Pasar al contenido principal

Falso Falso Falso Falso Falso Falso Falso Falso

Falso

Miércoles, 13 Mayo 2020

ONU pide cooperación entre países, no un ‘único presidente’ para el mundo

Por José Felipe Sarmiento

A partir de frases tergiversadas y videos recortados, un artículo le atribuye al secretario general del organismo, Antonio Guterres, un supuesto llamado a crear un gobierno global con un solo líder.

Según una supuesta noticia que circula por Facebook, la Organización de Naciones Unidas (ONU) “pide un Único Presidente Líder para un ‘Nuevo Gobierno Mundial’ y mejorar la sociedad global” y le atribuye a su “vocero general” y “representante”, “de apellido Gutiérrez”, una serie de ideas y un par de frases textuales sobre la necesidad de unión en el mundo para superar la actual pandemia de COVID-19.

“Necesitamos una única respuesta efectiva ante la emergencia de salud mundial y esto solamente puede lograrlo una unión verdadera y que un líder pueda guiarnos hacia dicha meta”, dice el texto, como un parafraseo de la supuesta información proveniente de organismos internacionales. El artículo predice, con base en “literatura bíblica”, que ese “nuevo gobierno mundial nos llevaría hacia el camino preparado de la bestia y, por consiguiente, el destino final de esta sociedad mundial”.

Noticia falsa sobre petición de la ONU de gobierno mundial con único líder

No es verificable, en nuestra metodología, si realmente estamos recorriendo un camino trazado por alguna bestia, pero la nota es falsa porque la ONU no ha hecho esa supuesta petición. El secretario general de la institución multilateral, Antonio Guterres, no ha llamado a nombrar un presidente mundial. Lo único cierto en todo el texto está casi al final y no prueba lo que dicen el titular y el resto de afirmaciones.

El funcionario internacional sí dijo lo que aparece entre comillas en el penúltimo párrafo: “Estos días son oscuros pero no carecen de esperanza. Tenemos una oportunidad poco frecuente y breve para reconstruir nuestro mundo para mejor”.

Colombiacheck encontró la cita original en las observaciones enviadas por el secretario al XI Diálogo Climático de Petersberg, Alemania, una videoconferencia de ministros de ambiente de 35 países que se realizó a finales de abril.

Lo que planteó Guterres fue la necesidad de un liderazgo colaborativo para abordar las medidas entorno a la crisis climática. El resto es tergiversación. Nada de lo que dijo corresponde a la tal petición de un nuevo orden mundial basado en un gobierno presidencial único.

Esa idea ni siquiera aparece en el video que aporta la nota como supuesta prueba de la conspiración. Este toma fragmentos descontextualizados de diferentes pronunciamientos y noticias, que encontramos por búsqueda inversa de fotogramas con la herramienta InVID y poniendo las citas en Google.

La primera parte es un extracto de una noticia de marzo pasado, publicada en el portal español 20 Minutos, sobre un informe en el que la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (Unctad) advirtió que la emergencia causada por el nuevo coronavirus podría causar una recesión en la economía mundial, que debería ser afrontada con algunas reformas. Pero por ninguna parte habla de nombrar un nuevo líder global.

Luego viene un fragmento largo tomado de la intervención virtual de Guterres del pasado 20 de marzo. El secretario les pidió a los líderes mundiales “que aúnen esfuerzos y den una respuesta urgente y coordinada a esta crisis mundial” y que los gobiernos del mundo apoyen el trabajo multilateral contra el virus que ha encabezado la Organización Mundial de la Salud (OMS). Tampoco dijo nada sobre elegir un presidente del mundo.

Al final, une esto con otro video en el que Guterres habla de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Estas son 17 metas globales que todos los países miembros de la ONU se pusieron para 2030. Ninguno tiene que ver con crear un gobierno mundial en cabeza de un nuevo presidente o cualquier otro tipo de líder. Se trata de postulados como “poner fin a la pobreza en todas sus formas”, “garantizar una vida sana”, “lograr la igualdad entre los géneros”, “reducir la desigualdad en y entre los países” o “adoptar medidas urgentes para combatir el cambio climático y sus efectos”.

En consecuencia, la calificación es falsa porque la nota le atribuye al secretario general de las Naciones Unidas un pronunciamiento que no ha hecho.
 

Especial mentiras y verdades sobre el coronavirus

Cuestionable Cuestionable Cuestionable Cuestionable Cuestionable Cuestionable Cuestionable Cuestionable

Cuestionable

Miércoles, 17 Junio 2020

Tabla que compara camas de sistemas de salud de países con departamentos colombianos es ‘cuestionable’

Por Laura A. Gracia

Aunque las cifras de una tabla compartida por una periodista son en su mayoría correctas, comparar estas cifras entre países y departamentos sin contexto adicional es poco recomendable.

 

El pasado 16 de abril, la periodista Maritza Aristizábal compartió por medio de su cuenta de Twitter varios trinos en hilo sobre la situación de contagio de COVID-19 en el país y la capacidad de respuesta médica en ese momento. 

Esto con base en una columna que publicó el 8 de abril de 2020 en La República, ‘Colombia contra la coronacrisis’ en la que una de las razones que da para afirmar que Colombia “sale bien librada de la pandemia” es la capacidad de unidades de cuidados intensivos, UCI, por cada 100.000 habitantes que tiene el país frente a países europeos. 

“UCI: En la lucha contra el Covid el problema es la capacidad para atender pacientes en cuidados intensivos. Y aquí, aunque no lo crean, estamos a la cabeza: el país tiene 17,2 camas de UCI por cada 100.000 habitantes. Solo están por encima Alemania, Luxemburgo, Austria y Rumania”. 

Así, trinó este argumento acompañado de un gráfico que citó como “oficial del Ministerio de Salud”, con la tasa de camas para “pacientes críticos” por cada 100.000 habitantes. Y en otro trino aseguró: “Las cifras son positivas, aunque claro nos falta!”.

Esa tabla contiene datos que ya verificamos en otro chequeo, realizado al ministro de salud, Fernando Ruiz, quien entregó estas cifras en una entrevista con Semana.  

Como ya lo dijimos en el otro chequeo, las cifras de los otros países, en su mayoría, son correctas, aunque desactualizadas en el marco de la pandemia. Sin embargo, es apresurado sacar conclusiones a partir de comparaciones de datos de COVID-19 entre países.

Ya habíamos contado en nuestro podcast, “En pandemia, las comparaciones sí son odiosas”, que es muy arriesgado hacer estas comparaciones pues, si no se conoce “la complejidad de los datos, la complejidad de los análisis epidemiológicos [se] puede llegar” a conjeturas sin base científica y a “complicar más la situación al dar esa desinformación”.

Por eso y por lo que explicamos en detalle más abajo, calificamos la comparación que hace Aristizábal como “cuestionable”.

 

 

 

Tabla UCI comparación

Las dificultades de comparar datos entre países

Para corroborar la fuente de la tabla contactamos a la periodista, quien confirmó que el gráfico fue compartido por el Ministerio de Salud. Así mismo, como lo contamos en el chequeo “La equivocación de MinSalud al comparar UCI en Colombia y Holanda”, el Ministerio confirmó que la tabla fue realizada por ellos, pero para uso interno, como resultado de una proyección interna sobre la capacidad de contención de la emergencia, con los datos disponibles en esa fecha (marzo). 

Así que buscamos de dónde salieron los datos europeos usados por el Ministerio,  y hallamos que es una tabla producto de una investigación titulada “La variabilidad en los números de camas de cuidados críticos en Europa”, publicada por Investigadores de Londres, Bélgica, Noruega, Francia, Austria, y Portugal. 

Para el objetivo del estudio se realizó una “recopilación de datos que detalló los números de camas de cuidados críticos para cada país en Europa desde julio de 2010 hasta julio de 2011”, teniendo en cuenta el término “cuidados críticos” como la suma de número de camas tanto de cuidados intensivos, UCI, como de cuidados intermedios, UCIN. 

Este es el primer punto cuestionable de la tabla, pues el concepto de “paciente y cuidado crítico” difiere dependiendo del país y los estándares del sistema de cuidados intensivos. Por lo cual el indicador que usa la tabla es engañoso. Además, una de las columnas de la tabla usa el indicador “UCI” en vez de “unidades para cuidados críticos”. 

Según el artículo “Comparaciones internacionales de cuidados intensivos: informar los resultados y mejorar los estándares”, de la Biblioteca Nacional de Medicina de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos, “las diferencias entre las camas de la UCI pueden ser capacidades tecnológicas o personal. Si bien muchos consideran una cama de UCI en la que un paciente puede recibir ventilación mecánica, esta definición no es en absoluto universal. Las camas estadounidenses en la UCI a menudo se definen por la disponibilidad de personal, mientras que las camas belgas se definen por las características de los propios pacientes. Las camas en el Reino Unido, Australia y Nueva Zelanda pueden ser de Nivel 2 (alta dependencia) o Nivel 3 (cuidados intensivos completos), pero ambos tipos de camas se clasifican y cuentan como camas de UCI”. 

En Colombia también existen especificaciones para camas de cuidados intensivos, y camas de cuidados intermedios, lo cual dificulta la comparación con países europeos. Además, según la Asociación Colombia de Cuidados Intensivos en el país no todas las camas UCI cuentan con los requerimientos de aislamiento y filtros de aire. Y así mismo, no todas las unidades de cuidados intensivos tienen respiradores, claves para el tratamiento de los pacientes en estado crítico. 

Así que el concepto “pacientes críticos” y “cuidado crítico” es un concepto que se usó para específicamente el estudio realizado por expertos en Europa, y no contó con la variables y las capacidades tecnológicas que tienen las unidades en Colombia. 

Por otra parte, hay que tener en cuenta las diferencias de los contextos de los países. 

Como dijo Tania Valbuena, periodista con formación en epidemiología, magíster en Salud Pública, y vicepresidenta de la Asociación Colombiana de Periodismo y Comunicación de la Ciencia en el podcast mencionado más arriba, “nuestros países [en América Latina] son muy centralistas, tienen la mayoría de los servicios de salud conglomerados en capitales y a nivel regional hay unas carencias de accesos, hay unas carencias de disponibilidad de niveles de complejidad altos en salud para atender este tipo de emergencias. Y eso hace también que las políticas de cada país y la respuesta al acceso en sus regiones haga de mayor complejidad un análisis parcial de decir es mejor lo que está haciendo Colombia versus lo que está haciendo Brasil o Perú versus México, cuando no entendemos las realidades ya a nivel de territorios y regiones de cada país”. 

Comparar países con departamentos

Como ya dijimos, hacer comparaciones de datos sobre epidemias entre países es muy complicado, pues se deben tener en cuenta los diversos factores que pueden impactar los casos y los reportes. Pero además, como habíamos contado en otro chequeo (en el que el alcalde de Barranquilla comparó a su ciudad con Alemania), las comparaciones entre subdivisiones nacionales y países son todavía más complicadas.

Y esto es justamente lo que hace el gráfico del Ministerio publicado por la periodista.

Valbuena explica el problema de este tipo de comparaciones, que aunque se haga con base en una tasa unificada, no es útil para la ciudadanía en tiempos de crisis. 

“En la agenda mediática siempre tenemos esa tendencia a compararnos. Y a veces es más fácil compararnos afuera del país que dentro del país, porque dentro del país vamos a encontrar condiciones en temas de salud, sistemas políticos, económicos, políticas públicas y de desarrollo, y normas que son las mismas condiciones para un mismo territorio.  Esa sería la condición ideal, de evaluarnos internamente. Pero no es conveniente porque demostraría dificultades, inequidades y demás complejidades que tenemos dentro de un país. 

(...) Entonces, yo no me puedo comparar en temas de salud con diferentes países pues tienen otro sistema totalmente diferente de atención en salud, un Producto Interno Bruto en salud diferente. Es imposible hacer este tipo de comparaciones cuando hay unas inequidades sociales contundentes y diferenciales con las políticas que tiene cada país”. 

Las fechas de los datos tienen hasta 10 años de diferencia entre sí

Otra falencia que encontramos está en las fechas de cuando se sacaron los datos. Pues, las cifras correspondientes a países europeos fueron tomadas en 2011, mientras las cifras correspondientes a Colombia tienen corte de marzo de 2020. 

Alemania, por ejemplo, pasó de 29,2 camas por cada 100.000 habitantes en 2011, a 38,7 camas por cada 100.000 habitantes en 2020, según un reporte del Instituto Robert Koch en el marco de la pandemia. 

Las cifras departamentales

Las cifras de los departamentos de Colombia en la tabla que compartió Aristizábal vienen de una página del Ministerio de Salud y mostraban la situación, según los datos oficiales, del país para el 16 de abril. Pero encontramos algunos problemas con las cifras.

Por una parte, como contamos en el chequeo ya citado, la tabla no se realizó con base en el número de camas en unidades de cuidados intensivos en Colombia; se calculó sumando camas de cuidados intensivos (5.350) y camas de cuidados intermedios (3.161), cifra que con corte a la fecha de publicación del trino daría 8.511 camas. Lo que equivale a una tasa de 17,3 camas por cada 100,000 habitantes. 

Y las cifras, aunque reflejan los datos oficiales, no muestran las situaciones complejas de salud que se han desarrollado en algunos departamentos como Amazonas, Chocó o La Guajira

En el caso de Chocó y La Guajira, que demuestran un problema adicional de la comparación. 

Según el gráfico divulgado en Twitter, La Guajira y Chocó parecen tener mayor disponibilidad de camas para “pacientes críticos” de las que tiene Suiza, Noruega, Holanda, y en el mismo rango que la capacidad de Francia.

Pero, pese a que puede parecer un alivio, las camas están concentradas en las capitales, según DeJusticia, “en realidad las comunidades alejadas de las capitales departamentales son las que están en mayor desventaja, como normalmente sucede ante las crisis. Por ejemplo, de las 78 camas que hay en La Guajira, 36 están en Riohacha, 22 en San Juan del Cesar y 20 en Maicao. Es decir, en Uribia, el municipio más al norte del país y donde habita la mayor parte del pueblo Wayúu, no hay ni una cama de UCI para adultos.

Un brote de Covid-19 en Uribia obligaría a las personas a trasladarse hacia Riohacha, un viaje que toma horas y que se hace en unas condiciones no muy favorables ni en términos de infraestructura ni de seguridad. Por su parte, en el Chocó solo dos de los 30 municipios que componen el departamento tienen camas de UCI: Quibdó (16) e Istmina (11). Es decir, alguien que viva en algún pueblo del norte chocoano, se contagie del nuevo coronavirus y presente una grave situación de salud no tendrá cerca una atención médica adecuada. Deberá moverse hasta la capital departamental para acceder a una UCI”.

Finalmente, según cifras del Ministerio de Salud, más del 80 por ciento de este tipo de camas están concentradas en 15 de los 32 departamentos de Colombia. Y, como contamos en otro chequeo, a principios de mayo el 95 por ciento de camas UCI para atender pacientes con COVID-19 estaban vacías, pero la mayoría están en el centro del país.

Por todo lo anterior, calificamos la comparación hecha en la tabla compartida en Twitter por Maritza Aristizábal como cuestionable.