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Falso

Jueves, 10 Junio 2021

Vacunados contra COVID-19 no morirán en dos años y no lo dijo el Nobel Luc Montagnier

Por Gloria Correa

Una cadena de WhatsApp desinforma sobre la vacunación al mezclar falsas afirmaciones no dichas por el Nobel de medicina con otras imprecisiones que él sí dijo pero ante las cuales la evidencia científica hasta ahora ha demostrado lo contrario.

Una cadena de WhatsApp que ha circulado masivamente en las últimas semanas, transmite desinformación sobre las vacunas contra COVID-19, al atribuir falsos señalamientos a Luc Montagnier, quien fue premio Nobel de Medicina en 2008, pero además saca de contexto lo dicho por él en una entrevista a mediados de mayo de 2021 para desalentar la vacunación.

Publicaciones con contenido similar y con fragmentos de la entrevista han circulado en distintos idiomas en redes sociales como Facebook (1, 2, 3, 4, 5, 6) y Twitter (1, 2, 3, 4) así como en las plataformas Rumble y Odysee, alternativas a YouTube en donde han sido compartidas desde cientos a miles de veces.

etiqueta falso

La cadena de WhatsApp adjunta al final un enlace a Lifesitenews.com, un medio que publicó el 19 de mayo de 2021 una nota con extractos de la entrevista a Montagnier, pero allí también hicieron una aclaración, señalando:

“Si bien LifeSiteNews solo ha informado de lo que ha dicho Montagnier, otros científicos han rechazado, en los términos más enérgicos, su tesis de que las vacunas están causando variantes peligrosas. Montagnier no dijo que todos los que recibieron vacunas COVID-19 experimentales ‘morirían’ en dos años. Esta cita se le atribuyó falsamente en un meme de noticias falsas que se ha distribuido ampliamente”.

 

Medios de verificación de la International Fact Checking Network (IFCN), de la que hacemos parte, como Maldita, Newtral, Efecto Cocuyo, PolitiFact, Reuters Fact Check y Full Fact también verificaron como falsa esta desinformación, así como otros medios de comunicación de República Dominicana, India y Estados Unidos (1, 2 , 3) . 

Es importante señalar que este tipo de desinformación hace uso del sesgo de autoridad, según explicaron colegas de Efecto Cocuyo. Los sesgos son errores cognitivos y en este caso incentivan la creencia en información falsa. En el sesgo de autoridad se valora de manera excesiva las opiniones de un experto, aun cuando sus argumentos sean incorrectos.   

Así en esta cadena hacen uso del título de Luc Montagnier como científico ganador del Premio Nobel de Medicina, sin tener en cuenta que eso no garantiza que el francés sea experto en vacunas contra COVID-19. 

A continuación, lo que verificamos en Colombiacheck:

Luc Montagnier y lo que realmente dijo 

Luc Montagnier, es un virólogo francés que en 2008 compartió el Premio Nobel de Medicina con la bioquímica Françoise Barré-Sinoussi y el alemán Harald Zur Hausen. Montagnier y Barré-Sinoussi fueron galardonados por su papel en el descubrimiento del Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH), la causa del Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA), y Harald Zur Hausen por el descubrimiento del Virus del Papiloma Humano (VPH) y su relación con el cáncer de cérvix. 

Con el paso de los años Montagnier se ha ganado críticas de colegas académicos, ya que por ejemplo en 2017 se opuso a la obligatoriedad de ciertas vacunas en Francia. “Académicos y científicos franceses escribieron una carta abierta, alegando que uno de sus pares estaba usando el estatus de Premio Nobel para difundir mensajes de salud peligrosos fuera de su campo de conocimiento”, señalan colegas de Politifact sobre este hecho y así lo registró el periódico Le Figaro de Francia en esa fecha. 

Sumado a su posición antivacunas, se ha identificado que Montagnier es un defensor de la cuestionada “homeopatía”, y durante la pandemia también ha defendido que el nuevo coronavirus fue creado en un laboratorio según una publicación que hizo en el repositorio de acceso abierto International Journal of Research of GRANTHAALAYAH. El francés es ahora conocido en el mundo científico “por ser anti-vacunas, pro-homeopatía y creer que el agua tiene memoria”, enfatizaron los colegas de Maldita.

pantallazo entrevista Montagnier

Fuente: https://archive.is/3WmPc

Montagnier dio una entrevista donde habló sobre el nuevo coronavirus y las vacunas a mediados de mayo de 2021, la cual fue difundida por diferentes portales como LifeSiteNews, Rair Foundation USA y en algunos casos lleva el sello de Hold Up, un documental que transmite desinformación al señalar que que el coronavirus es una “manipulación global” como lo reportó un medio belga.

Desde entonces, en redes sociales se compartieron extractos de esa grabación y se viralizó la cadena de WhatsApp en distintos idiomas con frases extraídas de tal entrevista, sumadas a falsas atribuciones al virólogo. Debido al revuelo mediático generado por las publicaciones sobre el tema en Rair Foundation, así como en LifeSiteNews, negaron que  el virólogo haya hecho la declaración de que los vacunados morirán en dos años. 

Vale señalar que según el directorio Media Bias Fact Check, que analiza el historial de publicaciones de medios, LifeSiteNews es calificada como “fuente cuestionable” y “de extrema derecha” por publicar frecuentemente historias muy a favor del cristianismo evangélico, las teorías de conspiración y la pseudociencia, y sucesivas historias verificadas como falsas. Por otro lado, la Rair Foundation USA (que también publica historias de ultraderecha), es parte del Movimiento Raeliano, una religión sin dioses que cree que seres extraterrestres crearon el mundo mediante ingeniería genética.

 En los vídeos de la entrevista de Montagnier tampoco hay evidencia de esas afirmaciones como lo verificaron los colegas de Maldita con traductores que revisaron las grabaciones y el mismo Montagnier lo desmintió posteriormente en otra entrevista al medio France Soir el 25 de mayo de 2021.

El virólogo sí dice en la entrevista inicial, entre otras cosas, que las vacunas COVID-19 han producido las nuevas variantes del coronavirus y que "la curva de vacunación es seguida por la curva de muertes gracias a la mejora dependiente de anticuerpos, lo que, crea una enfermedad más grave”. Pero tales aseveraciones han sido calificadas de imprecisas, por lo cual han sido aclaradas y desmentidas por expertos como explicamos a continuación. 

Las vacunas contra COVID-19 han demostrado prevenir miles de muertes

En la cadena comienzan atribuyendo falsamente a Montagnier la frase: “Todas las personas vacunadas morirán en 2 años. No hay posibilidad de supervivencia para quienes recibieron alguna forma de vacuna... No hay esperanza, ni tratamiento posible para quienes hayan sido vacunados. Debemos estar preparados para incinerar los cuerpos”. Pero en sentido, contrario a los erróneos señalamientos, la vacunación ya ha demostrado una reducción significativa en el número de muertos e infectados por COVID-19 en algunos países.  

En Israel donde la cobertura en vacunación abarca más del 50 % de la población total del país a junio de 2021, se ha evidenciado una disminución en las muertes por COVID-19 y en los hospitalizados con COVID-19 severo, según estudios publicados en las revistas científicas Nature y Journal of the American Medical Association y en el portal Our World in data. A continuación adjuntamos las gráficas con esas drásticas variaciones y el impacto de la vacunación en dicho país. 

vacunación Israel Our world in data

admisiones en UCI en Israel

muertes por covid19 Israel Our world in data

Fuente: https://ourworldindata.org/vaccination-israel-impact

En Reino Unido también publicaron un análisis del impacto en la mortalidad desde el inicio de la vacunación contra COVID-19 hasta marzo de 2021, donde establecieron que en ese período se previnieron gracias a la vacunación y las medidas de confinamiento un estimado de 9.100 muertes en personas de 80 años o más, 1.200 en personas de 70 a 79 años y 100 en personas de 60 a 69 años, lo que da un total de 10.400 muertes prevenidas por COVID-19 en personas de 60 años o más en dicho país.

Variantes del SARS-CoV-2 y las vacunas

La cadena de WhatsApp continúa con las siguientes afirmaciones de Montagnier: “Es un gran error, ¿no?. Un error científico y también un error médico. Es un error inaceptable… Los libros de historia mostrarán esto, porque es la vacunación la que está creando las variantes”, a pesar de que estas sí son afirmaciones de Montagnier de la entrevista de mediados de mayo de 2021, la evidencia científica ha demostrado hasta ahora que no son ciertas.

Las variantes de un virus, y no sólo las del COVID-19, son “errores de copiado” o mutaciones en su código genético que se dan durante su transmisión y que son identificadas al realizar la secuenciación genética a partir de muestras tomadas en diferentes regiones del mundo. Así se identifican ciertas características por las que dichas mutaciones pueden agruparse en variantes o linajes como ha ocurrido con las del nuevo coronavirus.

Desde los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos, CDC por sus siglas en inglés, están monitoreando múltiples variantes del nuevo coronavirus, pero sólo cinco de preocupación, pues parecen propagarse más rápidamente. 

cdc variantes

Fuente:https://www.cdc.gov/coronavirus/2019-ncov/variants/variant.html?CDC_AA_refVal=https%3A%2F%2Fwww.cdc.gov%2Fcoronavirus%2F2019-ncov%2Ftransmission%2Fvariant.html

Sin embargo, los científicos han señalado que tales variantes son el producto de mutaciones estimuladas por la propagación del virus y han aclarado que las nuevas vacunas protegen contra estas. 

“Hasta ahora, los estudios sugieren que las vacunas autorizadas actualmente funcionan sobre las variantes circulantes. Los científicos continuarán estudiando estas y otras variantes”, señalan desde los CDC. 

Las variantes de preocupación en estudio fueron detectadas antes de que iniciaran los planes masivos de vacunación, como se puede consultar en la página de los CDC.

Resultados de estudios publicados en las revistas Nature y New England Journal of Medicine han mostrado que las vacuna de Pfizer y Moderna son efectivas frente a algunas de esas nuevas variantes, así mismo resultados preliminares sobre la Corona Vac el biológico de Sinovac, mostraron que es efectiva frente a la variante P1 que fue detectada inicialmente en Brasil. 

Kartik Chandran, PhD y profesor en el Departamento de Microbiología e Inmunología del Albert Einstein College of Medicine en Nueva York, explicó al medio estadounidense Heathline: “El virus siempre está mutando. Esto se debe a que es descuidado al copiar su propia información genética y comete errores cada vez que hace una copia. Se deduce que cuantas más copias hace el virus, más mutaciones adquiere”, dijo Chandran. 

“De vez en cuando, un mutante tiene algún tipo de ventaja, ya sea al poder crecer en una persona, propagarse de persona a persona y/o escapar de los anticuerpos que la persona está produciendo. Tal mutante podría competir con éxito con otros virus en la población y convertirse en una variante de preocupación. Pero muchas de las vacunas son tan efectivas para generar una respuesta inmune que pueden aplastar la mayoría de las variantes que están circulando actualmente ”, enfatizó Chandran. 

En el mismo sentido, la inmunóloga Matilde Cañelles, del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en España, enfatizó a los colegas verificadores de Newtral:

“Las variantes del virus aparecen especialmente cuando este se está expandiendo sin control, es decir, cuando no se está vacunando contra el SARS-CoV-2. Pero por el momento lo que se ha visto es que las nuevas variantes surgen con bajos niveles de vacunación y no al contrario y que las vacunas frenan su aparición”.

“Otra cosa es que, cuando hay una población vacunada, pueden aparecer variantes que intenten evadir la respuesta inmune, algo que ha pasado con la gripe. Pero no ha ocurrido con las actuales. Es falso decir que las variantes que están ahora en circulación proceden de las vacunas”, concluyó sobre el tema Pedro Aparicio, catedrático de Inmunología de la Universidad de Murcia a Newtral.

El fenómeno ADE no se ha descrito en los vacunados contra COVID-19

Finalmente, la cadena incluye otras afirmaciones de Montagnier dadas en la entrevista: “Todos morirán por la mejora dependiente de anticuerpos. No se puede decir nada más. Muchos epidemiólogos lo saben y guardan silencio sobre el problema conocido como aumento dependiente de anticuerpos”, pero sobre estas aseveraciones hasta ahora no hay evidencia científica que las sustente.

El Antibody Dependent Enhancement o ADE, por sus siglas en inglés, que se traduce como “potenciación o aumento dependiente de anticuerpos” consiste en que en algunos casos muy raros después de que el cuerpo desarrolla anticuerpos o defensas contra un virus ya sea a través de las vacunas o tras recuperarse de la propia infección, si el sistema inmune se expone de nuevo al virus reacciona de forma exagerada e inadecuada.

Es decir, esos anticuerpos involucrados en el ADE no ayudan a la respuesta inmunológica normal del cuerpo para contener al virus si hay una nueva exposición, sino que pueden empeorar las cosas, aumentando la probabilidad de que la persona se infecte y desarrolle síntomas graves de la enfermedad, así lo explican desde Health Desk, una plataforma de científicos y divulgadores.

“Estudios previos de vacunas contra el virus sincitial respiratorio y el dengue revelaron riesgos de seguridad clínica en humanos relacionados con el ADE, lo que resultó en ensayos de vacunas fallidos”, explicaban desde la revista Nature en septiembre de 2020, resaltando la importancia de este fenómeno en la seguridad de las vacunas contra COVID-19 basados en esos antecedentes.

Pero actualmente no existen informes verificados o reportes de casos registrados en las bases de datos científicas como Pubmed o Litcovid de que se haya producido este fenómeno como resultado de las vacunas COVID-19, aunque sí hay múltiples publicaciones sobre la importancia de seguir monitoreando. Es decir, no se descarta aunque aún no ha aparecido de forma inevitable como señaló el francés.

Ángel Hernández, miembro del Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría, explicó a Newtral que, en el caso de las vacunas contra la COVID-19, el riesgo de ADE es más teórico que práctico: “Es un fenómeno natural que sí se ha sido observado anteriormente en otros casos. Se va a vigilar, pero no constituye un riesgo real, que sepamos, hasta el momento”.

Y de igual forma Pepe Alcamí, virólogo del Instituto de Salud Carlos III, concluyó a Maldita: “Este fenómeno se da cuando los anticuerpos se unen al virus y facilitan la infección de las células, en lugar de neutralizar y dificultar la infección. Pero sólo se ha detectado en la vacuna contra el virus sincitial respiratorio y la del dengue. En el caso del COVID-19 no se ha documentado ni visto ningún caso. Tampoco la gravedad de la enfermedad se ha podido asociar con este fenómeno".

Así concluimos que esta cadena de WhatsApp desinforma sobre la vacunación al mezclar falsas afirmaciones no dichas por el Nobel Luc Montagnier con otras imprecisiones que él sí dijo pero ante las cuales la evidencia científica hasta ahora ha demostrado lo contrario. Además la vacunación contra COVID-19 ha reducido significativamente el número de contagios y muertes por esta enfermedad en países donde se ha logrado una cobertura masiva.

Para leer otros chequeos y explicadores sobre la pandemia, puede visitar nuestro especial Mentiras y  Verdades sobre el coronavirus en www.colombiacheck.com o también puede sugerirnos la verificación de alguna información sospechosa aquí

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Lunes, 19 Octubre 2020

Usar tapabocas no causa riesgo de infarto ni cáncer

Por Doris Marcela Téllez

Una publicación de Facebook que menciona erróneamente que la mascarilla aumenta el riesgo de infarto o el cáncer, basa sus argumentos en una supuesta investigación italiana de la que no encontramos ninguna evidencia.

En Facebook circula una publicación titulada “¿Por qué no debes llevar la mascarilla?” en la que se hacen varias afirmaciones respecto al uso del tapabocas. 

desinformación

Inicia con la frase: “Compartido por Isabel Campos Sierra”, pero no especifica quién es la mujer o por qué hace estas afirmaciones. Esta es una acción recurrente en mensajes falsos difundidos por redes sociales: señalar supuestos autores de los mensajes para crear una idea de confianza. En este caso, tras una búsqueda en Google no encontramos a la supuesta autora del mensaje.

La publicación continúa afirmando que si se lleva por horas el tapabocas se corre el riesgo de sufrir un infarto, micosis y dermatitis: 

“Si vienes a decirme que mis hijos tienen que llevarlo puesto [el tapabocas] durante todas las horas que van a la escuela, *cuando cualquier cardiólogo te dirá que corren el riesgo de infarto*, cualquier dermatólogo te dirá que se corre el riesgo de micosis y dermatitis, cualquier inmunólogo que debajo de la máscara se multipliquen los gérmenes y que sin contactos sociales el sistema inmunitario se debilitará”.

En Colombiacheck revisamos las afirmaciones verificables de esta publicación y esto fue lo que encontramos

Riesgo de infarto

Falso

En relación a esta frase es importante aclarar que el Infarto agudo del miocardio, (o ataque al corazón), es una enfermedad que se produce principalmente por una condición crónica previa conocida como ateroesclerosis, que corresponde a la acumulación de grasa al interior de las arterias y ocurre durante años antes del infarto. 

Cuando la aterosclerosis es severa se tapa el flujo de sangre de las arterias coronarias, lo que evita la llegada de oxígeno y nutrientes a algunas áreas del músculo cardíaco, lo cual produce el infarto, afecta el funcionamiento cardíaco y pone en riesgo la vida del paciente. 

Boris Vesga, cardiólogo hemodinamista y profesor asociado de la Universidad Industrial de Santander, le corroboró a Colombiacheck que el uso del tapabocas no tiene nada que ver con el riesgo de infarto: “El infarto se produce por una enfermedad diferente (ateroesclerosis). El uso o no uso del tapabocas no está dentro de los factores de riesgo para que se presente esta patología”.

Por su parte, Efraín Gomez, cardiólogo y jefe de la Unidad Coronaria de la Clínica Shaio de Bogotá, comentó que no hay evidencia científica, de ningún tipo, que demuestre que el uso del tapabocas aumenta la posibilidad de aparición de infarto o genere infarto. “Nosotros usamos tapabocas todo el día y hasta ahora nadie se ha muerto por esa razón. Es nuestra herramienta de trabajo y el elemento que más ha protegido a la población de la progresión de esta epidemia”, dijo.

Gómez explicó que tampoco se conoce evidencia científica de que un infarto se pueda presentar al realizar actividad física con el tapabocas. Lo que sí han evidenciado es el aumento de pacientes por infarto debido al retraso en asistir a la consulta en los hospitales o centros clínicos, por miedo a contagiarse de COVID-19. 

Por otro lado, al realizar una búsqueda en bases de datos, en las páginas de Pubmed, Litcovid, Hinari y Latindex, de estudios científicos que relacionen el uso de tapabocas con infarto teniendo en cuenta palabras clave como “infarto agudo del miocardio” y “tapabocas”, no encontramos estudio alguno que relacione dichos términos. 

Por estas razones calificamos como falsa la afirmación dada por la publicación respecto a lo que “cualquier cardiólogo diría del uso del tapabocas y el riesgo de infarto”.  

Riesgo de micosis

Cuestionable

La micosis corresponde a una infección de la piel producida por hongos. La doctora Julia Inés Mesa, dermatóloga y docente de la Universidad de Caldas, aseguró que la micosis no se produce por el uso del tapabocas: “Los tapabocas no se han relacionado con esta patología, que aunque es amplia y existen distintas formas en las que afecta a la piel, ninguna micosis, hasta el momento, ha sido asociada al uso de las mascarillas”. 

Por su parte, el dermatólogo Pedro Castro, también consultado por Colombiacheck, afirmó que cuando los tapabocas desechables se usan de manera adecuada, es decir, teniendo en cuenta su vida útil (tal y como lo explicamos en esta nota), o en el caso de los lavables si están limpios, no deberían causar ningún problema respecto a micosis en piel. Resaltó que esta se presenta sólo cuando hay presencia de hongos. 

Colombiacheck también realizó una búsqueda de evidencia científica en la base de datos Pubmed y en Litcovid, respecto a estudios que relacionaran micosis con uso de tapabocas en el último año, pero no se encontró ningún reporte de caso o estudios en los que verificaran la presencia de hongos en piel de usuarios de mascarillas. 

Es posible que quienes tengan condiciones preexistentes en la piel puedan verse predispuestos a que se exacerben estos problemas, que en el caso del personal de salud u otros trabajos que requieren un uso continuo de la mascarilla por muchas horas, puedan tener riesgo de presentar algún problema en la piel. Sin embargo, no es una situación generalizada que se presenten en todos los casos. 

Por lo que consideramos cuestionable la afirmación ya que a pesar de que sí pueden aparecer problemas en la piel relacionados con el uso prolongado de tapabocas, aún no hay evidencia científica de casos de micosis.

Riesgo de dermatitis

Verdadero, pero

La dermatitis es un concepto médico que hace referencia a la inflamación de la piel y se puede manifestar con síntomas como enrojecimiento, descamación o picazón, entre otros. 

Existen múltiples tipos de dermatitis y éstas se pueden producir a su vez por diferentes factores desencadenantes. Siendo la dermatitis de contacto o alérgica una de las más comunes, puede afectar a personas de todas las edades quienes suelen ser susceptibles a que su piel reaccione a factores externos.

Frente a esa afirmación que asegura que el uso del tapabocas podría generar dermatitis “como lo diría cualquier dermatólogo”, Mesa explicó que sí hay personas con piel susceptible, quienes podrían presentar dermatitis de contacto alérgica al usar el tapabocas

Sin embargo, resaltó que no es una condición que sólo suceda con las mascarillas, ya que en estas personas los síntomas en piel pueden aparecer al exponerse a diferentes tipos de textiles. Además, existen alternativas de ciertas telas que estas personas sí pueden tolerar, como también ya lo explicamos en otro chequeo. 

Asimismo, el dermatólogo Pedro Castro, afirmó que el uso de tapabocas sí podría generar esta patología (la dermatitis de contacto o alérgica), pero en personas que tengan el antecedente, es decir, que sean alérgicas. “La dermatitis de contacto alérgica no se presenta en todo el mundo. Por ejemplo, pasa con los tapabocas lavables cuando quedan residuos de detergentes; o con los otros tapabocas, cuando las personas son alérgicas a las fibras sintéticas de las que están hechos algunos”, comentó.

Mesa y Castro coincidieron en aclarar que sí han evidenciado, asociado al uso de mascarillas, el acné denominado como maskne; una variedad de acné que se presenta por la fricción y la humedad en pieles con tendencia a esta patología, como ha sido descrito en estudios de piel realizados durante la pandemia al personal de salud que debido a la contingencia se han visto expuestos a mayor número de horas de uso de tapabocas y otros elementos de protección. No obstante, en este caso, el maskne no se puede encasillar como dermatitis porque es una dermatosis (condición de la piel que en este caso afecta los folículos de los vellos de la piel). 

Debido a lo presentado previamente calificamos la afirmación en relación a la dermatitis como verdadera pero, ya que sí se pueden producir casos de dermatitis por el uso prolongado del tapabocas, pero en personas susceptibles a dicha condición en piel. 

Además consideramos importante resaltar que para evitar la aparición de cualquier problema en la piel, se deben seguir medidas de higiene con los tapabocas, elementos que se han vuelto una prenda más de vestir durante esta pandemia. (Consultar medidas de higiene de la Sociedad Americana de Dermatología aquí). Así mismo es importante recordar el uso adecuado del tapabocas.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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Aire exhalado que se convierte en dióxido de carbono. 

Falso

Esta publicación de Facebook afirma equivocadamente que el uso del tapabocas puede provocar mareo, intoxicación, cansancio, malestar, pérdida de reflejos o del pensamiento consciente por respirar una y otra vez el aire exhalado, convertido en dióxido de carbono. 

No es la primera vez que se difunde una desinformación relacionada con el uso de tapabocas y ese tipo de síntomas. El 7 de mayo chequeamos las desinformaciones que circularon sobre la hipoxia y encontramos que es falso que las mascarillas o tapabocas produzcan esa afección

Camila Webb, médica infectóloga del Instituto de Medicina Tropical Alexander von Humboldt de la Universidad Peruana Cayetano Heredia, le dijo a Colombiacheck que el dióxido de carbono que exhalamos no se queda dentro de la mascarilla. “Tanto la mascarilla quirúrgica, como la de tela, o la N95 dejan pasar el dióxido de carbono”.

Por otro lado, los colegas de EFE Verifica también chequearon la desinformación que señala que el uso del tapabocas provoca intoxicación con CO2 (dióxido de carbono). En la nota, Jaime Barrio, del Consejo Científico del Colegio Oficial de Médicos de Madrid, afirma: “las mascarillas no están cerradas al paso del aire, ya que el material del que están hechas permite que entre el oxígeno y se elimine el dióxido de carbono”. Por lo tanto, volvemos a concluir que la afirmación respecto al mareo asociado al CO2 y el uso de mascarillas es falsa. 

El “verdadero” experto

Falso

Cerca del sexto párrafo la publicación en Facebook señala, para justificar la renuencia al uso de la mascarilla, que hay que “escuchar a un verdadero experto”, refiriéndose a una supuesta investigación realizada por un físico llamado Franco Prodi, (señalado como hermano de Romano Prodi) para el Ministerio de Defensa del CNR de Bolonia (Italia) quien, supuestamente, realizó investigaciones para el desarrollo de un filtro de respiración.

De Franco Prodi, a quien citan como uno de los investigadores, encontramos que es licenciado en física de la Universidad de Bolonia y que, según su hoja de vida de Scopus, (base de datos bibliográfica de resúmenes y citas de artículos científicos), trabajó hasta 2017 en el Instituto de Ciencias Atmosféricas y Clima de Bolonia. 

La hoja de vida en Scopus es agregada y modificada por cada investigador.

Según lo registrado en Scopus, Prodi tiene 122 publicaciones en revistas internacionales. De éstas, sólo encontramos una que se relaciona con el tema de los filtros, publicada en 2015 y en la cual aparece como coautor. 

La investigación se titula ‘Filtración de aire y capacidades antimicrobianas de PLA / PHB electrohilado que contiene líquido iónico’( ‘Air filtration and antimicrobial capabilities of electrospun PLA/PHB containing ionic liquid’), en la que cuenta que fabricaron un filtro de nanofibras de biopolímeros (es decir, usaron materiales en tamaños nanométricos para crear el filtro) y estudiaron la actividad de bacterias y hongos. En las conclusiones de la investigación, sin embargo, no se especifica que también se haya investigado con virus.

Colombiacheck consultó a Juan Pablo Hineztroza, ingeniero químico y director del laboratorio de Nanotecnología Textil de la Universidad de Cornell en Estado Unidos, quien resaltó que hay algunos detalles dudosos de la afirmación del post en el que se afirma que “aquel filtro lo diseñamos para partículas del mismo tamaño que los virus. (...) y filtrar nano-partículas a la vez de permitir pasar suficiente aire para la respiración humana nos resultó imposible conseguir”. 

Frente a esto Hineztroza señaló: “No es físicamente posible la equivalencia entre un virus y una nanopartícula, como lo aseguran en el post. Alguien que sepa de filtración, no haría esta equivalencia entre una cadena de aminoácidos (virus) y un material que es sólido (nanopartículas)”.

Por otro lado, hicimos una búsqueda avanzada de Google sobre la supuesta investigación de los filtros y algunas de las afirmaciones de la publicación en Facebook y encontramos el mismo contenido publicado por otras personas, en otras redes sociales y medios, pero esta vez firmado a nombre del doctor Stefano Montanari y sin las afirmaciones en relación a los tapabocas, los infartos, la dermatitis que ya chequeamos previamente.

Sobre Stefano Montanari (a quien hemos chequeado en otras desinformaciones), y quien supuestamente en otras cadenas se le atribuye la información de los filtros y no a Isabel Campos Sierra (como sale en la publicación chequeada al comienzo de esta nota), encontramos que la página web Patto per la Scienza (PTS), iniciativa italiana que promueve la ciencia y el método científico, lo denunció “por sus reclamos sobre la propagación y tratamiento del SARS-CoV-2, y por las tesis de conspiración contra la vacunación que ha divulgado en varios vídeos y entrevistas”.

También encontramos que la extensión NewsGuard, que pondera la fiabilidad de páginas en internet, confirma en este documento que la página web de Montanari "publica afirmaciones falsas y sin fundamento con frecuencia" y que "no presenta información de manera responsable". 

En la página web de Montanari existe una publicación con 25.620 visitas en la que se menciona a Franco Prodi, pero el texto no está enfocado en lo que estamos verificando en esta nota, ya que habla de su desacuerdo en el uso y gasto por compra de tapabocas convencionales, y aunque menciona un trabajo (en el que supuestamente participó Montarini) junto al “Ministerio de Defensa con el CNR de Bolonia y el profesor Franco Prodi”, lo que dice al respecto es que sabe lo difícil que es investigar en el tema y que ellos ya diseñaron el filtro; “solo hay que producirlo”.

También consultamos el perfil de Montanari en Scopus y no encontramos información de publicaciones que incluyan su nombre. Por otro lado, revisamos las coautorías de Prodi (tiene 199) y sólo encontramos una con un investigador de apellido Montanari, pero de otro nombre, en 1993 y de temas que no están relacionados con la creación de filtros.

Imagen de Scopus de coautorías entre Franco Prodi y M. Montanari.

Es importante aclarar que según la publicación que estamos verificando, el trabajo fue hecho para el CNR de Italia, que es la versión italiana de Colciencias; es decir, una entidad de carácter público, por lo cual si se hubiese realizado dicha investigación debería estar publicada, pero no encontramos registro de la misma.

De ese modo, aunque Franco Prodi sí es físico, no está relacionado con la investigación en filtros referida en la publicación de Facebook, ni con Stefano Montanari, y según las publicaciones de Scopus, no hay una investigación en la que hayan trabajado juntos. Por lo tanto calificamos como falsa la afirmación en relación a los filtros y Prodi. 

La sangre entra en hipercapnia

Falso

En la parte final de la dudosa publicación en Facebook respecto al uso de las mascarillas, se hace alusión al hecho de que al usar el tapabocas y exhalar el dióxido de carbono con la respiración, “debido al impedimento para tirarlo”, éste se vuelve a inhalar, por lo que precipitadamente concluyen que se produce hipercapnia, que a su vez genera acidosis, y ésta última causa enfermedades como el cáncer. Afirmaciones que hay que tomar y analizar con cautela, entendiendo además que se encuentran mal redactadas.

Como se explicó previamente, las mascarillas permiten el flujo tanto del oxígeno como el dióxido de carbono; los gases de la respiración. 

La hipercapnia, (como ya lo dijimos en un chequeo previo) es el aumento de los niveles de dióxido de carbono en la sangre (CO2), que sí puede provocar que el pH sanguíneo baje o se torne más ácido. 

No obstante, en relación a la hipercapnia Emilio Herrera, PhD en Ciencias Biomédicas y académico del programa de fisiopatología de la Universidad de Chile, explicó que es “imposible que se genere en una persona sana y consciente. La hipercapnia se puede producir por una depresión ventilatoria”. Es decir, respirar menos de lo que deberíamos al punto de acumular altos niveles de dióxido de carbono en la sangre.

Además, para que se produzca ese aumento de CO2 en la sangre y la consecuente caída del pH sanguíneo debido a falla en el sistema respiratorio, se requiere la presencia de comorbilidades para desarrollarla entre las que están tener una insuficiencia respiratoria crónica, aguda, o una enfermedad pulmonar crónica severa, condiciones que no se presentan por el uso de un tapabocas sino que corresponde a enfermedades o comorbilidades previas de la persona.

En la literatura científica no se ha atribuido la presencia de hipercapnia al uso de tapabocas. De estas desinformaciones en relación a la hipercapnia y la acidosis por uso de mascarillas, nuestros colegas verificadores en España de Maldita.es también chequearon y concluyeron que no existe ningún estudio que demuestre (ni siquiera un estudio serio que investigue) que la mascarilla quirúrgica tenga estas repercusiones en nuestro organismo.

Surgiría la preocupación respecto a quienes ya sufren de alguna enfermedad pulmonar grave, y requieren el uso de tapabocas para evitar el riesgo de contraer el nuevo coronavirus. Estas personas deben usar mascarillas adecuadas y evitar la realización de esfuerzos físicos mientras la utilizan, como es sugerido por los especialistas, incluso previo a la pandemia, para evitar la aparición o exacerbación de fatiga o disnea.

Ahora, respecto a que la acidosis podría generar cáncer, Maldita.es encontró que según los Institutos Nacionales de la Salud de Estados Unidos (NIH, por sus siglas en inglés), entre las posibles complicaciones de la acidosis respiratoria se podría dar un mal funcionamiento de determinados órganos, insuficiencia respiratoria o un shock, pero no hay evidencia alguna de que esté relacionada con el riesgo de desarrollar ningún tipo de cáncer. 

Por lo cual calificamos como falso la afirmación que relaciona el uso de tapabocas con hipercapnia, acidosis y cáncer. 

Finalmente, resaltamos que frente a la contingencia por la pandemia, el uso del tapabocas para prevenir la infección por el nuevo coronavirus está respaldado por la OMS, Organización Mundial de la Salud, como también resumimos en este chequeo, quien recomienda que “las personas con cualquier síntoma de COVID-19 deben usar mascarilla médica, aislarse y solicitar orientación profesional tan pronto como empiecen a sentir posibles síntomas, incluso si estos son leves”.

Sobre estas recomendaciones en relación al uso de mascarilla también el Ministerio de Salud de Colombia hizo obligatorio, desde el 4 de abril, el uso del tapabocas en el sistema de transporte público y áreas donde haya afluencia masiva de personas o que no sea posible mantener la distancia mínima de 1 metro, personas con sintomatología respiratoria y grupos de riesgo (adultos mayores de 70 años, personas con enfermedades cardiovasculares, enfermedades que comprometan su sistema inmunológico, cáncer, VIH, gestantes y enfermedades respiratorias crónicas).