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Viernes, 24 Abril 2020

Imagen que afirma que COVID-19 es trombosis mezcla información engañosa

Por Jeanfreddy Gutierrez - Efecto Cocuyo

Medias verdades y omisiones. La desinformación se nutre de creencias, sospechas y temores.

Este artículo fue publicado originalmente por Efecto Cocuyo, de Venezuela. Este contenido es reproducido aquí como parte de LatamChequea, una alianza de países latinoamericanos para combatir la desinformación al respecto del brote de coronavirus en el mundo.

Una imagen que ha rodado por Whatsapp asegura que el COVID-19 se estaría tratando mal pues, patólogos italianos descubrieron que la enfermedad producida por el nuevo coronavirus no es una neumonía sino una trombosis (coagulación intravascular diseminada) y que debe tratarse con antibióticos, anti-inflamatorios y anticoagulantes, por lo que no se necesitarían respiradores.

En la versión que llegó al correo chequea@efectococuyo.com, la cadena tenía la fecha 14 de abril de 2020 y aseguraba que lo estaban transmitiendo en ese momento por los noticieros televisivos de Italia.

La Unidad de Datos y Factchecking de Efecto Cocuyo contrastó las informaciones y estudios publicados para encontrar que la información sobre el tratamiento y los medicamentos es engañosa e incompleta, por tanto, falsa.

Lo dicho

Según recogió Redacción Médica el pasado 8 de abril en Italia se realizaron 50 autopsias de personas que habían fallecido por COVID-19 con énfasis en los pulmones por el “interés científico” que supone “estudiar la fisiopatología de las enfermedades”.

Los resultados obtenidos muestran trombosis difusa en todos los niveles y corazón agrandado y concluyen que clásicamente los pacientes de COVID-19 sufren de anosmia (pérdida del olfato) y ageusia (pérdida del gusto) y que “la insuficiencia respiratoria podría ser causada por el daño directo del virus en los núcleos del tronco encefálico”.

Por lo que el estudio no descartó la neumonía.

Así mismo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ya ha descartado que se puedan usar antibióticos porque estos no son efectivos contra los virus. Su sección de Preguntas y Respuestas, para el jueves 16 de abril, señala que aunque algunos remedios caseros podrían presentar confort ante algunos síntomas, no hay tratamiento, cura o terapia para curar el COVID-19 sino que hay diversos cuidados usados según el paciente y que sus síntomas, similares a la influeza, pueden derivar en una neumonía.

Ya el 13 de marzo de 2020 en sus Orientaciones provisionales para el “Manejo clínico de la infección respiratoria aguda grave (IRAG) en caso de sospecha de COVID-19”, que es actualizada para las complicaciones del MERS-CoV, se receta la heparina para una “menor incidencia de tromboembolia venosa” pero ya se recomendaba desde enero, basado en un experimento realizado en China, que se administrara, preferiblemente de bajo peso molecular, para reducir el riesgo de trombosis.

Dato desde Italia

El diario ABC Color de Paraguay consultó el 15 de abril al embajador de ese país en Italia, quien reafirmó que tanto la trombosis como la neumonía se podían presentar en pacientes de COVID-19 y desarrollarse de forma complementaria o por separado. Un paciente podría tener neumonía, trombosis o ambas.

El diplomático explicó que en el hospital Castel San Giovanni de la ciudad de Piacenza se han realizado ya cientos de autopsias, corroborando que hay pacientes que presentaron trombosis, por lo que han agregado el uso de heparina, un conocido anticoagulante pero que eso no implicaba que “la medicina y la ciencia se hayan equivocado” sino que al ser un nuevo virus se hacen nuevos hallazgos.

Resaltó que el tratamiento no ha cambiado sino que se le agregó un protocolo para los casos de trombosis y que los respiradores siguen siendo necesarios, agregando que transmitió estos nuevos hallazgos al gobierno paraguayo que serán además compartidos en una videoconferencia con médicos italianos. “No es una cura milagrosa pero ayuda”, dijo el diplomático.

Conocimiento previo

Esta información es corroborada también por el infectólogo y pediátra Xavier Sáez-Llorens, quien trabaja en el Hospital del Niño de Panamá, según publicó el mismo 15 de abril el diario Panamá América que contrastó la información circulada por redes sociales.

El médico no sólo insistió en que los respiradores son necesarios, sino que esta información no es ni nueva ni se aplica solamente al nuevo COVID-19 sino es algo ampliamente conocido por los galenos porque, como dijo también el diplomático paraguayo, depende de cada paciente.

“Son conceptos que todos los médicos conocemos cuando se desarrolla una infección sistémica (sepsis) por cualquier microbio (virus, bacterias, hongos): primero una fase microbiana, luego una inflamatoria y por último una coagulopatía de consumo (intravascular diseminada) con formación de trombos que obliteran (taponan) vasos sanguíneos, para cada fase se emplea un tratamiento distinto (antimicrobianos, inmunoglobulinas, esteroides, heparina, etc.); además, si la oxigenación está comprometida, la ayuda de oxígeno por cánula o a través de un ventilador mecánico es vital”, publicó Llorens en su Twitter.

Paraguay ya lo hacía

También el hematólogo Alfredo Boccia le dijo algo similar a La Nación de Argentina, detallando que el hallazgo italiano llevó a un nuevo estudio cooperativo con anticoagulantes en Brasil para estudiar esta obstrucción en las venas que podría experimentarse con el COVID-19 con buenos resultados entre seis y 24 horas después de administrar el tratamiento.

El médico explicó que sin ser un tratamiento de fondo, “sirve para combatir una de las complicaciones que tiene la infección, los microtrombos, que son aparentemente la causa del empeoramiento y la muerte de los pacientes que tienen cuadros graves y van a terapia intensiva”.

Boccia insistió en que estos remedios (la heparina) no son nuevos sino que “se usan habitualmente en pacientes que tienen infarto, arritmia o problemas cardiológicos”, añadiendo que ya se aplicaba además en Paraguay.

Sin embargo, el argentino alabó el trabajo de los brasileros, que se realiza en tres hospitales, porque es el estudio más amplio en Latinoamérica y reproduce otro estudio que se hizo en Wuhan, que permitirá averiguar si hay evidencia científica o es una esperanza falsa.

Advirtió que de resultar reales estos métodos podrían aplicarse al 5% de pacientes que requieren terapia intensiva y respirador por su gravedad porque “los métodos habituales de reanimación son bastante decepcionantes en casi todos lados”.

Respuesta venezolana

También el infectólogo venezolano Julio Castro, experto en data médica, se pronunció sobre la información, recalcando que “el fenómeno básico patogénico sigue siendo la infección viral, buena parte de las enfermedades infecciosas severas pueden llegar a una vía común con fallas de otros sistemas incluyendo el de coagulación. Hay evidencia en COVID-19 que es un factor muy importante” para luego agregar que “La ciencia solo avanza con evidencia demostrable, eso implica un formato muy estricto. Los “voices”, “cadenas de WhatsApp o Youtube” , no están en estas listas”.

Ante la pregunta de un colega médico, Castro zanjó diciendo que “muchos esquemas terapéuticos en la historia de la humanidad han tenido plausibilidad biológica o fisiopatología y nunca la evidencia demostró su efectividad”, descartando que el uso de anticoagulantes, aunque parezca tener sentido originalmente, implican que vayan a funcionar, lo que confirma la necesidad de conocer los resultados de estudios específicos.

Fase experimental

Finalmente también la iniciativa de verificación de noticias BoliviaVerifica, parte de la alianza LatamCoronavirus, también consultó a sus facultativos,  recordando que no hay un protocolo uniforme de tratamiento y que va a depender de cada país y evolución del paciente, recordando que todo está en fase de experimentación, incluso el uso de Interferónhidroxicloroquina y antirretrovirales, que Efecto Cocuyo verificó aún no arrojan ninguna evidencia que revele su funcionamiento con el COVID-19.

Desde el 14 de abril se hacen experimentos multicéntricos en Italia para probar su eficiencia.

Veredicto

No es cierto que el COVID-19 no pueda derivar en una neumonía sino se trata de una trombosis, sino que según su cuadro clínico un paciente puede presentar una o ambas complicaciones con el desarrollo de la enfermedad. Es decir, alguien podría tener neumonía sin trombosis, trombosis sin neumonía o ambas.

Por lo que también es falso que se vaya a disminuir o descartar el uso de respiradores en las unidades de cuidados intensivos.

Los antibióticos no funcionan porque estos atacan infecciones bacterianas pero el SARS-CoV-2 que produce el COVID-19 es un virus.

Así como tampoco se han cambiado los protocolos de tratamiento ni estos son novedosos sino se han usado durante muchos años en distintas infecciones y pacientes cardíacos.

El uso de anticoagulantes, y otros medicamentos, aún están en fase de investigación, sin tener un tratamiento probado que funcione efectivamente.

Especial mentiras y verdades sobre el coronavirus

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Falso

Sábado, 01 Agosto 2020

Médico homeópata Raúl Salazar vuelve a publicar información falsa sobre supuesta cura del coronavirus

Por Mónica Ospino Orozco - RedCheq

No se ha probado aún que la Ivermectina, ni la hidroxicloroquina, ni el dióxido de cloro, ni tampoco el interferón sean la cura para el coronavirus.

De nuevo, el ya popular médico homeópata caleño, Raúl Salazar, lanzó por sus redes sociales una nueva publicación para sugerir un listado de medicamentos que, según él, curarían el COVID-19.

 Ya en Colombiacheck habíamos verificado como falso un video de Salazar que se hizo popular por YouTube y en el que también invitaba a la automedicación.

Esta vez Salazar asegura en su nueva y engañosa publicación que “La Organización Mundial de la Salud – OMS. Advierte: No es conveniente tratar la inflamación en caso de Covid 19. No consumir alguno de estos elementos: 1. Ivermectina 2. Hidroxicloroquina 3. Dióxido de Cloro 4. Interferón. *Porque corre un alto riesgo de CURARSE*” (sic).

Captura de pantalla

La publicación de Salazar se ha hecho viral, aunque ya Facebook la marcó como falsa tras las verificaciones de nuestros colegas y aliados chequeadores del detector de mentiras de La Silla Vacía. En su chequeo sobre esta engañosa receta, La silla aseguró: “La ivermectina no ha sido probada en pacientes con Covid. Como contamos en este DETECTOR, la ivermectina es un medicamento antiparasitario que se utiliza como un tratamiento de algunos gusanos parásitos y sus formulaciones están aprobadas para el tratamiento de parásitos externos, como piojos y afecciones de la piel como la rosácea”.

La OMS por su parte, en el apartado de consejos para la población acerca de los rumores  sobre el nuevo coronavirus asegura que está demostrado que “actualmente no existe ningún medicamento autorizado para tratar o prevenir la COVID. Aunque están en marcha varios ensayos de medicamentos, hasta el momento no se ha demostrado que la hidroxicloroquina ni ningún otro fármaco puedan curar o prevenir la COVID-19. El uso indebido de la hidroxicloroquina puede provocar graves efectos secundarios y problemas de salud e incluso causar la muerte. La OMS está coordinando los esfuerzos para desarrollar y evaluar medicamentos contra la COVID-19”.

Tal como ya lo dijimos en este explicador titulado ¿Qué medicamentos y terapias son efectivos contra la COVID-19 y cuáles no? Un repaso de la evidencia que tenemos, encontramos que no hay evidencia de su efectividad.  

Efectos de la ivermectina, en estudio

Vale recordar también que hace unos días el Ministerio de Salud autorizó un estudio clínico con ivermectina en Cali y que está siendo adelantado por el Centro de Estudios en Infectología Pediátrica, CEIP, en pacientes con síntomas leves, sospechosos o asintomáticos de COVID-9, sin embargo, el estudio acaba de iniciar y sus resultados serían entregados en cuatro meses, tal como lo detalla el diario El Tiempo en esta nota del pasado 13 de julio.

Para el médico intensivista, jefe de la Unidad de Cuidados Intensivos de la Clínica Colombia de Cali y especialista en epidemiología, Jorge Salazar, lo que está claro es que “hasta ahora no hay ninguna droga que uno pueda decir que es específica para tratar el COVID-19 y es infalible en todos los casos. Existen cosas anecdóticas como lo que están contando algunas personas, pero son escasas y todo hay que demostrarlo con evidencia científica”.

De acuerdo con Salazar, “con eso del dióxido de cloro, la ivermectina, la hidroxicloroquina aún hay muchas discrepancias y nadie quiere comprometerse mientras no haya estudios serios que digan que realmente sirven. Si usted le aconseja a una persona que tome cualquier cosa y se mejora, esa persona se pone feliz, pero si mañana presenta algún efecto colateral de esa droga usted se mete en problemas y eso es lo que es peligroso de apostar por estas drogas así”.

La hidroxicloroquina, retirada de estudio de la OMS

Sobre la hidroxicloroquina, ampliamente promocionada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump y su homólogo de Brasil, Jair Bolsonario, la OMS suspendió el uso de este medicamento del ensayo Solidaridad, el pasado 20 de junio, pues: “De acuerdo con los datos del ensayo Solidaridad (que incluyen los obtenidos en Francia en el marco del Discovery) y los resultados anunciados recientemente del ensayo británico Recovery, la hidroxicloroquina no reduce la mortalidad en los pacientes hospitalizados por COVID-19, cuando se compara con el tratamiento de referencia”. 

Más recientemente el jefe de Emergencias de la OMS, Myke Ryan aseguró que la efectividad de este fármaco anti malaria no está confirmada. “La hidroxicloroquina está asociada con efectos secundarios potencialmente importantes" y solo debe ser tomada "bajo supervisión médica", según lo registró esta nota del medio actualidad.rt.

También como ya lo mencionamos antes es un explicador previo “existen 3 ensayos aleatorios controlados hechos con hidroxicloroquina, y en ninguno de ellos se pudo probar ni descartar los efectos, positivos o negativos, sobre el desarrollo clínico del COVID-19 ni sobre la eliminación del virus. Dada la falta de evidencia confiable, estas drogas, habitualmente usadas para tratar la artritis, se deberían usar solo en un contexto de ensayo clínico controlado”. 

Dióxido de Cloro, riesgoso para la salud

Otra de las curas milagrosas que sugiere el médico Raúl Salazar en su nueva publicación es el componente químico desinfectante conocido como dióxido de cloro, que no es otra cosa que lejía o cloro desinfectante y que como ya habíamos chequeado puede ser peligroso para la salud.

En nuestro chequeo No, el dióxido de cloro no cura el coronavirus (Covid-19) registramos cómo la Administración de Drogas y Alimentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas ) aseguró que “tanto el clorito de sodio como el dióxido de cloro son los ingredientes activos de ciertos desinfectantes, además de tener otros usos industriales. No están hechos para que los ingieran las personas”.

Adicionalmente, en la nota ya referenciada, Jorge Oñate, presidente de la Asociación Colombiana de Infectología, ACIN, ratificó que aún no existe una cura para el COVID-19.  Además, señaló que consumir este dióxido de cloro causa “quemaduras en la mucosa oral y gastrointestinal”.

Por su parte, la OMS también ha desaconsejado su uso, pues de acuerdo con esta autoridad mundial, “el metanol, el etanol y la lejía son sustancias tóxicas: beberlas puede provocar discapacidad o incluso la muerte. Algunos productos de limpieza contienen metanol, etanol o lejía para eliminar el virus de las superficies, pero nunca deben beberse. No solo no destruirían los virus presentes en el organismo sino que dañarían los tejidos y órganos internos”.

Interferón beta, en estudios clínicos

Acerca de este medicamento el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos, Invima, acaba de autorizar su uso exclusivamente en ensayos clínicos a nueve instituciones de salud en Cali, Bogota, Barranquilla, en el marco del estudio Solidaridad de la OMS.

El Invima asegura, sin embargo, en este comunicado:

“A la fecha, no existe evidencia científica que compruebe la eficacia y seguridad del medicamento Interferón Beta en la prevención o tratamiento de pacientes con síntomas asociados al COVID-19. Según lo indicado en el consenso colombiano de atención, diagnóstico y manejo de la infección por Sars-CoV-2, liderado por la Asociación Colombiana de Infectología (ACIN) en conjunto con el Instituto de Evaluación Tecnológica en Salud (IETS), si bien hay resultados de estudios preclínicos que demuestran que el interferón tipo I y II IFN beta tienen mejor eficacia en reducir la replicación del MERS CoV, en cultivos celulares, a la fecha no existen resultados robustos y su seguridad es baja, con grandes efectos adversos de relevancia clínica, razón por la que no es recomendable usar estos medicamentos por fuera de estudios clínicos autorizados”.

Con todas estas evidencias concluimos que la publicación del médico Raúl Salazar sugiriendo una combinación de medicamentos para curar el COVID-19 es falsa y que automedicarse puede traer graves consecuencias para la salud.