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Miércoles, 28 Octubre 2020

El verde está en rojo

Por Colombiacheck

En 2019 se deforestaron más de 158.000 hectáreas de bosque en Colombia. Pero más allá de las cifras, ¿cuáles son los efectos reales de la deforestación? ¿Qué tan efectivas son las políticas del gobierno? ¿Qué podemos hacer quienes estamos a miles de kilómetros del bosque para protegerlo? A esas preguntas respondemos en este capítulo de Chequeo Amplificado.

Transcripción: 

[Luisa Fernanda Gómez]: Bienvenidos y bienvenidas a Chequeo Amplificado, un podcast Akorde de Colombiacheck. Yo soy Luisa Fernanda Gómez.

INTRO

[Luisa Fernanda Gómez]: El presidente Iván Duque habló el pasado 22 de septiembre en la septuagésima quinta Asamblea de las Naciones Unidas, donde se proclamó defensor del medio ambiente y del proceso de paz. 

Días después Colombiacheck verificó el discurso de quince minutos en el que habló, entre otras cosas, de la deforestación.

[Audio de Iván Duque para la septuagésima quinta Asamblea de las Naciones Unidas]“Hemos reducido la deforestación en un 19% en los últimos dos años y, por medio de la campaña Artemisa, ejecutado nuestra decisión de hacer de la diversidad un activo estratégico”. 
 

[Luisa Fernanda Gómez]: Y es que precisamente, en el mes de octubre, mientras grabamos este podcast, se inicia la época seca en la Amazonía, que va hasta marzo, más o menos. Época en la que se presenta la mayor cantidad de deforestación -aunque, por supuesto, el resto del año el fenómeno no se detenga y esta no sea la única zona del país en donde ocurre-.

Ese es el tema de este episodio: la deforestación. 

FIN INTRO

[Luisa Fernanda Gómez]: Quisiera comenzar por lo obvio: ¿qué es la deforestación y por qué se deforesta? Aquí Miguel Pacheco, coordinador de recursos naturales y medios de vida del Fondo Mundial para la Naturaleza en Colombia (WWF, por sus siglas en inglés).

[Miguel Pacheco]: La deforestación está ligada a varios agentes o motores, como se le llama, entre ellos está la expansión ganadera, agrícola, minera, de infraestructura entre otros. En pocas palabras es la pérdida de bosque, es cambiar el bosque por otras actividades. Principalmente lo que se hace es tumbar el bosque, quemarlo y, sobre esa área que se ha quemado, se instalan otras actividades económicas. 

[Luisa Fernanda Gómez]: Hablemos un poco de algunas de estas actividades que mencionaba Miguel al comienzo. Empecemos con la ganadería. Quien habla a continuación es Manuel Rodríguez Becerra, primer ministro de Ambiente del país, en 1993, y profesor emérito de la Universidad de los Andes. 

[Manuel Rodríguez]: A partir de 1.500 comenzaron a abrirse tierras para la ganadería y esa apertura de tierras para la ganadería ha sido incesante desde entonces y hoy ocupa en Colombia aproximadamente 34 millones de hectáreas. 

[Luisa Fernanda Gómez]: De las 114 millones de hectáreas que tiene el país en total…

[Manuel Rodríguez]: Los cultivos agrícolas propiamente dichos, solamente, tienen una extensión de 7 millones de hectáreas. O sea que la actividad ganadera está profundamente asociada con la deforestación. Lo grave del caso de Colombia es que se sigue deforestando para tener más tierras para la ganadería cuando en Colombia no se necesita una hectárea más para esa actividad.

[Luisa Fernanda Gómez]: ¿Y cómo tiene que ver ahí la minería? Robinson Mejía, ingeniero forestal que hace parte del Comité Ambiental y Campesino de Cajamarca y Anaime, en el departamento del Tolima, responde.

[Robinson Mejía]: Una metodología de explotación llamada minería a cielo abierto. Una minería que arrastra con toda la capa vegetal y prácticamente vuelve polvo todas las montañas pues donde se hace. 
 

[Luisa Fernanda Gómez]: ¿Por qué hay más deforestación entre octubre y marzo, que durante el resto del año?
 

[Miguel Pacheco]: Esa es una buena pregunta. Para poder quemar el bosque, para poder deforestar, se realiza una práctica común y conocida en las zonas de bosques tropicales en el país y en la región y en el mundo, que se llama la roza y la quema. Esto es deforestar, tumbar el bosque completamente a tala raza, esperar que ese material orgánico se seque, la madera que han tumbado, la maleza, todo, y posteriormente quemarlo. 

Evidentemente en un periodo de lluvias con mayor humedad esto es imposible de hacer. En la época seca en zonas tropicales esa maleza y eso que se ha tumbado, esa materia orgánica que se ha tumbado, se seca muchísimo más rápido. Todo el sotobosque ya está seco. El sotobosque es lo que está por debajo de la copa de los árboles, ya está prácticamente seco, el suelo está seco y se hace mucho más fácil quemar esa materia. 

Precisamente por eso es que en las épocas de verano también suceden los incendios. 

[Luisa Fernanda Gómez]: Básicamente se deforesta en todo el país. De acuerdo con los Resultados del Monitoreo de Deforestación que realizó el IDEAM en 2019, de las casi 159.000 hectáreas que se perdieron ese año, más de 28.000 correspondieron a la región Andina; más de 11.000 al Caribe; más de 12.000 a la Orinoquía; más de 7.000 al Pacífico y la impresionante y triste cifra de 138.176 hectáreas en la Amazonía. Pero ¿por qué se deforesta principalmente en esta última región, más allá de ser la zona con mayor cantidad de bosque del país? 

[Miguel Pacheco]: Pues aquí hay un análisis histórico que viene de la migración. La migración de personas de las grandes ciudades, por ahí por los años 70 hacia la Amazonía por el boom que hubo de la producción de coca. Posteriormente, al existir mayor control sobre la producción de la coca, muchas familias dedicadas a esa economía empiezan a migrar a nuevas economías que son principalmente la ganadería. 

En términos de hectáreas, la ganancia por una hectárea de coca es equivalente a muchas hectáreas en ganadería. La producción de una cabeza de ganado requiere mucha más área. Más o menos el promedio está en 0,8 cabezas de ganado por hectárea en términos de producción de ganado en la Amazonía y en Colombia. Entonces es una producción, pues, diría muy pobre. Se requiere mucha área para tan poco ganado. 

[Luisa Fernanda Gómez]: Y la ganadería es una actividad legal… a diferencia de los cultivos de coca.

[Miguel Pacheco]: Entonces eso hace que se expanda, muchísima área y se deforeste más. Entonces eso empieza a incrementar los índices de deforestación en estas zonas. 

Y, pues, a partir del finales del año 2016, donde se firma el Acuerdo de Paz, recordemos que existían grupos armados al margen de la ley que ejercían cierto control sobre el uso de la tierra en esas zonas. Y pues cuando se firma el acuerdo, estos grupos salen, dejan las armas y se deja de tener ese cierto grado de control que existía sobre el territorio y pues se empieza a incrementar la deforestación, empieza a entrar mucha más gente, acaparadores de tierras.

[Luisa Fernanda Gómez]: Un año después de la desmovilización de las Farc, en 2017, se presentó un pico histórico de deforestación en el país: se perdieron 219.973 hectáreas de bosque en total. Y aunque con respecto al año anterior casi todas las demás regiones disminuyeron la tasa, en la Amazonía se duplicó: pasamos de 70.074 hectáreas deforestadas en 2016 a 144.147 en 2017.

PAUSA MUSICAL

[Luisa Fernanda Gómez]: Ahora bien, la deforestación no siempre fue vista como un problema. Para algunas personas puede que siempre lo hubiera sido, pero en otros tiempos, la tala de árboles no era sinónimo de daño ecológico...

[Manuel Rodríguez]: Naturalmente uno tiene que recordar que históricamente la transformación del bosque del mundo se da como consecuencia básicamente de la agricultura, siendo el principal bioma. terrestre, es necesario deforestar para montar los cultivos agrícolas y también la ganadería. 

Hace 100 años, hace 200 años eran claramente vistos como una fuente de madera, fundamentalmente. 

Obviamente los habitantes de los bosques, los indígenas, campesinos que viven en bosques, su percepción de los bosques es que son su fuente de vida. Entonces ellos viven en los bosques y por eso los protegen, los saben manejar porque obviamente de ahí extraen todos los frutos para su alimentación, todas las fibras para construir sus casas, sus canoas, sus instrumentos de diferente índole. 

Pero en la medida en que el mundo se fue urbanizando los bosques comenzaron a jugar un papel importante en provisión de madera, desde tiempos inmemorables. 

[Luisa Fernanda Gómez]: ¿Cuándo comienza a convertirse en un problema a nivel mundial?
 

[Manuel Rodríguez]: Los años 80 comenzó una preocupación muy grande por la deforestación del bosque tropical.

[Miguel Pacheco]: Lo que pasa es que a partir de ciertos estudios que se empiezan a desarrollar a principios de los años 80, nos empezamos a dar cuenta que hay una relación entre la deforestación, la emisión de gases efecto invernadero y los niveles de carbono que deben haber en la atmósfera. 

[Luisa Fernanda Gómez]: ¿Y cuándo se convierte la deforestación en un problema para Colombia?

[Manuel Rodríguez]: En Colombia hubo un SOS muy importante también en los años 80, que hubo unas cifras de deforestación grandísimas. Hubo una preocupación muy grande porque la deforestación en esos años de los 80 llegó a significar 600.000 hectáreas al año en algún periodo. Entre 300.000 y 600.000 hectáreas. Deforestaciones tan extensas no hemos vuelto a ver, pero claro en ese momento había más bosque que deforestar.

Cuando yo era ministro de ambiente la deforestación era un problema…. tan grave como es hoy en día. 

[Luisa Fernanda Gómez]: Estas cifras que hemos ido mencionando de tasas, de hectáreas quemadas y pérdidas pueden sonar lejanas, a paisaje común cuando leemos noticias. Para aterrizarlo un poco… ¿cuáles son las consecuencias de la deforestación?

[Miguel Pacheco]: Cada verano se incendia una gran proporción de los bosques para cambio de uso, como dije hace un momento. Entonces ese humo, llega a las comunidades locales y afecta la calidad del aire y, pues genera problemas de salud pública. 

Otro es relacionado con la pérdida de biodiversidad. Hay vida silvestre que vive en esas zonas, hábitats completos eventualmente de ciertas especies. Y eventualmente fuentes hídricas que abastecen de agua a ciertas comunidades.

[Luisa Fernanda Gómez]: Y en determinados lugares, las secuelas tienen matices particulares por las características del territorio. ¿Qué pasa, por ejemplo, en Cajamarca?, municipio del Tolima donde vive Robinson Mejía: 

[Robinson Mejía]: Por el tipo de suelos que tiene Cajamarca, de origen volcánico, prácticamente cuando una zona se deforesta, las remociones en masa, la erosión y digamos la pérdida de fertilidad del suelo es digamos una de las determinantes más grandes. Además que con eso hay pérdida de biodiversidad, va además todo un componente de pobreza para las comunidades.

Pero pues recientemente lo más grave son que compañías extranjeras están comprando esos territorios y están haciendo eso a una escala ya diferente, ¿no? Ya no es el campesino tumbando sino que ya es una empresa tumbando grandes extensiones de bosque.

[Luisa Fernanda Gómez]: ¿Pero cómo nos afecta a quienes vivimos a cientos o miles de kilómetros del bosque?

[Miguel Pacheco]: Recordemos que la producción de agua que abastece los Andes proviene precisamente de un fenómeno que se llama la evapotranspiración de los bosques. Es decir, los árboles elevan o transpiran agua hacia la atmósfera. Los árboles principalmente de la Amazonía transpiran agua hacia la atmósfera y eso vienen unas nubes grandes que se llaman ríos voladores, llegan a Los Andes, riegan los cultivos y a su vez abastecen el agua a las grandes ciudades. 

Ahora, sobre el tema de los incendios, pues tenemos en este momento tenemos problemas sobre la calidad del aire. Tanto en ciudades en Estados Unidos. Portland el mes pasado reportó la peor calidad de aire en el mundo y, pues ayer estaba hablando con colegas de la oficina de WWF Bolivia y me comentaban que la calidad del aire en Santa Cruz está tremendamente afectada por los incendios que en este momento se están dando en ese país.

[Luisa Fernanda Gómez]: El 12 diciembre de 2015 se realizó la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático en París, la famosa COP21, evento en el que se buscó reforzar el compromiso de los distintos gobiernos frente al cambio climático. Después de ese evento, muchos países adoptaron el Acuerdo de París, un documento histórico para combatir el cambio climático y acelerar e intensificar las acciones e inversiones necesarias para un futuro sostenible con bajas emisiones de carbono. Para dejarlo más claro: ¿Qué tiene que ver eso con la deforestación?

[Manuel Rodríguez]: El papel que juegan los bosques como regulador del clima, particularmente en relación con el cambio climático. Los bosques tienen capturada una cantidad de carbono y al destruirlos se libera esa cantidad de carbono y por consiguiente, contribuye al calentamiento global, a tal punto que la deforestación explica aproximadamente el 20 por ciento de las emisiones de gases de efecto invernadero a nivel global. 

[Miguel Pacheco]: El carbono no es malo, no se debe satanizar, sino es un tema de que debe existir unos niveles de carbono en la atmósfera con los que debemos convivir. Aquí existe una necesidad, por ejemplo, del carbono para la fotosíntesis de las plantas, entre otras cosas. Cuando ese balance que existe de carbono se desproporciona, es que surge el problema. Al momento en que empiezan a haber mayores niveles de gases efecto invernadero y carbono en la atmósfera, empezamos a tener problemas relacionados con el cambio climático, incremento de temperatura, desastres naturales, entre otras cosas. 

[Luisa Fernanda Gómez]: Desde 2017, cuando se presentó lo que podríamos llamar como un “pico de deforestación”, la tasa anual ha disminuido. Comparando la de 2019, hablamos de un reducción del 29 por ciento, cifra que no tiene en cuenta la deforestación acumulada, es decir la que se suma año tras año. 

Por otro lado, el presidente Duque en su discurso, presentó resultados de varias iniciativas, entre las que se cuentan la Operación Artemisa, la estrategia militar de su gobierno cuyo objetivo es proteger los Parques Nacionales de la deforestación; Visión Amazonía, un programa financiado por cooperación internacional; el esquema de Pago por Servicios Ambientales, y la Sembratón Nacional, entre otras. 

Muchos de los resultados mencionados por el Presidente fueron calificados por Colombiacheck como cuestionables y otros menos como verdaderos. En la transcripción de este episodio les dejamos los enlaces de los chequeos. Pero la pregunta de fondo es: ¿las medidas tomadas para detener la deforestación están funcionando realmente más allá de comparar un año con otro?

[Manuel Rodríguez]: Están funcionando pero la ambición no es suficiente. Ese es el problema. Sí hay unas medidas que ha tomado el gobierno que han bajado un poco la deforestación. Sí ha habido una lucha contra la deforestación, pero las metas, y eso es en lo que hemos estado en controversia con el gobierno, no son suficientemente ambiciosas. 

Hay un tema es Colombia y es  la ausencia del Estado en algunas áreas. En la región Amazónica no hay suficiente presencia del estado y con el proceso de paz, las zonas que desocuparon las FARC no las ocupó el gobierno, y entonces ocuparon grupos armados ilegales que, en parte, son los dueños de la deforestación, por decirlo así. 

Se necesita que el Estado se haga más presente en esas zonas ofreciendo bienes públicos: educación, salud, etcétera y también posibilidades de trabajo para la gente que vive en la región amazónica. Es un conjunto de medidas muy integral.

[Robinson Mejía]: Las organizaciones han denunciado y lo que encontramos es que la autoridad ambiental no actúa. Entonces es como que nosotros no podemos hacer un control de un predio que es privado y quien sí puede hacerlo es la autoridad ambiental, y en este caso no sucede.

Si bien el activismo está encargado de visibilizar ese tipo de situaciones, de contextos, la responsabilidad mayor está en la institucionalidad porque ellos son los que deben garantizar una gobernanza forestal.

[Luisa Fernanda Gómez]: A todo lo anterior hay que sumarle que el fracaso de ciertas medidas en contra de la deforestación radica en la falta de planes a largo plazo o en el desconocimiento de las dinámicas propias del medio ambiente. De ahí que sea frecuente escuchar sobre jornadas de siembra masiva de árboles, pero no sobre el progreso o los frutos de las mismas. 

[Robinson Mejía]: Tienen grandes viveros con un, digamos, proceso de producción de plántulas de especies nativas bastante importante pero luego, la autoridad ambiental se las da a la gente, la gente los siembra pero no hay un proceso de seguimiento porque ellos creen que sembrar el árbol es que se deje ahí y ya no va a pasar nada más. 

Ahí hay una gran digamos ineficiencia de parte de la institucionalidad porque ellos solamente se conforman con ir a llevarles árboles para que el campesino los siembre y ya. Pero nunca se han sentado a construir un plan a largo plazo para que zonas en las fincas se puedan recuperar y llegar a acuerdos de conservación donde la gente entienda que hay que conservar ciertos territorios y no avanzar en la ampliación de la frontera agrícola. 

[Luisa Fernanda Gómez]: Además, ¿funciona la forma en que se castiga hoy a quienes deforestan?

[Miguel Pacheco]: Yo encuentro un paralelo entre la forma como se judicializa la deforestación, con cómo se judicializa y se procede con el tema de venta de estupefacientes en las ciudades. Al final siempre se agarra y sale en la televisión a los pequeños distribuidores, pero no a aquellos grandes productores. Es similar en el caso de la deforestación. 

Hay gente que está metida en el bosque y hay gente que financia eso y pues agarran al pequeño que está con la motosierra, le quitan la motosierra, lo judicializan. Pero realmente no se investiga a profundidad sobre el tema de quién está financiando esto, de dónde vienen estas platas y todo lo que viene atrás de esta persona que está tumbando y quemando el bosque, que al final es el primer punto del eslabón, pero no toda esa maraña que viene atrás.

[Luisa Fernanda Gómez]: BanCO2 es una de las estrategias de pago por servicios ambientales de carácter voluntario que fue implementada desde 2016 y a través de la cual se entrega un incentivo a las familias campesinas que tengan dentro de sus predios ecosistemas estratégicos y que estén dispuestas a conservarlos. ¿Eso funciona?

[Robinson Mejía]: Ha sido supremamente grave porque lo que piensan hacer es ponerle precio al bosque y entonces el campesino empieza a creer de que si no le pagan a él por conservar esa zona, él la tumba.

[Luisa Fernanda Gómez]: ¿Y realmente existen modelos efectivos de los que podamos aprender?

[Miguel Pacheco]: Yo he trabajado prácticamente en toda la región y conozco varios modelos, buenos modelos. Más allá de la política que se desarrolle, hay gente que la aplica mal y hay gente que la aplica bien. Existen modelos interesantes de manejo forestal comunitario en Bolivia.

En el caso peruano, de donde vengo, hay un modelo de concesiones forestales bastante interesante  que ha hecho que haya zonas que se conserven mucho mejor incluso que áreas protegidas. Y, pues aprovechando, la madera de una forma sostenible. 

Aquí en Colombia se habla mucho del caso guatemalteco, que es un caso de pequeñas operaciones forestales desarrolladas por comunidades indígenas que tienen un excelente ejemplo de buen manejo, de alternativas económicas sostenibles, entre otros. 

Incluso aquí en Colombia existe un modelo que existe en el Atrato de producción de especies no maderables, entre otros, que se pueden tomar como ejemplo, para llevar a cabo en el país. 

Entonces hay alternativas, hay mucho por hacer. 

[Robinson Mejía]: Nosotros estamos convencidos de que la mejor estrategia de digamos de recuperar zonas degradadas, una es tener un buen sistema de áreas protegidas local, regional y nacional que identifique esas zonas supremamente estratégicas. Y por otro lado la sensibilización ambiental con las comunidades campesinas en esta zona para llegar a acuerdos de conservación donde el campesino gane y donde efectivamente se logren recuperar zonas degradadas. 

[Luisa Fernanda Gómez]: ¿Entonces cómo se puede combinar la protección del bosque con oportunidades económicas reales para la gente?

[Miguel Pacheco]: Se puede hacer uso de los recursos naturales, no está mal hacer uso de los recursos naturales. Pero hay que hacerlo de una manera sostenible, pensando en las futuras generaciones y pensando en que tumbar el bosque para hacer otras actividades no es lo más apropiado. El bosque se tiene que usar como bosque. El recurso natural se debe usar de una manera sostenible.

[Luisa Fernanda Gómez]: Pero no es un proceso que los ciudadanos deban asumir en solitario, ¿no? Alguien debe apoyar y guiar. Y ese alguien es, o debería ser, el Estado. 

[Robinson Mejía]: Hace falta apoyo institucional para que los campesinos en lugar de sacar la leña del bosque puedan plantar sus huertos de leña, o que la gente en lugar de ampliar la frontera agrícola pueda lograr mayor productividad en las áreas que ya está cultivando para que no expanda la frontera agrícola…

[Miguel Pacheco]: Hay alternativas, hay mecanismos que hacen que la producción ganadera sea de alguna manera más amigable con el medio ambiente. Existe el manejo forestal sostenible, también existen otras alternativas que generan menor impacto para las comunidades, como por ejemplo, el turismo sostenible o el ecoturismo como también se le llama, entre otras alternativas. 

El uso de productos no maderables, hay ejemplos muy bonitos con comunidades afro en El Atrato que están produciendo productos a partir del Azaí y del palmito, tiene un mercado en el país y se han generado alternativas a actividades económicas que desarrollaban anteriormente que impactaban el bosque, deforestaban el bosque. Entonces, sí se pueden buscar alternativas. Pero esto no es una tarea exclusivamente de los que están viviendo en el bosque, sino de todos nosotros. Esto tiene que tener una mirada integral. 

[Luisa Fernanda Gómez]: ¿Qué tan importante es tomar acciones rápido?

[Robinson Mejía]: Estamos en un momento de la historia de la humanidad donde es urgente y necesario tomar ya acciones porque, como lo dice Naciones Unidas, ya estamos en un déficit. Porque ya prácticamente lo que requiere… bueno, lo que requiere no, lo que utiliza la humanidad para poder vivir ya está en números rojos y prácticamente eso se ha alimentado por un modelo económico que pues desconoce todo ese tipo de… sí, como de características de los territorios donde se habita, ¿no? 

Esto es como un acto en legítima defensa. Es decir, nosotros estamos al punto de que o sea, ya, ya nos tocó tomar parte de esto porque prácticamente si nosotros no lo hacemos, pues esto nos va a no sé, a sobrepasar y digamos que yo soy de los que creo que esto no es de un solo sector, sino que eso tiene que ser de todos.

[Luisa Fernanda Gómez]: ¿Y qué podemos hacer nosotros como consumidores para cuidar de los bosques?

[Miguel Pacheco]: Hay productos, hay madera proveniente de fuentes bien manejadas, existe una página web que se ha generado aquí en el país, promovido por varias organizaciones, entre ellas WWF, que se llama elijamaderalegal.com, por ejemplo, donde encuentras productos provenientes de fuentes sostenibles. 

Existe, incluso, carne certificada, entre otros. Por otro lado también está el tema del exceso del consumo. No significa que mañana nos tengamos que convertir en vegetarianos. Pero recordemos que a veces tenemos un exceso de consumo. A veces consumimos o compramos muchísimo más de lo que vamos a consumir. Hay muchísimos alimentos que se desperdician, que se botan a la basura. Entonces son hábitos alimenticios que los seres humanos vamos a tener que cambiar si no queremos que esta situación siga así empeorando. 

MÚSICA

A todos los que nos escuchan, recuerden que pueden leer todas las verificaciones que hemos hecho en colombiacheck.com. Pueden seguirnos en todas nuestras redes sociales, estamos como @Colcheck en Twitter y @colombiacheck en Instagram y Facebook. 

En la producción de este podcast estuvieron Laura Rodríguez Salamanca, Laura Castaño Giraldo y quien les habla, Luisa Fernanda Gómez. El diseño sonoro es de Akorde.

Hasta la próxima.

Fin de la transcripción

Recuerde que también puede escuchar este podcast en plataformas como Spreaker y Apple Podcasts.

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Martes, 28 Abril 2020

WhatsApp y desinformación | Parte I

Por Colombiacheck

¿Por qué la gente comparte cadenas con mensajes falsos en aplicaciones de mensajería? ¿Qué hace que nuestras tías crean y compartan cuanta cadena les llega al chat? ¿Es WhatsApp una caja negra de desinformación?

En el episodio 47 del podcast de Colombiacheck, conversamos con Carlos Cortés, creador del video-blog de opinión política La Mesa de Centro de La Silla Vacía y fundador del centro de internet y sociedad Linterna Verde. Pueden escuchar el episodio dando click en el botón de play a continuación. Al final del audio, les dejamos la transcripción del episodio.


Transcripción:

[Luisa Fernanda Gómez, conductora]:  Hola a todos y todas. Bienvenidos una vez más al podcast de Colombiacheck. Les habla Luisa Fernanda Gómez, conductora de este podcast y periodista de Colombiacheck.

Después de una breve (y forzosa) pausa por cuenta del coronavirus, volvemos en un nuevo episodio que transmitimos desde nuestras casas. 

Este episodio, el número 47, es el primero en el que hablaremos sobre WhatsApp y la desinformación.

[AUDIO]: MÁNDAME UN WHATSAPP

[Luisa]: Seguramente, desde que se declaró la pandemia por el coronavirus, a todos nos han llegado cadenas de WhatsApp relacionadas con curas milagrosas para el Covid -19, teorías conspirativas y todo tipo de consejos médicos y no médicos para no morir en el apocalipsis. 

Para esta conversación invitamos a Carlos Cortés, Creador del video-blog de opinión política La Mesa de Centro de La Silla Vacía y fundador del centro de internet y sociedad Linterna Verde.

[Carlos Cortés, invitado]: Hola, Luisa. ¿Qué tal? Gracias por la invitación. Muy chévere estar acá con ustedes.

[Luisa]: Gracias. Carlos, bueno, me gustaría que tú empezaras, de hecho, contando por qué te invitamos. O sea, ¿qué es lo que hacen en Linterna Verde, en qué consiste el trabajo que han hecho alrededor de WhatsApp?

[Carlos]: Bueno, Linterna Verde es un centro de estudios de internet, combinado con una consultoría para sociedad civil. Somos una organización sin ánimo de lucro cuyo objetivo principal es tratar de explicar el debate público digital con un énfasis en redes sociales. Estamos observando fenómenos alrededor de desinformación, de manipulación, de ataques, conversaciones de algunos sectores, la forma como el público consume y entiende los contenidos en redes sociales, en medios de comunicación. Y tratar de darle a eso una interpretación, una lógica. Orientar la manera como nosotros estamos construyendo a la opinión pública desde internet y las redes sociales.

Nuestro objetivo en Linterna Verde es acercar estos debates al público general y trabajarlo, también, con la sociedad civil.

[Luisa]: Ok, pero específicamente el tema que han trabajado con WhatsApp tengo entendido que ha sido un análisis en temas de elecciones, como de desinformación o la conversación alrededor de las elecciones políticas en WhatsApp.

[Carlos]: Bueno, en particular frente a WhatsApp qué es lo que nosotros hemos hecho. Hay una especie de conclusión convencional, casi que de sabiduría popular de la gente alrededor de que WhatsApp es una especie de caja negra de desinformación.

Entonces, nosotros hemos hecho un par de estudios, uno que salió en 2018 que se llama “La política en WhatsApp es dinámica”, donde intentamos preguntarnos si realmente WhatsApp es tan decisivo o fue tan decisivo para influir en la elección presidencial de 2018. Vamos a sacar muy pronto un informe sobre las elecciones regionales del año pasado donde hacemos una pregunta similar sobre el uso de WhatsApp en algunas campañas regionales en el país. 

Y aprovechando esta invitación de Colcheck, vamos a compartir algunas de las conclusiones de ese estudio que, si bien apuntan a un tema específico que son las elecciones, sirven también para interpretar o por lo menos para guiar lo que estamos viendo en el contexto de la pandemia.

[Luisa]: Precisamente hacia ese tema vamos a ir más adelante. Pero entonces quisiera que empezáramos hablando más en términos generales desde lo que ustedes han estudiado sobre WhatsApp. ¿Por qué la gente prefiere WhatsApp a otras aplicaciones? Porque WhatsApp es hoy la aplicación de mensajería más popular y la segunda red social más usada en el mundo…

[Carlos]: A ver, el uso de WhatsApp enfrenta un par de realidades. Por un lado se trata, en teoría, de un servicio de mensajería directa, parecido a los SMS, parecido a lo que sería un correo electrónico o lo que sería una carta. Ese era como el diseño inicial o la idea.

Pero está enfrentado a una realidad y es que su incorporación social, el uso que le da la gente, no es simplemente de un sistema de mensajería sino de red social, como tú dices. Entonces, en la práctica, a través del sistema de listas, de la funcionalidad de los grupos y de la posibilidad de incluir todo tipo de contenido multimedia, termina siendo en la práctica una red social. 

¿Y por qué termina siendo tan atractivo para la gente? Pues por varias razones. Una primera es que es una aplicación móvil que está en los celulares, recordemos que nosotros tenemos una penetración en Colombia superior al 100 por ciento de dispositivos móviles. Es además una aplicación multiplataforma (o sea se puede usar desde Android, se puede usar desde Apple), es gratuita y, digamos, fácil de usar. Y simplemente para dejarlo enunciado, el otro es que genera cierto tipo de intimidad o de idea de conversación cercana y eso también impulsa o, al menos influye, en algunas dinámicas que terminan teniendo relación con la desinformación. 

Entonces WhatsApp está un poco en esa realidad, es un servicio de mensajería pero en la práctica se usa como una red social.

[Luisa]: Y ya que mencionas la penetración que tiene en Colombia, me gustaría que aterrizáramos esto al contexto nacional, ¿cuáles son las características del contexto colombiano que hacen que sea la red social más utilizada? El dato que tengo es que el 67 por ciento de los colombianos tiene y utiliza WhatsApp.

[Carlos]: No hay una medición a partir de cifras oficiales de la plataforma pero si uno mira mediciones que se han hecho, el uso de WhatsApp está entre un 70 y un 80 por ciento. Yo creo incluso que puede llegar a ser más alto y termina dependiendo un poco de la disponibilidad de dispositivos móviles inteligentes, y, por el otro lado, de los paquetes de datos.  Y eso también es un elemento importante. 

La gran mayoría de personas en Colombia utiliza teléfonos móviles con paquetes de datos prepago. Es muy poca la gente que está utilizándolo con un plan pospago que te permita pagar a final de mes. Eso implica que la gente piensa con cuidado qué tipo de paquetes compra, cómo los consume y qué aplicaciones le pueden resultar más detrimentales para acabar con sus datos. Básicamente el “me quedé sin datos” es como el nuevo “me quedé sin minutos”. Y muchos operadores ofrecen el uso de WhatsApp sin que cuente contra el uso del plan de datos, eso se llama esquemas de cero rating, que ahí hay un debate aparte, pero eso también facilita que la gente lo use por encima de otras aplicaciones.

[Luisa]: ¿Y cómo utiliza la gente WhatsApp?

[Carlos]: Esa es una pregunta importante porque alrededor del debate sobre desinformación y WhatsApp, existe una idea estática, que es un poco lo que nosotros hemos venido cuestionando desde Linterna, de que el uso de WhatsApp es el mismo, y en esa medida WhatsApp igual desinformación. El uso de WhatsApp ha cambiado en los últimos años, de la mano de dos elementos que se retroalimentan entre sí. 

Por un lado, nosotros no usamos WhatsApp de la misma manera cuando empezó, a cómo se usa hoy, y eso pasa con cualquier tipo de tecnología. La incorporación y la manera como la gente empieza a encontrar usos no previstos, usos nuevos, es muy importante en el análisis que uno hace de cómo se usa WhatsApp. Y eso se relaciona con el segundo punto; de qué manera los cambios que le hace la plataforma al servicio termina también influyendo en el uso.

Entonces, para aterrizarlo al problema de la desinformación, en WhatsApp estamos hablando básicamente de dos o tres cosas. La primera, las listas; la segunda, los grupos, y la tercera, el reenvío de mensajes. Todo eso ha tenido cambios desde que empezó la aplicación, en parte debido a la presión que existe sobre la desinformación. Sumado a un factor social, de nuevo, que es una de las cosas que nosotros analizamos en el informe de 2018 y lo retomamos en este, y es de qué manera han cambiado los códigos sociales o las convenciones sociales para usar WhatsApp. 

Y en esa medida lo que nosotros vemos es que la desinformación en WhatsApp va encontrando unas fricciones y unos cambios que por lo menos ponen en duda la idea de que sea simplemente la caja negra y el chivo expiatorio de toda la desinformación que estamos viendo en el contexto específico de la pandemia.

[Luisa]: El uso de WhatsApp se ha incrementado en este tiempo de pandemia y con él la transmisión de desinformaciones. Sé que no nos vamos a centrar tanto, pero como ese es el tema específico que trabajamos nosotros en Colombiacheck, lo que hemos visto es que nosotros tenemos un chat o bueno, una cuenta, una línea de WhatsApp, desde hace más de un año, para que nuestros lectores nos envíen las cadenas que reciben para que las verifiquemos. Y hablando con Pablo Medina, nuestro director, él me contaba que antes nos pedían unas 10 consultas al día, pero con toda la situación que estamos viviendo en este momento por el coronavirus, el 15 de marzo, después de declarada la pandemia, nos estaban pidiendo 30 cosas al día por WhatsApp. O sea, se triplicó la cantidad de peticiones de revisar desinformaciones.

[Pablo Medina, director de Colombiacheck]: “En Colombiacheck hemos revisado más de 120 informaciones acerca del coronavirus, en nuestro especial de la página, y de esas, más o menos 50 hemos visto que se han estado moviendo por mensajes tanto de texto como notas de audio o imágenes de WhatsApp”. 

[Carlos]: Claro, yo solamente diría alrededor de lo que comenta Pablo un par de cosas. Por un lado, es absolutamente previsible, y me imagino que para ustedes trabajando desde la casa les está quedando menos tiempo para hacer el almuerzo, con todo lo que les está llegando, porque es evidente que ha surgido una cantidad de contenido pues, alrededor de la pandemia, en un momento en que la gente está muchísimo más pegada de las redes sociales.

[Luisa]: ¿Cuáles son esos temas generales que mueven la desinformación en WhatsApp?

[Carlos]: Lo que nosotros vemos es que WhatsApp no es el comienzo ni el fin y que en general la desinformación que nosotros estamos viendo en Whatsapp tiene una serie de elementos y de ciclos que tienen que ver con debates que se están dando en las redes sociales, con cosas que publican los medios de comunicación, con afirmaciones que hacen los mismos políticos, o simplemente con situaciones donde no hay información clara.

Lo otro que es una pregunta más difícil es realmente qué tanto impacto tiene esa desinformación que está circulando por WhatsApp. Porque no podemos decir que simplemente por el hecho de que la gente está reenviando cadenas con información absurda, ya estamos viendo un estado de desinformación por cuenta de eso. Y en esa medida uno podría decir, bueno, no sabemos si esto realmente es el detonante y si eso puede tener más impacto que un político diciendo alguna barbaridad en redes sociales. 

[Luisa]: ¿Pero ustedes tienen determinados algunos temas que se muevan más que otros? Lo digo porque, por ejemplo, aterrizándolo en este momento sobre el coronavirus, nosotros hemos visto o hemos podido identificar que la información que circula por WhatsApp se centra en tres temas principales: el virus y su comportamiento; el origen del virus y teorías conspirativas, que hemos visto que dicen que salió de un laboratorio chino, ruso o estadounidense. Y el tercer tema son las falsas entregas de ayuda y falsas medidas del Gobierno. Ustedes de pronto tienen así como determinados unos temas específicos que son, digámoslo, más propensos o que se repiten más desinformaciones en WhatsApp?

[Carlos]: A ver, eso es parte de lo que hicimos un poco en el proyecto 2018 que era ver qué contenidos estaban circulando en Whatsapp y tratar de compararlos o de mirar si había contenidos similares en redes sociales abiertas. Como te decía ahorita, si partimos de que para nosotros WhatsApp no es ni el comienzo ni el fin de la desinformación, pues es evidente que tuvo que haber empezado por algún lado.

Si hay cosas que se están moviendo en redes sociales abiertas, es posible que esto se esté moviendo en WhatsApp. Con una salvedad importante; hay obviamente un problema y hay obviamente un riesgo y es que nosotros no podemos monitorear los contenidos de WhatsApp si alguien no nos los comparte. Entonces, esto está claro para la gente. Es una red social, sí, pero es un sistema de mensajería encriptado de punto a punto, los contenidos no se pueden monitorear de manera abierta. Y en esa medida, sí hay un punto ciego de la desinformación en WhatsApp. ¿Y esto qué implica del punto ciego? Se puede estar moviendo en ciertas comunidades o en ciertos contextos alguna información en WhatsApp que de un momento a otro estalle o resulte que tiene un impacto mucho más grande de lo que uno creía.

[Luisa]: Ok, y conectando las últimas dos cosas que estábamos hablando; lo de los temas y el contexto colombiano, nosotros nos pusimos como a contrastar qué estaban viendo otros fact-checkers en la región, pues porque claro, cada contexto político y social de cada país también determina unas desinformaciones distintas, Y hablamos con Gabriela Weiss, de Chequea Bolivia y ella coincidió con los tres temas que acabo de mencionar, lo de el virus y sus comportamientos, el origen del virus y teorías conspirativas, las falsas entregas de ayuda y las falsas medidas del gobierno, pero sumó dos que son muy, muy del contexto boliviano.

[Gabriela Weiss, Chequea Bolivia]: Otro punto dentro de estas cadenas de WhatsApp que hemos visto mucho son noticias sobre muertes o contagios en lugares específicos. Por ejemplo, había una lista larga de diferentes personas que supuestamente estaban contagiadas y daban la dirección de sus casas para que la gente no se acerque a esas zonas. 

Otro punto muy importante que quizás se está dando de manera distinta en otros países, pero que en Bolivia está muy fuerte, es que muchas de estas cadenas responden a la polarización política que se vive específicamente en el país. Nosotros teníamos que tener nuestras elecciones el 3 de mayo, pero se han retrasado por todo esto de la cuarentena y el coronavirus. Entonces algunas de estas cadenas vinculan una mala gestión de Evo Morales, que es el expresidente, y otras cadenas vinculan a malas gestiones y malas acciones que está haciendo actualmente la presidenta que es Yanine Añez. 

[Luisa]: Es decir, en este caso, en Bolivia se mezcla el tema político electoral con los temas de la pandemia.

[Carlos]: Claro, y eso básicamente reafirma una idea y es que la desinformación no surge de manera aislada, no se debe a unos actores que se sientan frente a un computador y dicen “vamos a crear este rumor”, pues que obviamente las bodegas y ciertas operaciones conjuntas tienen una motivación para difundir falsedades, pero eso surge en un entorno donde la gente lo va a consumir, lo va a creer.

[Luisa]: En este punto, de pronto retomando algo que estabas diciendo ahorita, podríamos pensar como en la intencionalidad que puede haber detrás de las desinformaciones, en el caso colombiano. Porque nosotros hemos, en términos de desinformación en general, hablamos de motivaciones políticas, económicas, en algunos casos sátira que se sale de control y ya termina gente creyendo que un actor porno es un físico reconocido pero que el Gobierno no quiere admitirlo… ¿Hay manera como de establecer un poco la intencionalidad en las cadenas que se difunden por WhatsApp?

[Carlos]: Bueno, pues la intencionalidad es un elemento que hay que ver en cada caso.   

Creo que hay unos casos en los que tú puedes decir sí fue un plan absoluto para atacar y hay otros en los que se esto volvió una bola de nieve que contó con muchos actores y con muchas motivaciones distintas.

[Luisa]: Sí, de acuerdo. Bueno, quiero cambiar un poco el tema ahora, y centrarnos en esas características de la plataforma de WhatsApp. ¿Por qué WhatsApp es tan efectiva para difundir desinformaciones?

[Carlos]: Hay un primer elemento y es la cercanía. O sea, WhatsApp tiene un diseño que lo han asemejado algunas fuentes e incluso en algunas charlas lo decía alguien de políticas públicas de WhatsApp, similar a la sala de la casa. Yo creo que es una idea que funciona más o menos, pero en principio sí como: no es que si yo tengo un grupo con mi familia y con mis amigos yo siento que hay un entorno de confianza. Y ese primer elemento de confianza y de cercanía te desarma de cierto nivel de escepticismo. Te está hablando alguien en confianza, te está hablando alguien en un espacio cerrado. Te está hablando con un tono que, si tú lo ves en muchos mensajes de voz que ustedes mismos han analizado de “te voy a contar esto”, “esta persona, el esposo de mi prima, no sé si tú sepas pero es el encargado de la unidad de cuidados intensivos y es el que está mirando todos los enfermos que llegan”... Como ese tipo de narrativa y de mensaje cercano.

Lo segundo es que las personas también en un contexto de escepticismo y desconfianza frente a los medios de comunicación, quieren ver voces, quieren sentir que la persona que les está hablando es estas voces. Y por eso los influenciadores tienen tanto impacto y tanto poder en redes sociales, porque te está hablando esa persona, no te está hablando el edificio de Caracol, no te está hablando el edificio de El Espectador. Y en WhatsApp eso se pone todavía más cercano, “es que yo te voy a contar a ti esto”.

Y el último que yo diría, que eso sí lo hemos visto es las características que tienen estos contenidos que ustedes los conocen bien. Entonces es un mensaje que de pronto no está del todo bien escrito, si tiene un audio o un video, tiene como un nivel amateur en cómo se editó. Entonces te da como esta idea de que no es alguien que lo esté haciendo de manera profesional sino que simplemente te quiere contar lo que está pasando.

[Luisa]: Esta misma pregunta incluso se la hicimos también a Gabriela Oliván, fundadora y directora ejecutiva de Women in the News Network, bueno, esto fue lo que dijo.

[Gabriela Oliván]: En cuarentena las noticias falsas aumentan exponencialmente. La incertidumbre, los temores, la incertidumbre, la sobreexposición a la información que circula y que muchas veces, aunque veraz, es contradictoria, generan un caldo de cultivo para la desinformación.

Por otro lado, existe una nueva dependencia de los medios sociales y de la tecnología. Encerrados en nuestras casas, aislados, con capacidad ociosa y sin posibilidad de corroborar los hechos por nosotros mismos, nos volvemos más vulnerables, más crédulos respecto a la información que nos llega a través de WhatsApp.

WhatsApp es una plataforma controlada y de proximidad. A diferencia de otras redes sociales donde los algoritmos son los que nos acercan a la información vinculada a nuestros temas de interés y puntos de vista. En WhatsApp el algoritmo lo manejan nuestros contactos. Son ellos los que eligen a quienes o en qué grupo compartir un dato de información. Y esto le asigna una cuota de verosimilitud a lo que allí se comparte. No es un algoritmo, no es un anónimo, no son las redes, no son los medios. Es un familiar, un amigo, un colega o una mamá del cole. Y por eso mismo sentimos el compromiso de compartir lo que nos llega, de no cortar la cadena y, tal vez, sin darnos cuenta, seguir contribuyendo a la proliferación de noticias que muchas veces son fake news. 

[Carlos]: Pues mira, yo estoy de acuerdo en que en el estado de encierro se genera como un alto nivel de angustia o de necesidad de respuesta, que lo comentábamos antes. No estoy seguro que el hecho de que la gente esté encerrada le dificulte el nivel de comprobación o de contrastación que se puede requerir cuando uno recibe una información de esas en WhatsApp. Lo que nosotros hemos visto pues es que en general la gente, y le preguntamos a la gente qué tanto verifica cosas que le comparten. Y realmente cerca del 73 por ciento decía que no lo verifica. Otra cosa distinta es si lo comparte. Entonces no creo que eso se deba al problema de la pandemia.

[Luisa]: Ok, ahora quiero volver a cambiar de tema para hablar un poco sobre las implicaciones. Las consecuencias más tangibles, digámoslo, que tenemos sobre los efectos de compartir desinformaciones en WhatsApp. 

[AUDIOS DE NOTICIAS]

[Luisa]: Ahí vamos sumando todo lo que hemos venido hablando. Uno está ocioso y paranoico, además conspirativo porque no te están contando la verdad, no te van a dar la cura porque es que las farmacéuticas se están beneficiando de esto.

[Carlos]: Ahí hay varios elementos importantes. El primero es que efectivamente cuando pones por ejemplo lo que pasó en Tenjo, de nuevo, cuando estamos hablando en contextos de fragilidad, de angustia, de miedo, el miedo es un movilizador muy potente… Una información referida a un hecho en particular puede detonar perfectamente un respuesta, como pasó o como vimos con lo de “se metieron, se metieron” de noviembre pasado con las protestas.

Entonces en el caso de nuevo de los venezolanos, venía de unas declaraciones muy complicadas de la alcaldesa Claudia López, y pues de muchas personas que por convicción, por motivación específica dicen “es que los venezolanos no pueden estar acá y nos los van a mandar”. Entonces, reafirma un poco el punto que yo decía que esto se sigue conectando con las conversaciones que estamos viendo. Esto no surge de manera aislada.

[Luisa]: Sí, de la nada. Las conversaciones entre redes sociales finalmente se conectan...

[Carlos]: Finalmente se conectan pero evidentemente hay episodios, no quiero como dejar la idea de que yo pienso  WhatsApp no tiene relevancia en la desinformación sino que, hay una pregunta alrededor del impacto. Y si hay necesidades de información, si hay vacíos de explicaciones, si hay contradicciones entre las autoridades, si hay voces prominentes movilizando un mensaje en particular, ahí el contexto social va a generar las condiciones para que un mensaje en WhatsApp tenga un impacto inmediato.

[Luisa]: Claro. Y retomando lo que decías antes sobre el cifrado de extremo a extremo, WhatsApp presume proteger la privacidad de sus usuarios con el cifrado de extremo a extremo. Hay una pregunta que yo tengo muy particular, pero que ya la conecto con otra en relación a esto, y es ¿qué tan segura es la aplicación en realidad?

[Carlos]: Bueno, esa pregunta es más difícil, a pesar de que yo he trabajado en algunos temas de infraestructura y seguridad digital no soy de ninguna manera un experto, eso es algo que podría responder mejor una organización como Karisma. 

Sin embargo, creo que hay que por lo menos partir del supuesto de que sí hay una configuración tecnológica distinta. Uno le dice a la gente “esto tiene una encriptación de punto a punto, estos mensajes no los puede leer nadie”, y la gente dice “eso no es verdad, Facebook lo lee todo”... Hay unas vulnerabilidades en la plataforma, por eso es que uno ve una competencia frente a WhatsApp como Signal, como Telegram, porque efectivamente dicen “esto eventualmente puede ser más fácil para que vigilen las autoridades, o la misma plataforma”... Pero esto es un hecho clarísimo y es que las comunicaciones sí están encriptadas. WhatsApp tiene acceso a unos metadatos, obviamente lo cruza con Facebook y ahí hay una pregunta de cómo ellos sumando todo eso pueden tener una idea muy clara de lo que nosotros hacemos en redes sociales. Pero específicamente esos contenidos no los pueden ver ellos porque no existe la manera de hacer un monitoreo sobre comunicaciones encriptadas. 

Ya que ellos en los extremos de la comunicación, o las autoridades o introduciendo algún tipo de vigilancia en los teléfonos puedan eventualmente verlos, sí. Pero sí diría que el punto de partida es distinto a los contenidos de Twitter, o los mensajes directos o lo que puede pasar en aplicaciones como Facebook o Instagram.

[Luisa]: Es que esa presunción de privacidad es, precisamente, en lo que se excusa la empresa a la hora de tomar mayor incidencia en controlar las desinformaciones que se difunden a través de la plataforma. Hay varias opiniones al respecto encontradas sobre este tema, pero quisiera, desde lo que han trabajado en Linterna Verde… ¿las soluciones que está haciendo WhatsApp en este momento para combatir la desinformación están funcionando, son efectivas?

[Carlos]: Bueno, ahí hay una discusión interesante y es que le reclaman a WhatsApp por ese punto sobre la encriptación de las comunicaciones, por ejemplo. Las autoridades han querido hace mucho tiempo puertas traseras para las comunicaciones de WhatsApp o unas llaves para desencriptarlo o algún tipo de tecnología que les permita ver esas comunicaciones. Entonces nosotros podemos decir, listo, Whatsapp puede terminar de desnaturalizarse y convertirse en una red social, pero qué va a pasar en ese caso, pues que otra aplicación que está ofreciendo un sistema de mensajería seguro, pues va a ser la siguiente opción a la que se va a ir la  gente. 

Es decir, nosotros no podemos prohibir en aras de combatir la desinformación, no podemos prohibir las comunicaciones privadas. O sea, yo soy periodista, yo quiero hablar con una fuente, no podemos vernos, no podemos hablar por teléfono… Hablemos por un chat donde nos sintamos seguros. Entonces, la pregunta por abramos WhatsApp nos obliga inmediatamente a evaluar: ¿entonces vamos a acabar con los sistemas de mensajería privada? ¿No va a haber comunicaciones privadas? Y pues la respuesta es: por supuesto que van a seguir existiendo. 

Lo que sigue a esa pregunta que si ya se especifica en el caso de WhatsApp es ¿ha tomado WhatsApp las medidas suficientes para mitigar la desinformación o para combatirla? Yo ahí diría dos cosas. Yo pienso que las medidas que se introdujeron alrededor de los grupos, de las listas y de la cantidad de mensajes reenviados sí han tenido impacto. Yo creo que eso sí ha servido para, de nuevo, introducir algunas fricciones en la manera como se usa la plataforma, entre personas particulares, entre ciudadanos.  Y eso es algo que habría que poder medir caso por caso, pero yo partiría del punto de que creo que sí.

¿Cuál es el problema? Sí, es cierto, yo creo que WhatsApp quiere mantener desde una perspectiva, además comercial, quiere mantener su aplicación y que su aplicación sea como la líder en comunicaciones de ese tipo. Pero ellos también conviven con otro incentivo comercial, que es el uso comercial y el uso que se le da para negocios. Entonces WhatsApp se usa como PQR, se usa como call center, ellos paralelamente tienen WhatsApp Business. 

[Luisa]: Últimamente he pedido domicilios por WhatsApp…

[Carlos]: Ese es un negocio que existe y que le genera a WhatsApp una especie de contradicción, a pesar de que ellos han tratado de separar los servicios, pero es difícil porque, por un lado le estamos diciendo a la gente: mire, este es un sistema de mensajería para que usted hable, pero por el otro lado, ellos tienen que eso sea PQR, que ciertos clientes le puedan llegar a varias personas al tiempo. Entonces uno podría decir, pues debería tener algunas medidas adicionales. 

¿Qué hicieron ellos en el contexto de la pandemia? Introdujeron una restricción adicional en los mensajes que son sumamente reenviados. No han introducido ninguna otra. Pero yo me pregunto, ¿cuál podría frenar eso de tajo?, cuando realmente muchos negocios se están volcando a WhatsApp para poder ofrecerles el servicio. 

Entonces yo creo que en esa especie de convivencia entre sí somos un sistema de mensajería para la sala de la casa, pero también somos una solución para pequeñas y medianas empresas, pues hay un problema de si realmente podrían tomar todas las medidas para que cierta desinformación no se pueda usar. No sé, complicando más el uso de contenido multimedia, introduciendo más fricciones, pero de nuevo, la pregunta podría ser ¿Y entonces la gente se va a ir a otra parte?  

[Luisa]: Esa me parece una pregunta válida, pero también que tomar medidas para combatir las desinformaciones, abrir WhatsApp, lo que tú decías, que puedan vigilarlo...roza muy de cerca a la censura de alguna manera o la violación del principio de privacidad o que terminen ahora sí de vigilarnos hasta en nuestras conversaciones privadas. 

Es un tema muy complicado. Pero para hablar más específicamente de las medidas que ha tomado WhatsApp y las acciones ciudadanas e individuales que podemos tomar porque tampoco hay que volcar la responsabilidad en WhatsApp únicamente, que WhatsApp se encargue de mejorar su algoritmo para que no se difundan desinformaciones, sino que podemos hacer nosotros también como por frenar las cadenas. 

La idea es que en nuestro próximo episodio vamos a hablar precisamente de estos temas con Pablo Bello, director de la política de mensajería privada de Facebook para Latinoamérica. 

Carlos, muchas gracias por acompañarnos en este episodio sobre WhatsApp y la desinformación. 

[Carlos]: Luisa, gracias a ti y a Colombiacheck por la invitación.  

[Luisa]:  Recuerden que pueden leer todas las verificaciones que hemos hecho sobre el coronavirus y otros temas en colombiacheck.com. Pueden seguirnos en todas nuestras redes sociales, estamos como @Colcheck en Twitter y @colombiacheck en Instagram y Facebook. También pueden escribirnos a nuestro chat de WhatsApp si tienen peticiones de chequeos o quieren enviarnos saludos, felicitaciones, quejas, PQR como decía Carlos. El número es +57 322 852 3557.

En la producción de este podcast estuvieron Laura Rodríguez Salamanca, Nicolás Rodríguez y quien les habla, Luisa Fernanda Gómez, con la ayuda de Akorde.

El resto del equipo de Colombiacheck está conformado por 

Pablo Medina, director; Ana María Saavedra, editora; Sania Salazar y José Felipe Sarmiento, periodistas; Juan Diego Mesa, coordinador web; Helman Beltrán, diseñador, y David Lara, coordinador de redes sociales