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Martes, 16 Octubre 2018

Marta Lucía Ramírez da cifras ligeras sobre participación de mujeres en elecciones cafeteras

Por Luisa Fernanda Gómez Cruz

La vicepresidenta trinó una información sin contexto sobre el aumento porcentual de la participación femenina en el liderazgo cafetero.

Hace poco, la vicepresidenta de Colombia, Marta Lucía Ramírez, puso un trino en su cuenta de Twitter en el que se refirió a la “buena noticia” que significa que la participación de mujeres en el liderazgo cafetero haya aumentado “al 24% en las últimas elecciones del gremio”, ocurridas el pasado mes de septiembre.

Ramírez señala que “aunque falta más, reconocemos la importancia de la estrategia de equidad de género de la Federación Nacional de Cafeteros”.

Colombiacheck revisó la veracidad de este trino de la vicepresidenta y encontró que su afirmación es Ligera, pues aunque sus datos coinciden con lo presentado por la Federación Nacional de Cafeteros (FNC), ella no brinda ningún contexto sobre a qué hace referencia en particular el porcentaje que da, ni cuál fue su fuente de información.

Los días 8 y 9 de septiembre se realizaron las Elecciones Cafeteras, un evento electoral que ocurre cada cuatro años y por medio del cual se eligen por voto directo a los dirigentes de los comités municipales y departamentales, sus representantes gremiales a nivel regional.

De acuerdo con el ABC de las Elecciones Cafeteras 2018 publicado por la Federación, en las elecciones participan “todos los caficultores federados, es decir, quienes sean propietarios o poseedores de un predio de al menos media hectárea de café con al menos 1.500 árboles y que tengan cédula cafetera”.

Este año, se realizaron en 17 departamentos y 570 municipios cafeteros de Colombia. Y, de acuerdo con un comunicado de la Federación, “se trata de la cita más importante que tienen los caficultores federados para elegir a sus representantes”.

En el ABC se explica que los Comités Municipales están conformados por seis miembros principales con sus respectivos suplentes personales, para un total de 12 representantes por cada municipio.

Y para la elección de los miembros de Comité Departamental, en cada una de las seis circunscripciones que conforman el Comité Departamental, se vota por candidaturas individuales (planchas), cada una conformada por un principal y un suplente.

Ahora bien, según cifras de la FNC, este año el número de personas habilitadas para votar fue de 358.208, de las cuales 100.298 son mujeres; lo que equivale al 28% del censo electoral.

En total para estas elecciones estaban en disputa 4.776 cargos. Pero, después de las votaciones, solo 1.121 terminaron siendo ocupados por mujeres; esto es el 23,47% del total.

En específico, dentro de los comités departamentales resultaron elegidas 27 mujeres para 180 cargos; que representan el 15% del total de los cargos que estaban en disputa. Y en los municipales, fueron 1.094 mujeres para 4.596 cargos, el 24% del total. Esto parece indicar que la vicepresidenta se refería entonces a este último porcentaje que, efectivamente, tuvo un aumento frente a los resultados de hace cuatro años.

En el periodo 2014-2018, de acuerdo con cifras del programa de equidad de género de la dirección de responsabilidad social de la FNC, solo el 8% de los cargos en los comités departamentales fueron ocupados por mujeres (12 mujeres), y en el municipal el porcentaje fue del 16% (696 mujeres).

El programa de equidad de género viene funcionando desde hace aproximadamente 10 años dentro de la Federación, de acuerdo con Claudia Rodríguez, su coordinadora, aunque anteriormente tenía otro nombre. La intención desde entonces ha sido la misma, empoderar a las mujeres y darles mayor participación dentro de los cargos de decisión de la entidad, aunque apenas desde hace un año se comenzaron a emprender acciones claras para promoverlo.

Rodríguez considera que los resultados de este año fueron positivos y que fueron una muestra del trabajo que han venido realizando. “Efectivamente a eso era lo que le estábamos apuntando”.

El mismo gerente general de la Federación, Roberto Vélez Vallejo, lo dijo a través de un comunicado de prensa enviado a Colombiacheck: “Nos complace saber que uno de los grandes propósitos de estas elecciones, la mayor representatividad de mujeres y jóvenes, se cumplió”.

Rodríguez, sin embargo, considera que aún hacen falta más esfuerzos, tal y como señala la vicepresidenta, pues “aún no se ven reflejadas dentro de las instancias electorales la situación real que hay entre los caficultores”. Según las cifras con las que cuenta el programa, el 30% de los caficultores (con tenencia de tierra) son mujeres.

En todo caso, existe un subregistro dentro de la información de la misma Federación. En ese 30%, según nos explicaron, no entran las recolectoras ni las mujeres que no tienen los títulos de la tierra, pero que acompañan y ejecutan las labores de la caficultura a la par de sus esposos.

En ese sentido, Alba Marina Acosta, miembro de la Red Nacional de Mujeres, seccional Caldas, coincide con el avance que muestran los resultados y reconoce que la participación efectiva, es decir la cantidad de mujeres que salieron a votar, fue importante a nivel nacional. Pero también considera que la representación de los espacios departamentales, donde apenas el 15% de las mujeres terminaron elegidas, no fue tan exitosa.

“Llama la atención que esta estructura, que se solventa en el trabajo de las mujeres, y que una entidad con 91 años de trayectoria, no tenga una representación igualitaria en los cargos ni en los espacios en los que se toman las decisiones, como lo son los comités”, según Acosta.

Esto porque una mayor participación de las mujeres dentro de los comités, que son espacios que generan procesos de formación y capacitación, les permitiría ser incluidas en los lugares donde realmente se discuten las políticas públicas del sector en el país, en consideración tanto de Acosta como de Rodríguez.

Según la coordinadora del programa de equidad de la Federación, a través de la participación en estos espacios, “las mujeres pueden manifestar sus necesidades, su manera de ver el mundo y buscar soluciones. Ellas se convierten en un canal”.

Finalmente, la Federación señala que esperan obtener resultados más contundentes para las elecciones de 2022, cuando las acciones del programa se consoliden.
 

Lunes, 28 Mayo 2018

Duque repitió discurso, con verdades y mentiras

Por José Felipe Sarmiento Abella

El candidato del Centro Democrático celebró su paso a segunda vuelta con las mismas frases de su cierre de campaña y la votación más alta de una primera ronda presidencial.

Lo que dijo el candidato presidencial Iván Duque, del partido Centro Democrático, luego de ganar la primera vuelta presidencial del pasado domingo fue casi calcado de su discurso de cierre de campaña una semana antes en el parque El Tunal del sur de Bogotá, con excepción de dos frases recientes que soltó al principio sobre el tiempo que le tomó posicionarse como aspirante y la votación que obtuvo.

“Empezamos (a hacer campaña) hace más de dos años y medio con los talleres Construyendo País”, señaló primero. Ya lo había dicho también en el debate de Caracol Televisión el viernes en la noche y algunos usuarios de redes sociales incluso se habían mofado del comentario, pues tomaron como fecha de inicio el momento en el que Duque, como ficha única del uribismo, empezó a subir en las encuestas, a finales de 2017.

 

 

 

 

Sin embargo, el candidato empezó a recorrer el país desde febrero de 2016, junto con su compañero de bancada Everth Bustamante en el primero de los mencionados talleres, que se realizó en Girardot (Cundinamarca).

También empezó a posicionarse ante la opinión pública con su participación activa en los debates sobre el proceso de paz, el impuesto a las gaseosas y los temas económicos; hasta que venció en las encuestas de su colectividad y la consulta de coalición del pasado 11 de marzo.

Tras los resultados del 27 de mayo, Duque aseguró que fue gracias a todo eso que logró “la votación más alta que se conozca en Colombia en una primera vuelta”.

En principio las cifras le dan la razón. Incluso pasó al senador y expresidente Álvaro Uribe, su mentor, que ganó la reelección en 2006 con 7,4 millones de votos. Duque obtuvo 7’569.693, más de 150.000 votos por encima de los que sacó su jefe político hace 12 años.

 

 

 

Le ayudó el hecho de que en 2018 fueron muchos más votantes que en cualquier otra elección presidencial, 19,6 millones (cifra récord para cualquier elección).

También hay que decir que Uribe sí aseguró la Presidencia en primera vuelta las dos veces que se lanzó, en 2002 y 2006; mientras que el actual presidente, Juan Manuel Santos, sacó 46 % de los votos en 2010 y Ernesto Samper obtuvo 45 % en 1994; por tanto, la votación de Duque fue proporcionalmente más baja que la de ellos.

 

 

 

En consecuencia, la frase sobre la duración de su campaña puede considerarse inflada, porque las cuentas de tiempo dan dos años y tres meses, no más de seis, y los talleres no pueden considerarse actos de campaña presidencial como tal. Entre tanto, la de sus resultados en la votación es ligera, porque le da en votos pero no en porcentajes.

El resto de su discurso se centró en promesas y la repetición de los mismos eslóganes que ha dicho hasta el cansancio en debates, auditorios y plazas públicas. De esa manera, cayó de nuevo en varios argumentos ya revisados por Colombiacheck.com.

Repetición de la repetidera

Después de celebrar sus resultados, Duque les agradeció a su fórmula vicepresidencial, Marta Lucía Ramírez, y a todos los sectores políticos que han apoyado la aspiración de ambos, incluídos los partidos derivados de iglesias cristianas como el MIRA y Colombia Justa Libres que llegaron después de la adhesión de la excandidata Viviane Morales. Por supuesto, también mencionó a los expresidentes Uribe y Andrés Pastrana.

Acto seguido prometió gobernar “sin espejo retrovisor” y elogió a algunos de sus contendores. Primero a Sergio Fajardo, de la Coalición Colombia: “nos sintonizamos con él en la idea de trabajar en la educación, en la ética”, dijo. En seguida se refirió al programa de gobierno de Germán Vargas Lleras, de la coalición Mejor Vargas Lleras, como “riguroso”.

Al liberal Humberto de la Calle le reconoció “su aporte en la campaña” a los debates sobre salud y derechos de las comunidades étnicas. Esto es importante de resaltar porque a Duque lo han acusado de ser racista, incluso con noticias falsas en Facebook.

Finalmente, a su contendor para segunda vuelta, el aspirante de Colombia Humana, Gustavo Petro, lo llamó a “un debate con altura” mientras el público coreaba “no me da la gana una dictadura como la cubana”. Según Duque, “la esperanza está por encima del odio de clases”. Más tarde insistió en compararlo con Hugo Chávez y su “dedo expropiador”, como si la figura fuera inherente a la izquierda a pesar de que está en la Constitución y la usan también los gobiernos de derecha, como explicó Colombiacheck.

En lo que sí cambió de forma leve fue su discurso fue en referencia a la dosis mínima, que evitó mencionar. Planteó atención para el adicto, decomiso de cualquier cantidad de droga y cárcel para los jíbaros. Hasta el pasado fin de semana hablaba explícitamente de prohibición y daba detalles para evitar tergiversaciones. En los primeros debates, planteaba sanciones sin tantos matices. El año pasado presentó un proyecto de ley con un enfoque de salud pública que reñía con ellas y revive en parte en su posición actual.

En cuanto a la paz, trató de desmarcarse del ala radical de su partido que ha hablado de “hacer trizas” los acuerdos con las Farc. Pero advirtió que “tenemos que garantizar que los máximos responsables de verdad le cumplen al país” porque ha sido uno de los más duros críticos de la Justicia Especial para la Paz (JEP), a la sustitución voluntaria de cultivos ilícitos, a la reforma rural y a la participación en política de los excomandantes guerrilleros.

Pero sus llamados de atención han estado basados en información falsa, como que se ha dejado la erradicación forzosa o que los exintegrantes del grupo armado que escondieran armas no tendrían sanciones claras; ligera, como que la guerrilla todavía tenía secuestrados hasta el año pasado; o engañosa como sus cálculos sobre la posible extradición del exjefe guerrillero ‘Jesús Santrich’ por narcotráfico.

Duque también enfatizó en su discurso final en que “las empresas están asfixiadas con impuestos” para justificar su propuesta de bajar la tasa de tributación para aumentar el empleo y subir los salarios. La base de la propuesta, sin embargo, es engañosa porque esa política no tiene como consecuencia automática el efecto que, según él, se pretende crear.

El aumento que pretende crear en la formalidad laboral también es una de sus propuestas claves para mejorar el equilibrio en el sistema de salud. Pero las cifras que ha manejado su campaña sobre informalidad también están infladas y, de hecho, las cifras recientes son las más bajas de la historia desde que hay registro.

El libreto, en esencia, se mantiene de cara a la segunda vuelta contra Petro. Y esto incluye varias afirmaciones inexactas.