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Miércoles, 29 Abril 2020

Explicador: Soy víctima de violencia de género, ¿dónde puedo denunciar durante la cuarentena?

Por Sania Salazar

Hay alerta por el aumento de la violencia de género en Colombia en el último mes. Acá explicamos los tipos de violencia y recopilamos las principales líneas y rutas de atención nacionales y regionales.

En Colombia las autoridades han alertado sobre el incremento de casos de violencia de género durante la cuarentena por Covid-19 y varias de las administraciones locales han fortalecido y ampliado las rutas de atención para facilitar las denuncias.

En Bogotá se puede pedir ayuda en alrededor de 630 supermercados y droguerías, donde el personal activará la ruta de atención a petición de las mujeres que lo soliciten, y las secretarías de la mujer de Medellín y Antioquia dan consejos de autocuidado e informan sobre las rutas de atención a través de cartas sonoras, entre otras iniciativas.

El más reciente informe del Observatorio Colombiano de las Mujeres de la Consejería Presidencial para la Equidad de la Mujer sobre el comportamiento de las llamadas recibidas a través de la línea 155 entre el 25 de marzo y el 11 de abril de 2020, en comparación con el mismo periodo del 2019 concluyó que los reportes de violencia intrafamiliar aumentaron en un 142% (982 llamadas más). En el mismo periodo del año pasado se registraron 692 llamadas por ese delito.

En este artículo les explicamos qué es la violencia de género y les informamos cuáles son las rutas para denunciarlo en Colombia.

¿Qué es la violencia de género?

El Ministerio de Salud y Protección social define la violencia de género como “cualquier acción o conducta que se desarrolle a partir de las relaciones de ​poder asimétricas basadas en el género, que sobrevaloran lo relacionado con lo masculino y subvaloran lo relacionado con lo femenino. Son un problema de salud pública por las graves afectaciones físicas, mentales y emocionales que sufren las víctimas; por la gravedad y magnitud con la que se presentan y porque se pueden prevenir”. 

Unicef, Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, resalta que aunque tanto históricamente como en la actualidad “el término se utiliza principalmente como una forma de poner de relieve la vulnerabilidad de las mujeres y las niñas a las diversas formas de violencia en los lugares donde son víctimas de la discriminación porque son mujeres”, hay que recordar que la interpretación más amplia de la violencia de género también incluye tipos específicos de violencia contra hombres y niños.

¿Cuáles son específicamente ese tipo de violencias?

La violencia de género puede ser de tipo psicológico, verbal, físico o patrimonial. Aunque estas conductas se pueden dar a diario, a veces son difíciles de identificar.

“Culturalmente se ha entendido que es normal que una mujer sea violentada y las agresiones justificadas porque antes se consideraba que eran propiedad de los maridos. ‘Quién sabe qué hizo’, ‘jode mucho’ o ‘se lo buscó’ son expresiones que normalizan la violencia contra las mujeres y que dan cuenta de que hay un trabajo específico por hacer para desnaturalizar eso que no sucede con la violencia contra los hombres”, le dijo Juliana Martínez Londoño, Secretaria de las Mujeres de la Alcaldía de Medellín, a Unimedios, de la Universidad Nacional. 

Martínez Londoño también le aseguró a ese medio que la violencia contra las mujeres es prevenible y las señales de alerta son, por ejemplo, humillaciones en público, culpabilizaciones, negligencia y ejercicio de control sobre ellas, prohibiciones, chistes o bromas hirientes, amenazas de muerte, entre otras actitudes.

 

En entrevista con el Centro de Estudios sobre seguridad y drogas, Cesed, de la Universidad de Los Andes, Diana Rodríguez, Secretaria Distrital de la Mujer de Bogotá, indicó que de las llamadas que reciben por violencia el 50 por ciento son por violencia sicológica, el 28 por ciento de violencia física y el 14 por ciento de violencia económica.

“La violencia económica es, por ejemplo, que a la mujer le retengan el sueldo o no le den la plata para comprar algo de primera necesidad”, explicó Rodríguez, quien anotó que a veces esa violencia es difícil de identificar.

El colectivo La Ciudad en Voz de Mujeres tomó como referencia otros violentómetros para hacer uno en el que se reflejan los tipos de violencia que más se están registrando durante la cuarentena.

El objetivo de la herramienta es que las mujeres identifiquen diferentes tipos de violencia y midan el nivel de gravedad de cada una para que pidan ayuda. La propuesta está basada en las violencias físicas, económicas, sexuales, patrimoniales y sicológicas con más frecuencia durante la cuarentena en los hogares, explica el colectivo.

Violentómetro

“El violentómetro tiene tres niveles de medición: uno rosa, en el que se encuentran las violencias que son “más invisibles” o más normalizadas, las que nos cuesta percibir; uno azul, que es un nivel medio, en el que empiezan a hacerse más evidentes las afectaciones sobre nosotras y en donde empezamos a sentir que nuestra integridad puede estar en peligro; finalmente un nivel fucsia, donde las situaciones amenazan con afectar nuestra integridad física y la de los más vulnerables (niños, niñas) y nuestra vida en sí”, precisa. 

¿A dónde acudir durante la cuarentena para denunciar y buscar protección?

Hay líneas nacionales de atención como la 155 y la 122, (de la Fiscalía), pero algunas administraciones municipales y departamentales han diseñado rutas alternas:

En Bogotá está la Línea Púrpura (018000112137) que también tiene WhatsApp 3007551846 y correo lpurpura@sdmujer.gov.co. En el Valle del Cauca la línea de atención es la 106 y en Manizales, Caldas, está el correo denunciascomisariasdefamilia@manizales.gov.co.

La secretaria de la mujer de Bogotá también resaltó el programa Casas Refugio en el que acogen a las mujeres en riesgo de feminicidio por alrededor de cuatro meses con los integrantes de su núcleo familiar que sean menores de 18 años.

El colectivo La Ciudad en Voz de Mujeres recopiló varios números de atención:

Violentómetro2

¿Cuáles son los derechos de las víctimas?

El Ministerio de salud y protección social recuerda que las víctimas de violencia de género tienen derecho a:

  • Recibir atención integral a través de servicios con cober​tura suficiente, accesible y de calidad.
  • Recibir orientación, asesoría jurídica y asistencia técnica legal con carácter gratuito, inmediato y especializado desde el momento en el que el hecho constitutivo de violencia se ponga en conocimiento de la autoridad.
  • Recibir información clara, completa, veraz y oportuna en relación con sus derechos y con los mecanismos y procedimientos.
  • Dar su consentimiento informado para los exámenes médico-legales en los casos de violencia sexual y escoger el sexo del facultativo para la práctica de los mismos dentro de las posibilidades ofrecidas por el servicio.
  • Recibir información clara, completa, veraz y oportuna en relación con la salud sexual y reproductiva.
  • Ser tratada con reserva de identidad al recibir la asistencia médica, legal, o asistencia social respecto de sus datos personales, los de sus descendientes o de los de cualquier otra persona que esté bajo su guarda o custodia.
  • Acceder a los mecanismos de protección y atención para ellas y sus hijos e hijas.
  • La verdad, la justicia, la reparación y garantías de no repetición frente a los hechos constitutivos de violencia.
  • La estabilización de su situación conforme a los términos previstos en la Ley.
  • A decidir voluntariamente si puede ser confrontada con el agresor en cualquiera de los espacios de atención y en los de procedimientos administrativos, judiciales o de otro tipo.
Miércoles, 06 Marzo 2019

Explicador: ¿Qué es un conflicto armado interno?

Por Sania Salazar

El Estado colombiano firmó convenios internacionales de Derecho Internacional Humanitario que define el tipo de conflictos existentes en el mundo y  regulan la guerra.

La reciente designación de Rubén Darío Acevedo (quien pone en duda que en Colombia haya un conflicto armado) como director del Centro Nacional de Memoria Histórica, revivió una discusión que se creía ya agotada en el país: ¿qué es, exactamente, un conflicto armado?

Hay que tener claro que en 1996 entró en vigor en Colombia el Protocolo Adicional II a los Convenios de Ginebra, primer tratado internacional pensado para conflictos armados internos. Los convenios de Ginebra y sus Protocolos son la base del Derecho Internacional Humanitario, DIH, que regula la guerra y bajo el cual actúan las fuerzas militares en Colombia.

El Comité Internacional de la Cruz Roja, CICR, es el órgano de defensa del DIH por antonomasia.

¿En qué momento la violencia se transforma en conflicto armado?

Kathleen Lawand, quien fue jefe de la unidad del CICR explica que un conflicto armado no internacional (o "interno") se refiere a una situación de violencia en la que tienen lugar, en el territorio de un Estado, enfrentamientos armados prolongados entre fuerzas gubernamentales y uno o más grupos armados organizados, o entre grupos de ese tipo.

Mientras que en los conflictos armados internacionales se enfrentan las fuerzas armadas de los Estados, en un conflicto armado no internacional al menos una de las partes que se enfrentan es un grupo armado no estatal.

Además, resalta que la existencia de un conflicto armado no internacional da lugar a la aplicación del DIH, también conocido como derecho de los conflictos armados

¿Qué es el DIH?

“Un conjunto de normas destinado a limitar, por razones humanitarias, los efectos de los conflictos armados. Protege a las personas que no participan o que han dejado de participar en las hostilidades e impone restricciones a los métodos y medios bélicos”. Todas las partes involucradas en el conflicto deben respetar el DIH.

¿Cómo se decide si en un país hay un conflicto armado interno?

Según el CICR, esto está determinado por dos criterios objetivos del DIH: la organización de las partes y la intensidad de las hostilidades. Por ‘organización’ se pueden observar, entre otros factores, la cadena de mando, estructura, capacidad para entrenar personal, capacidad para sostener operaciones militares en el tiempo y administración del territorio. Por ‘intensidad’ se pueden tener en cuenta factores como la gravedad, frecuencia y duración de los enfrentamientos, el equipamiento utilizado, el número de heridos y muertos e involucramiento de las fuerzas armadas cuando la policía no es suficiente.

Christoph Harnisch, jefe de la delegación del CICR en Colombia, le dijo a Colombia2020 que el Estado puede usar otras palabras, pero “nosotros nunca vamos a usar esos términos, ni el término terrorista, porque no están en los Convenios de Ginebra ni en los Protocolos I y II. Uno puede cambiar políticas de seguridad, pero quienes tienen la obligación de respetar el DIH, porque son firmantes, son los Estados. Y esto vale para Colombia y para todos los Estados del mundo. Nosotros somos los guardianes del DIH y les recordamos a los Estados cuáles son sus obligaciones en cuanto al tratado internacional que han firmado. Se deben respetar las reglas y las palabras”.

¿En qué casos aplica el Protocolo II firmado por Colombia?

Según explica el CICR, en conflictos no internacionales entre las fuerzas armadas de un país y fuerzas disidentes o grupos armados organizados, así como entre grupos armados dentro del mismo país. Esto incluye a los grupos que controlen una parte del territorio desde el cual puedan realizar operaciones armadas sostenidas.

¿Y en qué casos no aplica?

En situaciones que no alcancen el umbral de un conflicto como, por ejemplo, disturbios, situaciones de tensión o actos de violencia aislados.

¿Qué pasa si las partes en un conflicto armado no internacional no respetan las obligaciones que les impone el DIH?

El CICR explica que cada una de las partes en un conflicto armado está obligada a respetar y hacer que las personas bajo sus órdenes, o bajo su dirección y control, respeten el DIH. Cabe destacar que cada parte debe respetar el DIH aunque su adversario no lo haga; en otras palabras, la obligación de respetar el DIH no depende de la reciprocidad.

Precisamente sobre esa regulación del DIH bajo la cual actúan las fuerzas militares en Colombia llamó la atención Humberto De La Calle, exjefe negociador del Gobierno en La Habana, en una reciente columna en El Espectador selañó que, “como lo define el Manual Operacional de las Fuerzas Militares, “cuando se está ante un conflicto armado interno (…) entran a aplicarse las disposiciones del DIH”. Si no existe un conflicto, las reglas aplicables son las que configuran el Derecho de los Derechos Humanos y las demás regulaciones normativas de derecho interno. De tal manera que es la existencia del conflicto la que permite señalar objetivos militares y regular el uso de la fuerza letal dentro de los límites humanitarios de rigor”. En conclusión, sin conflicto armado, acciones militares como bombardeos y ataques serían ilegales y generarían serias responsabilidades a soldados y oficiales, resalta De La Calle.