azotado por la violencia

Por Tomás Mantilla

Víctimas, antiguos miembros de las guerrillas, los paramilitares y el Ejército habitan un aislado conjunto residencial de Usme, en medio del microtráfico, los grupos armados y una convivencia cada vez más álgida.

Cuando Rodrigo Villabón, representante de la Mesa de Víctimas de Usme, discutía con varios vecinos del conjunto residencial Ciudadela Bolonia algunas estrategias para frenar el microtráfico, un hombre con gorra y saco de capucha salió de los edificios que los rodeaban y caminó justo a su lado. Cuando se alejó, Rodrigo dijo en voz baja: “Él… es uno de los que me amenazó”.

Al igual que Rodrigo, su esposa y otros líderes de la comunidad han recibido amenazas por denunciar las estructuras de microtráfico que operan en Ciudadela Bolonia, un proyecto de vivienda de interés social en Usme, al suroriente de Bogotá. Allí, la violencia ha surgido en medio de la convivencia de excombatientes de grupos armados, víctimas, personas reubicadas que habitaban en zonas de alto riesgo y militares retirados y heridos en combate.

A pesar de que se respiraba tensión, el grupo de vecinos siguió hablando frente a los cientos de ventanas de las torres de apartamentos. Como muchos, ya se han acostumbrado al desasosiego que se vive día a día en el conjunto.

“El microtráfico y el Estado que no llega son nuestros problemas, nos dejaron a la buena de Dios”, asegura una de las personas que hablaba con Rodrigo y que pide que no publiquen su nombre. En Ciudad Bolonia no hay puestos de salud ni escuelas y las viviendas han tenido problemas desde que fueron entregadas, como reportó la revista Semana el 7 de mayo de 2015 y el 13 de mayo del mismo año.

Esto a pesar de que en la ciudadela hay 3.600 apartamentos. Para ello, la zona rural de los cultivos de arveja, moras y papa fue reemplazada por cemento y torres de vivienda multifamiliar que siguen apareciendo por doquier, en gran parte debido a la llegada de miles de desplazados a la localidad, 12.112 para 2013 según la Unidad para las Víctimas. Ellos viven con varios de los 260 desmovilizados de las antiguas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, Farc; las Autodefensas Unidas de Colombia, AUC; y del Ejército de Liberación Nacional, ELN que han llegado en los últimos años a Usme como parte del programa de reinserción que implementa la Agencia Nacional de Reincorporación, ARN, según las cifras de Catalina Arciniegas, coordinadora en Bogotá de dicha institución.

La convivencia entre víctimas y excombatientes que pasaron por el proceso de Justicia y Paz hace de Ciudadela Bolonia un laboratorio en tiempo real de cómo es la reinserción. Sin embargo, no todos creen que este laboratorio sea totalmente exitoso. Un funcionario que trabaja en la zona y que pidió la reserva de su nombre, asegura que algunos de los reinsertados volvieron a tomar las armas para unirse a grupos de microtráfico y explica que se debió a la falta de acompañamiento.

“No los capacitaron para trabajar, simplemente ellos iban mensualmente a una visita con un psicólogo, tenían que estudiar en un colegio o en una fundación y eso les generaba una entrada económica. Tenían una cantidad de tiempo en el que no eran productivos y no tenían nada qué hacer, entonces empezaron a configurar esas mismas dinámicas del territorio de conflicto en Bolonia”, afirma.

A la falta de institucionalidad, se sumó el aislamiento de la ciudadela. Para llegar al conjunto residencial, que está en la cima del cerro Juan Rey, hay que tomar la vía al páramo por donde a duras penas logran subir los destartalados Chevettes ochenteros que prestan el servicio de transporte desde el Usme urbano hasta los apartamentos.

En las mañanas, decenas de estudiantes bajan la loma del cerro Juan Rey para ir a los colegios de la zona urbana de Usme. Foto: Tomás Mantilla.

Así las condiciones fueron las apropiadas para que el conjunto residencial ser convirtiera en un caldo de cultivo para las redes del microtráfico. Tanto en Ciudadela Bolonia y en Compostela 3, el barrio de invasión contiguo, grupos organizados manejan los expendios de droga que funcionan en las casas y apartamentos.

El poder de los grupos ilegales es tanto que a la entrada de Compostela 3 hay una pancarta con la foto del difunto líder de la banda, Wilfredy Gómez, alias ‘El Paisa’, empuñando dos revólveres.

Foto: Tomás Mantilla.

Al otro lado de la montaña, la banda que controla Compostela 3 se ha tomado también el control del territorio, venden lotes sin títulos de propiedad a población desplazada y maneja el expendio con aún más tranquilidad según varios miembros de la comunidad y el funcionario que pidió la reserva de su nombre.

“De allá sale la droga. Lo cierto si es que está comprobado que ahí las gentes mantienen armadas, que cuando la Policía entra se da bala con ellos”, afirma Villabón. Cuando denunció esto, y que frente a su casa operaba una ‘olla’, lo amenazaron de muerte.

Al igual que el funcionario, desmovilizados afirman que parte de los miembros de las bandas de Compostela y Ciudadela son algunos excombatientes de las AUC y reintegrados en este barrio de Bogotá.

Un reinsertado de las AUC sostiene que en la unidad residencial Rincones de Bolonia, un exparamilitar “estaba tratando de ubicar a todos los que (operan) expendios de droga y empezarlos a caciquear para que le respondan a él. Están en el proceso de organizarse, hay fichas de arriba que también las mueven para que apoyen con logística y armamento. Están buscando alianzas para hacer el grupo fuerte”.

“Hay tres exparamilitares que manejan las cosas en el barrio y andan con mini uzi. Ellos tienen más poder que los de Bolonia”, señala un excombatiente de las Farc refiriéndose al grupo armado que opera en Compostela 3.

Ante el problema de este barrio, el alcalde local de Usme, Jorge Eliécer Peña, dijo que están “coordinando unas mesas de servicios para esta población porque debe ser reubicada de este sitio. Se han venido haciendo operativos arrojando capturas masivas. En eso está trabajando la administración”.

La situación es tan delicada que en marzo de este año varios líderes fueron amenazados y los habitantes del sector ya hablaban de una recomposición de las bandas de narcotráfico, como lo reportó Pacifista.

Pero los temores vienes desde antes. La Defensoría del Pueblo ha advertido desde 2013, a través de cuatro informes de riesgo y cinco notas de seguimiento del Sistema de Alertas Tempranas SAT, que los grupos surgidos de la desmovilización de las AUC están en las localidades de Usme, San Cristóbal, Rafael Uribe y Ciudad Bolívar.

“El grupo armado identificado como Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC o Clan del Golfo) ha ampliado el control territorial en la ciudad, particularmente en aquellas zonas de la periferia urbana donde controlan los circuitos asociados al tráfico de sustancias psicoactivas”, dice la nota de seguimiento 002 de abril de 2017. Agrega que ha localizado “el accionar de las autodenominadas Águilas Negras ‘Bloque Capital’ en las tres localidades y no se desestima que tengan acuerdos con las AGC”.

Por eso, el Ministerio Público advirtió que más de la mitad de la localidad de Usme es una zona de riesgo y menciona puntualmente a Bolonia y Compostela como dos de los barrios más afectados, según la nota de seguimiento de abril de este año.

El funcionario explica que los grupos descendientes de las AUC que operan en Ciudadela Bolonia perdieron su antigua estructura “Son tercereados por grupos más grandes que los utilizan no sólo para economías ilegales sino también para ejercer control territorial e impedir que otros se apropien del territorio”, sostiene.

Para la Defensoría del Pueblo la situación de riesgo en Bogotá es tan grave, que en julio de este año el defensor del pueblo, Carlos Negret, le escribió al ministro del Interior, Guillermo Rivera, informándole que planeaba convocar la Comisión Intersectorial de Alertas Tempranas. Además, le remitía el Informe de riesgo 030 de julio de 2017, que estima que 50.000 civiles están en situación de riesgo en la capital y agrega que “todo lo que ocurre en Bogotá tiene trascendencia nacional”.

La comisión finalmente sí se convocó pero no emitió ninguna alerta. Esta debe recomendar al ministro si emitir o no alertas tempranas y está conformada, entre otros, por el ministro del Interior, el comandante general de las Fuerzas Militares y el ministro de Defensa, Luis Carlos Villegas, quien a comienzos de este año causó revuelo cuando afirmó que “en Colombia no hay paramilitarismo”.

Un funcionario estatal que pidió la reserva porque no está autorizado a hablar del tema señala que “el Ministerio del Interior no quiere que se emita una alerta temprana en Bogotá, si se emitiera les tocaría aceptar el lenguaje de la Defensoría, que en Bogotá sí hay grupos posdesmovilización de los paramilitares”.

El temor de la convivencia diaria

Una pareja sube con su hijo hacia la ciudadela Bolonia. Foto: Tomás Mantilla.

El lema con el que se promovió la construcción de la urbanización Rincones Bolonia, ‘Le da un nuevo nivel a tu vida’, parece que nunca se cumplió. Las discusiones entre vecinos surgen cuando alguien cocina con leña dentro de uno de los apartamentos, al no saber cómo encender la estufa, o cuando uno de los habitantes usa su apartamento para reciclar.

Además, entre víctimas y exmiembros de grupos armados, los habitantes prefieren no hablar de quiénes eran ni de dónde vienen. Ni siquiera los reintegrados se conocen entre sí, más allá de las caras familiares que recuerdan de sus épocas de guerra.

“Si dos personas aquí saben que fui ‘guerrillo’, es mucho”, cuenta un exinsurgente que teme que los exparamilitares rearmados lo asesinen por haber pertenecido a las Farc. Hay quienes opinan que está bien que sea así. Para ellos no tiene sentido decir quiénes son pues podrían llamar la atención de viejos enemigos o victimarios.

El muro de la sala de una víctima de desplazamiento que vive en los apartamentos de Rincones de Bolonia. Foto: Tomás Mantilla.

Otros prefieren utilizar su pasado para amedrentar a la gente. Miembros de la comunidad afirman que varias familias han dejado sus apartamentos tras tener discusiones con vecinos que responden “yo soy ‘paraco’”, “usted no sabe quién soy yo” o “yo mato y como del muerto”

Muchas veces, los problemas de convivencia se mezclan con la inseguridad que ha producido el microtráfico en la zona. Así le sucedió al primer administrador de uno de los edificios de Rincones de Bolonia y a dos mujeres miembros del consejo. Huyeron del barrio luego de que alguien les escribiera en las puertas de sus apartamentos ‘Muerte para los del consejo, ratas hijueputas’.

“Cuando pasó, una de ellas, me llamó preocupada. Le dejaron sangre regada frente a la puerta”, dice Yudirlandes Palechor, líder social del pueblo indígena Nasa y uno de los más de setenta indígenas que viven en la ciudadela.

Hace pocas semanas mataron a dos hombres que estaban consumiendo sustancias psicoactivas en una de las lomas de la parte trasera del conjunto. Sus familias y algunos de sus amigos se desplazaron después de los hechos.

La amenaza es tan latente que muchas veces la comunidad ni siquiera se atreve a hablar del tema, como sucedió en la última reunión entre habitantes de Ciudadela Bolonia, organismos distritales y el alcalde local. “¿Por qué cree que nadie mencionó el tema de las drogas? Porque estamos muertos del miedo con todo lo que ha pasado”, dice un líder comunitario.

‘Limpieza social’ a manos de particulares y exmilitares

Efrén Ramos, un exmilitar del Ejército Nacional cuenta que alrededor de seis militares retirados que también viven en el barrio han estado pensando en la posibilidad de crear un “comité de seguridad”.

Ellos viven en Mirador del Parque, una etapa de la ciudadela que el Ejército compró para darles vivienda a soldados heridos y retirados. Algunos de ellos fueron dados de baja de las Fuerzas Militares por problemas psicológicos.

“Dijeron que (había que) andar armados; que al que se encontrara ‘soplando’, darle piso”, cuenta Ramos. Su justificación era que no soportaban que se consumiera droga en los escasos espacios comunes del conjunto y que los expendedores se tomaran las escaleras de los edificios para vender la droga.

“En un momento, se hizo reunión con unos delegados de la Policía y ellos también decían lo mismo, ‘si ustedes quieren, háganlo. Si a nosotros nos llaman no nos aparecemos”, asegura Ramos. Incluso a él lo invitaron a hacer parte de este comité cuando era administrador de Mirador del Parque, pero se negó.

En cambio, les advirtió de la ‘limpieza’ a los jóvenes del barrio y a quienes iban a Bolonia a consumir droga. Como no volvieron a aparecer, el comité nunca se creó.


El árbol, que está frente a Rincones de Bolonia, más conocido como La Casa es uno de los “metederos” donde los jóvenes se reúnen a consumir. Foto: Tomás Mantilla.

Frente a esto el acalde local de Usme respondió que su despacho no ha recibido denuncias concretas frente al tema. Sin embargo, dijo que sí se han hecho comentarios al respecto. “La Alcaldía siempre auspicia el tratamiento del tema de la seguridad a través de la institucionalidad. Es evidente que la administración está actuando para solucionar primero los temas de convivencia y calidad de vida de esta población”, asegura Peña.

Los militares no han sido los únicos. “Si recoge 500 pesos por apartamento, le hacemos la limpieza del barrio”. Así le han dicho algunos grupos a Yasbleidi Molano, exadministradora de Rincones de Bolonia y esposa de Rodrigo. A otros líderes les dijeron que la cuota era de 200 pesos.

En medio de las ofertas, aparecieron también los panfletos amenazantes. Uno de ellos, firmado como Águilas Negras, dice “Ahora le toca el turno a los mal p… basuqueros y sidosas, vendedores de droga, ladrones, callejeros y apartamenteros, jaladores de carros, secuestradores y jóvenes consumidores… Ya los tenemos identificados”, (sic).

Es por eso que Villabón asegura que a pesar de que algunas instituciones están llegando a la zona, la situación “les cogió ventaja desde un principio”.

“Esto es una bomba de tiempo”, dice el exintegrante de las AUC. Lo repite varias veces con resignación y a la vez con la seguridad de alguien que sabe de lo que está hablando. Según él, las cosas empeorarán pronto porque han llegado más exparamilitares a Colores de Bolonia.

A veces considera unirse con los grupos que le han hecho ofertas. “Ya estoy aburrido, me quiero ir de acá”, dice y explica que desde que llegó a Bolonia ha tenido problemas para encontrar trabajo, no se acogió al programa Justicia y Paz como varios del barrio y ahora no tiene empleo ni con qué sostener a su familia. Para él, todo sería diferente en Ciudad Bolonia si el Estado le enseñara a la gente desplazada del campo a vivir en la ciudad.

Con tono frustrado, reitera que su barrio está a punto de estallar “pero es porque el Estado cree que con dar una casa es todo, y así no es. A la gente tampoco es que se les dé el pescado, pero hay que enseñarles a pescar”.

Además de ser un laboratorio vivo de cómo es la reinserción, la ciudadela es un ejemplo de las dificultades a las que se pueden enfrentar los desmovilizados de las Farc una vez se reintegren a la vida civil. Y es que, con el tiempo, este conjunto residencial se ha convertido en un reflejo de lo que vive el país. En los lugares donde hay vacíos de poder la recomposición de los grupos armados, el microtráfico y la ardua reconciliación entre víctimas, exparamilitares y exguerrilleros, son pan de cada día.

 

Investigación realizada bajo el proyecto “CdRLab Justicia Transicional” de la organización Consejo de Redacción, con el apoyo de la AGEH y la DW.

Lunes, 26 Septiembre 2016

Intensa 'guerra' por el plebiscito en Twitter

Por Colombiacheck

Aunque con el plebiscito el país se juega su "segunda oportunidad sobre la tierra", el debate por esta red social durante el último mes está lejos de ser pacífico y razonado. La conversación sube de tono y revela que los colombianos aún tenemos el espíritu crispado.

Dentro de su objetivo de verificar el discurso público, Colombiacheck realizó un ejercicio de minería de datos dentro de la red social Twitter con quince cuentas de personajes e instituciones que tienen relación con el proceso de paz porque orientan la opinión e influyen en el debate ciudadano.

En la muestra de referencia se incluyó al presidente Juan Manuel Santos y a su principal contradictor, el expresidente y ahora senador Álvaro Uribe. Junto a ellos seleccionamos el perfil de Rodrigo Londoño, ‘Timochenko’, máximo comandante y negociador de la guerrilla.

De las entidades del Estado se escogió la Oficina del Alto Comisionado para la Paz y el Equipo de Paz del Gobierno, así como los perfiles oficiales de las Farc y del ELN.

Por el lado de los partidos políticos la lista incorporó a Claudia López de los verdes, Marta Lucía Ramírez por los conservadores, Rodrigo Lara de Cambio Radical, Horacio Serpa por los liberales, Roy Barrera del partido de la U y Jorge Robledo del Polo Democrático.

Representando a los gremios están Bruce McMaster, director de la Andi, y José Félix Lafaurie, presidente de Fedegan.

Durante un mes, entre el 23 de agosto y el 23 de septiembre de 2016, recogimos todos los tuits que publicaron esos usuarios y seleccionamos los que mencionan de alguna manera el plebiscito. Revisamos lo que dijeron y no dijeron, así como la conversación que gestaron en sus líneas de tiempo.

Los primeros resultados cualitativos se expresan en la siguiente gráfica:

Desarmar la conversación

Muchas historias se quedan sin narrar en este ejercicio de minería de datos dentro de Twitter, pero el esfuerzo que hacemos en Colombiacheck por contar cómo está dándose la conversación en esta red social, permite algunas conclusiones.

La más obvia es que en nivel de la interacción frente al plebiscito fue pobre en argumentos, estuvo basada en mentiras y es un fiel reflejo de la polarización que vive el país. Por esas razones la conversación que generan los personajes del poder en sus líneas de tiempo está plagada de insultos y burlas.

Pese a ello vale la pena resaltar que es una conversación constante, con unos orientadores (¿polarizadores?) de la opinión pública y el debate ciudadano claramente identificables que son permanentemente cuestionados ante una audiencia que parece ilimitada. Esto, a pesar de la mala calidad de la charla, es importante para la democracia pues antes no existía.

¿Cómo mejorar el nivel de esa conversación? Seguramente esta es una pregunta con múltiples respuestas, pero Colombiacheck seguirá verificando lo que dicen los personajes del poder y las respuestas de los ciudadanos, como un aporte en la misión de mejorar el debate público.

El análisis detallado de la conversación que se dio por Twitter a continuación:

Tres lados desiguales

Un triángulo escaleno, como se aprende en el colegio, es aquel que tiene sus lados desiguales. Esta definición sirve de imagen para entender cómo se comportaron en Twitter los tres personajes principales de esta lista de figuras públicas a las que Colombiacheck les hizo seguimiento.

Luego de comparar las estadísticas queda claro que el expresidente y ahora senador, Álvaro Uribe, del Centro Democrático, fue mucho más activo en su campaña contra el proceso de paz y, especialmente, pidiendo que los colombianos voten no al plebiscito, que sus contradictores en las campañas por el sí.

Mientras Uribe publicó 57 tuits apoyando el rechazo al plebiscito, Santos parece no haberle dado prioridad, al menos por su cuenta de Twitter, ya que solo publicó seis mensajes en esa red social. Por su parte, el líder máximo de las Farc ni siquiera escribió un solo tuit, lo que confirma que las Farc no tiene en su agenda hace campaña por la refrendación del acuerdo.

Álvaro Uribe

Durante los 30 días que analizamos su cuenta de Twitter, el expresidente uso la palabra “plebiscito” en 57 de los 692 trinos que publicó. Fue la cuarta palabra más usada por el ahora senador del Centro Democrático, la primera fue “no”, con 275 menciones, la segunda “Farc”, con 116, y la tercera “Santos”, el apellido del Presidente de Colombia, con 80 menciones.

Llama la atención que si bien utilizó 27 etiquetas (Hashtags) diferentes en ese mes, en ninguna incluyó la palabra “plebiscito”. Uribe publicó mensajes sobre el plebiscito durante 24 de los 30 días en que le hicimos el seguimiento a su perfil.

Además, en 38 de los 57 tuits en que el líder de la oposición mencionó el certamen electoral, la frase incluyó la palabra no: 25 de las veces iba antes, las otras 13 después.

El tuit de Uribe sobre el plebiscito que alcanzó mayor viralidad, o sea, que fue replicado por más cantidad de personas y generó más interacción con otros usuarios, fue publicado el 17 de septiembre a las 19:41 de la noche. Fue el cuarto mensaje con mejores estadísticas, ya que obtuvo 1.767 retuits y 1.165 favoritos.

 

 

El mensaje va acompañado de un video tomado del noticiero de RCN en el que este medio informativo, cuya línea editorial frente al proceso de paz hace eco de los postulados del expresidente, crítica dos puntos del acuerdo final: el pago de un 90% del salario mínimo por 24 meses a los desmovilizados que cumplan con todos los requisitos y no tenga contrato laboral vigente, así como la asignación de 10 curules en el Congreso por dos períodos electorales para las Farc.

La conversación iniciada por este mensaje tuvo 204 cometarios únicos y propició 12 hilos de conversación en los que distintos usuarios siguieron interactuando.

Pese a su alto impacto en la audiencia, la calidad de la conversación generada fue pobre. En la mayoría de los comentarios se reflejó el mismo tono polarizado y agresivo que ha tenido el debate público en Colombia durante los últimos meses.

El primer usuario en replicar fue Gino Carranza (@carranzagino), un director de comerciales y videoclips que vive en Bogotá, quien pregunta al exmandatario:

 

 

A Carranza le responde Carol Fintes (@carolfintes), una venezolana que se unió a Twitter en julio de 2013:

 

 

El tono de las acusaciones de lado y lado sube rápidamente en la línea de cometarios, como es el caso del usuario Rafael Velandia (@rdvelandia) quien llama “traidor” al presidente Santos:

 

 

Otros usuarios atacan a Uribe, como ocurre con Hernando Mejía (@berracol), quien pregunta al exmandatario si tiene autoridad moral y pone un meme que recuerda las chuzadas a la Corte Suprema, la reunión con alias Job en la Casa de Nariño y los falsos positivos, entre otras situaciones polémicas.

 

 

Aunque son escasos, se encuentran algunos tuits con mensajes razonados que invitan a la reflexión de cada uno, como lo hace Anna Camargo (@amicapa30) quien advierte:

 

 

Ni siquiera RCN se salva de los comentarios ácidos de algunos usuarios, como lo dejan ver los mensajes escritos por Mónica Vargas (@monikvc9) y Ana María Coy (@angelamariacoy):

 

 

 

 

Juan Manuel Santos

Por su lado, el presidente Santos solo mencionó la palabra “plebiscito” en 6 de los 219 trinos que publicó durante los 30 días que analizamos su comportamiento en Twitter. Por tanto, ni siquiera aparece entre las diez palabras más usadas ese mes, donde la primera es “paz”, con 65 menciones, y la segunda “Colombia”, con 39.

Y si bien Santos utilizó 50 etiquetas (Hashtags) diferentes en ese mes, casi el doble que Uribe, no incluyó la palabra “plebiscito” en ninguna, así como tampoco en las 62 menciones a otras cuentas que realizó en dicho periodo.

El Presidente apenas publicó mensajes sobre el plebiscito durante 6 de los 30 días en que le hicimos el seguimiento a su perfil.

El tuit de Santos sobre el plebiscito que se volvió viral fue publicado el 30 de agosto a las 8.54 de la mañana. Fue el séptimo mensaje con mejores estadísticas, ya que obtuvo 1.104 retuits y 1.537 favoritos.

 

 

La conversación en la línea de tiempo del Presidente alcanzó los 214 comentarios únicos y dio inicio a 16 hilos en los que los ciudadanos siguieron intercambiando insultos y burlas, reflexiones bien argumentadas fueron muy pocas.

Al igual que sucedió con Uribe, la calidad de la conversación fue pobre y aunque esta vez también reflejó la polarización que capturó el debate público en el país, el tono agresivo fue dirigido con mayor énfasis a criticar directamente al Presidente.

Desde la primera respuesta se deja sentir la polémica en la que se centrará el resto del discurso pues, aunque la usuaria Lorena Cantor (@lorena_cantor), una caleña a punto de graduarse de abogada, dice que votará sí al plebiscito, manifiesta no estar de acuerdo con la pregunta:

 

 

Juan Quintero (@juanestqg87), un comunicador social, plantea el quid del asunto por el cual se debatirá con insistencia:

 

 

Hay quienes sienten que con la pregunta los pusieron entre la espada y la pared, como el caso de Mario Gallo (@setulus1), quien en su descripción dice que la “ambición más grande es la de llevar con honor el título de Colombiano, y llegado el caso, morir por defenderte”:

 

 

Aunque en menor proporción, también hubo voces a favor de Santos. El filósofo y escritor Ángel Murillo (@angelimpulsor) fue uno de los que defendió la pregunta para el plebiscito:

 

 

No faltaron los que se lo tomaron con humor como Tatiana (@taticonsentida) y Javier Camilo (@javiercamilo), quienes prefirieron reír antes que ponerse a debatir con apasionamiento:

 

 

 

 

Rodrigo Londoño, 'Timochenko'

Parece que al comandante máximo de las Farc eso de las redes sociales todavía no lo convence del todo o estivo muy ocupado pues en los 30 días en que seguimos su perfil de Twitter, solo publicó 48 mensajes en total y en ninguno de ellos hizo alusión al plebiscito.

Pero ‘Timochenko’ si habló y generó conversaciones en esta red social, al menos eso es lo que se desprende al revisar las estadísticas de su cuenta donde manejó 12 etiquetas (Hashtags) entre las que se destaca #vamosporlapaz que usó en 27 de sus tuits.

Por ahora el comandante y negociador de las Farc no logra el mismo impacto que Santos y Uribe cuando comenta algo, ya que ellos tienen 4.6 y 4.5 millones de seguidores respectivamente, mientras que ‘Timo’ apenas llega a 45.000 seguidores.

Sin embargo, Su mensaje con mejores estadísticas fue publicado el 28 de agosto a las 11:30 de la mañana y alcanzó 484 retuits y 596 favoritos. Fue un trino que puso a especular a la gente:

 

 

En total recibió 104 respuestas únicas en su línea de tiempo y llama la atención que la conversación generada, si bien refleja polarización social que vive Colombia, se balancea entre los reclamos por los años de barbarie y las manifestaciones de esperanza y alegría por la decisión de acabar con la guerra.

Una de las primeras en comentar fue Angélica Lozano (@angelizalozanoc), representante a la Cámara por Bogotá, quien le da la bienvenida pero le hace una urgente petición:

 

 

Otro que comenta es Luis Eduardo Celis (@luchoceliscnai), especialista en conflicto y paz e integrante del portal las2orillas, quien invita a ‘Timochenko’ a seguir adelante:

 

 

Pero no todo fueron saludos y bienvenidas para el comandante de las Farc, el usuario Álvaro Freddy Vera (@alvarofreddyver) lanzó una fuerte diatriba en su contra:

 

 

Ni siquiera esa retahíla de insultos alcanzó la tirantez del siguiente tuit, escrito por Valérie Moos Ventura (@valrie1111), quien se presenta como madrina de un militar secuestrado por las Farc en 1997:

 

 

Pese a los exabruptos, la conversación tuvo un tono de tolerancia que marcó la mayor parte de la línea de comentarios de ‘Timochenko’. Un buen ejemplo es el que dio Adalberto Escorcia (@aescorcia07), consultor empresarial MBA, quien pese a anunciar su voto por el sí en el plebiscito, le hace un par de exigencias a la guerrilla:

 

 

Sin duda el tuit que englobó todo el espíritu de la conversación lo publicó Jenny Emilse Mora (@jennyemil), quien se describe como católica no fanática y le dice a las Farc:

 

 

¿Campaña descuidada?

Al analizar cómo fue el comportamiento de las cuentas que llamamos institucionales en nuestro listado: Oficina del Alto Comisionado para la Paz (@comisionadopaz), Equipo de Paz Gobierno (@equipopazgob), Diálogos Paz Farc (@farc_epaz) y el ELN (@eln_paz), podemos comprobar que el plebiscito no fue un tema al que le dieran importancia ni prioridad.

Al menos eso se desprende al ver que de los 736 tuits que suman en total las publicaciones de las dos cuentas del Gobierno que manejan la información del proceso de paz y del acuerdo final, solo en cuatro de ellos hicieron referencia al plebiscito.

Eso es menos del 1% del contenido divulgado entre el 23 de agosto y el 23 de septiembre por ambas entidades en esa red social. Puede ser que, a través de otras cuentas del Gobierno, por ejemplo, de la de Presidencia (@infopresidencia), se publicaran mensajes alusivos, pero como no la incluimos en el análisis no podemos asegurarlo.

El poco esfuerzo tampoco logró mayores resultados y generó muy poca interacción en Twitter. Por ejemplo, el único mensaje de la cuenta del Alto Comisionado fue publicado el 22 de septiembre, alcanzando 33 retuits, 26 favoritos y apenas dos comentarios en su línea de tiempo; ambas son respuestas críticas.

 

 

Por su parte, de los tres mensajes que el Equipo de Paz Gobierno publicó ese mes sobre el plebiscito, el que alcanzó mejores resultados salió el 19 de septiembre y pese a que apenas obtuvo 25 retuits y 27 favoritos, logró producir una conversación con siete comentarios, eso sí, todos en contra de la intención de refrendar la paz.

 

 

Aparentemente es muy poca información sobre el plebiscito en redes sociales frente al enorme esfuerzo que por esa misma vía han hecho los opositores, encabezados por el senador Uribe del Centro Democrático.

Sin embargo, el Gobierno se la jugó por una fuerte campaña a favor de este crucial certamen electoral en los medios tradicionales, radio, prensa y televisión, así como medios comunitarios y a través de eventos masivos donde los funcionarios y negociadores exponen sus argumentos.

Otro aspecto que llama la atención en este análisis es que las guerrillas dejaron solo al Gobierno en la promoción a favor del plebiscito. De los 254 tuits publicados en la cuenta Diálogos Paz Farc durante el periodo de observación, ese grupo no dedicó uno solo en referencia a la jornada electoral, emulando lo que hizo su jefe máximo.

En cambio, el ELN Paz, aprovechando la cercanía del plebiscito, publicó tres mensajes alusivos al tema entre los 105 que difundió por su cuenta de Twitter. El de mayor impacto se publicó justo una semana antes, el 23 de septiembre a las 18:50 de la noche. Allí advierten que el comandante Pablo Beltrán, líder de la Delegación de Diálogos, hará un pronunciamiento sobre el plebiscito.

El mensaje viene acompañado de un enlace a ranpal.net, la plataforma por donde esta guerrilla difunde algunos comunicados. Allí se puede escuchar una entrevista con Beltrán que dura seis minutos y donde el comandante aclara que esa guerrilla no es un obstáculo ante lo pactado por el Gobierno y las Farc en La Habana, pero que tienen algunos desacuerdos con partes del mismo.

En el audio el comandante también se compromete a no impedir que los ciudadanos que viven en las zonas de influencia de esa agrupación acudan a votar el próximo domingo. “Para nosotros es muy válido decir que vamos en la misma dirección (que las Farc) pero vamos por carriles diferentes”, dijo Beltrán desde la clandestinidad.

Plebiscito, ¿sin respaldo político?

Es difícil comprender la lógica con que usaron su influencia en Twitter para impulsar el plebiscito los seis representantes de la clase política que se seleccionaron para este análisis.

De los seis, el que más se la jugó por el plebiscito en esta red social fue Jorge Robledo, el aguerrido senador del Polo Democrático, quien tiene 493.000 seguidores y dedicó 46 de sus 558 trinos al plebiscito.

El más viral de sus mensajes fue publicado el 28 de agosto a las 19:01 de la noche e invita a votar por el sí en el plebiscito, dando dos poderosas razones:

 

 

Este trino consiguió 418 retuits y 419 favoritos, además, generó una conversación con 42 comentarios únicos. Pese al impacto, 40 de los mensajes son contra el anuncio de Robledo y solo dos son favorables. Algunos comentaristas dicen sentirse decepcionados por la postura del senador, como Nelson Mendoza (@nelendoza):

 

 

Lo sigue de cerca la senadora Claudia López del partido Verde, que con sus 511.000 seguidores es una de las políticas más activas en Twitter. De los 751 trinos que López publicó, 21 estuvieron dedicados al plebiscito.

De esos tuits el que mejor impacto tuvo fue el que publicó la senadora el 2 de septiembre, que viene acompañado de dos fotos con los resultados de la encuesta de Polimétrica en los que el sí al plebiscito sale muy bien librado:

 

 

Dicho mensaje obtuvo 259 retuits y 364 favoritos, así como 51 comentarios en su línea de tiempo y aunque a López no le fue tan mal como a Robledo, la mayoría de quienes responden a su mensaje rechazan los resultados de la encuesta, como es el caso del usuario Beto Becerra (@betho_b):

 

 

En tercer lugar, se ubica Marta Lucía Ramírez del partido Conservador, quien de los seis es la opositora al acuerdo de paz y, por ende, a su refrendación. Cuenta con 208.000 seguidores a los que les tuiteó 230 veces este mes; 13 de esos mensajes los dedicó a apoyar el no como respuesta al plebiscito.

El que tuvo mayor impacto fue publicado el 29 de agosto a las 22:59 de la noche, el cual viene acompañado de una foto en la que muestra la plenaria del Senado:

 

 

Ese trino alcanzó 411 retuits y 203 favoritos, además, 63 comentarios, la mayoría de ellos despotricando del Congreso y, por supuesto, de sus colegas de corporación, como lo hace Adolfo Morales (@adolfoagoitertq):

 

 

El siguiente en la lista es el senador liberal Horacio Serpa, que tiene un total de 101.000 seguidores. Ellos son testigos de los 50 tuits que publicó durante el mes de seguimiento y de los seis que dedicó al plebiscito.

Pese a la cantidad de seguidores con que cuenta este veterano de la política, el impacto alcanzo con sus trinos no es significativo. De hecho, el que tuvo un mejor comportamiento fue publicado el 12 de septiembre sobre las 11:19 de la mañana y señala que los jóvenes serán vitales en el resultado del plebiscito:

 

 

Este trino logró apenas 23 retuits, 27 favoritos y tres respuestas bastante negativas para el senador, como está del usuario Federico Vélez (@ficovelez):

 

 

En el penúltimo lugar de la lista de personalidades de la clase política se ubica Rodrigo Lara, representante a la Cámara por Bogotá. De los 67 trinos que el director de Cambio Radical publicó en su cuenta de Twitter, solo uno tuvo relación con el plebiscito y fue para criticar al expresidente liberal César Gaviria, director de campaña del Gobierno por el sí en el certamen electoral:

 

 

Este mensaje generó muy poca conversación, tan solo cuatro respuestas y en un tono crítico frente a su reclamo. También fue marcado como favorito y recibió retuits en apenas 16 ocasiones.

En el último lugar aparece Roy Barreras, senador por el partido de la U, quien de 326 tuits que publicó este mes, apenas dedicó uno al plebiscito, aunque es uno de sus más enconados defensores. Su comportamiento por Twitter es toda una paradoja y solo se explicaría por las múltiples ocupaciones en su rol de líder de la comisión de paz del Senado, razón por la que participó activamente en La Habana durante el final de la negociación.

Su único tuit es bastante incomprensible y, prácticamente, no generó impacto ya que solo tuvo dos retuits y un favorito:

 

 

Desequilibrio gremial

De los dos representantes del sector gremial que se seleccionaron para la muestra Bruce McMaster, director de la Asociación Nacional de Industriales, no publicó un solo trino a favor o en contra del plebiscito. De hecho, apenas escribió 79 tuits en todo el mes, así que su aporte lo debe haber canalizado de otra manera y no por las redes sociales.

Mientras tanto, José Félix Lafaurie, presidente de Fedegan, quien tiene 74.800 seguidores, publicó un total de 183 tuits durante los 30 días del seguimiento, siete de ellos los dedicó al plebiscito. En sus mensajes adoptó una postura crítica.

El trino que más interacción generó fue publicado el 13 de septiembre a las 9:56 de la mañana y alcanzó 375 retuits,122 favoritos y 41 comentarios de otros tuiteros:

 

 

La conversación que se generó en esos 41 cometarios estuvo polarizada entre los que no le creen a Lafaurie y quienes lo apoyan, de los primeros extrajimos el siguiente tuit de Jorge Andrés Garcés (@jorgeandresgb):

 

 

Por parte de los inconformes con el acuerdo final de paz, se recibieron fuertes críticas a la paz como la que escribió el usuario Diego Andrade (@diegoan97295337):

 

 

*El trabajo de extracción, limpieza, jerarquización y visualización de los datos a cargo de Esteban Ponce de León.
**Todo el conjunto de datos que usamos en este reportaje está disponible acá.