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Viernes, 08 Mayo 2020

¿Qué medidas de aislamiento tomaron los países de América Latina durante la crisis por el coronavirus?

Por LatamChequea

Los medios aliados de la red de chequeadores LatamChequea prepararon este resumen de las medidas que han tomado los gobiernos de América Latina para enfrentar la pandemia de COVID-19.

- Los países con más restricciones son Panamá, Bolivia y Ecuador mientras que los que menos restringieron son Nicaragua, México y Uruguay. 

- De los 19 países analizados, en 10 se decretó la cuarentena obligatoria en todo el país y en 3, sólo en las regiones más afectadas. 

- Todos los países cerraron sus fronteras, con excepción de México y Nicaragua, y suspendieron las clases presenciales, salvo Nicaragua.

Con alrededor de 200 mil casos confirmados, todos los países de América Latina están afectados por la pandemia del coronavirus, y las fronteras de todo el continente están cerradas. La alianza LatamChequea, que coordina Chequeado y nuclea a más de 30 organizaciones  de verificación de datos en Latinoamérica, creó una plataforma colaborativa  con  las distintas medidas adoptadas por los gobiernos de cada país que, con diferentes niveles de restricción, buscan disminuir el contacto social y frenar el avance del virus. 

En la Argentina, al igual que en Colombia, se decretó la cuarentena obligatoria el 20 de marzo, lo cual redujo drásticamente la circulación. En el país gobernado por Alberto Fernández, en un inicio sólo se permitió que trabajadores de actividades esenciales salieran de sus casas, y el resto de la población sólo podía hacerlo para compras básicas (comida y medicamentos). Desde entonces se liberaron lentamente distintas actividades en diferentes regiones del país, aunque en los grandes centros urbanos se mantienen las restricciones estrictas.

 

Acá un repaso de la situación de los diferentes países:

Cuarentena y restricción horaria

En algunos  países, además de la cuarentena obligatoria, hay restricciones horarias para la circulación. En Bolivia, Ecuador, El Salvador, Honduras, Paraguay, Perú y República Dominicana hay toques de queda en todo el país, por lo que la población -exceptuando a trabajadores de actividades esenciales- sólo pueden salir en un horario determinado a hacer las compras u otras actividades permitidas. Los países más restrictivos con el toque de queda son Bolivia (desde las 12 del mediodía hasta las 7) y Ecuador (desde las 14 hasta las 5). En Venezuela hay toque de queda en 3 regiones (San Antonio del Táchira y Ureña, donde están los pasos fronterizos más importantes del país; y en el estado de Nueva Esparta, por ser la entidad que aglutina la mayor densidad poblacional de casos en Venezuela), y en un municipio de Caracas, Chacao. 

Salidas según número de documento

Por otro lado, en Bolivia, El Salvador (este último desde el 7 de mayo) y Honduras, la población tiene días asignados para salir a la calle para realizar actividades esenciales como compras de alimentos o medicamentos, que corresponden al último número de la cédula de identidad. Es decir que, por ejemplo, los lunes sólo pueden salir las personas cuyo número de cédula termine en 1 o 2.  Algo similar ocurre en la capital de Ecuador, Quito, donde la restricción por número de cédula aplica únicamente para el ingreso a mercados. 

Por otro lado, Panamá tiene una de las políticas más radicales del continente: hay restricciones de salida por género, por lo que las personas de género masculino pueden salir por dos horas los martes, jueves y sábado mientras que las de género femenino salen los lunes, miércoles y viernes, y el domingo no se permite salir a nadie. Además, sólo se puede salir en una franja horaria de dos horas, que está determinada por los números de la cédula de identidad. Otra de las medidas que tomó el país gobernado por Laurentino Cortizo fue la llamada “Ley Seca”, que prohíbe la venta y consumo de bebidas alcohólicas, algo parecido a lo que se decretó en algunos municipios de la Argentina y México

Un sistema parecido se implementó en la capital colombiana, Bogotá, donde los días pares pueden salir a comprar o ir al banco las mujeres mientras que los días impares, los hombres. También hay una restricción horaria para salir a hacer deporte, de 6 a 10 de la mañana, para la que no aplica la restricción por género. 

Cuarentenas por zonas

Otros países, como Chile, Cuba y Guatemala, decretaron cuarentenas sólo en las regiones o comunas más afectadas por la COVID-19, aunque en ambos se suspendieron las clases y se implementaron medidas de distanciamiento social a nivel nacional. Chile y Guatemala también decretaron un toque de queda nocturno a nivel nacional. 

Recomendaciones no obligatorias

Por otro lado, países como Costa Rica, México y Uruguay tienen recomendaciones del gobierno de no salir a la calle, pero ello no es obligatorio. Sin embargo, decretaron el cierre de lugares públicos y la suspensión de las actividades laborales no esenciales. Aunque en los tres países se suspendieron las clases, desde el miércoles 22 de abril varias escuelas rurales volvieron a funcionar en Uruguay. 

El caso de Brasil, el país con mayor cantidad total de casos de COVID-19 de la región aunque otros países -como Ecuador o Perú- lo superan en cantidad de casos por millón de habitantes, desde el gobierno central se realizaron recomendaciones de aislamiento social, pero no se decretó ninguna medida de aislamiento obligatorio ni el cierre de establecimientos educativos o lugares públicos. Sin embargo, varios de los gobiernos regionales, como el de San Pablo, la ciudad con más habitantes de América Latina, decretaron cuarentena obligatoria y suspendieron las clases en sus estados, incluso en algunos es delito circular sin justificativo válido. 

Por último, Nicaragua fue el país con medidas más laxas con respecto a la pandemia: no hay cuarentena, ni toque de queda, y tampoco se suspendieron las clases ni los espectáculos deportivos. 

¿Cuánto bajó la circulación en los diferentes países?

El informe de movilidad de Google del 26 de abril, que compara los datos sobre la circulación de las personas con lo que ocurría en enero y febrero último, muestra que en todos los países de la región bajó la circulación en los lugares de trabajo, el transporte público, los parques, las tiendas y los lugares de recreación. 

El país donde más bajó la circulación en lugares de trabajo fue Ecuador (-78%), seguido por Bolivia (74%). En el otro extremo de la tabla están Nicaragua (-16%) y Brasil (-36%). En la Argentina se redujo un 52%.

En cuanto al transporte público, la mayor baja se dio en Perú (-83%) y Bolivia (-81%), mientras Nicaragua se mantiene como el que menos lo redujo: un 27%. En la Argentina, la baja fue del 61%.

Esta nota es resultado del trabajo colaborativo de las organizaciones de LatamChequea, la base de datos con las medidas adoptadas por los distintos países puede verse acá: https://chequeado.com/latamcoronavirus/

Especial mentiras y verdades sobre el coronavirus

Jueves, 11 Junio 2020

Explicador: Lo que se sabe hasta ahora de la hidroxicloroquina para tratar la COVID-19

Por Laura Rodríguez Salamanca

Hace unos días, la OMS retomó las pruebas con este medicamento, luego de que la revista The Lancet retirara un estudio que reportaba incremento en la mortalidad de los pacientes. Pero aún no hay evidencia suficiente de su efectividad.

La hidroxicloroquina es un medicamento antimalárico que se usa para prevenir y tratar los ataques agudos de malaria. También para enfermedades autoinmunes como el lupus eritematoso sistémico y la artritis reumatoide. Esto, porque se considera que disminuye la actividad del sistema inmune, aunque aún hay dudas sobre la razón en la que se basa su efectividad en estos padecimientos. 

En el caso del COVID-19, este ha sido uno de los productos más difundidos y debatidos como posible tratamiento para la enfermedad. Según un artículo de Salud con Lupa (una plataforma digital de periodismo enfocada en salud pública) que republicamos en Colombiacheck, “desde febrero pasado, se conoce que China usó hidroxicloroquina para algunos tipos de neumonía por el nuevo coronavirus y se redactaron informes sobre su uso terapéutico”. 

A finales de marzo, la posibilidad de que el medicamento ayudara al tratamiento de los pacientes con COVID-19 tuvo mayor alcance entre la audiencia debido a un trino del presidente estadounidense, Donald Trump. “La hidroxicloroquina y azitromicina [un antibiótico], tomados en conjunto, tienen una oportunidad real de ser uno de los mayores puntos de inflexión en la historia de la medicina", escribió el mandatario.

Pero, después, de acuerdo con Europa Press, Stephen Hahn, comisionado de Alimentos y Drogas de la FDA, aclaró que la hidroxicloroquina se estaba usando, pero en el contexto de ensayos clínicos para comprobar la seguridad y la eficacia del medicamento.

No hay evidencia 

Muchos medios en todo el mundo han difundido información apresurada sobre este producto. De hecho, como escribimos en otro artículo, el 22 de marzo la Asociación Colombiana de Reumatología le escribió una carta al ministro de salud diciendo que la divulgación en medios había generado “expectativas no fundadas en la población general” y que ya habían “comenzado a tener noticias de baja en la disponibilidad en farmacias de estos medicamentos”. 

En ese contexto, el 22 de marzo Epistemonikos, aliado científico de Salud con Lupa, con ayuda del equipo internacional COVID-19 L·OVE Working Group, hizo una revisión de la evidencia disponible sobre este medicamento y la cloroquina (otro medicamento antimalárico) para tratar el nuevo coronavirus. Y encontraron que no había evidencia de que las dos medicinas contra la malaria sirvieran para COVID-19. 

Es más, sobre un estudio francés, publicado el 20 de marzo en la Revista Internacional de Agentes Antimicrobianos, que hasta ese momento era el que mayor expectativa había despertado entre el público general y había ocasionado las declaraciones de Trump, escribieron: “entrega evidencia de muy baja certeza (evidencia preliminar). Es tan baja la certeza, que según parámetros rigurosos, como son los utilizados por Cochrane, el estudio ni siquiera cumple con el criterio mínimo para ser incluido en una revisión sistemática”. 

Pare...

El 23 de mayo el Grupo Ejecutivo del Ensayo Solidaridad (lanzado por la Organización Mundial de la Salud, OMS, para encontrar el tratamiento efectivo para el nuevo coronavirus) decidió “implementar una pausa temporal del brazo de hidroxicloroquina del ensayo, debido a las preocupaciones planteadas sobre la seguridad del medicamento”.

Esta decisión se tomó luego de que la revista médica británica The Lancet publicara [el 22 de mayo] un estudio que no solo reportaba no encontrar beneficios, sino también hallar “mayor riesgo de mortalidad hospitalaria y de arritmia ventricular” en los pacientes que recibieron cloroquina o hidroxicloroquina (con y sin azitromicina) como tratamiento.

Esta investigación llamaba la atención porque “incluía datos de 96.032 pacientes en 671 hospitales en seis continentes”, entre los cuales se encontraban 14.888 que habían recibido estos medicamentos. Y esto constituía una muestra evidentemente superior a la de, por ejemplo, el estudio francés (que ya nombramos) que había tratado solo a 20 pacientes con resultados positivos. 

Sin embargo, este estudio fue retirado el 4 de junio por la revista británica por solicitud de tres de sus cuatro autores. “Uno de ellos, Sapan Desai, es el fundador de la empresa Surgisphere. Esta compañía ha sido la que ha proporcionado los datos con los que se ha realizado la investigación. Según cuentan los otros tres autores del estudio, esta empresa se ha negado a ofrecer el conjunto de datos utilizado para poder realizar una auditoría externa”, escribieron nuestros colegas españoles de Maldita.es. Esto impedía una revisión adecuada y de pares científicos y los investigadores decidieron que no podían seguir respaldando los resultados. 

La investigación ya había generado sospechas en la comunidad científica. “Decenas de científicos han señalado en los últimos días las inconsistencias del estudio. De hecho, más de 120 investigadores han firmado una carta abierta en la que señalan algunas de sus limitaciones. La carta, publicada el 28 de mayo, también fue enviada a The Lancet”, agregó Maldita.es.

Con base en los mismos datos de Surgisphere Corporation, también se desarrolló la investigación “Enfermedad cardiovascular, farmacoterapia y mortalidad en Covid-19”, que reportaba problemas con la hidroxicloroquina y que también se retiró el 4 de junio. Esta vez del The New England of Journal of Medicine. 

Y siga

El 3 de junio, el director General de la OMS, Tedros Adhanom, anunció que se retomaban los ensayos con hidroxicloroquina. “Sobre la base de los datos de mortalidad disponibles, los miembros del comité recomendaron que no hay razones para modificar el protocolo del ensayo”, se lee en la actualización sobre el medicamento de la OMS

Entonces la organización volvió a respaldar todos los brazos de investigación del Ensayo Solidaridad y se comprometió a comunicarse con los investigadores principales para reanudar y acelerar la investigación del tratamiento para el COVID-19. 

¿Qué sabemos ahora?

Como explica Víctor Román, presidente de la Asociación Peruana de Periodistas y Comunicadores de la Ciencia, en un artículo de su autoría en la revista científica N+1, aunque “estos dos artículos han sido retractados, no son los únicos que informaron sobre los problemas con el uso de hidroxicloroquina”.

En su texto cuenta que, por ejemplo, un estudio publicado la semana pasada en The New England of Journal of Medicine ha “encontrado que el medicamento no logró prevenir los síntomas del coronavirus y puede haber estado asociado con problemas cardíacos o más muertes entre los pacientes”. 

El periodista también incluye que un estudio de la Universidad de Minnesota, que hizo pruebas aleatorias de ensayos controlados para determinar si la hidroxicloroquina podía prevenir el coronavirus de Wuhan y que se centró en las personas que se expusieron al virus recientemente, “descubrió que el medicamento no ayudaba a prevenir infecciones”. 

Y agrega: “en el mismo sentido, otro estudio publicado el Journal of the American Medical Association, encontró que, entre miles de pacientes hospitalizados con coronavirus, a los que recibieron el medicamento antipalúdico hidroxicloroquina no les fue mejor ni peor que a los pacientes que no recibieron la droga”. 

Pero, para concluir, se puede decir que volvimos al principio. En palabras de nuestros colegas de Chequeado, en Argentina, “falta evidencia para saber exactamente qué tan seguro y efectivo puede ser el tratamiento con hidroxicloroquina (y cloroquina) cuando se trata de la COVID-19. Y eso puede ser frustrante, sin duda. Pero también es normal. La ciencia avanza a pasos lentos, tropezándose y contradiciéndose". 

Especial mentiras y verdades sobre el coronavirus