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Falso

Viernes, 26 Junio 2020

Las afirmaciones falsas de post de Facebook que asegura que "las mascarillas incuban el cáncer"

Por Maldita Ciencia

Para sostener esta afirmación, se cita a Stefano Montanari, un supuesto neuropatólogo italiano denunciado por sus conspiraciones en contra de las vacunas.

Este artículo fue publicado originalmente por Maldita Ciencia el 12 de junio de 2020. Este contenido es reproducido aquí como parte de #CoronaVirusFacts, un esfuerzo global liderado por la International Fact-Checking Network, IFCN (de la cual Colombiacheck es miembro), para combatir la desinformación al respecto del brote de coronavirus en el mundo.

Nos habéis preguntado por un post de Facebook que dice que las mascarillas incuban el cáncer y que los riesgos de utilizarla son la hipoxia (falta de oxígeno en el organismo) y la hipercapnia (exceso de dióxido de carbono), lo que podría "provocar el envenenamiento en el flujo sanguíneo, así como alteraciones físicas y mentales". Además, menciona a un supuesto doctor, Stefano Montanari, que afirma que los virus, bacterias, hongos y parásitos que se pegan a la mascarilla al respirar, junto con el anhídrido carbónico que expulsamos y volvemos a inhalar por culpa de esta "es lo ideal para incubar el cáncer".

Sin embargo, utilizar mascarilla no causa hipoxia ni hipercapnia en personas sanas, por lo que tampoco es el origen de ninguna otra de las patologías que señala el texto que se mueve por redes sociales.

No, el uso de mascarilla no provoca hipoxia

Como ya os hemos explicado en artículos como este, el uso de mascarilla no causa falta de oxígeno en sangre, es decir, no provoca hipoxia, como afirma el post de Facebook. Según explicaba a Maldita Ciencia María Elisa Calle, experta en epidemiología y Salud Pública y profesora de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), las mascarillas no son estancas. "Entra el aire por los laterales y la parte superior. Con ese aire entre el oxígeno y se elimina el dióxido de carbono", detalla Calle. Aquí puedes leer más sobre este tema.

Tampoco aumenta el riesgo de sufrir hipercapnia en pacientes sanos

En el vídeo al que redirige el post de Facebook, el supuesto nanopatólogo Stefano Montanari dice que, con la mascarilla, "en lugar de alimentar la célula y darle oxígeno, que es lo que necesita, le damos anhídrido carbónico (dióxido de carbono) que es su 'caca', de la que ya ha intentado liberarse" durante la respiración celular. Esto sería, supuestamente, el origen de la hipercapnia.

De nuevo, se trata de una idea que ya desmentimos en este artículo, en el que se explica que utilizar mascarilla no produce un aumento de la concentración de dióxido de carbono o anhídrido carbónico en sangre.  Según confirma a Maldita Ciencia Víctor Jiménez Cid, catedrático de Microbiología de la UCM y miembro de la Sociedad Española de Microbiología, no existe ningún estudio que demuestre (ni siquiera un estudio serio que lo investigue) que la mascarilla quirúrgica tenga estas repercusiones en nuestro organismo.

"En pacientes con una enfermedad respiratoria importante o que tengan insuficiencia respiratoria crónica, que pueden retener carbónico de por sí, el uso de la mascarilla podría facilitar que retuvieran algo más", explica Olga Mediano, coordinadora de área de ventilación mecánica y cuidados respiratorios críticos de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), a Maldita Ciencia. Pero añade que esto no ocurriría en pacientes con unos pulmones sanos.

La mascarilla no aumenta el riesgo de sufrir acidosis respiratoria

El  post de Facebook continúa diciendo que "la saturación [de dióxido de carbono en sangre] produce acidosis" y que esto sería lo ideal para "incubar el cáncer".

Es cierto que, en un paciente que realmente sufre hipercapnia, este exceso de dióxido de carbono en sangre podría ocasionar acidosis respiratoria (pH arterial superior a 7,30), una afección que ocurre cuando los pulmones no pueden eliminar todo este gas que produce el cuerpo. Se llama así porque hace que los líquidos del cuerpo, especialmente la sangre, se vuelvan demasiado ácidos, como indica este artículo de la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos.

Mediano explica que, para llegar a la acidosis respiratoria de la que habla el post, un paciente con una enfermedad respiratoria importante o con insuficiencia respiratoria crónica tendría que llevar la mascarilla de forma muy prolongada o realizar mientras tanto un esfuerzo muy importante. Además, señala que el riesgo no es tanto la posibilidad de la acidosis, sino que se produzca una disnea o fatiga.

Por eso, según el Boletín Oficial del Estado (BOE), las personas que ya tienen una insuficiencia respiratoria crónica, están exentas de llevar las mascarilla. "Así es más fácil que puedan ventilar bien, que no se produzca fatiga y para evitar cualquier caída de oxígeno o retención de carbónico", indica Mediano.

"En una persona sana esto no ocurre porque la mascarilla no es absolutamente cerrada, sino que tiene cierto grado de ventilación. Que el carbónico se retenga o vuelva a entrar al cuerpo y se eleve en la sangre en una persona con unos pulmones sanos y con una mascarilla normal, que no es cerrada, sería muy raro", señala la neumóloga.

Las mascarillas no "incuban el cáncer"

De nuevo en el vídeo al que redirige el post, Montanari dice que "casi todos los cánceres están muy felices de encontrar acidosis" y que "aquellas personas que ya están 'incubando' el cáncer" y utilizan mascarilla "están ayudando a las células enloquecidas a enloquecerse aún más". Entre las posibles complicaciones de la acidosis respiratoria se podría dar un mal funcionamiento de determinados órganos, insuficiencia respiratoria o un shock, según los Institutos Nacionales de la Salud de EEUU (NIH, por sus siglas en inglés) pero no hay evidencia alguna de que esté relacionada con el riesgo de desarrollar un ningún tipo de cáncer.

Además, como ya hemos comentado en párrafos anteriores, la mascarilla no hace que volvamos a inhalar el dióxido de carbono ni que este aumente su concentración en nuestra sangre al entrar de nuevo en nuestros pulmones y, por lo tanto, no causa hipercapnia. Es decir, la mascarilla no está de ninguna manera relacionada con las posibles consecuencias y complicaciones de esta patología, que tampoco se relaciona con el cáncer. "Efectivamente no hay ningún estudio que demuestre que el uso de mascarillas produzca cáncer, como dice este señor", coincide Mediano.

Con respecto a la teoría de que los gérmenes se quedan en la mascarilla y luego entran en el cuerpo y producen cáncer, Mediano también señala que tampoco hay ninguna evidencia científica que lo demuestre. "Si hacemos una búsqueda en PubMed no existe ningún tipo de estudio que avale esto o que hagan referencia a lo que esta persona [Stefano Montanari] dice. Si metemos su nombre como autor tampoco lo encuentra", dice la neumóloga. "Cuando alguien dice 'según ha podido demostrar' debería mostrar esos resultados: ¿dónde está el proyecto, el artículo, el estudio que demuestra eso?", añade.

Stefano Montanari, el autor del vídeo, denunciado por sus declaraciones sobre el coronavirus y sus conspiraciones en contra de las vacunas

Según su página web, la iniciativa italiana Patto per la Scienza (PTS) presentó en marzo de 2020 una denuncia contra el defensor del movimiento antivacunas y supuesto nanopatólogo, Stefano Montanari, a los fiscales de Módena y Ancona (Italia) "por sus graves reclamos sobre la propagación, contención y tratamiento del SARS-CoV-2 y la enfermedad COVID-19 y por las tesis de conspiración contra la vacunación contenidas por varios vídeos y entrevistas sobre los mismos".

Además la extensión NewsGuard, que pondera la fiabilidad de artículos en internet, confirma en este documento que la página web de Montanari "publica afirmaciones falsas y sin fundamento con frecuencia" y que "no presenta información de manera responsable".

En los vídeos que Montanari protagoniza y que circulan por internet, este afirma, entre otras cosas, que "el coronavirus 19 es un virus nacido en un laboratorio chino" (lo que ya hemos desmentido en Maldita.es) o que la pandemia se inventó para proporcionar una vacuna que será "una estafa multimillonaria a través de la cual podrán inyectar a alguien cualquier cosa" (sobre lo que también hemos escrito en artículos como este este).

"El PTS ha consultado a la Autoridad Judicial si existen consecuencias para los delitos penales que suponen estos videos y, en particular, la hipótesis de publicación o difusión de noticias falsas, exageradas o tendenciosas, que puedan perturbar el orden público", explica el PTS en su página web. "Además de generar confusión y desinformación entre los ciudadanos y de carecer de cualquier base científica, las declaraciones de Montanari pueden conducir a un comportamiento ilegal y peligroso de los ciudadanos, al instarles a salir de casa o subestimar la pandemia", concluye.

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Lunes, 14 Septiembre 2020

Médica caleña difunde desinformaciones sobre uso de Interferón contra COVID-19

Por Andrés Felipe Martínez - RedCheq

En un video que circula en redes sociales, una médica caleña asegura que aplicarse Interferón sublingual “neutraliza” el coronavirus. Sin embargo, esta práctica aún no tiene resultados clínicos, a pesar de contar con varios ensayos en distintos países. Por el contrario, hay un estudio sobre sus riesgos.

Una nueva desinformación sobre el uso de Interferón para el tratamiento del COVID-19 circula en redes sociales. Esta vez se trata de un video grabado por una médica pediatra que recomienda aplicarse gotas de este medicamento en la boca, para “neutralizar” el virus SARS-CoV-2.

El video fue publicado en varios perfiles personales de Facebook (1, 2, 3 y 4), incluso, en dos de ellos se ofrecía la venta del medicamento (1 y 2), y fue replicado en un grupo público de esta red social en Popayán, Cauca. 

A continuación verificamos cada una de las frases dichas por la pediatra:

Interferón: “una proteína”

Verdadero

En el video, la médica inicia explicando qué es “el Interferón”, aunque realmente se trata de los interferones, pues son un grupo de proteínas que se dividen en tres categorías, con más de 20 variaciones. 

“El interferón es una proteína que todos producimos en las células y que es el primer mecanismo de defensa de la inmunidad innata cuando se enfrenta a un virus. ¿Y por qué es tan importante?, porque es el virucida natural, por decirlo así”, señala la pediatra.

En efecto, los interferones son proteínas producidas naturalmente por las células de nuestro organismo para combatir infecciones, tal y como explica el Instituto Nacional de Cáncer de Estados Unidos. Estas proteínas también se pueden producir en laboratorio, y se usan (según su tipo y categoría) para tratar síntomas de enfermedades, como la esclerosis múltiple, o tratar infecciones, como la hepatitis B.

Así lo explica también la farmacóloga Claudia Vaca González, directora del Centro de Pensamiento Medicamentos, Información y Poder de la Universidad Nacional de Colombia: “Los Interferones son un tipo de citoquinas que se activan y están disponibles como parte de la primera respuesta del sistema inmunológico ante una agresión externa, como un virus”.

En este caso, la explicación de la naturaleza de los interferones de la pediatra es verdadera.

¿Aplicarse interferón sublingual de laboratorio “estimula” la producción de interferón endógeno? 

Falso

Aunque no especifica el tipo de interferón, una de las premisas de la pediatra caleña es que al aplicarse esta proteína producida en laboratorio, de forma sublingual, se estimula la producción natural de interferones en el organismo.

“Si uno tiene (se aplica) el interferón sublingual (en gotas, bajo la lengua) está estimulando las células dendríticas que son como las vigías que están vigilando qué es lo que está llegando. Para que estén estimuladas y estén produciendo interferón. Y en caso de que el virus entre y empiece a disminuir la producción de interferón, uno tiene interferón sublingual que lo puede ayudar a neutralizar”, dice la médica.

Sin embargo, encontramos que esa no es precisamente la acción del medicamento, según explica el médico Antonio Veira del Castillo, docente de la facultad de Salud de la Universidad Icesi de Cali. “No, sin duda no. Los interferones son moléculas producidas por el sistema inmune. Si lo tomas de manera estrógena (producido en laboratorio), pues vas a tener más interferón, pero no significa que estimule su producción. No funciona así”.

En ello coincide el médico Lauro Rivera, especialista en cuidado crítico y urgencias: “No hay evidencia científica en favor de esta hipótesis. No existe un medicamento que haya demostrado estimular la producción de más interferones. Los medicamentos actuales de interferones tienen otros mecanismos de acción y son usados para otras enfermedades como coadyuvantes”.

Y así lo documenta también el portal MedLine Plus, de la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos, que describe los usos de los interferones alfa-2b, beta-1b, Gamma-1b y beta-1a, que tienen distintas aplicaciones médicas, relacionados con sus efectos antiinflamatorios, pero en ningún caso para “estimular” que el cuerpo produzca más interferón natural.

En este caso, la afirmación de la pediatra es falsa.

“Neutraliza” el coronavirus

Cuestionable

La médica pediatra, en el video de redes, asegura que con la aplicación sublingual de este medicamento, se logra “neutralizar” el SARS-CoV-2.

“Si uno tiene un nivel de interferón en mucosa en forma adecuada que esté estimulando más producción de interferón y actividad de las células para defenderse, entonces podemos neutralizar el coronavirus en este momento”, afirma. 

Y más adelante agrega que el interferón “se está usando en este momento en el coronavirus (...) en profilaxis o incluso en tratamiento”. 

En efecto, algunas variaciones de este medicamento sí se están usando en ensayos clínicos que buscan un tratamiento para el Covid-19, sin embargo, aún no se cuenta con resultados concluyentes. 

La publicación más reciente realizada sobre el uso de interferón para el COVID-19, fue el estudio de fase pre-clínica a cargo de la farmacéutica inglesa Synairgen, que aseguró el pasado 20 de julio, que la aplicación inhalada de Interferón Beta redujo en un 79 por ciento la probabilidad de que los pacientes hospitalizados necesitaran ventilación asistida. 

Sin embargo, el estudio de la empresa británica ha sido cuestionado por tener una muestra de solo 101 personas, entre las que recibieron el medicamento, y las que consumieron un placebo; lo que representa una muestra insuficiente, según expertos citados por el diario estadounidense New York Times

Incluso, la farmacéutica no cumplió con su propio objetivo de ensayar al menos con 400 pacientes, como lo había propuesto cuando inscribió su ensayo ante la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos. Esta contradicción dejó dudas sobre los resultados.

Antes de eso, en China, al inicio de la pandemia, se realizó otro estudio preclínico con inhalación de interferón a personal médico. Pero no se continuó su investigación. 

Y más recientemente, el pasado 6 de agosto, en Estados Unidos, el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas (NIAID), anunció que iniciará un ensayo pre-clínico que involucra el uso de Interferón Beta-1a, con otro medicamento.

Así pues, al menos hasta ahora, no hay estudios clínicos finales que hayan probado la efectividad del Interferón para “neutralizar” el COVID-19, como afirma la pediatra. 

Lo que no quiere decir que no exista la posibilidad de que más adelante se logren avances al respecto. 

La hipótesis sobre la eficacia de algunos tipos de interferones para el tratamiento del COVID-19 es un tema que ha circulado desde el inicio de la pandemia.

De hecho, es reiterada la información que circula en internet sobre el interferón como cura o tratamiento para el nuevo coronavirus, según hemos verificado en otros chequeos anteriores (1, 2 , 3 y 4). 

Incluso, se ha encontrado la comercialización ilegal de este medicamento con la promesa de curar el coronavirus, en poblaciones del sur del país. 

Por ahora, la recomendación de la pediatra, en este caso, es calificada como cuestionable. 

Cuidado, posible riesgo

Sin embargo, hay un estudio reciente del Hospital Infantil de Boston, Estados Unidos, que concluyó que la presencia de interferones estimula la expresión de las enzimas ACE2, que son receptores en las superficies de las células que permiten la entrada del virus SARS-CoV-2. 

Es decir, aumentar la presencia de interferones en el cuerpo podría traer un efecto completamente contrario al de prevenir el COVID-19.

“Identificamos células que coexpresan ACE2 y TMPRSS2 dentro de neumocitos pulmonares tipo II, enterocitos absorbentes ileales, y células secretoras en copa nasal. Sorprendentemente, descubrimos que el ACE2 es un gen estimulado por el interferón, que utiliza células epiteliales de las vías respiratorias. Nuestros datos sugieren que el SARS-CoV-2 podría aprovecharse de algunas especies de interferón para la regulación positiva de ACE2, para potenciar la infección”, dice el estudio publicado en Cell Press, una revista acreditada de divulgación científica. 

“Al utilizar células epiteliales humanas de la vía aérea superior encontramos que interferón-alfa, y en menor medida interferón-gamma, inducen la expresión de ACE2 de una manera dependiente de la dosis”, explicó el inmunólogo José Ordovás-Montañes, líder de la investigación.

Por ahora, la Organización Mundial de la Salud continúa reiterando que hasta el momento “no se recomienda ningún medicamento específico” para prevenir o curar el COVID-19. Y mantiene las recomendaciones preventivas de uso de tapabocas, distanciamiento social y lavado de manos frecuente.