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Miércoles, 16 Diciembre 2020

Es cuestionable que se requiera consulta previa antes de la ratificación del Acuerdo de Escazú, como dice Ernesto Macías

Por Laura Rodríguez Salamanca

El senador ha sostenido este argumento en varias ocasiones. Pero un par de expertos en derecho ambiental a los que consultamos ponen esto en tela de juicio.

En medio de la discusión en el Congreso sobre la ratificación del Acuerdo de Escazú, el senador Ernesto Macías ha señalado que es necesario realizar una consulta previa a las comunidades indígenas y afrodescendientes antes de continuar con el proceso legislativo.

Hay que recordar que, como explicamos con mayor profundidad en otro artículo, el Acuerdo de Escazú es una herramienta diseñada con el propósito de “garantizar la implementación plena y efectiva en América Latina de los derechos de acceso a la información ambiental, participación pública en los procesos de toma de decisiones ambientales y acceso a la justicia en asuntos ambientales”. Fue firmado por Colombia el 11 de diciembre de 2019, pero hasta que no se ratifique [primero en el Congreso y con la revisión de la Corte Constitucional] no entrará en vigor. 

El congresista por el partido Centro Democrático usó dicho argumento en la sesión de presentación del proyecto para la ratificación en el Congreso, el 4 de noviembre, y envió una carta al Ministerio del Interior pidiendo “suspender el trámite legislativo [para aprobar el acuerdo], hasta tanto no se surta la consulta previa”. 

Pero, según coinciden Laura Serna, joven champion en Colombia para el Acuerdo de Escazú; Andrés Briceño Chaves, doctor en derecho, profesor de la Universidad de La Sabana y experto en derecho ambiental, y Daniela Varón, consultora de Relaciones, Gobierno y Asuntos Internacionales de WWF Colombia, de acuerdo con la normatividad, para la ratificación de Escazú no se requiere consulta previa. Hay que aclarar que esto no quiere decir que no se pueda requerir en el futuro o por alguna norma derivada de la entrada en vigor. 

De acuerdo con la Sentencia C-252 de 2019 de la Corte Constitucional, “solo es necesario someter a consulta previa los tratados internacionales que impliquen una afectación directa a las comunidades indígenas, tribales, rom, afro-descendientes y raizales”. 

Es decir, cuando el tratado implique una “afectación directa sobre el territorio o sobre aspectos definitorios de la identidad cultural de las comunidades titulares de este derecho [el de la consulta previa]”, tenga “disposiciones que regulen de manera desfavorable a tales sujetos, impongan limitaciones, gravámenes o beneficios particulares a los mismos” o contenga disposiciones que “alteren el estatus de tales comunidades”

En caso de que aplique, la consulta debe ser antes de que se presente la norma para su aprobación en el Congreso de la República. Pero la afectación, hay que aclarar de nuevo, “debe ser directa, no accidental o circunstancial”, según la misma sentencia. 

En palabras de Serna, “partiendo de esa base, la consulta previa no aplica para Escazú. El tratado contiene disposiciones generales para el Estado colombiano que no alteran el estatus de los pueblos étnicos y que no tiene ninguna afectación directa sobre sus territorios o sobre su identidad cultural porque el acuerdo se enfoca en reforzar el acceso a la información ambiental, la promoción de la participación y a fortalecer el rol de todos los ciudadanos en la toma de decisiones”. 

La solicitud de consulta previa antes de seguir el trámite legislativo para la ratificación es, de acuerdo con Briceño, “una forma de distorsionar el debate”. En sus términos: “hay que entender que frente a los acuerdos tenemos una normatividad en la Constitución que está conectada con la Convención de Viena de 1969 del derecho de los tratados y que determina que el control de la ratificación lo da la Corte Constitucional. Es esta la que debe verificar que el acuerdo sea acorde a las exigencias constitucionales y la que podría alumbrar el alcance con relación a la consulta previa, con relación a los mismos estándares que ella ha fijado”. Es decir, este no es el papel del Congreso en este punto del proceso de ratificación. 

Es más, la Mesa Permanente de Concertación con los Pueblos y Organizaciones Indígenas, envió una carta al Gobierno y al Congreso rechazando el pedido del senador Macías y la “instrumentalización de la consulta previa”. 

Además escribió:

 “Las organizaciones que conformamos la MPC consideramos que este tratado contiene disposiciones que no restringen, sino que fortalecen las garantías de participación para los pueblos indígenas. Consideramos que hay complementariedad entre el acuerdo de Escazú y las garantías para la participación indígena que ya están reconocidas en el Convenio 160 de la OIT, la ley 21 de 1991 y múltiples pronunciamientos de las altas cortes colombianas”.

Entonces, en Colombiacheck calificamos el argumento del senador como cuestionable. 

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Viernes, 07 Septiembre 2018

Petro infla las cifras de árboles plantados durante su Gobierno

Por Sania Salazar

El exalcalde de Bogotá y ahora senador aprovechó la discusión sobre los árboles en Bogotá para asegurar que durante su mandato se habían sembrado más que en el actual, pero las cifras no le dan.

En un trino, el senador Gustavo Petro criticó la actual alcaldía de Bogotá, pues según él, solo ha sembrado 23 mil árboles, mientras que durante su periodo al mando de esa administración (2012-2015) se sembraron 250 mil.

 

 

La frase de Petro es Inflada porque cuando se refiere al balance de su gobierno en esa materia mezcla cifras de categorías que no se pueden juntar

Colombiacheck le preguntó al equipo de prensa de Petro en qué fuente se basan las cifras que publicó, pero hasta el momento de publicar esta nota, y a pesar de haber insistido, no hemos obtenido respuesta.

Desde la cuenta de Twitter del Jardín Botánico de Bogotá le respondieron el trino a Petro. Le aclaran que en la administración que él encabezó se plantaron 45.896 árboles en espacio público y que en la actual alcaldía van 23.287 árboles plantados en espacio público.

 

 

Como lo contamos en el chequeo Peñalosa dice verdades a medias sobre la arborización de Bogotá, entre las funciones del Jardín Botánico está la arborización de la parte urbana de la ciudad. Los 23.287 árboles a los que hace referencia la administración Peñalosa son árboles sembrados en espacio público.

Por eso, para hacer una comparación estricta de las cifras que dio Petro en su trino, también hay que tener en cuenta la cifra de árboles sembrados por el Jardín Botánico en espacio público. En su trino, sin embargo, Petro contabiliza en su cifra de arborización otros rubros, además de los árboles sembrados en espacio público, que infla la cuenta a su favor.

En el Jardín Botánico nos precisaron que tienen competencia para plantar y mantener árboles en espacio público no administrado (principalmente vías) pero que, por ejemplo, hay parques que son espacio público pero son administrados por alcaldías locales, así que son esas dependencias las responsables en esos casos.

En la Secretaría Distrital de Ambiente de Bogotá le informaron a Colombiacheck que, durante la gestión de Petro, se sembraron 44.639 árboles en espacio público:

2012: 7.135

2013: 9.050

2014:12.095

2015: 16.359

En 2016 se sembraron 10.492 árboles. Los primeros seis meses de ese año, en el que inició el gobierno de Peñalosa, se debieron ejecutar con el presupuesto y el plan de desarrollo de la administración de Petro, pues esto pasa en cada cambio de gobierno, así que lo sembrado en el primer semestre de ese año es parte del balance de Petro.

En esa secretaría aseguraron que unos 170.000 de los aproximadamente 250.000 árboles de los que habla Petro “solo fueron seguimiento a arbolado y no siembra”, es decir, se trata de árboles ya plantados que revisaron para saber en qué estado estaban.

Luis Olmedo Martínez, que fue director del Jardín Botánico durante el gobierno de Petro, le aseguró a Colombiacheck que, durante esa administración, plantaron más de 250.000 árboles, 150.000 en espacio público y más de 100.000 en zonas de restauración como cerros y humedales (los árboles sembrados en los cerros no se pueden sumar a sembrados en espacio público porque no están en el área urbana).

Según la conveniencia

En la cuenta de twitter del Jardín Botánico recientemente publicaron cifras de otros tipos de plantaciones, con las que, indican, los árboles plantados en la era Peñalosa llegan hasta ahora a los 86.361 así: en espacio público 23.287. En espacio privado 9.664. Restauración ecológica 42.472 y replantes: 10.938. Colombiacheck pidió las cifras de esas categorías durante la administración Petro para ver si suman los 250.000 árboles de los que habla el exmandatario, pero hasta el momento de publicar esta nota no los hemos recibido.