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Falso

Viernes, 23 Marzo 2018

Los argumentos falsos del fraude que denuncia Petro

Por José Felipe Sarmiento Abella

El candidato presidencial de Colombia Humana usó dos afirmaciones falsas y otra fuera de contexto para hacer acusaciones contra la organización de la consulta que ganó. Varios tuiteros le hicieron ver los errores de sus argumentos.

A pesar de que ganó la consulta en la que participó el pasado 11 de marzo con 84,7 % de la votación, el candidato presidencial Gustavo Petro ha insistido en expresar su desconfianza frente a los resultados de la jornada electoral. Dos días después, resumió en un tuit los tres argumentos que, según él, prueban que hubo fraude en contra de Colombia Humana, el grupo significativo de ciudadanos por el que se postuló.

 

 

Pero ninguno de los tres puntos es verdadero. Es más: los dos primeros son falsos y el último está en medio de en un vacío jurídico que permanece sin solución y que no prueba la intención de fraude en contra de Petro, pues en consultas anteriores tampoco se han digitalizado los formularios del escrutinio. Por esto, Colombiacheck califica como falsa la acusación del exalcalde de Bogotá.

1. ¿Quién pone los jurados?

Es cierto que el Código Electoral original, aprobado en 1986, establecía que “las directivas políticas podrán suministrar con suficiente anticipación a los Registradores del Estado Civil listas de candidatas a jurados de votación”. Pero una sentencia de la Corte Constitucional ‘tumbó’ ese artículo de la norma, el 102, en 2008. Y lo mismo hizo con otros apartes de esa ley en que permitían a los partidos influir en la escogencia de quienes ejercen esa función.

Además, la ley 163 de 1994 (art. 5) exige que las empresas y universidades envíen listas de todos sus estudiantes y empleados que son elegibles como jurados, por su edad y nivel de escolaridad, y el código del 86 (art. 104) establece que cualquier funcionario puede ser designado para ese trabajo, aunque hay numerosas excepciones. Una de estas consiste precisamente en lo contrario de lo que denuncia Petro: ni candidatos ni miembros de los directorios de organizaciones políticas pueden resultar seleccionados.

Una vez completas las bases de datos, un programa de cómputo es el encargado de sortear, con vigilancia de los órganos de control, los nombres para escoger cuatro personas titulares y cuatro suplentes por cada mesa, que son nombradas mediante resolución por los registradores locales. Ellas se encargan de entregarles los tarjetones y certificados electorales a los sufragantes, marcarlos en las listas para que voten una sola vez y hacer el preconteo de las tarjetas electorales una vez cerradas las urnas.

El único rol que cumplen los partidos en este proceso es el de supervisión del sorteo junto al Ministerio Público. En consecuencia, esta primera afirmación de Petro es, a todas luces, falsa y así se lo hicieron saber al candidato varios de los tuiteros que leyeron su acusación:

 

 

 

 

 

 

2. La falla con los testigos

La inscripción de los testigos electorales -que son representantes de los partidos designados para vigilar la transparencia de la jornada en cada mesa y ante las comisiones escrutadoras- se hace ante el Consejo Nacional Electoral (CNE) y el trámite es responsabilidad de las colectividades. Para ello, la entidad habilitó una plataforma virtual con el fin de que las personas que fueran a ejercer ese derecho se pudieran acreditar.

Pero la herramienta tuvo fallas en su funcionamiento. El problema no solo afectó a Colombia Humana sino también a los partidos Conservador y MIRA, que se quejaron ante el CNE al igual que el grupo de Petro. Así lo explica el organismo en la resolución que emitió para ampliar un día el plazo para la realización de ese proceso, que estaba previsto para el viernes anterior a las elecciones y quedó para el sábado en la tarde.

 

 

Si bien es cierto que Colombia Humana se quedó sin testigos electorales propios para la jornada del 11 de marzo, por un lado, esto no se debió a que fueran rechazados, sino a un problema técnico que afectó también a otras colectividades; y, por otro lado, Petro tuvo quienes realizaran esa labor a su nombre por parte de otros grupos que lo apoyaron.

Según el coordinador electoral de la campaña, Marco Emilio Hincapié, “la plataforma no los recibió [a los testigos], entonces eso fue un lío”. Dijo que al movimiento no le dieron una clave independiente para ingresar los suyos y por eso tuvo que acudir a los de la Lista de la Decencia, la coalición que conformó con otras agrupaciones políticas para aspirar juntas al Congreso.

Es decir que, en todo caso, sí hubo quién vigilara el accionar de los jurados en la consulta por parte del grupo político de Petro. Solo contando los testigos de mesas, que son más que los de comisiones escrutadoras, a los 5.590 de la Decencia se pueden sumar los 7.115 que tenía aparte el partido MAIS, que también avaló la candidatura del exalcalde. En contraste su contendor, Carlos Caicedo, contaba solo con los 19 testigos de su grupo político, Fuerza Ciudadana.

Y, si de comparar consultas se tratara -como lo hizo Petro con los resultados-, de los tres aspirantes que participaron en la otra que estaba convocada ese día, solo el ganador, Iván Duque, tenía a disposición los 47.487 testigos de su partido, Centro Democrático. Marta Lucía Ramírez y Alejandro Ordóñez no tuvieron ninguno.

 

3. El vacío digital

Petro había ambientado la idea de que el 11 de marzo se cometería un fraude con antelación a esa fecha. Entre el 26 y el 27 de febrero tuiteó varias veces esa acusación con el argumento de que, según su interpretación, la ley obliga a digitalizar los formularios E-14 (las actas donde los jurados registran los resultados de las votaciones en cada mesa) la Registraduría no lo iba a hacer con los de las consultas.

 

 

 

 

 

 

Para entonces, el candidato también había interpuesto ya una tutela contra las autoridades electorales. Su abogado argumentó ante el Tribunal Administrativo de Cundinamarca que las dos resoluciones del CNE en las que se definieron el calendario y las condiciones para las consultas (3145 de 2017 y 0001 de 2018), violaban los derechos a elegir y ser elegido, al acceso a la información pública e incluso al debido proceso del exalcalde, por omitir el escaneo de los documentos en cuestión como parte del proceso a realizar el día de la votación.

El Consejo respondió que la realización de ese procedimiento estaba supeditada al presupuesto que el Ministerio de Hacienda asignara para las consultas, que fue de $ 26.450 millones, a pesar de que la Registraduría había pedido $ 32.052 millones. Pero sobre todo, aportó su propia interpretación de la ley 1475 de 2011, en lo que tiene que ver con las normas aplicables a las consultas (art. 6).

Lo que dice la norma es que “en las consultas populares se aplicarán las normas que rigen para las elecciones ordinarias” y que “la organización electoral colaborará para la realización de las consultas de los partidos y movimientos políticos, la cual incluirá el suministro de tarjetas electorales (...), la instalación de puestos de votación y la realización del escrutinio”. Para el CNE esto excluye el posterior escaneo de las actas que, por el artículo 41 de la misma ley, es obligatorio en cualquier otra elección. Para el abogado de Petro sí lo incluye.

 

 

Por ahora, el debate legal permanece porque el tribunal declaró improcedente la tutela, es decir que no resolvió el problema de fondo, sino que dijo que ese no era el mecanismo para abordarlo. El fallo, que ya fue impugnado por el aspirante presidencial ante el Consejo de Estado, consideró que lo adecuado para cuestionar las resoluciones era una acción de nulidad con solicitud de medidas cautelares.

También señaló que Petro debió reclamar primero de forma directa ante la Registraduría y el CNE, pero en cambio Colombia Humana aceptó, en un acta del 1° de febrero, las condiciones como estaban planteadas desde el principio (sin escaneo).

Y, para terminar de justificar su decisión, el ente judicial consideró que los derechos fundamentales del entonces precandidato no estaban siendo vulnerados al omitir la digitalización porque los testigos electorales tienen otros medios para ejercer control. Entre estos, la ley determina que reciben copias de las actas de escrutinio y pueden hacer sus propios registros en fotos o video.

Colombiacheck averiguó, además, si en otras consultas populares se ha hecho la mentada digitalización. Daniel Pinzón, asesor jurídico del Partido Liberal, explicó que “la Registraduría no está obligada a hacerla” y por eso no se realizó ese procedimiento para la consulta que celebró esa colectividad en noviembre pasado, donde Humberto de la Calle fue elegido como su candidato presidencial.

Lo mismo pasó con la del partido Alianza Verde, que coincidió con las elecciones a Congreso y Parlamento Andino de 2014. Eran los primeros comicios con escaneo obligatorio y en internet están los E-14 de las elecciones para ambas corporaciones. No así los de la consulta que ganó Enrique Peñalosa. El registrador delegado para asuntos electorales de ese entonces, Alfonso Portela, nos confirmó que “ni siquiera se planteó la posibilidad (de escanear las actas de este mecanismo) porque la ley no lo contempla y el partido tampoco lo pidió”.

Estos casos demuestran, además, que no se trató de una prohibición unilateral del actual registrador, sino de una práctica histórica que viene de lo que se ha hecho en consultas pasadas y del vacío legal que existe con respecto al funcionamiento de esa forma de participación ciudadana.

Así, las tres bases de la acusación de fraude que hace Petro resultaron ser o mentiras o argumentos no válidos para decir que hubo un fraude orquestado en su contra a través de los procedimientos electorales que siempre hace la Registraduría. Por eso calificamos su tuit como falso.

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Verdadero pero...

Sábado, 29 Julio 2017

¿Colombia, el país más abstencionista de América?

Por Óscar Felipe Agudelo B.

Piedad Córdoba, candidata presidencial, hizo esta afirmación que resultó aproximada pues Haití y Chile tienen mayor abstención, además, en 15 países del continente el voto es obligatorio.

En una entrevista publicada el 7 de julio para el portal español Público la aspirante a la presidencia, Piedad Córdoba, habló sobre la Colombia que ve luego de la firma de la paz, la dejación de armas de las Farc, sus propuestas en una candidatura presidencial, la importancia de las elecciones para consolidar el proceso de paz, entre otros temas.

En relación a las elecciones presidenciales de 2018, la exsenadora Córdoba quien militó en el Partido Liberal, dijo que “en nuestro país no se ha creído en la política” y para sustentar su hipótesis manifestó que “somos el país más abstencionista de América, incluyendo a Estados Unidos”, una afirmación que Colombiacheck se propuso verificar.

Para conocer el origen de los datos este medio buscó a Córdoba pero pese a intentarlo no fue posible hablar con ella. Lo que sí logró Colombiacheck fue contactarse con una vocera de las comunicaciones de la exsenadora, quien explicó que el dato surgió gracias a una investigación que está adelantando la campaña presidencial de la misma candidata. Investigación que, según la vocera, aún no está autorizada para publicar.

Colombiacheck insistió sobre el origen del dato y la vocera aclaró que se fundamentaron en “expertos de la Registraduría Nacional”. Preguntamos por los nombres de los expertos pero la delegada de las comunicaciones no respondió.

Entonces para conocer la veracidad de los datos Colombiacheck se comunicó con la Registraduría de Asuntos Electorales, habló con el registrador delegado, Luis Alberto Martínez, y este negó que la Registraduría haya emitido información que sustente que Colombia es “el país más abstencionista de América”.

El registrador delegado explicó “que no tienen estudios comparativos para establecer porcentajes de abstencionismo en los países de América”. Martínez añadió que “lo que sí tiene la Registraduría Nacional son las cifras de participación electoral de cada elección en Colombia”.

 

¿Qué dicen las cifras de abstención electoral en las Américas?

Sin tener claro de dónde sacó la exsenadora Córdoba la información, acudimos a la Misión de Observación Electoral, MOE, y al Observatorio de la Democracia.

De la MOE nos remitieron al International Idea Institute for Democracy and Electoral Assistence, una organización intergubernamental con sede en Suecia que apoya la democracia.

Esta organización hace investigaciones comparativas de las elecciones en distintos países del mundo y en relación a la participación electoral en los países de las Américas tienen un estudio que muestra el porcentaje de participación de cada país de la región teniendo en cuenta la más reciente elección a nivel presidencial y de Congreso (o Parlamento).

Fundamentados en estos dos parámetros hay contundencia: Colombia no es el país más abstencionista, es Haití seguido de Chile. Es decir, la afirmación de la exsenadora es aproximada porque de los 42 países de las Américas incluidos en el estudio, en Haití y Chile se presentó mayor abstención que Colombia en las últimas elecciones presidenciales, según el Idea.

Con voto obligatorio

De acuerdo con Sebastian Pantoja del Observatorio de la Democracia de la Universidad de los Andes, otro punto a tener en cuenta en este tipo de comparaciones, es el voto obligatorio.

Según el International Idea, en 15 países de la región el voto es obligatorio, un factor fundamental a la hora de evaluar los porcentajes de participación electoral en los diversos países de las Américas. En su momento el exministro Juan Fernando Cristo, como lo contó Colombiacheck, propuso voto obligatorio en el país.

Por ejemplo en Argentina y Ecuador el voto es obligatorio. En el primero el voto es universal y secreto desde 1912 para las personas entre 18 y 70 años, para los demás es optativo.

Pantoja también reveló una estadística que evidencia que Colombia no es el país más abstencionista de América: en este caso es Jamaica. La información proviene del barómetro de la Américas Lapop pero solo tiene en cuenta la primera vuelta de la elección presidencial anterior a 2014, es decir, la elección de 2010 en el caso colombiano.

En relación a estos porcentajes de Lapop, según aclaró Pantoja del Observatorio de la Democracia de la Universidad de los Andes, “se calculan con base en el reporte de la ciudadanía y no en datos oficiales de cada país, por lo que no necesariamente hay coincidencia entre ambas fuentes”.

En definitiva, lo dicho por Piedad Córdoba es aproximado y tiene soporte en los datos porque solo Haití y Chile tienen menor participación electoral en toda América que Colombia, sin embargo, para una mayor precisión resulta fundamental resaltar que en por los menos 15 países del continente, el voto es un asunto obligatorio para los ciudadanos, algo que no pasa en Colombia.

 

*Colombiacheck, con la información del Idea, sacó los porcentajes de abstención electoral de cada país teniendo en cuenta el número de elecciones que se han dado en estos países desde 1945 y hasta 2017. Se abordaron elecciones de Congreso y Presidencia que son los que tiene el Idea. El resultado de este trabajo indica que Colombia ocupa el segundo lugar como país con mayor abstención electoral en América al comparar las elecciones de los últimos 72 años. Acá puede ver la tabla.