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Falso

Viernes, 23 Octubre 2020

Prueba nasal para detectar COVID-19 no puede 'perforar el cerebro'

Por Jairo Soto Hernández y Gloria Correa

Se trata de un caso en Estados Unidos donde una mujer presentó una fuga de líquido cefalorraquídeo por la nariz al realizarle la PCR, debido a una condición médica preexistente.

“Una mujer sufrió la “perforación” de su cerebro al realizarse una prueba nasal para detectar el COVID-19”. Así inicia una publicación, con fecha del 5 de octubre, de una página en Facebook llamada Política Heroica, de Cartagena, la cual ha sido viral y ha generado todo tipo de comentarios alrededor de las pruebas moleculares que se le toman a las personas para determinar si son positivas para COVID-19. 

Desinformación

En Colombiacheck decidimos verificar dicha información y encontramos que lo afirmado en el título respecto a la perforación del cerebro es falso.

La publicación en facebook, reseña el caso de una mujer “a quien el hisopado perforó el revestimiento del cerebro provocando que se filtrara líquido por la nariz”, sin embargo tergiversa la historia real omitiendo unos datos importantes que pudimos verificar en el artículo científico que realmente reportó el caso.

El 1 de Octubre la revista JAMA Otolaryngology Head Neck Surgery de la Asociación Médica Americana (Journal of American Medical Association) publicó el reporte de caso de dicha paciente. En esta publicación, señalan que se trataba de una mujer de 40 años, quien consultó por síntomas como secreción nasal, sabor metálico, dolor de cabeza, entumecimiento en la región nucal y molestias en los ojos, síntomas que aparecieron después de la realización de una PCR para detectar el nuevo coronavirus, solicitada como parte de los exámenes previos de control para realizarse una cirugía electiva.

Entre los antecedentes personales de la paciente figuraba el diagnóstico de larga data de hipertensión intracraneal idiopática (aumento de la presión dentro del cráneo sin causa identificada) y una cirugía de resección de pólipos nasales. 

Ante el cuadro clínico por el que consultaba la señora, los médicos tratantes realizaron los respectivos exámenes incluyendo imágenes diagnósticas como una tomografía (TAC) y una resonancia magnética cerebral, en los que encontraron sorpresivamente que ella presentaba un pequeño defecto de 1,8 centímetros identificado como un encefalocele (consiste en la protrusión o salida de las meninges o membranas que recubren el cerebro a través de un pequeño defecto óseo, en el caso de la mujer, ubicado en la región anterior del cráneo).

La duda de los médicos radicaba en cuándo había aparecido dicho encefalocelel. Debido a  los antecedentes de cirugía nasal y la hipertensión intracraneal, solicitaron todas las imágenes diagnósticas y exámenes que le habían realizado previamente. 

Lo que encontraron fue que la paciente tenía dicho defecto en la base de su cráneo desde, al menos, el 2017; en una tomografía realizada en ese año sólo le habían diagnosticado enfermedad de los senos paranasales, pero ahí ya se hacía evidente una pequeña lesión ósea en la región anterior y basal del cráneo acompañada del encefalocele que protruía como un pequeño saco a través de ese defecto óseo, hallazgos que para ese entonces fueron pasados por alto. 

 Debido a esta desconocida pero ya antigua condición médica, la paciente presentó la “fuga de líquido cefalorraquídeo” cuando le realizaron el hisopado nasofaríngeo para tomar la muestra de la PCR, no se trató de ninguna perforación del cerebro como señalaba el título del mensaje difundido en facebook. El líquido cefalorraquídeo, circula en medio de las membranas que cubren el cerebro y en ese caso estas membranas eran las que formaban el saco conocido como encefalocele, ubicado justo detrás de la región nasal, en la zona donde se accede con el hisopo y con el que pudo haberse lesionado. La paciente fue sometida posteriormente a cirugía en la que redujeron el encefalocele y corrigieron el defecto óseo con resolución de su cuadro clínico.

Según los autores del estudio, éste sería el primer reporte de fuga de líquido cefalorraquídeo por la realización del hisopado para la PCR que detecta el SARS-CoV-2. Señalan que los reportes previos de fugas de líquido cefalorraquídeo han estado generalmente relacionados con traumas quirúrgicos, en cirugías intranasales donde se accede al hueso se puede lesionar una zona ósea conocida como lámina cribosa (ubicada en la región anterior de la base del cráneo y que separa la región nasal del cerebro).

“Teorizamos que el hisopo en sí mismo no resultó en una violación de la base ósea del cráneo, sino que la prueba invasiva causó un trauma en el encefalocele preexistente del paciente”, reseña Jarrett Walsh, médico otorrinolaringólogo en los Hospitales y Clínicas de la Universidad de Iowa, Estados Unidos. La investigación ha sido citada en diferentes portales médicos como Medscape, Litcovid, Medpagetoday y medios de comunicación.

En un artículo del 17 de octubre, con opiniones de expertos, La República de Perú señala que para afectar el cerebro “se tendría que realizar una intervención quirúrgica” y no a través de una prueba PCR con hisopo. “La única forma de que pueda atravesar es colocando un dispositivo que tenga que taladrar y que romper el hueso”, dice el texto. En la misma línea opina el médico Jorge Melo, otorrinolaringólogo de la Pontificia Universidad Católica de Río Grande del Sur, en Brasil, y miembro de la Asociación Colombiana de Otorrinolaringología, Cirugía de Cabeza y Cuello, Maxilofacial y Plástica Facial: “se han realizado millones de pruebas PCR en el mundo, y sólo hasta ahora se conoce este caso. Es falso que un hisopo pueda perforar el cerebro de algún paciente”, dijo en conversación con Colombiacheck.

Otra de las conclusiones importantes de la investigación de la revista JAMA es que este tipo de casos ocurren cuando el paciente presenta otras patologías. “Este caso ilustra que una intervención quirúrgica previa, o una patología que distorsiona la anatomía nasal normal, puede aumentar el riesgo de eventos adversos asociados con las pruebas nasales para patógenos respiratorios, incluido COVID-19″, concluye. 

Los otorrinolaringólogos que reportan el caso recomiendan que las personas que tengan estas condiciones médicas (o que hayan sido sometidas a cirugías extensas de senos paranasales o de la base del cráneo) deben considerar métodos alternativos para la toma de muestra de la PCR para el nuevo coronavirus, como toma de muestra oral, si está disponible.

De esta manera concluimos en que es falsa la noticia de que una prueba PCR pueda perforar el cerebro.

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Verdadero pero...

Miércoles, 27 Mayo 2020

Cárcel sí tiene 95 por ciento de casos COVID-19 confirmados en Villavicencio

Por José Felipe Sarmiento

El alcalde Felipe Harman acertó en la cifra pero no aclaró que hablaba de contagios detectados, lo que era importante porque la propagación y las medidas de detección son diferentes dentro y fuera del penal.

Al responder una pregunta sobre la situación de la epidemia de COVID-19 en Villavicencio en entrevista con el canal de noticias Red+ el pasado 15 de mayo, el alcalde, Felipe Harman, afirmó que “la cárcel concentra el 95 por ciento del contagio de mi ciudad”.

La frase del Alcalde se ajusta a las cifras oficiales de casos confirmados. Sin embargo, hay que tener en cuenta que la estrategia de pruebas dentro del penal es diferente a la que se realiza fuera de este, en el resto de la ciudad. Por tanto, Colombiacheck califica el pronunciamiento como ‘ verdadero pero…’.

Según el reporte oficial de la Gobernación del Meta, publicado en la cuenta del mandatario departamental Juan Guillermo Zuluaga el 14 de mayo en la tarde, hasta ese momento había 867 casos confirmados de COVID-19 en el centro de reclusión y 42 en el resto de Villavicencio. Es decir que se habían detectado 908 personas enfermas en la ciudad y que, en efecto, 95,4 por ciento de ellas estaban en esta cárcel.

Casi dos semanas después, el 26 de mayo, la cifra sigue siendo cercana. De los 931 contagios confirmados en la capital del Meta, 878 son de la cárcel, lo que representa un 94,3 por ciento.

Entonces, la cifra del mandatario local es cierta, aunque este no tuvo en cuenta las diferencias en la estrategia de testeo dentro y fuera del penal. “No es lo mismo en la comunidad de Villavicencio que en la cárcel. El porcentaje de pruebas es diferente [...] porque los internos son una población especial que se puede contaminar muy fácilmente”, explica el epidemiólogo Andrés Fandiño Losada, investigador de la Universidad del Valle.

Dada la expansión del brote interno, las autoridades nacionales y locales acordaron que le harían pruebas de la enfermedad a toda la población carcelaria. El director del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec), general Norberto Mujica, hizo el anuncio tras una reunión con Harman, Zuluaga y el viceminitro de Justicia, Javier Sarmiento, el pasado 24 de abril.

El mismo día que el alcalde habló en Red+, el Ministerio de Justicia publicó un comunicado en el que daba razón del número de pruebas aplicadas a internos y personal de la cárcel de Villavicencio hasta esa fecha. Iban 1.453, con 811 resultados positivos, ninguno negativo y 642 pendientes. 

Según le informó el Inpec a Colombiacheck, la cárcel de Villavicencio tiene 1.688 reclusos —a pesar de que la capacidad es para 899, por lo que el hacinamiento es de 87,8 por ciento— y 196 trabajadores entre dragoneantes y administrativos. En total, son 1.884 personas. O sea que, para el 15 de mayo, se habían hecho 77 pruebas por cada 100 personas.

Entre tanto, las proyecciones de población de Villavicencio para 2020, elaboradas por el Departamento Administrativo Nacional de Estadísticas (DANE), son de 545.302 habitantes. Hacerles pruebas a todos implicaría desbordar los 60 laboratorios del país que, según el Instituto Nacional de Salud (INS), tienen capacidad de procesar un máximo de 16.143 al día. El total va en 271.118 desde el 5 de marzo.

Colombiacheck intentó confirmar con las secretarías de salud, tanto departamental como municipal, el número de pruebas que se han aplicado en la ciudad fuera de la cárcel. Aunque la segunda prometió entregar el dato, no lo había hecho hasta el momento de publicar esta nota. El alcalde Harman también contestó los primeros mensajes sin responder las preguntas al respecto.

No obstante, los datos del INS indican que en todo el Meta se han hecho cerca de 7.000 pruebas hasta el 26 de mayo. Son 6.899 por millón de habitantes, en un departamento con población de 1,06 millones. Es imposible que todas se hayan aplicado en Villavicencio porque también hay 39 casos detectados en otros municipios. Pero, aunque así fuera, equivaldría a 1,28 por cada 100 personas.

Según el doctor Fandiño, “el mismo proceso exhaustivo que se hace en la cárcel no se está haciendo en el resto de la ciudad, porque no está indicado”. Las condiciones de propagación del coronavirus afuera son distintas y, en consecuencia, las medidas adecuadas para detectarlo y enfrentarlo también difieren.

Francisco Sarmiento, también epidemiólogo, considera que la situación de hacinamiento y las condiciones de higiene dentro del establecimiento penitenciario son un factor diferencial que podría tener efectos en el contagio. Además, dice que la mayor tasa de pruebas implica una mayor detección, en términos proporcionales, de personas asintomáticas. No obstante, Fandiño matiza este último punto porque, incluso con las PCR (las más confiables), hay dudas sobre la capacidad de diagnóstico en pacientes que no presentan síntomas.

“Lo correcto habría sido decir que el 95 por ciento de los casos detectados está en la cárcel”, concluye Sarmiento. Es decir que el cálculo del alcalde es correcto, aunque le faltó aclarar que se refería a los contagios confirmados. 

Por estas razones, calificamos la afirmación como “verdadera pero…” ya que, en este caso, las diferencias entre ambas poblaciones hacen que ese detalle sea importante para entender las implicaciones de la situación.