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Viernes, 24 Julio 2020

Muertos por COVID

Por Colombiacheck

¿Cómo se cuentan los muertos por coronavirus en Colombia? En redes sociales han circulado decenas de desinformaciones que señalan que están haciendo pasar muertos de otras causas como muertos por COVID-19. En este episodio contamos quiénes son las entidades encargadas de llevar el conteo de contagios y fallecidos en Colombia. ¿Qué muestran las cifras?

Pueden escuchar el episodio dando click en el botón de play a continuación. Al final del audio, les dejamos la transcripción del episodio.

Escucha"Muertos por Covid" en Spreaker.

Transcripción

Audio: Hola, qué tal amigos, les habla un curita de barrio, un cordial saludo. (..). Hoy, al menos en Colombia y me imagino que en otras partes del mundo como lo denunciaba el diputado italiano, donde dice que el 80 o 90 por ciento de los casos de muertes en Italia por el supuesto coronavirus no fueron por eso, fueron por otras causas, y dijeron todos murieron de coronavirus...

Luisa: Los casos de COVID-19 siguen aumentando en Colombia al igual que las desinformaciones que circulan en redes sociales sobre la pandemia. En las últimas semanas, hemos recibido en Colombiacheck decenas de audios como el que acaban de escuchar, de personas diciendo que están haciendo pasar muertos de otras causas por COVID positivos para, supuestamente, cobrar por caso.

Audio: pues en Colombia está sucediendo algo igual, similar. Conozco el caso personal de una amiga que ingresó por un infarto a la Clínica Internacional de Bucaramanga, murió a los tres días por causa del infarto y dijeron que era coronavirus, no la dejaron ver de la familia, y de una vez al crematorio. 

Luisa: En este episodio decidimos investigar cómo se cuentan los muertos por COVID-19 en Colombia y otros países del mundo. Yo soy Luisa Fernanda Gómez, conductora de Chequeo Amplificado, un podcast Akorde, que seguimos grabando desde nuestras casas por el aislamiento preventivo que se mantiene en Colombia.

Al 21 de julio, de acuerdo con datos de la Universidad Johns Hopkins, más de 610.500 personas han muerto en todo el mundo por el nuevo coronavirus COVID-19. Colombia, a la misma fecha, registraba casi 7.000 muertes según información del Instituto Nacional de Salud -INS-. 

¿Pero cómo se cuentan los muertos que murieron por COVID-19? Aquí Silvana Zapata Bedoya, 

Silvana Zapata: Soy epidemióloga, especialista en Sistemas de Información Geográfica, epidemióloga de campo del Instituto Nacional de Salud y la Red Sur nivel intermedio y también soy científica de datos. 

Bueno, para hablar un poco de la mortalidad o las defunciones, los hechos vitales y eventos vitales son difíciles de contar. Eso es lo primero que se tiene que saber. Se cuentan menos de los que suceden. Eso es una realidad en términos de demografía y salud. 

Luisa: OK. Sabemos que este tema es complejo y difícil de entender. Así que vamos por partes. 

Las entidades que tienen a su cargo el conteo de muertos por COVID-19 en Colombia son el INS, el Ministerio de Salud y el Departamento Administrativo Nacional de Estadística -DANE-. 

El INS hace las unidades de análisis (al igual que las secretarías de salud de cada municipio), que son algo así como la cadena de eventos que permite hacer el rastreo de toda la información alrededor del contagio. El Ministerio de Salud es el que se encarga del conteo oficial de fallecidos y diariamente publica una infografía con el conteo de contagiados, fallecidos y recuperados. Y el DANE es quien realiza la estadística vital definitiva de defunciones. 

Omar Segura: Resulta que para hablar de un fallecimiento hay que expresarlo en términos de la causa inmediata, la causa precedente y la causa antecedente. 

Luisa: Este es Omar Segura, médico epidemiólogo y doctor en Salud Pública.

Omar: Tratándose de COVID-19, en general, se está buscando que los casos que a los sistemas de vigilancia entran como probables, con alguna excepción particular, acaben siendo o bien confirmados o descartados.

Luisa: Para confirmar o descartar el diagnóstico, el INS y el  Ministerio de Salud trabajan en un equipo de análisis de mortalidades por COVID, partiendo de la definición de caso de muerte probables por COVID alojada en las Orientaciones para la Vigilancia en Salud Pública de la COVID-19 del Instituto Nacional de Salud y que incluye cuatro posibilidades. Laura Castaño, periodista de Colombiacheck las explica:

Laura Castaño: La primera es la más clara: Si el paciente fallecido tiene una prueba de COVID-19 y es positiva, se evalúa la causa de muerte en el certificado de defunción y puede ser inscrito como “muerto POR COVID” si así lo determinan las autoridades.

Dos: si el paciente NO tiene una prueba, pero posteriormente se evalúa que tuvo contacto estrecho de un caso confirmado previamente, y si fallece en un cuadro de infección respiratoria inusitado o imprevisto, se clasificaría como muerto POR COVID-19, después de que una unidad de análisis confirme el NEXO EPIDEMIOLÓGICO.

Tres: si no hay un claro antecedente de contacto estrecho con alguien positivo, pero el paciente en todo caso fallece en un cuadro grave de infección respiratoria grave de rápida evolución e inusitada o inesperada, podría clasificarse como un caso confirmado por CLÍNICA después de la unidad de análisis con los expertos convocados. 

Y cuatro: si la causa de muerte NO tiene nada que ver con el COVID, por ejemplo un homicidio, pero la persona tiene una prueba positiva de COVID-19, se clasifica como CON COVID más no POR COVID. 

Finalmente, dicen las orientaciones del INS mencionadas por Luisa, “Para todo caso probable, sospechoso  o confirmado se debe realizar Investigación Epidemiológica de Campo (IEC). Para identificar e intervenir adecuadamente las cadenas de transmisión es recomendable que se haga desde el tipo sospechoso/probable y es obligatorio para todo caso confirmado”.

Luisa: ¿Y quién evalúa finalmente la muerte en el certificado de defunción? Aquí de nuevo Silvana.

Silvana: El primero que la registra es el médico tratante en el sistema RUAF...

Sistema de información que registra los nacimientos y las muertes.

Silvana: pero esta no es la última palabra. 

Todos los casos por eventos de interés en salud pública pasan por algo que se llama unidades de análisis bajo el método del camino de la vida o el de Londres, entre otros, dependiendo de lo que cada territorio establezca.

¿Qué son esos métodos? En esos métodos entonces participan las entidades territoriales, participa alguien del departamento, participan las EPS, la IPS y adicionalmente expertos que conocen sobre la enfermedad y los servicios donde murió. 

¿Con qué fin es esto? Para evitar que primero no haya un análisis de demoras o de procesos de demora en la atención en salud. Que haya sido conforme a los protocolos, que haya sido conforme a lo que se ha establecido en términos de tratamiento. Y estas personas analizan eso que se llama unidades de análisis. Entonces ustedes ven mucho en Twitter o en otros métodos que sale: estamos en unidades de análisis para la clasificación de casos, entonces cuando ya estos casos se clasifican, se hacen los ajustes respectivos en el sistema RUAF.

Luisa: ¿Cómo evitar que se cometan errores o que, como dicen en redes sociales, se hagan pasar muertos de otras causas como muertos por COVID?

Silvana: Si es un evento de interés en salud pública, pasa a revisión, y si quedó mal clasificado, se manda la solicitud de enmienda estadística. Y muchos casos de mortalidad pasan por enmienda estadísti ca después del análisis y se le hace la respectiva notación al médico. En algunos casos pueden incluso perder sus empleos porque si es constante que siempre clasifica mal las muertes y a todos les pone la misma...

Luisa: ¿Cómo están contando sus muertos en otros países? Para responder a esta pregunta hablamos con Jorge Galindo, sociólogo y analista de datos de El País de España.

Jorge Giraldo: Los criterios en realidad son bastante parecidos con la interesante salvedad de Chile y quizás alguna otra. Hasta ahora, en esta primera fase de la epidemia, la mayoría de países se han quedado en muertes confirmadas con prueba diagnóstica y a partir de ahí se establece el número de muertes confirmadas y por eso siempre hablamos de muertes confirmadas. 

Luisa: Sin embargo, hay diferencias dentro de lo que se incluye en las bases de datos de cada país. En España, por ejemplo, no se contabiliza a las personas que mueren en residencias de ancianos o en sus domicilios sin que se les haya realizado la prueba. 

En Italia, cuentan como víctimas del COVID a todos los que hayan dado positivo. Pero el caso es que, pese a haberse contagiado, pueden haber muerto por una causa distinta. 

Jorge: En México  es que se incluye como causa básica de la muerte alguna referencia COVID “sospechoso COVID”, “posible COVID”... En México el 75% de las muertes por COVID no pasan por UCI, para que nos hagamos una idea de la cantidad de gente que muere en su casa. Tenemos muchas muertes que confirmar que son a última hora o incluso después y que en el acta de defunción se incluye una referencia a COVID pero que tienen que confirmar a posteriori. 

Luisa: Lo mismo ocurre en Colombia, donde sí se cuentan los fallecidos fuera de los centros hospitalarios y, según las Orientaciones para el manejo, traslado y disposición final de cadáveres por COVID-19) de Minsalud, se puede tomar la muestra después de muerto por lo que denominan: hisopado nasofaríngeo, dentro de las primeras seis horas para mayor probabilidad de hallazgo en el laboratorio. Por lo que es posible que alguien que tenga un diagnóstico parcial de “sospechoso COVID” se le realice todo el manejo de un caso positivo (incluyendo la cremación) y días más tarde confirmen el diagnóstico…. o se den cuenta de que no tenía la enfermedad.

Respecto al reporte de datos que se nos da, Colombia tiene un nivel de desagregación de datos bastante grande. Nos dan los datos a nivel individual de manera diaria con un formato estandarizado. Que hubo un momento en la epidemia en el cual cambió  y la gente que utilizaba esos datos protestó.  Tanto en detalle de los datos como en el grado de respuesta del INS ante este tipo de demandas, la verdad, Colombia está bastante bien. Por ejemplo está mejor que España.

Luisa: ¿Pero qué pasa con todas esas muertes que se escapan del conteo oficial?

Jorge: Como ya hemos descubierto a base de pruebas diagnósticas, uno no puede detectar ni todos los casos, ni siquiera todas las muertes. Siempre es más difícil que se te escape una muerte a que se te escape un caso. Porque una muerte es mucho más difícil de ignorar para el sistema sanitario. Simplemente se produce y normalmente se investiga. 

Entonces la manera que tiene la epidemiología y el análisis de salud pública de aproximar esto es decir: construyes una media del número de muertes en un lugar determinado en esos mismos meses de años anteriores y comparas este año con años anteriores. Y ahí ves lo que se conoce como exceso de mortalidad. Puede no existir, puede ser muy leve, ahora mismo en Colombia o existe o es muy leve, o puede ser de una magnitud muy por encima de lo que te dicen los datos oficiales que es lo que pasa en México, por ejemplo. 

Luisa: Aquí de nuevo Ómar Segura:

Omar: Entonces en cierto modo sí ocurre esa situación donde habrá personas de las cuales no se sepa hasta mucho después o quizás ni se sepa, pero se busca que sean los menos porque a la vez se aplicaron medidas de salud pública y de bioseguridad, un término muy complejo aparentemente, pero que lo que significa es una extensión de la higiene personal y del autocuidado hacia la protección del otro.

Luisa: ¿Pero por qué hay tantos audios circulando por WhatsApp que dicen que están haciendo pasar a los fallecidos de otras causas como muertos por COVID?

Omar: Entonces realmente la gente no es que se muera por COVID-19, sino que se muere por ese síndrome en particular y la gente se muere como resultado de la complicaciones que causa el virus o las afectaciones que puede causar en personas que o bien tengan una enfermedad coexistente, decimos los médicos, comorbilidad, o la situación donde uno se haya expuesto a muchos pacientes o mucha contaminación digamos ambiental, donde esté el COVID-19, y en cierto modo, a la manera de un filtro, uno se llene o se tapone con partículas virales. Entonces esa es la cuestión. 

Luisa: Además, está el tema de las comorbilidades, dos o más trastornos o enfermedades que ocurren en la misma persona y que pueden existir, en este caso, previo al contagio de COVID-19. 

Yaleni Solano: Hemos visto que esas personas que tienen otras condiciones médicas son más propensas a fallecer cuando se contagian COVID-19. 

Luisa: Ella es Yaleni Solano, periodista de la Unidad de Datos de El Tiempo. Durante más de un mes, Yaleni y Rafael Quintero, el editor de la Unidad de Datos, hicieron un seguimiento de las muertes por COVID-19 en el país con los datos del INS, y entre lo que encontraron...

Yaleni: Hablamos de hay personas que fallecieron que tenían más de 7 comorbilidades, y todas estaban especificadas. Sin embargo, la tendencia que se vio es que los casos en estudio o las comorbilidades de los casos en fallecidos iban creciendo.

71,7 % de las personas que habían fallecido tenían alguna comorbilidad, pero había en estudio 24 % de comorbilidades. Es un dato que sigue creciendo, no tengo el número actual porque el volumen de datos ha aumentado debido al infortunado crecimiento de muertes. 

Luisa: Las comorbilidades han confundido a muchos como le ocurrió al diputado italiano del audio del curita de barrio que escucharon al principio. Su nombre es Vittorio Sgarbi, del partido Forza Italia, y el 25 de abril denunció en la Cámara de Diputados de Italia que el 96,3 por ciento de los italianos que habían muerto supuestamente por coronavirus, según él, en realidad habían fallecido por ataques al corazón, cáncer y otras patologías. Denunció un engaño. Pero lo que no tuvo en cuenta  fue que el estudio en el que se basó para afirmar eso, no reportaba las razones de muerte de los pacientes, sino las comorbilidades que tenían antes de contagiarse de coronavirus. 

Silvana: Es claro que tener una comorbilidad aumenta el riesgo o la probabilidad de morir por la enfermedad de COVID-19. Eso está totalmente claro. Y es porque por todos los eventos multisistémicos que le pueden ocurrir al cuerpo. El cuerpo puede tener varios eventos de ese tipo que hacen que los tratamientos o las acciones que yo haga en la UCI no tengan el total efecto para ese paciente, ¿sí?

Omar: La mayor parte de las personas adultos mayores que se han visto afectados y que, por cierto, han resultado ser la población comparativamente más afectada por el coronavirus, resulta que tienen este tipo de coenfermedades o comorbilidades que les generan problemas y les generan cargas adicionales bien sea en ventilación o respiración, bien sea en demanda de fluidos o líquidos, bien sea en atenciones o cuidados, que pueden eventualmente superar su propia capacidad o resistencia.

Luisa: Y una pregunta que se hacen muchos en estos días: ¿podemos estar enfrentándonos a que las cifras de muertes por COVID-19 no sean del todo fiables, no porque no se haga bien el procedimiento, sino porque no estamos viendo el cuadro completo?

Silvana: Sí son fiables, sino que están en proceso de actualización.(...) Y tenemos que tener la mente abierta de que esa actualización puede durar hasta ocho meses después de que termine el 2020. 

Luisa: Omar de nuevo:

Omar: No significa un mal conteo, sino más bien la situación de un conteo con demora en espera de la respectiva confirmación o descarte de los casos. Entonces esa situación puede presentarse y no es nueva de COVID-19. Se presentó eventualmente con VIH Sida, se presentó con influenza, aviar o influenza H1N1.

Entonces casi que nosotros estamos viendo una situación que ocurrió, digamos, hace ocho o diez días. Hagan de cuenta que ustedes están viendo una estrella lejana. La están viendo como fue hace x años. El sol, por ejemplo, está a ocho minutos luz. Lo vemos como fue hace ocho minutos. 

A todos los que nos escuchan, recuerden que pueden leer todas las verificaciones que hemos hecho en colombiacheck.com. Pueden seguirnos en nuestras redes sociales, estamos como @Colcheck en Twitter y @colombiacheck en Instagram y Facebook.

Hasta la próxima.

En la producción de este episodio estuvieron Laura Rodríguez Salamanca, Laura Castaño y quien les habla, Luisa Fernanda Gómez, y fue grabado con la ayuda de Akorde.

Gracias por escucharnos.

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Lunes, 19 Octubre 2020

Usar tapabocas no causa riesgo de infarto ni cáncer

Por Doris Marcela Téllez

Una publicación de Facebook que menciona erróneamente que la mascarilla aumenta el riesgo de infarto o el cáncer, basa sus argumentos en una supuesta investigación italiana de la que no encontramos ninguna evidencia.

En Facebook circula una publicación titulada “¿Por qué no debes llevar la mascarilla?” en la que se hacen varias afirmaciones respecto al uso del tapabocas. 

desinformación

Inicia con la frase: “Compartido por Isabel Campos Sierra”, pero no especifica quién es la mujer o por qué hace estas afirmaciones. Esta es una acción recurrente en mensajes falsos difundidos por redes sociales: señalar supuestos autores de los mensajes para crear una idea de confianza. En este caso, tras una búsqueda en Google no encontramos a la supuesta autora del mensaje.

La publicación continúa afirmando que si se lleva por horas el tapabocas se corre el riesgo de sufrir un infarto, micosis y dermatitis: 

“Si vienes a decirme que mis hijos tienen que llevarlo puesto [el tapabocas] durante todas las horas que van a la escuela, *cuando cualquier cardiólogo te dirá que corren el riesgo de infarto*, cualquier dermatólogo te dirá que se corre el riesgo de micosis y dermatitis, cualquier inmunólogo que debajo de la máscara se multipliquen los gérmenes y que sin contactos sociales el sistema inmunitario se debilitará”.

En Colombiacheck revisamos las afirmaciones verificables de esta publicación y esto fue lo que encontramos

Riesgo de infarto

Falso

En relación a esta frase es importante aclarar que el Infarto agudo del miocardio, (o ataque al corazón), es una enfermedad que se produce principalmente por una condición crónica previa conocida como ateroesclerosis, que corresponde a la acumulación de grasa al interior de las arterias y ocurre durante años antes del infarto. 

Cuando la aterosclerosis es severa se tapa el flujo de sangre de las arterias coronarias, lo que evita la llegada de oxígeno y nutrientes a algunas áreas del músculo cardíaco, lo cual produce el infarto, afecta el funcionamiento cardíaco y pone en riesgo la vida del paciente. 

Boris Vesga, cardiólogo hemodinamista y profesor asociado de la Universidad Industrial de Santander, le corroboró a Colombiacheck que el uso del tapabocas no tiene nada que ver con el riesgo de infarto: “El infarto se produce por una enfermedad diferente (ateroesclerosis). El uso o no uso del tapabocas no está dentro de los factores de riesgo para que se presente esta patología”.

Por su parte, Efraín Gomez, cardiólogo y jefe de la Unidad Coronaria de la Clínica Shaio de Bogotá, comentó que no hay evidencia científica, de ningún tipo, que demuestre que el uso del tapabocas aumenta la posibilidad de aparición de infarto o genere infarto. “Nosotros usamos tapabocas todo el día y hasta ahora nadie se ha muerto por esa razón. Es nuestra herramienta de trabajo y el elemento que más ha protegido a la población de la progresión de esta epidemia”, dijo.

Gómez explicó que tampoco se conoce evidencia científica de que un infarto se pueda presentar al realizar actividad física con el tapabocas. Lo que sí han evidenciado es el aumento de pacientes por infarto debido al retraso en asistir a la consulta en los hospitales o centros clínicos, por miedo a contagiarse de COVID-19. 

Por otro lado, al realizar una búsqueda en bases de datos, en las páginas de Pubmed, Litcovid, Hinari y Latindex, de estudios científicos que relacionen el uso de tapabocas con infarto teniendo en cuenta palabras clave como “infarto agudo del miocardio” y “tapabocas”, no encontramos estudio alguno que relacione dichos términos. 

Por estas razones calificamos como falsa la afirmación dada por la publicación respecto a lo que “cualquier cardiólogo diría del uso del tapabocas y el riesgo de infarto”.  

Riesgo de micosis

Cuestionable

La micosis corresponde a una infección de la piel producida por hongos. La doctora Julia Inés Mesa, dermatóloga y docente de la Universidad de Caldas, aseguró que la micosis no se produce por el uso del tapabocas: “Los tapabocas no se han relacionado con esta patología, que aunque es amplia y existen distintas formas en las que afecta a la piel, ninguna micosis, hasta el momento, ha sido asociada al uso de las mascarillas”. 

Por su parte, el dermatólogo Pedro Castro, también consultado por Colombiacheck, afirmó que cuando los tapabocas desechables se usan de manera adecuada, es decir, teniendo en cuenta su vida útil (tal y como lo explicamos en esta nota), o en el caso de los lavables si están limpios, no deberían causar ningún problema respecto a micosis en piel. Resaltó que esta se presenta sólo cuando hay presencia de hongos. 

Colombiacheck también realizó una búsqueda de evidencia científica en la base de datos Pubmed y en Litcovid, respecto a estudios que relacionaran micosis con uso de tapabocas en el último año, pero no se encontró ningún reporte de caso o estudios en los que verificaran la presencia de hongos en piel de usuarios de mascarillas. 

Es posible que quienes tengan condiciones preexistentes en la piel puedan verse predispuestos a que se exacerben estos problemas, que en el caso del personal de salud u otros trabajos que requieren un uso continuo de la mascarilla por muchas horas, puedan tener riesgo de presentar algún problema en la piel. Sin embargo, no es una situación generalizada que se presenten en todos los casos. 

Por lo que consideramos cuestionable la afirmación ya que a pesar de que sí pueden aparecer problemas en la piel relacionados con el uso prolongado de tapabocas, aún no hay evidencia científica de casos de micosis.

Riesgo de dermatitis

Verdadero, pero

La dermatitis es un concepto médico que hace referencia a la inflamación de la piel y se puede manifestar con síntomas como enrojecimiento, descamación o picazón, entre otros. 

Existen múltiples tipos de dermatitis y éstas se pueden producir a su vez por diferentes factores desencadenantes. Siendo la dermatitis de contacto o alérgica una de las más comunes, puede afectar a personas de todas las edades quienes suelen ser susceptibles a que su piel reaccione a factores externos.

Frente a esa afirmación que asegura que el uso del tapabocas podría generar dermatitis “como lo diría cualquier dermatólogo”, Mesa explicó que sí hay personas con piel susceptible, quienes podrían presentar dermatitis de contacto alérgica al usar el tapabocas

Sin embargo, resaltó que no es una condición que sólo suceda con las mascarillas, ya que en estas personas los síntomas en piel pueden aparecer al exponerse a diferentes tipos de textiles. Además, existen alternativas de ciertas telas que estas personas sí pueden tolerar, como también ya lo explicamos en otro chequeo. 

Asimismo, el dermatólogo Pedro Castro, afirmó que el uso de tapabocas sí podría generar esta patología (la dermatitis de contacto o alérgica), pero en personas que tengan el antecedente, es decir, que sean alérgicas. “La dermatitis de contacto alérgica no se presenta en todo el mundo. Por ejemplo, pasa con los tapabocas lavables cuando quedan residuos de detergentes; o con los otros tapabocas, cuando las personas son alérgicas a las fibras sintéticas de las que están hechos algunos”, comentó.

Mesa y Castro coincidieron en aclarar que sí han evidenciado, asociado al uso de mascarillas, el acné denominado como maskne; una variedad de acné que se presenta por la fricción y la humedad en pieles con tendencia a esta patología, como ha sido descrito en estudios de piel realizados durante la pandemia al personal de salud que debido a la contingencia se han visto expuestos a mayor número de horas de uso de tapabocas y otros elementos de protección. No obstante, en este caso, el maskne no se puede encasillar como dermatitis porque es una dermatosis (condición de la piel que en este caso afecta los folículos de los vellos de la piel). 

Debido a lo presentado previamente calificamos la afirmación en relación a la dermatitis como verdadera pero, ya que sí se pueden producir casos de dermatitis por el uso prolongado del tapabocas, pero en personas susceptibles a dicha condición en piel. 

Además consideramos importante resaltar que para evitar la aparición de cualquier problema en la piel, se deben seguir medidas de higiene con los tapabocas, elementos que se han vuelto una prenda más de vestir durante esta pandemia. (Consultar medidas de higiene de la Sociedad Americana de Dermatología aquí). Así mismo es importante recordar el uso adecuado del tapabocas.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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Aire exhalado que se convierte en dióxido de carbono. 

Falso

Esta publicación de Facebook afirma equivocadamente que el uso del tapabocas puede provocar mareo, intoxicación, cansancio, malestar, pérdida de reflejos o del pensamiento consciente por respirar una y otra vez el aire exhalado, convertido en dióxido de carbono. 

No es la primera vez que se difunde una desinformación relacionada con el uso de tapabocas y ese tipo de síntomas. El 7 de mayo chequeamos las desinformaciones que circularon sobre la hipoxia y encontramos que es falso que las mascarillas o tapabocas produzcan esa afección

Camila Webb, médica infectóloga del Instituto de Medicina Tropical Alexander von Humboldt de la Universidad Peruana Cayetano Heredia, le dijo a Colombiacheck que el dióxido de carbono que exhalamos no se queda dentro de la mascarilla. “Tanto la mascarilla quirúrgica, como la de tela, o la N95 dejan pasar el dióxido de carbono”.

Por otro lado, los colegas de EFE Verifica también chequearon la desinformación que señala que el uso del tapabocas provoca intoxicación con CO2 (dióxido de carbono). En la nota, Jaime Barrio, del Consejo Científico del Colegio Oficial de Médicos de Madrid, afirma: “las mascarillas no están cerradas al paso del aire, ya que el material del que están hechas permite que entre el oxígeno y se elimine el dióxido de carbono”. Por lo tanto, volvemos a concluir que la afirmación respecto al mareo asociado al CO2 y el uso de mascarillas es falsa. 

El “verdadero” experto

Falso

Cerca del sexto párrafo la publicación en Facebook señala, para justificar la renuencia al uso de la mascarilla, que hay que “escuchar a un verdadero experto”, refiriéndose a una supuesta investigación realizada por un físico llamado Franco Prodi, (señalado como hermano de Romano Prodi) para el Ministerio de Defensa del CNR de Bolonia (Italia) quien, supuestamente, realizó investigaciones para el desarrollo de un filtro de respiración.

De Franco Prodi, a quien citan como uno de los investigadores, encontramos que es licenciado en física de la Universidad de Bolonia y que, según su hoja de vida de Scopus, (base de datos bibliográfica de resúmenes y citas de artículos científicos), trabajó hasta 2017 en el Instituto de Ciencias Atmosféricas y Clima de Bolonia. 

La hoja de vida en Scopus es agregada y modificada por cada investigador.

Según lo registrado en Scopus, Prodi tiene 122 publicaciones en revistas internacionales. De éstas, sólo encontramos una que se relaciona con el tema de los filtros, publicada en 2015 y en la cual aparece como coautor. 

La investigación se titula ‘Filtración de aire y capacidades antimicrobianas de PLA / PHB electrohilado que contiene líquido iónico’( ‘Air filtration and antimicrobial capabilities of electrospun PLA/PHB containing ionic liquid’), en la que cuenta que fabricaron un filtro de nanofibras de biopolímeros (es decir, usaron materiales en tamaños nanométricos para crear el filtro) y estudiaron la actividad de bacterias y hongos. En las conclusiones de la investigación, sin embargo, no se especifica que también se haya investigado con virus.

Colombiacheck consultó a Juan Pablo Hineztroza, ingeniero químico y director del laboratorio de Nanotecnología Textil de la Universidad de Cornell en Estado Unidos, quien resaltó que hay algunos detalles dudosos de la afirmación del post en el que se afirma que “aquel filtro lo diseñamos para partículas del mismo tamaño que los virus. (...) y filtrar nano-partículas a la vez de permitir pasar suficiente aire para la respiración humana nos resultó imposible conseguir”. 

Frente a esto Hineztroza señaló: “No es físicamente posible la equivalencia entre un virus y una nanopartícula, como lo aseguran en el post. Alguien que sepa de filtración, no haría esta equivalencia entre una cadena de aminoácidos (virus) y un material que es sólido (nanopartículas)”.

Por otro lado, hicimos una búsqueda avanzada de Google sobre la supuesta investigación de los filtros y algunas de las afirmaciones de la publicación en Facebook y encontramos el mismo contenido publicado por otras personas, en otras redes sociales y medios, pero esta vez firmado a nombre del doctor Stefano Montanari y sin las afirmaciones en relación a los tapabocas, los infartos, la dermatitis que ya chequeamos previamente.

Sobre Stefano Montanari (a quien hemos chequeado en otras desinformaciones), y quien supuestamente en otras cadenas se le atribuye la información de los filtros y no a Isabel Campos Sierra (como sale en la publicación chequeada al comienzo de esta nota), encontramos que la página web Patto per la Scienza (PTS), iniciativa italiana que promueve la ciencia y el método científico, lo denunció “por sus reclamos sobre la propagación y tratamiento del SARS-CoV-2, y por las tesis de conspiración contra la vacunación que ha divulgado en varios vídeos y entrevistas”.

También encontramos que la extensión NewsGuard, que pondera la fiabilidad de páginas en internet, confirma en este documento que la página web de Montanari "publica afirmaciones falsas y sin fundamento con frecuencia" y que "no presenta información de manera responsable". 

En la página web de Montanari existe una publicación con 25.620 visitas en la que se menciona a Franco Prodi, pero el texto no está enfocado en lo que estamos verificando en esta nota, ya que habla de su desacuerdo en el uso y gasto por compra de tapabocas convencionales, y aunque menciona un trabajo (en el que supuestamente participó Montarini) junto al “Ministerio de Defensa con el CNR de Bolonia y el profesor Franco Prodi”, lo que dice al respecto es que sabe lo difícil que es investigar en el tema y que ellos ya diseñaron el filtro; “solo hay que producirlo”.

También consultamos el perfil de Montanari en Scopus y no encontramos información de publicaciones que incluyan su nombre. Por otro lado, revisamos las coautorías de Prodi (tiene 199) y sólo encontramos una con un investigador de apellido Montanari, pero de otro nombre, en 1993 y de temas que no están relacionados con la creación de filtros.

Imagen de Scopus de coautorías entre Franco Prodi y M. Montanari.

Es importante aclarar que según la publicación que estamos verificando, el trabajo fue hecho para el CNR de Italia, que es la versión italiana de Colciencias; es decir, una entidad de carácter público, por lo cual si se hubiese realizado dicha investigación debería estar publicada, pero no encontramos registro de la misma.

De ese modo, aunque Franco Prodi sí es físico, no está relacionado con la investigación en filtros referida en la publicación de Facebook, ni con Stefano Montanari, y según las publicaciones de Scopus, no hay una investigación en la que hayan trabajado juntos. Por lo tanto calificamos como falsa la afirmación en relación a los filtros y Prodi. 

La sangre entra en hipercapnia

Falso

En la parte final de la dudosa publicación en Facebook respecto al uso de las mascarillas, se hace alusión al hecho de que al usar el tapabocas y exhalar el dióxido de carbono con la respiración, “debido al impedimento para tirarlo”, éste se vuelve a inhalar, por lo que precipitadamente concluyen que se produce hipercapnia, que a su vez genera acidosis, y ésta última causa enfermedades como el cáncer. Afirmaciones que hay que tomar y analizar con cautela, entendiendo además que se encuentran mal redactadas.

Como se explicó previamente, las mascarillas permiten el flujo tanto del oxígeno como el dióxido de carbono; los gases de la respiración. 

La hipercapnia, (como ya lo dijimos en un chequeo previo) es el aumento de los niveles de dióxido de carbono en la sangre (CO2), que sí puede provocar que el pH sanguíneo baje o se torne más ácido. 

No obstante, en relación a la hipercapnia Emilio Herrera, PhD en Ciencias Biomédicas y académico del programa de fisiopatología de la Universidad de Chile, explicó que es “imposible que se genere en una persona sana y consciente. La hipercapnia se puede producir por una depresión ventilatoria”. Es decir, respirar menos de lo que deberíamos al punto de acumular altos niveles de dióxido de carbono en la sangre.

Además, para que se produzca ese aumento de CO2 en la sangre y la consecuente caída del pH sanguíneo debido a falla en el sistema respiratorio, se requiere la presencia de comorbilidades para desarrollarla entre las que están tener una insuficiencia respiratoria crónica, aguda, o una enfermedad pulmonar crónica severa, condiciones que no se presentan por el uso de un tapabocas sino que corresponde a enfermedades o comorbilidades previas de la persona.

En la literatura científica no se ha atribuido la presencia de hipercapnia al uso de tapabocas. De estas desinformaciones en relación a la hipercapnia y la acidosis por uso de mascarillas, nuestros colegas verificadores en España de Maldita.es también chequearon y concluyeron que no existe ningún estudio que demuestre (ni siquiera un estudio serio que investigue) que la mascarilla quirúrgica tenga estas repercusiones en nuestro organismo.

Surgiría la preocupación respecto a quienes ya sufren de alguna enfermedad pulmonar grave, y requieren el uso de tapabocas para evitar el riesgo de contraer el nuevo coronavirus. Estas personas deben usar mascarillas adecuadas y evitar la realización de esfuerzos físicos mientras la utilizan, como es sugerido por los especialistas, incluso previo a la pandemia, para evitar la aparición o exacerbación de fatiga o disnea.

Ahora, respecto a que la acidosis podría generar cáncer, Maldita.es encontró que según los Institutos Nacionales de la Salud de Estados Unidos (NIH, por sus siglas en inglés), entre las posibles complicaciones de la acidosis respiratoria se podría dar un mal funcionamiento de determinados órganos, insuficiencia respiratoria o un shock, pero no hay evidencia alguna de que esté relacionada con el riesgo de desarrollar ningún tipo de cáncer. 

Por lo cual calificamos como falso la afirmación que relaciona el uso de tapabocas con hipercapnia, acidosis y cáncer. 

Finalmente, resaltamos que frente a la contingencia por la pandemia, el uso del tapabocas para prevenir la infección por el nuevo coronavirus está respaldado por la OMS, Organización Mundial de la Salud, como también resumimos en este chequeo, quien recomienda que “las personas con cualquier síntoma de COVID-19 deben usar mascarilla médica, aislarse y solicitar orientación profesional tan pronto como empiecen a sentir posibles síntomas, incluso si estos son leves”.

Sobre estas recomendaciones en relación al uso de mascarilla también el Ministerio de Salud de Colombia hizo obligatorio, desde el 4 de abril, el uso del tapabocas en el sistema de transporte público y áreas donde haya afluencia masiva de personas o que no sea posible mantener la distancia mínima de 1 metro, personas con sintomatología respiratoria y grupos de riesgo (adultos mayores de 70 años, personas con enfermedades cardiovasculares, enfermedades que comprometan su sistema inmunológico, cáncer, VIH, gestantes y enfermedades respiratorias crónicas).