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Verdadero pero...

Viernes, 30 Noviembre 2018

En Colombia sí han bajado los homicidios, el secuestro y el desplazamiento

Por Sania Salazar

Las cifras generales muestran las reducciones, pero hay zonas del país que no se han visto beneficiadas con el desarme de la exguerrilla de las Farc y en los que estos delitos han aumentado, pues en esos territorios persisten otros grupos armados al margen de la ley.

A dos años de la firma del Acuerdo Final entre el Gobierno y la exguerrilla de las Farc, el exministro del Interior Guillermo Rivera, aseguró: “las cifras de homicidios han caído de manera dramática, las cifras de secuestro han caído de manera dramática y el desplazamiento forzado ha caído de manera dramática, este país es, indudablemente otro”, aseguró en el programa Semana en Vivo.

Rivera le dijo a Colombiacheck que se basó en las cifras oficiales que presentó el anterior gobierno al terminar el periodo, pero se excusó por no proporcionarlas, pues dijo no tenerlas a la mano. Además, aclaró que cuando califica de dramáticas las reducciones, quiere decir significativas. 

Colombiacheck revisó las cifras del Ministerio de Defensa y de la Unidad para las Víctimas y encontró que aunque Rivera tiene razón en que las cifras de esos delitos han caído, hay organizaciones como la Fundación Ideas para la Paz y la Fundación Paz y Reconciliación que han llamado la atención sobre el deterioro de la seguridad en algunas zonas del país, por lo que calificamos la frase del exministro con un Verdadero, pero.

Las cifras del Ministerio de Defensa indican que los homicidios y los secuestros vienen en una disminución continua desde 2012, año en el que se inició la fase pública de conversaciones entre el Gobierno y la exguerrilla de las Farc.

En 2012 se registraron en Colombia 15.551 homicidios de civiles. En 2017 los asesinatos fueron 11.847, es decir 3.704 muertos menos. La tasa de homicidios por cada 100 mil habitantes bajó de 33,4 en 2012 a 24,0 en 2017.

Datos del Ministerio de Defensa

En 2012 se registraron en total 305 casos de secuestro en el país, mientras que en 2017 se reportaron 195, lo que indica una reducción de 110 casos. Ese delito bajó en un 36%.

Datos del Ministerio de Defensa

Según la Unidad de Víctimas, las cifras de desplazamiento empezaron a disminuir en 2014, cuando 248.791 personas fueron expulsadas de los territorios donde vivían. En 2017 hubo 87.340 desplazados. La reducción es de 161.451 casos, un 64%. A noviembre de 2018 se contabilizaban 63.772 desplazados.

Pero no todo es color de rosa

Ariel Ávila, subdirector de la Fundación Paz y Reconciliación, Pares, le dijo al programa radial Rompecabezas, del Centro de Investigación y Educación Popular, Cinep, que la acción militar y gubernamental se demoró mucho en llegar a zonas como Tumaco (Nariño) e Ituango (Antioquia), donde se sabía que la situación de orden público iba a empeorar cuando la antigua guerrilla de las Farc saliera de esos territorios, también dijo que los asesinatos de líderes sociales se deben a multiplicidad de causas pero concluyó: “es cierto que tenemos dificultades, pero si usted voltea a mirar hacia atrás esto es mucho mejor que antes”.

La Fundación Ideas para la Paz, FIP, también llamó la atención del Estado sobre la situación de algunos territorios del país a donde no han llegado los efectos del proceso de paz con las Farc, lo hizo a través del documento “La estabilización en la fase de transición ¿cómo responder a la situación de crisis y fragilidad estatal?”, publicado en octubre pasado.

“Mientras que en algunas regiones del país los niveles de violencia y afectación de la población han tenido una relativa mejora, en otras el Estado enfrenta una verdadera crisis. El aumento en la tasa de homicidios, el incremento del asesinato de líderes sociales y excombatientes, así como el alza en el número de desplazamientos forzados, son una señal clara del deterioro en las condiciones de seguridad”, indica el documento.

Según Ávila, los homicidios han aumentado en municipios como Convención (Norte de Santander), Ituango (Antioquia), Puerto Milán (Caquetá), Puerto Concordia (Meta), La Montañita (Caquetá), Tierra Alta (Córdoba), Tarazá (Antioquia) y San Andrés de Tumaco (Nariño).

Según la Defensoría del Pueblo, los departamentos en los que se han registrado desplazamientos en 2018 son Norte de Santander, Antioquia, Córdoba, Chocó, Valle del Cauca, Cauca, Nariño, Risaralda, Guaviare, Arauca y Meta.

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Viernes, 06 Julio 2018

#NosEstánMatando: Los orígenes de las cifras de líderes sociales asesinados

Por José Manuel Cuevas

Colombiacheck revisa las diferentes cifras sobre los asesinatos de líderes sociales.

Colombiacheck identificó las razones de las diferencias entre algunos datos e informes sobre asesinatos de líderes sociales que se han publicado en los últimos días

Con los asesinatos recientes de Luis Barrios en Varela (Atlántico), Felicinda Santamaría en Quibdó (Chocó), Margarita Estupiñán en Tumaco (Nariño) y Ana María Cortés en Cáceres (Antioquia), el foco mediático se ha volcado sobre esta ola de violencia contra los líderes sociales.

Sin embargo, se han divulgado cifras muy diferentes sobre la cantidad de asesinatos que se han registrado en los últimos meses. En Colombiacheck les contamos de dónde surgen estas diferencias.

Aunque no es un fenómeno nuevo en Colombia, el asesinato de líderes sociales en el país volvió a estar en la agenda mediática desde finales de 2016, último año de las negociaciones de paz entre el Gobierno y las FARC y, en medio de un nuevo panorama de actores armados.

Desde entonces, los reportes oficiales y extraoficiales de líderes sociales asesinados han divergido.

Para el Gobierno, desde la firma del acuerdo de paz el 24 de noviembre de 2016, los líderes asesinados son 178 (33 de esos en 2018), cifra que dio esta mañana en una entrevista en Caracol Radio el coronel José Restrepo, director del cuerpo élite de la Policía para la protección de líderes sociales.

La cifra oficial, en la que también se apoya la Fiscalía General de la Nación, está basada en la verificación que hace la Oficina de Naciones Unidas para los Derechos Humanos de la causa del asesinato y de la condición de líder social de la persona.

Por otra parte, la Defensoría del Pueblo ha reportado 311 líderes asesinados. Sin embargo, buena parte de la diferencia en estas dos cifras oficiales se debe a que la Defensoría del Pueblo está contando los asesinatos de líderes sociales entre el 1 de enero de 2016 y el 30 de junio de este año, como revela la leyenda de un mapa realizado por la entidad.

Por su parte, el Instituto de Estudios Sobre Paz y Desarrollo (Indepaz) registra 385 entre el 1 de enero de 2016 y el 15 de mayo de 2018 que registra en su último informe.

Esta mañana, el periódico Publimetro usó las cifras de Indepaz para publicar su historia de portada en la que se dice que “si se toma el número de Indepaz y se suman los 14 asesinatos de líderes que se han reportado desde mayo a la fecha, llegaríamos a la alarmante cifra de 399 personas asesinadas en relación a su labor”. Sin embargo, la publicación no especifica de dónde toma el dato de las 14 víctimas adicionales.

Primera plana de Publimetro sobre asesinatos de líderes sociales

Por su parte, la ONG Somos Defensores, que habla no de líderes sociales sino de “defensores de derechos humanos”, registra 46 asesinatos en el primer trimestre de lo que va de año. Para su director, Carlos Guevara, las diferencias con las cifras del Gobierno radican en que Somos Defensores lleva más tiempo en la labor de registrar las víctimas. Además tienen distintas interpretaciones del concepto que se tiene de defensor de derechos humanos. Para la ONG, se trata de una persona que se preocupa por y defiende los derechos de su comunidad. También hay diferencias en cuestiones metodológicas, como considerar la condición de defensor y el papel activista de la persona más allá de su visibilidad, impacto o filiación política. Todo esto amplía el universo de defensores de derechos humanos para la ONG.

Pero al margen de las diferencias en los datos, según resalta Guevara, el informe de Somos Defensores de 2017 da cuenta de cómo “las causas, las zonas y los actores armados son los mismos y están provocando una verdadera matanza”.