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Viernes, 24 Julio 2020

Muertos por COVID

Por Colombiacheck

¿Cómo se cuentan los muertos por coronavirus en Colombia? En redes sociales han circulado decenas de desinformaciones que señalan que están haciendo pasar muertos de otras causas como muertos por COVID-19. En este episodio contamos quiénes son las entidades encargadas de llevar el conteo de contagios y fallecidos en Colombia. ¿Qué muestran las cifras?

Pueden escuchar el episodio dando click en el botón de play a continuación. Al final del audio, les dejamos la transcripción del episodio.

Escucha"Muertos por Covid" en Spreaker.

Transcripción

Audio: Hola, qué tal amigos, les habla un curita de barrio, un cordial saludo. (..). Hoy, al menos en Colombia y me imagino que en otras partes del mundo como lo denunciaba el diputado italiano, donde dice que el 80 o 90 por ciento de los casos de muertes en Italia por el supuesto coronavirus no fueron por eso, fueron por otras causas, y dijeron todos murieron de coronavirus...

Luisa: Los casos de COVID-19 siguen aumentando en Colombia al igual que las desinformaciones que circulan en redes sociales sobre la pandemia. En las últimas semanas, hemos recibido en Colombiacheck decenas de audios como el que acaban de escuchar, de personas diciendo que están haciendo pasar muertos de otras causas por COVID positivos para, supuestamente, cobrar por caso.

Audio: pues en Colombia está sucediendo algo igual, similar. Conozco el caso personal de una amiga que ingresó por un infarto a la Clínica Internacional de Bucaramanga, murió a los tres días por causa del infarto y dijeron que era coronavirus, no la dejaron ver de la familia, y de una vez al crematorio. 

Luisa: En este episodio decidimos investigar cómo se cuentan los muertos por COVID-19 en Colombia y otros países del mundo. Yo soy Luisa Fernanda Gómez, conductora de Chequeo Amplificado, un podcast Akorde, que seguimos grabando desde nuestras casas por el aislamiento preventivo que se mantiene en Colombia.

Al 21 de julio, de acuerdo con datos de la Universidad Johns Hopkins, más de 610.500 personas han muerto en todo el mundo por el nuevo coronavirus COVID-19. Colombia, a la misma fecha, registraba casi 7.000 muertes según información del Instituto Nacional de Salud -INS-. 

¿Pero cómo se cuentan los muertos que murieron por COVID-19? Aquí Silvana Zapata Bedoya, 

Silvana Zapata: Soy epidemióloga, especialista en Sistemas de Información Geográfica, epidemióloga de campo del Instituto Nacional de Salud y la Red Sur nivel intermedio y también soy científica de datos. 

Bueno, para hablar un poco de la mortalidad o las defunciones, los hechos vitales y eventos vitales son difíciles de contar. Eso es lo primero que se tiene que saber. Se cuentan menos de los que suceden. Eso es una realidad en términos de demografía y salud. 

Luisa: OK. Sabemos que este tema es complejo y difícil de entender. Así que vamos por partes. 

Las entidades que tienen a su cargo el conteo de muertos por COVID-19 en Colombia son el INS, el Ministerio de Salud y el Departamento Administrativo Nacional de Estadística -DANE-. 

El INS hace las unidades de análisis (al igual que las secretarías de salud de cada municipio), que son algo así como la cadena de eventos que permite hacer el rastreo de toda la información alrededor del contagio. El Ministerio de Salud es el que se encarga del conteo oficial de fallecidos y diariamente publica una infografía con el conteo de contagiados, fallecidos y recuperados. Y el DANE es quien realiza la estadística vital definitiva de defunciones. 

Omar Segura: Resulta que para hablar de un fallecimiento hay que expresarlo en términos de la causa inmediata, la causa precedente y la causa antecedente. 

Luisa: Este es Omar Segura, médico epidemiólogo y doctor en Salud Pública.

Omar: Tratándose de COVID-19, en general, se está buscando que los casos que a los sistemas de vigilancia entran como probables, con alguna excepción particular, acaben siendo o bien confirmados o descartados.

Luisa: Para confirmar o descartar el diagnóstico, el INS y el  Ministerio de Salud trabajan en un equipo de análisis de mortalidades por COVID, partiendo de la definición de caso de muerte probables por COVID alojada en las Orientaciones para la Vigilancia en Salud Pública de la COVID-19 del Instituto Nacional de Salud y que incluye cuatro posibilidades. Laura Castaño, periodista de Colombiacheck las explica:

Laura Castaño: La primera es la más clara: Si el paciente fallecido tiene una prueba de COVID-19 y es positiva, se evalúa la causa de muerte en el certificado de defunción y puede ser inscrito como “muerto POR COVID” si así lo determinan las autoridades.

Dos: si el paciente NO tiene una prueba, pero posteriormente se evalúa que tuvo contacto estrecho de un caso confirmado previamente, y si fallece en un cuadro de infección respiratoria inusitado o imprevisto, se clasificaría como muerto POR COVID-19, después de que una unidad de análisis confirme el NEXO EPIDEMIOLÓGICO.

Tres: si no hay un claro antecedente de contacto estrecho con alguien positivo, pero el paciente en todo caso fallece en un cuadro grave de infección respiratoria grave de rápida evolución e inusitada o inesperada, podría clasificarse como un caso confirmado por CLÍNICA después de la unidad de análisis con los expertos convocados. 

Y cuatro: si la causa de muerte NO tiene nada que ver con el COVID, por ejemplo un homicidio, pero la persona tiene una prueba positiva de COVID-19, se clasifica como CON COVID más no POR COVID. 

Finalmente, dicen las orientaciones del INS mencionadas por Luisa, “Para todo caso probable, sospechoso  o confirmado se debe realizar Investigación Epidemiológica de Campo (IEC). Para identificar e intervenir adecuadamente las cadenas de transmisión es recomendable que se haga desde el tipo sospechoso/probable y es obligatorio para todo caso confirmado”.

Luisa: ¿Y quién evalúa finalmente la muerte en el certificado de defunción? Aquí de nuevo Silvana.

Silvana: El primero que la registra es el médico tratante en el sistema RUAF...

Sistema de información que registra los nacimientos y las muertes.

Silvana: pero esta no es la última palabra. 

Todos los casos por eventos de interés en salud pública pasan por algo que se llama unidades de análisis bajo el método del camino de la vida o el de Londres, entre otros, dependiendo de lo que cada territorio establezca.

¿Qué son esos métodos? En esos métodos entonces participan las entidades territoriales, participa alguien del departamento, participan las EPS, la IPS y adicionalmente expertos que conocen sobre la enfermedad y los servicios donde murió. 

¿Con qué fin es esto? Para evitar que primero no haya un análisis de demoras o de procesos de demora en la atención en salud. Que haya sido conforme a los protocolos, que haya sido conforme a lo que se ha establecido en términos de tratamiento. Y estas personas analizan eso que se llama unidades de análisis. Entonces ustedes ven mucho en Twitter o en otros métodos que sale: estamos en unidades de análisis para la clasificación de casos, entonces cuando ya estos casos se clasifican, se hacen los ajustes respectivos en el sistema RUAF.

Luisa: ¿Cómo evitar que se cometan errores o que, como dicen en redes sociales, se hagan pasar muertos de otras causas como muertos por COVID?

Silvana: Si es un evento de interés en salud pública, pasa a revisión, y si quedó mal clasificado, se manda la solicitud de enmienda estadística. Y muchos casos de mortalidad pasan por enmienda estadísti ca después del análisis y se le hace la respectiva notación al médico. En algunos casos pueden incluso perder sus empleos porque si es constante que siempre clasifica mal las muertes y a todos les pone la misma...

Luisa: ¿Cómo están contando sus muertos en otros países? Para responder a esta pregunta hablamos con Jorge Galindo, sociólogo y analista de datos de El País de España.

Jorge Giraldo: Los criterios en realidad son bastante parecidos con la interesante salvedad de Chile y quizás alguna otra. Hasta ahora, en esta primera fase de la epidemia, la mayoría de países se han quedado en muertes confirmadas con prueba diagnóstica y a partir de ahí se establece el número de muertes confirmadas y por eso siempre hablamos de muertes confirmadas. 

Luisa: Sin embargo, hay diferencias dentro de lo que se incluye en las bases de datos de cada país. En España, por ejemplo, no se contabiliza a las personas que mueren en residencias de ancianos o en sus domicilios sin que se les haya realizado la prueba. 

En Italia, cuentan como víctimas del COVID a todos los que hayan dado positivo. Pero el caso es que, pese a haberse contagiado, pueden haber muerto por una causa distinta. 

Jorge: En México  es que se incluye como causa básica de la muerte alguna referencia COVID “sospechoso COVID”, “posible COVID”... En México el 75% de las muertes por COVID no pasan por UCI, para que nos hagamos una idea de la cantidad de gente que muere en su casa. Tenemos muchas muertes que confirmar que son a última hora o incluso después y que en el acta de defunción se incluye una referencia a COVID pero que tienen que confirmar a posteriori. 

Luisa: Lo mismo ocurre en Colombia, donde sí se cuentan los fallecidos fuera de los centros hospitalarios y, según las Orientaciones para el manejo, traslado y disposición final de cadáveres por COVID-19) de Minsalud, se puede tomar la muestra después de muerto por lo que denominan: hisopado nasofaríngeo, dentro de las primeras seis horas para mayor probabilidad de hallazgo en el laboratorio. Por lo que es posible que alguien que tenga un diagnóstico parcial de “sospechoso COVID” se le realice todo el manejo de un caso positivo (incluyendo la cremación) y días más tarde confirmen el diagnóstico…. o se den cuenta de que no tenía la enfermedad.

Respecto al reporte de datos que se nos da, Colombia tiene un nivel de desagregación de datos bastante grande. Nos dan los datos a nivel individual de manera diaria con un formato estandarizado. Que hubo un momento en la epidemia en el cual cambió  y la gente que utilizaba esos datos protestó.  Tanto en detalle de los datos como en el grado de respuesta del INS ante este tipo de demandas, la verdad, Colombia está bastante bien. Por ejemplo está mejor que España.

Luisa: ¿Pero qué pasa con todas esas muertes que se escapan del conteo oficial?

Jorge: Como ya hemos descubierto a base de pruebas diagnósticas, uno no puede detectar ni todos los casos, ni siquiera todas las muertes. Siempre es más difícil que se te escape una muerte a que se te escape un caso. Porque una muerte es mucho más difícil de ignorar para el sistema sanitario. Simplemente se produce y normalmente se investiga. 

Entonces la manera que tiene la epidemiología y el análisis de salud pública de aproximar esto es decir: construyes una media del número de muertes en un lugar determinado en esos mismos meses de años anteriores y comparas este año con años anteriores. Y ahí ves lo que se conoce como exceso de mortalidad. Puede no existir, puede ser muy leve, ahora mismo en Colombia o existe o es muy leve, o puede ser de una magnitud muy por encima de lo que te dicen los datos oficiales que es lo que pasa en México, por ejemplo. 

Luisa: Aquí de nuevo Ómar Segura:

Omar: Entonces en cierto modo sí ocurre esa situación donde habrá personas de las cuales no se sepa hasta mucho después o quizás ni se sepa, pero se busca que sean los menos porque a la vez se aplicaron medidas de salud pública y de bioseguridad, un término muy complejo aparentemente, pero que lo que significa es una extensión de la higiene personal y del autocuidado hacia la protección del otro.

Luisa: ¿Pero por qué hay tantos audios circulando por WhatsApp que dicen que están haciendo pasar a los fallecidos de otras causas como muertos por COVID?

Omar: Entonces realmente la gente no es que se muera por COVID-19, sino que se muere por ese síndrome en particular y la gente se muere como resultado de la complicaciones que causa el virus o las afectaciones que puede causar en personas que o bien tengan una enfermedad coexistente, decimos los médicos, comorbilidad, o la situación donde uno se haya expuesto a muchos pacientes o mucha contaminación digamos ambiental, donde esté el COVID-19, y en cierto modo, a la manera de un filtro, uno se llene o se tapone con partículas virales. Entonces esa es la cuestión. 

Luisa: Además, está el tema de las comorbilidades, dos o más trastornos o enfermedades que ocurren en la misma persona y que pueden existir, en este caso, previo al contagio de COVID-19. 

Yaleni Solano: Hemos visto que esas personas que tienen otras condiciones médicas son más propensas a fallecer cuando se contagian COVID-19. 

Luisa: Ella es Yaleni Solano, periodista de la Unidad de Datos de El Tiempo. Durante más de un mes, Yaleni y Rafael Quintero, el editor de la Unidad de Datos, hicieron un seguimiento de las muertes por COVID-19 en el país con los datos del INS, y entre lo que encontraron...

Yaleni: Hablamos de hay personas que fallecieron que tenían más de 7 comorbilidades, y todas estaban especificadas. Sin embargo, la tendencia que se vio es que los casos en estudio o las comorbilidades de los casos en fallecidos iban creciendo.

71,7 % de las personas que habían fallecido tenían alguna comorbilidad, pero había en estudio 24 % de comorbilidades. Es un dato que sigue creciendo, no tengo el número actual porque el volumen de datos ha aumentado debido al infortunado crecimiento de muertes. 

Luisa: Las comorbilidades han confundido a muchos como le ocurrió al diputado italiano del audio del curita de barrio que escucharon al principio. Su nombre es Vittorio Sgarbi, del partido Forza Italia, y el 25 de abril denunció en la Cámara de Diputados de Italia que el 96,3 por ciento de los italianos que habían muerto supuestamente por coronavirus, según él, en realidad habían fallecido por ataques al corazón, cáncer y otras patologías. Denunció un engaño. Pero lo que no tuvo en cuenta  fue que el estudio en el que se basó para afirmar eso, no reportaba las razones de muerte de los pacientes, sino las comorbilidades que tenían antes de contagiarse de coronavirus. 

Silvana: Es claro que tener una comorbilidad aumenta el riesgo o la probabilidad de morir por la enfermedad de COVID-19. Eso está totalmente claro. Y es porque por todos los eventos multisistémicos que le pueden ocurrir al cuerpo. El cuerpo puede tener varios eventos de ese tipo que hacen que los tratamientos o las acciones que yo haga en la UCI no tengan el total efecto para ese paciente, ¿sí?

Omar: La mayor parte de las personas adultos mayores que se han visto afectados y que, por cierto, han resultado ser la población comparativamente más afectada por el coronavirus, resulta que tienen este tipo de coenfermedades o comorbilidades que les generan problemas y les generan cargas adicionales bien sea en ventilación o respiración, bien sea en demanda de fluidos o líquidos, bien sea en atenciones o cuidados, que pueden eventualmente superar su propia capacidad o resistencia.

Luisa: Y una pregunta que se hacen muchos en estos días: ¿podemos estar enfrentándonos a que las cifras de muertes por COVID-19 no sean del todo fiables, no porque no se haga bien el procedimiento, sino porque no estamos viendo el cuadro completo?

Silvana: Sí son fiables, sino que están en proceso de actualización.(...) Y tenemos que tener la mente abierta de que esa actualización puede durar hasta ocho meses después de que termine el 2020. 

Luisa: Omar de nuevo:

Omar: No significa un mal conteo, sino más bien la situación de un conteo con demora en espera de la respectiva confirmación o descarte de los casos. Entonces esa situación puede presentarse y no es nueva de COVID-19. Se presentó eventualmente con VIH Sida, se presentó con influenza, aviar o influenza H1N1.

Entonces casi que nosotros estamos viendo una situación que ocurrió, digamos, hace ocho o diez días. Hagan de cuenta que ustedes están viendo una estrella lejana. La están viendo como fue hace x años. El sol, por ejemplo, está a ocho minutos luz. Lo vemos como fue hace ocho minutos. 

A todos los que nos escuchan, recuerden que pueden leer todas las verificaciones que hemos hecho en colombiacheck.com. Pueden seguirnos en nuestras redes sociales, estamos como @Colcheck en Twitter y @colombiacheck en Instagram y Facebook.

Hasta la próxima.

En la producción de este episodio estuvieron Laura Rodríguez Salamanca, Laura Castaño y quien les habla, Luisa Fernanda Gómez, y fue grabado con la ayuda de Akorde.

Gracias por escucharnos.

Verdadero pero... Verdadero pero... Verdadero pero... Verdadero pero... Verdadero pero... Verdadero pero... Verdadero pero... Verdadero pero...

Verdadero pero...

Miércoles, 19 Febrero 2020

El error que apuntó al pangolín como posible transmisor de coronavirus

Por José Felipe Sarmiento

Siempre se supo que faltaba evidencia para confirmar la relación entre el animal y la epidemia de Covid-19 pero, además, los autores hicieron un anuncio equivocado que reconocieron después.

[Actualización 28 de febrero de 2019, 4:00 p.m.]

El pasado 20 de febrero fue publicado el estudio completo de la Universidad Agricultural del Sur de China sobre coronavirus en pangolines. Según el artículo, la coincidencia entre diferentes genes de las muestras de virus tomadas de estos animales y el SARS-CoV-2 (antes llamado 2019-nCoV), la variante responsable de la actual epidemia de Covid-19, varía entre 90,4 y 100 por ciento. Esto es distinto a la similitud general de 99 por ciento que había anunciado la institución tres semanas antes.

El parasitólogo Xiao Lihua, uno de sus autores, le aclaró a la revista científica Nature que este fue “un vergonzoso error de comunicación entre el equipo de bioinformática y el del laboratorio del estudio”, según una nota del pasado 26 de febrero. Esto quiere decir que no hay evidencia para señalar a los pangolines o cualquier otro animal de haberle contagiado a la especie humana el virus que brotó en Wuhan, China, en diciembre pasado.

Esto no se sabía cuando Colombiacheck publicó este chequeo. Por eso agregamos esta actualización y le cambiamos tanto el título, que antes era ‘Pangolín sí podría ser transmisor de coronavirus, pero falta evidencia’, como el sumario, que decía que “una universidad china informó la posibilidad de que ese mamífero sea transmisor de la Covid-19, pero aún se desconocen detalles del estudio y se necesita más investigación”.

Sin embargo, la calificación se mantiene en ‘verdadera pero..’ porque esta es información nueva que la nota revisada tampoco podía tener. Además, siempre se supo que la evidencia no era concluyente por varias razones que contamos aquí y este fue el principal argumento para la asignación.

Finalmente, el artículo científico sí establece que los pangolines tienen “potencial” como huéspedes intermedios entre los murciélagos y los humanos para diferentes tipos de coronavirus. Pero esta es una familia amplia y esto no necesariamente le aplica al tipo particular que ha causado 2.747 muertes en China y 57 más en el resto del mundo en este emergencia, según el reporte más reciente de la Organización Mundial de la Salud.

[Texto original]

Usuarios de Facebook han reportado como posiblemente falsa una nota que señala al pangolín chino, un tipo de mamífero con escamas, como “nuevo posible animal transmisor del coronavirus”. Colombiacheck encontró que es ‘verdadera pero…’ porque faltan detalles sobre la evidencia que apunta en ese sentido.

Nota sobre la relación entre el nuevo coronavirus y el pangolín chino

Según la publicación, estudios científicos recientes indican que el virus SARS-CoV-2 (hasta hace unos días conocido como 2019-nCoV), causante de la epidemia de la enfermedad conocida oficialmente como Covid-2019, habría podido hacer un salto intermedio de los murciélagos, sus huéspedes originales, a los pangolines antes de contagiarse a la especie humana.

La referencia que enlaza es una noticia de un solo párrafo que publicó la agencia estatal china Xinhua en su portal en español. Todo lo que dice el reporte es que “las secuencias genómicas de la nueva cepa del coronavirus separadas de los pangolines resultaron un 99 por ciento idénticas a las de las personas infectadas, lo que indica que estos animales podrían ser un hospedador intermedio del virus, de acuerdo con un estudio”. No da más detalles.

Pero hay una versión más larga. Esta especifica que la investigación fue realizada en la Universidad Agricultural del Sur de China, donde un equipo analizó 1.000 muestras de material genético de animales salvajes para determinar la incidencia de coronavirus en diferentes especies (cabe recordar que se trata de una familia de virus que causan distintas enfermedades, como ya explicó la alianza mundial #DatosCoronavirus, en la que participa Colombiacheck).

Xinhua también cuenta lo que el grupo encontró. Primero, que el betacoronavirus (género taxonómico al que pertenece el patógeno causante de la actual epidemia) tenía una incidencia de 70 por ciento en los pangolines. Segundo, que la cepa que infecta a estos mamíferos corresponde en un 99 por ciento de sus genes a la que se ha presentado en humanos desde mediados de diciembre pasado.

La nota en inglés de la misma agencia da más detalles porque incluye declaraciones de quienes participaron en la investigación. Shen Yongyi aclaró que lo usual es que haya más de una especie “puente” y el pangolín, en este caso, podría ser apenas una de ellas. También advirtió que es necesario seguir investigando cuál fue el recorrido de exacto del virus específico que originó la actual epidemia.

Su colega Feng Yaoyu agregó que los primeros análisis se hicieron con base en cadenas genéticas disponibles en internet y bases de datos, mientras que la comparación final fue con un pangolín vivo. Sin embargo, este individuo no tiene relación con el mercado de Wuhan donde se empezó a esparcir la infección. “Como no analizamos muestras relacionadas con el brote actual, no podemos asegurar que fueron los pangolines los que les transmitieron el virus a los humanos”, concluyó.

Es decir, la evidencia se acerca a esa hipótesis pero no está probada con certeza y otras especies de animales también podrían ser transmisoras, incluso si hubiera evidencia definitiva para relacionar al pangolín. Por eso, los investigadores expresaron en rueda de prensa su intención de compartir su trabajo completo con la comunidad científica mundial. Sin embargo, el resultado todavía no aparece en bases de datos especializadas donde Colombiacheck hizo diferentes búsquedas el 19 de febrero.

Casi dos semanas antes, cuando la universidad publicó el comunicado sobre los hallazgos del equipo liderado por Shen y el parasitólogo veterinario Xiao Lihua, expertos de tres continentes advirtieron en la revista Nature sobre la necesidad de conocer mayores detalles para determinar mejor el alcance de los hallazgos, aunque rescataron que la conclusión general concuerda con datos aportados por otras fuentes. El Science Media Centre (SMC), una organización británica dedicada a la divulgación científica, también publicó respuestas similares de académicos del Reino Unido.

En ambos casos, recordaron el caso de otra enfermedad similar: el síndrome respiratorio agudo y grave (SARS, por su sigla en inglés). Este mal, derivado de otro tipo de coronavirus, también era propio de los murciélagos pero fue contagiado a la especie humana en 2003 por las civetas de las palmas, otro mamífero carnívoro asiático, como huéspedes intermedios. Fue así como se convirtió en epidemia y mató a 800 personas alrededor del mundo, como también relató Nature en 2017.

Por la falta de antecedentes, en ese caso fue mucho más difícil establecer que el origen de la enfermedad estaba en los murciélagos. Las civetas fueron las primeras sospechosas y, finalmente, se concluyó que “desempeñaron un papel importante” en el contagio a humanos, según escribieron el bioquímico chino Linfa Wang, quien fue clave en ese descubrimiento, y Bryan Easton, con quien trabajó en el Laboratorio Australiano de Salud Animal de la Organización Científica e Industrial de la Mancomunidad de Naciones.

Argumentaron que “su alta susceptibilidad al SARS-CoV y su amplia distribución en mercados y restaurantes las hicieron un huésped de amplificación ideal”. Las citas son de ‘Bats, Civets and the Emergence of SARS’ (‘Murciélagos, civetas y el surgimiento del SARS’), su capítulo del libro Wildlife and Emerging Zoonotic Diseases: The Biology, Circumstances and Consequences of Cross-Species Transmission (‘Fauna silvestre y enfermedades zoonóticas emergentes: la biología, circunstancias y consecuencias del contagio entre especies’, Springer, 2007).

No obstante, Wang e Easton también mencionaron otros carnívoros afectados por ese coronavirus que pudieron transmitirlo a las personas: los perros mapaches y los tejones turones chinos. Sobre todo los primeros, que también son comercializados vivos en mercados como el de Wuhan donde comenzó la actual epidemia, aunque en menor medida que las civetas.

Los estudios citados en el texto demostraron desde hace más de 15 años que los animales adquieren las enfermedades y estas se esparcen con mayor facilidad en esos espacios, debido a las múltiples oportunidades para el contacto entre especies. Entre tanto, los individuos de las mismas especies tienden a permanecer sanos cuando están en las granjas o en estado silvestre.

El director científico de la Sociedad Zoológica de Londres, Andrew Cunningham, también le dijo al SMC que “es muy posible que virus relativamente promiscuos puedan saltar de los murciélagos a los pangolines ‒u otras especies– en un mercado mojado [como se les conoce a los que venden animales vivos] u otras situaciones que no son naturales”. Por esta razón, recomendó prohibir ese tipo de espacios y regular cualquier otra forma de comercio con animales.

Es decir que la publicación reportada en Facebook es mayoritariamente verdadera, pero le falta claridad sobre el alcance de la investigación que apunta al pangolín como transmisor del nuevo coronavirus. Por un lado, porque no menciona que el estudio completo todavía es desconocido. Además, porque señala a una especie que podría no ser la única y, sobre todo, que tiende a contagiarse en unas circunstancias específicas, no en su hábitat natural, donde debe ser protegida porque está bajo amenaza.