Pasar al contenido principal

Falso Falso Falso Falso Falso Falso Falso Falso

Falso

Jueves, 11 Junio 2020

Retefuente de 11 por ciento a los pensionados, una mentira que lleva 10 años en redes

Por José Felipe Sarmiento

Otra vez está circulando una cadena tan falsa que, tras múltiples reformas tributarias, no se ha hecho realidad la supuesta propuesta que le han atribuido a tres ministros de Hacienda de dos gobiernos.

Por WhatsApp, circula un mensaje que advierte sobre una supuesta “retención en la fuente de 11 por ciento para los pensionados de Colombia”, contenida en una “propuesta del Ministerio de Hacienda para una reforma pensional”, que la primera línea le atribuye al actual jefe de esa entidad, Alberto Carrasquilla, aunque más abajo dice que es idea de Juan Carlos Echeverry, quien ocupó ese cargo de 2010 a 2012.

Cadena de WhatsApp sobre retefuente de 11 por ciento a pensiones

La sola mención de dos ministros diferentes, de dos gobiernos distintos, es la primera señal que hace dudar de ella. De hecho, Colombiacheck encontró publicaciones en Faceboook con el mismo rumor hechas en 2015, 2016, 2017, 2018 y 2019. O sea que la misma desinformación también circuló cuando la cartera estaba en manos de Mauricio Cárdenas (2012-2018).

Publicaciones en Facebook sobre supuesta retefuente de 11 % a pensiones

Otra evidencia que encontramos de la falsedad de la cadena es que da a entender que el 11 por ciento sería un descuento mensual, porque lo compara y lo suma con el 12 por ciento que se aporta al sistema de salud, a pesar de que ese impuesto nunca se ha pagado así y tampoco afecta a todos los pensionados ni tiene una tarifa igual para todas las personas, sino que depende del nivel de ingresos. El Estatuto Tributario establece el siguiente procedimiento:

  1. Se saca el promedio mensual de ingresos.
  2. Al resultado se le aplica la tarifa marginal expresada en porcentaje.
  3. A este valor se le suma otro monto adicional.
  4. El resultado se divide en cuotas mensuales.

De modo que el porcentaje indicado no se descuenta cada mes. Lo que pasa es que se le aplica al promedio mensual, para calcular el total de un año, que se distribuye en 12 cuotas. Dicho de otra forma, cada mes se paga la doceava parte de la tarifa.

Tanto ese porcentaje como el valor fijo que se suma en la fórmula aumentan conforme el nivel de ingresos es mayor. Ninguno de los rangos actuales tiene tarifa marginal de 11 por ciento. A los menores ingresos, no se les retiene nada. A la categoría que les sigue, se le aplica un 19 por ciento. De ahí en adelante, aumenta de forma progresiva, como se puede ver en la tabla que aparece en el estatuto.

Tabla tarifas retención en la fuente Estatuto Tributario vigente 2020

Los valores están expresados en unidades de valor tributario (UVT), una medida que fija el gobierno cada año. Por resolución de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN) equivale a 35.607 pesos en 2020. O sea que la retención en la fuente es cero hasta los 3’382.665 pesos mensuales de ingresos.

Si el valor es 5 millones, está en el rango de 19 por ciento. Por tanto, pagará 950.000 pesos en un año, 12 cuotas de 79.167 pesos.

Si el promedio mensual es de 10 millones de pesos, el cálculo es 28 por ciento (2,8 millones) más 10 UVT (356.070 pesos). El impuesto de un año es 3’156.070 pesos, distribuidos en pagos de 263.006 pesos cada mes.

En el Congreso, que termina legislatura ordinaria el próximo 20 de junio, no hay ningún proyecto en discusión que plantee algún cambio en esta norma, como se puede comprobar en las bases de datos de Senado y Cámara. Los decretos con fuerza de ley de la Presidencia para enfrentar las emergencias económica y sanitaria por la pandemia del COVID-19 tampoco han hecho modificaciones al respecto.

En cuanto a los años anteriores, a pesar de las múltiples reformas tributarias que ha tenido el país en la última década, nunca se ha planteado la supuesta retención de 11 por ciento mensual para las mesadas pensionales de la que habla la cadena.

Cuando Echeverry llegó al Ministerio de Hacienda, en agosto de 2010, el texto vigente en este punto del estatuto era el de la reforma de 2006, que ni siquiera mencionaba las pensiones. No había sido tocado por la de 2009, la última del segundo mandato de Álvaro Uribe, y el nuevo gobierno tampoco lo incluyó en el proyecto de ley de 2010 que se convertiría en la primera tributaria de la administración de Juan Manuel Santos.

La retención en la fuente a pensionados fue introducida en la primera reforma de Cárdenas, en 2012. Sin embargo, quedó establecido que solo se aplica a la parte del pago mensual que supera las 1.000 UVT para quienes reciben un monto superior. No se gravaron las pensiones de ahí para abajo por una exención contenida en el mismo estatuto desde su creación (con algunas variaciones en el monto y la unidad de medida), que sigue vigente.

Esta situación no ha cambiado desde entonces. La reforma de 2016, también bajo la batuta de Cárdenas, le hizo un cambio al texto legal sobre la retención en la fuente para empleados, no para pensionados.

En 2018, ya en el gobierno de Iván Duque, Carrasquilla intentó, con la denominada Ley de Financiamiento, eliminar la citada exención para aplicar la tabla por igual sobre el 65 por ciento de todas las mesadas pensionales, como contamos entonces en un chequeo, pero esa modificación quedó por fuera del texto definitivo. Aunque esta reforma solo estuvo vigente en 2019 porque la Corte Constitucional la tumbó en octubre, la nueva tributaria aprobada para 2020 revivió sin cambios sobre las pensiones libres de retención.

Sí se han hecho modificaciones en la tabla para el resto. La que está vigente logró resucitar los nuevos rangos con impuestos más altos para personas con mayores ingresos que se habían creado en 2018 y mantuvo los límites para las más bajas como estaban desde 2006, incluyendo dejar el mínimo en 95 UVT en lugar de bajarlo a 87, como lo había hecho la caída Ley de Financiamiento. No obstante, la menor tarifa después de cero desde entonces ha sido 19 por ciento. El tal 11 por ciento no ha aparecido por ninguna parte.

La conclusión, por supuesto, es que la cadena es y ha sido siempre falsa desde que empezó a circular con el nombre de Echeverry y ahora con el de Carrasquilla. Es una falsedad que ya lleva 10 años en circulación.

Verdadero pero... Verdadero pero... Verdadero pero... Verdadero pero... Verdadero pero... Verdadero pero... Verdadero pero... Verdadero pero...

Verdadero pero...

Martes, 27 Noviembre 2018

Ley de financiamiento, ¿le pone IVA a los libros y no a las armas?

Por Luisa Fernanda Gómez Cruz

Ahora solo algunos libros pagan IVA y con la reforma tributaria todos pasarían a pagarlo. Las armas ahora no pagan el impuesto y con la reforma perderían beneficios tributarios.

Colombiacheck sigue revisando las propuestas de la ley de financiamiento que generan polémica entre los colombianos (lea: Las pensiones tendrán un impuesto con la ‘Ley de financiamiento’).

Esta vez decidimos mirar qué tanto de cierto hay detrás de las publicaciones en Twitter y Facebook que señalan que, con la reforma tributaria, los libros sí tendrían que pagar el Impuesto al Valor Agregado (IVA), mientras que las armas no.

Estos son algunos de los comentarios que encontramos en las redes:
 

Antes de empezar con las explicaciones sobre la propuesta tributaria, Erick Behar, decano de la Facultad de ciencias económicas, administrativas y contables de la Universidad Central, advierte que en este caso no se puede “mezclar peras con manzanas” al meter dentro de un mismo canasto artículos tan dispares como los libros y las armas. 

Cada uno merece un análisis por separado para poder comprender lo que implica su tributación en el marco de una propuesta de reforma económica.

Algunos libros ya pagan IVA (y la reforma haría que todos pagaran)

Para revisar cómo está definida la tributación de los libros dentro de la ley de financiamiento hay que seguir algunos pasos.

Revisamos los artículos 424 y 476 del Estatuto Tributario vigente, en los que se especifican los productos libres de IVA, y encontramos que no se hace mención a los libros.

Colombiacheck contactó a Paola Andrea Gómez, quien trabajó como abogada tributarista en la dirección de arte del Ministerio de Cultura, y nos explicó que actualmente, sin la ley de financiamiento, igual los libros ya pagan IVA.

Esto se debe, de acuerdo con Gómez, a que la última reforma tributaria (Ley 1819 de 2016) les quitó a los libros la exención en el pago de impuestos que traía desde que se promulgó la ley del libro (la 98 de 1993).

No obstante, la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (Dian) determinó quitarles el IVA únicamente a los libros que fueran de carácter científico y cultural, “según calificación que hará el Gobierno Nacional”, asunto que quedó establecido en el artículo 478 del Estatuto Tributario.

Los libros que están por fuera de esa categoría, como comics, historietas o libros álbum, actualmente deben pagar un IVA del 19%.

La modificación que propone la ley de financiamiento, en su artículo 87, es precisamente derogar el artículo 478 del Estatuto Tributario. De modo que todos los libros, sin excepción alguna, empezarían a pagar un IVA del 18%, según la modificación de tarifa propuesta por el gobierno Duque. 

Esto incluye también los libros académicos que hacen parte de los útiles escolares de niños y jóvenes.

Las armas perderían beneficios tributarios con la reforma

El tema de las armas es más complejo. Lo primero a tener en cuenta es que dentro de la categoría “armas” no solo entran las pistolas y revólveres. Se trata también de armas de uso militar: sistemas de defensa e inteligentes de orientación militar, cañones, fusiles, lanzacohetes, granadas, bombas, misiles, entre otros. 

En Colombia, el Estado es quien ostenta el monopolio de la fuerza; lo que quiere decir que es el único que puede comprar y vender armas en el país. Lo que entonces también quiere decir que es, casi exclusivamente, el único comprador de armas del país.

Si algún particular o una empresa privada de seguridad quisiera adquirir un arma (de forma legal), tiene que acudir a Indumil, la empresa de producción y venta de armas del Estado colombiano.

Entonces, volviendo al tema tributario, actualmente las armas están completamente exentas del pago de IVA. Desde su producción (porque Colombia produce armas) hasta su comercialización. Esto fue posible gracias, también, a la última reforma tributaria. 

Para el decano Behar, no es un asunto que debiera generar tanta polémica, pues si el Estado es quien ostenta el monopolio de la fuerza y es casi exclusivamente el único comprador de armas en el país, sería un absurdo que se clavara impuestos a sí mismo.

Además, ponerse impuestos tendría dos grandes consecuencias, según el decano. La primera, que el precio de las armas subiera tanto que hiciera más rentable importarlas en lugar de fabricarlas (con todo y lo que esto implica en materia de producción, rentabilidad y empleos). 

Y segundo, que entonces el presupuesto asignado al Ministerio de Defensa tendría un menor rendimiento frente a la adquisición de estos productos. Lo que para Behar produciría, a la larga, que el presupuesto en defensa subiera, ya que el país no va a dejar de adquirir ni producir armamento para su producción.

Ahora bien, la ley de financiamiento lo que propone es mantener sin IVA las armas de guerra de uso privativo de las fuerzas Militares y la Policía Nacional, con excepción de los revólveres, pistolas y armas blancas. Así está escrito en el artículo 2 de la reforma. Y aplica exactamente de la misma manera según la partida 93.01 del artículo 424 del Estatuto Tributario vigente al día de hoy.

La ley de financiamiento, sin embargo, modifica la manera en que estas están libres del pago de IVA, pues pasa su tributación de exenta a excluida.

Erick Behar publicó una columna de opinión en la revista Dinero donde explica un poco más a fondo el tema y esclarece cuál es la diferencia entre exento y excluido:

“Un bien exento causa el IVA con una tarifa del 0%, y sus productores pueden solicitar devoluciones por el IVA que se pagó para insumos en la producción... Un bien excluido, en cambio, no causa el IVA y no permite devoluciones”.

Esto lo que quiere decir, de acuerdo con Behar, es que al contrario de lo que se está diciendo en las redes sociales, lo que hace la ley de financiamiento es quitarle beneficios a quienes producen armas, pues ya no se les hará una devolución del IVA que pagaron por la compra de materias primas para su manufactura.

Además, si un privado o un particular quisiera adquirir un revólver, una pistola o un arma blanca, sí tendría que pagar el IVA, ya que estos productos no están incluidos dentro de la exclusión del pago hecha por el gobierno.