Pasar al contenido principal
Viernes, 03 Agosto 2018

El “preocupante deterioro en seguridad” del que trinó Uribe es aproximado

Por Ana María Saavedra

Recientemente, mientras que el presidente saliente Juan Manuel Santos daba su discurso ante el nuevo Congreso, el expresidente y senador Álvaro Uribe comparó en Twitter sus años de gobierno con los de su sucesor y entregó cifras con las que quería mostrar un aumento de delitos.

En el trino, Uribe presentó cifras de diez delitos que aumentaron en 2017, con respecto a 2010, su último año como presidente.

 

 

Como se ve en el trino, Uribe mostró cifras, entre otras, de hurtos de vehículos, bancos, comercios y residencias, así como de extorsión, violencia sexual y voladura de oleoductos. En Colombiacheck le pusimos la lupa a su afirmación del “deterioro de la seguridad” y encontramos que es Aproximada.

Los datos que usó Uribe para su trino tienen como fuente un documento (que fue ya borrado de la red) del Ministerio de Defensa, que se basa en las estadísticas del Siedco de la Policía. En el informe se dan las cifras de 21 delitos, de los cuales 11 (el 52%) subieron.

Pero Uribe tiene razón en relacionar los delitos en alza con la seguridad, pues de la lista dada por el Ministerio, 11 de ellos afectan la seguridad ciudadana.

Homicidio

 

Cifras de homicidio

 

Secuestro simple

Cifras de secuestro simple

Secuestro extorsivo

Cifras de secuestro extorsivo

Extorsión

Cifras de extorsión

Hurto a personas

Cifras de hurto a personas

Hurto de residencias

Cifras de hurto a residencias

Hurto de entidades financieras

Cifras de hurto a entidades financieras

Hurto al comercio

Cifras de hurto al comercio

Hurto de carros

Cifras de hurto de carros

Hurto de motos

Cifras de hurto de motos

Piratería terrestre

Cifras de piratería terrestre

 

Como se ve en los gráficos, los hurtos y la extorsión se han incrementado en una gran proporción, mientras que el homicidio ha bajado.

Al analizar los gráficos del Ministerio de Defensa vemos cómo, a partir del 2016, varios de los delitos se dispararon.

Los hurtos a personas aumentaron en un 216%, de motos en 116%, de residencias en 118%, de comercios en 253% y las extorsiones aumentaron en un 309%.

La frase de Uribe es cierta, aunque tiene dos peros. El primero es que Uribe solamente usó del informe los delitos en alza. La segunda se relaciona con un cambio de metodología al contabilizar las cifras, que según la Policía y la Fiscalía, ocasionó esos picos tan altos.

Por qué han aumentado los delitos de seguridad ciudadana

Hugo Acero, experto en seguridad, analizó este tema en un artículo publicado en Razón Pública en febrero pasado, en el que explicó que “el problema de inseguridad ciudadana no es nuevo y ha tenido una tendencia creciente en los últimos años sin que los gobiernos de turno tomaran medidas para abordarlo”.

Acero comparó los delitos en la era de Uribe y la de Santos e indicó que los hurtos no han dejado de aumentar en estos últimos quince años (salvo el de automotores). Y son precisamente estos los delitos que hoy más afectan y preocupan a los ciudadanos.

Cifras d delitos de mayor impacto

En su informe, Acero concluyó que la política de Seguridad Democrática de la presidencia de Uribe no fue tan totalmente exitosa en materia de seguridad como algunos quieren verla. También criticó la falta de una política en este tema en la era Santos.

“El Estado no ha tenido una política de seguridad ciudadana y convivencia que responda a los requerimientos ciudadanos. Aunque bajo el primer gobierno del presidente Santos y bajo el liderazgo del consejero de seguridad Francisco Lloreda se formuló una política en este campo, la iniciativa fue abandonada cuando este último salió a los dos años de gobierno”, escribió Acero en Razón Pública.

Para Tulio Zuluaga, presidente de Asopartes, el aumento de casos de robos a motos se debe a varios factores. Por un lado, la mayoría de estos vehículos son hurtados bajo la modalidad de halado (robarse un vehículo que está parqueado). “Como en esta modalidad no usan la fuerza ni armas de fuego, la Policía hace capturas y en muchos casos, los jueces sueltan a los ladrones”, indicó.

Otra de las razones es el aumento del parque de motos. Según un informe de La República que cita a la Andi, “en los últimos 10 años, el parque de motocicletas [creció un] 233%, al pasar de 2,3 millones de unidades en 2007 a 7,7 millones a 2017”.

Durante una transmisión de Facebook Live de su balance en general, el presidente Santos reconoció el problema. Aunque dijo que algunos indicadores han mejorado, “no [ha sido] así en algunos delitos, los hurtos, los robos de celulares. Ahí tenemos que ser mucho más efectivos y más eficientes, es una corresponsabilidad con los alcaldes, es un desafío permanente en cualquier ciudad y país del mundo”.

Sin embargo, Daniel Rico, exinvestigador de la Fundación Ideas para la Paz, FIP, aseguró que no todo lo relacionado con los delitos debe endilgársele al presidente, pues también depende de las iniciativas y políticas de los alcaldes y gobernadores.

Además, un informe de la FIP que analizó los delitos en las principales ciudades, concluyó que los delitos se han comportado de maneras muy diversas en las cinco ciudades más grandes del país.

Cambia metodología

Los hurtos y extorsiones tuvieron su pico más alto a partir del 2016. De acuerdo con el director de seguridad ciudadana de la Policía, el general Ómar Rubiano, esos picos también se relacionan con los cambios en la metodología.

Por una parte, desde el 2016 la Policía y la Fiscalía integraron sus sistemas estadísticos (Siedco y Spoa, respectivamente) para tener un mayor conocimiento de la seguridad del país. Y entre julio y agosto del año pasado empezó a operar la herramienta Adenunciar, en la que se puede denunciar en línea.

ADenunciar y la integración de datos generan inevitablemente un incremento en los registros de las noticias criminales, y hacen que las series estadísticas en el sistema Siedco de la Policía, antes y después del inicio de estos proyectos, no sean totalmente comparables”, se dijo en un comunicado.

Hay que anotar, sin embargo, que en Adenunciar solo se pueden reportar el hurto a comercio, personas, residencias, la extorsión, los delitos informáticos y pornografía infantil.

Los delitos que no menciona Uribe

Pero lo que dice el senador Uribe no es del todo preciso porque en su lista solamente menciona los delitos que han aumentado.

Al revisar el informe del Ministerio, vemos cómo disminuyeron los homicidios, el secuestro (tanto simple como extorsivo), la piratería terrestre, actos de terrorismo, atentados contra la infraestructura, voladuras de torres de energía (las de oleoductos subió), ataques a puentes, acciones de grupos al margen de la ley y víctimas de minas.

Sin embargo, la mayoría de estos delitos se relacionan con el conflicto armado, un tema en el que se enfocó Santos con el proceso de paz.

Viernes, 21 Junio 2019

La Primera Ministra de Noruega no acusó a Juan Manuel Santos de “robarse dineros donados para la paz”

Por Isabel Caballero Samper

Una nota asegura que la primera ministra noruega acusó al expresidente de corrupción, pero no hay pruebas que corroboren esto.

En Facebook se está compartiendo una imagen que acusa a Juan Manuel Santos de ser un ladrón, haciendo referencia a una nota publicada por el portal Oiganoticias.com con el títular “Ministra de Noruega denuncia a Santos por robarse dineros donados para la paz.” 

Foto que se compartió en Facebook con la primera ministra de Noruega y el expresidente de Colombia Juan Manuel Santos

Esto es falso, en su visita a Colombia la primera ministra simplemente habló de la importancia de la transparencia. Las demás pruebas que da el portal son exageraciones y verdades a medias.
 
La primera ministra de Noruega, Erna Solberg, que vino a Colombia en abril de 2018 y no recientemente como sugiere la nota de Oiganoticias, no acusó a Santos de haberse robado dineros del posconflicto, ni tampoco acusó a su gobierno de “manejos turbios”. En cambio, simplemente habló de la importancia de la transparencia. “Hay que tener presente que necesitamos contar esa institucionalidad, la transparencia y todo esto, para empezar a ejecutar los recursos”, dijo durante su visita a Bogotá según una nota de Blu Radio del momento.

Lo que sí sucedió fue que en marzo de 2018 los embajadores de Noruega, Suecia y Suiza en Colombia le enviaron una carta al viceministerio de hacienda del momento, Andrés Velazco, pidiéndole convocar una reunión extraordinaria para preguntar por qué se finalizó el contrato de la funcionaria Marcela Huertas, cabeza de la Unidad Técnica Consultiva del Fondo Colombia Sostenible, que maneja los cerca de 200 millones de dólares que estos países donaron para el posconflcito. Los embajadores querían preguntar por el proceso de selección de quien reemplazaría a Huertas y concluían la carta diciendo que “la experiencia de los últimos meses ha mostrado que es necesario reforzar el funcionamiento de las instancias y el cumplimiento del reglamento del Fondo para facilitar el trabajo del quien asuma este rol en el futuro”.

Un mes después, la Unidad Investigativa de El Tiempo reveló la existencia de esta carta y, además, la de un memorando confidencial anterior a la carta en el que los mismos embajadores expresan “preocupación general sobre la gestión integral del Fondo Colombia Sostenible” y piden “establecer una ruta clara para que la ejecución de los recursos no tenga más dilaciones y se dé de una manera completamente transparente”.

En respuesta a lo publicado por El Tiempo, el Comité Directivo de Colombia Sostenible, que está conformado por el gobierno colombiano y por los mismos embajadores de Noruega, Suecia y Suiza que habían enviado la carta, emitió un comunicado a la opinión pública en el cual “aclara que cuando se pide mayor transparencia, se hace referencia a la necesidad de poner a disposición del público la información sobre la operatividad de Colombia Sostenible (...). El contenido de las comunicaciones enviadas entre los miembros del Comité no se puede interpretar como dudas sobre la transparencia en el manejo de los recursos.” 

El comunicado además dice que el contrato de la coordinadora de la Unidad Técnica de Colombia Sostenible no se terminó sino que se decidió no renovarlo. Marcela Huertas no fue “destituida fulminantemente” ni “acusada de gravísimas irregularidades” como dice el artículo de Oiga Noticias.

Además, el embajador de Noruega, Tommy Strömberg, dijo unos días después en una entrevista con Blu Radio que “una carta que yo firmé fue destinada al Comité Directivo del Fondo Colombia Sostenible. Ese Fondo no ha desembolsado ni un peso. Nuestras inquietudes iban dirigidas al funcionamiento y el seguimiento de los reglamentos internos”.

Por otra parte, cinco días después de las revelaciones de El Tiempo, el entonces fiscal general Néstor Humberto Martínez le envió una carta al Presidente Santos advirtiendo de “la existencia de una red de intermediarios que estarían interesadas en adjudicación de proyectos a determinados empresarios o contratistas, a cambio de beneficios económicos”. Y una semana más tarde la Fiscalía anunció que vinculó a nueve personas a la investigación incluyendo a Marlon Marín Marín, sobrino de Iván Márquez. 

En agosto la Fiscalía imputó cargos contra tres de estas personas y una más que no había sido mencionada en la lista inicial por concierto para delinquir con fines de enriquecimiento ilícito. Marín no estaba entre los imputados. En los boletines de prensa de la Fiscalía no se menciona a alguno de los investigados o de los imputados como funcionario público.

Así que no es cierto que la Fiscalía haya hecho una auditoría que “arrojó los más lamentables resultados que involucran a un número muy grande de funcionarios del Gobierno de Colombia en actos inaceptables de corrupción”, como asegura la nota de Oiga Noticias. 

Además, no es la Fiscalía sino la Contraloría General de la República la que hace auditorías al gasto público. En agosto de 2018 la Contraloría publicó una auditoría al Fondo Colombia en Paz con corte al 31 de marzo de ese año en la que concluyó que “en la gestión contractual el PA FCP [Patrimonio Autónomo Fondo Colombia en Paz] cumplió con los criterios establecidos, a excepción de casos puntuales”. Así que esta auditoría tampoco “arrojó los más lamentables resultados”.