Pasar al contenido principal

Falso Falso Falso Falso Falso Falso Falso Falso

Falso

Miércoles, 10 Marzo 2021

Gonzalo Guillén sustenta en cifra falsa su acusación sobre costos de las vacunas contra el COVID-19

Por José Felipe Sarmiento

En su cuenta de Twitter, el director del portal La Nueva Prensa denunció una supuesta ilegalidad con base en una cuenta mal hecha sobre los valores pagados por Colombia a las farmacéuticas y el fondo Covax.

Con mayúsculas sostenidas y signos de admiración, el director del portal La Nueva Prensa, Gonzalo Guillén, publicó un trino el 8 de marzo en el que se refirió como un “chanchullo” a los precios que, según él, habría pagado Colombia por las vacunas contra el COVID-19, que calculó con una división entre las que han llegado y lo que el Estado supuestamente ha desembolsado para adquirirlas.

De acuerdo con el mismo mensaje (retuiteado más de 3.700 veces), “van gastados 2 billones de pesos en vacunas”, una cifra que el tuitero le atribuyó al presidente Iván Duque. Además, señaló al diario El Espectador como su fuente para asegurar que “han llegado 1’467.000 dosis” al país. Colombiacheck le consultó más detalles sobre el origen de la información a través de diferentes canales de contacto de su portal, pero se negó a contestar.

La verificación de esos datos arrojó que la publicación de Guillén es falsa. La operación matemática que hizo no tiene ningún rigor, pues parte de datos desactualizados y descontextualizados, los cuales no se pueden dividir así. Por el contrario, hay información pública que permite hacer estimados mucho más precisos con un resultado muy distinto al que él obtuvo.

El periódico citado en el trino publicó ese mismo día que el país acababa de completar dos millones de dosis disponibles. Además, el periodista Juan Carlos Rincón Escalante, que trabaja en ese medio de comunicación, corrigió públicamente la “manipulación” de las cifras que se hizo viral. “Duque habla de 2,4 billones de pesos para comprar 66,5 millones de dosis. La división tendría que ser sobre esa cifra para ser honesto”, escribió.

Y no es solo eso. Las resoluciones de traslado de recursos del Fondo de Mitigación de Emergencias (FOME) al Fondo Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres para la compra de las distintas vacunas son públicas. De hecho, el Observatorio Fiscal de la Universidad Javeriana hizo un balance al respecto el pasado 10 de febrero.

En total, suman 3 billones de pesos para los 61,5 millones de dosis que el Ministerio de Salud ha anunciado hasta el momento. Es decir que el verdadero precio promedio es de 50.049 pesos por dosis.

Sin embargo, los valores también varían según el laboratorio y mecanismo de negociación. Aunque hay que tener en cuenta que los precios no son exactos, porque los contratos son confidenciales, se pueden hacer los cálculos con base en las resoluciones.

Por el lado del Fondo de Acceso Global para Vacunas COVID-19 (Covax) hay dos: una por 391.503 millones de pesos y otra por 427.426 millones más. O sea que se han destinado 818.929 millones de pesos para obtener 20 millones de dosis por esta alianza multilateral, 40.946 pesos por cada una.

Para la vacuna de BioNTech-Pfizer se movieron 437.189 millones de pesos. Esto equivale a 43.719 pesos por dosis, ya que son 10 millones.

La operación para las adquisiciones de Oxford-AstraZeneca y Moderna es similar, porque también son 10 millones de dosis de cada tipo. Así, los 281.766 millones de pesos destinados a la primera se traducen en 28.177 pesos por unidad y el billón apropiado para la segunda se divide en dosis de 106.869 pesos.

Las dos farmacéuticas restantes están en una misma resolución. Con respecto a los 9 millones de vacunas de Janssen, la única de una sola aplicación, el resultado de la división es de 34.668 pesos porque el total indicado es de 312.012 millones. Entre tanto, las de Sinovac salen a 63.767 pesos, el equivalente a 159.417 millones de pesos entre 2,5 millones de dosis.

 

De modo que el cálculo mentiroso de Guillén da entre 12,7 y 48,4 veces el estimado que se puede obtener con información que es pública y más adecuada para hacer esa operación. En consecuencia, su trino da información falsa.

Actualización 11 de marzo de 2021, 9:40 a. m.

A la madrugada siguiente de la publicación de este chequeo, La Nueva Prensa respondió uno de los mensajes en los que Colombiacheck pedía detalles sobre las fuentes utilizadas por su director para calcular los supuestos costos de la vacuna. Su respuesta fue negarse a responder y la nota se actualizó en ese sentido.

El argumento para no contestar fue que ese portal “no reconoce a La Silla Vacía, y por tanto ninguno de sus proyectos asociados, como autoridad y/o fuentes confiables de contrastación de información” . Sin embargo, Colombiacheck no tiene ningún vínculo directo con ese otro medio de comunicación digital.

La Silla incluso tiene su propia sección de verificación, el Detector de Mentiras. Este también está avalado por la International Fact-Checking Network pero su trabajo es completamente independiente al de Colombiacheck.

En la página ‘Sobre nosotros’ está disponible toda la información referente a Colombiacheck, que es un proyecto de la asociación de periodistas Consejo de Redacción. Ahí están publicadas sus fuentes de financiación y su equipo de trabajo.

Nota: La fotografía de Guillén utilizada en la portada de este chequeo fue tomada de Wikipedia, donde aparece como autoría de Connie Hunter H. y fue publicada para uso libre con atribución.

Falso Falso Falso Falso Falso Falso Falso Falso

Falso

Martes, 14 Julio 2020

Audio que asegura que fallecimientos por otras causas se ‘pasan’ por COVID-19 está lleno de información falsa

Por Laura Rodríguez Salamanca

Esta desinformación combina, además, las afirmaciones engañosas de un político italiano, una frase de Bill Gates fuera de contexto y una receta casera que ya desmentimos.

Hace un par de semanas un lector nos pidió verificar un audio con el que se difunde, a través de WhatsApp, que en Colombia se están haciendo pasar pacientes que mueren por diferentes causas por muertes de COVID-19. En esta información además se invita a no dejarse practicar las pruebas, evitar ir a hospitales y clínicas y documentar lo que en éstas ocurre para denunciar ‘la farsa’ del coronavirus. Pero el audio incluye mucha información falsa.

“Hola, qué tal amigos, les habla un curita de barrio. Un cordial saludo. Quiero comentar con ustedes algunas conclusiones muy preocupantes a las que he podido llegar después de todo este tiempo de hacinamiento obligatorio en nuestras casas. Ha llegado por las redes, han llegado algunos mensajes, no se identifican. Un [mensaje] parece ser de un hombre costeño por su acento que dice que a Colombia se le exige el 30 por ciento de su población”, dice un hombre al principio del audio.

Este inicio de por sí genera dudas respecto de la veracidad de la información que se compartió. Como expusimos en un explicador y en un video, los audios falsos se caracterizan porque se inician con un saludo cercano o familiar y usan un tono amable, pero no permiten identificar al autor y no precisan la fuente de la información que comparten. 

La mayoría de las afirmaciones del audio son opiniones o frases imprecisas y, por tanto, no nos fue posible chequearlas. Por ejemplo, el autor dice que “un [mensaje] parece ser de un hombre costeño por su acento dice que a Colombia se le exige el 30 por ciento de su población. que muera en este tiempo de cuarentena”. Pero no explica quién lo dice o con base en qué argumentos lo hace. 

También sostiene que “una señora [en redes sociales] dice que se está haciendo las pruebas en todas partes y que en la prueba ya va el virus del coronavirus”. Pero, de nuevo, no precisa quién lo dijo y por qué razón lo hizo. De hecho, ya verificamos dos audios falsos con los que se compartió información de este tipo en Barranquilla y en Pitalito, Huila.

Entonces, en Colombiacheck, seleccionamos y verificamos las afirmaciones susceptibles de chequeo en las que sustenta su denuncia el supuesto “curita de barrio”. La mayoría son falsas.

“Como lo denunciaba el diputado italiano, donde dice que el 80 o 90 por ciento de los casos de muertes en Italia por el supuesto coronavirus no fueron por eso, fueron por otras causas, y dijeron todos murieron de coronavirus (sic)”
 

FALSO

Hicimos una búsqueda avanzada en Google para identificar a qué diputado se refería el autor del audio. Encontramos que esta denuncia la hizo Vittorio Sgarbi, del partido Forza Italia, en su intervención del 25 de abril ante la Cámara de Diputados de Italia. “Los datos del Instituto Italiano de Salud Pública dicen que el 96,3% murió por otras patologías. 25.000 muertos de un ataque al corazón, cáncer y otras patologías. ¡25.000 personas no murieron de coronavirus en Italia!”, dijo el político. 

Sin embargo, sus palabras fueron calificadas como falsas por nuestros colegas de Animal Político, porque “aunque sí existe el estudio del que habla Sgarbi, ninguno de los datos que dio en su discurso son ciertos. De hecho, están sacados de proporción, de contexto y mal analizados”. 

El Instituto Italiano Superiore di Sanitá publicó un estudio el 23 de abril, fecha en la que la OMS reportó 25.085 muertes [la cifra que señaló Sgarbi] por el nuevo coronavirus. Pero la muestra de la investigación fue de 23.188 muertos en Italia. Entonces, desde el principio la afirmación del político es errada. 

Además, como se explica en el artículo, el estudio no reporta las razones de la muerte de los pacientes, sino “las patologías que los pacientes fallecidos por COVID-19 tenían previo a contagiarse de SARS-CoV 2, las comorbilidades”. 

¿De dónde sale entonces el 96,3 por ciento que menciona el diputado? El estudio solo pudo hacerse a 2.041 de los 23.188 pacientes, pues el resto no tenía información sobre las enfermedades previas. De esta cifra, según la investigación, el 3,6% no tenían comorbilidades, pero 14,4% de ellos tenía una comorbilidad, 21,1% tenía dos comorbilidades y 60,9% tenía tres o más comorbilidades.

Entonces, como señalaron nuestros colegas, citando al medio de verificación bosnio Raskrinkavanje, “Sgarbi con toda probabilidad, llegó a su porcentaje al sumar el porcentaje de personas con comorbilidades [las tres últimas cifras] en una muestra de aproximadamente 2.000 personas. No consideró la muestra completa para la que se realizó la investigación”. 

Además escribieron: “esta no es la primera vez que [Sgarbi] desinforma con respecto a la pandemia: en ocasiones anteriores ha publicado en redes sociales burlas hacia las medidas de prevención para el Covid-19”.

“Ya publican en las redes que el coronavirus no es tan mortal. Cada vez hay más estudios en donde demuestran eso”

FALSO


Esta desinformación se originó en las declaraciones de otro italiano: Alberto Zangrillo, quien trabaja en el área de cuidados intensivos del Hospital San Raffaele de Milán. Este médico dijo el 31 de mayo en la televisión pública italiana que el “el virus, prácticamente, desde el punto de vista clínico, no existe más”.

Sin embargo, de acuerdo con RT, la subsecretaria del Ministerio de Salud de Italia, Sandra Zampa, respondió a sus declaraciones: “si la situación ha mejorado es gracias a las medidas de contención tomadas por el gobierno”. Además, llamó a “no confundir a los italianos, fomentando comportamientos arriesgados desde el punto de vista de la salud”. 

Las palabras de Zangrillo también suscitaron la reacción de la Organización Mundial de la Salud. Michael Ryan, director ejecutivo del Programa de Emergencias Sanitarias de la organización, dijo durante la conferencia de prensa del primero de junio: "debemos ser excepcionalmente cuidadosos para no dar la sensación de que de repente, el virus por su propia voluntad ahora ha decidido ser menos patógeno. Ese no es el caso en absoluto”.

“Muchos médicos, virólogos… gente especialista en el tema dice que eso se puede tratar incluso en casa con aspirina, jugo de limón, vaporizaciones con eucalipto, anticoagulantes, para eso la aspirina, en fin, antibióticos (sic)”

FALSO

En el especial ‘Mentiras y verdades sobre el Coronavirus’ hemos desmentido muchas de estas curas y tratamientos caseros, pues no existe evidencia científica de su efectividad

Como se lee en el apartado de preguntas y respuestas de la OMS: “aunque algunas soluciones de la medicina occidental o tradicional o remedios caseros pueden resultar reconfortantes y aliviar los síntomas leves de la COVID-19, hasta ahora ningún medicamento ha demostrado prevenir o curar esta enfermedad. La OMS no recomienda automedicarse con ningún fármaco, incluidos los antibióticos, para prevenir o curar la COVID-19”.

De hecho, como lo hemos escrito en varios artículos, los antibióticos no sirven para curar la COVID-19 porque esta enfermedad es producida por un virus, no por una bacteria. Algunos, como la Azitromicina, se han usado para prevenir sobreinfecciones por baja de inmunidad, pero aún falta evidencia.

“Bill Gates lo ha dicho: hay que reducir la población del mundo, y él está contribuyendo con eso con sus vacunas”

FALSO

Como lo explicamos en otro chequeo en el que citamos a nuestros colegas de AFP, este tipo de desinformaciones surgieron al sacar de contexto las afirmaciones de Gates en una charla TED de 2010.

“Hoy en día hay 6.800 millones de personas en el mundo. Deberíamos llegar a los 9.000 millones. Si hacemos un muy buen trabajo en nuevas vacunas, salud y salud reproductiva, podríamos reducir eso en tal vez 10 o 15%, pero mantendremos una tasa de crecimiento [demográfico] de alrededor de 1,3", dijo el multimillonario para explicar cómo lograr la neutralidad de carbono. 

Con esto, si se analiza en contexto, el magnate se refería a una reducción del crecimiento de la población mundial, no a una reducción de la población. El aumento “seguiría siendo positivo”, escribieron los verificadores.


“Salen los gobernadores, los alcaldes, anunciando un nuevo caso, otro nuevo caso, pero pocas veces anuncia cuantos han salido ya libres”  

FALSO

Al consultar los reportes diarios del Ministerio de Salud o las alocuciones diarias de Iván Duque se puede ver que se mencionan los casos nuevos, pero también el número de pacientes que se recuperan a diario. 

Además, de las frases anteriores, el supuesto “curita de barrio” nombra tres casos poco precisos [sin nombres o edades para poder consultar por cada situación específica a las IPS o entidades territoriales] de pacientes a los que “no los dejaron ver de la familia y de una vez [los llevaron] al crematorio. Todos, según el autor del audio, murieron por otras causas [infartos o deficiencias renales] y los cremaron porque era coronavirus. 

Sin embargo, consultamos a un asesor de la oficina de prensa del Ministerio de Salud sobre esta situación y nos compartió la última versión (#5) del protocolo de manejo de cadáveres por COVID-19, que es de cumplimiento obligatorio en todo el país. De acuerdo con estos lineamientos, no solo se creman los cadáveres con pronóstico confirmado de COVID-19. Esto con el propósito de prevenir contagios en el personal que manipula cadáveres, teniendo en cuenta la existencia de pacientes asintomáticos. 

“El riesgo de contagio al personal que ejecuta autopsias o procedimientos de tanatopraxia y la probabilidad de diseminación de la enfermedad por la manipulación de cadáveres no se conoce, pero (...) puede ser alto, teniendo en cuenta que, en ausencia de la aplicación de un método de diagnóstico masivo, todo caso debe considerarse potencialmente positivo. Por tanto, los cuerpos de personas fallecidas con diagnóstico confirmado, sospechoso o probable de SARS-COV-2 (COVID19), debe realizarse con la mínima manipulación posible”, dice el documento. 

Los casos confirmados son aquellos que se determinan a través del examen de laboratorio, “independientemente de los signos y síntomas clínicos”.  Los sospechosos son aquellos que tienen infección respiratoria aguda grave, que requieren hospitalización, pero no tiene otra etiología (causa de la enfermedad) que explique completamente el cuadro clínico. Y los probables son los casos sospechosos en los que la prueba de laboratorio no se realizó o su resultado no es concluyente 

En ese sentido, es posible que se incineren cadáveres sin confirmación de COVID-19. La lógica del lineamiento es que es mejor incinerar un cadáver y luego confirmar que no tenía COVID-19 que dejar de hacerlo y luego confirmar la enfermedad porque esto pondría en riesgo al personal. 

Como dice el lineamiento, “los fallecidos sin confirmación de negatividad para COVID-19 por PCR, deben ser considerados como casos sospechosos hasta que se demuestre lo contrario, para efectos de manejo de cuerpo y extremar medidas de EPP [equipo de protección personal]”. 

Así las cosas, calificamos como falso el audio con el que se difunde que se están haciendo pasar fallecidos por diferentes causas por muertos por COVID-19. La información que se difunde está llena de datos falsos, de imprecisiones y de interpretaciones erradas fuera de contexto de la disposición de cadáveres.