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Viernes, 05 Abril 2019

No hay cifras que respalden la afirmación de Trump sobre aumento de envíos de droga en el gobierno Duque

Por Ana María Saavedra

Donald Trump aseguró que hay más drogas saliendo de Colombia desde que Duque es presidente, pero no hay cifras que permitan verificar esta información.

Recientemente, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo en una visita a Florida que "hay más drogas saliendo de Colombia ahora mismo que antes de que [Duque] fuera presidente. Él no ha hecho nada por nosotros”.

En Colombiacheck intentamos verificar si es cierto este señalamiento, pero a la fecha es una frase Inchequeable. Aquí le contamos por qué.

Iván Duque se posesionó el 7 de agosto del año pasado. Así que para analizar la aseveración de Trump, se deberían conocer las cifras de cultivos ilícitos producidos en Colombia, así como las cifras de drogas enviadas de Colombia a otros países antes y después de esa fecha.

Sin embargo, Daniel Rico, investigador en temas de narcotráfico y economías ilegales, quien fue asesor del Ministerio de Justicia y de la Vicepresidencia de Colombia en estos temas, le explicó a Colombiacheck que no hay datos públicos actualizados sobre cultivos ilícitos en Colobmia en los que se pueda sustentar la información de Trump. 

“El último corte de un censo realizado por el Simci (Sistema Integrado de Monitoreo de Cultivos de Usos Ilícito) fue en agosto”, explicó Rico, quien agregó que se trató de una muestra realizada por la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC, por sus siglas en inglés), que no es publicada sino que se entrega al Ministerio de Justicia. 

Los datos públicos acerca de los monitoreos de cultivos ilícitos y la producción estimada de coca son revelados anualmente por dos fuentes diferentes, que realizan sus estudios con diferentes métodos y resultados: el Sistema Integrado de Monitoreo de Cultivos de Usos Ilícito (Simci) de la Oficina de Unodc y el realizado por el Departamento de Estado de EE.UU.

A este último se le suma el informe anual de la Administración para el Control de Drogas, DEA, el cual fue revelado en octubre pasado, pero con cifras hasta 2017.

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Los otros dos informes del Departamento de Estado y el Simci, con cifras diferentes, no han sido publicados este año. Es así como el último informe del Simci fue revelado en septiembre de 2018 con el monitoreo de cultivos, con corte a diciembre de 2017. 

En el caso del Departamento de Estado, el 28 de marzo pasado emitieron un comunicado en el que anunciaban que había sido presentado al Congreso de EE.UU. el Informe Internacional de Estrategia de Control de Narcóticos (INCSR). “Este informe de dos volúmenes, exigido por el Congreso, evalúa los esfuerzos de los gobiernos extranjeros para reducir la producción, el tráfico y el uso de drogas ilícitas, así como su trabajo para combatir el lavado de dinero relacionado con el tráfico de drogas. El INCSR se publicó por primera vez en 1986, y esta edición cubre el año 2018”, indicaba el comunicado.

En este documento se enlazaba el informe. Sin embargo, al revisar el Volumen I de Drogas y Control Químico y el Volumen II de Lavado de Dinero encontramos que las cifras de cultivos y producción de coca llegaban solo hasta 2017.

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Cómo se observa en la imagen, en el documento, incluso, se aclara que no se disponía de la información de las toneladas métricas para el 2018.

En el capítulo de Colombia todas las cifras son anteriores a 2018, excepto los datos entregados por el propio Gobierno colombiano a Estados Unidos en los que se indica que se tomaron “medidas iniciales para aumentar los esfuerzos para reducir la cocaína. Colombia informó haber incautado o ayudado con la incautación de más de 450 toneladas métricas pasta base y de cocaína. Los esfuerzos de erradicación de la coca aumentaron, particularmente desde el presidente Duque asumió el cargo. El gobierno colombiano informó haber erradicado aproximadamente 85,000 ha de coca”.

Así que, por ahora, es imposible saber tanto si los cultivos ilícitos en Colombia han aumentado, como si el envío de drogas de Colombia a otros países ha aumentado desde la posesión de Iván Duque, por lo que calificamos esta afirmación de Trump como Inchequeable.

*Foto César Carrión / Presidencia

Martes, 11 Septiembre 2018

La cuenta a la ligera que tuiteó Piedad Córdoba sobre el glifosato

Por José Felipe Sarmiento Abella

La exsenadora aseguró que en Colombia se había fumigado con 15 millones de litros de ese producto entre 2003 y 2009. Pero la fórmula en que se basó es imprecisa.

La millonaria demanda contra la multinacional Monsanto, que ganó un jardinero en Estados Unidos porque uno de sus herbicidas de glifosato pudo ser la causa del cáncer terminal que padece, avivó de nuevo el debate sobre las fumigaciones de cultivos ilícitos con ese producto en Colombia. En medio de esa coyuntura, la excandidata presidencial Piedad Córdoba sacó a relucir una cifra alarmante.

Según un tuit de la exsenadora, al que le adjuntó la mentada noticia, en las zonas rurales del país se vertieron 15 millones de litros de esa sustancia entre 2003 y 2009. Ese cálculo lo hizo la agencia Prensa Rural en 2012, cuando todavía estaba vigente la aspersión de glifosato con avionetas como método de erradicación (en octubre 2015 se dejó de utilizar, precisamente por recomendación del Ministerio de Salud).

Pero las cuentas del portal en las que se basó Piedad son inexactas en varios aspectos. La misma nota reconoce que no tenía disponible un dato exacto de hectáreas asperjadas en ese periodo, por lo que se basó en un estimado de la Organización de las Naciones Unidas para la Droga y el Delito (Unodc, por sus siglas en inglés) entre 1995 y 2009, citado por otro autor. El portal también advirtió que las autoridades tendrían que hacer luego las “precisiones que correspondan”.

La fórmula que aplicó el portal fue multiplicar la cifra de 1,45 millones de hectáreas asperjadas que encontró, por la dosis recomendada en 2003 por el Ministerio de Ambiente (que era de 10,4 litros por hectárea). Sobre esta dosis, Prensa Rural decía luego que solo el 44 por ciento (4,19l) correspondía al herbicida, 1 por ciento era un producto coadyuvante (para mejorar el efecto) y el resto agua. Pero también advertía que se le aplicaba dos veces a cada cultivo.

Ahí hay varias imprecisiones. Pero vamos por partes.

La directora encargada de Política contra las Drogas del Ministerio de Justicia, Martha Paredes Rosero, le remitió a Colombiacheck las dos resoluciones del Ministerio de Ambiente que reglamentaron la dosis de glifosato. La primera, de 2001, establecía 8 litros por hectárea. La segunda, del 31 de enero de 2003, aprobó 10,4 litros, la misma dosis con la que se hizo la cuenta en la que se basa Córdoba. Hasta ahí, todo bien.

Esta dosis, sin embargo, es toda del herbicida. No incluye los 240 mililitros de coadyuvante que se le añaden después ni los 13,1 litros de agua en los que se disuelve la mezcla antes de ser aplicada. Es decir que, en total, a cada hectárea se le aplican 23,65 litros por pasada, pero solo 10,4 litros de esos son de glifosato. Así lo confirmó el teniente coronel Jesús Enrique Quintero Rave, comandante de la compañía de Aspersión Aérea de la Policía Antinarcóticos.

Quintero también señaló que la fumigación se hacía cada seis meses, “teniendo en cuenta la resiembra y el zoqueo de los cultivos”. Es decir que, dependiendo de estos factores, cada hectárea podía recibir 20,8 litros de glifosato disueltos en 47,3 de mezcla al año. Pero no necesariamente en todos los casos.

En cuanto a las hectáreas de cultivos ilícitos asperjadas con glifosato, fueron 971.570 de 2003 a 2009 según las cifras que la Policía le entregó a Colombiacheck de sus bases de datos.

 

Si multiplicamos esto por los 10,4 litros mínimos del herbicida (sin incluir el agua y el coadyuvante) que recibió cada una, son 10,1 millones de litros fumigados. Si lo hacemos por 20,8 litros por hectárea (con todas recibiendo dos pasadas), son 20,2 millones de litros. La cifra de Córdoba está justo en la mitad de las dos.

Para dejar el tema actualizado, Colombiacheck sacó las cuentas hasta 2015, cuando se acabó el programa de erradicación aérea. Para entonces, las hectáreas asperjadas desde 2003 alcanzaron a ser 1,42 millones.

Nuevamente, con una sola dosis para cada una, son 14.8 millones de litros de glifosato. Con dos, el máximo llega a 29,5 millones.

Pero estos cálculos no tienen en cuenta que el glifosato no solo se usa para la erradicación de cultivos ilícitos. Si se quisiera hablar con exactitud de la cantidad de este herbicida que se ha vertido en las zonas rurales del país, habría que tener en cuenta también las dosis, más pequeñas, que se utilizan para el control de malezas en los sembrados de caña o café, por ejemplo.

Solo en 2016, primer año en que no se usó la aspersión aérea contra la coca, el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) registró ventas de 9,7 millones de litros de herbicidas con glifosato como ingrediente activo (sin contar los que lo combinan con otros). Fueron 1,57 millones más que en 2015. Pero el pico de comercialización fue en 2014, cuando se vendieron 11 millones de litros.

Eso quiere decir que, en menos de dos años, se usa en Colombia una cantidad de esa sustancia equivalente a la que mencionó Piedad en su tuit para un periodo de siete. Solo que se aplica en cultivos legales y en dosis más pequeñas. Y esto era así desde antes que la fumigación contra la coca tomara fuerza con el Plan Colombia, pues entre 2000 y 2001 se vendieron 16,5 millones de litros.

Conozca la ruta del chequeo
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    Para esta nota consultamos al Observatorio de Drogas de Colombia (ODC) que encabeza el Ministerio de Justicia. De allí nos enviaron las resoluciones 1065 de 2001 y 099 de 2003 con las que el Ministerio de Ambiente fijó la dosis de glifosato para la aspersión aérea con fines de erradicación de cultivos ilícitos. El resto de nuestras preguntas las remitieron a la Dirección Antinarcóticos de la Policía Nacional, la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales y el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA).

    A esta última entidad también le habíamos consultado por nuestra cuenta y luego le insistimos varias veces. Nunca obtuvimos respuesta pero encontramos las estadísticas de producción y comercialización de plaguicidas de 2000-2001 y 2008-2016 en su página web.

    La Policía nos confirmó la dosis y nos dio los datos de las hectáreas asperjadas año a año (que contrastamos con las que ya teníamos a partir de los informes de Unodc desde 2004 y coincidieron), la cantidad de aplicaciones que se le hacía a cada una, los criterios para hacerlo y la composición exacta de la mezcla completa.

    Toda esta información la comparamos con la nota de Prensa Rural, la principal referencia que encontramos donde aparecía la cifra que dio la exsenadora Piedad Córdoba. Intentamos contactar a la ingeniera agrícola Elsa Nivia, una de las fuentes del portal, pero nunca respondió las llamadas.

    Finalmente revisamos algunas publicaciones del Centro Nacional de Investigaciones de Café (Cenicafé) sobre el uso del glifosato como herbicida en esos cultivos. También encontramos referencias a su uso en el portal del Centro de Investigación de la Caña de Azúcar en Colombia (Cenicaña).