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Martes, 07 Septiembre 2021

Explicador: Vacuna de Moderna y el intervalo de 12 semanas entre dosis

Por Gloria Correa

La medida ya se implementó en el país. Aunque la evidencia que la respalda es limitada para septiembre de 2021, ante la escasez de vacunas y en el contexto de la pandemia, la OMS avala ampliar los intervalos. Aquí explicamos los aspectos más importantes sobre esta medida.

El  27 de agosto de 2021 el Ministerio de Salud y Protección Social señaló a través de un comunicado que el intervalo entre la primera y la segunda dosis de la vacuna de la farmacéutica Moderna contra COVID-19 se amplió de 4 semanas (28 días) a 12 semanas (84 días), con algunas excepciones. Un día antes, el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (INVIMA) había validado a MinSalud para hacer dicho cambio.

Esta novedad en el Plan Nacional de Vacunación contra COVID-19 ha suscitado múltiples inquietudes que incluyen preocupación por si la protección frente al virus se ve afectada, si hay evidencia científica que respalde la decisión de ampliar el tiempo entre dosis y varios seguidores nos han preguntado al respecto. Por eso en Colombiacheck desarrollamos este explicador teniendo en cuenta la importancia de no caer en desinformación sobre la vacunación contra COVID-19.

La vacuna de Moderna 

La vacuna contra COVID-19 (también llamada RNAm-1273) desarrollada por la farmacéutica Moderna usa la metodología de ARNm, al igual que el biológico desarrollado por Pfizer-BioNtech.

Cada dosis del biológico de Moderna contiene 0.5 ml con 100 microgramos de ARN mensajero, que da la información a nuestras células para producir una proteína del virus SARS-CoV-2, sin desarrollar la enfermedad, y así estimular el sistema inmune para producir anticuerpos (defensas) ante el nuevo coronavirus. 

datos generales de la vacuna de Moderna

Datos generales de la vacuna de  Moderna contra COVID-19. Fuente: https://espanol.cdc.gov/coronavirus/2019-ncov/vaccines/different-vaccines/Moderna.html

En los ensayos clínicos iniciales de esta vacuna, que se llevaron a cabo con 30.420 voluntarios, se demostró que era segura y eficaz ante el COVID-19. La eficacia (protección medida dentro del estudio) del biológico fue del 94,1% para prevenir el COVID-19 sintomático y del 98% ante enfermedad grave con las dosis aplicadas en un intervalo de 28 días.

Por lo tanto, desde el 18 de diciembre de 2020 la Administración de medicamentos y alimentos de Estados Unidos (FDA,por sus siglas en inglés) dio la autorización para uso de emergencia de este biológico en dicho país. 

Datos de la vacuna en Colombia

En Colombia el INVIMA dio la autorización para uso de emergencia  el 24 de junio de 2021 para iniciar su aplicación en mayores de 18 años, dado el contexto de la pandemia. 

Según datos del Ministerio de Salud, el Gobierno Nacional compró 10 millones de dosis de esta vacuna, pero al 2 de septiembre de 2021 se habían  recibido sólo 150.000 dosis (1,5% del monto comprado) y otras por donaciones 3.500.000 dosis por donaciones. Estas últimas ya fueron aplicadas en la población como primeras dosis.

dosis recibidas al 2 de septiembre

Ahora bien, en agosto y septiembre de 2021 se ha presentado la escasez de este biológico, debido a demoras en las entregas por la farmacéutica, como han registrado medios nacionales (1,2,3,4, 5).

Y ante esta contingencia el director del Departamento Administrativo de la Presidencia (Dapre) de Colombia, Víctor Muñoz en entrevista radial señaló: “Este tema lo hemos escalado a nivel corporativo en Estados Unidos. Ellos tienen un problema global de suministro...en este momento estamos buscando mecanismos alternativos para resolver la llegada de esas dosis a Colombia, mecanismos como solicitud de préstamo a países como Estados Unidos, donde tengan inventario, para que podamos hacer una reposición una vez recibamos nuestros biológicos".  

A la fecha de publicación de esta nota aún se está a la espera de confirmación de los acuerdos que logren resolver la problemática de distribución para Colombia, específicamente de 5 millones de dosis que se debían recibir para este tercer trimestre del 2021 por parte de Moderna. 

Razones de MinSalud para solicitar ampliar el intervalo

Desde la oficina de prensa del Ministerio de Salud y Protección Social explicaron a Colombiacheck que dicha institución hizo la solicitud al Invima el 18 de agosto de 2021 de autorizar un cambio en el régimen de dosificación para extender la aplicación de la segunda dosis del biológico de Moderna de 28 a 84 días. 

El trámite se hizo en el marco del decreto 710 de 2021, del 28 de junio de 2021, mediante el cual se modificaron los artículos 9 y 10 del Decreto 1787 de 2020, en cuanto a la expedición, vigencia, información, renovaciones y modificaciones de la Autorización Sanitaria de Uso de Emergencia de las vacunas.  

Desde MinSalud agregaron que se basaron principalmente en tres argumentos para hacer tal solicitud: 

  1. La primera dosis de Moderna logra elevados niveles de protección, por encima del 70%, que es 20 puntos porcentuales por encima del mínimo (50%) sugerido por la OMS para la eficacia de vacunas. Protección que se mantiene para diferentes variantes de preocupación. 
  2. La evidencia sugiere que los niveles de anticuerpos (defensas) logrados luego de dos dosis de esta vacuna son mayores cuando el tiempo entre dosis es más prolongado.
  3. Los modelos analíticos de decisión desarrollados por diferentes entidades concuerdan en que se observarían menos muertes y menos casos graves cuando se lleva un mayor número de la población a inmunización con la primera dosis en intervalo de 84 días, comparado con aplicar menos primeras dosis para poder completar los esquemas de 28 días.

Ante el planteamiento del Ministerio, la Sala Especializada de Moléculas Nuevas, Nuevas Indicaciones y Medicamentos Biológicos del Invima, emitió su concepto en sesión extraordinaria el 26 de agosto de 2021, según consta en el Acta Nº 1 de 2021 – undécima parte

La entidad reconoció que aunque la evidencia científica para soportar el intervalo ampliado no es tan robusta, precisaron que “en el contexto de la emergencia sanitaria y con base en la información científica actual, la disponibilidad de vacunas, el desarrollo de la campaña de vacunación y el estado de la pandemia, el Ministerio de Salud y Protección social de Colombia podría implementar un intervalo entre 28 y 84 días acorde con los lineamientos técnicos y operativos del plan nacional de vacunación contra COVID-19”. Además, enfatizaron la importancia de mantener los 28 días entre las dosis para la población con mayor riesgo de complicación.

Leonardo Arregocés Castillo, director de Medicamentos y Tecnologías en Salud  indicó en un comunicado el 27 de agosto de 2021 sobre esta medida: “Lo que queremos es llegar a cubrir el mayor número de personas con una dosis lo más pronto que se pueda...se busca lograr una mejor protección en las personas que hasta la fecha no han tenido la enfermedad y que debemos proteger, como una primera medida de frenar los casos severos y graves del COVID-19".

¿A quiénes aplica?

El intervalo ampliado a 12 semanas entre dosis de la vacuna de Moderna aplica para todos los menores de 50 años que no tengan comorbilidades y ya recibieron su primera dosis o quienes la reciban en un futuro. La medida no aplica para quienes tienen comorbilidades o más de 50 años y ya tuvieron su primera dosis con el biológico de Moderna, o con esas condiciones lo reciban próximamente, en estos casos la segunda dosis debe ser aplicada a los 28 días de la primera. 

La evidencia científica 

El Comité Asesor de Vacunas del Ministerio de Salud tuvo en cuenta como evidencia científica para soportar y plantear la solicitud de ampliación del intervalo: un ensayo clínico, que es el estudio desarrollado por Moderna sobre la eficacia de la vacuna donde reportaron una eficacia de la primera dosis mayor del 70%, siete estudios observacionales (1,2,3,4,5,6,7) que evaluaron la efectividad de la vacuna (protección ante la enfermedad medida en el mundo real) tanto de la primera y segunda dosis en diferentes poblaciones, y que en algunos casos como en Canadá se dio en un intervalo de hasta 16 semanas, y tres modelos matemáticos (1,2,3) que evaluaron los efectos de realizar una ampliación en el intervalo de dosis de los biológicos contra COVID-19.  

Así los estudios que incluyen datos de eficacia y efectividad de la vacuna con intervalos de 28 días y en otros casos con intervalos ampliados soportan el argumento de MinSalud de que una primera dosis de la vacuna de Moderna protege significativamente ante el COVID-19. 

En ese sentido, el ensayo clínico de Baden y colaboradores arrojó una eficacia del 95,2% ante COVID-19 sintomático a partir del día 14 de la primera dosis con el biológico. Otros estudios (1,2,3) demostraron que la dosis inicial de esta vacuna tiene una efectividad contra COVID-19 sintomático alta, entre el 71% a 94% y una efectividad para prevenir hospitalización con una dosis entre el 70% al 90%. 

Frente a las variantes emergentes del coronavirus, una investigación publicada en Nature, hecha en Qatar con 256.037 personas quienes habían recibido al menos una dosis de la vacuna mRNA-1273, y 181.304 con esquema completo, se encontró que una primera dosis de la vacuna tuvo una efectividad del 88,1% ante Alpha y de 61,3% para la variante Beta, desde el día 14 días después de la primera dosis. Y tuvo una efectividad del 100% para prevenir enfermedad grave, hospitalización y muerte, dos semanas después de aplicar la segunda dosis. 

Ante la variante Delta, resultados publicados en formato pre-impreso (sin revisión por pares) mostraron que la vacuna de Moderna conservó una efectividad de hasta un 81% frente a hospitalizaciones por COVID-19 en una cohorte que incluyó 25.589 vacunados y no vacunados en Minnesota, Estados Unidos, entre febrero y julio de 2021, período en el cual tanto la variante alfa como la delta fueron predominantes en esa zona. 

Por otra parte, los dos modelos matemáticos internacionales (1,2) y uno colombiano mostraron que en condiciones específicas una modificación en el esquema de vacunación como la ampliación del intervalo de dosis, puede disminuir la morbilidad y mortalidad por COVID-19, especialmente si el cambio se realiza en personas menores de 65 años (según los modelos internacionales) y adultos entre 20 a 40 años (según el modelo colombiano), en todos los casos con la premisa de que no se amplíe el tiempo en población de alto riesgo.

Además, una publicación en Journal of the American Medical Association, del 30 de agosto de 2021, mostró los resultados de un estudio con 1.647 trabajadores de la salud en Bélgica donde evidenciaron que la vacuna de Moderna genera una respuesta inmune y producción de anticuerpos levemente mayor y prolongada frente al nuevo coronavirus que el biológico de Pfizer. 

No obstante, los investigadores de dicho estudio sugirieron que esas diferencias podrían explicarse por la mayor cantidad de ingrediente activo en la de Moderna (100 microgramos frente a 30 microgramos en Pfizer-BioNTech) o el intervalo un poco más largo entre las dosis de Moderna: cuatro semanas, frente a tres semanas para Pfizer-BioNTech. Pero resaltan que es precipitado concluir que la diferencia en los niveles de anticuerpos sea médicamente importante y se requieren más estudios para evaluar el impacto de este hallazgo.

La experiencia en otros países

Canadá es uno de los países que desde que inició su programa de vacunación contra COVID-19 implementó intervalos prolongados de hasta 16 semanas entre dosis, incluso para la vacuna de Moderna. Así, estudios hechos allí (1,2) con trabajadores de la salud en Quebec y en Ontario, mostraron que una dosis de esta vacuna proporciona una protección sustancial y sostenida durante al menos cuatro meses después de la vacunación. 

Países como Taiwan y Singapur también reportaron cambios en el intervalo de las dosis de Moderna en los últimos meses, para garantizar mayor cobertura ante el suministro limitado de vacunas, pero aún no se tienen resultados de dicha experiencia.

Otros estudios 

Al buscar por más y recientes estudios, que incluyeran intervalos ampliados para las vacunas de ARNm y en particular la de Moderna, en Litcovid y Pubmed, repositorios de publicaciones científicas, encontramos otros dos que podrían soportar el planteamiento del intervalo ampliado, no obstante ninguno de estos corresponde a un ensayo clínico de 12 semanas de las dosis de Moderna, que sería la evidencia más robusta necesaria en este caso, por lo cual la que existe sigue siendo limitada. 

En Nature, se publicó en julio de 2021, el reporte preliminar de un estudio en el que evaluaron la efectividad de un cuarto de dosis de la vacuna de Moderna (25 ucgr de ARNm) aplicada a 35 participantes en el que observaron que esta dosis reducida genera una respuesta inmune con defensas que protegen ante el nuevo coronavirus por hasta 6 meses. Sin embargo, los mismos investigadores señalaron que se requieren estudios más amplios que respalden sus hallazgos, pero aclaran que sus resultados podrían soportar la ampliación del intervalo entre dosis.

Así mismo, en Reino Unido un reciente estudio con la vacuna de Pfizer BioNtech, que también usa la tecnología de ARNm, hecho con 503 trabajadores de la salud, el cual aún no ha sido revisado por pares y fue publicado en formato pre-impreso en julio 2021, reportaron que un intervalo más largo (promedio de 70 días) entre la primera y la segunda dosis hace que el sistema inmune del cuerpo produzca más anticuerpos para combatir la infección por el nuevo coronavirus.

Rebecca Payne, una de las autoras del estudio, de la Universidad de Newcastle, dijo a los medios: "Nuestro estudio proporciona evidencia tranquilizadora de que ambos esquemas de dosificación (corto y largo) generan respuestas inmunes robustas contra Sars-CoV-2 después de dos dosis.Ahora necesitamos realizar más estudios de seguimiento para comprender el significado clínico completo de nuestros hallazgos".

Autoridades internacionales en salud 

Ahora bien, desde organismos internacionales en salud como la Organización Mundial de la Salud han publicado las consideraciones respecto a este tipo de cambios en el intervalo de dosis de la vacuna de Moderna. El 15 de junio de 2021, el Grupo Asesor Estratégico de Expertos en Inmunización (SAGE, por sus siglas en inglés), planteó: 

De acuerdo con los estudios, los efectos sobre la salud pública son mayores cuando el intervalo entre las dosis es superior al recomendado en el procedimiento de uso en emergencias (28 días). Por consiguiente, los países donde la incidencia de COVID-19 sea elevada que presentan además problemas de suministro de vacunas, pueden considerar la posibilidad de retrasar la administración de la segunda dosis hasta pasadas 12 semanas de la primera, con el fin de vacunar al menos con la primera dosis al máximo número posible de individuos pertenecientes a los grupos poblacionales más prioritarios”.

Por otra parte, desde los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos plantean que la información es limitada sobre la efectividad de recibir una segunda dosis de la vacuna de Moderna pasadas las 6 semanas de la primera dosis, sin embargo aclaran que esta premisa se actualizará a medida que haya más información disponible. 

Por lo tanto, la evidencia científica que respalda la ampliación del intervalo de la dosis de Moderna a 12 semanas se continuará construyendo con los datos que vayan surgiendo a medida que avancen los programas de vacunación, así como ha ocurrido con diversos temas durante la pandemia como la prevención de la infección, el tratamiento frente a COVID-19, entre otros.

Y así lo señaló  Isaac Bogoch, médico y experto en enfermedades infecciosas de la Universidad de Toronto, quien resaltó al Huffington Post el 26 de agosto de 2021, sobre este tema: "Esta idea de extender el tiempo entre dosis no es un accidente. La gente formará una respuesta inmune más robusta con las dosis separadas ¿En qué medida la separación de estas dosis proporciona una mayor protección, no solo a la infección sino también a la gravedad? Es una pregunta que se puede responder. Esto se va a hacer ".

Finalmente, frente al intervalo a 12 semanas de las dosis de la vacuna de Moderna contra COVID-19 que ya se implementó en el país para menores de 50 años sin comorbilidades, los estudios aunque limitados, muestran que una primera dosis de Moderna tiene una protección significativa ante COVID-19. Los modelos matemáticos señalan que ampliar el intervalo entre dosis a más de 28 días puede favorecer a la población en disminución de enfermedad y muerte por COVID-19. En países como Canadá con un intervalo entre dosis de 16 semanas con este biológico se han tenido resultados hasta ahora satisfactorios. Y ante el escenario de suministro limitado de vacunas, con la necesidad de ampliar la cobertura en vacunación frente a COVID-19 la OMS recomienda la ampliación. 

Para leer otros chequeos y explicadores sobre la pandemia puede visitar nuestro especial Mentiras y verdades sobre el coronavirus, también puede sugerirnos un chequeo aquí

Jueves, 03 Diciembre 2020

Cuáles son y cómo funcionan los tipos de vacunas para el COVID-19

Por Gloria Correa

Con la aprobación de la vacuna de Pfizer-BioNTech para uso de emergencia en Inglaterra y más candidatas cerca de ser aprobadas, este tema protagoniza los titulares de prensa del mundo. En Colombiacheck respondemos una serie de preguntas para que puedan tener un mayor entendimiento del tema y no caer en desinformaciones.

Desde que el 11 de marzo de este año la Organización Mundial de la Salud declaró la pandemia por el nuevo coronavirus, una pregunta acechaba al mundo: ¿cuándo tendríamos una vacuna para combatirlo y prevenir la enfermedad del COVID-19?

La aprobación de la candidata a vacuna de Pfizer-BioNTech el día de ayer en Inglaterra, para su uso de emergencia, ha dado la respuesta a esa inquietud. 

Los recientes anuncios de múltiples farmacéuticas y universidades que trabajan en las distintas candidatas a vacunas alrededor del mundo, hacían pensar que sería posible que alguna vacuna estuviera aprobada a finales de 2020, y así fue, lo que ha roto, todos los récords de tiempo de creación de una nueva vacuna.

Una vacuna para prevenir el COVID-19 ayudaría a mitigar la pandemia, reduciendo las cifras diarias de contagios y de muertes por el coronavirus, ya que le “enseñaría” al cuerpo de quien la reciba cómo combatir el virus SARS-CoV-2 y así evitar que se den más contagios.

Debido a que las vacunas están en la mente de muchas personas por estos días (algunas veces en forma de miedos infundados), y a que tanto en medios de comunicación como en conversaciones familiares nos hablan de términos antes sólo usados entre los expertos científicos interesados, quisimos explicar cómo funcionan las vacunas, cómo se certifica su seguridad, cuáles son los tipos de vacunas y algunos datos claves de la vacuna de Pfizer así como de las otras candidatas para prevenir el COVID-19 que cada vez están más cerca de ser aprobadas.

Aquí le explicamos:

¿Qué es una vacuna y cuáles son sus beneficios?

Según la Organización Mundial de la Salud, OMS, una vacuna es “una preparación destinada a generar inmunidad [es decir, protección] contra una enfermedad”. Esto lo logra al estimular la producción de anticuerpos [defensas] de la persona que es vacunada (lo cual se puede hacer de varias formas, como explicaremos más abajo).

Entre los beneficios de una vacuna están que puede prevenir que una persona se contagie de enfermedades infecciosas, las cuales muchas veces pueden ser mortales, así como evitar que una persona contagie a otras, evitando millones de muertes al año

Gracias a los programas de vacunación se han podido erradicar enfermedades como la viruela (que fue erradicada en 1980). Además, se ha logrado reducir nuevos casos de infecciones, por ejemplo la vacunación contra la influenza entre 2018-2019, previno, en promedio, 4,4 millones de casos de influenza en el mundo. 

La vacunación, entre otros beneficios, también propicia una mayor esperanza de vida al impactar en los índices de enfermedad y mortalidad de las poblaciones, señala la OMS.

que es una vacuna

¿Qué requisitos debe cumplir una vacuna para ser aprobada? 

Cualquier tipo de vacuna, incluyendo las vacunas candidatas para prevenir el COVID-19, antes de ser comercializada, debe demostrar que cumple con unos requisitos básicos: que sea segura (es decir, que no cause efectos secundarios graves), que sea eficaz (que sirva para prevenir el desarrollo de la enfermedad, en los diferentes grupos poblacionales) y que se pueda distribuir a la población que la necesita.

requisitos de vacuna

¿Cuáles son las fases para el desarrollo de una vacuna?

Como lo contamos en otro explicador, el desarrollo de una vacuna para ser aprobada incluye una fase preclínica de estudios en animales y una etapa de estudios clínicos que a su vez abarca tres fases. Luego de que se analicen los resultados de las etapas previas y que se logre la aprobación y autorización por los entes correspondientes, tanto en cada país como a nivel internacional, se inicia una fase IV en la que se distribuye, comercializa y se realiza un monitoreo continuo de la vacuna en la población general.

Las tres fases de estudios clínicos requieren de miles de personas y de bastante tiempo para su ejecución. La vacuna contra las paperas, en los años sesenta, había sido la vacuna que más rápido se desarrolló en el siglo pasado, pues se logró en cuatro años. 

El desarrollo de la vacuna para prevenir el COVID-19 está marcando un hito en la historia de las vacunas. Debido a la crisis sanitaria a nivel mundial, con varios grupos de investigación buscando dar con una vacuna, se aceleraron los tiempos y se autorizó llevar a cabo algunas de las fases de forma simultánea, conservando los requisitos de seguridad y de eficacia.  

En la siguiente infografía le mostramos las fases del desarrollo de una vacuna, los objetivos de cada fase y la comparación de tiempos entre una vacuna tradicional y la del nuevo coronavirus. 

fases de desarrollo de una vacuna

Estas fases se desarrollan con medidas estrictas para garantizar que las vacunas sean seguras. Debido a esas medidas, por ejemplo, los estudios de las candidatas a vacuna para prevenir el COVID-19 tanto de AstraZeneca/Oxford como de Johnson & Johnson tuvieron que frenar temporalmente, pues una de las personas (entre miles) en estudio había desarrollado síntomas inesperados. En ninguno de los dos casos se encontró evidencia de que las posibles vacunas hayan causado esos síntomas y los estudios se reanudaron.

Cuando una vacuna demuestra ser segura y eficaz en la Fase III, las agencias reguladoras de cada país (en Colombia es el Invima, cuya labor explicamos en otro explicador), así como agencias internacionales como la OMS o la Administración de Medicamentos y Alimentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés), o la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) en Europa, según corresponda, evalúan minuciosamente todos los datos antes de otorgar las aprobaciones para continuar el paso a la Fase IV con un registro de autorización para su comercialización y distribución. 

La aprobación también debe incluir un examen de los datos de seguridad solicitados por el Comité Consultivo Mundial sobre Seguridad de las Vacunas y en el caso de la OMS, un comité evaluador externo solicitado por dicha organización.


¿Cómo funciona una vacuna?

cómo funciona una vacuna

Una vacuna funciona simulando un “ataque” de un microorganismo patógeno (o que puede causar enfermedad), para que el sistema inmune tome una foto del sospechoso y active una respuesta inmune específica, sin desarrollar la enfermedad. 

Esa respuesta inmune específica es una potente respuesta que actúa ante ciertas amenazas, pero requiere tiempo para activarse. Asemeja a una unidad especializada de antiterrorismo, muy sofisticada y con el más potente arsenal a su alcance: el desarrollo de anticuerpos o defensas, los cuales se guardan y tienen memoria. 

Cuando el cuerpo realmente se expone al microorganismo, esas unidades especializadas, que ya tienen grabado su retrato gracias a la vacuna, actúan con las armas que ya tienen listas (los anticuerpos) para darle de baja y evitar el desarrollo de la enfermedad.


¿Cuáles son los tipos de vacunas candidatas para prevenir el COVID-19 y cómo funcionan?

Entre las vacunas para prevenir el COVID-19 hay cuatro tipos principales. Estas son las vacunas tradicionales (con virus vivos atenuados o inactivados), la de subunidades proteicas, las génicas de ADN o ARNm y las de vectores virales. 

Como lo dijimos anteriormente, todas funcionan “enseñándole” al cuerpo cómo reaccionar ante el nuevo coronavirus, pero cada una lo logra de manera diferente.

A continuación le explicamos los principales tipos.

Las vacunas tradicionales introducen en el organismo vacunado un virus “inactivado” o “atenuado” (es decir, que no es capaz de causar una enfermedad) para que el cuerpo pueda producir anticuerpos que en un futuro combatan a la versión real, “activada” y peligrosa de ese virus.

Este es el mecanismo que usa la gran mayoría de vacunas existentes (como por ejemplo las vacunas contra la poliomielitis, el sarampión y las paperas), incluidas muchas de las que usted probablemente se ha puesto. Pero tienen una desventaja y es que en muchas ocasiones no pueden ser usadas en personas con inmunodeficiencias.

vacunas tradicionales

Las vacunas de subunidades proteicas introducen en el organismo vacunado tan solo una parte, una secuencia de proteínas (o “subunidad proteica”), de un virus, en este caso del nuevo coronavirus. El sistema inmune reconoce esas proteínas como intrusas y por lo tanto genera anticuerpos para combatirlas.


Una ventaja de estas vacunas es que, a diferencia del tipo anterior, no requieren hacer crecer tantos virus en un laboratorio, puesto que hoy en día las nuevas tecnologías moleculares en el laboratorio permiten su producción. Además, pueden utilizarse en personas con sistemas inmunes debilitados. Sin embargo su desventaja, desde el punto de vista de la producción, es que requieren de una sustancia llamada “adyuvante” para aumentar la respuesta del sistema inmune.

vacunas de subunidades proteicas

Las vacunas de vectores virales introducen en el organismo vacunado un virus modificado genéticamente (generalmente un adenovirus, que es un tipo de virus que produce infecciones principalmente respiratorias), pero se modifica para que pierda la capacidad de desencadenar una enfermedad en el cuerpo humano y sirva para transportar en su interior genes de otro virus contra el que se quiere proteger a través de la vacuna, en el caso del COVID-19, genes del nuevo coronavirus. 

Una vez este virus modificado, conocido como un “vector viral” o un “caballo de Troya” esté dentro del cuerpo, el material genético que lleva adentro (que correspondería en este caso a información del SARS-CoV-2) le da instrucciones a nuestras células sobre cómo producir la proteína “S”, o “de las espigas”, que es la proteína característica de la corona del nuevo coronavirus con la que entra a nuestras células y la que despierta la respuesta inmune.

Estas vacunas se desarrollan gracias al cultivo de células madre, lo que hace que su producción sea más lenta. Pero aún así fueron las primeras candidatas de vacunas contra el coronavirus que entraron a la Fase III este año, como la candidata de AstraZeneca/Oxford, o la del Instituto de Investigación Gamaleya de Rusia. 

vacuna de vectores virales

Las vacunas génicas de ácidos nucleicos, son las de tecnología más innovadora. Estas vacunas inyectan en el cuerpo humano fragmentos sintéticos, hechos en el laboratorio, de ADN o de ARN con información del virus contra el que se quiere proteger.

Para explicar bien esto, primero debemos recordar unos conceptos básicos. El ADN es el ácido desoxirribonucleico, el código genético de la vida. Es como una receta que contiene las instrucciones usadas en el desarrollo y funcionamiento de todos los organismos vivos​. Todas nuestras células tienen en su núcleo el ADN que heredamos de nuestros padres, cada tipo de ser vivo tiene su propio ADN, pero sólo algunos virus tienen ADN. Cuando una célula necesita producir proteínas, “lee” su ADN y los traduce a ARN, que manda al citoplasma, específicamente a los ribosomas que son la máquina de producción de proteínas. 

El ARN, por su parte, es el ácido ribonucleico, similar en estructura al ADN pero con algunas diferencias. El ARN es de cadena sencilla, mientras que el ADN es una doble cadena. El ADN siempre estará en el núcleo, mientras que el ARN, según el tipo [ARN mensajero (ARNm), ARN ribosomal (ARNr) o ARN de transferencia (ARNt)], puede ingresar al núcleo de la célula (ARNt), o puede quedarse en el citoplasma de la célula (ARNm y ARNr). 

En general, el ARN es una molécula frágil que se destruye apenas cumple su función.  

El ARN mensajero, o ARNm, es el que se usa en este tipo de vacunas génicas, las células normalmente lo usan como “mensajero” para llevar la receta traducida del ADN a los ribosomas que están en el citoplasma y así darles la instrucción de producir las proteínas que necesita para su funcionamiento diario, proteínas que necesitamos para pensar, caminar, movernos y vivir. 

En otras palabras, si la proteína fuera un libro editado y listo para publicar, el ADN equivaldría a la información almacenada, la historia en la mente del escritor y el ARN sería la herramienta utilizada para transcribir el relato: un bolígrafo o el teclado del computador.

Para lograr estas vacunas génicas contra el nuevo coronavirus, los científicos identificaron la parte del código genético del nuevo coronavirus que tiene las instrucciones para producir la proteína S o de la “espiga”. Con esa información en el laboratorio, en el caso de las vacunas de ARNm, crean una secuencia de ARNm y le hacen unos cambios para que al ingresar al cuerpo no se degrade, como envolverlo en una capa de grasa para protegerlo y facilitar su absorción. 

Entonces, estas vacunas funcionarían introduciendo en nuestras células ese fragmento de ARNm con información del SARS-CoV-2 que lleva las instrucciones de cómo producir la proteína S de la corona del virus. Al entrar en las células, el ARNm llega a los ribosomas y es leído para que la célula produzca las proteínas del virus sin necesidad de estar en contacto con él. 

La producción de esas proteínas S alertan al sistema inmune de la presencia de algo extraño y se activan los glóbulos blancos que producen las defensas o anticuerpos que dan protección en caso de que el cuerpo más adelante se enfrente realmente al virus.

Las dos vacunas contra el nuevo coronavirus que han mostrado hasta ahora mayor eficacia se basan en la molécula de ARNm. Estas son la candidata a vacuna de Moderna y la recientemente aprobada para uso de emergencia en el Reino Unido, la vacuna de Pfizer/BioNTech. 

Por su parte, las vacunas génicas de ADN funcionan de manera similar, pero introducen un fragmento de ADN, hecho en el laboratorio también con información genética del nuevo coronavirus, que lleva instrucciones para que las células produzcan proteínas del nuevo coronavirus. 

La dificultad de este tipo de vacunas es que se debe garantizar que el ADN ingrese al núcleo de la célula, para lo cual se han planteado diferentes técnicas. Por ejemplo, el uso de pulsos eléctricos, o parches, que se adhieren a la piel, o hacer un pequeño orificio en la piel para introducir el líquido con ADN. Dadas esas limitaciones, entre otras, este tipo de vacunas se encuentra en una fase más atrasada de desarrollo, un ejemplo de esta candidata es la de Innovio Pharmaceuticals

En general, las vacunas de tecnología génica con ácidos nucleicos (bien sea de ARN o de ADN) se ha desarrollado desde los años 90, como explicamos en un chequeo previo. Pero hasta ahora no se había autorizado la comercialización de una vacuna de ese tipo. La de Pfizer/BioNTech es  la primera vacuna de ARNm en ser aprobada para uso de emergencia. La gran ventaja que tienen este tipo de vacunas es que son fáciles y baratas de producir.

Pero por la novedad en la tecnología usada se ha generado una serie de teorías conspirativas alrededor de ellas. Teorías que ya hemos desmentido en Colombiacheck. Como hemos aclarado, estas vacunas no podrían modificar nuestra información genética, ni sobreescribir nuestro ADN, ni causar mutaciones severas o enfermedades genéticas graves y tampoco causarían esterilidad.

vacunas génicas

Otros tipos de vacunas

También existen otros tipos de vacunas. Por ejemplo, están las vacunas reutilizadas, que son vacunas desarrolladas para una enfermedad y luego dirigidas a otros patógenos, como la conocida vacuna del Bacillus Calmette y Guérin, BCG por sus siglas, que protege contra la tuberculosis, pero que también podría proteger frente al nuevo coronavirus de forma no específica.

El uso de esta vacuna se basa en la hipótesis de la "inmunidad o protección entrenada", pues algunos estudios previos sugieren que la vacuna BCG puede generar una memoria en el sistema inmune que protegería no sólo contra las infecciones de bacterias que causan la tuberculosis, que es para lo que se usa, sino también para infecciones como la del nuevo coronavirus. 

En mayo les contamos que entonces no había evidencia de que esa vacuna sirviera para combatir el COVID-19. Pero ahora, científicos del Murdoch Children’s Research Institute en Melbourne, Australia, están desarrollando un ensayo clínico llamado Brace para evaluar los efectos de la vacuna BCG en prevenir el desarrollo del COVID-19 en trabajadores de la salud en diferentes países. Así que, de encontrarse nueva evidencia, las conclusiones sobre su utilidad pueden cambiar.

¿Cuántas candidatas a vacuna para prevenir el COVID-19 hay en estudio?

cuántas vacunas hay

En el monitoreo que realiza la OMS a las candidatas a vacunas para prevenir el nuevo coronavirus, según la última actualización publicada por dicha organización el 12 de Noviembre del 2020, había un total de 212 vacunas candidatas, 48 en fase clínica, y 164 en fase preclínica.

Estos datos cambian a medida que las vacunas avanzan en las fases de desarrollo. Si desea seguir la actualización de los datos, puede consultar la página oficial de la OMS

La vacuna de Pfizer/BioNTech, así como la vacuna del Instituto de Investigación Gamaleya de Rusia, las vacunas de CanSino y Sinovac en China, hacen parte de las candidatas que han logrado autorización para uso de emergencia en ciertos países, pero su estudio y monitorización siguen en curso.

Es importante aclarar que el total de proyectos de candidatas a vacunas para prevenir COVID-19 a nivel mundial alcanza los 321, según reportó la revista Nature Review Drug Discovery en el mes de septiembre, pero no todas son seguidas por la OMS, ya que muchas están en una fase llamada “exploratoria”, que es previa a la fase preclínica. 

Aquí puede visitar otros rastreadores de vacunas:

¿Qué otros conceptos clave debo conocer sobre vacunas?

  • Efectividad*: Qué tanto protege una vacuna en el mundo real, es decir, por fuera de los estudios clínicos.

  • Eficacia*: Qué tanto protege una vacuna frente a una enfermedad durante la fase clínica de su desarrollo.

  • Evento adverso: corresponde a un problema de salud que puede surgir en voluntarios en un ensayo clínico de una vacuna o un fármaco. Un evento adverso no siempre es causado por el tratamiento probado en el ensayo, cuando se presentan se hace un estudio de su causa. 

  • Licencia y autorización de uso de emergencia: los medicamentos, las vacunas y los dispositivos médicos no se pueden vender sin una licencia otorgada por los entes reguladores en cada país. Después que una empresa envía los resultados de los ensayos clínicos a dichos entes, como la Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA, por sus siglas en inglés) en Estados Unidos. La agencia decide si el producto es seguro y eficaz, un proceso que generalmente toma meses. Pero si el país se enfrenta a una emergencia, como una pandemia, una empresa puede solicitar una autorización de uso de emergencia, que se puede otorgar mucho más rápido. Es el caso de la vacuna de Pfizer que el 2 de Diciembre obtuvo la aprobación para uso de emergencia en Inglaterra. 

  • Placebo: una sustancia que no tiene ningún efecto terapéutico, que se utiliza a menudo en las fases de los estudios clínicos o ensayos clínicos. Para ver si una vacuna puede prevenir el COVID-19, por ejemplo, los investigadores pueden inyectar la vacuna en la mitad de sus voluntarios, mientras que la otra mitad recibe un placebo de solución salina. Luego se comparan cuántas personas de cada grupo se infectan.

  • Vigilancia posterior a la comercialización: se refiere al control que se realiza después de que una vacuna o un medicamento ha sido aprobado y es utilizado en la población en general. Durante esa vigilancia se confirma que el tratamiento es seguro y se vigila la aparición de efectos secundarios en ciertos grupos de personas que se pudieron pasar por alto durante los ensayos clínicos.

*Es importante aclarar este punto. La eficacia y la efectividad son dos conceptos relacionados, pero no son lo mismo, y es muy importante no confundirlos. 

La eficacia es la medición que se hace de la protección de la vacuna frente a la enfermedad, durante la fase clínica del desarrollo de las vacunas, en los ensayos clínicos, según explican en los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades, CDC, de los Estados Unidos. 

En términos más matemáticos, la eficacia de una vacuna representa la reducción porcentual en la frecuencia de infecciones entre las personas vacunadas en comparación con la frecuencia de infección entre los que no fueron vacunados en el ensayo.

Los datos preliminares que son publicados por las farmacéuticas que están desarrollando y estudiando las candidatas para prevenir el COVID-19 son, justamente, datos preliminares de eficacia y pueden ir cambiando a medida que van evaluando y comparando la cantidad de enfermos por COVID-19 entre los grupos que recibieron vacuna frente a los que recibieron el placebo. 

Por su parte, “la efectividad es qué tan bien funciona la vacuna en el mundo real”, como señaló a medios Naor Bar-Zeev, epidemiólogo de la Facultad de Salud Pública de la Universidad Johns Hopkins y subdirector del Centro Internacional de Acceso a Vacunas de dicha universidad. 

Como recuerdan los CDC, en el mundo real pueden influir muchos factores, por ejemplo, las personas pueden presentar problemas crónicos de salud que pueden interferir con la protección de la vacuna.

La medición de la efectividad se hace una vez la vacuna se ha registrado, autorizado para ser comercializada y se ha distribuido en la población en general. Por lo tanto, la medición de esta equivale a los beneficios en salud que proporciona el programa de vacunación en la población en condiciones reales. 

Es posible que, si una vacuna tiene una eficacia muy alta en los ensayos clínicos (como las han tenido algunas candidatas en las últimas semanas), esa vacuna también tenga una alta efectividad en el mundo real. Pero este no es siempre el caso y, de hecho, si revisamos vacunas recientes, la efectividad ha sido menor que la eficacia, como se muestra en el artículo de los CDC.

¿Cuáles son las vacunas candidatas para combatir el COVID-19 que están en fases más avanzadas?

Al 2 de Diciembre de 2020, según señala el rastreador de vacunas del New York Times, existen 13 candidatas a vacuna para prevenir el COVID19 en la fase III de los estudios clínicos y 7 vacunas aprobadas para uso temprano o con autorización de emergencia.   

A continuación ilustramos datos relevantes de once de esas candidatas a vacunas más avanzadas, si desea más detalles de los estudios publicados, o los anuncios realizados en las últimas semanas por cada empresa, lo invitamos a dar link en los vínculos.

Vacuna Empresa País Tipo de vacuna Dosis Resultados Otros datos
mRNA-1273 Moderna
+
Institutos Nacionales de Salud de E.U.
E.U. ARNm 2 dosis
(1 c/28 días)
Estudios preclínicos (ratones, primates) Fase 1
Fase 2
Fase 3
16/11/20 Anunció 94,5% eficacia, análisis preliminar. 30/11/20 Anunció Eficacia de 94,1%. Espera aprobación uso de emergencia
Necesita refrigeración a 2-8ºC por 1 mes y -20°C por 6 meses.
Reacciones adversas leves : fatiga, escalofrío, dolor de cabeza, dolor en el sitio de inyección
BNT162b2 Pfizer
+
BioNTech
E.U.
+
Alemania
ARNm 2 dosis
(1 c/21 días)
Estudios preclínicos  Fase 1
Fase 2
Fase 3
09/11/2020: Anunció 90% eficacia
18/11/2020 Finalizó fase 3. Anunció 95%eficacia segundo análisis 
20/11/2020: Solicitó autorización para comercializarla 02/12/20: Aprobado uso de emergencia en Reino Unido
Refrigeración a -70° por 15 días, luego a 2-8°C.
Reacciones adversas leves reportadas: fatiga , dolor de cabeza, fiebre.
Sputnik V (Gam-COVID-Vac)  Gamaleya Research Institute
+
Ministerio de Defensa Ruso
Rusia Vector Viral, tipo adenovirus
(dos vectores adenovirales humanos)
2 dosis
(1 c/21 días)
Estudios preclínicos Fase 1
Fase 2
Fase 3
24/11/2020 Anunció eficacia de 91,4%, 28 días luego de 1ª dosis y Eficacia de 95% , 42 días después de 1 dosis, en análisis preliminar de datos.
Agosto/2020: Gobierno ruso dio aprobación y registro.

Reacciones adversas leves : fiebre, dolor de cabeza,fatiga, dolor en sitio de inyección
AZD1222 ( ChAdOx1 nCoV-19) Astrazeneca
+
Universidad de Oxford
Inglaterra Vector viral, tipo adenovirus 2 dosis
(1 c/28 días)
Estudios preclínicos Fase 1/2
Fase 2/3
Fase 3
18/11/2020:
Anunció 90%eficacia a dosis bajas y 62% eficacia con 2 dosis completas. Tolerancia en adultos mayores (datos en revisión) 26/11/2020 Propuso nuevo estudio para verificar datos de eficacia
Refrigeración a 2ºC - 8ºC
 
Ad5-nCoV CanSino Biological Inc
+
Instituto de Biotecnología de Beijing
China Vector viral, tipo adenovirus 1 dosis Estudios preclínicos Fase 1
Fase 2
Fase 3
Se desarrolla en Rusia, Pakistán y Arabia Saudita
25/07/19 Ejército Chino aprobó vacuna “para uso de emergencia”

17/08/2020 China autoriza patente de la vacuna
Sin nombre Instituto Biológico de Wuhan
+
Sinopharma
China Virus inactivado 2 dosis
(1 c/21 días)
Estudios preclínicos Fase 1/2 Fase 3:
Se desarrolla en China, Arabia Saudita, Perú, Marruecos,otros
25/11/2020
Sinopharm solicitó autorización para comercializar sus vacunas en China
Ad26.COV2.S Janssen (Farmacéutica de Jhonson y Jhonson)
+
Beth Israel Deaconess Medical Center (Boston-EU)
Bélgica

E.U.
Vector viral tipo adenovirus 1 dosis
O
2 dosis
(1 c/56 días)
Estudios preclínicos Fase 1/2
Fase 2
Fase 3:
23/09/20 Anuncia inicio Ensayo Clínico Ensemble
12/10/20 Detiene ensayo por reacción adversa a estudio.
23/10/20: Reinicia ensayo Ensemble
-No necesita refrigeración

16/11/2020 Anunció lanzamiento de ensayo Fase 3 con dos dosis ENSEMBLE 2
NVX-CoV2373 Novavax E.U. Subunidad proteica 2 dosis
(1 c/21 días)
Estudios preclínicos Fase 1
Fase 2
Fase 3: Se desarrolla en Estados Unidos, México, Reino Unido Sept/2020: Acuerdo con Instituto Serum de India, doblar producción dosis de vacuna.
Covaxin  (BBV152) Bharat Biotech
+
Consejo Indio de Investigación Biomédica (ICMR)
India Virus inactivado 2 dosis
(1 c/28 días)
Estudios preclínicos en macacos, y hamsters Fase 1 /2 Fase 3 : Se desarrolla en 25 centros de India Espera tener resultados en 1-2 meses.
PiCoVacc Sinovac China Virus inactivado 2 dosis
(1 c/14 días)
Estudios preclínicos Fase 1
Fase 2
Fase 3: se desarrolla en Brasil, Turquía, Indonesia Agosto/2020
Gobierno Chino dio a Sinovac uso de emergencia de vacuna
09/Nov/2020: se detiene estudio en Brasil
11/11/2020 Se reinicia estudio en Brasil
Sin nombre Instituto de Productos Biológicos de Beijing
+
Sinopharm
China Virus Inactivado 2 dosis
(1 c/21 días)
Estudios preclínicos Fase 1
Fase 2
Fase 3: Se desarrolla en Emiratos Árabes y Argentina 25/11/2020
Sinopharm solicitó autorización para comercializar sus vacunas en China, se desconoce cuál de las dos.


*Los datos de esta tabla están actualizados al 02/12/20.  Datos de eficacia reportados a la fecha no han sido publicados en estudios científicos, se han informado a través de anuncios hechos por las farmacéuticas.

La vacuna de ARNm De Pfizer/BioNTech

Es indiscutible que la aprobación de uso de emergencia en Inglaterra de la vacuna para prevenir el COVID-19 de Pfizer y BioNTech marca un hito en el mundo occidental en medio de esta pandemia desatada por el nuevo coronavirus. Aquí un recuento de cómo llegaron a este punto:

Pfizer, la compañía farmacéutica con sede en Nueva York y la empresa alemana BioNTech, lanzaron en mayo un ensayo de fase I/II con dos versiones de una vacuna de ARNm para prevenir el COVID-19. Estudios preclínicos en macacos ya habían mostrado la producción de anticuerpos ante el SARS-CoV-2.

En esa Fase I/II, ya en humanos, encontraron que ambas versiones de vacuna estimulaban el sistema inmune, favoreciendo la producción de anticuerpos contra el SARS-CoV-2. Pero la versión llamada BNT162b2 producía significativamente menos efectos secundarios, por lo cual siguieron los ensayos de fase II/III con esta vacuna. 

En julio se lanzó la Fase II/III con 30.000 voluntarios en países como Estados Unidos, Argentina, Brasil y Alemania. Pero el 12 de septiembre se anunció que ampliarían su prueba en Estados Unidos a 43.000 participantes y, en octubre, los desarrolladores obtuvieron autorización para probar la vacuna en niños de 12 años. Fue el primer ensayo estadounidense en hacerlo.

A comienzos de noviembre, Pfizer/BioNTech sorprendieron al mundo con unos datos preliminares de la vacuna que reportaban una eficacia mayor del 90%.

Ya el 18 de noviembre dieron los resultados finales, en los que concluyeron que la vacuna tiene una eficacia del 95%. Y entre adultos mayores de 65 años, que a menudo tienen respuestas débiles a las vacunas, reportaron eficacia del 94%. Además, afirmaron que el ensayo no detectó efectos secundarios graves en el tiempo analizado.

Por lo que presentaron una solicitud de autorización de uso de emergencia de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos(FDA). 

El 2 de diciembre, Reino Unido dio una autorización de emergencia, siendo el primer país occidental en otorgar dicha aprobación a una vacuna contra el coronavirus. Se prevee que en la segunda semana de diciembre se inicie su distribución en dicho país. 

Entre los desafíos que plantea esta vacuna está el llevarla de la fábrica a las personas, ya que al igual que la vacuna de Moderna, esta se basa en ARNm, por lo cual requiere un congelador para que la molécula de ARN no se desintegre. Esta vacuna tiene que enfriarse a -70°C hasta que esté lista para ser inyectada. Por lo tanto, Pfizer reportó que está construyendo cajas especiales de congelación para su transporte. Además, la vacuna requiere dos dosis, con una diferencia 21 días, lo que suma otra limitación en la distribución, al tener que garantizar el regreso de los vacunados por una segunda dosis

Otros datos que le pueden interesar 

Finalmente, resaltamos, como señalan los Centros para la prevención y el Control de las Enfermedades, que una vacuna para prevenir el COVID-19 ayudaría a evitar que una persona contraiga la enfermedad, sería una forma segura de generar protección y una herramienta importante para ayudar a frenar la pandemia. En Colombia y a nivel mundial se han realizado múltiples esfuerzos para garantizar el acceso a una vacuna para prevenir el COVID-19. A continuación, algunos datos de interés:

  • Vacunas para prevenir el COVID-19 en Colombia: el pasado 25 de noviembre el Ministro de Salud Fernando Ruiz anunció que Colombia ya ha firmado acuerdos de confidencialidad con Pfizer, AstraZeneca, Janssen, Sinopharm, CanSino y el Serum Institute de India. Estima que para inicios de 2021 una vacuna para prevenir el COVID-19 se distribuya en Colombia, inicialmente en los grupos de riesgo (como personal de la salud, adultos mayores y personas con comorbilidades) y se entregue de forma gratuita. 

Ese mismo día, el Senado de la República fue el encargado en horas de la noche de dar el último sí necesario para que, por ley, la vacuna del COVID-19 sea declarada de interés general. Puede visitar la página oficial de MinSalud para seguir esta información actualizada.

Por otra parte, un grupo de comunidades científicas e instituciones educativas se pronunciaron el 28 de noviembre en un comunicado a la opinión pública sobre su posición frente a la aprobación y distribución de dichas vacunas, para que los procesos en el país se realicen de manera íntegra, objetiva y transparente. 

  • COVAX (Mecanismo de acceso mundial a las vacunas contra el COVID-19): Se trata de una colaboración internacional para garantizar un acceso equitativo mundial a las vacunas para prevenir el COVID-19. Ha sido impulsado por la Coalición para la Promoción de Innovaciones en pro de la Preparación ante Epidemias (CEPI), la Alianza Gavi para las Vacunas y la Organización Mundial de la Salud (OMS). Esta alianza busca que las vacunas sean entregadas tan pronto como estén disponibles y bajo condiciones de equidad, para poner fin a la fase aguda de la pandemia.

  • Operación Warp Speed: es la estrategia desarrollada por Estados Unidos para hacer frente a la pandemia, es una coalición público-privada iniciada por el gobierno norteamericano para facilitar y acelerar el desarrollo, la fabricación y la distribución de vacunas, terapias y diagnósticos COVID-19. Esta operación busca producir y administrar 300 millones de dosis de vacunas seguras y efectivas con las dosis iniciales disponibles para enero de 2021, por lo cual ha realizado múltiples convenios con las farmacéuticas. 

  • La seguridad de las vacunas está siendo vigilada y regulada por entes internacionales y nacionales como la Administración de Medicamentos y Alimentos en Estados Unidos (FDA), la Comisión Europea y en Colombia el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima), así como el Ministerio de Salud.

  • Para resolver otras dudas sobre las vacunas para prevenir el COVID-19, puede visitar las siguientes páginas:

Datos acerca de las vacunas contra el COVID-19 (CDC) 

Vacunas contra la COVID-19 (OMS-OPS)

De todas formas, aún quedan múltiples preguntas por resolver, que con el tiempo irán encontrando respuestas, ¿cuánto durará la protección de cada tipo de vacuna? ¿Cuál será la efectividad de cada vacuna? ¿Cuál será la primera vacuna que se distribuirá en Colombia?