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Martes, 05 Julio 2022

La Comisión de la Verdad sí escuchó a la Fuerza Pública y a víctimas de las FARC

Por Nicolás Sánchez Arévalo, especial para Colombiacheck

Esa entidad publicó su informe final el pasado 28 de junio, tras lo cual hubo algunas personas que aseguraron que las víctimas de las guerrillas no habían sido escuchadas. Conocimos los datos oficiales que dejan sin sustento esa afirmación.

Tras conocerse el Informe Final de la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad (CEV), entidad creada a la luz del Acuerdo Final de Paz suscrito por el Estado colombiano y las Farc en 2016, hubo personas que señalaron que para la elaboración de este documento se dejaron de lado los testimonios de las víctimas de las guerrillas y que los integrantes de la Fuerza Pública no fueron escuchados.

Es el caso de la tuitera Steph Bates, quien el mismo día de la presentación de informe y aun antes de que se conociera el primer capítulo revelado, Hallazgos y recomendaciones, dijo en un  hilo, hecho en su cuenta de Twitter que: “Las víctimas en Colombia son solo escuchadas si son de Paramilitares, las víctimas de las #FARC no tienen espacio en estos tipos de informes. Lo tuvieron en el informe del @cospinagalvis pero aun asi, quieren ocultarlo. Esperamos saquen el informe de el. No a la censura!” (sic).

La publicación que ya alcanza más de 1241 me gusta se suma a cuestionamientos similares que también hizo la senadora María Fernanda Cabal y que ya en este este chequeo verificamos, en especial cuando afirmó que en la Comisión de la Verdad no había ningún comisionado que fuera víctima de las FARC, afirmación que calificamos como falsa.

En el mencionado chequeo encontramos que, “esto es falso ya que siete de los 13 comisionados fueron directamente victimizados por esta guerrilla o trabajaron con comunidades víctimas de ésta”.

Debido a la confusión sobre qué víctimas fueron escuchadas por la Comisión, en Colombiacheck decidimos realizar este explicador en el que detallamos cómo se hizo el proceso de escucha por parte de la entidad y qué tipo de víctimas y casos se consignaron en el informe final.

En primer lugar le preguntamos a la Comisión cómo se dieron los espacios de escucha y consultamos sobre el número de testimonios que recibieron y la naturaleza de estos. Los datos oficiales que nos entregaron desvirtúan las versiones que buscan hacer creer que hubo una omisión de ciertos sectores de víctimas para imponer un relato parcializado.

Lo primero que nos precisó la entidad, como respuesta a cuestionario de 11 preguntas que le enviamos, es que se escucharon en total a 26.038 personas en diferentes espacios: entrevistas a víctimas, familiares o testigos (10.716); entrevistas en profundidad a víctimas que también tenían roles de expertos, actores armados, terceros civiles u otros (898) y entrevistas colectivas (14.424 personas). 

Esto en medio de un universo, que de acuerdo con los registros de la Unidad de Víctimas, en Colombia, un total de 9.294.225 personas han sido afectadas por el conflicto armado.

El comisionado Saúl Franco explicó que fueron en total 26.038 testimonios los que los funcionarios de la CEV escucharon. “Fueron las víctimas que alcanzamos a escuchar teniendo en cuenta las condiciones en que trabajamos, que son un mandato definido por un determinado periodo de tiempo corto teniendo en cuenta la duración del conflicto armado, y por supuesto contando con las restricciones que causó la pandemia, inclusive pese a la extensión del mandato”, aclaró Franco.

La Comisión de la Verdad debía entregar el informe final el 28 de noviembre de 2021, pero la Corte Constitucional aprobó la extensión de ese mandato hasta el 27 de junio de 2022 debido a los traumatismos que causó la pandemia del Covid-19 en el trabajo territorial de los comisionados y los demás funcionarios de la entidad.

También, le pedimos a la CEV que nos entregara, de manera discriminada, el número de víctimas que escucharon, teniendo en cuenta el actor armado que fue el victimario. La distribución es la siguiente:

GRUPO VICTIMARIO

VÍCTIMAS

Fuerza aérea

76

Fuerza naval

69

Ejército

3108

Policía

767

FUERZA PÚBLICA

4020

FARC-EP

7859

ELN

1266

Otras guerrillas

481

Guerrilla - no sabe

1223

GUERRILLAS

10829

PARAMILITARES

9430

Otros actores armados

913

Ejércitos extranjeros

12

No sabe AA

4085

OTROS GRUPOS ARMADOS

5010

 

Es decir, los datos proporcionados por la Comisión demostrarían que el mayor número de víctimas que escuchó esa entidad fueron victimizadas por las guerrillas, en segundo lugar, por los paramilitares, en tercer lugar, por otros grupos armados y, por último, por la Fuerza Pública.  

Es más, fueron escuchadas en mayor cantidad víctimas de las FARC que víctimas de todas las entidades de seguridad del Estado, entre las que se encuentran cuatro instituciones como son la Fuerza Aérea, la Fuerza Naval, el Ejército y la Policía.

La voz de los militares y policías

Según reportó en este artículo del pasado 1 de julio el periódico El Colombiano, el ministro de Defensa, Diego Molano le lanzó un dardo a la Comisión de la Verdad diciendo: “La Fuerza Pública también tiene una verdad que debe ser oída”, una afirmación que hizo en su cuenta de Twitter.

 

 

Así que también consultamos a la entidad sobre cuántas voces de integrantes y exintegrantes de la Fuerza Pública fueron escuchadas para la elaboración del informe final. En total fueron 374 uniformados (entre activos y retirados). “Del total de entrevistados, 81 participaron como comparecientes de la Jurisdicción Especial para la Paz y dieron cuenta de responsabilidades individuales y colectivas en hechos del Conflicto armado. Los 293 entrevistados restantes participaron en modalidades de entrevista a víctimas”, enfatizó la Comisión de la Verdad.

También nos precisaron, como respuesta al mismo cuestionario, que la CEV recibió 98 informes y 12 documentos elaborados por las Fuerzas Armadas. “Todos los casos e informes entregados por Fuerza Pública fueron incluidos en los procesos de catalogación, sistematización y análisis por parte de la Comisión”, insistió la entidad. 

“Además, fueron consultados y contrastados con otras fuentes para la identificación de patrones y contextos explicativos que permitan comprender lo sucedido y dar cumplimiento al mandato de promover el esclarecimiento y generar recomendaciones para la no repetición y la convivencia en los territorios”, agregaron.

Los informes son documentos que recibió la CEV de parte de organizaciones de víctimas, instituciones, organizaciones no gubernamentales y personas que quisieron compartir sus experiencias, conocimientos y análisis sobre el conflicto armado en Colombia, estos sirvieron de insumos para la construcción del informe final.

Por otro lado, la CEV entrevistó a 303 exintegrantes de las Farc y a 263 exintegrantes de otras guerrillas como el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y el M-19. Por parte de excombatientes de las Farc solo recibieron dos informes.

ACTORES ARMADOS

ENTREVISTAS

PERSONAS

EJÉRCITO

271

271

POLICÍA

60

60

ARMADA

3

3

FUERZA AÉREA

2

2

FUERZA PÚBLICA SIN ESPECIFICAR

30

38

FUERZA PÚBLICA TOTAL

366

374

FARC

257

257

OTRAS GUERRILLAS

263

263

PARAMILITAR

48

48

VARIOS GAI

9

9

EXCOMBATIENTES SIN ESPECIFICAR

62

299

GRUPOS ARMADOS ILEGALES TOTAL

639

876

GAI Y FUERZA PÚBLICA

27

27

ACTOR ARMADO SIN ESPECIFICAR

39

222

TOTAL GENERAL

1071

1499

 

Casos emblemáticos

Otra crítica que se le hizo a la CEV desde algunos sectores es que no se escuchó a víctimas de casos emblemáticos de violaciones a los derechos humanos por parte de las guerrillas. 

El organismo aseguró que entrevistó a tres personas víctimas directas del atentado que perpetraron las Farc en contra del Club El Nogal, el 7 de febrero de 2003, en el cual fueron asesinadas 36 personas y 198 resultaron heridas. También recibieron el informe ‘Los que quedamos debemos ayudar a trascender: víctimas del atentado al club El Nogal’.

La entidad también escuchó a 205 víctimas de reclutamiento forzado por parte de todos los grupos armados y en medio de sus labores de investigación identificó a 883 más.

Sobre el secuestro existen apartes del informe final en los que la CEV es enfática en señalar las violaciones al Derecho Internacional Humanitario que cometieron las guerrillas. “La Comisión de Verdad puede afirmar que el secuestro de civiles por parte de las organizaciones guerrilleras constituyó un crimen de guerra”, se lee en la página 236 del informe.

Incluso, en el documento queda claro que las FARC fueron el actor armado que mayor responsabilidad tiene en esa práctica. “Los secuestros y la toma de rehenes han sido sobre todo llevados a cabo por las organizaciones guerrilleras y muchas veces durante muchos meses o años. Los mayores responsables fueron las FARC-EP con 40 % de los casos (20.223 víctimas), los grupos paramilitares con el 24 % (10.538 víctimas) y el ELN con 19 % (9.538)”, enfatizó el informe.

“Muchos secuestrados y sus familias describieron a la Comisión esos meses y muchas veces años en que se prolongó su cautiverio, especialmente en el caso de las FARC-EP, el cual sufrieron como una muerte en vida, como una muerte suspendida en el tiempo, vivida en paralelo entre quienes permanecían secuestrados y sus familias”, concluyó el informe. La Comisión de la Verdad entrevistó a 220 personas que estuvieron secuestradas por las Farc.

A lo anterior se suma que en varios Encuentros por la Verdad, espacios de diálogo entre víctimas y responsables organizados por la CEV, los excombatientes de las FARC reconocieron diferentes crímenes que cometieron en medio de la guerra. Por ejemplo, esa guerrilla reconoció que el 25 de abril de 2001 perpetró una masacre en San Pedro de Urabá (Antioquia) en medio de la cual asesinó a varios civiles. La desaparición fue otro de los crímenes que confesaron, junto con excombatientes de los paramilitares y del Ejército, en un evento que se desarrolló en septiembre de 2019. En total se llevaron a cabo 16 Encuentros por la Verdad que se hicieron públicos y puede consultar acá.   

Según nos dijo la entidad, las víctimas para esos encuentros fueron escogidas dependiendo del delito que se fuera a reconocer en medio de los eventos. Por ejemplo, en el Encuentro por la Verdad acerca del secuestro, que se dio el 23 de junio de 2021, participó Ingrid Betancour, el exconcejal de Garzón (Huila) Armando Acuña y otras víctimas de ese crimen. 

Pero hubo otros eventos que fueron privados conocidos como reconocimientos. En total fueron 58, en los cuales participaron 723 víctimas y 150 personas en calidad de responsables. Las cifras que nos entregó la CEV indican que el mayor número de victimarios participantes hicieron parte de las FARC (86), seguidos por exintegrantes de las Autodefensas Unidas de Colombia (31), la Fuerza Pública (26) y otros actores (6).

En el volumen testimonial del Informe de la CEV se menciona 129 veces a las FARC. Entre los relatos se encuentran historias que dan cuenta del reclutamiento forzado por parte de esa guerrilla. En la página 173 de ese documento está la historia de Doña Julia, quien cuenta cómo dos de sus 15 hijos fueron reclutados por ese grupo armado.

Lo que demuestran las cifras entregadas por la CEV es que las víctimas de las FARC fueron las que más hablaron ante la entidad, en comparación con las violaciones de derechos humanos por parte de otros actores armados. También, fueron escuchados integrantes y exintegrantes de la Fuerza Pública para la construcción de su informe, tanto por medio de entrevistas como con la recepción de informes.

En últimas, las voces de quienes vivieron diferentes experiencias en medio del conflicto armado eran necesarias para cumplir el mandato de la CEV de esclarecer y promover el reconocimiento de los hechos que rodearon el sufrimiento y las experiencias de miles de colombianos en medio de la guerra que todavía no termina en Colombia.  


 

Jueves, 30 Junio 2022

Estas son las diferencias entre la JEP y la Comisión de la Verdad

Por Pablo Navarrete

Tras la publicación del Informe Final del conflicto armado en Colombia, han surgido confusiones frente a la labor que la JEP y la CEV, como componentes del Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición, desarrollan. Aquí dejamos algunas claridades.

La Jurisdicción Especial de Paz (JEP), la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad (CEV) y la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas son los tres pilares que conforman uno de los ejes claves en el  Acuerdo para la construcción de una paz estable y duradera, firmado en noviembre de 2016 entre la otrora guerrilla de las Farc EP y el gobierno del expresidente Juan Manuel Santos.

En Colombiacheck creemos que es fundamental aclarar las diferencias que hay entre la JEP y la CEV, pues, aunque ambas son entidades públicas constituidas luego de la firma del mencionado acuerdo de paz, funcionan de manera autónoma y tienen un mismo propósito: poner en el corazón de la discusión nacional a las víctimas a través de la mayor satisfacción posible de sus derechos.

Estas son entidades que ocupan un lugar y tienen una función fundamental para aportar ampliamente a los procesos de verdad, justicia, reparación y no repetición, tal vez por eso, siempre se presentan confusiones respecto a la labor de cada una de ellas. Acá les explicamos:

¿La Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad puede juzgar?

No. La CEV es un organismo extrajudicial. Es decir, no juzga, no señala, ni otorga en su informe final responsabilidades individuales a los actores que participaron en la multiplicidad de escenarios que emergieron durante el conflicto armado colombiano, como lo indicó la senadora María Fernanda Cabal en su cuenta de Twitter en mayo de este año. 

Ella aseguró que en el informe final de la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad “Lo único que vamos a sacar son acusaciones y señalamientos contra el Estado colombiano, para decir que era un Estado genocida, que asesinó a campesinos pobres a lo largo y ancho del país”.

 

 

Eso no es exacto, pues el componente judicial del Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición es la JEP. De ahí, que tiene la tarea de generar un abanico de caminos para que las víctimas del conflicto puedan acceder a los mecanismos de la justicia colombiana para hacer valer sus derechos y empezar un proceso de sanación integral.

¿Cuál es la diferencia entre la JEP y la CEV?

Para comprender mejor la diferencia que hay entre la JEP y la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, acudimos a Mayra García, docente e investigadora en Derechos Humanos y Justicia Transicional. Ella señaló a Colombiacheck que “la JEP es la única entidad judicial que debe investigar y juzgar todas aquellas conductas que se hayan cometido con ocasión y a causa del conflicto armado antes del 1 de diciembre de 2016”. 

Precisó además que “Allí se juzgan excombatientes de las Farc EP, miembros de la Fuerza Pública, agentes del estado y civiles que también hayan participado. La CEV no tiene en su competencia investigar ni adelantar procesos judiciales, ni tiene capacidad sancionatoria, su objetivo central se centra en la memoria histórica y garantizar el derecho de las víctimas para saber la verdad de lo ocurrido y buscar promover las experiencias de convivencia en otros territorios para garantizar que no vuelva a ocurrir los hechos que se vivieron en el conflicto”.  

Además, en su mandato, la Comisión busca promover el reconocimiento voluntario de responsabilidades individuales y colectivas como contribución a la no repetición, estimulando de esa manera el señalamiento social de los hechos acontecidos en los escenarios de guerra. 

¿Cuál es la tarea de la JEP y cuál es la tarea de la CEV?

A diferencia de la CEV, la Jurisdicción Especial de Paz tiene como meta construir una apertura de escenarios de escucha y reivindicación del papel y del testimonio de las víctimas, como piedra angular del proceso de paz, a partir de tres componentes: esclarecer, juzgar y sancionar a quienes son responsables de hechos victimizantes en el marco del conflicto armado colombiano. 

De acuerdo con el acto legislativo Número 1 de 2017, por medio del cual “se crea un título de disposiciones transitorias de la Constitución para la terminación del conflicto armado y la construcción de una paz estable y duradera” el plazo que tiene la JEP para la conclusión de sus funciones “consistentes en la presentación de acusaciones por la Unidad de Investigación y Acusación, de oficio o como consecuencia de las resoluciones de la Sala de Reconocimiento de Verdad, de Responsabilidad y Determinación de los Hechos y las Conductas, de 10 años contados a partir de la entrada efectiva en funcionamiento de la totalidad de salas y secciones de la JEP, y un plazo posterior de 5 años más para concluir su actividad jurisdiccional, plazo este último que de ser necesario podrá ser prorrogado mediante ley, para concluir su actividad, a solicitud de los magistrados de la JEP”. 

Precisa además dicho acto legislativo que “el plazo para recibir informes por la Sala de Reconocimiento de Verdad, de Responsabilidad y Determinación de los Hechos y las conductas será de 2 años desde que se haya constituido la totalidad de las salas y secciones de la JEP y podrá prorrogarse por la misma Sala hasta completar un periodo máximo de 3 años, salvo causa excepcional debidamente motivada en la que el plazo podrá ser moderadamente extendido por la Sala de Reconocimiento de Verdad, de Responsabilidad y Determinación de los Hechos y las Conductas”. 

Esos periodos son superiores al mandato de la CEV que también comenzó en el 2018 y cuya temporalidad fue decretada por 3 años, y posteriormente alargada por la Corte Constitucional de Colombia por 7 meses más, a razón de los obstáculos que trajo consigo la pandemia del COVID- 19.

Así, la Comisión terminó su mandato el 27 de junio de este año y tiene ahora el reto de socializar hasta el 27 de agosto todo el contenido del informe final. 

 

¿Quiénes pueden participar en la JEP?

Víctimas en Colombia y en el exterior. Organizaciones de la sociedad civil y entidades del Estado Colombiano. 

 

¿Quiénes participaron en la Comisión de la Verdad?

Instituciones y cualquier persona de Colombia que haya tenido interés en contribuir al esclarecimiento de la verdad de los hechos acaecidos en el conflicto armado colombiano. La participación de quienes estuvieron presentes en la CEV se hizo a través de informes, testimonios individuales y testimonios colectivos.

Es importante mencionar que también, 5 expresidentes de Colombia contribuyeron, con sus respectivas versiones, al relato que construyó la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad en su informe final: César Gaviria Trujillo (1990-1994), quien centró su versión en la Constituyente de 1991, el narcotráfico, la guerra integral y la apertura económica.  

También acudió Ernesto Samper Pizano (1994 - 1998) se presentó 3 veces ante la Comisión de la Verdad. Andrés Pastrana Arango (1998-2002), en su versión habló de temas relacionados con la política de paz, el narcotráfico y la dimensión internacional del conflicto armado.  

Por su parte, Álvaro Uribe Vélez,    (2002-2006. 2006-2010) habló acerca de los ‘Falsos positivos’, el movimiento paramilitar en Colombia y las Convivir. 

Por último, Juan Manuel Santos Calderón, (2010-2014. 2014-2018) versó su participación en la Comisión acerca de las ejecuciones extrajudiciales, entre otros temas neurálgicos en la historia del conflicto. 

 

¿Cómo contribuyeron las víctimas en cada entidad?

En la JEP, lo hacen a través de informes para aportar a los casos que ya están en curso o suministrando información que pueda contribuir a la apertura de nuevos casos. En este momento, en la JEP, hay 7 macrocasos en curso: 

El caso número 1, denominado “Retención ilegal de personas por parte de las Farc-EP. El caso 2, profundiza en las graves violaciones a los derechos humanos y al Derecho Internacional Humanitario en los territorios de Tumaco, Ricaurte y Barbacoas, “que fueron cometidas por las FARC-EP, la Fuerza Pública y terceros”. El caso 3 investiga “los asesinatos y desapariciones forzadas presentados como bajas en combate por agentes del Estado”.

El cuarto caso profundiza en la situación territorial de la región de Urabá en el marco del conflicto. El quinto caso “Prioriza situación territorial en la región del norte del Cauca y el sur del Valle del Cauca”. El sexto se centra en la victimización de miembros de la Unión Patriótica (UP) y, por último, el séptimo, tiene como objeto de investigación “Reclutamiento y utilización de niñas y niños en el conflicto armado”.

En la CEV, la información suministrada por las víctimas tuvo como objetivo aportar al esclarecimiento de lo sucedido en el marco del conflicto para tejer, a través de los testimonios e información suministrada, una explicación pública a través del informe final del conflicto con el fin de intentar comprender los sucesos que le dieron origen a la guerra en Colombia. 

 

¿Qué hace la JEP con la información recibida? 

Investigar y sancionar a responsables de violaciones de derechos humanos, Derechos Internacional Humanitario o que hayan cometido crímenes de lesa humanidad y tiene como base una estructura de reclusión diferenciada. Según lo indica la página de Función Pública, el mencionado sistema tiene, entre otras, las siguientes características: 

-Para quienes reconozcan su responsabilidad de manera temprana por los delitos más graves, las sanciones serán de restricción efectiva de la libertad de 5 a 8 años. Será un sistema de restricción de la libertad bajo un régimen de vigilancia y control pero con un grado de flexibilidad que permita el cumplimiento de las funciones reparadoras y restaurativas de las sanciones, como contribuir al desminado o a la sustitución de cultivos.

-A quienes reconozcan su responsabilidad tardíamente, se les impondrá una sanción que será una pena privativa de la libertad de entre 5 y 8 años, que deberá ser cumplida en el régimen de reclusión ordinario.

-Quienes no reconozcan su responsabilidad y sean declarados culpables por el Tribunal para la Paz, que en todo caso deberán cumplir con las condiciones acordadas, serán condenados a pena privativa de la libertad de hasta 20 años que deberá ser cumplida bajo el régimen de reclusión ordinario.


¿Qué buscaba la CEV con la recopilación de información?

Construir un informe en el que residiera la memoria colectiva de la guerra en Colombia para contribuir al esclarecimiento de lo ocurrido y así encaminarse hacia el necesario reconocimiento social del conflicto. 

De acuerdo con el artículo 12 del decreto 588 de 2017 por el que se organizó la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición, “En el marco de la estrategia de relacionamiento de la CEV ésta podrá suscribir contratos, convenios y/o protocolos de acceso a información con cualquier tipo de organización o institución nacional o internacional de derecho público o privado, incluyendo organizaciones de víctimas y de derechos humanos, nacionales o extranjeras, pudiendo establecer las condiciones de confidencialidad que fueren necesarias para su adecuado uso y para la protección de las personas mencionadas en ella”. 

Entonces, al acogerse al cumplimiento de confidencialidad, la CEV no pudo otorgar información a la JEP para cuidar las identidades de quienes prestaron sus testimonios para la realización del informe, pero la JEP sí podía compartir información con la CEV. 

 

¿Por qué es igual de importante el componente de verdad y memoria colectiva al componente judicial?

Frente a esto, Colombiacheck habló con Carolina Ardila Behar, doctora en Ciencias Políticas y experta en asuntos de memoria histórica, según ella, tal relato colectivo aportado por la Comisión es un “ejercicio valioso, porque en el marco de la memoria histórica, nosotros no solamente pensamos en una reconstrucción de los hechos, sino en la comprensión del pasado para poder asimilar nuestro presente, y así cambiar nuestro futuro. A partir de la redignificación de las víctimas y de la comprensión de los fenómenos  y procesos de violencia, podemos reconfigurar nuestras nuevas pautas sociales y nuestros nuevos ejes de actuación, y de esa manera generar una transformación frente a los ciclos de violencia que se han vivido en Colombia”. 

Así pues, a diferencia de la JEP, la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad es un mecanismo que brinda pistas para aprender a cortar las raíces de los procesos de violencia, y construir entre todos un nuevo comienzo.